{"id":3602,"date":"2021-06-04T07:29:04","date_gmt":"2021-06-04T05:29:04","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=3602"},"modified":"2021-08-23T07:52:58","modified_gmt":"2021-08-23T05:52:58","slug":"obras-de-misericordia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2021\/06\/04\/obras-de-misericordia\/","title":{"rendered":"Obras de Misericordia"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3602\" class=\"elementor elementor-3602\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Las obras de misericordia <\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>En una sociedad en la que la ciencia y la tecnolog\u00eda avanzan vertiginosamente, y no obstante el desarrollo social e industrial que permea grandes sectores de la sociedad, a\u00fan perduran la pobreza, el dolor, la enfermedad, el sufrimiento f\u00edsico y moral, la falta de sentido y la soledad, engendrando as\u00ed nuevos pobres; el Instituto todo, cual otra prolongaci\u00f3n de la Encarnaci\u00f3n del Verbo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>,\u00a0 quiere dar \u201ctestimonio de que el mundo no puede ser transformado ni ofrecido a Dios sin el esp\u00edritu de las bienaventuranzas\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. \u00a0<\/p><p>\u201cA imitaci\u00f3n del Verbo Encarnado, el Misionero del Padre, enviado a los pobres\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> nuestro Instituto quiere \u201ccontinuar revelando a los hombres el amor misericordioso de Dios para con el g\u00e9nero humano, y seguir encarn\u00e1ndolo mediante todo tipo de obras de beneficencia y aliviar con ello muchos de los males que aquejan al hombre actual\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, porque entendemos que \u201camar a Dios manifest\u00e1ndolo en el amor concreto a los hermanos, es el \u00fanico medio posible de amar a Dios, seg\u00fan nos lo ense\u00f1\u00f3 el mismo Jesucristo\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p><p>As\u00ed entonces, y conforme al maravilloso carisma que nos ha sido legado de \u201cense\u00f1orear para Jesucristo todo lo aut\u00e9nticamente humano\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>, las obras de caridad se vuelven para cada uno de los miembros del Instituto un medio aptis\u00edmo y eficaz de evangelizaci\u00f3n. Por eso y porque <em>la caridad de Cristo nos urge<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, lo nuestro es \u201cprivilegiar la atenci\u00f3n de pobres, enfermos y necesitados de todo tipo practicando concretamente la caridad, como testimonio\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. En este sentido las obras de misericordia \u2013corporales y espirituales\u2013, y de entre todas ellas sobre todo las que nos ponen en contacto directo con personas discapacitadas, se convierten en uno de los elementos no negociables adjuntos al carisma del Instituto y queremos que as\u00ed lo sigan siendo siempre. Porque ese \u201csigue siendo el camino real para la evangelizaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. De hecho, tan convencidos estamos de ello que consideramos a los miembros que se dedican a las obras de misericordia, junto con los mismos beneficiarios de dichas obras, como \u201cpiezas claves del empe\u00f1o apost\u00f3lico de nuestro Instituto\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p><p>Por este motivo, dentro la gran variedad de apostolados que pueda abrazar nuestro Instituto, es nuestra decisi\u00f3n firme y acabada el \u201creservar un lugar preferencial a la labor caritativa, ya que es un componente <em>esencial<\/em> de la misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia y un elemento <strong>imprescindible<\/strong> para la evangelizaci\u00f3n de la cultura\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p><p>M\u00e1s aun, las obras de misericordia \u201cest\u00e1n en el coraz\u00f3n del Instituto\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>:<\/p><ul><li>Porque tienen un insustituible valor testimonial en toda cultura y circunstancia. En efecto, en aquellos pa\u00edses donde la proclamaci\u00f3n expl\u00edcita del Evangelio est\u00e1 prohibida y la \u00fanica forma de hacerlo es a trav\u00e9s del testimonio silencioso de los religiosos, las obras de misericordia pueden llegar a ser el \u00fanico <strong>medio de evangelizaci\u00f3n<\/strong>.<\/li><li>Pero tambi\u00e9n porque en aquellos pa\u00edses donde se puede predicar con la palabra, las obras de misericordia nos <strong>permiten corroborar con obras lo que se anuncia<\/strong><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Ya que muchas personas, aunque est\u00e9n condicionadas por los m\u00faltiples atractivos de una sociedad a menudo opulenta e inclinada al ego\u00edsmo, es m\u00e1s sensible que nunca a los gestos de amor desinteresado, como lo testimonian incansablemente las personas que visitan o son atendidas en los numerosos hogarcitos que atienden nuestros religiosos.<\/li><li>Porque las obras de caridad permiten a los religiosos y, por ende, a todo el Instituto, manifestar la predilecci\u00f3n de Jesucristo por los pobres y peque\u00f1os, de manera tal que la experiencia del trabajo con los pobres, con los ni\u00f1os abandonados por sus padres, con los ancianos no autosuficientes, con los enfermos terminales y sin asistencia, con los j\u00f3venes adictos, etc., se vuelve una <strong>escuela de vida de fe<\/strong> para los religiosos. Con ellos y en las casas del Instituto dedicadas espec\u00edficamente a su atenci\u00f3n, se experimenta de manera palpable la presencia y acci\u00f3n de la Providencia Divina, en lo material y principalmente en lo espiritual.<\/li><li>Adem\u00e1s este apostolado es fuente pr\u00f3diga de <strong>vocaciones<\/strong>. Porque Dios infinitamente providente siempre ha de enviar quienes se ocupen de sus pobres y m\u00e1s necesitados, si se los atiende como \u00c9l quiere<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<\/li><\/ul><p>Conscientes de ello, y sabiendo que \u201cel sacerdote es el hombre de la caridad\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> el Instituto se esfuerza por cultivar en sus candidatos \u201cun amor preferencial por los pobres, en los que de modo especial Cristo se halla presente<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>, y un amor misericordioso y lleno de compasi\u00f3n por los pecadores\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. Porque es eso lo que en verdad nos permite ser testigos cre\u00edbles del amor de Cristo<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p><p>Lo nuestro es ser como el Buen Samaritano que se detiene junto al sufrimiento de otro hombre, quienquiera que sea, y ser compasivos; no s\u00f3lo cuando es emocionalmente reconfortante o conveniente, sino tambi\u00e9n cuando es exigente e inconveniente<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p><p>El Verbo Encarnado nos lo dijo: <em>pobres habr\u00e1 siempre entre vosotros<\/em><a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. Por tanto, las obras de caridad siempre ser\u00e1n necesarias. Y dentro del Cuerpo M\u00edstico de Cristo, nosotros, los miembros del Instituto del Verbo Encarnado queremos destacarnos por la caridad exquisita y extensiva con la que buscamos transformar el mundo seg\u00fan el esp\u00edritu de las bienaventuranzas, siendo en el mundo lo que fue Cristo: \u201cel rostro de la misericordia del Padre\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Constituciones, 1; op. cit. Lumen Gentium, 31.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Al cap\u00edtulo general de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n (Lazaristas o Pa\u00fales)<\/em> (30\/06\/1986).<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Constituciones, <\/em>31.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> 2 Co 5,14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 174.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 157; <em>op. cit.<\/em> Benedicto XVI, <em>Discurso a los obispos, sacerdotes y fieles laicos participantes en la IV asamblea eclesial nacional Italiana, Feria de Verona<\/em> (19\/10\/2006).<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 194.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 156.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 106.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 70.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 206; <em>op. cit. Pastores Dabo Vobis<\/em>, 49.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. Mt 25,40.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 238.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Cf. <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 8; <em>op. cit<\/em>. San Juan Pablo II, <em>Mensaje para la XI Jornada mundial del enfermo<\/em> (11\/02\/2003).<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda para los fieles de la Provincia Eclesi\u00e1stica de Los \u00c1ngeles, USA<\/em> (15\/09\/1987). [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Mt 26,11<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Misericordiae Vultus<\/em>, 1.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las obras de misericordia \u00a0 En una sociedad en la que la ciencia y la tecnolog\u00eda avanzan vertiginosamente, y no obstante el desarrollo social e industrial que permea grandes sectores de la sociedad, a\u00fan perduran la pobreza, el dolor, la enfermedad, el sufrimiento f\u00edsico y moral, la falta de sentido y la soledad, engendrando as\u00ed 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