{"id":3696,"date":"2021-06-25T08:09:39","date_gmt":"2021-06-25T06:09:39","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=3696"},"modified":"2025-04-24T10:56:10","modified_gmt":"2025-04-24T08:56:10","slug":"una-espiritualidad-seria-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2021\/06\/25\/una-espiritualidad-seria-2\/","title":{"rendered":"Avisos de San Juan de la Cruz"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3696\" class=\"elementor elementor-3696\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><em>Monasterio San Pablo \u2013 Tuscania 10 de junio de 2017<\/em><\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><p><strong>[Exordio] <\/strong>Queridas Madres y Hermanas: Primero que nada, quiero decirles que les estoy muy agradecido por la invitaci\u00f3n que me han hecho de venir a visitarlas y compartir esta \u201cbuenas tardes\u201d aqu\u00ed con Ustedes. Sinceramente es una alegr\u00eda para m\u00ed, ya que un monasterio es -como dec\u00eda San Juan de la Cruz- \u201ctierra harto acomodada para servir a Dios\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> y yo estoy seguro de que aqu\u00ed se le ha de dar hartura en grande.<\/p><p>Hoy, que estamos celebrando la gran solemnidad de la Sant\u00edsima Trinidad, misterio al cual le \u201cdebemos tener una \u2018profunda y raigal devoci\u00f3n\u2019 ya que es el principio activo de la Encarnaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> quisiera \u2013si me permiten\u2013 reflexionar con Ustedes acerca de la llamada singular\u00edsima que cada uno de nosotros ha recibido a vivir \u201cuna existencia transfigurada\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> por medio de la cual \u2013como decimos en nuestra formula de profesi\u00f3n\u2013 queremos \u201cser una huella concreta que la Trinidad deja en la historia\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p><h4><strong>1. La p<\/strong><strong>rimac\u00eda de lo espiritual<\/strong><\/h4><p>Nuestra espiritualidad tiene indubitablemente un car\u00e1cter \u201cintensamente cristol\u00f3gico y trinitario\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Si Ustedes se fijan, ya desde el primer p\u00e1rrafo de nuestras <em>Constituciones<\/em> se menciona a la Trinidad. M\u00e1s aun, en la introducci\u00f3n misma y en lo que se refiere espec\u00edficamente a nuestra Espiritualidad, leemos que de esta devoci\u00f3n a Dios Uno y Trino se deriva algo que le da a nuestra espiritualidad un timbre especial, y que es (cita textual): \u201cla <strong>primac\u00eda de lo espiritual<\/strong> en todo nuestro pensar, sentir y proceder, ya que Dios <em>es el que obra en nosotros el querer y el obrar seg\u00fan su voluntad<\/em> (cf. Flp 2,13), y porque es clar\u00edsima la ense\u00f1anza del Verbo encarnado: <em>Buscad primero el Reino y su justicia, y todo lo dem\u00e1s se os dar\u00e1 por a\u00f1adidura<\/em> (Mt 6,33)\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p><p>Y este intento \u2013que debe de ser firme y decidido\u2013 de configurar nuestras existencias a la de Cristo, imitando todas las actitudes que ello conlleva, hemos de vivirlo en nuestra Familia Religiosa \u201ccon un estilo particular\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> \u2013seg\u00fan dice el <em>Directorio de Vida Consagrada\u2013<\/em> lo cual implica de nuestra parte una \u201c<strong>espiritualidad seria, no sensiblera<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> (que como Ustedes saben es uno de los elementos no-negociables adjuntos a nuestro carisma). Es decir, es caracter\u00edstica distintiva y nobil\u00edsima de nuestra espiritualidad \u201cel trascender lo meramente sensible, y estar dispuesto a pasar las noches oscuras\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> para alcanzar esta divina transformaci\u00f3n.<\/p><p>Este elemento adjunto no negociable a nuestro carisma, el de una \u201cespiritualidad seria\u201d, es precisamente no negociable porque es lo que nos distingue contra el mundo, y que, si bien muchas veces ha generado y genera rechazo, es lo que nos ha permitido presentar un cristianismo vivo y ha sido fuente de abundantes frutos espirituales y de vocaciones (y tambi\u00e9n de numerosas cruces y persecuciones, pues es una franca oposici\u00f3n a una espiritualidad sensiblera o, m\u00e1s a\u00fan, vac\u00eda). Y, por tanto, todo lo que no se corresponda con \u00e9l, todo lo que intente menguar su fuerza determinante o nos aparte de \u00e9l, debe ser dejado de lado como algo extra\u00f1o a nuestro carisma.<\/p><p>Dicho esto en positivo: Por esta nota distintiva y singular\u00edsima de nuestro carisma es que, por ejemplo, practicamos los Ejercicios Espirituales y que nos formamos \u2013como sabia y di\u00e1fanamente indican nuestras <em>Constituciones<\/em>\u2013 \u201ccon la doctrina de los grandes maestros de la vida espiritual, en especial: San Agust\u00edn, Santo Tom\u00e1s de Aquino, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jes\u00fas, San Ignacio de Loyola, San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas, y de todos los santos de todos los tiempos que la Iglesia propone como ejemplares para que imitemos sus virtudes\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. Es decir, buscando siempre formarnos en la escuela de los grandes m\u00edsticos y doctores de la Iglesia.<\/p><p>Dentro de este marco hoy quisiera destacar la figura de San Juan de la Cruz (y he elegido a \u00e9l, porque, como Uds. saben, este a\u00f1o se celebra el 475 aniversario de su nacimiento), ya que su doctrina, aparece nueve veces expl\u00edcitamente citada en nuestras <em>Constituciones<\/em> y <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, y otras tantas veces en el resto del derecho propio<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. Con lo cual tenemos elementos de sobra para inferir que la doctrina de este Santo Doctor de la Iglesia es gu\u00eda cert\u00edsima para encontrar y unirse a Dios Trino \u2013lo cual es una realidad no sensible sino meramente espiritual y requiere de una gran fe la cual se purifica en las tribulaciones o noches del alma\u2013.\u00a0<\/p><p>Podemos resumir su doctrina al respecto, en una citaci\u00f3n muy conocida de San Juan de la Cruz, en la que dice que \u201cpara entrar en esta divina uni\u00f3n, ha de morir todo lo que vive en el alma, poco y mucho, chico y grande, y el alma ha de quedar sin codicia de todo ello y tan desasida, como si ello no fuese para ella ni ella para ello\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. Sin esto, aclara en otra parte, no se puede dar la \u201cverdadera y total transformaci\u00f3n del alma en las tres Personas de las Sant\u00edsima Trinidad\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> y por tanto, no podr\u00edamos hablar de la \u201cexistencia transfigurada\u201d que mencion\u00e1bamos al principio.<\/p><p>Tal transfiguraci\u00f3n es ciertamente una gracia de Dios, pero como todas las gracias, se deben implorar con la oraci\u00f3n y el sacrifico y debe uno asimismo disponerse a recibirlas, \u201cguard\u00e1ndose en soledad para Dios\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, dice San Juan de la Cruz. Por tanto, no se dar\u00e1 sin que tengamos intimidad y familiaridad con Dios la cual se adquiere, se ejercita y nutre y principalmente en la oraci\u00f3n, en el contacto con Cristo en el alma.<\/p><p>Es muy importante para todos (para los que llevan poco tiempo en la vida religiosa como para los que ya llevamos algunos a\u00f1os) leer y releer la doctrina de San Juan de la Cruz y empaparse de sus ense\u00f1anzas de tal modo que vengan como a regir, nuestra vida de oraci\u00f3n; a iluminar nuestras noches; a servirnos de criterio para interpretar la acci\u00f3n de Dios en nuestras almas (e incluso en las almas de otros, si es que nos tocase por oficio o por caridad hacerlo); que sus ense\u00f1anzas nos sirvan para moderar el \u00e1nimo en las consolaciones; incluso de incentivo en la pr\u00e1ctica de la caridad en la vida comunitaria \u2013por eso del \u201cdonde no hay amor pon amor y sacar\u00e1s amor\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>\u2013 y en todo \u201cayudarnos a obrar en despojarnos de todo lo que no es Dios por amor a Dios\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<\/p><p>Ustedes que por vocaci\u00f3n \u201cse dedican s\u00f3lo a Dios en la soledad y silencio\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> deben \u2013y cito aqu\u00ed palabras del Santo Doctor extra\u00eddas del derecho propio\u2013: \u201cVivir como si no hubiese en este mundo m\u00e1s que Dios y [su alma], para que no pueda su coraz\u00f3n ser detenido por cosa humana\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. Sino m\u00e1s bien, dejarlo todo y hasta \u201cla piel y lo restante por Cristo\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. Porque \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s grande y noble que Dios?<\/p><p>Precisamente es de esta doctrina de San Juan de la Cruz que se deriva la sabia y practiqu\u00edsima ense\u00f1anza contenida en el punto 68 de nuestras <em>Constituciones<\/em> cuando trata del voto de pobreza, la cual nos invita a no preocuparnos: \u201cde la estima y buena opini\u00f3n de los hombres, de la salud y fuerzas corporales, de los cargos u oficios que puedan darnos o quitarnos, de los sucesos pr\u00f3speros o adversos que puedan sucedernos, de morir joven o viejo\u201d. Sino m\u00e1s bien tener en Dios Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo nuestro centro, nuestro \u201cnido\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>.<\/p><p>Dice un autor, comentando el dibujo del <em>Monte de Perfecci\u00f3n<\/em> hecho por el Santo: \u201cSi nos entretenemos tontamente con bienes de la tierra, cosa que suele suceder; o tontamente nos entretenemos con los bienes del Cielo, estamos perdiendo el tiempo. No llegamos adonde tendr\u00edamos que llegar, \u2018porque cuando reparas en algo, dejas de arribar al todo\u2019. Esto se engarza perfectamente con lo que Jes\u00fas quiere de nosotros, como hemos visto en las dos banderas: suma pobreza espiritual, pasar por oprobios y menosprecios, para llegar a la suma humildad. Para quien esto busca de verdad: \u2018Nada le fatiga de arriba y nada lo oprime hacia abajo, porque est\u00e1 en el centro de su humildad\u2019\u201d.<\/p><p>Sigue diciendo: \u201cSi nosotros fu\u00e9semos capaces de formar religiosas que de verdad amen la Cruz, el mundo podr\u00eda cambiar. Pero mientras no tengamos almas que realmente sigan a Cristo crucificado y quieran estar crucificadas con Cristo, haremos cosas, muchas veces cosas externas, que alg\u00fan valor pueden tener. Pero no haremos lo m\u00e1s importante de lo que tenemos que hacer, que es alcanzar la santidad y difundir la santidad de Cristo por todo el mundo\u201d.<\/p><h4><strong>2. Cuatro avisos espirituales<\/strong><\/h4><p>Para lo cual San Juan de la Cruz da cuatro avisos (o consejos) espirituales<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>, que podemos sintetizar en cuatro palabras:<\/p><p>a. La <strong>resignaci\u00f3n<\/strong>: \u201cviviendo en el monasterio como si otra persona no viviese. Es decir, sin entrometerse ni de palabra ni de pensamiento en las cosas ajenas; y aunque se hunda el mundo, ni querer advertir ni entremeterse en ello, por guardar el sosiego del alma\u201d. Es lo que nosotros queremos decir cuando decimos \u201cevitar el preocuparse in\u00fatilmente por cosas que ni me van ni me vienen\u201d. Evitando pensamientos fr\u00edvolos, del pasado, el juzgar al pr\u00f3jimo, etc., lo cual solo sirve para interrumpir el silencio interior que debe reinar en el alma. Noten Ustedes cu\u00e1n importante es entonces el guardar la paz del alma y la vigilancia que debemos tener al respecto, porque esta es signo de que se lucha por eliminar los amores contrarios y es signo de posesi\u00f3n de s\u00ed mismo<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>.<\/p><p>b. La <strong>mortificaci\u00f3n<\/strong>: sabiendo \u201cque no hemos venido a otra cosa al convento sino para que nos labren y ejerciten en la virtud\u201d. A prop\u00f3sito de esto dice un autor que hay que evitar \u201cel buscar el cielo sin ordenar las cosas de la tierra, el andar siempre buscando consuelos, el que se nos comprenda o en la oraci\u00f3n el buscar sentirse bien. Pretendiendo seguridades que aqu\u00ed no se pueden tener; tratando de entender los misterios que superan nuestra capacidad\u201d.<\/p><p>c. El ejercicio de<strong> la virtud<\/strong>: \u201cpara lo cual conviene tener constancia en obrar las cosas de su Religi\u00f3n y de la obediencia, sin ning\u00fan respeto del mundo, sino solamente por Dios. Y para eso no poner nunca los ojos en el gusto o en el disgusto, sino hacerlo solo por Dios\u201d. Es lo que San Ignacio llama \u201cla santa indiferencia\u201d. Por eso nunca dejen de hacer nada porque les disgusta, sino h\u00e1ganlo porque es Voluntad de Dios y solo le quieren agradar.<\/p><p>d. Finalmente, la <strong>soledad<\/strong>: por la cual \u201cle conviene tener todas las cosas del mundo por acabadas\u201d. Con lo cual, aclara el mismo Santo, \u201cno quiere decir que por esto se deje de hacer el oficio que se tiene, o cualquier otro que la obediencia le mande, con toda la solicitud posible y que fuese necesaria, sino que de tal manera lo haga, que nada se le pegue en el de culpa, porque esto no lo quiere Dios ni la obediencia\u201d.<\/p><p>Y luego de estos cuatro avisos, concluye el Santo Doctor diciendo: \u201cProcure ser continuo en la oraci\u00f3n\u2026y ande siempre deseando a Dios y aficionado a \u00c9l su coraz\u00f3n, en la cual se requiere no dejar el alma para ning\u00fan pensamiento que no sea enderezado a Dios y en olvido de todas las cosas que son y pasan en esta m\u00edsera y breve vida. En ninguna manera, dice San Juan de la Cruz, quiera saber cosa, sino s\u00f3lo como servir\u00e1 m\u00e1s a Dios y guardar\u00e1 mejor las cosas de su Instituto\u201d.<\/p><p>Y como no pod\u00eda faltar en una \u201cespiritualidad seria y no sensiblera\u201d y en este disponerse a alcanzar una \u201cexistencia transfigurada\u201d, la devoci\u00f3n a Mar\u00eda Sant\u00edsima, el amor tierno y filial que le debemos ocupa un lugar preponderante y tiene que renovarse cotidianamente \u2013como dec\u00eda San Juan Pablo II\u2013 seg\u00fan las propias tradiciones, por medio de una \u201cuni\u00f3n espiritual con la Virgen Mar\u00eda, recorriendo con ella los misterios del Hijo, particularmente con el rezo del Santo Rosario\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>.<\/p><p>Queridas Hermanas: como escrib\u00eda San Juan de la Cruz en una de sus cartas: \u00a1Al\u00e9grense y f\u00edense de Dios!<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> \u201cEn este camino siempre se ha de caminar para llegar, lo cual es ir siempre quitando quereres, no sustent\u00e1ndolos. Y si no se acaban de quitar, no se acaba de llegar\u2026y as\u00ed no se transformar\u00e1 el alma en Dios\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/p><p>\u201cY no hay que tener por imposible esta transformaci\u00f3n\u201d, porque no hay imposibles para Dios y \u201cporque precisamente para que pudi\u00e9semos llegar a esa transformaci\u00f3n nos <em>cre\u00f3 Dios a su imagen y semejanza<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>.<\/p><p>Que la Virgen las bendiga.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Obras Completas<\/em>, Epistolario, Carta a Mar\u00eda de Soto en Baeza, fines de marzo de 1582.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada, <\/em>232;<em> op. cit. <\/em><em>Constituciones<\/em>, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada, <\/em>231;<em> op. cit. <\/em>cf.<em> Vita Consecrata<\/em>, 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 254; 257.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada, <\/em>234.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 9. Sin ir m\u00e1s lejos de esto nace la preeminencia que la rama contemplativa de nuestra Familia Religiosa tiene en todos nuestros apostolados y por eso decimos que nuestros contemplativos muestran \u201ca todos la primac\u00eda del amor a Dios y el valor de las virtudes mortificativas del silencio, penitencia, obediencia, sacrificio y amor oblativo\u201d.<em> Directorio de Vida Contemplativa<\/em>, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada, <\/em>234.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Notas del V Capitulo General<\/em>, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>Juan Pablo Magno<\/em>, cap. 30.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 212.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Por ejemplo: cuatro veces en el <em>Directorio de Vida Contemplativa<\/em>; una vez en el <em>Directorio de Noviciados<\/em>; tres veces en el <em>Directorio de Tercera Orden<\/em>; una vez en el <em>Directorio de Vocaciones<\/em>; y asimismo un par de veces en el <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Subida al monte<\/em>, cap. 11, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Cantico Espiritual<\/em>, Canci\u00f3n 39, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Subida al monte<\/em>, Cap. 11, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, Carta a la M. Mar\u00eda de la Encarnaci\u00f3n, 6 de junio de 1591.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 68; <em>op. cit.<\/em> San Juan de la Cruz, <em>Subida al Monte Carmelo<\/em>, L. II, cap. 5, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Directorio de Vida Contemplativa<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 68; <em>op. cit.<\/em> San Juan de la Cruz, <em>Dichos de luz y amor<\/em>, 143.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 68; <em>op. cit.<\/em> San Juan de la Cruz, <em>Avisos y Sentencias espirituales<\/em>, 68, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> San Ignacio de Loyola, <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [322].<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Avisos a un religioso para alcanzar la perfecci\u00f3n<\/em>, 2, 3, 4, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 98 y 178.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Vita Consecrata<\/em>, 95.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, A do\u00f1a Juana de Pedraza, en Granada, 12 de octubre de 1589.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Subida al monte<\/em>, Cap. 11, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Cantico Espiritual<\/em>, Canci\u00f3n 39, 4; op. cit. Gen 1, 26.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Monasterio San Pablo \u2013 Tuscania 10 de junio de 2017 [Exordio] Queridas Madres y Hermanas: Primero que nada, quiero decirles que les estoy muy agradecido por la invitaci\u00f3n que me han hecho de venir a visitarlas y compartir esta \u201cbuenas tardes\u201d aqu\u00ed con Ustedes. 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