{"id":3909,"date":"2021-08-02T09:12:26","date_gmt":"2021-08-02T07:12:26","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=3909"},"modified":"2021-08-02T09:21:51","modified_gmt":"2021-08-02T07:21:51","slug":"especial-providencia-sobre-los-misioneros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2021\/08\/02\/especial-providencia-sobre-los-misioneros\/","title":{"rendered":"Especial providencia sobre los misioneros"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3909\" class=\"elementor elementor-3909\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>La especial Providencia de Dios para con los misioneros<\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><p>En 1929 el Papa P\u00edo XI escribi\u00f3 una carta a todos los seminaristas, especialmente a sus \u201chijos jesuitas\u201d, pidi\u00e9ndoles que ingresaran a un nuevo seminario que acababa de comenzar en Roma para preparar a sacerdotes j\u00f3venes para un posible trabajo misionero en Rusia. Walter Ciszek, que hab\u00eda ingresado a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en Estados Unidos el a\u00f1o anterior, se ofreci\u00f3 a ir. All\u00ed estudi\u00f3 su teolog\u00eda y aprendi\u00f3 a celebrar la misa en rito bizantino, pero, despu\u00e9s que fue ordenado<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> \u2013y dicho sea de paso, el p. Ciszek fue el primer sacerdote americano ordenado seg\u00fan el rito bizantino\u2013 era imposible mandar sacerdotes a Rusia. Entonces lo mandaron a Polonia, a una misi\u00f3n de rito oriental que ten\u00edan los jesuitas en Albertyn. La guerra comenz\u00f3 en 1939. \u00a0<\/p><p>En la confusi\u00f3n y como resultado de las invasiones el P. Ciszek ingres\u00f3 a Rusia un 19 de marzo de 1939 \u2013fiesta de San Jos\u00e9\u2013 acompa\u00f1ando a los refugiados polacos, con la esperanza de poder servirles espiritualmente. Pero pronto, en 1941, la polic\u00eda secreta sovi\u00e9tica lo descubri\u00f3 y lo arrestaron \u2013con s\u00f3lo 4 a\u00f1os de sacerdocio\u2013 bajo la falsa acusaci\u00f3n de \u2018ser un esp\u00eda del Vaticano\u2019 y lo enviaron a la c\u00e1rcel. Estuvo 6 a\u00f1os preso en Lubianka y la mayor parte de esos a\u00f1os estuvo en confinamiento solitario. Adem\u00e1s en 1942 lo hallaron culpable de espionaje y, por lo tanto, a\u00f1adieron a su sentencia 4 a\u00f1os m\u00e1s. Ya por 1947 en Estados Unidos lo hab\u00edan declarado \u2018legalmente muerto\u2019. Despu\u00e9s fue sentenciado a 15 a\u00f1os de trabajos forzados en los campos de prisioneros en Siberia. Lo pusieron a trabajar en la construcci\u00f3n al aire libre con un fr\u00edo \u00e1rtico extremo, y tambi\u00e9n trabaj\u00f3 en minas de carb\u00f3n, mal vestido, mal alimentado y alojado en condiciones miserables, en cuarteles cercados por alambres de p\u00faas. \u00c9l mismo da testimonio de c\u00f3mo los hombres, especialmente aquellos que abandonaban la esperanza, mor\u00edan. Cuando los 15 a\u00f1os pasaron, se qued\u00f3 viviendo en pueblitos siberianos, porque no pod\u00eda salir de Siberia y ni siquiera ir a las ciudades principales de Rusia. Entonces trabaj\u00f3 como mec\u00e1nico y otros oficios por el estilo hasta que el gobierno americano lo intercambi\u00f3 un d\u00eda 12 de octubre de 1963 \u2013fiesta de la Virgen del Pilar\u2013 por dos esp\u00edas rusos. Hab\u00edan pasado 24 a\u00f1os, sus primeros 24 a\u00f1os de sacerdocio. Cuando al volver la gente le preguntaba c\u00f3mo hab\u00eda sobrevivido, c\u00f3mo hab\u00eda perseverado, \u00e9l afirm\u00f3: \u201cyo confiaba en Dios, nunca me sent\u00ed abandonado o sin esperanza, y sobreviv\u00ed junto con muchos otros. Nunca pens\u00e9 que mi \u2018supervivencia\u2019 era algo especial o extraordinario, pero le doy gracias a Dios por haberme sostenido y preservado durante todos esos a\u00f1os\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p><p>Acerca de su experiencia en Lubianka y despu\u00e9s de relatar la situaci\u00f3n inhumana en la que vivi\u00f3 y la injusticia de haber sido encarcelado sin raz\u00f3n y de contar con detalles c\u00f3mo en la c\u00e1rcel era despreciado precisamente por ser sacerdote, \u00e9l escribe: \u201c<strong><em>Ninguna situaci\u00f3n carece de valor o de sentido en la providencia divina<\/em><\/strong>. Es una tentaci\u00f3n muy humana sentirse frustrado por las circunstancias, sentirse abrumado e indefenso ante el orden establecido, sea este una prisi\u00f3n, o el sistema sovi\u00e9tico en su conjunto, \u00a1o todo este mundo agobiante y podrido! En las peores circunstancias imaginables, el hombre sigue siendo hombre, dotado de una voluntad libre, y Dios siempre est\u00e1 dispuesto a ayudarle con su gracia. Es m\u00e1s, Dios espera de \u00e9l que <em>act\u00fae<\/em> en esas circunstancias, en esa situaci\u00f3n, como \u00c9l quiere que act\u00fae. Porque tambi\u00e9n esas situaciones, esas personas, esos lugares y esas cosas son lo que Dios quiere para \u00e9l en ese momento. Puede que no est\u00e9 en sus manos cambiar el \u2018sistema\u2019, como no estaba en las m\u00edas cambiar las condiciones de la prisi\u00f3n, pero eso no es ninguna excusa para dejar de actuar. Muchos hombres se sienten frustrados, o desalentados, o incluso derrotados cuando se encuentran frente a una situaci\u00f3n o un mal contra el que no pueden hacer mucho. La pobreza, la injusticia social, el odio y el resentimiento, la guerra, la corrupci\u00f3n y la opresiva burocracia de las instituciones: todo puede generar una amarga frustraci\u00f3n y, a veces, un sentimiento de absoluta desesperanza. Pero Dios no espera que ning\u00fan hombre cambie el mundo \u00e9l solo, que acabe con todos los males o cure todas las enfermedades. Lo que s\u00ed espera de \u00e9l es que <strong><em>act\u00fae como \u00c9l quiere que lo haga en las circunstancias dispuestas por su voluntad y su providencia<\/em><\/strong>. Para actuar as\u00ed no le faltar\u00e1 la ayuda de la gracia divina.<\/p><p>El sentimiento de desesperanza que todos experimentamos en circunstancias como estas, nace en realidad de nuestra tendencia a introducir demasiado de \u2018nuestro yo\u2019 en la escena. [\u2026] Tendemos a concentrarnos en nosotros, a pensar en lo que podemos o no podemos hacer, y nos olvidamos de Dios, de su Voluntad y de su Providencia. Dios, sin embargo, no se olvida nunca de la importancia de cada uno, de su dignidad y su valor y del papel que nos pide que desempe\u00f1emos en la obra de la Providencia. Para Dios, todo individuo es igual de importante en todo momento. A \u00c9l s\u00ed le importamos. Pero tambi\u00e9n espera que cada uno acepte, como venidas de sus manos, las situaciones diarias que nos env\u00eda y que obremos como \u00c9l quiere que obremos, con la gracia que nos concede para ello\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p><p>El p. Walter Ciszek muri\u00f3 un 8 de diciembre de 1984 \u2013solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n\u2013 en New York, Estados Unidos.<\/p><p>Ciertamente que la suya fue una experiencia extrema: sin embargo, \u00bfqui\u00e9n hay de nosotros que no haya experimentado \u2013en mayor o menor medida\u2013 circunstancias que pusieron a prueba nuestra confianza en la Divina Providencia? As\u00ed y todo, no se espera menos de nosotros que la actitud de abandono confiado en la Providencia de Dios, porque \u201cs\u00f3lo \u00c9l conoce todos los secretos resortes que es preciso mover para llevarnos al cielo\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p><p>Por tanto, y cualesquiera sean las circunstancias particulares en las que nos hallemos, personalmente o como Instituto, conviene seguir la 11\u00aa regla de discernimiento que nos da San Ignacio en sus Ejercicios Espirituales: \u201c\u2026 el que est\u00e1 consolado procure humillarse y abajarse cuanto puede, pensando cu\u00e1n para poco es en el tiempo de la desolaci\u00f3n sin la tal gracia o consolaci\u00f3n. Por el contrario, <strong>piense el que est\u00e1 en desolaci\u00f3n que puede mucho con la gracia suficiente para resistir a todos sus enemigos<\/strong>, tomando fuerzas en su Criador y Se\u00f1or\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. \u00a0Es por eso que nos ha parecido que puede ser muy saludable a nuestras almas el reflexionar sobre la especial Providencia que Dios tiene sobre sus misioneros. Providencia que hemos experimentado no s\u00f3lo individualmente sino tambi\u00e9n como Instituto misionero a lo largo de estos 37 a\u00f1os de existencia. De hecho, nos atrever\u00edamos a decir que el nacimiento, crecimiento y vida de nuestro Instituto es obra continua de la misericordiosa Divina Providencia y de la \u201cprovidencia maternal de Mar\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> por cuyas manos descienden hasta nosotros todas las gracias.<\/p><h4><strong>1. La Providencia Divina en la vida y obras de nuestro Instituto <\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Quisi\u00e9ramos entonces comenzar por recordar \u2013aunque m\u00e1s no sea a grandes trazos\u2013 las bendiciones que Dios se ha complacido en derramar sobre nuestro Instituto, a pesar de nuestras grandes miserias, de que se levantaban pu\u00f1os amenazadores a nuestro paso, de las dificultades escarpadas que tuvimos que remontar, de los obst\u00e1culos sin cuenta que sembraban temor en nuestras almas\u2026 y c\u00f3mo en todo eso, el Instituto, para gloria y honor de la Divina Providencia, ha salido airoso, ha seguido adelante y hemos podido decir luego con San Juan de la Cruz: \u201cque todo es breve, que todo es hasta alzar el cuchillo y luego se queda Isaac vivo, con promesa del hijo multiplicado\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p><p>Pues qui\u00e9n puede negar la especial Providencia de nuestro Se\u00f1or cuando Mons. Kruk, obispo de San Rafael, autoriz\u00f3 un 7 de octubre de 1983 la experiencia de vida religiosa y encomend\u00f3 al mismo tiempo a nuestro Fundador que comenzase tambi\u00e9n la obra del Seminario diocesano. C\u00f3mo no ver la delicada mano maternal de Mar\u00eda Sant\u00edsima que dispuso que el Instituto se fundara en la fecha providencial del 25 de marzo de 1984, cuando a conclusi\u00f3n del \u201cA\u00f1o Santo de la Redenci\u00f3n\u201d, San Juan Pablo II consagraba el mundo al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda junto con todos los obispos del mundo, y publicaba la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Redemptionis donum<\/em> sobre la consagraci\u00f3n religiosa a la luz del misterio de la redenci\u00f3n.<\/p><p>C\u00f3mo no ver el entrelazado de distintas circunstancias providenciales, el hecho que al a\u00f1o siguiente, en 1985, se fundara la Villa de Luj\u00e1n \u2013nuestra querida <em>Finca<\/em>\u2013 donde qued\u00f3 establecida nuestra Casa Madre, ciertamente en gran pobreza y, sin embargo, en sobreabundancia de alegr\u00eda y entrega\u2013 siendo hasta hoy en d\u00eda la casa del Instituto que m\u00e1s misioneros ha dado a luz para la Iglesia.<\/p><p>Y as\u00ed podr\u00edamos seguir enumerando las fundaciones: primero en Suncho Corral (Santiago del Estero, Argentina) y luego en Cusco, Per\u00fa; la fundaci\u00f3n del Seminario menor con los primeros adolescentes que iban llegando \u2013que son hoy en d\u00eda ya sacerdotes misioneros en distintas partes del mundo\u2013; la fundaci\u00f3n de la rama contemplativa, la fundaci\u00f3n del Bachillerato Humanista \u201cAlfredo Bufano\u201d \u2013el primer establecimiento acad\u00e9mico humanista en San Rafael y el primer colegio del Instituto\u2013. C\u00f3mo no mencionar que el 16 de abril de 1990 se fund\u00f3 la primera Casa de formaci\u00f3n mayor del Instituto: el Seminario \u201cMar\u00eda Madre del Verbo Encarnado\u201d en San Rafael. Y as\u00ed sucesivamente a lo largo de los a\u00f1os, como eslabones continuos de la admirable Providencia de Dios sobre el Instituto, se han seguido abriendo fundaciones, nuevos proyectos, han llegado m\u00e1s vocaciones \u2013incluso provenientes de pa\u00edses en los que ni siquiera estamos\u2013, se han iniciado m\u00e1s oportunidades de apostolado, hubo m\u00e1s amenazas de enemigos y m\u00e1s intervenciones de amigos, yerros de nuestra parte y aciertos indudablemente providenciales, pruebas que enangostaban al m\u00e1ximo la esperanza, e intervenciones del cielo que volv\u00edan a ensanchar la confianza y alejaban de nuestras frentes el temor; pudiendo decir al cabo: \u00a1Bendito sea Dios por las pruebas a las cuales nos somete y las gracias que nos concede!<\/p><p>Adem\u00e1s, no podemos dejar de ver el hecho de que Dios no s\u00f3lo ha querido que nuestro Instituto nazca bajo el pontificado de San Juan Pablo II, sino que el mismo Santo Padre haya tenido un rol providencial en la joven vida de nuestra peque\u00f1a Familia Religiosa. En efecto, cuando muchos se opon\u00edan a lo nuestro \u00e9l supo decir con firmeza \u201c<em>m\u00e1s all\u00e1 de lo que digan otros, yo quiero que este instituto vaya adelante<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><em>.<\/em> Es decir, la aprobaci\u00f3n de nuestro Instituto fue promovida y discernida por el Papa Santo con todo lo que eso significa. Pero sus intervenciones no s\u00f3lo fueron providenciales actuando como un instrumento \u2018externo\u2019 al Instituto, ocup\u00e1ndose de nosotros con una solicitud paternal exquisita, sino incluso intr\u00ednsecamente dado que nuestro Fundador escribi\u00f3 las <em>Constituciones<\/em>, en 1992, teniendo como gu\u00eda para muchos de los temas tratados el magisterio del Papa Magno. De hecho, hay m\u00e1s de 1000 citas expl\u00edcitas de San Juan Pablo II en nuestro derecho propio, y muchas impl\u00edcitas. Eso es algo a lo que quiz\u00e1s con los a\u00f1os nos hemos acostumbrado, pero incluso cuando hace poco alguien le coment\u00f3 al Cardenal Dziwisz<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> acerca de ese dato, \u00e9l se sorprendi\u00f3 con agrado.<\/p><p>Algo m\u00e1s todav\u00eda: incluso debemos reconocer, con profundo agradecimiento y en la m\u00e1s genuina humildad, que aun cuando \u201cvivimos en un tiempo caracterizado, a su manera, por el rechazo de la Encarnaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>,\u00a0 nuestro buen Dios \u2013que conoce los tiempos y los momentos\u2013 ha suscitado <em>dentro<\/em> de su Iglesia y <em>para<\/em> su Iglesia a nuestro querido Instituto que si bien peque\u00f1o y escaso de medios, tiene la nobil\u00edsima tarea de testimoniar al mundo <em>\u00a1que el Verbo se hizo carne!<\/em> \u00a0Y \u201casumir en Cristo todo lo humano\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> para elevarlo, dignificarlo, y perfeccionarlo<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. Por tanto, podemos decir que nuestro Instituto con nuestro carisma espec\u00edfico y su misi\u00f3n propia es una \u2018obra de Dios\u2019 para bien de su Iglesia. Todo lo cual, no s\u00f3lo requiere fidelidad de parte nuestra, el custodiar nuestra identidad con todos sus elementos no negociables, el transmitir todo ese riqu\u00edsimo patrimonio con toda su fuerza a las generaciones futuras sino tambi\u00e9n \u2013y esto lo quisi\u00e9ramos enfatizar\u2013 requiere <strong>confianza en la Divina Providencia<\/strong>. Porque si la congregaci\u00f3n es una obra de Dios, y como dice el Ap\u00f3stol <em>los dones y la vocaci\u00f3n de Dios son irrevocables<\/em><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>, \u00c9l la va a saber defender frente a las distintas vicisitudes que podamos pasar ahora o en el futuro.<\/p><p>Hay que ser realistas: nuestra vida como Instituto que es \u201c<em>del Verbo Encarnado<\/em>\u201d y que quiere seguir siempre el camino que \u00c9l nos ha indicado, reclama de nosotros que aprendamos a vivir entre espinas, sin tener donde reclinar la cabeza, <em>de todas maneras atribulados, mas no abatidos, sumergidos en apuros, mas no desalentados; perseguidos, mas no abandonados, derribados, mas no destruidos<\/em><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, antes bien, confortados por Dios que est\u00e1 dispuesto a obrar portentos en los humildes que se conf\u00edan a \u00c9l de coraz\u00f3n. \u00a0<\/p><p>A su vez, debemos tener gran confianza en la gracia fundacional, especialmente ante tiempos de prueba, porque muchas veces puede venir la tentaci\u00f3n de querer cambiar las cosas, es decir, de querer cambiar el carisma que Dios ha inspirado, y en eso muchas veces est\u00e1 la ruina de las congregaciones, al querer reformar los prop\u00f3sitos del Fundador tocantes al carisma del Instituto. As\u00ed a algunos les parecen mejores otras cosas porque las ven en otros Institutos, sin embargo, no es eso lo que Dios nos pide a nosotros. Debemos tener gran confianza en nuestro carisma, porque para vivir <em>eso<\/em> Dios no ha llamado a este querido Instituto y no para vivir otra cosa. Y si hacemos <em>eso<\/em>, si vivimos seg\u00fan el carisma al que Dios en su Providencia nos ha destinado al concedernos la vocaci\u00f3n religiosa, tenemos que tener confianza de que nos vamos a santificar. S\u00f3lo as\u00ed llegaremos a ser los miembros del Instituto \u201c<em>id\u00f3neos para el Amo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. Por eso San Juan Bosco les daba esta recomendaci\u00f3n a los salesianos, que tambi\u00e9n vale para nosotros: \u201chuyamos del prurito de reforma. Procuremos observar nuestras reglas sin pensar en su mejora o reforma\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<\/p><p>Cuando uno aprende o repasa la historia del Instituto, no le queda otra opci\u00f3n que confesar que nosotros tenemos motivos de sobra para gozarnos y agradecer a Dios la delicada Providencia que ha guiado nuestros pasos, que ha sido refugio en las tempestades, que tantas consolaciones nos ha dado en medio de las persecuciones de los hombres, que ha sido mano bondadosa y caricia tierna cuando nos rodeaban las espinas y parec\u00edan cerrarse todas las puertas. Por eso podemos decir con el Doctor San Juan de \u00c1vila: \u201cDios sea en todo bendito, sus juicios adorados, que por donde a nosotros [nos] parece p\u00e9rdida, por all\u00ed con su alto saber nos gana, y esto para darnos a entender nuestro poco saber e insuficiencia y para que de coraz\u00f3n nos ofrezcamos llenos de fe en sus manos, esperando remedio, sin saber el modo por donde ha de venir\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p><p>Tambi\u00e9n es cierto de que cada uno de nosotros tiene an\u00e9cdotas e historias \u2013algunas de las m\u00e1s incre\u00edbles\u2013 en las que la Divina Providencia se ha manifestado de manera patente, pues otra explicaci\u00f3n no cabr\u00eda. Es m\u00e1s, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que cada misi\u00f3n del Instituto, cada casa, cada obra comenzada \u2013los Seminarios, los hogarcitos, las escuelas, los monasterios, etc.\u2013, las vocaciones que Dios se ha complacido en enviarnos \u2013de las culturas m\u00e1s diversas, de pa\u00edses en los que ni siquiera se halla el Instituto, de los m\u00e1s diversos estratos sociales y educativos\u2013, las muchas y diferentes actividades organizadas por la Familia Religiosa, incluso a nivel internacional, han surgido, han sido sostenidas y han crecido indudablemente gracias a la Divina Providencia. Sin ir m\u00e1s lejos: la inmensa mayor\u00eda de nosotros ha conocido el Instituto de manera providencial y ha experimentado ya desde el ingreso c\u00f3mo lo nuestro es vivir realmente colgados de la d\u00e1diva divina, porque como dice el Santo de Fontiveros \u201cno ha de olvidarse de ti el que tiene cuidado de las bestias\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. De modo tal que se ha cumplido en nosotros lo que el Beato Giuseppe Allamano les dec\u00eda a los suyos: \u201cLa Divina Providencia piensa en ustedes y nunca les faltar\u00e1 lo necesario\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. Y estamos persuadidos de que esto ha sido as\u00ed, porque a quienes se arrojan a seguir a Cristo, dejando tras s\u00ed todas las cosas, confi\u00e1ndose en todo a la divina Providencia, Dios no los abandona<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Esto que acabamos de decir, todas esas gracias y favores divinos, conviene tenerlos muy presentes, siendo siempre agradecidos por ellos, para que su recuerdo, sobre todo cuando atravesamos tempestades y \u201cel alma viene a creer que todos los bienes est\u00e1n acabados para siempre&#8230; y que no volver\u00e1 como la vez pasada\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>, nos sirva para aparejar el alma frente a la desesperanza.<\/p><p>\u201cLos tiempos son dif\u00edciles\u201d, dec\u00eda San Juan Pablo II, \u201cy, a veces, el \u00e1nimo se siente turbado y deprimido\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. Aun as\u00ed, y aun cuando las circunstancias sean peores y se prolonguen indefinidamente, \u201cmantened fervoroso el esp\u00edritu a pesar de las adversidades y tentaciones recordando lo que dec\u00eda Don Orione: \u2018Para nosotros no hay otra escuela, ni otro maestro, ni otra c\u00e1tedra sino la de la cruz. Vivid la pobreza de Cristo, el silencio y la mortificaci\u00f3n de Cristo, la humildad y obediencia de Cristo, con pureza y santidad de vida; pacientes y mansos, perseverantes en la oraci\u00f3n, unidos todos con la mente y el coraz\u00f3n a Cristo; en una palabra, vivid a Cristo\u2019\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. Esa debe ser nuestra actitud.<\/p><p>Tenemos que hacer el ejercicio de clavar en el alma la verdad revelada de que <em>todas las cosas se disponen para el bien de los que aman a Dios<\/em><a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>. \u201cAl decir todas las cosas\u201d, como bien explica el derecho propio, \u201cno except\u00faa nada. Por tanto aqu\u00ed entran todos los acontecimientos, pr\u00f3speros o adversos, lo concerniente al bien del alma, los bienes de fortuna, la reputaci\u00f3n, todas las condiciones de la vida humana (familia, estudio, talentos, etc.), todos los estados interiores por los que pasamos (gozos, alegr\u00edas, privaciones, sequedades, disgustos, tedios, tentaciones, etc.), hasta las faltas y los mismos pecados. Todo, absolutamente todo. Al decir se disponen para el bien, se entiende que cooperan, contribuyen, suceden, para nuestro bien espiritual. Hay que tener esta visi\u00f3n y no la del carnal o mundano. Hay que ver todo a la luz de los designios amorosos de la Providencia de Dios\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>. Y cuando las tempestades arrecien y todo parezca derrumbarse \u201cdejemos de lado la pesadumbre y flaqueza que nos tiene asidos y corramos con paciencia a la guerra, que delante nos est\u00e1 puesta, mirando siempre para cobrar \u00e1nimo a Jesucristo, que, as\u00ed como \u00c9l es autor de nuestra fe, la llevar\u00e1 a cabo y la perfeccionara en nosotros, y as\u00ed como \u00c9l, pudiendo no morir, de buena gana, no se desde\u00f1\u00f3 de pasar todo trabajo y afrenta hasta morir tan afrentosa muerte como la de la cruz\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>, as\u00ed tambi\u00e9n dispong\u00e1monos a morir, si fuese preciso, por el bien de la Iglesia y del Instituto al servicio de Jesucristo<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<\/p><p>El Beato Allamano les hac\u00eda esta petici\u00f3n a los Misioneros de la Consolata, petici\u00f3n que hoy quisi\u00e9ramos tomar como dirigida tambi\u00e9n a nosotros: \u201cQuisiera que nuestros Institutos en general, y ustedes en particular, tuvieran siempre esta gran confianza en Dios [porque]: <em>El que conf\u00eda en el Se\u00f1or no ser\u00e1 decepcionado<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.<\/p><p>\u201cLa confianza es una familiaridad amorosa con la Divina Providencia que nos acompa\u00f1a en cada paso de nuestra vida. Abandon\u00e9monos en Dios y dejemos todo en sus manos. Es padre y hace todo lo mejor por nuestro bien. Nunca debemos temer ni por el Instituto, ni por cada uno en particular. En todo, incluso en las cosas m\u00e1s peque\u00f1as, elev\u00e9monos a Dios y confiemos s\u00f3lo en \u00c9l, cualquiera que fuere el curso de los acontecimientos. No fundemos nuestra confianza en los medios humanos que est\u00e1n en nosotros: talento, fortalezas, virtudes, etc., o que est\u00e1n en los otros. Hagamos siempre lo que podemos de parte nuestra, luego dejemos todo en las manos del Se\u00f1or, sin temor. \u00c9l nunca deja su obra a mitad\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>.<\/p><p>Entend\u00e1moslo bien: nuestra vida como religiosos misioneros implica dificultades y obst\u00e1culos considerables. Es normal que eso nos preocupe: sin embargo, al mismo tiempo esa situaci\u00f3n debe ser un est\u00edmulo providencial para nuestro Instituto, a fin de que con un ardor cada vez mayor, superemos las tentaciones del des\u00e1nimo, y nos dediquemos con vigor y entrega a la maravillosa tarea de inculturar el evangelio, sin retroceder en ello ni un punto. Antes bien, nuestra respuesta debiera ser la de profundizar las caracter\u00edsticas peculiares de la vocaci\u00f3n misionera que nos distingue y renovar cada vez m\u00e1s el compromiso carism\u00e1tico que hemos recibido, aferrados cada vez m\u00e1s a los elementos no negociables adjuntos al carisma, en una palabra: siendo cada vez m\u00e1s religiosos <em>del Verbo Encarnado<\/em>.<\/p><p>\u201c<em>\u00a1No tem\u00e1is! <\/em>No dud\u00e9is nunca\u2026 no perd\u00e1is jam\u00e1s la confianza en la \u2018consistencia\u2019 de vuestra misi\u00f3n. La <em>cotidiana y generosa<\/em> <em>profesi\u00f3n de fe<\/em> \u2013yo creo en Ti, Se\u00f1or, que me has querido tu sacerdote [o tu monje, o tu hermano religioso, o tu seminarista o tu novicio del Instituto del Verbo Encarnado] y continuador de tu misi\u00f3n\u2013 debe infundiros la <em>cotidiana<\/em> y <em>firme confianza<\/em> para permanecer en vuestro puesto, para refrescar las energ\u00edas en las fuentes inagotables de la gracia, para resistir a la tentaci\u00f3n del desaliento y el abandono\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>.<\/p><h3><strong>2. Para consolar a los afligidos <\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><p>Al principio cit\u00e1bamos al p. Ciszek que testimoniaba c\u00f3mo los hombres, especialmente los que abandonaban la esperanza, mor\u00edan. Es cierto que en tiempos de particular tribulaci\u00f3n la tentaci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan es dejarse llevar por el desaliento y la p\u00e9rdida de la esperanza. Hasta ah\u00ed, nada nuevo.<\/p><p>Lo que s\u00ed tiene que ser nuevo, en el sentido de ser distinto, es la actitud con que uno enfrenta la prueba, la aflicci\u00f3n, la tribulaci\u00f3n, la persecuci\u00f3n, las continuas negativas, en fin, todo \u2018lo que no da gusto\u2019 y antes bien, nos da gran pesar.<\/p><p>Muchos religiosos, no pocas veces con justa raz\u00f3n, viven \u2018preocupados\u2019 sobremanera y hasta angustiados acerca de \u2018qu\u00e9 va a pasar con el Instituto\u2019, \u2018c\u00f3mo va a seguir esto\u2019, \u2018cu\u00e1nto m\u00e1s se puede prolongar esto\u2019, y se sienten abatidos porque no ven \u2018escapatoria\u2019 olvid\u00e1ndose que los designios de la Providencia de Dios trascienden nuestra ignorancia y limitaci\u00f3n humana, y muy probablemente la ayuda, la soluci\u00f3n, \u2018el respiro\u2019 esperado venga por donde menos lo pensamos.<\/p><p>El gran Doctor de la Iglesia, San Juan de \u00c1vila, en una de sus cartas dirigidas \u201ca una doncella atribulada\u201d contiene un tesoro de avisos que pensamos bien se pueden aplicar a esta clase de preocupaci\u00f3n que acabamos de mencionar (y ciertamente a cualquier tribulaci\u00f3n especialmente de orden espiritual). No vamos a transcribir la carta en su integridad sino algunos extractos que luego comentaremos.<\/p><p>Puede ser que muchas veces nos veamos en tan grande aprieto que nos parezca estar en \u201cla angustia que el pueblo de Israel estuvo cuando, saliendo de Egipto, se vio cercado por los lados de alt\u00edsimos montes, y por delante con la mar, y los enemigos que por las espaldas ven\u00edan (cf. \u00c9x 13, 9); y sentir\u00e9is muchas veces lo que dijo David y sinti\u00f3 en s\u00ed mismo: <em>Yo dije en el ajenamiento de mi \u00e1nima: Desechado soy delante la faz de tus ojos<\/em> (Sal 30, 23). [\u2026] Y acaeceros ha llamar y no ser o\u00eddos; y en lo que busc\u00e1bades y esper\u00e1bades remedio, all\u00ed sucederos mayor desconsuelo [\u2026] Mas entre estas cosas, \u00bfqu\u00e9 os parece que se debe hacer? \u00bfPerderemos quiz\u00e1 la <strong>confianza de nuestro remedio<\/strong>, que tan muchas veces nos mand\u00f3 tener Cristo? \u00bfSeguiremos los desmayos que el demonio y nuestra carne nos traen o la esperanza que podemos cobrar de la benignidad de Aquel que cuando estuviere airado se acuerda de su misericordia? No hay en esto mucho que deliberar, mas que <strong>ejecutar<\/strong>; no hay por qu\u00e9 desmayar, mas por qu\u00e9 <strong>esforzar<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>.<\/p><p>He aqu\u00ed la primera lecci\u00f3n: cuanto m\u00e1s arrecia la prueba, cuanto m\u00e1s duro es el padecer, no hay mucho que deliberar, sino que hay que <strong>ejecutar<\/strong>; no hay por qu\u00e9 desmayar, mas por qu\u00e9 <strong>esforzarse<\/strong>. Es decir, cuanto m\u00e1s brava se presente la lucha, cuanto m\u00e1s amenazadoras sean las asechanzas, hay que saber ver en eso mismo un acicate que nos incita al combate. Hay que \u2018ponerle rostro\u2019 a la situaci\u00f3n, en el sentido de aceptar la prueba y enfrentarla con \u201cactitud\u201d. Porque hay algunos que tienen tanta paciencia en esto del querer salir adelante que como dice San Juan de la Cruz, \u201cno quisiera Dios ver en ellos tanta\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>. Persuad\u00e1monos que lo que \u201chacen falta [son] santos sacerdotes y religiosos que sean\u2026 soldados\u2026 que peleen\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>, \u201cno con \u00e1nimo ani\u00f1ado, mas con voluntad robusta\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>. No hay que esperar que alguien m\u00e1s lo haga por nosotros, no hay que esperar que s\u00f3lo los superiores se encarguen, sino que cada uno desde su puesto debe cumplir con celo, con humildad y con confianza en Dios lo que debe hacer, sin acobardarse si tiene que hacer alg\u00fan sacrificio, antes bien pensar que sus trabajos redundar\u00e1n en utilidad del Instituto al cual nos hemos consagrado.<\/p><p>Muchas veces hemos dicho que debemos tener \u2018esp\u00edritu de cuerpo\u2019, funcionar como \u2018un cuerpo\u2019, lo cual no se reduce exclusivamente a estar unidos y \u2018en la misma p\u00e1gina\u2019 acerca de nuestros principios y valores, sino tambi\u00e9n a que el esfuerzo, la lucha, es algo de todos. Pues no pocas veces algunos, aunque con buen coraz\u00f3n se angustian por la situaci\u00f3n presente, creen y exigen que la soluci\u00f3n tiene que venir de otros, cuando en realidad hay que \u201csaberse capaces de ayudar\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a> y de hecho, ponerlo por obra, cada uno en su lugar, con sus propios deberes y llevando sus propias cruces.<\/p><p>Hay que saber ver la \u201cgracia de la prueba\u201d en la que Dios, dice San Juan de \u00c1vila, \u201ccomo buen padre, esconde el amor que tiene a sus hijos, porque no se hagan flojos y falsamente seguros, mas tengan siempre un poco de recelo, con que no se descuiden y pierdan el regalo y herencia que en el cielo les tiene guardado. Y aunque \u00c9l sabe cu\u00e1n gran trabajo es para ellos sentir de \u00c9l que no est\u00e1 sabroso y cu\u00e1ntas tentaciones se les levantan cuando \u00c9l <strong>parece que vuelve la cara<\/strong>, con todo esto quiere que pasen por estas angustias; y vi\u00e9ndolos y am\u00e1ndolos, disimula el amor que les tiene y ens\u00e9\u00f1ales lo que, aunque les duele, <strong>los tiene seguros<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>. Conviene entonces, ante la prueba, llenarse el coraz\u00f3n de valor y el valor de confianza en Dios, porque el que nos ha llamado a esta vocaci\u00f3n no nos abandonar\u00e1 jam\u00e1s, si nosotros no nos soltamos de su mano. Hay que rechazar las tentaciones de desconfianza en la Providencia Divina que jam\u00e1s nos habr\u00eda encomendado tantos apostolados, enviado tantas vocaciones, elegido para cuidar y asistir a tantos de sus pobres y marginados en nuestros hogarcitos, si al mismo tiempo no nos hubiera destinado una ayuda, un auxilio, una gracia muy suficiente y abundante para nuestro apoyo y para poder salir adelante.<\/p><p>Sigue el Maestro de \u00c1vila diciendo: \u201cY lo que m\u00e1s es de maravillar, que no s\u00f3lo les deja padecer persecuciones levantadas por el demonio y otras personas, mas el mismo Padre de las misericordias (2 Cor 1, 3) y <strong>verdadero amador de sus hijos<\/strong> sobre cuantos padres hay, [\u2026] no s\u00f3lo ve lo que padecemos de nuestros enemigos y calla, mas \u00c9l mismo nos levanta los trabajos y nos mete en la guerra. \u00c9l es el que nos <strong>suele dar gozo despu\u00e9s de mucha tristeza<\/strong>, como dio a Abraham y a Isaac. [\u2026] Y as\u00ed como mand\u00f3 al padre que matase al hijo que el mismo Dios le hab\u00eda dado (cf. G\u00e9n 22, 2), y puso en tristeza al que \u00c9l primero hab\u00eda consolado, as\u00ed suele quitar el gozo a los suyos y decir que se lo maten y que ellos vivan en continua tristeza.<\/p><p>[Pero] \u00bfPor qu\u00e9, pues, estar\u00e9is angustiados de aquello que nuestro Se\u00f1or env\u00eda? \u00bfPor qu\u00e9 os sabe mal la medicina que por mano de vuestro Padre piadoso ha pasado? \u00bfPens\u00e1is quiz\u00e1 que tiene rigor para os atribular, y no <strong>poder para os librar<\/strong> de dondequiera que est\u00e9is ca\u00eddos, y misericordia para os perdonar y <strong>hacer mayores misericordias que antes<\/strong>? [\u2026] Guardados os tiene Dios entre esas espinas, por excusaros las que nunca se han de acabar, seg\u00fan \u00c9l lo dice hablando de su vi\u00f1a: <em>De noche y de d\u00eda la guardo<\/em> (Is 27, 3s); no tengo enojo con ella; [\u2026] porque ahora consuele, ahora atribule, su sagrada vela<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a> est\u00e1 sobre nosotros, y entonces m\u00e1s cerca, cuando nosotros por m\u00e1s apartada la tenemos\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>.<\/p><p>Es lo que tantas veces hemos repetido: \u201cno nos abandona Dios sino que nos gobierna\u201d. Con actitud valiente y tranquila frente al mal que nos acomete y las pruebas que Dios permite que nos ocurran repitamos con San Bonifacio: \u201cPuesto que las cosas son as\u00ed y la verdad puede ser impugnada, pero no vencida ni enga\u00f1ada, nuestra mente fatigada se refugia en aquellas palabras de Salom\u00f3n: <em>Conf\u00eda en el Se\u00f1or con toda el alma, no te f\u00edes de tu propia inteligencia; en todos tus caminos piensa en \u00c9l, y \u00c9l allanar\u00e1 tus sendas<\/em>. Y en otro lugar: <em>Torre fort\u00edsima es el nombre del Se\u00f1or, en \u00c9l espera el justo y es socorrido<\/em>\u201d. \u201cManteng\u00e1monos en la justicia y preparemos nuestras almas para la prueba; sepamos aguantar hasta el tiempo que Dios quiera y dig\u00e1mosle: \u2018Se\u00f1or, t\u00fa has sido nuestro refugio de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u2019. Tengamos confianza en \u00c9l, que es quien nos ha impuesto esta carga. Lo que no podamos llevar por nosotros mismos, llev\u00e9moslo con la fuerza de Aquel que es todopoderoso y que ha dicho: <em>mi yugo es suave y mi carga ligera<\/em>. Manteng\u00e1monos firmes en la lucha en el d\u00eda del Se\u00f1or, ya que han venido sobre nosotros d\u00edas de angustia y aflicci\u00f3n. Muramos, si as\u00ed lo quiere Dios, por las santas leyes de nuestros padres, si as\u00ed lo quiere Dios, para que merezcamos como ellos conseguir la herencia eterna\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>.<\/p><p>En otro pasaje de su carta dice el Doctor de \u00c1vila: \u201cNo podr\u00e9is, con todo vuestro pensar y reventar, a\u00f1adir, como dice el Evangelio, a vuestra estatura un solo codo (cf. Mt 6, 27). [\u2026] Y cuanto m\u00e1s os parece a vos no hallar vado para vuestros males, no por d\u00f3nde ni c\u00f3mo se han de remediar, <strong>tanto m\u00e1s hay esperanza de remedio<\/strong>; pues donde falta el consejo y fuerza humana, all\u00ed acostumbra Dios de poner su mano, y aqu\u00e9lla es la hora propria que esperaba para hacer misericordia, para que sepan los hombres que no con espada ni arco de ellos (cf. Jos 24, 12), mas <strong>en la agradable y amorosa voluntad de Dios est\u00e1 su remedio<\/strong>. Y por eso, mientras m\u00e1s llena de miserias os vi\u00e9redes, m\u00e1s os tened por aparejada y dispuesta para que Dios obre en vos su misericordia, porque la compasi\u00f3n de nuestras angustias le mueven a poner en nosotros sus ojos. Donde m\u00e1s abundan las miserias, all\u00ed m\u00e1s abundan sus misericordias [\u2026] Y si tan presto como vos dese\u00e1is este d\u00eda no viene, no por eso os turb\u00e9is, que el dilatar no es quitar, mayormente cuando el dador es verdadero.<\/p><p>[\u2026] Acordaos que nunca tanto el pueblo de Dios fue afligido, ech\u00e1ndoles carga sobre carga y d\u00e1ndoles crueles azotes, que como cuando estuvo en v\u00edspera de libertad. Y as\u00ed como despu\u00e9s de noche y lluvia suele venir d\u00eda y sol muy claro, y despu\u00e9s de la tempestad vino bonanza, y tras los dolores del parto el gozo del hijo nacido, as\u00ed pensad que <strong>vuestros grandes trabajos son mensajeros de grande alegr\u00eda<\/strong>\u201d.<\/p><p>Cu\u00e1n provechoso es este consejo, sobre todo para aquellos religiosos que se espantan ante los escenarios posibles, que quieren retroceder ante las dificultades objetivas que se presentan o que se quedan de brazos cruzados esperando que la soluci\u00f3n \u2018venga de arriba\u2019. Se olvidan estos tales que el \u00a1<em>Navega mar adentro<\/em>!<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a> pronunciado por el Verbo Encarnado en el lago de Genesaret y, desde entonces y hasta el fin de los tiempos repetido a incontables almas, implica el \u201ctomar en serio, a fondo, las exigencias del Evangelio\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a> pues requiere de \u201chombres humildes, laboriosos, que no teman los peligros, vigilantes, pacientes en las prolongadas vigilias, constantes en repetir sus salidas al mar\u2026 dispuestos a morir\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>. Por tanto, hay que nutrir la esperanza, llenarse el alma de valor sabi\u00e9ndose amados por Dios, fortalecerse interiormente, pensando que \u201cla medida de la Providencia Divina sobre nosotros es la confianza que nosotros tengamos en ella\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a> y que a medida que lleguen las penosas circunstancias, Dios, de quien somos y a quien pertenecemos, nos librar\u00e1 de ellas. Y si \u00c9l nos ha protegido hasta el presente; si continuamos aferr\u00e1ndonos bien de la mano de su Providencia, \u00c9l mismo nos asistir\u00e1 en toda ocasi\u00f3n y si no pudi\u00e9semos seguir adelante, \u00c9l nos sostendr\u00e1. \u00a1No hay que desanimarse! \u00a1No hay que mirar atr\u00e1s! El reconocimiento de nuestros l\u00edmites y debilidades \u2013que parecen relucir todav\u00eda m\u00e1s en tiempos de prueba\u2013 puede transformarse en una ocasi\u00f3n para experimentar la fuerza y la riqueza extraordinaria de la gracia de Dios, como de hecho ya lo hemos experimentado tant\u00edsimas veces a lo largo de la vida del Instituto.<\/p><p>\u201cEn prueba os tiene Dios\u201d; contin\u00faa la carta de San Juan de \u00c1vila, \u201csedle <strong>fiel<\/strong> en obedecer a todo lo que os enviare; <strong>amadle<\/strong>, aunque os azote; <strong>seguidle<\/strong>, aunque os vuelva el rostro; <strong>importunadle<\/strong>, aunque no os responda; y <strong>sabed que no trabajar\u00e9is en balde<\/strong>, porque fiel es, y no se puede negar, y no despreciar\u00e1 hasta el fin la oraci\u00f3n del pobre (2 Tim 2, 13; cf. Sal 101, 18). \u00c9l se levantar\u00e1 y mandar\u00e1 que se sosiegue la mar; \u00c9l os dar\u00e1 vivo vuestro Isaac, y tornar\u00e1 vuestro lloro en canto, y os dar\u00e1 abundancia de paz por las guerras que hab\u00e9is sufrido. Y si vos este bien no merec\u00e9is, \u00c9l tiene bondad para hacerlo. Lo que a vos se os pide es que aprend\u00e1is a vivir entre las espinas, sin tener d\u00f3nde reclinar la cabeza; y si poco pod\u00e9is obrar, suplirse ha con padecer; y que <strong>est\u00e9is firme<\/strong> en el camino de Dios, pues <strong>s\u00f3lo aqu\u00e9l pierde la corona que huye y lo deja<\/strong>; que en lo que toca a vuestro remedio, el Se\u00f1or os lo dar\u00e1 <strong>cuando y como vos no sab\u00e9is<\/strong>; y por el presente trabajo os dar\u00e1 abundancia de gozo con que le alab\u00e9is aqu\u00ed y en el cielo, a perpetua honra de su Majestad\u201d<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>.<\/p><p>Lo hemos dicho en otra ocasi\u00f3n: no pelear, el huir, el dejar de lado las cosas por las que vale la pena morir, eso ya es perder aun antes de haber iniciado la lucha. Lo dice el derecho propio: \u201clos cobardes mueren muchas veces antes de su muerte\u201d<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>. Debemos permanecer firmes. Seamos hombres de fe, de \u201cuna fe viva, firme, intr\u00e9pida, eminente, heroica; una fe convencida de que Dios no ser\u00eda Dios si fu\u00e9semos capaces de abarcarlo con nuestra inteligencia limitada, si comprendi\u00e9semos todos sus juicios y caminos\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>. Seamos hombres que act\u00faan como \u00c9l quiere que lo hagamos en las circunstancias dispuestas por su voluntad y su providencia movidos por esa fe que \u201ctriunfa sobre el mundo y el mal, que construye cosas grandes, que ilumina la vida y le da sentido, que fortalece, anima, conforta y excluye el miedo: <em>\u00a1No teng\u00e1is miedo! Soy yo<\/em><a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>. Y con esa confianza filial que nos inspira la misma fe, \u201carranqu\u00e9mosle las gracias al Se\u00f1or. [Pues] Se necesita mucha confianza para poder ser un poco audaces, un poco \u2018prepotentes\u2019, para pedir milagros. El Se\u00f1or no se ofende por eso. [\u2026] Recemos con perseverancia, sin desanimarnos si Dios no responde enseguida a nuestras oraciones. Golpeemos a su puerta: si no nos abre, golpeemos m\u00e1s fuerte; si eso no basta, \u00a1rompamos la puerta!\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>.<\/p><p style=\"text-align: center;\">*****<\/p><p>Este es el mensaje final: no vivamos acobardados, temerosos, apocados, sino con confianza en los designios misericordiosos de Dios y <strong>lanc\u00e9monos osadamente<\/strong> a <em>restaurar todas las cosas en Cristo<\/em><a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>.<\/p><p><em>\u00a1No debemos temer!<\/em>\u00a0 F\u00edjense en lo que dice San Juan de la Cruz y que bien podemos aplicar al Instituto y a cada uno de sus miembros fieles: \u201cporque, siendo \u00c9l omnipotente, h\u00e1cete bien y \u00e1mate con omnipotencia; y siendo sabio, te hace bien y ama con sabidur\u00eda; y siendo infinitamente bueno, te ama con bondad; y siendo santo, te ama y hace mercedes con santidad; y siendo \u00e9l justo, te ama y hace mercedes justamente; siendo \u00e9l misericordioso, piadoso y clemente, [te hace experimentar] su misericordia y piedad y clemencia; y siendo fuerte y subido y delicado ser, te ama fuerte, subida y delicadamente; y como sea limpio y puro, con pureza y limpieza te ama; y, como sea verdadero, te ama de veras; y como \u00c9l sea liberal, te ama y hace mercedes con liberalidad sin alg\u00fan inter\u00e9s, s\u00f3lo por hacerte bien; y como \u00c9l sea la virtud de la suma humildad, con suma bondad y con suma estimaci\u00f3n te ama, dici\u00e9ndote, no sin gran j\u00fabilo tuyo: Yo soy tuyo y para ti, y gusto de ser tal cual soy por ser tuyo y para darme a ti\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>.<\/p><p>Y recordemos que en todo contamos con el auxilio efectiv\u00edsimo de Mar\u00eda Sant\u00edsima, Madre de la Divina Providencia. Ella \u201ccuida de nuestro acontecer humano\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>. Por este motivo, confiamos que Dios, quien mir\u00e1ndola hizo en Ella \u201cgrandes cosas\u201d, har\u00e1 otro tanto con nosotros sus hijos del Instituto del Verbo Encarnado que lo han entregado todo y se han entregado a s\u00ed mismos por manos de su Santa Madre, para gloria suya y de su santa Iglesia.<\/p><p>Recemos con confianza filial a la Madre de Dios que no se reserva nada para s\u00ed<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>, por nosotros mismos y por el Instituto la oraci\u00f3n \u2018prepotente\u2019 con que San Francisco de Sales \u2018importunaba\u2019 a la Virgen:<\/p><p style=\"text-align: center;\">Acu\u00e9rdate, dulc\u00edsima Virgen,<\/p><p style=\"text-align: center;\">de que t\u00fa eres mi Madre y yo soy tu hijo;<\/p><p style=\"text-align: center;\">de que t\u00fa eres muy poderosa<\/p><p style=\"text-align: center;\">y yo soy peque\u00f1o, pobre, miserable, y d\u00e9bil.<\/p><p style=\"text-align: center;\">Yo te ruego, dulce Madre m\u00eda,<\/p><p style=\"text-align: center;\">que me gobiernes y defiendas<\/p><p style=\"text-align: center;\">en todas mis empresas y acciones.<\/p><p>\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\">No me digas, Virgen graciosa, que no puedes;<\/p><p style=\"text-align: center;\">porque tu amado Hijo te ha dado todo poder.<\/p><p style=\"text-align: center;\">Tampoco me digas que no debes,<\/p><p style=\"text-align: center;\">porque eres la Madre com\u00fan<\/p><p style=\"text-align: center;\">de todos los pobres seres humanos,<\/p><p style=\"text-align: center;\">y singularmente m\u00eda.<\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\">Si no pudieras, yo te excusar\u00eda diciendo:<\/p><p style=\"text-align: center;\">-Cierto es que Ella es mi Madre<\/p><p style=\"text-align: center;\">y que me ama como hijo suyo,<\/p><p style=\"text-align: center;\">mas le falta el poder.<\/p><p style=\"text-align: center;\">Si no fueras mi Madre, con raz\u00f3n tendr\u00eda paciencia, diciendo:<\/p><p style=\"text-align: center;\">-Ella es muy rica para socorrerme;<\/p><p style=\"text-align: center;\">pero \u00a1ay!, como no es mi Madre, no me ama.<\/p><p style=\"text-align: center;\">Mas, oh dulc\u00edsima Virgen,<\/p><p style=\"text-align: center;\">puesto que eres mi Madre<\/p><p style=\"text-align: center;\">y que eres poderosa, \u00bfc\u00f3mo te excusar\u00eda, si no me ampararas?<\/p><p style=\"text-align: center;\">Ya ves, Madre m\u00eda, que est\u00e1s obligada a atender a todas mis peticiones.<\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\">Por el honor y gloria de tu Hijo,<\/p><p style=\"text-align: center;\">ac\u00e9ptame como hijo tuyo,<\/p><p style=\"text-align: center;\">sin atender a mis miserias y pecados.<\/p><p style=\"text-align: center;\">Libra mi alma y mi cuerpo de todo mal,<\/p><p style=\"text-align: center;\">y dame todas tus virtudes, principalmente la humildad.<\/p><p style=\"text-align: center;\">En fin, alc\u00e1nzame todos los dones,<\/p><p style=\"text-align: center;\">bienes y gracias que agradan a la Sant\u00edsima Trinidad,<\/p><p style=\"text-align: center;\">Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo. As\u00ed sea.<\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p><p>Que la Virgen Sant\u00edsima, quien en la obediencia m\u00e1s profunda a los designios divinos concibi\u00f3 virginalmente y dio a luz al\u00a0<em>Hijo del hombre <\/em>nos conceda la gracia de tener una visi\u00f3n providencial de toda la vida, de ser hombres en verdad \u201cabandonados a la Providencia\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a> y que su providencia maternal dirija y proteja hoy y siempre la barquilla de nuestra vida, individualmente hablando y como Instituto.<\/p><p>\u00a1Ea pues! \u00a1\u00c1nimo! Que nosotros somos de la Virgen y la Virgen es nuestra.<\/p><p>\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> El 24 de junio de 1937, en la Bas\u00edlica de San Pablo Extramuros, fiesta de San Juan el Bautista y con ocasi\u00f3n del 400\u00b0 aniversario de la ordenaci\u00f3n de San Ignacio de Loyola.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Walter Ciszek, <em>He Leadeth Me<\/em>, Pr\u00f3logo. [Traducido del ingl\u00e9s]. En espa\u00f1ol el libro se llama <em>Caminando por valles oscuros<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>He Leadeth Me<\/em>, cap. 4. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 67.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [324].<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 83.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, Carta 11, A do\u00f1a Juana de Pedraza (28\/01\/1589).<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Como testimonian al menos un cardenal de la Curia Romana y un obispo, que fueron testigos presenciales.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Fue secretario personal de Juan Pablo II durante cuarenta y seis a\u00f1os.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Carta con motivo del Cap\u00edtulo General de la Orden de los Predicadores<\/em>, (28\/6\/2001).<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 11; <em>op. cit<\/em>. San Irineo, citado en el <em>Documento de Puebla<\/em>, 400.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 50.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Ro 11,29.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> 2 Co 4, 8-9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 217; <em>op. cit<\/em>. 2 Tm 2, 21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Obras fundamentales<\/em>, Parte III, Reglas o Constituciones de la Sociedad de San Francisco de Sales, [15].<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> San Juan de \u00c1vila, <em>Obras completas de San Juan de \u00c1vila<\/em>, IV, Carta XLI, A una doncella atribulada por el desamparo espiritual que sent\u00eda, p. 385.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Cautelas<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Los quiero as\u00ed<\/em>, cap. 2, 36.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S. Th.<\/em>, II-II, 186, 3 ad 2; citado en <em>Constituciones<\/em>, 63.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Noche oscura<\/em>, lib. 2, cap. 7, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>A los religiosos y religiosas de Don Orione<\/em>, (22\/10\/1980).<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>; op. cit. <em>Carta de Don Orione del 22 de octubre de 1937<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Rm 8,28.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 67.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Cf. San Juan de \u00c1vila, <em>Obras completas de San Juan de \u00c1vila<\/em>, IV, Carta II, A un religioso predicador.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 113.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Beato Giuseppe Allamano, <em>Los quiero as\u00ed<\/em>, cap. 5,95; <em>op. cit<\/em>. Ecl 32,24.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 94.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes, religiosos y religiosas en B\u00e9rgamo<\/em> (26\/04\/1981).<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> San Juan de \u00c1vila, <em>Obras completas de San Juan de \u00c1vila<\/em>, IV, Carta XLI, A una doncella atribulada por el desamparo espiritual que sent\u00eda, p. 385.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, lib. 1, cap. 5, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 108.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, Carta 16, A la M. Mar\u00eda de Jes\u00fas (18\/07\/1589).<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> San Juan de \u00c1vila, <em>Obras completas de San Juan de \u00c1vila<\/em>, IV, Carta XLI, A una doncella atribulada por el desamparo espiritual que sent\u00eda, p. 386.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> En el sentido de vigilancia.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Cf. San Juan de \u00c1vila, <em>Obras completas de San Juan de \u00c1vila<\/em>, IV, Carta XLI, A una doncella atribulada por el desamparo espiritual que sent\u00eda, p. 387.<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Citado en la Homil\u00eda \u201cAvatares\u201d predicada en la Iglesia de Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores para la renovaci\u00f3n del cuarto voto de esclavitud mariana (15\/09\/1999).<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Lc 5, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> San Francisco de Sales, citado por F. Vidal, <em>En las fuentes de la alegr\u00eda<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> San Juan de \u00c1vila, <em>Obras completas de San Juan de \u00c1vila<\/em>, IV, Carta XLI, A una doncella atribulada por el desamparo espiritual que sent\u00eda, pp. 388-389.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 76.<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, <em>op. cit<\/em>. Mc 6, 50.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Cf. Beato Giuseppe Allamano, <em>Los quiero as\u00ed<\/em>, cap. 10, 177.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 1; <em>op. cit.<\/em> Ef 1, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Llama de amor viva<\/em>, canci\u00f3n 3, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda en la<\/em><em> P<\/em><em>laza de Las Am\u00e9ricas de San Juan de Puerto Rico<\/em> (12\/10\/1984).<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 85.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La especial Providencia de Dios para con los misioneros \u00a0 En 1929 el Papa P\u00edo XI escribi\u00f3 una carta a todos los seminaristas, especialmente a sus \u201chijos jesuitas\u201d, pidi\u00e9ndoles que ingresaran a un nuevo seminario que acababa de comenzar en Roma para preparar a sacerdotes j\u00f3venes para un posible trabajo misionero en Rusia. Walter Ciszek, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3910,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[70,61,98,73,190,323,294,205,90,99,25,46,124,16,26,302,289,316,152,66,35],"class_list":["post-3909","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos","tag-alegria","tag-carisma","tag-confianza","tag-cruz","tag-discernimiento","tag-divina-providencia","tag-elementos-no-negociables","tag-esperanza","tag-fe","tag-gracia","tag-iglesia","tag-inmaculado-corazon","tag-misionero","tag-oracion","tag-persecucion","tag-san-juan-de-la-cruz","tag-san-juan-pablo-ii","tag-seminario","tag-sufrimiento","tag-verbo-encarnado","tag-virgen-maria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3909","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3909"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3909\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3914,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3909\/revisions\/3914"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3910"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3909"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3909"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3909"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}