{"id":4211,"date":"2021-08-20T09:29:43","date_gmt":"2021-08-20T07:29:43","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=4211"},"modified":"2023-07-06T07:13:17","modified_gmt":"2023-07-06T05:13:17","slug":"inauguracion-del-monasterio-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2021\/08\/20\/inauguracion-del-monasterio-en-brasil\/","title":{"rendered":"Inauguraci\u00f3n del Monasterio en Brasil"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"4211\" class=\"elementor elementor-4211\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>Inauguraci\u00f3n del Monasterio en Brasil<\/strong><\/span><\/h2><p style=\"text-align: center;\"><em>M<\/em><em>c 13, 33-37<\/em><\/p><p><em>\u00a0<\/em><strong>[<\/strong><strong>Exordio] <\/strong>Muy queridos todos: es con gran gozo en el alma que celebro esta santa misa junto a Ustedes este precioso primer domingo de adviento y en el marco de esta magn\u00edfica ocasi\u00f3n: la inauguraci\u00f3n del primer monasterio en la pujante Provincia de <em>Nossa Senhora da Aparecida<\/em>.<\/p><p>Aqu\u00ed en este lugar parece cumplirse hoy la petici\u00f3n que hac\u00eda el profeta Isa\u00edas en la primera lectura: <em>Ojal\u00e1 rasgaras los cielos y bajaras, estremeciendo las monta\u00f1as con tu presencia<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><em>.<\/em><\/p><p>Porque \u00bfqu\u00e9 es un monasterio sino \u201csigno de la presencia de Dios en el mundo\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>? Por eso merece especial atenci\u00f3n el hecho de que hoy aqu\u00ed, por obra de la amorosa y suav\u00edsima Paternidad Divina, Dios establece oficial y p\u00fablicamente una nueva casa donde se ha de adorar y servir al mism\u00edsimo Verbo Encarnado.<\/p><p>\u00a1Qu\u00e9 gracia tan grande para nuestra Familia Religiosa! \u00a1Para esta Provincia en particular y, en verdad, para toda la Iglesia!<\/p><p>Pues como dec\u00eda un autor: \u201cun Monasterio es la fuerza de Dios injertada en la tierra como el Cuerpo de Jes\u00fas en el pan de la Eucarist\u00eda y el Verbo en las entra\u00f1as de Mar\u00eda. [\u2026] Desde all\u00ed la fuerza del Esp\u00edritu corre por todo el Cuerpo de la Iglesia como en una segunda Encarnaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. An\u00e1logamente podemos decir que este monasterio plantado en estas hermosas tierras de <em>Nossa Senhora da Aparecida<\/em> viene a ser como el Verbo, que en su inconmensurable sabidur\u00eda divina quiso encerrarse en el seno de Mar\u00eda<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> para comenzar desde all\u00ed su misi\u00f3n redentora.<\/p><p>En el Evangelio que acabamos de leer escuch\u00e1bamos a nuestro Se\u00f1or compararse a s\u00ed mismo <em>con un hombre que se va de viaje, deja su casa y<\/em> <strong><em>encomienda a cada quien lo que debe hacer<\/em><\/strong> <em>y encarga al portero que est\u00e9 velando<\/em>, para luego concluir con la exhortaci\u00f3n final dici\u00e9ndonos: <em>as\u00ed tambi\u00e9n velen ustedes.<\/em><\/p><p><em>\u00a0<\/em>De estas palabras de nuestro Se\u00f1or se deduce ciertamente, la actitud amorosamente vigilante que nos debe caracterizar a todos los miembros de la Familia Religiosa del Verbo Encarnado. Pues, \u00bfno se nos pide acaso <em>navegar mar adentro <\/em>a fin de no ser esquivos a la aventura misionera y conducirnos en esta vida como los pescadores, que son hombres humildes, laboriosos, que no temen los peligros, <em>vigilantes<\/em> y pacientes en las prolongadas vigilias<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>?.<\/p><p>Por eso si bien la vigilancia que hoy Cristo nos pide en el Evangelio es com\u00fan a todos los religiosos del Verbo Encarnado, m\u00e1s a\u00fan, com\u00fan a todos los cristianos; me parece que tambi\u00e9n podemos leer en esas mismas palabras la misi\u00f3n de estos hermanos nuestros que se han de dedicar con denodado esfuerzo a dar \u201ctestimonio preclaro de la majestad y de la caridad de Dios, as\u00ed como de uni\u00f3n en Cristo\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> imitando de esa manera \u201cal Verbo que se ofreci\u00f3 al Padre, silencioso y escondido, en el seno de Mar\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> a fin de ser verdaderos canales por donde descienda la santidad que Dios quiere comunicar a esta naci\u00f3n y por qu\u00e9 no, tambi\u00e9n a toda la Iglesia y al mundo entero.<\/p><p>El Verbo Encarnado <em>encomienda a cada quien lo que debe hacer<\/em> y a nuestros monjes se les encomienda<\/p><p>&#8211; \u201c<strong>estar a la vanguardia<\/strong> de todas las obras de apostolado del Instituto\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Es decir, que se adelanten con sus oraciones a implorar con tiernos acentos ante el trono de Dios lo que el salmista ped\u00eda en el salmo que acabamos de cantar (escuchar): <em>Se\u00f1or, Dios de los ej\u00e9rcitos, vuelve tus ojos: mira tu vi\u00f1a y vis\u00edtala, protege la cepa plantada por tu mano, el renuevo que t\u00fa mismo cultivaste<\/em>. \u00a1Eso es estar a la vanguardia! Es decir, el vigilar orantes para que Dios tenga a bien hacer fructificar <em>su<\/em> <em>vi\u00f1a <\/em>que sus misioneros tanto se esfuerzan en cultivar y para que ellos mismos no la abandonen desanimados por las dificultades o abatidos por los fracasos. Estar a la vanguardia es el abrir caminos nuevos para que el mensaje de Cristo penetre en los corazones, en las familias, en el mundo educativo, en las l\u00edneas de pensamiento, es decir, en los puntos de inflexi\u00f3n de la cultura<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> a fin de que en todos los corazones sea alabado m\u00e1s plenamente el nombre de Dios.<\/p><p>Por eso nuestros monjes desempe\u00f1an un papel tan esencial y tan importante en la Iglesia, porque ellos sostienen la actividad de nuestros misioneros y de tantos otros que trabajan en las m\u00faltiples fronteras de la evangelizaci\u00f3n.<\/p><p>&#8211; Asimismo, a ellos tambi\u00e9n se les encomienda el ser \u201c<strong>guardianes del esp\u00edritu<\/strong> del Instituto, mostrando a todos la primac\u00eda del amor a Dios y el valor de las virtudes mortificativas del silencio, penitencia, obediencia, sacrificio y amor oblativo\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. Por eso es tan entusiasmante la misi\u00f3n de nuestros contemplativos, porque implica una \u201cmayor participaci\u00f3n e imitaci\u00f3n en el radicalismo del anonadamiento del Verbo de Dios\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. Misi\u00f3n que trae aparejada necesariamente \u201cla muerte como el grano de trigo, para ver a Cristo en todas las cosas\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p><p>\u00a1Cu\u00e1nta necesidad tiene la humanidad del testimonio de los monjes contemplativos, que la impulse a considerar los valores eternos y perennes! \u00a1Cu\u00e1nta necesidad tiene de la serenidad de la que Ustedes gozan y que brota de la \u00edntima uni\u00f3n con Cristo!<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p><p>Miren, nuestro querido Juan Pablo II, dec\u00eda una vez: \u201cEn la historia de la evangelizaci\u00f3n el destino de un pueblo entero fue radicalmente transformado para el tiempo y la eternidad a causa de la fidelidad de alguno que fue fiel a su llamada hasta el final\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>. As\u00ed tambi\u00e9n, y quisiera que esto lo comprendan bien, yo quiero decirles que \u201cDios cuenta con Ustedes; que \u00c9l hace sus planes, en cierto modo, dependiendo de la libre colaboraci\u00f3n de Ustedes, de la oblaci\u00f3n de sus vidas y de la generosidad con que sigan las inspiraciones que el Esp\u00edritu Santo les hace en el fondo de sus corazones\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p><p>Nuestra bendita fe cat\u00f3lica aqu\u00ed en Brasil ha quedado ligada por siempre, y seg\u00fan el plan de Dios, a la fidelidad de Frei Galv\u00e3o \u2013hombre de paz y de caridad<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>\u2013 y de San Jos\u00e9 de Anchieta \u2013el ap\u00f3stol de Brasil\u2013. Pero tambi\u00e9n a partir de ahora podemos decir que algunos aspectos del plan de Dios estar\u00e1n ligados a la fidelidad de Ustedes, al fervor con que digan s\u00ed a la Palabra de Dios en sus vidas, a la genuinidad con que vivan el esp\u00edritu del Instituto y seg\u00fan el estilo<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> del Verbo Encarnado. Acu\u00e9rdense siempre de lo que la fidelidad de estos hombres ha significado para Brasil y para el mundo y sean Ustedes tambi\u00e9n fieles a la misi\u00f3n que Dios les encomienda como monjes y misioneros del Instituto del Verbo Encarnado aqu\u00ed en estas tierras.<\/p><p>Que este monasterio sea como un oasis en el desierto de esta vida &#8230; un faro de luz que ilumine las mentes y recuerde las verdades del Evangelio a todas las almas agobiadas que se lleguen hasta \u00e9l. Recuerden siempre que Ustedes \u2013nuestros queridos monjes del Monasterio San Miguel Arc\u00e1ngel\u2013 son un punto focal de la misericordia de Dios y de la bondad de la Virgen Mar\u00eda, y por tanto es tarea suya el irradiar esa fragancia misericordiosa sobre todos los hombres. Hagan de este lugar lo que piden nuestras <em>Constituciones<\/em>: \u201cun im\u00e1n de la gracia de Dios y pararrayos de su ira\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. Sean Ustedes con sus vidas alegremente penitentes, silenciosas y ocultas, esas llamas que brillan en la oscuridad por la caridad de Cristo que arde en sus almas. \u00a1Cu\u00e1nto necesitamos que almas magn\u00e1nimas con sus sacrificios y oraciones rasguen ese cielo a fin de que fluyan las aguas de gracia y consuelo \u2013aquellas que conducen a la vida eterna\u2013, sobre nuestras misiones, sobre nuestras almas y las de tant\u00edsimas otras almas que todav\u00eda no conocen a Cristo o viven como si no le conociesen!<\/p><p>Por eso me gustar\u00eda repetirles las mismas palabras que el gran m\u00edstico y doctor de la Iglesia, San Juan de la Cruz les escrib\u00eda a unas monjas que acababan de fundar un monasterio en C\u00f3rdoba, Espa\u00f1a y que creo bien se acomodan a esta ocasi\u00f3n. \u00c9l le escribe a la priora para que esta se los transmita a las otras monjas, y dice as\u00ed: \u201cD\u00edgales pues, que nuestro Se\u00f1or las ha tomado por <strong>primeras piedras<\/strong>, que miren cuales deben ser, pues como en m\u00e1s fuertes han de fundarse las otras; que se <strong>aprovechen de este primero esp\u00edritu<\/strong> que da Dios en estos principios para tomar muy de nuevo el camino de perfecci\u00f3n en toda humildad y desasimiento de dentro y de fuera, no con \u00e1nimo ani\u00f1ado, m\u00e1s <strong>con voluntad robusta<\/strong>; sigan la mortificaci\u00f3n y la penitencia, queriendo que les cueste algo este Cristo, y no siendo como los que buscan acomodamiento y consuelo, o en Dios o fuera de \u00e9l; sino el padecer en Dios, y fuera de \u00e9l, por \u00e9l, en silencio y esperanza y amorosa memoria\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>.<\/p><p><strong>[Peroratio] <\/strong>Muy queridos todos, querido P. Rossi, mis hermanos sacerdotes, seminaristas, novicios, monjes, queridas madres y hermanas, no quisiera terminar sin decirles como dice San Pablo en la segunda lectura de hoy, que <em>continuamente agradezco a Dios los dones divinos que les ha concedido a ustedes por medio de Cristo Jes\u00fas<\/em>. Los animo a seguir trabajando juntos y con gran \u00e1nimo porque como dicen nuestras <em>Constituciones<\/em>, \u201cen la tarea [\u00e9pica] de evangelizar la cultura no son suficientes esfuerzos individuales o de alguna generaci\u00f3n, sino que se hace necesario un gran movimiento que vaya creciendo en extensi\u00f3n y profundidad\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>.<\/p><p>Esta es la idea clamorosa: \u00a1sacrificarse<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>!.<\/p><p>Que la fundaci\u00f3n de este monasterio aqu\u00ed en la Provincia sea un punto de partida para una nueva fecundidad apost\u00f3lica.<\/p><p>Que Dios los bendiga con muchas much\u00edsimas vocaciones que deseen dejarlo todo para darse a Aquel que es el Todo.<\/p><p>Que Mar\u00eda Sant\u00edsima, <em>Nossa Senhora da Aparecida<\/em>, la primera que acogi\u00f3 la Palabra para ofrecerla al mundo, haga de las comunidades de nuestra Familia Religiosa aqu\u00ed en esta bendita naci\u00f3n brasilera, focos ardientes de la nueva evangelizaci\u00f3n.<\/p><p>A Ella tambi\u00e9n los encomiendo encarecidamente a cada uno de Ustedes. Que la Virgen los proteja siempre, los haga cada vez m\u00e1s suyos y les de esa caricia en el alma que los peque\u00f1os necesitan para aliciente de su perseverancia.<\/p><p>A todos les digo, como dec\u00eda el Padre Espiritual de nuestra Familia Religiosa cuando visit\u00f3 Brasil all\u00e1 en los a\u00f1os \u201980: \u201cRecen, recen mucho por los que tambi\u00e9n rezan, por los que no pueden rezar, por los que no saben rezar y por los que no quieren rezar\u201d. Y yo tambi\u00e9n me encomiendo personalmente y mucho a las oraciones de todos Ustedes. Cuenten siempre con las m\u00edas.<\/p><p>La Virgen los bendiga. En el Nombre del Padre, y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Is 63, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 97; <em>op. cit. Ad Gentes<\/em>, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Mario Petit de Murat, <em>Carta a un trapense<\/em>, citado en Di\u00e1logo 12, <em>P\u00e1ginas Inolvidables<\/em> II.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 79.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Directorio de Vida Contemplativa<\/em>, 171;<em> op. cit. Ad Gentes<\/em>, 40.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Directorio de Vida Contemplativa<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 93.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 26 y 29.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Contemplativa<\/em>, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 164.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A las Clarisas en Caltanissetta<\/em>, 10 de mayo de 1993.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Alocuci\u00f3n del Santo Padre a los seminaristas en la Capilla del seminario de Maynooth<\/em>, 1 de octubre de 1979.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Cf.<em> Ibidem.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Benedicto XVI, <em>Homil\u00eda de canonizaci\u00f3n<\/em>, 11 de mayo de 2007.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 216.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 93<em>.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Epistolario, <\/em>Carta 16,<em> A la M. Mar\u00eda de Jes\u00fas, OCD<\/em>, Priora de C\u00f3rdoba, 18 de julio de 1589.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 268.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 146.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Inauguraci\u00f3n del Monasterio en Brasil Mc 13, 33-37 \u00a0[Exordio] Muy queridos todos: es con gran gozo en el alma que celebro esta santa misa junto a Ustedes este precioso primer domingo de adviento y en el marco de esta magn\u00edfica ocasi\u00f3n: la inauguraci\u00f3n del primer monasterio en la pujante Provincia de Nossa Senhora da Aparecida. 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