{"id":3667,"date":"2021-06-18T09:10:42","date_gmt":"2021-06-18T07:10:42","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=3667"},"modified":"2022-02-15T07:18:28","modified_gmt":"2022-02-15T05:18:28","slug":"san-juan-de-la-cruz-superior","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2021\/06\/18\/san-juan-de-la-cruz-superior\/","title":{"rendered":"San Juan De La Cruz, Superior"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3667\" class=\"elementor elementor-3667\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>\u00a0<\/p><h3 style=\"text-align: center;\"><a name=\"_Toc41900755\"><\/a><a name=\"_Toc41900599\"><\/a><a name=\"_Toc40173928\"><\/a>SAN JUAN DE LA CRUZ, SUPERIOR<\/h3><p><em>\u00a0<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>Apacentad la grey de Dios que est\u00e1 entre vosotros, velando no como forzados sino de buen grado, seg\u00fan Dios; ni por s\u00f3rdido inter\u00e9s sino gustosamente; ni menos como quienes quieren ejercer dominio sobre la herencia de Dios, sino haci\u00e9ndoos modelos de la grey.<\/em><\/p><p>1 Pe 5, 3<\/p><p><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>D<\/strong>urante los 28 a\u00f1os que vivi\u00f3 como religioso de la Orden del Carmen, Fray Juan de la Cruz ejerci\u00f3 no pocas veces el \u201coficio sagrado de gobernar\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, y lo hizo con admirable virtud, exquisita caridad, ingenioso celo apost\u00f3lico, incomparable fidelidad y gran discernimiento. De hecho, dicen sus bi\u00f3grafos que ten\u00eda \u201cgrandes dotes de gobierno\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p>Es por todos reconocida la extensa obra espiritual del Santo en sus numerosos escritos, y tambi\u00e9n lo mucho que padeci\u00f3 por fidelidad a la regla o a lo que nosotros llamar\u00edamos \u201clos elementos no negociables\u201d o el \u201cpatrimonio del Instituto\u201d. Pocos conocen, sin embargo, que escribi\u00f3 la mayor parte de su obra espiritual mientras era provincial de Andaluc\u00eda (de hecho, all\u00ed escribi\u00f3 sus cuatro grandes obras en prosa, algunos poemas, cartas y otros documentos<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>); o bien, que la mayor oposici\u00f3n y difamaci\u00f3n de parte de los religiosos de su Orden le sobrevino siendo fray Juan primer definidor general de la Reforma del Carmen (que ser\u00eda para nosotros algo as\u00ed como el Vicario general de la descalcez). El punto es, que aun padeciendo gran persecuci\u00f3n dentro y fuera de la Orden, viendo tambalear el esp\u00edritu de su Orden<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>, a veces enfermo, tantas veces desolado (\u00e9l mismo dec\u00eda una vez en confianza a una religiosa que no ten\u00eda con qui\u00e9n descargar el alma<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>), siendo incre\u00edblemente pobre, sufriendo las flaquezas de muchos y siempre tan ocupado; Juan de la Cruz vivi\u00f3 con ejemplaridad su vida religiosa y desempe\u00f1\u00f3 su oficio de superior cumpliendo excelentemente no s\u00f3lo lo que estaba mandado por la regla sino haciendo con gran libertad de esp\u00edritu a\u00fan mucho m\u00e1s que lo que estaba prescripto. En el decir de sus bi\u00f3grafos, fray Juan de la Cruz \u201cgobernaba con toda su persona, viviendo de lleno lo que compon\u00eda su vocaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>.<\/p><p>As\u00ed, por ejemplo, se destac\u00f3 durante sus gobiernos por su paternidad en el ejercicio de su cargo \u2013\u201chaci\u00e9ndose todo de todos\u201d, dicen sus bi\u00f3grafos\u2013, sobresaliendo asimismo como capell\u00e1n, confesor y director espiritual, como constructor de conventos y otros edificios, y tambi\u00e9n por el gran movimiento vocacional que provoc\u00f3 principalmente gracias a su testimonio de vida como religioso aunque tambi\u00e9n por sus exhortaciones y escritos. Se destac\u00f3 adem\u00e1s por su celo apost\u00f3lico, por su dedicaci\u00f3n al estudio, por su caridad con los pobres, por sus incansables viajes (viaj\u00f3 m\u00e1s de lo que nos podr\u00edamos imaginar: \u00a127.000 km!), y por tantos otros aspectos m\u00e1s. En todo momento, sus s\u00fabditos dicen de \u00e9l: \u201cfue un grande prelado\u201d, que es lo mismo que decir: \u2018fue un gran superior\u2019.<\/p><p>Su ejemplo me parece muy dif\u00edcil de obviar en tiempos como los actuales donde la autoridad es ridiculizada y otras veces desacreditada, donde el mal testimonio de algunos crea esc\u00e1ndalo en muchos, donde tantas veces se busca con malicia \u2018el error humano\u2019 para denigrar, y donde tantas veces se hace dif\u00edcil continuar en el \u201csagrado oficio de gobernar\u201d, ya por las presiones \u2013internas y externas\u2013 ya porque no son pocos los que intentan rebajar la autoridad y obran de tal manera que los s\u00fabditos no oigan al superior o no se dejen dirigir y hacen reinar las disensiones. Y esto \u00faltimo, \u00bfc\u00f3mo lo hacen? Lo explican muy bien las <em>Constituciones<\/em>: \u201cimpidiendo [a los superiores] que hablen, tratando de que los s\u00fabditos no entiendan lo que hablan [sus superiores] o que lo entiendan al rev\u00e9s, obstaculizando el camino a los buenos pastos, atentando contra su capitalidad, ya que <em>va delante de ellos<\/em> (Jn 10, 4), asustando [a los superiores] para que dejen las ovejas y huyan, buscando que no conozca a los s\u00fabditos y \u00e9stos no los conozcan a ellos, distray\u00e9ndolos con cosas menores para que no se ocupen de las importantes, presion\u00e1ndolos para que no den la vida por las ovejas, etc.\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Cr\u00e9anme que \u201caunque ven\u00edan degollando\u201d fray Juan de la Cruz, envuelto en un sinf\u00edn de actividades, ocupaciones y preocupaciones de su oficio de superior, padeciendo amargos suplicios morales, jam\u00e1s abandon\u00f3 su puesto de padre de la comunidad y en todo supo dar la medida de s\u00ed mismo: la de un gigante.<\/p><ol><li><a name=\"_Toc41900756\"><\/a><strong> Cronolog\u00eda<\/strong><\/li><\/ol><p>Primero que nada, quisiera detallar la cronolog\u00eda de sus oficios de autoridad.<\/p><p><strong>1563<\/strong>: Cuando ten\u00eda 21 a\u00f1os ingresa a la Orden en Medina del Campo, con el nombre de fray Juan de Santo Mat\u00edas.<\/p><p><strong>1567<\/strong>: Antes de ser ordenado sacerdote el Cap\u00edtulo Provincial lo nombra prefecto de estudiantes en el Colegio de San Andr\u00e9s, de Salamanca.<\/p><p><strong>1568<\/strong>: El 28 de noviembre se inicia en Duruelo (\u00c1vila) el Carmelo teresiano masculino, renunciando a la regla mitigada. \u00c9l fue el primero que se descalz\u00f3.<\/p><p><strong>1569<\/strong>: Juan de la Cruz es nombrado subprior y el primer maestro de novicios de la descalcez (ten\u00eda 27 a\u00f1os).<\/p><p><strong>1570<\/strong>: Se traslada el noviciado a Mancera de Abajo (Salamanca) y contin\u00faa fray Juan como maestro de novicios y subprior del Convento.<\/p><p><strong>1571<\/strong>: Lo destinan a Alcal\u00e1 de Henares donde ser\u00e1 rector del primer Colegio all\u00ed fundado hac\u00eda unos meses.<\/p><p><strong>1576<\/strong>: Es detenido por primera vez por los padres calzados.<\/p><p><strong>1577<\/strong>: Es encerrado en la c\u00e1rcel conventual de Toledo por poco m\u00e1s de 8 meses.<\/p><p><strong>1578<\/strong>: Lo hacen vicario del convento de El Calvario (por ausencia del prior). Realiza una intensa obra de formaci\u00f3n espiritual tanto entre los frailes como entre las monjas.<\/p><p><strong>1579<\/strong>: Sale para la fundaci\u00f3n de Baeza y queda como rector del colegio de estudios de esa ciudad.<\/p><p><strong>1581<\/strong>: Hay Cap\u00edtulo para la erecci\u00f3n de la provincia descalza (pues descalzos y calzados formaban parte de la misma Orden y ten\u00edan hasta ese momento el mismo gobierno). Fray Juan es nombrado tercer definidor (algo as\u00ed como consejero), y luego prior por primera vez del Convento de Los M\u00e1rtires de Granada. Pero \u00e9l tiene que regresar a Baeza ya que sigue al frente de aquella comunidad.<\/p><p><strong>1582<\/strong>: Es en este a\u00f1o cuando fray Juan toma posesi\u00f3n del priorato de Los M\u00e1rtires.<\/p><p><strong>1583<\/strong>: Es confirmado en el cargo de prior de Los M\u00e1rtires por un segundo periodo.<\/p><p><strong>1585<\/strong>: Hay Cap\u00edtulo de la Reforma entre abril y mayo y lo eligen segundo definidor (consejero). En octubre lo nombran vicario provincial de Andaluc\u00eda<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> (vendr\u00eda a ser para nosotros provincial) cesando en el priorato de Los M\u00e1rtires.<\/p><p><strong>1587<\/strong>: Hay Cap\u00edtulo en Valladolid. Cesa en los cargos de definidor y vicario de Andaluc\u00eda, pero es nombrado por tercera vez prior de Granada.<\/p><p><strong>1588<\/strong>: Hay Cap\u00edtulo general del Carmelo teresiano. En \u00e9l es elegido primer definidor y tercer consiliario de la Consulta. Durante las ausencias del vicario general (ser\u00eda el superior general para nosotros), le corresponde a \u00e9l la presidencia. Mientras tanto en la comunidad de Los M\u00e1rtires le suple un vicario. Al mes siguiente del Cap\u00edtulo se le nombra presidente-prior de la casa (generalicia), en Segovia.<\/p><p><strong>1590<\/strong>: Se realiza un Cap\u00edtulo general <em>extraordinario<\/em> donde \u00e9l se enfrenta abiertamente a las propuestas del P. Doria (\u2013quien quer\u00eda soledad y rigor, pero quer\u00eda imponer este ideal con toda rigidez: multiplicando leyes, se opon\u00eda a las misiones, quer\u00eda que se abandonase el gobierno de las monjas, y estaba tambi\u00e9n lo del caso del P. Graci\u00e1n quien a su vez se opon\u00eda vivamente a sus propuestas<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>). Sin embargo, all\u00ed fray Juan de la Cruz es reelegido primer definidor o consejero.<\/p><p><strong>1591<\/strong>: En junio se celebra un Cap\u00edtulo general ordinario. All\u00ed fray Juan cesa de todos sus cargos. Aunque se le ofrece el priorato de Segovia, no acepta pues prefiere continuar como simple s\u00fabdito. Es en ese Cap\u00edtulo cuando se ofrece ir a M\u00e9xico, cosa que se le acepta, pero no se realiza. Muri\u00f3 el 13-14 de diciembre de ese a\u00f1o a los 49 a\u00f1os.<\/p><p>En pocas palabras: fue maestro de novicios, rector de dos colegios, consejero provincial, superior provincial, y primer consejero general (o vicario general) de la Orden.<\/p><ol start=\"2\"><li><b><a name=\"_Toc41900757\"><\/a> Paternidad y maternidad espiritual de fray Juan de la Cruz<\/b><\/li><\/ol><p>A la hora de hablar de fray Juan de la Cruz como superior no hay nada mejor que preguntarles a sus s\u00fabditos. Todos coinciden en se\u00f1alar el gran esp\u00edritu paternal y \u201cel afecto y atenciones maternales\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> de Juan de la Cruz para con ellos, sobre los que ejerc\u00eda tal influencia que \u201ca todos los ten\u00eda tan rendidos, que cada uno le amaba m\u00e1s que si fuera padre carnal\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>. \u201cY si alguna vez se apartaba de su convento, aunque no fuese m\u00e1s que a la ciudad por dos o tres horas, era tanta la alegr\u00eda que los religiosos ten\u00edamos de verle volver \u2013cuenta uno de sus s\u00fabditos\u2013, que a gran priesa \u00edbamos todos los que le ve\u00edamos a tomar su bendici\u00f3n y besarle la mano o el escapulario, como si fu\u00e9ramos a ganar un gran jubileo\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>. Esto ya dice mucho de San Juan de la Cruz como superior.<\/p><p>Una vez una persona religiosa le pregunt\u00f3 sobre su modo de gobernar. \u00c9l le dijo \u201cque en todo el a\u00f1o no ten\u00eda nada que hacer en su casa, que sin cuidado suyo hab\u00eda tanta religi\u00f3n y concierto, como pudiera \u00e9l desear\u201d. Esta persona, admirada de ello y casi sin creerlo, le pregunt\u00f3 a uno de los s\u00fabditos, quien respondi\u00f3 haber notado lo mismo, \u201cquedando esta persona con m\u00e1s admiraci\u00f3n, diciendo que aquello era de Dios m\u00e1s que gracia de hombres\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Podr\u00eda escribirse todo un libro de su modo de ser superior. San Juan de la Cruz era principalmente un padre que sab\u00eda exhortar, educar, corregir a sus s\u00fabditos y dirigirlos de un modo personalizado, acomod\u00e1ndose a cada uno conforme a su idiosincrasia. Dondequiera que fue superior, su estilo era \u2013podr\u00edamos decir\u2013 el estilo del Verbo Encarnado: orden, suavidad, acomodarse a cada sujeto.<\/p><p>Entre sus muchas maneras de llegar a cada individuo se destaca su capacidad de encantar con la palabra, para que las personas se aparten de lo que no es Dios y se entreguen totalmente a \u00c9l. En verdad, ten\u00eda una capacidad sorprendente y carism\u00e1tica, o, como dice uno de sus s\u00fabditos, \u201cuna singular gracia\u201d para hablar de nuestro Se\u00f1or, naturalmente y sin cansar, y todos deseaban verse junto a \u00e9l por solo o\u00edrle y tratar con \u00e9l. En efecto, la mayor parte de sus s\u00fabditos destacan sus pl\u00e1ticas admirables, con las que los animaba a ser perfectos y les ense\u00f1aba que para subir a la perfecci\u00f3n no se hab\u00edan de querer ni bienes del suelo, ni del cielo, sino s\u00f3lo no querer ni buscar nada que no fuera el solo buscar y querer en todo la gloria y honra de Dios. Dicen que los que m\u00e1s le trataban andaban m\u00e1s aprovechados<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Ponderan sus s\u00fabditos con cu\u00e1nto cuidado acud\u00eda a su aprovechamiento, <em>gastando con ellos mucha parte del d\u00eda y de la noche<\/em>, comunic\u00e1ndoles, oy\u00e9ndoles su oraci\u00f3n y modo de caminar por la oraci\u00f3n a Dios, ense\u00f1\u00e1ndoles con gran acierto por donde entrar\u00edan y aprovechar\u00edan m\u00e1s. \u201cY era en esto \u2013advierte un testigo\u2013 muy acertado por la discreci\u00f3n de esp\u00edritus que nuestro Se\u00f1or le hab\u00eda comunicado. Y ten\u00eda para esto <em>grande espera y paciencia<\/em>, como lo vio este testigo, con personas muy pesadas y escrupulosas, sin se alterar ni tomar pena, antes con mansedumbre les o\u00eda y ense\u00f1aba\u201d. Dicen que cada noche llamaba unas veces a unos, otras veces a otros, y les preguntaba c\u00f3mo les iba en su oraci\u00f3n, y les ense\u00f1aba. M\u00e1s all\u00e1 de lo anecd\u00f3tico, destaco la importancia del hecho que el superior era quien buscaba el di\u00e1logo con los s\u00fabditos, y que por la gran caridad y humildad de que era due\u00f1o, no era rechazado por ellos, pues estaban persuadidos de que quer\u00eda s\u00f3lo su bien. En efecto, estimo que gran parte de su secreto pedag\u00f3gico estaba en saberse ganar el \u00e1nimo y la benevolencia de sus s\u00fabditos.<\/p><p>Pero no s\u00f3lo se ocupaba del aprovechamiento espiritual de sus s\u00fabditos sino tambi\u00e9n de las necesidades temporales. Y as\u00ed, a uno le daba una t\u00fanica nueva, a otros les daba carne porque dec\u00edan ten\u00edan necesidad de ello (n\u00f3tese que ellos se absten\u00edan de carne 9 meses al a\u00f1o); y otro tanto hac\u00eda con las religiosas, a quienes tantas veces socorri\u00f3 con comida, le\u00f1a, aceite y lo que necesitasen.<\/p><p>Todos cuentan, adem\u00e1s, c\u00f3mo asist\u00eda \u201ccon gran cari\u00f1o\u201d a los s\u00fabditos enfermos y se deshac\u00eda personalmente en atenciones para con ellos. Una vez, literalmente, mand\u00f3 empe\u00f1ar un c\u00e1liz para poderles buscar y dar lo necesario a los religiosos enfermos<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>. En todo buscaba aliviarlos y cuidarlos y alegrarlos como pudiera.<\/p><p>Hay que decir que Juan de la Cruz, como superior, ten\u00eda un trato y aspecto suave, de apacible alegr\u00eda, no andaba \u2013como dice uno de sus s\u00fabditos\u2013 \u201ccon el rostro torcido, ni para consigo ni para con los dem\u00e1s\u201d. Antes bien, era due\u00f1o de un \u201carte especial para levantar los corazones\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>.<\/p><p>\u201cUno de sus s\u00fabditos, la \u00faltima vez que fue prior en Granada, habla de su mansedumbre y de no haberle o\u00eddo decir ninguna palabra fuera de tono y subraya que <em>no se entromet\u00eda en los oficios<\/em> ni en las oficinas y con todo hab\u00eda tanto orden en la casa estando ausente o estando presente\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Sin d\u00e1rselas de prior, \u201ccon los religiosos trataba como hermano, con mucha llaneza [\u2026] y cuando mandaba alguna cosa \u00e9l era el primero en hacerla\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>. En efecto, \u201cfue enemigo de que los superiores de religiosos, y m\u00e1s reformados, <em>mandasen con imperio<\/em>; y as\u00ed repet\u00eda que en ninguna cosa muestra uno ser indigno de mandar como mandar con imperio; antes han de procurar que los s\u00fabditos <em>nunca<\/em> salgan de su presencia tristes\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Era enemigo declarado de la tristeza: \u201ccuando ve\u00eda que alg\u00fan religioso estaba triste y desconsolado, le llamaba y se iba con \u00e9l, unas veces a la huerta, otras al campo, y, por grande que fuera la tristeza, ven\u00eda muy contento y consolado\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>. N\u00f3tese que no s\u00f3lo se singularizaba en devolver la alegr\u00eda a los que ven\u00edan a \u00e9l, sino que buscaba a los melanc\u00f3licos y a trav\u00e9s del di\u00e1logo al aire libre hac\u00eda desaparecer la tristeza de su entorno<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>.<\/p><p>En cierta ocasi\u00f3n lleg\u00f3 a decir que \u201ccuando en la Orden vi\u00e9semos perdida la urbanidad y que en lugar suyo entrase la agresividad y ferocidad en los superiores, que es propio vicio de b\u00e1rbaros, la llor\u00e1semos como perdida; porque, \u00bfqui\u00e9n jam\u00e1s ha visto que las virtudes y cosas de Dios se persuadan a palos y con bronquedad? Y trajo para esto lo de Ezequiel cap\u00edtulo 34, 14: <em>Los hab\u00e9is avasallado con austeridad y poder\u00edo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Acerca de la educaci\u00f3n de los religiosos a base de rigores \u201ctan irracionales\u201d se pronunci\u00f3 en contra diciendo que, cuando se procede de esa manera, los formandos \u201cvienen a quedar pusil\u00e1nimes para emprender cosas grandes en virtud <em>como si se hubieran criado entre fieras<\/em>\u201d [\u2026] y citaba a San Pablo que dice: <em>Padres, no exacerb\u00e9is a vuestros hijos para que no se tornen pusil\u00e1nimes<\/em> (Col 3, 21).<\/p><p>E iba m\u00e1s lejos, diciendo \u201cque se pod\u00eda temer ser traza del demonio el criar los religiosos de esta manera; porque, <em>criados con este temor, no tengan los superiores quien los ose avisar ni contradecir cuando erraren<\/em>. Y si por este camino o por otro llegare a la Orden tal estado que los que por las leyes de caridad y justicia, esto es, los graves de ella, en los cap\u00edtulos y juntas y otras ocasiones <em>no osaren decir lo que conviene por flaqueza o pusilanimidad o por miedo de enojar al superior, y por esto no salir con oficio<\/em>, que es manifiesta ambici\u00f3n, tengan a la Orden por perdida y del todo relajada\u201d.<\/p><p>Y contin\u00faa diciendo fray Juan de la Cruz con la libertad de esp\u00edritu que lo caracteriza: \u201c[Esto] se echar\u00e1 de ver claramente cuando en los cap\u00edtulos nadie replica, sino que <em>todo se concede<\/em> y <em>pasan por ello<\/em>, atendiendo a s\u00f3lo sacar cada uno su bocado; con lo cual gravemente padece el bien com\u00fan y se cr\u00eda el vicio de la ambici\u00f3n, que se hab\u00eda de denunciar, <em>sin correcci\u00f3n<\/em>, por ser vicio pernicioso y opuesto al bien universal\u201d. As\u00ed de claro lo ten\u00eda el M\u00edstico Doctor.<\/p><ol start=\"3\"><li><b><a name=\"_Toc41900758\"><\/a> Humildad<\/b><\/li><\/ol><p>En la tercera cautela contra el demonio ense\u00f1a este Maestro de la fe: \u201cque de coraz\u00f3n procures siempre humillarte en la palabra y en la obra, holg\u00e1ndote del bien de los otros como del de ti mismo y queriendo que los antepongan a ti en todas las cosas, y esto con verdadero coraz\u00f3n. Y de esta manera vencer\u00e1s en el bien el mal (Rm 12, 21), y echar\u00e1s lejos el demonio y traer\u00e1s alegr\u00eda de coraz\u00f3n. Y esto procura ejercitar m\u00e1s en los que menos te caen en gracia. Y s\u00e1bete que si as\u00ed no lo ejercitas, no llegar\u00e1s a la verdadera caridad ni aprovechar\u00e1s en ella.<\/p><p>Y seas siempre m\u00e1s <em>amigo de ser ense\u00f1ado de todos<\/em> que querer ense\u00f1ar aun al que es menos que todos\u201d.<\/p><p>Esto mismo, palabra por palabra, practic\u00f3 fray Juan de la Cruz siendo superior. No en vano \u201cdec\u00eda que el prelado m\u00e1s bien hab\u00eda de ense\u00f1ar con obras que con palabras\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>. Los ejemplos son abundant\u00edsimos.<\/p><p>Fray Mart\u00edn de la Asunci\u00f3n, compa\u00f1ero de Juan de la Cruz en varios conventos, subrayando la humildad del padre prior, nos cuenta que ten\u00eda \u201ctan grande conocimiento de su miseria que siempre se andaba abatiendo y despreciando y muchas veces le pesaba que le estimasen y que le tuviesen en opini\u00f3n de santo\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>. Nada m\u00e1s lejos de san Juan de la Cruz que esa actitud de <em>self-promotion<\/em> que adoptan algunos: hablando constantemente bien de s\u00ed mismos (con presunci\u00f3n farisaica y desprecio del pr\u00f3jimo<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>), atribuy\u00e9ndose a s\u00ed mismos los logros, queriendo salir en las fotos siempre al lado de gente importante, promocion\u00e1ndose entre los s\u00fabditos con ciertas concesiones con tinte a acepci\u00f3n de personas, hablando con artificio, \u201cbuscando los primeros puestos\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a> queriendo codearse con gente \u2018de categor\u00eda\u2019\u2026 Estos tales, dice san Juan de la Cruz, \u201caflojan mucho en la caridad para con Dios y el pr\u00f3jimo. Porque el amor propio que acerca de sus obras tienen les hace resfriar en la caridad\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Nada m\u00e1s lejos de san Juan de la Cruz. \u201c\u00c9l se sentaba en el suelo con los dem\u00e1s religiosos, con la misma igualdad que si fuera uno de ellos\u2026 lleg\u00e1ndose siempre a los que eran m\u00e1s humildes\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Es m\u00e1s: \u201cEra muy enemigo de exterioridades y de que le tuviesen por santo, ni gustaba de que otros hiciesen esa demostraci\u00f3n\u201d. Le pesaba que le honrasen. Por eso, una vez en que una monja (Ana de Jes\u00fas Lobera), estando \u00e9l presente, comenz\u00f3 a alabarlo delante de personas de categor\u00eda, y se deleitaba mencionando que \u00e9l hab\u00eda sido prior de un tal convento, fray Juan le sale al paso y dice \u201cque all\u00ed mismo hab\u00eda sido cocinero. Como huyendo de vanagloria y humill\u00e1ndose\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>. Esto lo cuenta la misma monja.<\/p><p>En efecto, \u201cde ordinario\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a> se pon\u00eda a barrer, a fregar o se empleaba en otros oficios humildes, aunque andaba con achaques de enfermedad, sin querer excepciones ni nada. Dicen hermosamente sus s\u00fabditos: \u201csu vestir, su celda, su aspereza y todo cuanto en \u00e9l se ve\u00eda, todo predicaba humildad\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Dicen adem\u00e1s, que ten\u00eda el santo padre prior un trato llano y afable con que trataba a todos; \u201cy se allanaban sus almas y declaraban sin dificultad sus conciencias, sin ser en su mano, poni\u00e9ndose en las suyas; sintiendo y viendo en s\u00ed notable aprovechamiento de sus almas, con victoria de pasiones y tentaciones\u201d. Es interesante la afirmaci\u00f3n acerca del fruto espiritual en las personas, simplemente por el modo de ser y de presentarse humilde de fray Juan.<\/p><p>\u201cSu contacto conventual resultaba de hecho tan entra\u00f1able que era cosa sabida que donde ciertos tipos no asentaban eran enviados adonde fray Juan, y sol\u00edan hallar remedio. Esto sucedi\u00f3 muchas veces, por no decir que era habitual, que bien lo pudi\u00e9ramos decir\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Y si acaso alguno admirado de su vida santa y arte de persuadir y convencer a las almas le hac\u00eda notar los muchos seguidores o seguidoras que ten\u00eda o cu\u00e1nto lo quer\u00edan las personas, \u00e9l respond\u00eda: \u201cH\u00e1celo Dios todo y para eso ordena me quieran bien\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Un episodio final respecto a la humildad de Juan de la Cruz como superior: en el Cap\u00edtulo de Valladolid, llamado el Cap\u00edtulo Grande<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>, a Juan de la Cruz lo eligen, acabando de ser provincial de Andaluc\u00eda, prior de Granada por tercera vez. Cuenta Jer\u00f3nimo de la Cruz, quien estaba all\u00ed presente: \u201cMe acuerdo que [\u2026] habi\u00e9ndole elegido por superior, despu\u00e9s de hechas todas las elecciones, se hinc\u00f3 de rodillas el siervo de Dios delante de todo el cap\u00edtulo, confesando incapacidad para el gobierno, pidi\u00f3 con mucha humildad le absolvieran del oficio, que \u00e9l desde luego lo renunciaba\u201d. Nada que ver con <em>self-promotion<\/em>. La cosa es que, as\u00ed y todo, fue prior por tercera vez del convento de Los M\u00e1rtires en Granada, aunque s\u00f3lo por un a\u00f1o porque despu\u00e9s fue Definidor General (vicario general para nosotros).<\/p><ol start=\"4\"><li><b><a name=\"_Toc41900759\"><\/a> Formador<\/b><\/li><\/ol><p>Luego del Cap\u00edtulo provincial de 1583 (en Almod\u00f3var) se dispuso \u201cque los priores han de favorecer la formaci\u00f3n espiritual de los religiosos\u201d; y San Juan de la Cruz vaya que s\u00ed lo ha hecho.<\/p><p>Ya hemos dicho con cuanto encanto sus s\u00fabditos escuchaban sus pl\u00e1ticas, y volcaban sus almas en sus manos para dejarse guiar espiritualmente por \u00e9l. Pero no se conformaba con esas charlas generales que daba, sino que sab\u00eda acercarse a cada uno para instruirle en la pr\u00e1ctica y aun de todo sacar ense\u00f1anza.<\/p><p>Por ejemplo, Juan de San Pablo, despu\u00e9s de haber cursado sus estudios de Derecho en Salamanca, ingres\u00f3 en el convento de Baeza, siendo Juan de la Cruz rector. A este novicio le aburr\u00edan tanta pl\u00e1tica espiritual, tantos libros de ese g\u00e9nero, etc., y no tuvo mejor idea que pedirle al maestro de novicios \u2018libros de su especialidad\u2019 como para ir repasando alguna cosa. El maestro de novicios consulta con el rector, el cual responde: \u201cTr\u00e1igame una cartilla<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>\u201d, con la siguiente indicaci\u00f3n para el novicio: \u201cDele esta cartilla y un puntero y en este cap\u00edtulo del <em>Paternoster<\/em>, sin pasar a otra cosa, todos los d\u00edas hasta que yo ordene otra cosa\u201d. Cuentan que al principio el novicio lloraba de tener que hacer tal ejercicio, pero fue una cura espiritual muy grande. Lleg\u00f3 a ser un gran religioso y \u00e9l mismo contaba con alegr\u00eda y agradecimiento el episodio.<\/p><p>Cuenta tambi\u00e9n Jer\u00f3nimo de la Cruz una an\u00e9cdota muy luminosa a la hora de ejemplificar todos los medios por los que se serv\u00eda el santo para formar a sus religiosos. Dice as\u00ed: \u201cNos serv\u00eda m\u00e1s la hora de recreaci\u00f3n que la de oraci\u00f3n; tanto era el fuego y luz espiritual con que el alma sal\u00eda de ella, por el provecho de lo que sacaba el alma de lo que el santo trataba, sin que se hiciese pesado, por la sal con que lo dec\u00eda. Y se sent\u00eda mucho cuando por alguna ocupaci\u00f3n faltaba de ella o hacia ausencia del convento\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>. Vaya halago a su superior.<\/p><p>Y porque \u201cno debe faltar, en el Superior, bondad y amor al Instituto\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>, Juan de la Cruz los instru\u00eda mucho sobre la regla y se le\u00edan las Constituciones a diario. Exhortaba a todos los religiosos al resguardo del patrimonio de la Orden y a la conservaci\u00f3n de las cosas de la religi\u00f3n aunque fuesen muy menudas \u201cporque si un hombre rico fuese perdiendo cada d\u00eda alguna cosa de su hacienda, aunque fuese de las de poco valor, se ir\u00eda poco a poco haciendo pobre. Y lo mismo sucede en las cosas espirituales de la Religi\u00f3n, que si se van dejando algunas, por parecerles peque\u00f1as y de poca importancia, presto vendr\u00e1 la Religi\u00f3n a perder su perfecci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Otra vez, de visita en La Manchuela (Ja\u00e9n), convino con el maestro de novicios que escenificaran \u2013para enfervorizar a los novicios\u2013 un juicio y los condenaran al martirio. Como se pens\u00f3, se hizo, y les sentenciaron (a Juan de la Cruz y al maestro de novicios) \u201ca que fuesen desnudos medio cuerpo arriba y amarrados a dos naranjos del g\u00fcerto y les diesen muchos azotes\u201d. Para cumplir con la condena, los amarraron y otros los azotaron. Y dec\u00eda el santo que le dieran recio, que no sent\u00eda m\u00e1s que si le diesen con un poco de algod\u00f3n (mientras tanto ya sal\u00eda alguna sangre). Esto lo cuenta uno de los novicios. De ese modo, con su ejemplo buscaba encender a otros en aquel \u2018servicio de m\u00e1rtir\u2019 que estamos llamados a rendir a Dios nosotros los religiosos.<\/p><p>Hay una an\u00e9cdota final que no puedo dejar de mencionar y que tiene que ver con la formaci\u00f3n en la caridad al pr\u00f3jimo. San Juan de la Cruz, como superior y como maestro, definitivamente sab\u00eda ayudar bien a cada uno en lo que le hac\u00eda falta. Una vez en Granada reprendi\u00f3 a un hermano por una falta que hab\u00eda cometido, y le dijo: \u201cV\u00e1yase a la celda\u201d. Se fue y all\u00ed permaneci\u00f3. Pas\u00f3 aquella noche y al d\u00eda siguiente, todos juntos en el refectorio, \u201ccomenz\u00f3 a ponderar mucho la falta de caridad <em>de todo<\/em> <em>aquel convento<\/em>, pues no hab\u00eda habido fraile que le hubiese pedido sacase al hermano de la celda\u201d. Y con eso levantaba \u2018el standard\u2019 de caridad que hemos de tener unos con otros.<\/p><ol start=\"5\"><li><b><a name=\"_Toc41900760\"><\/a> Criterio para las correcciones<\/b><\/li><\/ol><p>San Juan de la Cruz como superior era manso como ninguno. Mas no por eso dejaba de corregir.<\/p><p>A menudo dec\u00eda: \u201cEs propio de los reyes disimular y castigar pocas cosas\u201d porque no todas las cosas se han de reprender ni tampoco disimular. Entonces explicaba el Santo este magn\u00edfico criterio: \u201cQue cuando el religioso entiende que el prelado le ha visto en la falta que tuvo, no se le ha de disimular, por peque\u00f1a que sea, con reprensi\u00f3n conveniente en tiempo y con amor y prudencia. Mas si entendi\u00f3 que el prelado no le vio, aunque lo viese y entendiese, se diese por desentendido y lo disimulase\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Pero si se ha de hacer la correcci\u00f3n \u201csea por amor a Dios la santa correcci\u00f3n\u201d.<\/p><p>Su estilo era en todo paternal. Juan de la Cruz \u201cno es el superior intransigente, que fiscaliza los actos de sus s\u00fabditos, rebuscador de detalles defectuosos que corregir. [&#8230;] Sus correcciones van envueltas en esp\u00edritu de mansedumbre, <em>in spiritu lenitatis<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>. Al punto tal que si alguna vez ten\u00eda que corregir a alguno, dicen sus s\u00fabditos que les dec\u00eda \u201ctales palabras y tales cosas que no s\u00f3lo no los inquietaba ni quedaban contra \u00e9l con repugnancia, m\u00e1s antes parece les pon\u00eda para consigo amor\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a>. Sus s\u00fabditos estaban persuadidos de la m\u00e1s pura intenci\u00f3n del prelado, ajena del todo al m\u00e1s m\u00ednimo esp\u00edritu de revancha o de disimulada tiran\u00eda.<\/p><p>Reflejo de ese esp\u00edritu paternal que lo animaba es el hecho de \u201cque lejos de andar a la caza de un religioso que falta al silencio para descargar sobre \u00e9l el peso de las leyes, le han o\u00eddo toser por el claustro o hacer ruido con el gran rosario que lleva pendiente de la correa, como un aviso para que los religiosos que est\u00e1n hablando fuera de tiempo y lugar se recojan antes de que les vea. Si, a pesar de esto, sorprend\u00eda en falta a alguno, le llama a solas y le reprend\u00eda en particular, evitando que los dem\u00e1s llegasen a enterarse de la falta cometida\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>.<\/p><p>An\u00e9cdotas sobre correcciones hay varias. Refiero s\u00f3lo estas:<\/p><p>Corrigi\u00f3 al maestro de novicios: \u201cPadre maestro, su magisterio comienza por donde debiera acabar. Estos novicios andan enfermos, medio lisiados de males de cabeza y con otros achaques impropios de su edad. \u00bfRemedios? Instr\u00fayalos, s\u00ed, te\u00f3ricamente, pero no se contente con pl\u00e1ticas generales. H\u00e1gales practicar la meditaci\u00f3n provechosamente, como principiantes que son. Y no quiera que lleguen a la contemplaci\u00f3n antes de entrar por el camino de la oraci\u00f3n simple y llana. No los tenga todo el d\u00eda encerrados y tan recogidos en la celda. Que se ejerciten en el trabajo manual y corporal\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Siendo provincial de Andaluc\u00eda fue a visitar un convento donde escuch\u00f3 que desde el p\u00falpito el predicador agradec\u00eda cualquier caridad que los oyentes pudiesen hacer con los frailes de esa casa \u201caunque fuere un jarrillo de aceitunas\u201d. Juan de la Cruz le dijo que ese no era ni el lugar ni la ocasi\u00f3n para tal cosa, sino para hablar \u201cpalabras muy encendidas en amor de Dios y que esas cosas vendr\u00edan cuando nuestro Se\u00f1or las enviase\u201d.<\/p><p>Otra vez, le pregunta a un religioso si ya hab\u00eda dicho misa. El religioso responde que no, aun siendo ya tarde, con la excusa de que no estaba preparado. San Juan de la Cruz le reprende diciendo que c\u00f3mo era posible si un fraile tiene que estar siempre aparejado para decir misa, pues vive pensando en Dios.<\/p><p>Lo cierto es que, cuando \u201creprend\u00eda como superior, que lo fue muchas veces, era con dulce severidad, exhortando con amor fraternal y todo con admirable serenidad y gravedad\u201d<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>.<\/p><ol start=\"6\"><li><b><a name=\"_Toc41900761\"><\/a> Sufriendo las flaquezas de muchos<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a><\/b><\/li><\/ol><p>Y hablando de correcciones, no todas le salieron bien.<\/p><p>Siendo provincial le toc\u00f3 corregir a dos predicadores que se hab\u00edan pasado de entusiasmo y pasaban excesivo tiempo fuera del Convento, huyendo de la vida comunitaria. Se trataba de Francisco Cris\u00f3stomo y Diego Evangelista, quienes quedaron malamente resentidos contra Juan de la Cruz. El primero fue prior luego en \u00dabeda y le hizo la vida imposible a fray Juan cuando \u00e9ste fue a morir a su Convento. El segundo se empe\u00f1\u00f3 maliciosamente en desacreditarlo.<\/p><p>Ambos religiosos fueron causa instrumental de enormes padecimientos en la vida del santo. Sin embargo, \u00e9l se mantuvo firme en su convicci\u00f3n y luego escribi\u00f3 aquel p\u00e1rrafo que cita nuestro <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>: \u201cAdviertan pues aqu\u00ed los que son activos, que piensan ce\u00f1ir el mundo con sus predicaciones y obras exteriores, que mucho m\u00e1s provecho har\u00edan a la Iglesia y mucho m\u00e1s agradar\u00edan a Dios si gastasen siquiera la mitad del tiempo en estarse con Dios en oraci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Y hablando de predicadores y flaquezas, resulta que una vez le encarg\u00f3 el serm\u00f3n a uno de sus frailes. Llegado el d\u00eda, como era d\u00eda de fiesta, hab\u00eda mucha gente en la iglesia. Pero el predicador no aparec\u00eda. Entonces fray Juan, que presid\u00eda, mand\u00f3 que lo llamasen y el otro respondi\u00f3 que \u201ca causa de un mal humor no pod\u00eda\u201d. El santo con serenidad prosigui\u00f3 y acab\u00f3 la misa sin decir palabra sobre la falta de serm\u00f3n, ni mostrando pena alguna ni al predicador ni a ning\u00fan otro. Pero, aparte de aquel <em>aleccionador silencio<\/em> al sufrir flaquezas ajenas, una vez en que el predicador ausente se hallaba tratando con seglares, que era lo que le gustaba, se lo hizo notar Juan de la Cruz y el otro se vio humillar y ponder\u00f3 el yerro pasado.<\/p><p>En otra ocasi\u00f3n, durante su ronda de visitas como provincial lleg\u00f3 al convento de la Fuensanta y all\u00ed se reuni\u00f3 con el ec\u00f3nomo, fray Brocardo, quien le ruega que lo libre de ese cargo. Fray Juan amorosamente le responde: \u201cencomendemos a Dios la cosa para que nos haga entender lo que ser\u00e1 m\u00e1s de servicio suyo\u201d. Al fin de la visita dice a Brocardo: \u201cQuiere Dios, hijo, sea procurador y yo lo quiero, porque a quien amo m\u00e1s deseo que padezca m\u00e1s\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Y si de flaquezas se trata, esta an\u00e9cdota con las descalzas es imperdible. Siendo superior provincial le escribi\u00f3 a la priora del convento en Beas (bajo su jurisdicci\u00f3n) que no diese la profesi\u00f3n una novicia. Pero la priora no quiso hacerle caso porque no le parec\u00edan las razones que le daba el santo y porque pensaba que las dem\u00e1s monjas se iban a inquietar si esa no profesaba. Entonces, apresur\u00f3 el asunto para que la novicia profesase antes de que apareciera por ah\u00ed Juan de la Cruz. La cosa es que \u00e9l lleg\u00f3 dos d\u00edas despu\u00e9s y la priora le empieza a contar que la novicia hab\u00eda profesado y lo lindo que estuvo la ceremonia, etc. Fray Juan \u201c<em>sin segundar palabra se fue sin hablar a la prelada<\/em> <em>ni a otra ninguna<\/em>, y pas\u00f3 a otros conventos en su visita hasta que forzosas obligaciones le forzaron a volver\u201d \u2013cuenta una monja testigo\u2013. Y luego de algunos a\u00f1os sucedi\u00f3 con aquella religiosa lo que el M\u00edstico Doctor hab\u00eda presagiado. Era hombre suave, pero cuando hab\u00eda que estar firme, era inflexible; y ya vemos que lo hizo <em>sin segundar palabra<\/em>.<\/p><ol start=\"7\"><li><b><a name=\"_Toc41900762\"><\/a> Celo apost\u00f3lico<\/b><\/li><\/ol><p>Adem\u00e1s del magisterio oral y escrito \u2013abundant\u00edsimo, por cierto\u2013, que tanto bien hac\u00eda a las almas anim\u00e1ndolas a ser perfectas; hay que decir que tambi\u00e9n Juan de la Cruz gustaba mucho de la labor silenciosa del confesionario.<\/p><p>Estando de rector en Baeza, cuenta uno de los testigos, \u201cque ten\u00eda el dicho santo padre grande celo del aprovechamiento de las almas, y as\u00ed muy de ordinario acud\u00eda al confesionario a confesar y tratar muchas personas, en las cuales hizo mucho provecho y mucha mudanza de vida. [\u2026] y as\u00ed acud\u00edan muchas personas a \u00e9l a ser ense\u00f1adas por el mucho lenguaje que de Dios ten\u00eda, as\u00ed hombres doctos como gente ordinaria. El mismo cuidado ten\u00eda de que acudiesen a la predicaci\u00f3n y confesi\u00f3n los padres que para esto estaban dedicados, porque daba demostraci\u00f3n de holgarse con el consuelo y aprovechamiento de las almas. Y dijo asimismo este testigo, que, habiendo vivido muchos a\u00f1os con el dicho santo padre en el Colegio de Baeza, nunca se han continuado tanto las confesiones como en el tiempo que \u00e9l estuvo en el dicho colegio, aunque se confiesa de ordinario mucha gente; pero el tiempo que \u00e9l estuvo en el dicho Colegio de Baeza por prelado, todos los d\u00edas, as\u00ed por la ma\u00f1ana como por la tarde, asist\u00edan los confesores en los confesionarios, y no pod\u00edan acabar de confesar toda la gente que acud\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Tan era as\u00ed que, para poder atender al m\u00e1ximo a la gente, fray Juan de la Cruz, tan cumplidor del horario, con total libertad de esp\u00edritu lo cambi\u00f3, de tal manera que hac\u00edan las dos horas de oraci\u00f3n temprano en la ma\u00f1ana, para poder atender luego al pueblo, y lo mismo toda la tarde. Hay que decir que m\u00e1s tarde, cuando soplaron otros aires, esto se cambi\u00f3.<\/p><p>La mayor parte de su vida religiosa, pero especialmente durante sus a\u00f1os como Definidor General en Segovia, Juan de la Cruz \u2018gastaba\u2019 mucho tiempo en la direcci\u00f3n espiritual de sacerdotes, no s\u00f3lo religiosos del Carmen, sino tambi\u00e9n toda clase de can\u00f3nigos y curas.<\/p><p>Asimismo, el apostolado que hac\u00eda con las religiosas fue sin par: como capell\u00e1n, director espiritual, exorcista, etc. Dice uno de sus bi\u00f3grafos, Alonso de la Madre de Dios: \u201cNo ha tenido la Reforma ni tendr\u00e1 persona que m\u00e1s haya amado y procurado la perfecci\u00f3n de sus descalzas\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>. A tal punto esto era as\u00ed que santa Teresa dec\u00eda que, para la perfecci\u00f3n de sus monasterios, quer\u00eda tener en cada convento un sacerdote como el santo padre fray Juan de la Cruz<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Tambi\u00e9n su apostolado con seglares fue muy fruct\u00edfero, ya con las familias, ya con los ni\u00f1os a quienes catequizaba, ya con los caballeros, ya con los j\u00f3venes en los colegios donde estuvo, ya con quienes se encontraba a su paso en la calle. Cuenta un seglar que \u201ca todos exhortaba a pasar trabajos por Dios\u2026 y a que tuviesen gran confianza en su Majestad, que los hab\u00eda de librar en todos sus trabajos\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Sol\u00edcito por el bien de todos, por los de fuera de casa y por cualquiera que acudiese a \u00e9l, no olvidaba su puesto de padre en la comunidad y, naturalmente, a ninguno de los padres que pudiera necesitarlo.<\/p><ol start=\"8\"><li><b><a name=\"_Toc41900763\"><\/a> Apostolado epistolar<\/b><\/li><\/ol><p>Ya hemos mencionado que sus obras m\u00e1s importantes: <em>Subida<\/em>, <em>Noche<\/em>, <em>C\u00e1ntico<\/em> y <em>Llama<\/em>, las escribi\u00f3 siendo provincial.<\/p><p>Siendo Primer Consejero General (lo que ser\u00eda para nosotros Vicario General de la Orden) escribi\u00f3 buena parte de las cartas que de \u00e9l se conservan en cuanto a cantidad y de las mejores de todo su epistolario en cuanto a calidad.<\/p><p>Sus destinatarios eran variados: religiosos de la Orden, personas seglares y monjas carmelitas descalzas. Sus cartas no tienen desperdicio y son la aplicaci\u00f3n concreta de su doctrina a la vida de cada uno de sus destinatarios.<\/p><p>La mayor parte de ellas nos dejan ver su sensibilidad, su cercan\u00eda a las personas, su gran empat\u00eda con los problemas ajenos, su orientaci\u00f3n contemplativa permanente, y su exhortaci\u00f3n constante a trascender lo terreno para \u2018perderse\u2019 en Dios.<\/p><p>Le daba mucha pena o, en el decir de Santa Edith Stein, \u201cel dolor m\u00e1s grande para su afectuoso coraz\u00f3n era ver c\u00f3mo las almas eran conducidas por caminos errados y tiranizadas por directores espirituales ignorantes y autoritarios\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>, y por eso escrib\u00eda, para ayudar a principiantes y aprovechados con la confianza de que el Se\u00f1or le ayudar\u00eda a decir algo, por la necesidad que tienen muchas almas<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Cuenta una testigo que \u201ctomaba carta suya [\u2026] y la le\u00eda y con s\u00f3lo esto se hallaba otra de la que antes era para la oraci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>.<\/p><ol start=\"9\"><li><b><a name=\"_Toc41900764\"><\/a> Apostolado vocacional<\/b><\/li><\/ol><p>\u201cPara el aumento de una Orden no hay mejor camino que plantar seminarios en las Universidades de estudiantes, porque all\u00ed toman el h\u00e1bito los buenos sujetos\u201d dec\u00eda el P. Graci\u00e1n, superior provincial de San Juan de la Cruz. Y le mand\u00f3 al Colegio de Baeza como rector: entraron oleadas de j\u00f3venes.<\/p><p>Uno de sus novicios, Alonso de la Madre de Dios, hablando de su vocaci\u00f3n refiere que \u201cla eficacia y grandeza e imperio y poder\u00edo del esp\u00edritu y palabras de nuestro santo padre [era tal] que un hombre tan ind\u00f3mito y tan incapaz como yo\u201d se sinti\u00f3 como arrastrado a abrazar la vida del Carmen.<\/p><p>Cuando viv\u00eda en Segovia siendo Consejero (Definidor) General, haciendo lugar en su \u2018ocupada agenda\u2019, recib\u00eda a varios j\u00f3venes y les explicaba los himnos<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>. Varios de estos j\u00f3venes ingresaron luego a la vida religiosa y otros tantos fueron hombres de bien.<\/p><ol start=\"10\"><li><b><a name=\"_Toc41900765\"><\/a> Empezar obras grandes en servicio de Dios<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a><\/b><\/li><\/ol><p>Ense\u00f1aba el Santo a una priora: la comunidad \u201cm\u00e1s la ha de gobernar y proveer con virtudes y deseos vivos del cielo que con cuidados y trazas de lo temporal y de tierra; pues nos dice el Se\u00f1or que ni de comida ni vestido del d\u00eda de ma\u00f1ana nos acordemos\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>.<\/p><p>No obstante, el gran Doctor de la fe, siendo superior, se emple\u00f3 vivamente en la construcci\u00f3n, remodelaci\u00f3n y mejoramiento \u2013podr\u00edamos decir\u2013 de cuantos conventos presidi\u00f3; incluso siendo Definidor General plane\u00f3, compr\u00f3 y ayud\u00f3 a levantar el convento de Segovia donde el P. Doria (superior general) quer\u00eda que funcionase la Consulta (el gobierno general). De este modo, sumado a su gran actividad de gobierno, se afanaba \u00e9l mismo en las tareas de construcci\u00f3n, porque como \u00e9l mismo dec\u00eda: \u201cquiere Dios almas no haraganas ni delicadas, ni menos amigas de s\u00ed\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>.<\/p><p>San Juan de la Cruz, entre otras cosas, era un hombre h\u00e1bil en la construcci\u00f3n: poniendo suelos, haciendo tabiques, haciendo adobes, planificando estructuras, etc. Cuando lleg\u00f3 a Los M\u00e1rtires de Granada (durante su primer priorato) ten\u00edan problemas con el agua, que se estancaba y no llegaba hasta el Convento. Entonces se dedic\u00f3 a la construcci\u00f3n de un acueducto que, salvando el desnivel del agua, la llevara directamente y sin desperdicio hasta el estanque de la huerta y la casa misma. Estamos hablando de 1580 y pico. El acueducto \u2013que hoy en d\u00eda est\u00e1 en pie\u2013 era una obra de ingenier\u00eda colosal en aquel entonces. F\u00edjense que tiene una longitud de 73,5 mts.; con una altura m\u00e1xima de 5,3 y m\u00ednima de 2,3 mts.; tiene 12 arcos con una abertura de 4,5 mts. cada uno. Y adem\u00e1s de esto construy\u00f3 habitaciones, celdas, algunas salas y el claustro que sol\u00edan llamar \u2018claustro cuadrado\u2019<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a>. Dicho sea de paso, el claustro \u2013que ya en aquel entonces era considerado como el mejor de los conventos de la descalcez en Espa\u00f1a\u2013 se tom\u00f3 como modelo para los dem\u00e1s<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Mencion\u00e1bamos anteriormente que, siendo Definidor General, levant\u00f3 la \u2018casa generalicia\u2019 \u2013aun enredado en mil preocupaciones de gobierno\u2013. Tambi\u00e9n en este caso los planos fueron hechos y supervisados por Juan de la Cruz y comprend\u00edan la iglesia actual y el claustro cuadrado. Cuenta Pablo de Santa Mar\u00eda, testigo presencial: \u201cEra el padre fray Juan de la Cruz muy afable y alegre para con todos, y para s\u00ed austero y penitente; y en lo m\u00e1s riguroso del invierno y con mucha nieve iba sin reparo en los pies a la cantera donde se sacaba la piedra a ser sobrestante de los peones, y nevando y granizando su cabeza y calva descubierta, parece que pegaba fuego a todos. Y muchos d\u00edas de esto con ser de edad, com\u00eda a la una del d\u00eda sin haberse desayunado m\u00e1s que con el Sant\u00edsimo Sacramento, que parec\u00eda m\u00e1s de bronce que de carne\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>. Otro de los hermanos que se emplearon en esta obra afirma tambi\u00e9n que cuando iban de ma\u00f1ana a trabajar ya ten\u00edan las herramientas aderezadas (dispuestas) y eran como si alguien les hubiese adelantado el trabajo y ellos ganado medio d\u00eda.<\/p><p>Cuenta un cronista que Juan de la Cruz \u201c<em>daba mucha prisa<\/em> que creciese la obra trabajando \u00e9l mismo y empleando muchos religiosos y otra mucha gente en ella\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Uno de los religiosos le hace un comentario una vez como diciendo: \u2018Usted es definidor general y anda entre las piedras\u2019. A lo que el santo responde: \u201cNo se espante, hijo, que cuando trato con ellas tengo menos que confesar que cuando trato con los hombres\u201d<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>.<\/p><p>En verdad, el trabajo de Juan de la Cruz, con el que edificaba sus comunidades, fue en \u00e9l expresi\u00f3n de pobreza y de servicio fraterno, de sencillez y caridad comunitaria<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>. En todas las obras que emprendi\u00f3 destell\u00f3 su magnanimidad. Porque \u201cel alma que anda en amor no cansa ni se cansa\u201d (frase del santo que cita el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> en el n\u00famero 108); es m\u00e1s, todas \u201clas obras grandes por el Amado [las] tiene por peque\u00f1as, las muchas por pocas, el largo tiempo en que le sirve por corto\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Esa misma actitud es pedida especialmente de nosotros en las <em>Constituciones<\/em> cuando se nos dice que hay que perseverar hasta el fin en la realizaci\u00f3n de las obras<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a>.<\/p><ol start=\"11\"><li><b><a name=\"_Toc41900766\"><\/a> Confianza en la Divina Providencia<\/b><\/li><\/ol><p>Unida a la magnanimidad en la realizaci\u00f3n de tantas obras y en el desempe\u00f1o de su oficio, la confianza en la Divina Providencia es una constante en la vida de Juan de la Cruz. An\u00e9cdotas hay muchas y de toda clase. Aqu\u00ed vamos a citar dos que nos cuentan sus ec\u00f3nomos \u2013Diego de la Concepci\u00f3n y Juan Evangelista (con este \u00faltimo peleaba a menudo)\u2013 y otra con una priora.<\/p><p>El primero de ellos cuenta que estaba determinado en salir a pedir porque no hab\u00eda nada para comer. Pide permiso al prior, Juan de la Cruz, y no se lo da, argumentando que esperase un poco, que Dios proveer\u00eda. Pasaba el tiempo y nada. Entonces le insiste al Santo que le d\u00e9 permiso y \u00e9ste se lo da, dici\u00e9ndole que salga, \u201cque Dios le acudir\u00eda\u201d. All\u00ed mismo sali\u00f3 a la calle y antes de llegar a la ciudad se encontraron con una mujer que les tra\u00eda unos dineritos. Con esa ayuda providencial compraron lo necesario para comer aquel d\u00eda.<\/p><p>El otro era Juan Evangelista, el de las grandes peleas por la cosa econ\u00f3mica. Aqu\u00ed va la an\u00e9cdota: \u201cun d\u00eda no hab\u00eda en el convento para comer sino unas hierbas. El ec\u00f3nomo va y le pide que le de permiso para ir a buscar que comer. Respuesta: \u2018V\u00e1lgame Dios, hijo, un d\u00eda que nos falta, \u00bfno tendremos paciencia y m\u00e1s si nos quiere Dios probar la virtud que tenemos? Ande, d\u00e9jelo y v\u00e1yase a su celda y encomi\u00e9ndelo a nuestro Se\u00f1or\u2019. Se va a la celda pero al rato vuelve, esta vez dici\u00e9ndole que hab\u00eda enfermos en la casa, que no quisiera que les faltase nada a ellos y as\u00ed. La respuesta fue la misma con algo de reprensi\u00f3n. Se va a la celda pero de all\u00e1 mismo vuelve por tercera vez. Va a lo del prior y le dice: \u2018Padre, esto es tentar a Dios, que quiere que hagamos lo que es de nuestra parte; deme Vuestra Reverencia licencia para buscar lo necesario\u2019. El prior se sonr\u00ede y le dice: \u2018Vaya y ver\u00e1 cuan presto le confunde Dios en esa poca fe que ha tenido\u2019. Sali\u00f3 del convento y se detuvo un momento a hacer la visita al Sant\u00edsimo. Ah\u00ed mismo toca a la puerta uno y le pregunta que a donde va. Juan Evangelista responde que a buscar de comer para los religiosos. El hombre responde: aguarde que le voy a dar una limosna y le dio doce piezas de oro. Entonces se fue a comprar lo necesario y volvi\u00f3 a casa con harta confusi\u00f3n y verg\u00fcenza. Respuesta de fray Juan: \u2018Cu\u00e1nta m\u00e1s gloria suya le hubiera sido estarse en su celda, que all\u00ed le hubiera Dios enviado lo necesario, que no haber hecho tanta diligencia; aprenda, hijo, a confiar en Dios\u2019\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>.<\/p><p>En esa misma l\u00ednea le responde a la priora de C\u00f3rdoba, quien le hab\u00eda escrito contando lo pobre de la casa en que viv\u00edan. Responde el Santo: \u201cDe lo temporal de esa casa no querr\u00eda que tuviese tanto cuidado, porque se ir\u00e1 Dios olvidando de ella y vendr\u00e1n a tener mucha necesidad temporal y espiritualmente, porque nuestra solicitud es la que nos necesita. <em>Arroje, hija, en Dios su cuidado<\/em>, y \u00e9l la criar\u00e1 (Sal 54,23); que el que da y quiere dar lo m\u00e1s, no puede faltar en lo menos. Cate que no la falte el deseo de que le falte y ser pobre, porque en esa misma hora le faltar\u00e1 el esp\u00edritu e ir\u00e1 aflojando en las virtudes\u201d<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Termino este punto con la sapiencial ense\u00f1anza que nos deja el santo en su segunda cautela contra el mundo: \u201caborrecer toda manera de poseer\u2026 empleando ese cuidado en otra cosa m\u00e1s alta, que es en buscar el Reino de Dios, esto es, en no faltar a Dios; que lo dem\u00e1s, como Su Majestad dice, nos ser\u00e1 a\u00f1adido (Mt 6, 33), <em>pues no ha de olvidarse de ti el que tiene cuidado de las bestias<\/em>\u201d.<\/p><ol start=\"12\"><li><b><a name=\"_Toc41900767\"><\/a> Obras de la Fundadora<\/b><\/li><\/ol><p>Siendo provincial de Andaluc\u00eda estampa su firma en el acta de la Junta que tuvo el P. Doria con los superiores de su jurisdicci\u00f3n, que fue donde aprobaron la impresi\u00f3n de las Obras de Santa Teresa el 1 de septiembre de 1586. El texto del acta dec\u00eda: \u201cAs\u00ed mismo se propuso que se impriman los <em>Libros <\/em>y<em> Obras<\/em> que nuestra santa madre Teresa de Jes\u00fas hizo. Y se comete la ejecuci\u00f3n de lo susodicho a nuestro muy reverendo padre provincial\u201d (el P. Doria). Juan de la Cruz, que firma el acta con los dem\u00e1s, dir\u00e1 de la publicaci\u00f3n de los libros teresianos: \u201cLa bienaventurada Teresa de Jes\u00fas nuestra madre dej\u00f3 doctrina escrita de estas cosas de esp\u00edritu admirablemente: las cuales espero en Dios saldr\u00e1n presto impresas a la luz\u201d<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a>.<\/p><ol start=\"13\"><li><b><a name=\"_Toc41900768\"><\/a> C\u00f3mo viv\u00eda Juan de la Cruz<\/b><\/li><\/ol><p>No me refiero a su pobreza, que era en todo sentido heroica. Sino m\u00e1s bien a c\u00f3mo era su d\u00eda a d\u00eda mientras era superior, especialmente mientras era provincial y luego en su cargo de miembro de la Consulta.<\/p><p>Uno de sus bi\u00f3grafos dice que Juan de la Cruz, como provincial, viv\u00eda \u201cal tope\u201d. Es decir, llevaba con gran \u00e1nimo las ocupaciones de su cargo. \u00c9l mismo, en una carta a Ana de San Alberto, le dice de la sucesi\u00f3n de muchas \u201cvisitas y fundaciones; que se da el Se\u00f1or estos d\u00edas tanta priesa, que no damos a vado\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a>, y rengl\u00f3n seguido le cuenta con entusiasmo de la fundaci\u00f3n de los frailes en C\u00f3rdoba.<\/p><p>Aun siendo gran amante de su rinc\u00f3n y de la soledad de su Convento, viajaba mucho, ordinariamente caminando, y hay que admitir que los desplazamientos de un lugar a otro en esos tiempos y en las condiciones que \u00e9l los realizaba eran agotadores. Dorm\u00eda poco y aunque generalmente le ofrec\u00edan los hospederos camas y otras ropas para que se acueste, siempre dorm\u00eda en el suelo sobre una mantilla. Llevaba usualmente una cadenilla ce\u00f1ida al cuerpo. Com\u00eda muy poco, y cuando le enviaban de fuera alg\u00fan regalo no lo com\u00eda, sino que se lo daba a los otros religiosos que lo comiesen<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><sup>[71]<\/sup><\/a>. Era, adem\u00e1s, muy observante del horario de la comunidad y \u201csiempre se hallaba en todos los actos de la comunidad, as\u00ed en el barrer como en el fregar, como en todas las dem\u00e1s cosas que se hac\u00edan, y era \u00e9l el primero\u201d<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>.<\/p><p>De m\u00e1s est\u00e1 decir lo entregado que era a la oraci\u00f3n. Siempre muy espiritual, dec\u00eda misa con mucha devoci\u00f3n. Cuando estaba libre de otras ocupaciones se le encontraba en un rinconcito de su celda, o com\u00fanmente en el coro delante del Sant\u00edsimo. Dicen que la mayor parte de la siesta en el verano, y dos o tres horas de la noche en el invierno, las pasaba en oraci\u00f3n en la iglesia o en el coro. Y ese mismo esp\u00edritu de oraci\u00f3n recomendaba el Santo a otros religiosos: \u201cprocure ser continuo en la oraci\u00f3n, y en medio de los ejercicios corporales no la deje. Ahora coma, beba, o hable o trate con seglares, o haga cualquier otra cosa, siempre ande deseando a Dios y aficionando a \u00e9l su coraz\u00f3n, que es cosa muy necesaria para la soledad interior\u201d<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Era un hombre de categor\u00edas bien asentadas, se exig\u00eda a s\u00ed mismo lo que ense\u00f1aba a otros. \u201c<em>\u00bfQu\u00e9 aprovecha dar t\u00fa a Dios una cosa si \u00c9l te pide otra?<\/em> Considera lo que Dios querr\u00e1 y hazlo, que por aqu\u00ed satisfar\u00e1s mejor tu coraz\u00f3n que con aquello a que t\u00fa te inclinas\u201d<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a> \u2013dice uno de sus Avisos espirituales\u2013. Es decir, puesto ante uno u otro quehacer, hecho el discernimiento de la voluntad de Dios, hac\u00eda de inmediato lo que se le ped\u00eda y sab\u00eda dejar la contemplaci\u00f3n por el adobe, la direcci\u00f3n espiritual por la escoba, la poes\u00eda por atender con toda atenci\u00f3n y paciencia a alg\u00fan pobre que llamara a la puerta.<\/p><p>Siendo miembro de la Consulta le tocaron tiempos muy dif\u00edciles: \u201cTurb\u00e1base la familia descalza con el nuevo gobierno y div\u00eddese en opiniones\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><sup>[75]<\/sup><\/a>. El Superior General, el P. Nicol\u00e1s Doria, fue elegido en medio de un \u201cgran alboroto\u201d, habiendo privado anteriormente de voz activa y pasiva al P. Jer\u00f3nimo Graci\u00e1n (para que \u00e9ste no pudiese atender al Cap\u00edtulo siendo superior provincial de Portugal), quien hubiese sido elegido si hubiese estado presente en aquel cap\u00edtulo de 1588. [La misma Santa Teresa, cuando a\u00fan viv\u00eda, hab\u00eda querido que el P. Graci\u00e1n fuese Superior General y dec\u00eda ella: \u201cy as\u00ed acabar\u00edamos para que muriese en paz\u201d.] Sin dar detalles vamos a decir que al P. Graci\u00e1n le inician un proceso por diferencias sobre cosas de gobierno con el P. Doria<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><sup>[76]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Este proceso contra el padre Graci\u00e1n y el modo de llevarlo adelante, as\u00ed como el problema de las monjas y otros descalabros de su Orden, le afectaban en serio a san Juan de la Cruz.<\/p><p>Lo cierto es que su trabajo, sea como presidente de la Consulta en ausencia del P. Doria, sea como simple miembro, estando el P. Doria presente, no es nada desde\u00f1able: fundaciones de Conventos (de monjas y de frailes), la compra de terrenos para la construcci\u00f3n de la nueva casa de la Consulta, decisiones sobre los textos de las Constituciones, intervenci\u00f3n en muchas decisiones de gobierno<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>, emitir cartas circulares de parte de la consulta<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\"><sup>[78]<\/sup><\/a>, etc. A esto hay que sumar las dem\u00e1s ocupaciones que ten\u00eda en Segovia, como superior de la casa y constructor del nuevo edificio y otras tareas de tono menor, por decirlo de alguna manera, como pueden ser dar el h\u00e1bito, el velo y la profesi\u00f3n a un par de monjas en Segovia, el admitir a la Orden a unos hermanos como donados, etc.<\/p><p>Mayores trabajos le sobrevendr\u00e1n despu\u00e9s siendo consiliario en el Cap\u00edtulo General de 1590, donde comienza a declinar su estrella, pues se manifiesta abiertamente contrario a la \u201cdejaci\u00f3n\u201d de las monjas (los descalzos levantan la mano del gobierno de las monjas en los 30 monasterios existentes); defiende al P. Graci\u00e1n de las acusaciones que le hacen; se opone a la multiplicidad de leyes (ajenas al esp\u00edritu carmelita y arbitrarias como, por ejemplo, aquella por la cual quer\u00edan quitar las recreaciones).<\/p><ol start=\"14\"><li><b><a name=\"_Toc41900769\"><\/a> Amante de la Sagrada Escritura<\/b><\/li><\/ol><p>Por si algo faltara a la ejemplaridad de vida de Juan de la Cruz, hemos de decir que su libro predilecto era la Biblia. Dicen quienes le conocieron que \u201csab\u00eda toda la Biblia de memoria\u201d<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>. Prueba de ello son sus recurrentes citas en todos sus escritos. Seg\u00fan el \u00edndice de las Concordancias de las obras del Santo nos encontramos con 1517 referencias b\u00edblicas.<\/p><p>La formaci\u00f3n permanente espiritual de san Juan de la Cruz se realiza fundamental y continuamente en la Biblia.<\/p><p>Luis de San \u00c1ngel, s\u00fabdito del santo prior en Granada dice de \u00e9l: \u201cEn el tiempo que este testigo lo vio, trat\u00f3 y comunic\u00f3, le vio continuamente estar siempre en vigilia, estudiando las divinas Letras y Sagrada Escritura\u201d<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\"><sup>[80]<\/sup><\/a>. \u201cNunca jam\u00e1s le vide leer otro libro sino la Biblia [\u2026] y cuando predicaba alguna vez, que fueron pocas, o hacia pl\u00e1ticas, que era de ordinario, nunca le\u00eda otro libro sino la Biblia\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\"><sup>[81]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Llama la atenci\u00f3n, respecto a esto, la naturalidad con que inserta textos b\u00edblicos en la doctrina que viene exponiendo y en cualquier conversaci\u00f3n, como se sigue de los varios testimonios de testigos.<\/p><p>Para una lectura fruct\u00edfera de la Sagrada Escritura, dice el santo: \u201cBuscad leyendo y hallar\u00e9is meditando; llamad orando y abr\u00edos han contemplando\u201d<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><sup>[82]<\/sup><\/a>.<\/p><ol start=\"15\"><li><b><a name=\"_Toc41900770\"><\/a> Decretos del Papa a nombre de fray Juan de la Cruz<\/b><\/li><\/ol><p>Fueron muchas las pruebas, dificultades y oscuridades que pas\u00f3 fray Juan a lo largo de su vida. C\u00e1rceles, persecuci\u00f3n, difamaci\u00f3n, enfermedades, trabajos de toda clase, presiones, pobreza, y un largo etc\u00e9tera. Sabido es eso de muchos.<\/p><p>Un detalle que quiz\u00e1s pocos conocen es que el Papa mismo, Gregorio XIV, le mand\u00f3 a fray Juan de la Cruz dos <em>breves<\/em> (dos decretos, entiendo yo). En uno le manda que juzgue a Pedro de la Purificaci\u00f3n, quien se hab\u00eda ocupado de la defensa del P. Graci\u00e1n. Sus bi\u00f3grafos sugieren que el P. Doria se debe haber opuesto a tal cosa y el asunto no prosper\u00f3.<\/p><p>El otro decreto (<em>breve<\/em>) fue peor: le manda que enjuicie y sentencie la causa del P. Graci\u00e1n. Juan de la Cruz se enter\u00f3 de tal decreto en aquel Cap\u00edtulo de 1591. Cuenta su compa\u00f1ero: \u201cEn aquel cap\u00edtulo <em>le afligieron mucho<\/em>, y todo era como \u00e9l me dijo (como ambos est\u00e1bamos en una celda), porque volv\u00eda por el padre fray Jer\u00f3nimo Graci\u00e1n [es decir, porque lo defend\u00eda] en las cosas que le hab\u00edan impuesto, <em>y hab\u00eda venido un breve para que \u00e9l y el p.\u00a0fray Nicol\u00e1s de San Juan averiguasen su causa y la sentenciasen<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Lo cierto es que el P. Doria no quer\u00eda que tal cosa prosperase tampoco (quiz\u00e1s sospechando que absolver\u00edan al P. Graci\u00e1n). No sabemos si Doria logr\u00f3 anular ese decreto, pero no ser\u00eda gran sorpresa dada su costumbre y capacidad impresionante para hacer tales cosas.<\/p><p>Mientras tanto, Juan de la Cruz, hombre cabal, que se iba dando cuenta del ambiente en la sala capitular, se ofrece a ir a M\u00e9xico. Su mismo compa\u00f1ero atestigua que le dijo que \u201cpor librarse de estos ruidos gustaba de ir a Indias\u201d, y le dieron patente y todo en ese mismo Cap\u00edtulo, pero no fue, pues cay\u00f3 enfermo.<\/p><ol start=\"16\"><li><b><a name=\"_Toc41900771\"><\/a> Virtudes teologales<\/b><\/li><\/ol><p>Habiendo pasado, como hemos dicho, la mayor parte de su vida descalza en prelac\u00edas, andaba diciendo durante su estancia en Segovia: \u201ccuando me acuerdo de los disparates que he hecho siendo prelado, me salen colores al rostro\u201d<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>. No obstante, podemos aseverar que fray Juan de la Cruz se determin\u00f3 como muy pocos en poner por obra aquel mismo Aviso que daba a un religioso: tenga \u201c<em>constancia en obrar<\/em> las cosas de su Religi\u00f3n y de la obediencia, <em>sin ning\u00fan respeto de mundo<\/em>, sino solamente por Dios\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><sup>[85]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Mucho m\u00e1s habr\u00eda para decir de san Juan de la Cruz en sus oficios de superior, que \u00e9l supo desempe\u00f1ar con magn\u00e1nima entrega, inconmovible firmeza y apacible caridad en tiempos no tan f\u00e1ciles para la Orden del Carmen: los inicios de la Reforma, la separaci\u00f3n de los calzados, la instituci\u00f3n de la Consulta, la \u2018dejaci\u00f3n de las monjas\u2019 y sus diferencias con el P. Doria hasta quedar finalmente sin oficio en el Cap\u00edtulo de Valladolid.<\/p><p>Sin embargo, yo quisiera concluir destacando lo que \u2013a mi modo de ver\u2013 le permiti\u00f3 al santo prior el ejercicio tan acabado y tan \u2018mod\u00e9lico\u2019 del oficio sagrado de gobernar y que fue precisamente el ejercicio de las virtudes teologales que destellan en todo su accionar como superior.<\/p><p>En efecto, en los procesos que se inician al cabo de su muerte se dice: \u201cTuvo en grado perfecto las tres virtudes teologales\u201d.<\/p><ul><li><b><a name=\"_Toc41900772\"><\/a> Respecto de su caridad:<\/b><\/li><\/ul><p>Uno de los declarantes dice que Juan de la Cruz ten\u00eda \u201ctodo el tiempo que le conoci\u00f3 mucha llaneza, humildad y caridad\u201d. \u201cTanto que, aun hasta la muerte, o a lo menos enfermando de la enfermedad que muri\u00f3, y pudi\u00e9ndose ir a curar a cualquiera convento adonde lo recibieran y curaran con mucha voluntad, se fue a uno adonde por entonces era prelado<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a> un grande \u00e9mulo suyo y adonde padeci\u00f3 grandes necesidades y trabajos. En los cuales excusaba al dicho prelado de culpas y alababa su t\u00e9rmino, obedeci\u00e9ndole en todo, sin querer hacer cosa alguna, por m\u00ednima que fuese, sin licencia del dicho\u201d.<\/p><p>Otra testigo dice: \u201cresplandec\u00edan en \u00e9l todas las virtudes; y m\u00e1s la caridad, que la ten\u00eda tan grande con todas y m\u00e1s con las almas que ve\u00eda necesitadas, acudi\u00e9ndoles con notable cuidado sin hacer diferencias\u201d. \u201cEra caritativo por extremo y muy compasivo \u2013se\u00f1ala otro testigo\u2013. Sent\u00eda las necesidades y trabajos de sus pr\u00f3jimos mucho, y procuraba acudir a su remedio cuanto pod\u00eda\u201d.<\/p><p>\u00c1ngel de San Pablo le recuerda m\u00e1s que nada como prelado y en la ejecuci\u00f3n de su cargo advirti\u00f3 \u201cextremada caridad, humildad, rectitud e igualdad con todos, grande menosprecio propio, suma pobreza en lo tocante a su persona y cosas de que usaba, excelente discreci\u00f3n\u201d.<\/p><p>Mar\u00eda de la Encarnaci\u00f3n, que le trat\u00f3 en Segovia, dice as\u00ed: \u201cTuvo este santo padre nuestro una profund\u00edsima humildad\u2026 Nac\u00edale el amor de los pr\u00f3jimos del ardent\u00edsimo que ten\u00eda a Dios\u201d. Y destaca la caridad que ten\u00eda \u201ccon el pr\u00f3jimo, volviendo por quien le contradec\u00eda y pes\u00e1ndole de que a nadie se echase la culpa\u201d.<\/p><ul><li><b><a name=\"_Toc41900773\"><\/a> Respecto de su fe:<\/b><\/li><\/ul><p>Hab\u00eda en Lisboa, all\u00e1 por el 1585, una monja dominica, Mar\u00eda de la Visitacion, conocida como \u201cla monja de las llagas\u201d. San Juan de la Cruz estaba en Lisboa por un Cap\u00edtulo y la mayor parte de los frailes descalzos que asist\u00edan fueron a verla, pero a \u00e9l no lo pudieron convencer. Dec\u00eda Juan de la Cruz: \u201cNo he menester verlas [a las llagas de la monja] porque la fe que tengo de las llagas de mi Salvador no tiene necesidad para nada de que yo vea llagas en persona alguna\u201d<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><sup>[87]<\/sup><\/a>. Cuando volvi\u00f3 a Granada, le preguntan si hab\u00eda visto a la monja. El responde: \u201cYo no la vi ni quise ver, porque me quejara yo mucho de mi fe si entendiera hab\u00eda de crecer un punto con ver cosas semejantes\u201d<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\"><sup>[88]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Alonso Palomino declara: \u201cTen\u00eda grande fe y grande amor de Dios y del pr\u00f3jimo, y deseos grandes de padecer\u201d. Finalmente, Juan Evangelista, disc\u00edpulo predilecto de San Juan de la Cruz, cuenta c\u00f3mo se esmeraba mucho su prior en la virtud de la fe y ve\u00eda que lo que \u201cm\u00e1s ense\u00f1aba era el vivir en fe y desarrimo de todo lo criado, de manera que jam\u00e1s querr\u00eda admitir experiencias que parece le pudieran ayudar, como se vio en la monja de Portugal\u201d.<\/p><ul><li><b><a name=\"_Toc41900774\"><\/a> Respecto de su esperanza:<\/b><\/li><\/ul><p>La esperanza resplandec\u00eda enormemente en la vida de Juan de la Cruz y cuenta el mismo Juan Evangelista que, de los 8 \u00f3 9 a\u00f1os que vivi\u00f3 con \u00e9l, \u201csiempre le conoci\u00f3 que viv\u00eda en ella, y que \u00e9sta le sustentaba\u201d. De eso tiene muchas pruebas este Juan Evangelista que fue ec\u00f3nomo de su Convento.<\/p><p>Habiendo sido superior tantos a\u00f1os de su vida y habiendo conocido como pocos las vicisitudes y penas que se pasan en tal oficio, escrib\u00eda: \u201cMira que no te entristezcas de repente de los casos adversos del siglo, pues no sabes el bien que traen consigo ordenado en los juicios de Dios para el gozo sempiterno de los escogidos\u201d<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\"><sup>[89]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Al cabo de su vida, ya sin oficio de prelado y enfermo, dec\u00eda: \u201c<em>\u00a1Dios sabe lo que he pasado!<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\"><sup>[90]<\/sup><\/a>; \u201cPor los m\u00e9ritos de Cristo nuestro Se\u00f1or espero salvarme\u201d<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\"><sup>[91]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Prueba de esta esperanza inconmovible es una precios\u00edsima oraci\u00f3n que fray Juan de la Cruz compuso y que se titula <em>Oraci\u00f3n de alma enamorada<\/em>; y con ella quisiera terminar. No sin antes exhortar filialmente, a todos quienes \u2013de buena ley\u2013 tienen el sagrado oficio de gobernar nuestra Familia, a no \u201cdesfallecer por halagos o amenazas y a mantenerse por encima de los vaivenes de fortuna o de fracaso, teniendo el alma dispuesta a recibir la muerte, si fuese preciso, por el bien del Instituto al servicio de Jesucristo\u201d<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\"><sup>[92]<\/sup><\/a>.<\/p><p><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/strong><\/p><p><em>\u00a1Se\u00f1or Dios, amado m\u00edo! <br \/>Si todav\u00eda te acuerdas de mis pecados para no hacer lo que te ando pidiendo, <br \/>haz en ellos, Dios m\u00edo, tu voluntad, que es lo que yo m\u00e1s quiero, <br \/>y ejercita tu bondad y misericordia y ser\u00e1s conocido en ellos. <br \/><strong>Y si es que esperas a mis obras para por ese medio concederme mi ruego, <br \/>d\u00e1melas t\u00fa y \u00f3bramelas, y las penas que t\u00fa quisieras aceptar, y h\u00e1gase.<\/strong> <br \/>Y si a las obras m\u00edas no esperas, \u00bfqu\u00e9 esperas, clement\u00edsimo Se\u00f1or m\u00edo? \u00bfPor qu\u00e9 te tardas? <br \/>Porque si, en fin, ha de ser gracia y misericordia la que en tu Hijo te pido, <br \/>toma mi cornadillo, pues le quieres, y dame este bien, pues que t\u00fa tambi\u00e9n lo quieres.<\/em><\/p><p><em>\u00bfQui\u00e9n se podr\u00e1 librar de los modos y t\u00e9rminos bajos <br \/>si no le levantas t\u00fa a ti en pureza de amor, Dios m\u00edo?<\/em><\/p><p><em>\u00bfC\u00f3mo se levantar\u00e1 a ti el hombre, engendrado y criado en bajezas, <br \/>si no le levantas t\u00fa, Se\u00f1or, con la mano que le hiciste?<\/em><\/p><p><strong><em>No me quitar\u00e1s, Dios m\u00edo, <br \/>lo que una vez me diste en tu \u00fanico Hijo Jesucristo, <br \/>en que me diste todo lo que quiero. <br \/>Por eso me holgar\u00e9 que no te tardar\u00e1s si yo espero.<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong><em>\u00bfCon que dilaciones esperas, pues desde luego puedes amar a Dios en tu coraz\u00f3n?<\/em><\/p><p>Que el santo prior fray Juan de la Cruz haga de nuestros superiores <em>hombres teologales.<\/em><\/p><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>\u00cdNDICE<\/p><ol><li><a href=\"#_Toc41900756\"> Cronolog\u00eda. 3<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900757\"> Paternidad y maternidad espiritual de fray Juan de la Cruz. 5<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900758\"> Humildad. 9<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900759\"> Formador 11<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900760\"> Criterio para las correcciones. 13<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900761\"> Sufriendo las flaquezas de muchos. 15<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900762\"> Celo apost\u00f3lico. 17<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900763\"> Apostolado epistolar 18<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900764\"> Apostolado vocacional 19<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900765\"> Empezar obras grandes en servicio de Dios. 19<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900766\"> Confianza en la Divina Providencia. 22<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900767\"> Obras de la Fundadora. 23<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900768\"> C\u00f3mo viv\u00eda Juan de la Cruz. 24<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900769\"> Amante de la Sagrada Escritura. 26<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900770\"> Decretos del Papa a nombre de fray Juan de la Cruz. 27<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900771\"> Virtudes teologales. 28<\/a><\/li><\/ol><ul><li><a href=\"#_Toc41900772\"> Respecto de su caridad: 29<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900773\"> Respecto de su fe: 29<\/a><\/li><li><a href=\"#_Toc41900774\"> Respecto de su esperanza: 30<\/a><\/li><\/ul><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Directorio de Gobierno<\/em>, Introducci\u00f3n.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 19, p. 441.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Subida del Monte Carmelo<\/em> (1581-1585); <em>Noche Oscura<\/em> (1584-1585); <em>Llama de amor viva<\/em> (1585-1587, escrita durante la oraci\u00f3n mental); <em>Cantico Espiritual<\/em> <em>B <\/em>(1585-1586); ultimas poes\u00edas en Granada (1585).<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Santa Edith Stein, <em>La Ciencia de la Cruz<\/em>, Parte III, Fragmento.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Ana de Jes\u00fas era la religiosa a quien le dijo: \u201cYo no tengo con quien comunicar mi esp\u00edritu\u201d. Citado por Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap.\u00a021, p. 498.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Efr\u00e9n de la Madre de Dios y Otger Steggink, <em>Tiempo y vida de san Juan de la Cruz<\/em>, p. 564.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 129.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Es imperdible el detalle de que le costaba bastante aclimatarse y acomodarse al modo de ser de los andaluces y le pide a Santa Teresa que por favor interceda para que lo saquen de all\u00ed. Santa Teresa, que sigue sugiriendo tantas cosas no s\u00f3lo acerca de sus monjas sino tambi\u00e9n acerca de sus frailes y vela con especial querer por fray Juan, llega a prometerle que, en cuanto tengan provincia aparte los descalzos, le pedir\u00e1 al provincial que lo traiga a Castilla. Y lo cumple. Como se puede ver en la carta que le escribe al P. Graci\u00e1n: \u201cOlvid\u00e1baseme de suplicar a vuestra reverencia una cosa de hornazo; plega a Dios la haga. Sepa que consolando yo a fray Juan de la Cruz de la pena que ten\u00eda de verse en Andaluc\u00eda (<em>porque no puede sufrir aquella gente<\/em>) antes de ahora, le dije que, como Dios nos diese provincia, procurar\u00eda se viniese por ac\u00e1. Ahora p\u00eddeme la palabra; tiene miedo que le han de elegir en Baeza. Escr\u00edbeme que suplica a vuestra paternidad no le confirme. Si es cosa que se puede hacer, raz\u00f3n es de consolarlo, que harto esta de padecer\u201d. Hasta ah\u00ed Santa Teresa. El provincial no les hizo caso.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Para que se entienda: el P. Graci\u00e1n hab\u00eda sido provincial y contaba con el apoyo de Santa Teresa, pues \u00e9l no s\u00f3lo afianz\u00f3 la obra iniciada por \u00e9sta sino que la expandi\u00f3 incluso fuera de la Pen\u00ednsula. Cuando lleg\u00f3 el Cap\u00edtulo y la hora de elegir provincial, \u00e9l mismo sugiri\u00f3 al P. Doria como candidato.<\/p><p>Le sali\u00f3 mal. El gobierno anterior (tan inclinado a las misiones) y la gran confianza que ten\u00edan los s\u00fabditos con el P. Graci\u00e1n le chocaba bastante al P. Doria. El P. Doria busc\u00f3 imponer otro sistema de gobierno \u2013centralizado, con rigidez, donde todo era soledad, oraci\u00f3n y penitencia\u2013. El P. Graci\u00e1n se opon\u00eda a ello. Por lo tanto el P. Doria se esfuerza en eliminarlo: primero lo manda a M\u00e9xico (pero no va, porque le iniciaron un proceso judicial), luego le privan de voz activa y pasiva para cualquier oficio, y terminan expuls\u00e1ndolo de la Orden. Mientras tanto, el P. Doria quer\u00eda que fray Juan enjuiciara y condenara al P. Graci\u00e1n. Si bien es cierto que Juan de la Cruz estaba a favor de las misiones y no quer\u00eda que actividad exterior alguna fuese en contra del recogimiento, tampoco estaba de acuerdo con ninguna de las propuestas del P. Doria. Y en eso, fray Juan de la Cruz fue bien claro.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 16, p. 411.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, cap. 19, p. 457.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Ibidem<\/em>. Conste que el que lo atestigua no era novicio sino religioso de a\u00f1os.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, cap. 36, p. 776.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, cap. 28, pp. 620-621.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, cap. 19, p. 473.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, cap. 19, p. 471.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, p. 776.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>Juan de la Cruz y su estilo de hacer comunidad<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 1123.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 36, p. 774.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Puede verse en <em>Obras Completas<\/em>, p. 1102, notas 2-3. Mencionado por Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>Juan de la Cruz y su estilo de hacer comunidad<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>Obras Completas<\/em>, Dict\u00e1menes, n. 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>Juan de la Cruz y su estilo de hacer comunidad.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Cf. Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 16, p. 405.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Dice Santa Edith Stein en <em>La<\/em> <em>Ciencia de la Cruz<\/em>, Parte II, La Doctrina de la Cruz, p.\u00a0139.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Cf. Mt 23, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, cap. 28, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Cf. Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 19, p. 466.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, cap. 20, p. 491.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, cap. 19, p. 470.<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, cap. 19, p. 466.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Efr\u00e9n de la Madre de Dios y Otger Steggink, <em>Tiempo y vida de san Juan de la Cruz<\/em>, p. 564.<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, cap. 10, p. 253.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Por la gran concurrencia de miembros: superaba el ciento.<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> En la cartilla ven\u00edan las oraciones del cristiano.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Citado por Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 16, p.\u00a0382.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 118.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Citado por Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 19, p. 474.<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, cap. 19, p. 474.<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cris\u00f3gono de Jes\u00fas, <em>Vida de san Juan de la Cruz<\/em>, pp. 292-293.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Biblioteca Nacional de Madrid, 14, 285. Citado por Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, OCD, <em>Juan de la Cruz y su estilo de hacer comunidad.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Cf. Cris\u00f3gono de Jes\u00fas, <em>Vida de san Juan de la Cruz<\/em>, pp. 292-293.<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Citado por Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 19, p.\u00a0474.<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> OC, Eliseo, Dict\u00e1menes, 1122-1123.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 113.<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>C\u00e1ntico Espiritual<\/em>, XIX, 3. Citado en el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 220.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 24, p. 563.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, cap. 16, pp. 391-392.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Alonso, lib. 2, cap. 4, p. 371.<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Cf. Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 28, p. 628.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, cap. 16, p. 402.<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> <em>La Ciencia de la Cruz<\/em>, Parte III, Fragmento.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Prologo, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Citado por Cf. Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap.\u00a021, p. 502.<\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, cap. 30, p. 644.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 113.<\/p><p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Citado por Cf. Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap.\u00a031, p. 663.<\/p><p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Carta a Magdalena del Esp\u00edritu Santo, 18 de junio de 1589.<\/p><p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Cf. Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 19, pp. 449-450.<\/p><p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, cap. 19, p. 450.<\/p><p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, cap. 27, 616.<\/p><p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> LBS, fol. 305v, letra del padre Francisco de San Dionisio.<\/p><p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Cf. Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, OCD, <em>Juan de la Cruz y su estilo de hacer comunidad.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, cap. 19, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 113.<\/p><p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> Citado por Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap.\u00a019, p.\u00a0472.<\/p><p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Carta 21, A la M. Mar\u00eda de Jes\u00fas, OCD, Priora de C\u00f3rdoba Madrid, 20 junio 1590.<\/p><p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> OC, <em>C\u00e1ntico Espiritual B<\/em>, 13, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Carta 5, A Ana de San Alberto, OCD, priora de Caravaca, Sevilla, junio de 1586.<\/p><p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Mart\u00edn de la Asunci\u00f3n, testigo excepcional en la vida de San Juan de la Cruz, cuenta que nunca jam\u00e1s, \u201cen el tiempo que le conoci\u00f3 y trat\u00f3, le oy\u00f3 decir mal de comida ninguna que se le diese, sino siempre recib\u00eda lo que se le daba con grande modestia y ejemplo de los dem\u00e1s compa\u00f1eros\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>Juan de la Cruz y su estilo de hacer comunidad<\/em>;<em> op. cit. <\/em>BMC, 14, 62: declara Inocencio de San Andr\u00e9s.<\/p><p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> <em>Avisos a un religioso<\/em>, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 73.<\/p><p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> Citado por Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 26, p.\u00a0595.<\/p><p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> El P. Graci\u00e1n interviene en la causa de las monjas \u2013que se enteraron de que los padres quer\u00edan cambiar sus Constituciones\u2013. \u00c9l las anima para que hagan una causa com\u00fan y se opongan. El P. Graci\u00e1n apoyaba las misiones. El P. Doria, no. Estas diferencias se fueron agudizando por el nuevo modo de gobierno que quer\u00eda establecer el P. Doria: la Consulta o Definitorio perpetuo (con un manejo arbitrario y casi siniestro de \u2018negociaciones\u2019).<\/p><p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> La Consulta, de hecho, era un organismo colegiado, permanente y abierto, en el que el Superior (general) y los consiliarios, con voto deliberativo y en sesiones constantes, deb\u00edan tratar, agenciar y resolver en com\u00fan todos los asuntos pertenecientes y reservados al cargo del Superior (general le llamar\u00edamos nosotros).<\/p><p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Por ejemplo, la del 24 de enero de 1590 para \u201crestablecer la paz, turbada por los cambios de las leyes en la Orden\u201d; o la del 31 de julio de 1590 donde se refieren al texto de las Constituciones preparadas por el Cap\u00edtulo y que ya se hallan en impresi\u00f3n, etc.<\/p><p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 37, p. 789.<\/p><p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Citado por Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 19, p.\u00a0468.<\/p><p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> BMC 13, 386.<\/p><p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> <em>Dichos de luz y amor<\/em>, 162.<\/p><p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> Citado por Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 34, p\u00a0721.<\/p><p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> BMC, 14, 284: declara Lucas de San Jos\u00e9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> <em>Avisos a un religioso<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> Francisco Cris\u00f3stomo, aquel a quien el santo hab\u00eda corregido siendo provincial.<\/p><p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> Citado por Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 22, p.\u00a0518.<\/p><p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, p. 519.<\/p><p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> <em>Avisos espirituales<\/em>, 64.<\/p><p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> Cf. Santa Edith Stein, <em>La Ciencia de la Cruz<\/em>, Parte III, Fragmento.<\/p><p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 113.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SAN JUAN DE LA CRUZ, SUPERIOR &nbsp; Apacentad la grey de Dios que est\u00e1 entre vosotros, velando no como forzados sino de buen grado, seg\u00fan Dios; ni por s\u00f3rdido inter\u00e9s sino gustosamente; ni menos como quienes quieren ejercer dominio sobre la herencia de Dios, sino haci\u00e9ndoos modelos de la grey. 1 Pe 5, 3 Durante 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