{"id":3096,"date":"2021-04-20T07:01:59","date_gmt":"2021-04-20T05:01:59","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=3096"},"modified":"2021-04-26T07:48:14","modified_gmt":"2021-04-26T05:48:14","slug":"directorio-de-noviciados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2021\/04\/20\/directorio-de-noviciados\/","title":{"rendered":"Directorio de Noviciados"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3096\" class=\"elementor elementor-3096\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\">Directorio de Noviciados<\/h3><p>\u00a0<\/p><h3 style=\"text-align: center;\">Instituto del Verbo Encarnado<\/h3><p>\u00a0<\/p><h3 style=\"text-align: center;\">Directorios del Instituto del Verbo Encarnado<\/h3><p>\u00a0<\/p><h5 style=\"text-align: center;\">Volumen 1<\/h5><p>\u00a0<\/p><h4 style=\"text-align: center;\">Introducci\u00f3n<\/h4><p>\u00a0<\/p><ol><li>Cuando Santo Tom\u00e1s habla de los consejos evang\u00e9licos insiste en el adverbio \u201ctotalmente\u201d como distintivo entre consejos y preceptos. La historia de los Ap\u00f3stoles, los primeros religiosos, se abre con un relictis omnibus \u2013dejadas todas las cosas\u2013, que subraya el Evangelio de San Lucas (Cf. 5,11). El desv\u00edo hacia las cosas mundanas envenena el amor que debemos enderezar a Dios en toda su pureza. Siempre en esta vertiente negativa, asc\u00e9tica, de la vida religiosa, no hay m\u00e1s que una sola actitud: es necesario destruir totalmente el apego a las cosas del mundo; dicho en otros t\u00e9rminos: el apego a las cosas terrenas frena el impulso hacia el ideal, impidiendo que el hombre se entregue totalmente al servicio de Dios. El paso se aligera eliminando esa lastra: se llega m\u00e1s r\u00e1pidamente renunciando totalmente a todos los bienes de este mundo. No otra es la funci\u00f3n reservada a los tres votos, que imponen el desasimiento de las creaturas: abandonar totalmente los tres g\u00e9neros de cosas que nos atan al mundo, en cuanto es posible, pertenece a los consejos evang\u00e9licos.<\/li><li>No basta imitar a medias el ejemplo de los Doce: como dice Santo Tom\u00e1s de Aquino, \u201cabandonar todas las cosas no basta para la perfecci\u00f3n, es preciso abandonarlo todo para seguir a Cristo\u201d. Ahora bien, si el abandono es total, la entrega debe ser total: \u201clos que viven en el siglo entregan a Dios parte de sus cosas, reserv\u00e1ndose para s\u00ed lo dem\u00e1s\u2026 Pero los que viven en el estado religioso se consagran totalmente en persona y bienes a Dios\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Pero como el hombre no puede disponer actualmente de la totalidad de su vida por estar sujeto a las leyes del tiempo, para ofrendarla toda de una vez a su Dios en holocausto, procura superar el ritmo del tiempo y fijar su voluntad por medio del voto: \u201cEsta inmovilidad en el seguimiento de Cristo se asegura por el voto\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/li><\/ol><h4 style=\"text-align: center;\">1. Naturaleza<\/h4><ol start=\"3\"><li>Debido a que lo anteriormente dicho es propio de la vida religiosa, veamos ahora los objetivos propios de su etapa inicial, el noviciado.<\/li><\/ol><p>Can\u00f3nicamente: \u201cEl noviciado, con el que comienza la vida en un Instituto, tiene como finalidad que los novicios conozcan m\u00e1s plenamente la vocaci\u00f3n divina, particularmente la propia del Instituto, que prueben el modo de vida de \u00e9ste, que conformen la mente y el coraz\u00f3n con su esp\u00edritu y que puedan ser comprobadas su intenci\u00f3n y su idoneidad\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p><ol start=\"4\"><li>Se ven dos grupos de fines muy precisos: por parte del novicio y por parte del Instituto.<\/li><\/ol><p>Con el noviciado comienza la vida de un Instituto, comienza la vida del novicio, pero tambi\u00e9n el Instituto aumenta y se enriquece con la vida de sus novicios.<\/p><h4>a) El noviciado es un tiempo de inicios<\/h4><p>5. Esto es hist\u00f3rico-temporal pero, sobre todo, pedag\u00f3gico y progresivo. En cuanto inicio, implica una ruptura con la vida anterior. Esta ruptura se realiza por los compromisos que el novicio ha asumido: el comenzar a vivir en un lugar destinado para este fin<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, la recepci\u00f3n del h\u00e1bito, la unidad del tiempo del noviciado asegurado por su duraci\u00f3n<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, por el programa formativo<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> y, sobre todo, por la carga doctrinal y \u00adasc\u00e9tico-religiosa a la que el novicio va a quedar sometido<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p><p><strong>6. Objeci\u00f3n: <\/strong>El inicio de la vida religiosa, la b\u00fasqueda de Dios, el conocimiento de s\u00ed mismo y del Instituto \u00bfno podr\u00edan alcanzarse de modo m\u00e1s perfecto viviendo en una comunidad ya armada, ya en marcha? \u00bfNo ser\u00eda mejor iniciar la vida religiosa observando la conducta de otros religiosos mayores? Ver su ejemplo, su modo de entender y vivir las leyes y costumbres. All\u00ed ya hay actividades en marcha y s\u00f3lo ser\u00eda menester introducirse en ellas. \u00bfNo se ahorrar\u00edan p\u00e9rdidas de tiempo en la ense\u00f1anza de las costumbres, horarios, modo de vivir el silencio, la oraci\u00f3n? \u00bfNo se evitar\u00edan un gran n\u00famero de improvisaciones propias de los primeros tiempos?<\/p><p>7. Las objeciones parecen confirmarse durante los primeros d\u00edas de noviciado, en los cuales es muy lento el progreso y cuesta mucho esfuerzo y paciencia el soportar las fallas y errores propios del comienzo. A\u00fan no hay estilo religioso. No se sabe apreciar el silencio, no hay h\u00e1bitos de estudios, la liturgia no es muy solemne, los horarios no se cumplen con exactitud y se improvisa en trabajos, cocina, etc\u2026 Seg\u00fan el modo de ser de los candidatos hay muchas faltas, des\u00f3rdenes, impuntualidades, faltas de responsabilidad en los oficios, en el uso y cuidado de las cosas; lo cual ocasiona disgustos a los m\u00e1s organizados, des\u00e1nimos, etc. Normalmente esto es lo que sucede en los primeros d\u00edas.<\/p><p><strong>8. Respuesta:<\/strong> Pero el bien del noviciado no se debe buscar en los comienzos de \u00e9ste, sino que es una obra a m\u00e1s largo plazo. Se busca en el noviciado el inicio de la vida religiosa y su maduraci\u00f3n. En la vida sobrenatural el progreso es lento, el desarrollo es al modo de una semilla, al modo de la levadura. Es una maduraci\u00f3n, y querer apurarla es como sacar una fruta de su \u00e1rbol y apurarla desde fuera para que madure. Por dentro quedar\u00e1 verde y lo exterior ser\u00e1 s\u00f3lo c\u00e1scara o fachada, pero sin consistencia.<\/p><p>9. En una casa mayor, todo ya est\u00e1 en funcionamiento, las leyes se cumplen, los horarios llevan, las campanas indican y los religiosos muestran el modo de hacer las obras. Puede suceder que alg\u00fan candidato crea que con adaptarse a lo ya establecido todo est\u00e1 hecho; que con adquirir los modos y comportamientos de los dem\u00e1s ya es religioso; que con el cumplimiento fiel de las obras exteriores marcha a pasos agigantados hacia la santidad. Estas cosas no est\u00e1n mal; el mal estar\u00eda en descuidar la b\u00fasqueda de Dios y el conocimiento personal y conformarse con \u201chacer bien\u201d las cosas. Uno se va vistiendo de religioso, pero puede suceder que el interior quede a\u00fan inmaduro.<\/p><p>10. Maduraci\u00f3n interior: El noviciado parece ser el lugar m\u00e1s propicio para iniciar esta maduraci\u00f3n interior. En esta casa el novicio est\u00e1 a la espera de lo que su Maestro le va a ense\u00f1ar. En cuanto a las obras exteriores, generalmente est\u00e1n plagadas de imperfecciones y son defectuosas. Ser\u00e1 tarea del formador el remarcar muy de continuo que no est\u00e1 all\u00ed la santidad, que el hacer bien las cosas est\u00e1 en un segundo lugar y ser\u00e1 la consecuencia del amor a Dios que se vaya adquiriendo. Deber\u00e1 repetir el fin del noviciado: la b\u00fasqueda de Dios; y las dos alas de esa b\u00fasqueda: la oraci\u00f3n y la penitencia en el ambiente de caridad fraterna en el cual se debe vivir. La mirada de los novicios debe estar puesta en esto, sabiendo trascender las apariencias exteriores.<\/p><p>11. Sin embargo, el Maestro de novicios debe estar muy atento a todo lo que sucede, pues no debe descuidar ni dejar pasar el momento oportuno para la ense\u00f1anza. El mero correr del tiempo no forma, al contrario, puede hacer pensar que el desorden est\u00e1 aceptado, que las cosas se hacen a medias, que el obrar chabacano es el estilo y esto engendra pereza y va minando los grandes ideales.<\/p><p><strong>12. Preocupaci\u00f3n exclusiva:<\/strong> Veamos otras conveniencias del noviciado. El C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> pide una casa distinta de las otras casas de formaci\u00f3n. La finalidad es el vivir dedicados pura y exclusivamente a comenzar la vida religiosa. Las preocupaciones no deben ser las mismas del resto de los religiosos. Es conveniente que se conozca lo que luego se har\u00e1 o estudiar\u00e1, las virtudes que se viven en el Seminario mayor, e inclusive que se sepan los problemas que puedan presentarse, pero que no se los sufra; que el ambiente sea de tranquilidad, que se anhele el pasar al mayor, pero que mientras tanto se viva con los ojos puestos en los objetivos propios.<\/p><p>13. En orden a procurar la necesaria tranquilidad y sosiego para el novicio, es de destacar que \u201ces desaconsejable que el noviciado se desarrolle en un ambiente extra\u00f1o a la cultura y a la lengua de origen de los novicios. En efecto, son preferibles los peque\u00f1os noviciados, a condici\u00f3n de que est\u00e9n enraizados en esta cultura. La raz\u00f3n esencial es la de no multiplicar los problemas durante una etapa de formaci\u00f3n en la que deben hallar su propio puesto los equilibrios fundamentales de la persona, en la que las relaciones entre los novicios y el Maestro de novicios deben ser f\u00e1ciles\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p><p>14. Es tambi\u00e9n ocasi\u00f3n de provocar la generosidad y la madurez, pues se deben tomar responsabilidades desde el primer momento. Se debe crear un ambiente religioso y de santidad y, si no lo hacen los novicios, nadie m\u00e1s lo har\u00e1.<\/p><p>15. Se tiene la asistencia continua del sacerdote, quien por estar dedicado exclusivamente a eso puede observar todas las cosas y decir a su tiempo los defectos que ve, y dar los \u00e1nimos y sugerencias adecuadas a cada persona y momento.<\/p><p>16. Por \u00faltimo, el noviciado es una etapa bien definida, en la cual el candidato debe llenarse de deseos de ser religioso mayor. El vivirlo bien y superarlo, provoca psicol\u00f3gicamente en el joven una convicci\u00f3n de fortaleza y sana confianza de que podr\u00e1 afrontar cualquier etapa posterior de su formaci\u00f3n.<\/p><h4>b) Primer objetivo: mejor conocimiento de la vocaci\u00f3n<\/h4><p><strong>17. B\u00fasqueda de Dios:<\/strong> La vida se debe orientar a una b\u00fasqueda exclusiva y sobrenatural de Dios que llama, y a Quien se debe responder. \u201cSi revera Deum quaerit\u201d amonesta San Benito<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> a quienes ped\u00edan ingreso en su monasterio. Esta es la principal ocupaci\u00f3n del novicio: buscar a Dios, al Dios revelado por la fe. No se ingresa para dedicarse a la Ciencia, a la Filosof\u00eda, a la Teolog\u00eda, tampoco al Arte, o para capacitarse para el apostolado o para la labor educativa. Es verdad que hay que servir a Dios con los talentos que \u00c9l nos da, mas estas obras son s\u00f3lo medios para un fin m\u00e1s alto, y nuestro fin es Dios en S\u00ed mismo.<\/p><p>18. Teniendo en cuenta lo ya dicho, esta primera Casa de formaci\u00f3n no debe ser bajo ning\u00fan punto de vista un mero pensionado de estudiantes. Tampoco tiene en ella un papel principal el estudio \u2013su lugar es importante en orden al conocimiento de Cristo y de los fundamentos de la vida espiritual; las materias que se dictan son de tinte netamente \u00adespiritual<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>\u2013. Su fuerte tampoco es el apostolado<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>, o el trabajo manual. Todos estos son medios para encontrar a Dios.<\/p><p>19. Ni siquiera se debe poner como meta la perfecci\u00f3n en el obrar: en hacer todo perfecto, organizado, acabado\u2026 Eso es un adorno del obrar exterior pero el fin es m\u00e1s interior, y es conocer y amar a Jes\u00fas. No se pone como fin el formar personas educadas o bien obedientes; ni formar seg\u00fan el gusto y el modo del Superior. Cada cual debe conocer a Cristo para imitarlo en aquello que Dios le ha dado como vocaci\u00f3n particular o modo propio de santidad. No se puede tratar a las vocaciones como si fuesen iguales o calcadas.<\/p><p>20. M\u00e1s a\u00fan, no se debe confundir poniendo como fin \u00faltimo la pr\u00e1ctica de los consejos, como si entr\u00e1ramos a la vida religiosa para ser pobres, o para vivir la castidad o renunciar a la propia voluntad. Estos elementos nos desatan de los amores terrenos para permitirnos amar s\u00f3lo a Dios. Pero hacer hincapi\u00e9 exclusivo en la pobreza, castidad u obediencia como objetivos \u00faltimos es ce\u00f1ir las almas a obras negativas en s\u00ed mismas, desviar las miras espirituales.<\/p><p>21. Insistimos un poco m\u00e1s sobre la b\u00fasqueda de Dios. Para que \u00e9sta sea sincera debe ser exclusiva, se debe buscar a Dios por S\u00ed mismo, no por sus dones ni sus consolaciones. Dios quiere que gustemos qu\u00e9 dulce es el servirlo (Cf. Sal 33,9). Buscar otra cosa es no encontrarlo todo en Dios; no poder decir con San Pablo: juzgo que todas las cosas son p\u00e9rdidas\u2026 y las tengo por basura para ganar a Cristo (Flp 3,8).<\/p><p>22. En toda comunidad se encuentran diversas categor\u00edas de almas. Algunas viven alegres e irradiando en torno a s\u00ed la santa alegr\u00eda de la cual gozan. No la puramente sensible, que puede depender del temperamento, sino la interior que preludia la felicidad eterna. Otros no gozan de ella, en su interior est\u00e1n turbados, inquietos, infelices. \u00bfPor qu\u00e9 esta diferencia? Porque, en el primer caso, el que busca a Dios en todas las cosas, lo encuentra siempre y en todo lugar, y con Dios adquiere el sumo bien y la felicidad que no se pierde. En el segundo caso, en cambio, el alma se aferra a las criaturas, alimenta el amor propio y busc\u00e1ndose a s\u00ed mismo se dirige al vac\u00edo, y esto no puede contentarla. Se dar\u00e1 del todo a la ocupaci\u00f3n exterior, pero esa distracci\u00f3n ser\u00e1 ilusoria e insuficiente; encontrar\u00e1 distracci\u00f3n pero no consuelo y sentir\u00e1 su vida pesada y dif\u00edcil de llevar.<\/p><p><strong>23. San Bernardo se preguntaba:<\/strong> \u201cad quid vinisti?\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>, \u00bfpor qu\u00e9 he dejado el mundo, me he separado de lo que amaba, he renunciado a mi libertad, he realizado tanto sacrificio? Inventa una pretiosa margarita vendidit omnia quae habuit et emit eam (Mt 13,46).<\/p><h4>c) Segundo objetivo: conocimiento de s\u00ed<\/h4><p><strong>24. Conocimiento de s\u00ed:<\/strong> El conocimiento de s\u00ed mismo es de capital importancia en los comienzos. En el noviciado hay que comenzar la edificaci\u00f3n espiritual y es fundamental saber con qu\u00e9 materiales se construye.<\/p><p>Este conocimiento tiene dos momentos: de los defectos y limitaciones; y conocimiento de los dones recibidos.<\/p><ol start=\"25\"><li>De los talentos: En cuanto al reconocimiento de los dones recibidos, talentos y potencialidades, es necesario que el Maestro sepa abrir campos de acci\u00f3n, puertas, caminos por los cuales puedan transitar los novicios. En el orden intelectual, ponerlos en contacto con grandes obras, grandes escritores, anim\u00e1ndolos a su lectura, mostr\u00e1ndoles de diversos modos la importancia de su conocimiento.<\/li><li>Introducirlos al conocimiento de las distintas ramas del saber: Filosof\u00eda, Escritura, Teolog\u00eda, Moral, por medio de las materias establecidas y, adem\u00e1s, por la participaci\u00f3n de congresos u otras actividades que, aunque excedan su capacidad de comprensi\u00f3n, les abren panoramas.<\/li><\/ol><p>Se deben proyectar: convivium, disputatio, grupos de estudio y distintos medios de motivaci\u00f3n intelectual.<\/p><ol start=\"27\"><li>En el orden de la conducta tambi\u00e9n es necesario que despeguen vuelo, valorando y utilizando sus dotes morales. Por ser el noviciado una familia compuesta en exclusividad de novicios, am\u00e9n de sus pocos formadores, son ellos los que deber\u00e1n llevar adelante las distintas actividades: trabajos, cocina, econom\u00eda, etc. Aqu\u00ed depender\u00e1 de la capacidad del formador el encontrar la persona adecuada para el puesto adecuado y luego delegarle responsabilidades. Deber\u00e1 mostrar confianza para que cada cual se afirme en sus responsabilidades. Viendo todo, sabr\u00e1 intervenir s\u00f3lo en lo importante.<\/li><li>De los defectos: Pero tal vez en los primeros tiempos sea m\u00e1s importantes tratar de conocer los propios defectos para arrancar las malezas.<\/li><\/ol><p>Para esto es el noviciado un tiempo m\u00e1s que propicio. La comunidad es a\u00fan reducida, y si no lo es en n\u00famero, al menos todos est\u00e1n dedicados a lo mismo, sin tanta variedad de objetivos como en otra casa religiosa. Es una familia y todos est\u00e1n a la vista del Superior. Es muy dif\u00edcil que no se entere de lo que sucede. Adem\u00e1s tiene considerablemente m\u00e1s tiempo para atenderlos espiritualmente y mostrarles sus errores o desv\u00edos. Tiene uso de medios m\u00e1s personales en la ense\u00f1anza. La situaci\u00f3n de los novicios es distinta a un religioso mayor. No han formado a\u00fan juicio y por tanto est\u00e1n necesitados de todo, prontos a recibir cualquier consejo o llamado de atenci\u00f3n.<\/p><ol start=\"29\"><li>Pero, por sobre todo, el mayor bien en cuanto al conocimiento de las propias faltas y defectos lo proporciona la misma vida diaria en comunidad. En un noviciado siempre se comienza de cero, no hay nada armado, el grupo humano no es para nada homog\u00e9neo: distintas procedencias, familias, costumbres, culturas que, a los pocos d\u00edas, se ponen de manifiesto. Al tener que tomar determinaciones, obrar por propia cuenta, organizar actividades<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, que en otras casas religiosas est\u00e1n reservadas a alguien con varios a\u00f1os de experiencia; al suceder todo lo dicho, muy pronto se choca con fracasos, roces con compa\u00f1eros, des\u00e1nimos\u2026, lo que da ocasi\u00f3n para palpar las propias limitaciones personales. Es deber del Superior llevar el pulso de la situaci\u00f3n y estar muy atento a todo, para saber frenar aquello que pueda ser grave y hacer sacar experiencia del resto. Para lo cual no deber\u00e1 reprender exaltadamente la mala obra, sino hacer notar la ra\u00edz de donde procede, para que se llegue as\u00ed al conocimiento de los propios l\u00edmites y defectos.<\/li><\/ol><h4>d) Tercer objetivo: formaci\u00f3n de la mente<br \/>y el coraz\u00f3n con el Instituto<\/h4><ol start=\"30\"><li>Este objetivo es hermano de los precedentes, porque la vida es la manifestaci\u00f3n del esp\u00edritu. Se trata de la totalidad de la persona, seg\u00fan sus dimensiones cognoscitiva y afectiva, mental y cordial; te\u00f3rica y experimental; interior y operativa.<\/li><li><strong>Formar privadamente:<\/strong> El Maestro de novicios dar\u00e1 la formaci\u00f3n por dos v\u00edas. En el di\u00e1logo personal ser\u00e1 bien claro y ense\u00f1ar\u00e1 con firmeza, que si bien lo importante es encontrar a Dios en la oraci\u00f3n y ofrecerse en la penitencia, ese encuentro e identificaci\u00f3n con Cristo debe practicarse en la vida diaria. El identificarse con Cristo nos debe llevar a obrar como \u00c9l, de quien se dice que todo lo hizo bien (Mc 7,37). No hay lugar entonces para hacer a medias las cosas, tampoco para vivir en el abandono, sino que se debe ser se\u00f1or de lo que nos rodea. Menos a\u00fan se puede ser descuidado con lo que es de los dem\u00e1s, provocando da\u00f1os a terceros o al bien com\u00fan. En esto el Maestro ser\u00e1 claro y exigente, y le dar\u00e1 materia de trabajo para modelar sus costumbres. En lo personal podr\u00e1 llamar la atenci\u00f3n, incluso retar cuando se vea descuido, desgano o negligencia, e imponer castigos.<\/li><li><strong>Formar comunitariamente:<\/strong> Pero distinto es el modo de formar en lo que mira a llevar la comunidad adelante. All\u00ed debe ser mucho m\u00e1s paciente. Deber\u00e1 indicar el modo de hacer las cosas, mostrar la ventaja de hacerlo bien, la ventaja de ser ordenados, o puntuales\u2026 Podr\u00e1, en tono de broma, ridiculizar los defectos para hacerlos despreciables. Pero no es conveniente que use de retos o enojos, gastando su autoridad en estar en todo momento corrigiendo defectos; al contrario, su insistencia estar\u00e1 en marcar que se est\u00e1 para aprender a rezar y para sufrir por Cristo.<\/li><\/ol><h4>e) Cuarto objetivo: comprobaci\u00f3n de la intenci\u00f3n e idoneidad del novicio<\/h4><ol start=\"33\"><li><strong>Intenci\u00f3n:<\/strong> La palabra \u201ccomprobaci\u00f3n\u201d, jur\u00eddicamente, significa aprobaci\u00f3n de un asunto en todas sus partes, el reconocimiento detallado de algo, la confirmaci\u00f3n\u2026 hasta llegar a la certeza de una resoluci\u00f3n. Caen bajo la comprobaci\u00f3n: el prop\u00f3sito, la intenci\u00f3n, su deseo vital, su opci\u00f3n fundamental bajo la gracia. Incluye un proyecto de vida para siempre, asumido con firmeza, claridad y resoluci\u00f3n. No puede ser novicio quien no manifieste un verdadero deseo de santidad o perfecci\u00f3n.<\/li><li><strong>Idoneidad:<\/strong> Tambi\u00e9n se comprueba la idoneidad, o sea, la posesi\u00f3n actual, no futura ni incierta, de la misma. Se sigue observando aquellos requisitos que se exigieron en el momento de la admisi\u00f3n.<\/li><\/ol><h4>f) Quinto objetivo: experiencia de vida en el Instituto<\/h4><ol start=\"35\"><li>El novicio no es un mero espectador, ni mero cr\u00edtico de la vida del Instituto, la cual tolere o con la que se enfrente cr\u00edticamente. Es protagonista activo de la misma, si bien principiante. Viviendo como tal, hace experiencia vital del Instituto. Debe conocer el Instituto, como se dir\u00e1 m\u00e1s adelante, para conformar la mente y el coraz\u00f3n con su esp\u00edritu.<\/li><\/ol><h4 style=\"text-align: center;\">2. Admisi\u00f3n al noviciado<\/h4><ol start=\"36\"><li>Derecho de los Superiores mayores: \u201cEl derecho a admitir candidatos al noviciado compete a los Superiores mayores, conforme a la norma del derecho propio\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/li><\/ol><p>Es la formulaci\u00f3n de un derecho y no de un deber; un derecho puro, pues los Institutos de vida religiosa son sociedades libres y como tales ellos aceptan como miembros a quienes quieran.<\/p><ol start=\"37\"><li>Este derecho pertenece a los Superiores mayores, entendidos a tenor del can. 620 del C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. Quedan excluidos los Superiores locales, los consejeros y los cap\u00edtulos. Este derecho puede ser delegado, en todo o en parte, para un acto y para la universalidad de los casos<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/li><li>La fecha m\u00e1xima de admisi\u00f3n ser\u00e1 determinada teniendo en cuenta el inicio del noviciado y del a\u00f1o lectivo del Seminario mayor, de tal modo que se le provea al candidato la estructura conveniente, en cuanto al tiempo, para que su noviciado sea de doce meses transcurridos en la misma comunidad del noviciado<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/li><li>Vigilante cuidado: \u201cCon vigilante cuidado, los Superiores admitir\u00e1n tan s\u00f3lo a aquellos que, adem\u00e1s de la edad necesaria, tengan salud, car\u00e1cter adecuado y cualidades suficientes de madurez para abrazar la vida propia del Instituto; estas cualidades de salud, car\u00e1cter y madurez han de probarse, si es necesario, con la colaboraci\u00f3n de peritos, quedando a salvo lo establecido en el can. 220\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>.<\/li><li>La norma es claramente imperativa y excluyente de escapes, aunque su incumplimiento no provoca invalidez. La cl\u00e1usula latina tiene los s\u00edntomas de un precepto severo: el imperativo del verbo, la estricta medida de vigilancia, y la part\u00edcula excluyente: \u201ccon vigilante cuidado [\u2026] admitir\u00e1n tan s\u00f3lo\u2026\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a> marcan su gravedad. Es muy importante este cuidado debido a los riesgos que, para el Instituto y para el candidato, acarrear\u00eda una err\u00f3nea admisi\u00f3n, y tambi\u00e9n por la misma dificultad de verificaci\u00f3n de las cualidades requeridas (salud, car\u00e1cter y madurez).<\/li><li>Adem\u00e1s, se deber\u00e1 tener en cuenta que \u201clas nuevas vocaciones que llaman a las puertas de la vida consagrada presentan profundas diferencias y necesitan atenciones personales y metodol\u00f3gicas adecuadas para asumir su concreta situaci\u00f3n humana, espiritual y cultural. Por esto es necesario poner en marcha un discernimiento sereno, libre de las tentaciones del n\u00famero o de la eficacia, para verificar, a la luz de la fe y de las posibles contraindicaciones, la veracidad de la vocaci\u00f3n y la rectitud de intenciones\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>.<\/li><li>Postulantado: Esta obligaci\u00f3n fundamenta la existencia del postulantado: \u201cEl postulantado se realiza en los contactos previos que el candidato tiene con los miembros del Instituto, a fin de informarse de su carisma y de las obligaciones del noviciado. Este contacto est\u00e1 a cargo de uno o varios sacerdotes, designados por el Superior provincial, que deber\u00e1n conocer al candidato, su vocaci\u00f3n, su idoneidad, a fin de presentarlo al noviciado\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>.<\/li><li>\u201cEl tiempo de duraci\u00f3n del postulantado no es fijo, sino que depender\u00e1 de la preparaci\u00f3n del candidato, del grado de madurez humana y cristiana, de su cultura general b\u00e1sica, del equilibrio de la afectividad y de su capacidad de vivir en comunidad, etc., ya que \u2018la mayor parte de las dificultades encontradas en nuestros d\u00edas en la formaci\u00f3n de los novicios provienen del hecho de que \u00e9stos no poseen, en el momento de su admisi\u00f3n al noviciado, el minimum de madurez necesaria\u2019\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>.<\/li><li>Al finalizar el postulantado el candidato elevar\u00e1 un pedido al Superior provincial para su admisi\u00f3n al noviciado, indicando las razones que lo mueven.<\/li><li>Cualidades exigidas: La primera cualidad requerida es la edad m\u00ednima, 17 a\u00f1os, so pena de invalidez del acto de admisi\u00f3n, del inicio del noviciado y de los dem\u00e1s actos subsiguientes<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>.<\/li><li>La segunda es la salud: no hablamos tanto de la ausencia de enfermedades, cuanto de un estado subjetivo de bienestar general e integral de la persona, en sus dimensiones ps\u00edquicas, f\u00edsicas, espirituales, sociales, familiares.<\/li><li>La tercera es el car\u00e1cter adecuado estable y constante que le permita enfrentarse a las obligaciones a asumir, comunitarias y personales.<\/li><li>La cuarta cualidad es la idoneidad psicol\u00f3gica y moral: \u201cLa Iglesia\u2026 no puede admitir al Seminario y a las \u00d3rdenes Sagradas a quienes practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas o sostienen la as\u00ed llamada cultura gay. Dichas personas se encuentran, efectivamente, en una situaci\u00f3n que obstaculiza gravemente una correcta relaci\u00f3n con hombres y mujeres. De ning\u00fan modo pueden ignorarse las consecuencias negativas que se pueden derivar de la Ordenaci\u00f3n de personas con tendencias homosexuales profundamente arraigadas\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/li><li>Finalmente, la madurez suficiente como para integrarse adecuadamente en el funcionamiento y fuertes exigencias de la vida religiosa.<\/li><li>Cuando se crea necesario se puede recurrir a la colaboraci\u00f3n de peritos, pero de modo tal que no se lesione ileg\u00edtimamente la buena fama de que alguien goza ni su propia intimidad.<\/li><li>Juicio sobrenatural: Pero el criterio principal y al cual se ordenan los dem\u00e1s es necesariamente sobrenatural, pues sobrenatural es el misterio de la vocaci\u00f3n. Donde se puede intuir razonablemente que Dios ha tocado un alma con el llamado vocacional, el Superior debe moverse por fe. Aqu\u00ed ya no se trata de una primera impresi\u00f3n agradable o no, de una simpat\u00eda o p\u00e1lpito personal, de criterios humanos, sino de ser respetuoso de la elecci\u00f3n divina, pues Dios es el dispensador de todas las gracias (Cf. Rm1,5; 1Co 7,7).<\/li><li>Invalidez: En cuanto a la invalidez de la admisi\u00f3n se tiene en cuenta el can. 643 del C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico.<\/li><\/ol><h4 style=\"text-align: center;\">3. Distintas etapas<\/h4><ol start=\"53\"><li>Plan formativo: \u201cLa finalidad del noviciado exige que los novicios se formen bajo la direcci\u00f3n de un Maestro, seg\u00fan el plan de formaci\u00f3n que debe determinar el derecho propio\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>.<\/li><li>La direcci\u00f3n del Maestro viene supeditada por la norma a un estatuto o plan formativo, previsto por el derecho propio. No es, pues, una direcci\u00f3n autoritaria, ni arbitraria, sino modelada normativamente por el contenido y orientaciones de dicho plan.<\/li><li>\u201cCorresponde al Maestro y a sus cooperadores discernir y comprobar la vocaci\u00f3n de los novicios, e irles formando gradualmente para que vivan la vida de perfecci\u00f3n propia del Instituto\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<\/li><li>El discernimiento y la comprobaci\u00f3n de la vocaci\u00f3n es el objetivo primario que implica estudio, distinci\u00f3n, dilucidaci\u00f3n, purificaci\u00f3n, selecci\u00f3n. Desemboca org\u00e1nicamente en la comprobaci\u00f3n verificada de lo discernido, que es la vocaci\u00f3n. La comprobaci\u00f3n procede, no en abstracto, sino sobre la base de los hechos, gestos o signos reales.<\/li><li>Formaci\u00f3n gradual: Este discernimiento se debe hacer teniendo en cuenta el complemento del trabajo, es decir la formaci\u00f3n gradual de los novicios. El adverbio gradualmente (gradatim), va acompa\u00f1ado de otro adverbio: adecuadamente (rite). No puede exigirse al novicio toda la vida de perfecci\u00f3n, o la perfecci\u00f3n absoluta de la vida en el Instituto, ni siquiera puede impon\u00e9rsele, ya desde los primeros d\u00edas, la concreta perfecci\u00f3n que se le exige como novicio, ya que deber\u00e1 ser tal durante al menos un a\u00f1o.<\/li><li>Dicha perfecci\u00f3n est\u00e1 plasmada por el cumplimiento de la globalidad del derecho propio, correlativamente a c\u00f3mo la vocaci\u00f3n es vocaci\u00f3n divina pero quidem Instituti propriam<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>. El religioso est\u00e1 obligado a ordenar la vida seg\u00fan el derecho propio para, de esa manera, tender a la perfecci\u00f3n del propio estado<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a> y acepta como suprema regla de vida el seguimiento de Cristo propuesto en el Evangelio, pero expresado en las Constituciones.<\/li><li>En nuestro Instituto el tiempo de noviciado es de un a\u00f1o. Pero no es un a\u00f1o uniforme en cuanto a las actividades y exigencias. En ellas hay un progreso, se intenta una pedagog\u00eda. Es conveniente dividir el a\u00f1o en tres etapas bien marcadas. La primera desde el ingreso hasta la imposici\u00f3n de sotana, la segunda y la tercera divididas proporcionalmente y seg\u00fan se crea conveniente de acuerdo a la consecuci\u00f3n de los objetivos. Es conveniente finalizar con los Ejercicios Espirituales de mes, los cuales preparan adecuadamente a la primera profesi\u00f3n temporal.<\/li><\/ol><h4>a) Primera etapa<\/h4><ol start=\"60\"><li>El ingreso: Esta primera etapa coincide con el ingreso a la vida religiosa. Este primer tiempo ser\u00eda la continuaci\u00f3n del postulantado, para un mejor conocimiento de los j\u00f3venes, sobre todo para que el Superior tenga m\u00e1s libertad de alejar a aquellos que no tengan idoneidad para esta vida.<\/li><li>El ingreso es muy duro para el joven y exigente de por s\u00ed. \u201cEl camino de la salvaci\u00f3n no puede empezarse sino por un principio angosto\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>, dice San Benito en el \u201cPr\u00f3logo\u201d de su Regla; y esto porque es una conversi\u00f3n, en la cual hay que dejar el modo propio de ver y de obrar; negarse a s\u00ed mismo, renunciar a costumbres viciosas, o a los impulsos de la concupiscencia; trabajar por erradicar los vicios\u2026 Somos como bloques de m\u00e1rmol informes que deben ser tallados.<\/li><li>En esta primera etapa el Superior debe estar muy cerca del joven. Son muchas las tentaciones; el desarraigarse de la familia y del ambiente trae consecuencia en los afectos y en los sentimientos, los cuales hay que saber reordenar. Se debe poner sobre aviso que \u00e9ste no es tiempo para pensar en la vocaci\u00f3n o discernir sobre ella. Ya habr\u00e1 tiempo y ocasiones propicias.<\/li><li>En lo pr\u00e1ctico es necesario comenzar las actividades cuanto antes. Presentar los planes de estudio, trabajo y calendario. Comenzar las clases enseguida, no dejando espacios para la melancol\u00eda.<\/li><li>Pero, por sobre todo, el trabajo del Maestro ser\u00e1 llenar de coraje las almas que comienzan su camino. Infundir confianza en que se podr\u00e1 alcanzar a Dios, la santidad, confianza en la perseverancia\u2026 Mostrar con su vida la felicidad del estar consagrado a Dios.<\/li><li>Discreci\u00f3n en las exigencias: Es necesario comprender que en esta primera etapa no hay que ordenar ninguna \u201ccosa \u00e1spera o pesada\u201d. El Superior debe tener coraz\u00f3n de padre y mucha discreci\u00f3n. Hay que mostrar al joven que si alguna cosa parece rigurosa o dif\u00edcil no se debe huir enseguida aterrado.<\/li><li>Es muy sabio no exigir cosas extremadamente duras, humillaciones \u00e1speras, malos tratos, secos o r\u00edgidos\u2026 El que ingresa debe tomar confianza en sus Superiores y en sus propias fuerzas. Por medio de la ense\u00f1anza, la meta debe ser puesta muy alta, el ideal bien noble, no mezquinar en cuanto a los prop\u00f3sitos de santidad. Pero exigir pasos posibles de dar, metas concretas, que puedan ser logradas y animen a buscar m\u00e1s. As\u00ed se consigue que los d\u00e9biles no se desanimen y que los fuertes ambicionen siempre m\u00e1s: ut sit quod fortes cupiant.<\/li><li>Tambi\u00e9n es muy malo recargar con leyes y reglamentos hasta el cansancio. Sobre todo no multiplicar las obligaciones y prohibiciones en peque\u00f1eces o en obras exteriores. Esto empeque\u00f1ece el alma, pues el mirar peque\u00f1as cosas vuelve mezquinas a las almas. Conviene remarcar siempre los grandes ideales e invitar a alcanzarlos. En cuanto a las dem\u00e1s acciones, ir lentamente, exigiendo de a poco, sobrellevando pacientemente los errores. Conviene decir las cosas m\u00e1s que mandarlas.<\/li><li>Suele suceder en los primeros d\u00edas una desesperaci\u00f3n por la perfecci\u00f3n y como las cosas no salen del todo bien caen las almas en des\u00e1nimo. As\u00ed, es muy com\u00fan en los primeros cap\u00edtulos comunitarios que, en torno al tercer punto que es el destinado al orden interno de la comunidad o a las actividades del noviciado, los novicios comiencen a decir y reprochar todas las cosas que salen mal: el silencio mal guardado, las habitaciones no limpias, el estudio no respetado, la convivencia dif\u00edcil, la liturgia mal rezada, los trabajos mal hechos, descuido en el uso de las cosas\u2026 Se enumeran hasta el cansancio cosas que son verdaderas, pero que dichas todas juntas no producen el efecto educativo; nadie emprender\u00e1 su correcci\u00f3n, puede ocasionar faltas de caridad y, por sobre todo, pintan un estado ca\u00f3tico de la situaci\u00f3n, lo que lleva al desaliento. Es muy importante que el Maestro sepa frenar este punto dejando decir s\u00f3lo lo conveniente y en su medida, y que, por el contrario, \u00e9l muestre las cosas buenas que se realizan y remarque las obras generosas, haga planes concretos y posibles, muestre ideales de la Congregaci\u00f3n, proyectos misioneros, apostolados, obras emprendidas\u2026<\/li><li>Paciencia en el trato: Es conveniente recordar que la virtud que debe templar al Superior en esta etapa es la paciencia, y en su porte exterior ha de mostrar se\u00f1or\u00edo de s\u00ed y de la situaci\u00f3n. En esta etapa nunca debe retar a la comunidad en p\u00fablico; otra cosa es la correcci\u00f3n privada del novicio. El reto al comienzo abate el esp\u00edritu, quita \u00e1nimos. Por eso debe ser muy discreto en las cosas que manda. Ordenar lo que es posible de cumplir. Nunca emitir un ultim\u00e1tum al cumplimiento de obligaciones pues, por su incumplimiento, se ver\u00e1 luego ante la necesidad de castigar gravemente, o bien de faltar a su palabra de amenaza, perdiendo autoridad.<\/li><li>Tiempo de ense\u00f1ar: Esta primera etapa es tiempo de ense\u00f1ar, de instruir en el conocimiento del constitutivo de la vida religiosa. Luego se trabajar\u00e1 m\u00e1s en la voluntad en concreto.<\/li><li>Si se trata de ense\u00f1anza p\u00fablica, se instruir\u00e1 en las principales verdades de la vida espiritual y en los medios a nuestro alcance para acrecentar esa vida. Adem\u00e1s, porque a la vida religiosa, estado de perfecci\u00f3n, no se ingresa perfecto, sino para alcanzar la santidad; y sabiendo la poca conciencia de pecado que existe entre los cristianos de hoy; por estos dos motivos es conveniente esclarecer la doctrina sobre el pecado, aun en lo m\u00e1s elemental, distinci\u00f3n entre pecado mortal y venial, deliberado e indeliberado, primeros movimientos, imperfecciones\u2026<\/li><li>Se debe ense\u00f1ar a confesarse bien, aconsejando el per\u00edodo entre Confesiones, la materia del sacramento; ense\u00f1ar que el examen de conciencia no es una mera introspecci\u00f3n psicol\u00f3gica, que los primeros movimientos no son materia del sacramento, que el dolor de los pecados no se reduce al sentimiento de culpabilidad, que el dolor debe recaer sobre los pecados y no, como suele ocurrir, sobre las imperfecciones. En resumen, se debe \u201cformar la conciencia\u201d.<\/li><li>Para esta formaci\u00f3n es conveniente ense\u00f1ar a hacer el examen de conciencia sobre un defecto particular a desterrar o virtud a adquirir, seg\u00fan el m\u00e9todo ignaciano; pues, bien entendido, no como un mero recuento de faltas, nos ayuda a ver las causas u ocasiones por las cuales se cae m\u00e1s veces un d\u00eda que otro, y buscar los remedios. Adem\u00e1s, por la continua vigilancia que se realiza sobre el propio obrar, nos pone sobre aviso para evitar las faltas; de esta manera no se vive en la inconsideraci\u00f3n, disipaci\u00f3n diaria o ligereza.<\/li><li>En otro orden de cosas, hay que ense\u00f1ar a rezar, es escuela de oraci\u00f3n: los novicios tienen necesidad de conocer la oraci\u00f3n, al menos la meditaci\u00f3n y la contemplaci\u00f3n. Hay que ser muy pr\u00e1cticos en esto, bajar a cosas bien concretas al comienzo. Si es necesario, guiar alguna primera meditaci\u00f3n, ense\u00f1arles a prepararla, utilizando el m\u00e9todo ignaciano, que es el que mejor sirve de andador, proporcionar a cada uno el libro de meditaci\u00f3n, consultar sobre el resultado de las primeras. Que no se pierda el tiempo en la oraci\u00f3n, que se aprenda cuanto antes a bien rezar.<\/li><li>Se debe conocer bien la oraci\u00f3n lit\u00fargica, doctrina, desarrollo hist\u00f3rico, su contenido teol\u00f3gico, su modo de rezar, aun en las cosas pr\u00e1cticas.<\/li><li>Motivar el recogimiento: Para vivir en un clima de santidad conviene insistir sobre el recogimiento habitual, o sea, sobre la mirada interior a nuestro Se\u00f1or, sobre la compa\u00f1\u00eda continua o h\u00e1bito de hacer todo en orden a Cristo. Que aprendan a realizar visitas al Sant\u00edsimo, a vivir momentos de silencio\u2026 Ense\u00f1arles a ser recogidos, contemplativos en todo momento, es de gran provecho. As\u00ed dice Santa Teresa en Camino de perfecci\u00f3n: \u201cPues nada se aprende sin un poco de trabajo, por amor de Dios, hermanas, que deis por bien empleado el cuidado que en esto gastareis, y yo s\u00e9 que, si le ten\u00e9is, en un a\u00f1o, y quiz\u00e1 en medio, saldr\u00e9is con ello, con el favor de Dios. Mirad qu\u00e9 poco tiempo para tan gran ganancia como es hacer buen fundamento para si quisiere el Se\u00f1or levantaros a grandes cosas, que halle en vos aparejo, hall\u00e1ndoos cerca de s\u00ed\u2026 Si en un a\u00f1o no pudi\u00e9remos salir con ello, sea en m\u00e1s. No nos duela el tiempo en cosa que tan bien se gasta, \u00bfqui\u00e9n va tras nosotros? Digo que esto, que puede acostumbrarse a ello, y trabajar andar cabe este verdadero Maestro\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>.<\/li><li>Otros grandes pilares de la vida religiosa que se deben aprender son el silencio y la mortificaci\u00f3n.<\/li><\/ol><p>Mostrar los modos de silencio, exterior, interior, silencio espiritual; ense\u00f1ar la conveniencia, excelencia, los provechos para el alma y los desastres que ocasiona la disipaci\u00f3n. Ser claro en indicar los momentos de silencio comunitario, el gran silencio desde Completas hasta el \u00c1ngelus del d\u00eda siguiente, el silencio en el estudio, el \u00fatil para el descanso, etc. Se deben buscar los medios para ponerlo en pr\u00e1ctica, vali\u00e9ndose del m\u00e9todo preventivo, evitando las ocasiones.<\/p><ol start=\"78\"><li>En cuanto a la mortificaci\u00f3n hay que ense\u00f1ar sobre todo los motivos por los cuales se hace y tener mano firme en cuanto a guiarlos en ella: evitando los excesos propios del comienzo y exigiendo el cumplimiento de lo prometido.<\/li><li>Ayuda personal: En lo que mira a lo personal, claro est\u00e1, depender\u00e1 del estado espiritual de cada novicio, pero s\u00ed se impone un seguimiento de cerca, di\u00e1logo constante para conocer a fondo y sugerir los trabajos espirituales a emprender.<\/li><li>Lo que s\u00ed es com\u00fan a todos, de gran importancia desde el comienzo, y tarea que conviene realizar en privado, es dar a entender, sobre todo a los m\u00e1s capaces, en qu\u00e9 estriba el progreso de una comunidad. Todo grupo de gente estable se divide en unos pocos que buscan por todos los medios la santidad, otros pocos que tiran todo hacia abajo, por medio de descontentos, burlas, iron\u00edas, desganos, haciendo mal las cosas, etc.; y la gran mayor\u00eda que oscila entre los dos polos y se mover\u00e1 seg\u00fan qui\u00e9n pese m\u00e1s. Si los que logran llevar el ritmo del grupo son los santos, la comunidad buscar\u00e1 la santidad siguiendo sus pasos; de lo contrario caer\u00e1 en la mediocridad. Haciendo entender esto a los m\u00e1s capaces hay que impulsarlos a que sean levadura, que sean generosos en sacrificar mucho por los dem\u00e1s, a olvidarse de s\u00ed. No se deben contentar con ser santos ocultamente, deben crear un ambiente de santidad. Seg\u00fan Jesucristo: que vuestra luz brille y los hombres glorifiquen a Dios por vuestras buenas obras (Mt 5,16), o San Pablo: sed imitadores m\u00edos como yo lo soy de Cristo (1 Co 11,1). Para esto hay que ser muy generosos y sacrificar el tiempo, los gustos, vencer la falsa humildad, y estar presente en todas las actividades comunitarias posibles creando buen esp\u00edritu. As\u00ed, por dif\u00edcil que sea, es de gran provecho en la formaci\u00f3n. Hay pocos que se dan cuenta de lo que esto significa. Muchos se contentan con rezar, mortificarse, hacer bien sus obras, pero luego se esconden, desaparecen, no aportan a la comunidad.<\/li><li>Lo anteriormente dicho sobre los tres estratos de una comunidad es necesario tenerlo muy en cuenta por lo que respecta a ese peque\u00f1o grupo de mediocres que todo lo ensucia y bajonea. No suelen ser muchos pero hay que estar muy atentos por el mal que pueden ocasionar. En el noviciado no se acostumbra a expulsar por las imperfecciones; m\u00e1s adelante la limpieza ser\u00e1 mayor, por ejemplo, a los faltos de voluntad, mediocres, de esp\u00edritu mundano\u2026 En el noviciado se es paciente en esto, pues cada alma tiene un tiempo para la gracia. Sin embargo, hay una excepci\u00f3n y es la de aquellos que da\u00f1an el grupo. Hay que detectarlos y es conveniente alejarlos, pues es mucho el mal que ocasionan o el bien que se pierde de ganar.<\/li><li>Tiempo de grandes deseos: Son los primeros avisos espirituales de los santos. Es Santa Teresa la que escribe aconsejando a las almas en sus comienzos: \u201cTener gran confianza, porque conviene mucho no apocar los deseos, sino creer de Dios que, si nos esforzamos, poco a poco, aunque no sea luego, podremos llegar a lo que muchos santos con su favor; que si ellos nunca se determinaran a desearlo y poco a poco a ponerlo por obra, no subieran a tan alto estado. Quiere su majestad y es amigo de \u00e1nimas animosas, como vayan con humildad y ninguna confianza de s\u00ed, y no he visto a ninguna de \u00e9stas que quede baja en este camino, ni ninguna alma cobarde \u2013con amparo de humildad\u2013 que en muchos a\u00f1os ande lo que estos otros en muy pocos. Esp\u00e1ntame lo mucho que hace en este camino animarse a grandes cosas; aunque luego no tenga fuerzas el alma, da un vuelo y llega a mucho\u2026\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>.<\/li><li>De modo m\u00e1s expl\u00edcito afirma en Camino de perfecci\u00f3n: \u201cdigo que importa mucho y el todo una grande y muy determinada determinaci\u00f3n de no parar hasta llegar a ella, venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trabaje lo que se trabajare, murmure quien murmurare, siquiera llegue all\u00e1, siquiera me muera en el camino o no tenga coraz\u00f3n para los trabajos que hay en \u00e9l, siquiera se hunda el mundo\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>.<\/li><li>Ser\u00e1 de mucho provecho, a este fin, en el noviciado, vivir profundamente unido a Cristo en su Pasi\u00f3n, pues mover\u00e1 a devolver amor por amor, pagando con obras. Ense\u00f1ar a ser generosos en la contemplaci\u00f3n. Mirar gratuitamente a Cristo, que ya \u00c9l inflamar\u00e1 nuestro coraz\u00f3n.<\/li><li>Pregustar la virtud: En cuanto al trabajo del Maestro, deber\u00e1 valerse muy bien de los distintos medios de formaci\u00f3n, en especial de las \u201cBuenas noches\u201d y otras conversaciones o reuniones comunitarias, para hacer \u201cpregustar la alegr\u00eda de la virtud\u201d. Entendemos por esto el hacer saborear anticipadamente una virtud que a\u00fan se est\u00e1 buscando como si ya se la poseyera. Vale decir: gozarse en la pobreza que se intenta vivir, alabar el bien de la humildad, del sacrificio, compararse con los santos, ver paralelos con sus vidas\u2026 Se sabe que para conseguir virtudes humanas o para hacernos prontos en el ejercicio de las infusas hay que repetir muchos actos, cosa que a\u00fan no ha hecho el novicio, pero ante las primeras obras buenas que se realizan en orden a una virtud, es trabajo del Superior alabar este g\u00e9nero de vida.<\/li><li>Otro medio muy loable es recompensar el esfuerzo, ya sea de palabra o de obra; el buen trato, el afecto que se brinde, el crear un ambiente de j\u00fabilo en la convivencia, sirven de premio y de est\u00edmulo para seguir por el camino de la virtud.<\/li><li>Es muy conveniente que el Superior hable de todo lo bueno que suceda: remarcando y valorando los dones de Dios sobre la comunidad, su providencia amabil\u00edsima sobre nosotros, exaltando c\u00f3mo se viven las virtudes, cada vez que hay gracias de Dios, progresos espirituales o materiales\u2026 Ayuda mucho el sentir con la Congregaci\u00f3n, participando de las obras misioneras, leyendo las cr\u00f3nicas de otros sacerdotes\u2026<\/li><li>En el orden m\u00e1s pr\u00e1ctico, no conviene empezar con muchas pr\u00e1cticas o devociones comunitarias.<\/li><\/ol><h4>b) Segunda etapa<\/h4><ol start=\"89\"><li>Recepci\u00f3n del h\u00e1bito: El punto de transici\u00f3n entre ambas etapas ser\u00e1n los Ejercicios Espirituales previos a la imposici\u00f3n de sotanas.<\/li><\/ol><p>Estos Ejercicios son de capital importancia para una verdadera conversi\u00f3n, tal vez Confesi\u00f3n general y, sobre todo, oblaci\u00f3n personal a Cristo Rey Eterno, manifestando que \u201cquiero y deseo y es mi determinaci\u00f3n deliberada, s\u00f3lo que sea vuestro mayor servicio y alabanza, de imitaros en pasar todas injurias y todo vitupero y toda pobreza, as\u00ed actual como spiritual, queri\u00e9ndome vuestra sanct\u00edsima Majestad elegir y rescibir en tal vida y estado\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>.<\/p><ol start=\"90\"><li>La imposici\u00f3n de sotana debe ser al modo de signo sensible de esa disposici\u00f3n interior y su recuerdo constante. Impresiona sensiblemente y da ansias de identificarse con Cristo. Vali\u00e9ndose de esto, el Maestro insistir\u00e1 en algo que es real: por m\u00e1s que sean s\u00f3lo novicios, al estar vestidos como sacerdotes les cabe la obligaci\u00f3n de comportarse como sacerdotes, vivir las virtudes, delante de Dios y de los hombres, propias del sacerdote. Para lo cual hay que trabajar mucho. Es este el momento, y las disposiciones de \u00e1nimo est\u00e1n prontas, para invitar y mover a conseguir la perfecci\u00f3n. La obra perfecta es la obra bien terminada, acabada, hasta en sus \u00faltimos detalles.<\/li><li>Trabajar la voluntad: Esta segunda etapa es ya no tanto para ense\u00f1ar o infundir deseos, sino principalmente para forjar la voluntad, fortalecerla, obligarla a obrar. El trabajo preponderante es en la voluntad: hacer hombres fuertes. La vida religiosa es el lugar de los fuertes; San Benito habla del \u201cg\u00e9nero fort\u00edsimo de los cenobitas\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>. Santo Tom\u00e1s dice que \u201cel que entra en religi\u00f3n se prepare para el martirio\u201d. La fortaleza es una firme disposici\u00f3n de \u00e1nimo para soportar valerosamente cualquier g\u00e9nero de mal, a\u00fan los peores y los m\u00e1s continuados.<\/li><li>Secundariamente se acoge a los d\u00e9biles de esp\u00edritu para que se cobijen a la sombra de los fuertes, como en un bosque, donde al resguardo de los grandes \u00e1rboles pueden crecer un sinn\u00famero de plantas m\u00e1s d\u00e9biles. No hay que desanimar a los d\u00e9biles, ya lo dijimos, pero el gran espacio para la perfecci\u00f3n hay que prepararlo para los fuertes. Bien lo pone Bernanos en boca de una priora carmelita: \u201cEs un mal modo de ingresar a nuestra Regla el arrojarse a ciegas, como un hombre perseguido por los ladrones\u2026 Nuestra Regla no es un refugio. No es la Regla la que nos guarda, somos nosotras las que guardamos la Regla\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>. El Maestro debe ocupar su mayor tiempo en los m\u00e1s capaces y valientes, los dem\u00e1s seguir\u00e1n los pasos de estos. La tentaci\u00f3n del Superior es la contraria: por sentimiento tiende a dar m\u00e1s tiempo a los d\u00e9biles o problematizados, pues los otros marchan bien. A corto plazo esto soluciona algunos problemas pero a la larga decae el nivel de la comunidad. Su obligaci\u00f3n es llevar a los fuertes al mayor grado de perfecci\u00f3n.<\/li><li>Formar en la fortaleza: El trabajo en la voluntad se centrar\u00e1 en adquirir la virtud de la perseverancia en el buen obrar, que es una corona y adorno de las dem\u00e1s virtudes. Suele suceder que en el noviciado se acometen grandes obras, muy dif\u00edciles, con grande \u00e1nimo; el novicio es fuerte para emprender y atacar. Pero esto es poco todav\u00eda. La virtud de la fortaleza se aquilata en la perseverancia. Aqu\u00ed hay que insistir que lleven al final la buena obra, que la acaben, la hagan perfecta.<\/li><li>Santo Tom\u00e1s es muy claro al respecto. De los dos actos de la fortaleza, del atacar y del resistir o sostener pacientemente hasta el fin, dice: \u201cel principal acto de la fortaleza es sostener\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>. Y lo fundamenta en tres razones, pues: el que ataca considera a lo atacado m\u00e1s d\u00e9bil; adem\u00e1s el que soporta tiene el peligro encima, a diferencia del que ataca que lo mira como a\u00fan futuro; por \u00faltimo, el soportar conlleva dilataci\u00f3n del tiempo, en cambio la arremetida es s\u00fabita.<\/li><li>En la perseverancia: En esta etapa la exigencia en las pr\u00e1cticas de la vida religiosa debe acentuarse para educar, aquilatar la virtud de la perseverancia. El noviciado es muy propicio por dos motivos:<\/li><\/ol><p>&#8211; la voluntad humana cambia muy pronto y el demorar mucho tiempo en algo tiende a demoler la voluntad a\u00fan m\u00e1s resuelta;<\/p><p>&#8211; en segundo lugar el hombre busca distracciones, variantes, cambios de oficios\u2026 En esta etapa las actividades tienden a hacerse mon\u00f3tonas, ya sea el estudio, el trabajo, la oraci\u00f3n, la comunidad. No hay \u00adobst\u00e1culos externos, se han vencido muchos pecados y vicios, es como si se suspendiera la lucha y esto aparenta ser rutina. El perseverar en este estado mon\u00f3tono es gran virtud y muy formativo: Melior est patiens viro forti, et qui dominatur animo suo, expugnatore urbium (Pr 16,32).<\/p><ol start=\"96\"><li>Aqu\u00ed es muy importante exigir el cumplimiento de las obligaciones, pues ellas son de gran ayuda: disciplinando la voluntad, se la templa; y orden\u00e1ndola a obras precisas, se evita el derroche de energ\u00eda, y se la sustrae de la distracci\u00f3n.<\/li><li>En la exigencia: El modo pr\u00e1ctico de lograr esto es la implementaci\u00f3n de nuevas exigencias, aprovechamiento m\u00e1ximo del tiempo para volcarlo en oraci\u00f3n, lectura, estudio, etc.<\/li><li>Aumento de la mortificaci\u00f3n, aun la comunitaria. Claro que esto, como lo dem\u00e1s, hay que sugerirlo, indicando que siempre se lo hizo y con gran provecho, y provocar la libre aceptaci\u00f3n. Se incorpora un d\u00eda de silencio, el cual de modo natural incluir\u00e1 el ayuno comunitario y la finalizaci\u00f3n de este d\u00eda de silencio con una noche heroica de adoraci\u00f3n.<\/li><li>Se incorporar\u00e1n algunas otras oraciones comunitarias, como por ejemplo hora intermedia, Completas, etc. Se levantar\u00e1 m\u00e1s temprano para permitir una preparaci\u00f3n m\u00e1s larga para la Santa Misa.<\/li><li>Los mismos trabajos se buscar\u00e1n de mejorar, poniendo fines o prop\u00f3sitos comunes, metas semanales o lo que requiera, que una vez obtenidas dar\u00e1n paso a otras.<\/li><li>En las predicaciones se trabajar\u00e1 de dos modos: insistiendo en la magnanimidad, grandes empresas, gracias actuales, etc.; y mostrando lo humillante del obrar con peque\u00f1ez, lo humillante de la pereza, del desorden, de lo poco que se viven las virtudes, las mortificaciones; humillar comparando con el celo mayor de los mundanos por sus cosas, que el nuestro por las de Cristo. Se debe provocar \u00e1nimo para sobreponerse y obrar mejor.<\/li><li>En estos momentos el Maestro puede gastar algunos retos. Hab\u00edamos remarcado mucho que en la primera etapa nunca deb\u00eda retar en p\u00fablico a la comunidad; retar es casi siempre contraproducente: denota falta de autoridad, los buenos se sentir\u00e1n tocados y desanimar\u00e1n, y los que merecen el reto ni se dar\u00e1n por enterados.<\/li><li>Sin embargo ahora es tiempo propicio para fustigar los errores. Pero, m\u00e1s que todo, retos dolidos, al modo del que se siente defraudado. No hay inconveniente en manifestar el descontento. Se pueden se\u00f1alar defectos concretos, subrayando que, aunque peque\u00f1os, luego ocasionar\u00e1n da\u00f1os mayores.<\/li><li>Incluso es de provecho imponer algunos castigos al que incurra en faltas, incluso por negligencia. Alg\u00fan castigo, ya sea imponi\u00e9ndoselo \u00e9l mismo o con la aceptaci\u00f3n del castigado, es de gran provecho para aquel y para todos.<\/li><li>Abandono confiado: Despu\u00e9s de todo lo dicho hay que hacer una importante aclaraci\u00f3n. Es \u00e9sta una \u00e9poca de exigencia, de fortalecer la voluntad. Pero por m\u00e1s fuerza de voluntad que logremos, a Dios no se lo alcanza a fuerza de brazos. Dios desprecia la fuerza del hombre (1 S 2,8). La obra es sobrenatural y los medios para alcanzar a Dios deben superar la fuerza de voluntad; la suponen, pero la trascienden. Y ser\u00eda muy pernicioso el hacer del novicio un hombre pagado de s\u00ed, autosuficiente, orgulloso.<\/li><li>El gran crecimiento espiritual se da cuando, despu\u00e9s de haberse exigido al m\u00e1ximo, de haber luchado al l\u00edmite de las fuerzas, se choca con alg\u00fan fracaso o impotencia, y se da cuenta que sus fuerzas son escasas, que por algo Dios eligi\u00f3 lo pobre y despreciable. Mirad, hermanos, la vocaci\u00f3n vuestra: no hay muchos sabios seg\u00fan la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles, sino que Dios ha escogido lo insensato del mundo para confundir a los sabios; y lo d\u00e9bil del mundo para confundir a los fuertes; y lo vil del mundo y lo despreciado ha escogido Dios, y aun lo que no es, para destruir lo que es; a fin de que delante de Dios no se glor\u00ede ninguna carne (1 Co 1,22-29).<\/li><li>El hecho formativo se da cuando el joven \u201cquiebra su voluntad\u201d y comienza a abandonarse en Dios, a \u201chacer todo como si dependiera de uno, pero sabiendo que todo depende de Dios\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>.<\/li><li>Para llevarlo a este \u201cquebrar la voluntad propia\u201d es conveniente, luego de las exigencias normales, comenzar a dar otras actividades, como por ejemplo culturales, intelectuales, exigencia de trabajos extras; pero no dispens\u00e1ndolo en nada de las anteriores obligaciones y compromisos. Cuando al novicio le parezca que supera sus fuerzas, se aprovechar\u00e1 este momento a fin de ense\u00f1ar el secreto de la confianza y abandono en Dios.<\/li><li>Esta etapa tiene un momento fuerte, que puede ser muy conveniente ponerlo al final. Nos referimos a la realizaci\u00f3n del voto de esclavitud mariana. No se trata de un voto p\u00fablico por cuanto que el novicio no es todav\u00eda religioso jur\u00eddicamente hablando. Tendr\u00e1 car\u00e1cter de voto p\u00fablico cuando el novicio lo profese por primera vez junto con los votos de pobreza, castidad y obediencia. En preparaci\u00f3n al voto de esclavitud mariana, los novicios leer\u00e1n meditativamente el Tratado de la verdadera devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen, de San Luis Mar\u00eda Grignion de Monfort.<\/li><\/ol><h4>c) Tercera etapa<\/h4><ol start=\"110\"><li>Gozo espiritual: Si el novicio ha buscado a Dios sinceramente, con generosidad, su coraz\u00f3n se fue ensanchando poco a poco, y Dios lo colma con su gracia. Es m\u00e1s f\u00e1cil el cumplimiento de los mandatos divinos, no tan penosos los esfuerzos y la felicidad m\u00e1s pr\u00f3xima. Ensancha, Se\u00f1or, mi coraz\u00f3n y correr\u00e9 por el camino de tus mandamientos (Sal 119,32).<\/li><li>El fin de esta etapa es ense\u00f1ar a vivir y obrar en presencia de Dios, con confianza en \u00c9l. Obrar por tanto con soltura, iluminado por las reglas y mandatos, pero no esclavo de ellos, pasar de siervos a amigos. Para bien cabalgar hay que hacerlo con soltura. Esto hace m\u00e1s gozoso y efectivo el andar, como as\u00ed tambi\u00e9n el marchar hacia Dios. Dios bendice al que se entrega con alegr\u00eda (2 Co 9,7), confiesa San Pablo.<\/li><li>Se debe propiciar aun exteriormente un ambiente de alegr\u00eda, en el que se saboree el haber luchado y vencido.<\/li><li>Preparaci\u00f3n para la profesi\u00f3n: En lo que mira a la ense\u00f1anza es necesario instruir en orden a la pr\u00f3xima etapa. La vida all\u00ed ser\u00e1 muy distinta. A lo largo del a\u00f1o se han infundido deseos de pasar al Seminario mayor, se han mostrado sus ventajas, sus provechos. Ahora se insistir\u00e1 en el modo de m\u00e1s usufructuar de esa vida, aprovechando de la cercan\u00eda de otros sacerdotes, las experiencias de los mayores, el participar de empresas de mayor envergadura, organizaci\u00f3n m\u00e1s perfecta, liturgia m\u00e1s se\u00f1oril, etc. Se pueden esclarecer algunas virtudes como la obediencia y su modo de vivirla, la eutrapelia y su bien a la vida comunitaria, la generosidad\u2026<\/li><li>Pero es altamente importante prevenir sobre alguna situaci\u00f3n o sobre las tentaciones m\u00e1s frecuentes con las que se encontrar\u00e1.<\/li><li>Por ser la casa m\u00e1s grande y mayor el n\u00famero de religiosos, es muy f\u00e1cil sucumbir a la tentaci\u00f3n de esconderse, separarse de las actividades comunes, cumpliendo las obligaciones, pero no aportando mucho m\u00e1s.<\/li><li>Ejercicios de mes: Es conveniente terminar con los Ejercicios Espirituales de mes, los cuales constituyen el momento culmen de la tercera etapa.<\/li><\/ol><h4 style=\"text-align: center;\">4. Los formadores<\/h4><ol start=\"117\"><li>Un s\u00f3lo Maestro: \u201cEl fin del noviciado exige que los novicios sean formados bajo la direcci\u00f3n del Maestro seg\u00fan el plan de formaci\u00f3n que ha de ser definido por el derecho propio. El r\u00e9gimen de los novicios, bajo la autoridad de los Superiores, est\u00e1 reservado a un s\u00f3lo Maestro\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>.Seg\u00fan el C\u00f3digo se cierran las puertas a lo que podr\u00edamos llamar conducci\u00f3n colegial en la formaci\u00f3n: varias personas igualmente responsables. El r\u00e9gimen debe tener una sola cabeza directa e inmediata, es decir, un s\u00f3lo Maestro de novicios.<\/li><li>a) El Maestro de novicios tiene la potestad de gobernar a los novicios en orden a los objetivos de su condici\u00f3n de tales, potestad ejercitable en esp\u00edritu de servicio<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a> y dentro de los l\u00edmites de su cargo<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>.<\/li><li><p>b) Ser\u00e1 adem\u00e1s el Superior local cuando el noviciado se realice en una casa destinada exclusivamente para esta finalidad<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>. Su potestad excluye el fuero interno sacramental<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>.<br \/>c) Cuando el noviciado se haga en otra casa del Instituto<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>, la potestad del Maestro de novicios ser\u00e1 exclusiva y estrictamente sobre los novicios, si bien aisladamente y en cuanto grupo o comunidad. Lo que sobrepase su condici\u00f3n de novicios caer\u00e1 bajo la potestad verdadera y propia del Superior local. El Superior local gobierna la casa del noviciado, no en cuanto noviciado, sino en cuanto casa.<\/p><\/li><\/ol><ol start=\"119\"><li>Requisitos: \u201cEl Maestro de novicios ha de ser un miembro del Instituto, profeso de votos perpetuos y leg\u00edtimamente designado\u201d<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>.<\/li><\/ol><p>Tres son los requisitos que el C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico exige para ser Maestro de novicios:<\/p><ol start=\"100\"><li style=\"list-style-type: none;\"><p>a) Ser miembro del Instituto, pues de otro modo no podr\u00eda introducir a los novicios en el esp\u00edritu y carisma propio, ni juzgar de la idoneidad de los novicios.<br \/>b) Ser profeso perpetuo, por la misma raz\u00f3n anterior, pero dispensable por la Santa Sede.<br \/>c) Ser designado can\u00f3nicamente por el Superior general con el voto deliberativo de su Consejo general<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>.<\/p><\/li><\/ol><ol start=\"120\"><li>Cualidades: Teniendo en cuenta que la comunidad depende del Superior, es conveniente describir las virtudes que debe reunir el Maestro. Nos basamos en dos grandes fundadores: San Ignacio de Loyola y San Benito.<\/li><li>Ocupa el lugar de Cristo: San Benito establece un supremo principio del cual deduce toda la doctrina al respecto y que dar\u00e1 unidad, cohesi\u00f3n y fecundidad sobrenatural a la sociedad que \u00e9l quiere fundar: \u201cAbbas\u2026 Christi agere vices in monasterio creditur\u2026\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>; el abad es considerado como quien hace las veces de Cristo. \u201cCreditur\u201d, se cree, no en el sentido moderno de \u201cse opina\u201d, sino fund\u00e1ndose sobre el acto de fe. Aqu\u00ed se funda su autoridad, pero tambi\u00e9n sus obligaciones: \u201cet sic se exhibeat ut dignus sit tali honore\u201d; nobleza obliga.<\/li><li>Pastor: Es, en primer lugar, pastor. El primer deber del Buen Pastor es nutrir la grey: \u00bfacaso el reba\u00f1o no es apacentado por el pastor? (Ez 34,2); \u00bfy cu\u00e1l es ese alimento?: Vuestros pastores os nutren con la ciencia y la doctrina (Cf. Jr 3,15). El Superior debe conocer perfectamente la doctrina y la ley divina. \u201cNo debe ense\u00f1ar, establecer, u ordenar cosa alguna que est\u00e9 fuera de los divinos preceptos. Recuerde siempre que, en el tremendo juicio de Dios, ser\u00e1 examinado severamente en la doctrina ense\u00f1ada y la direcci\u00f3n dada\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a> a los monjes: \u201cPor m\u00ednimo que sea el da\u00f1o sufrido por la grey de parte del padre de familia, sepa el abad que ser\u00e1 llamado responsable\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>.<\/li><li>Pont\u00edfice: Tambi\u00e9n es pont\u00edfice, y es necesaria al pont\u00edfice la santidad individual pues \u00e9l es intermediario entre Dios y los hombres (Hb 5,1). No puede acercarse a Dios e interceder eficazmente por el pueblo sin la pureza, que lo vuelve agradable a Dios.<\/li><li>As\u00ed debe esforzarse en vivir y santificarse, no por s\u00ed solo, sino por sus hijos. Seg\u00fan Cristo: me santifico por ellos (Jn 17,19). La mayor santidad lo har\u00e1 m\u00e1s potente en su plegaria y m\u00e1s fecundo en la obra sobrenatural de guiar los esp\u00edritus y corazones.<\/li><li>El Superior ha de ser con su conducta la \u201cRegla viva\u201d. Esto, en lo pr\u00e1ctico, se traduce en una continua compa\u00f1\u00eda con los novicios y dando ejemplo en todo. No olvide que es el punto de referencia. Debe saber compartir todo, menos las decisiones. Cualquier otro trabajo, oraci\u00f3n, diversi\u00f3n, etc., debe ser vivido a la par.<\/li><li>Dicho todo lo anterior, sin embargo, tendr\u00edamos una noci\u00f3n muy imperfecta de la misi\u00f3n del Superior si desconoci\u00e9semos las otras dos cualidades principales, que con tanta insistencia inculca San Benito: la discreci\u00f3n y la bondad.<\/li><li>Hombre de discernimiento: El guiar a las almas pide ejercitar la discreci\u00f3n, madre en el engendrar la virtud. Discreci\u00f3n es el arte sobrenatural del discernimiento y del valorar toda cosa seg\u00fan su fin; adaptando los medios al objetivo, seg\u00fan nuestra naturaleza y las variadas circunstancias. Cu\u00e1l es el objeto de mandar: conducir las almas a Dios, \u201cut animae salventur\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>; y conducirlas no de cualquier modo, sino haciendo que cumplan su cometido de buen coraz\u00f3n. Para esto se necesita temperar oportunamente toda cosa: \u201comnia temperet\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>; y, desplegando mejor su pensamiento, resume la funci\u00f3n del Superior en una f\u00f3rmula precisa y llena de significado: \u201cse adapte a los diversos caracteres\u201d (\u201cmultorum servire moribus\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>). Esta es la regla de oro que define la conducta pr\u00e1ctica del Superior.<\/li><li>Sobre este punto San Benito quiere para el abad un complejo bien equilibrado de cualidades diversas: fuerza unida a la dulzura, autoridad moderada por el amor. Quiere que el Superior sea celoso pero sin ansiedad; prudente pero sin timidez, que busque siempre el Reino de Dios y su justicia, pero sin descuidar el bien material del monasterio que debe administrar sabiamente; que ame a los hermanos, m\u00e1s odie los vicios; que use de prudencia en la misma correcci\u00f3n, por temor a que por mucho raspar la herrumbre no se rompa el vaso. Debe variar su conducta con mucha flexibilidad, seg\u00fan las circunstancias y la disposici\u00f3n de cada uno: \u00e9ste es de car\u00e1cter abierto, aquel m\u00e1s retra\u00eddo; en alguno prevalece el intelecto, en otro el sentimiento; ahora lo encuentra d\u00f3cil, ahora resistiendo; debe entonces plegarse a los diversos temperamentos, combinando los tiempos y los halagos a las severidades. Al disc\u00edpulo ind\u00f3cil mu\u00e9strese cual maestro severo; al alma recta que busca a Dios, como tierno padre: \u201cpium patris ostendat affectum\u201d. Al de mente capaz, \u00e1vido de encontrar a Dios, bastar\u00e1 proponerle la doctrina: \u201ccapacibus discipulis mandata Domini verbis proponat\u201d. A los esp\u00edritus simples o de temperamento poco manso, deber\u00e1 mostrar el camino con su ejemplo: \u201cduris vero corde et simplicioribus, factis suis divina praecepta demostret\u201d. Anime a \u00e9ste, conf\u00f3rmese a los temperamentos, ad\u00e1ptese a la facultad de cada uno; pues solamente as\u00ed podr\u00e1 alegrarse por el aumento de la grey y por el progreso de sus disc\u00edpulos en el bien, y no tendr\u00e1 que llorar el estrago de las almas a s\u00ed confiadas.<\/li><li>Se resume en esta f\u00f3rmula la magn\u00edfica doctrina del santo legislador sobre la discreci\u00f3n: \u201cEl abad debe temperar toda cosa de modo que el fuerte encuentre a\u00fan m\u00e1s para desear, y los d\u00e9biles no huyan desanimados\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a>.<\/li><li>Hombre bondadoso: Pero la discreci\u00f3n no es la \u00fanica principal virtud que se requiere del Superior. A ella se debe asociar el amor. Ser\u00e1 el amor el que le dar\u00e1 la llave de los corazones, afinando en \u00e9l la mira sobrenatural. Si ama mucho y sobrenaturalmente a las almas, har\u00e1 de todo para conducirlas a Cristo.<\/li><li>San Benito, en quien sobreabundaba el esp\u00edritu del Evangelio, ha inspirado toda su Regla en la misericordia, pero especialmente el precepto de la caridad est\u00e1 inculcado en el cap\u00edtulo que trata del abad. \u201cDiligat fratres\u201d, debe amar profundamente a sus hermanos, con amor igual por todos: \u201cNon unus plus ametur quam alius\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>; porque somos todos iguales en Cristo, en quien no hay esclavos o libres; y todos somos llamados a la misma adopci\u00f3n, a la participaci\u00f3n de la misma herencia celeste.<\/li><li>Mas como Dios mira con mayor complacencia a aquel que mejor porta en s\u00ed la imagen de su Hijo, as\u00ed tambi\u00e9n el Superior puede mostrar mayor amor a aquel que m\u00e1s se ajusta al divino modelo con las buenas obras o con la obediencia.<\/li><li>San Benito insiste mucho sobre el amor que el Superior debe a sus hijos. Debe esforzarse en inspirar m\u00e1s amor que temor, as\u00ed el gobierno no ser\u00e1 tir\u00e1nico. El amor por el s\u00fabdito debe extenderse cuanto m\u00e1s sea posible; tambi\u00e9n con los culpables, pues el Buen Pastor deja las noventa y nueve ovejas por buscar la perdida. Mas la bondad no debe degenerar en debilidad. Cristo Jes\u00fas, tan amante y misericordioso con las almas, odiaba no menos profundamente el mal: perdonaba a la Magdalena, a la ad\u00faltera, toleraba los defectos de los disc\u00edpulos, pero era severo con los viciosos y especialmente con los orgullosos fariseos.<\/li><li>El Superior debe imitar tambi\u00e9n en esto a Cristo: \u201came a los hermanos, pero odie sus vicios\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a>. Si un novicio necesita correcci\u00f3n, el Superior debe reprenderlo con grande caridad y con amor paterno: un Superior muy severo puede hacer mucho da\u00f1o a las almas; pero tambi\u00e9n es cierto que en la casa en la que el Superior es muy benigno en no corregir los defectos, o no niega ning\u00fan permiso, el fervor pronto se viene a menos. Por tanto siempre debe estar movido por la caridad. Puede suceder que, durante un cierto tiempo, un novicio no haga todo el bien que se podr\u00eda esperar: \u00bfqu\u00e9 hacer, dejarlo aparte? Todo lo contrario. Con gran paciencia, el Superior esperar\u00e1 el momento de la gracia, recordando la discreci\u00f3n del patriarca Jacob, el cual dec\u00eda: Si fatigare mis reba\u00f1os haci\u00e9ndolos andar demasiado, morir\u00e1n todos en un d\u00eda (Gn 33,13). Todas las almas no son llamadas al mismo grado de perfecci\u00f3n; y \u00e9l debe mostrar mayor condescendencia con aquellos que marchan con paso m\u00e1s lento y penoso.<\/li><li>Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 hacer cuando se reconoce una voluntad verdaderamente malvada? San Benito entonces manda el rigor, exige que el Superior use del hierro que separa: \u201cferrum abscissionis\u201d, a fin que una sola oveja infectada no destroce la grey. Pero para que la obstinaci\u00f3n no devenga incorregible, \u00e9l mismo debe sobreabundar en misericordia, a ejemplo de Cristo, para obtener \u00e9l mismo indulgencia en igual medida. Que la debilidad de los dem\u00e1s le ayude a tener presente su propia flaqueza: \u201csuamque fragilitatem semper suspectus sit\u201d.<\/li><li>Grande es el consejo del Santo Patriarca para el gobierno: \u201cque ninguno se turbe o se contriste en la casa de Dios\u201d (\u201cut nemo perturbetur neque contristetur in domo Dei\u201d). Todos los de coraz\u00f3n simple y recto, que buscan a Dios y viven en su gracia, deben estar siempre llenos de alegr\u00eda y, con la alegr\u00eda, poseer la paz divina que supera todo entendimiento (Cf. Flp 4,7).<\/li><li>Vayamos a San Ignacio y sus Constituciones:<\/li><\/ol><p>Hombre de Dios: \u201cCuanto a las partes que en el Prep\u00f3sito General se deben desear, la primera es que sea muy unido con Dios nuestro Se\u00f1or y familiar en la oraci\u00f3n y todas sus operaciones, para que tanto mejor d\u00e9l, de la fuente de todo bien, impetre a todo el cuerpo de la Compa\u00f1\u00eda mucha participaci\u00f3n de sus dones y gracias y mucho valor y efficacia a todos los medios que se usaren para la ayuda de las \u00e1nimas\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a>.<\/p><ol start=\"138\"><li style=\"list-style-type: none;\"><ol start=\"138\"><li>Hombre virtuoso: \u201cLa segunda, que sea persona cuyo exemplo en todas virtudes ayude a los dem\u00e1s de la Compa\u00f1\u00eda, y en special debe resplandecer en \u00e9l la caridad para con todos pr\u00f3ximos, y se\u00f1aladamente para con la Compa\u00f1\u00eda, y la humildad verdadera, que de Dios nuestro Se\u00f1or y de los hombres le hagan muy amable\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>.<\/li><li>\u201cDebe tambi\u00e9n ser libre de todas passiones, teni\u00e9ndolas domadas y mortificadas, porque interiormente no le perturben el juicio de la raz\u00f3n, y exteriormente sea tan compuesto y en el hablar specialemente concertado, que ninguno pueda notar en \u00e9l cosa o palabra que no le edifique as\u00ed de los de la Compa\u00f1\u00eda, le han de tener como espejo y dechado, como de los de fuera\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>.<\/li><li>\u201cCon esto sepa mezclar de tal manera la rectitud y severidad necesaria con la benignidad y mansedumbre, que ni se dexe de tener compassi\u00f3n que conviene a sus hijos, en manera que a\u00fan los reprehendidos o castigados reconozcan que procede rectamente en el Se\u00f1or nuestro y con caridad en lo que hace, bien que contra su gusto fuese seg\u00fan el hombre inferior\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>.<\/li><li>\u201cY as\u00ed mesmo la magnanimidad y fortaleza de \u00e1nimo le es muy necessaria para suffrir las flaquezas de muchos, y para comenzar cosas grandes en servicio de Dios nuestro Se\u00f1or, y perseverar constantemente en ellas cuando conviene, sin perder \u00e1nimo con las contradicciones (aunque fuesen de personas grandes y potentes) ni dexarse apartar de lo que pide la raz\u00f3n y el divino servicio por ruegos o amenazas dellos, siendo Superior a todos casos, sin dexarse levantar con los pr\u00f3speros ni abatirse de \u00e1nimo con los adversos, estando muy aparejado para recibir, quando menester fuesse, la muerte por el bien de la Compa\u00f1\u00eda en servicio de Jesu Cristo Dios y Se\u00f1or nuestro\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>.<\/li><li>Hombre prudente: \u201cLa tercera es que debr\u00eda ser dotado de grande entendimiento y juicio, para que ni en las cosas speculativas ni en las pr\u00e1cticas que occurrieren le faltare talento. Y aunque la doctrina es muy necessaria, es la prudencia y uso de las cosas spirituales y internas para discernir los sp\u00edritus varios y aconsejar y remediar a tantos que tendr\u00e1n necessidades sprirituales, y as\u00ed mesmo la discreci\u00f3n en las cosas externas y modo de tratar de cosas tan varias, y conversar con tantas diversas personas de dentro y fuera de la Compa\u00f1\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a>.<\/li><li>Hombre ejecutivo: \u201cLa cuarta y muy necessaria para la execuci\u00f3n de las cosas, es que sea vigilante y cuidadoso para comenzar y strenuo para llevar las cosas al fin y perfecci\u00f3n suya, no descuidado y remisso para dexarlas comenzadas e imperfectas\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a>.<\/li><li>Hombre instruido: Para fomentar las cualidades adecuadas del Maestro de novicios, se procurar\u00e1 la formaci\u00f3n espec\u00edfica y actualizada, siguiendo discrecionalmente las sugerencias de la Iglesia<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a>. \u201cDebemos ser sumamente generosos en dedicar tiempo y las mejores energ\u00edas a la formaci\u00f3n. Las personas de los consagrados son, en efecto, uno de los bienes m\u00e1s preciados de la Iglesia. Sin ellas, todos los planes formativos y apost\u00f3licos se quedan en teor\u00eda, en deseos in\u00fatiles\u201d<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>.<\/li><\/ol><\/li><\/ol><h4>b) Colaboradores del Maestro<\/h4><ol start=\"138\"><li style=\"list-style-type: none;\"><ol start=\"145\"><li>\u201cAl Maestro, si fuere necesario, se le pueden dar colaboradores, quienes le est\u00e1n sometidos en lo que mira al r\u00e9gimen del noviciado y al plan de formaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a>.<\/li><li>Es necesario distinguir entre colaboradores directos del Maestro y colaboradores en la formaci\u00f3n. No siempre coinciden, pues los colaboradores directos le est\u00e1n necesariamente sometidos en orden al r\u00e9gimen del noviciado, salvando la unidad de gobierno y de formaci\u00f3n en la persona del Maestro.<\/li><li>Colaboradores indirectos: Los colaboradores de la formaci\u00f3n ser\u00edan, en cambio, quienes en calidad de profesores, directores espirituales, confesores, colaboran en la formaci\u00f3n de los novicios<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a>. Las funciones del director espiritual, confesor, profesor, requieren cumplimiento estricto, disciplinado. La ausencia, demora, o distanciamiento en las visitas, provocan un clima de desorden muy notable. El Maestro de novicios debe ser muy exigente en esto; as\u00ed la direcci\u00f3n debe ser constante, la asistencia al dictado de clases perfecta; la evaluaci\u00f3n y calificaci\u00f3n continua\u2026 si el novicio ve aqu\u00ed improvisaci\u00f3n, descuida totalmente su formaci\u00f3n como si fuese algo totalmente secundario<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a>. Es de notar que est\u00e1 previsto<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a> que el Maestro mismo efect\u00fae algunas o todas las tareas asignadas a los colaboradores indirectos; salvando lo indicado en el can. 630 \u00a7 4.<\/li><li>Colaboradores directos: \u201cPara la formaci\u00f3n de los novicios sean destinados socios convenientemente preparados, quienes, no impedidos por otros cargos, pueden desempe\u00f1ar su ministerio fructuosamente y de modo estable\u201d<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a>.<\/li><li>Son los colaboradores directos. El Maestro tiene necesidad de su ayuda para las cosas m\u00e1s particulares: \u201cPorque aunque entienda inmediatamente algunas veces en ellas, no puede dexar de tener Prep\u00f3sitos inferiores, que deber\u00e1n ser personas escogidas a quienes pueda dar mucha autoridad y remitir las tales cosas particulares com\u00fanmente\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a>. A estos procurar\u00e1 ayudarlos con consejos o correcciones, si es menester, pues a \u00e9l toca suplir los defectos de sus ayudantes y perfeccionar lo que les falta con el favor y la ayuda divina.<\/li><li>El Maestro no se debe ocupar en la ejecuci\u00f3n de los asuntos particulares que pueden hacer otros, como el cuidado de la casa, el sustento temporal, el orden de cuartos, estudios, trabajos. De este modo distribuye y se desocupa de tales cargos. El dar \u00f3rdenes es m\u00e1s propio de \u00e9l, y en lo dem\u00e1s s\u00f3lo vigilar\u00e1 su ejecuci\u00f3n.<\/li><li>Los colaboradores junto con el Maestro forman una sola cabeza y participan de sus funciones. Por tanto se debe dar una gran comuni\u00f3n de ideas y sentimientos: esto es de gran provecho, tanto en las cosas importantes como en las peque\u00f1as; y, aunque en estas \u00faltimas podr\u00eda haber diversidad, es necesario, para aliviar posibles tensiones que, en lo posible, se esfuercen en concordar aun en cosas particulares.<\/li><li>El deber principal de los asistentes es colaborar con el Maestro; por tanto, deben mantener el di\u00e1logo continuo, cosa que deber\u00e1 propiciar el Maestro, para que se comente la marcha del grupo. Para esto se tendr\u00e1n en cuenta algunos requisitos: una adecuada preparaci\u00f3n, no estar impedido por otras cargas y estabilidad.<\/li><li>Cualidades: El colaborador debe ser un hombre inteligente, de decisi\u00f3n, ambas pertenecientes a la prudencia; para saber apoyar al Maestro en lo que \u00e9ste le consulte y tomar decisiones personales. De nada vale consultar al que es servil.<\/li><li>Deben ser pacientes con los defectos o imperfecciones propias de los primeros tiempos de noviciado, y entusiastas en sus comentarios, no remarcando continuamente los defectos, no bajoneando el \u00e1nimo, tanto en el trato con los novicios como con el Maestro.<\/li><li>Deben ser muy bondadosos con los novicios para que \u00e9stos ganen en confianza, como compa\u00f1eros en formaci\u00f3n, y deseen imitarlos. Al respecto, el mayor provecho que pueden brindar es el estar a la par de los novicios todo el tiempo posible.<\/li><li>Deben ser muy emprendedores, pues es muy com\u00fan encontrarse con que hay bondad en los novicios, buen cumplimiento, pero tal vez poca iniciativa. As\u00ed, es importante que los colaboradores comenten sus estudios, empresas, obras apost\u00f3licas, libros que han le\u00eddo, diversiones, eutrapelias\u2026 Deben ense\u00f1ar las distintas formas para mejor aprovechar el tiempo y encauzar energ\u00edas y talentos.<\/li><li>Estas tareas pueden ser divididas en dos cargos, repartidos por tanto, en dos colaboradores, a quienes llamamos \u201cprefecto de disciplina\u201d y \u201cprefecto de estudios\u201d.<\/li><li>Disciplina: El prefecto de disciplina tiene como primera misi\u00f3n el ense\u00f1ar qu\u00e9 es lo que hay que hacer y el modo. Dedique tiempo y sea claro en la organizaci\u00f3n de trabajos, orden interno, limpieza, cocina. Sea claro en todo y expl\u00edcito, pues el novicio viene a aprender y no conviene perder el tiempo en sembrar o permitir que obren por error, cosa que luego cuesta corregir. As\u00ed, en la liturgia, en el estudio, en los trabajos y dem\u00e1s asuntos pr\u00e1cticos.<\/li><li>Adem\u00e1s de este aspecto preventivo, tendr\u00e1 la misi\u00f3n de informar al Maestro cuando vea alg\u00fan defecto, consultar con \u00e9l para participar de su discreci\u00f3n y llamar la atenci\u00f3n cuando se lo aconseje. El llamado de atenci\u00f3n no es al modo de reto sino de correcci\u00f3n, para dar oportunidad de que comience a obrar distinto. De repetirse el defecto, ser\u00e1 m\u00e1s severo. Comunicar\u00e1 al Maestro los defectos vistos. Si sabe bien corregir, evitar\u00e1 que el Maestro gaste su autoridad y le dejar\u00e1 la oportunidad para ulteriores llamados de atenci\u00f3n, cuando una mayor gravedad lo requiera.<\/li><li>Estudio: La tarea de prefecto de estudios es importante en orden a crear h\u00e1bitos de estudio, ense\u00f1ando el modo de estudiar, y exigiendo disciplina en el ejercicio.<\/li><li>Dada la diversidad de condiciones y estudios con los cuales ingresan los candidatos, ser\u00e1 conveniente un seguimiento personal para descubrir las necesidades y las capacidades de cada uno de ellos. En base a esto se aconsejar\u00e1n las lecturas m\u00e1s convenientes y provechosas para suplir las faltas o para orientar los talentos.<\/li><\/ol><\/li><\/ol><h4 style=\"text-align: center;\">5. Contenidos y medios de formaci\u00f3n<\/h4><h4>a) Contenido formativo<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><strong>[71]<\/strong><\/a><\/h4><ol start=\"162\"><li style=\"list-style-type: none;\"><ol start=\"162\"><li>\u201cEstim\u00falese a los novicios para que vivan las virtudes humanas y cristianas; se les debe llevar por un camino de mayor perfecci\u00f3n mediante la oraci\u00f3n y la abnegaci\u00f3n de los mismos; instr\u00fayaseles en la contemplaci\u00f3n del misterio de la salvaci\u00f3n y en la lectura y meditaci\u00f3n de las Sagradas Escrituras; se les preparar\u00e1 para que celebren el culto de Dios en la Sagrada Liturgia; se les formar\u00e1 para llevar una vida consagrada a Dios y a los hombres en Cristo por medio de los consejos evang\u00e9licos; se les instruir\u00e1 sobre el car\u00e1cter, esp\u00edritu, finalidad, disciplina, historia y vida del Instituto; y se procurar\u00e1 imbuirles de amor a la Iglesia y a sus sagrados Pastores\u201d<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a>. Para esto, ofr\u00e9zcansele \u201cconceptos fundamentales de antropolog\u00eda y psicolog\u00eda, que den al sujeto, al principio de su camino formativo, la posibilidad de conocerse mejor, particularmente en las \u00e1reas m\u00e1s necesitadas de formaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a>.<\/li><li>Cultivo de las virtudes: m\u00e1s que la teor\u00eda y la investigaci\u00f3n sobre las mismas, se impone el trabajo diario para plasmarlas seg\u00fan el modo propio del Instituto. Se trata especialmente de las virtudes necesarias para la propia santificaci\u00f3n y para su vida y ministerio futuro en el Instituto.<\/li><li>Oraci\u00f3n y abnegaci\u00f3n de s\u00ed mismo. En cuanto a la penitencia, se ajustar\u00e1 a la costumbre y a los tiempos de nuestro Instituto, ya sea comunitaria o personalmente, con discreci\u00f3n y equilibrio.<\/li><li>En cuanto al estudio se los introducir\u00e1 en el misterio de la salvaci\u00f3n y Biblia: no abarca por tanto todas las disciplinas filos\u00f3ficas y teol\u00f3gicas, sino el \u201cMisterio de Cristo y de la historia de la salvaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a>. De modo especial, si los novicios son candidatos al sacerdocio, para que \u201clos alumnos se percaten del sentido y orden de los estudios eclesi\u00e1sticos y de su fin pastoral, y se vean ayudados, al mismo tiempo, a fundamentar y penetrar toda su vida de fe, y se confirmen en abrazar la vocaci\u00f3n con una entrega personal y alegr\u00eda del alma\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a>. De tal modo que no \u201cdeben ocuparse de estudios o trabajos que no contribuyen directamente a esa formaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a>.<\/li><li>Culto lit\u00fargico: preparaci\u00f3n te\u00f3rico-pr\u00e1ctica para participar con el mayor provecho posible de las celebraciones.<\/li><li>Vida consagrada religiosa: oyendo y aprendiendo la raz\u00f3n o el modo con que han de llevar su vida consagrada a Dios por los consejos evang\u00e9licos. Se insistir\u00e1 en el conocimiento de la teolog\u00eda de la vida religiosa, de la espiritualidad de la misma, y de las propias Constituciones.<\/li><li>Esp\u00edritu, disciplina y vida del Instituto, pormenorizando lo anterior.<\/li><li>Amor a la Iglesia y a los Pastores, en su soporte doctrinal, y en el modo pr\u00e1ctico de obrar, ya sea por celebraciones o implementaci\u00f3n de normas.<\/li><li>En lo referente a la formaci\u00f3n para el apostolado, ser\u00e1 muy \u00fatil la participaci\u00f3n de los novicios en algunas tareas de evangelizaci\u00f3n propias del Instituto, as\u00ed como la catequesis, la misi\u00f3n permanente, misiones populares. Sobre \u00e9stas \u00faltimas, t\u00e9ngase en cuenta que \u201c\u2018para completar la formaci\u00f3n de los novicios, las Constituciones pueden prescribir, adem\u00e1s del tiempo establecido en el p\u00e1rrafo 1 [es decir, los doce meses pasados en la misma comunidad del noviciado], uno o m\u00e1s per\u00edodos de ejercicio del apostolado fuera de la comunidad del noviciado\u2019<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a>. Estos per\u00edodos tienen por objetivo ense\u00f1ar a los novicios \u2018a realizar progresivamente en su vida aquella coherente y armoniosa unidad que debe existir entre la contemplaci\u00f3n y la acci\u00f3n apost\u00f3lica, unidad que es uno de los valores fundamentales de estos Institutos\u2019\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a>.<\/li><\/ol><\/li><\/ol><h4>b) Medios<\/h4><ol start=\"162\"><li style=\"list-style-type: none;\"><ol start=\"162\"><li style=\"list-style-type: none;\"><ol start=\"171\"><li>El Maestro y sus colaboradores ejercer\u00e1n este derecho y obligaci\u00f3n para con los novicios. En cuanto son sacerdotes: Confesi\u00f3n y direcci\u00f3n espiritual, que son imprescindibles. En cuanto son responsables del noviciado: utilizar\u00e1n de otros medios exteriores como sermones, \u201cBuenas noches\u201d, cap\u00edtulos. En los sermones se da el soporte espiritual a la obra de la santidad. En los cap\u00edtulos, las ense\u00f1anzas doctrinales en orden a la pr\u00e1ctica y al progreso de la vida religiosa, as\u00ed como reglamentos pr\u00e1cticos, horarios, prop\u00f3sitos, modos de obrar. Y en las \u201cBuenas noches\u201d se va llevando el pulso de la comunidad, animando, rectificando intenciones, corrigiendo lo torcido, valorando las cosas buenas.<\/li><\/ol><\/li><\/ol><\/li><\/ol><h4>c) Predicaci\u00f3n<\/h4><ol start=\"162\"><li style=\"list-style-type: none;\"><ol start=\"172\"><li>Sin abundar en palabras en este punto, pues normalmente depender\u00e1n del calendario lit\u00fargico, servir\u00e1n para bien entender y vivir los tiempos sagrados de la Iglesia, para solemnizar las fiestas y, en algunas ocasiones, ser\u00e1 conveniente una serie de sermones para ense\u00f1anza y valoraci\u00f3n de misterios o virtudes. Al comienzo del noviciado conviene ense\u00f1ar y mover al culto eucar\u00edstico, luego al conocimiento y amor de la Santa Misa, a la devoci\u00f3n mariana y a lo que dicten las necesidades particulares.<\/li><li>Unido a los sermones se encuentra la predicaci\u00f3n de novenas, para las cuales no se despreciar\u00e1 oportunidad, seg\u00fan la importancia que le asigna la liturgia y seg\u00fan la devoci\u00f3n propia del Instituto.<\/li><li style=\"list-style-type: none;\"><ol>d) Buenas noches<\/ol><ol start=\"174\"><li>Se hicieron cl\u00e1sicas y pasaron al caudal de bienes de la Iglesia, principalmente gracias a San Juan Bosco, que las describ\u00eda as\u00ed: \u201cPalabras afectuosas en p\u00fablico a los alumnos antes que se vayan a dormir, para avisarles o aconsejarles sobre lo que han de hacer o evitar. S\u00e1quense avisos o consejos de lo ocurrido durante el d\u00eda, dentro o fuera del colegio; y no dure la platiquilla m\u00e1s de dos o tres minutos. En ella est\u00e1 la clave de la moralidad y de la buena marcha y \u00e9xito de la educaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a>.<\/li><li>Esta \u00faltima sentencia es muy verdadera y constatable por la experiencia. Es muy sencillo el dar las \u201cBuenas noches\u201d, sin embargo no es un pensamiento al acaso como quien s\u00f3lo cubre un espacio. Debe ser pensada, sopesando qu\u00e9 es lo que necesitan los novicios en ese momento, qu\u00e9 es lo que m\u00e1s provecho les har\u00e1, qu\u00e9 sobre aviso darles, etc. Es muy efectiva y en general debe orientarse a animar y a infundir siempre nuevos deseos.<\/li><li>No debe primar lo doctrinal-especulativo sino que deben ser valoraciones de sucesos o circunstancias vividas.<\/li><\/ol><\/li><\/ol><\/li><\/ol><p>Entre todas las \u201cBuenas noches\u201d tienen un lugar importante las del s\u00e1bado, \u00fatiles para forjar el celo apost\u00f3lico y aumentar el esp\u00edritu de fe, tan necesario al apostolado; y las del domingo, dedicadas al agradecimiento por lo recibido durante la semana.<\/p><h4>e) Cap\u00edtulos<\/h4><ol start=\"177\"><li>Gobierno: Es uno de los elementos que hacen al desarrollo de la vida religiosa, al perfeccionamiento de la vida comunitaria. Aqu\u00ed se trata de los cap\u00edtulos particulares de cada casa de formaci\u00f3n. En su desarrollo debe ser pr\u00e1ctico y \u00e1gil, evitando los comentarios vanos. Consta de tres partes: un punto doctrinal, el cap\u00edtulo de faltas y un punto pr\u00e1ctico.<\/li><\/ol><p><strong>Primer Punto: doctrinal<\/strong><\/p><ol start=\"178\"><li>Exposici\u00f3n de la doctrina espiritual que ilumina la etapa que se est\u00e1 viviendo, ense\u00f1a los principios necesarios para la vida religiosa, en orden a la pr\u00e1ctica. No es puramente pr\u00e1ctico y en esto se diferencia del punto tercero.<\/li><\/ol><p><strong>Segundo Punto: Cap\u00edtulo de faltas<\/strong><\/p><ol start=\"179\"><li>La acusaci\u00f3n: Existen distintos modos de hacer la acusaci\u00f3n. En algunas casas es el Superior el que dice la faltas de los religiosos, y en otras los mismos hermanos pueden decir los errores del que est\u00e1 siendo acusado. Estos dos modos exigen una gran humildad y virtud en grado heroico de parte del que recibe la correcci\u00f3n, y una caridad exquisita de parte del que corrige. Es m\u00e1s propio de una comunidad que ya ha trabajado mucho en la perfecci\u00f3n y no de quienes est\u00e1n en un comienzo.<\/li><li>Adoptamos el m\u00e9todo de la acusaci\u00f3n personal y libre, pues no se obliga a ello, sino que se da la oportunidad de reconocer las faltas y predicar la humildad, al igual que reparar las ofensas que se pueden haber infligido al pr\u00f3jimo.<\/li><li>Conveniencia: Los frutos del cap\u00edtulo de faltas son, adem\u00e1s de la humildad de esp\u00edritu y la mortificaci\u00f3n de la carne<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a>, el restablecimiento de las relaciones dentro de una comunidad. Por otra parte, sirve para recordar las reglas y prop\u00f3sitos constantemente, pero no al modo de quien lo remarca doctrinalmente \u2013como podr\u00eda ser por la ense\u00f1anza del Maestro\u2013 sino al modo de quienes se est\u00e1n esforzando constantemente por vivir las reglas del Instituto y alcanzar la perfecci\u00f3n.<\/li><li>Pero, por sobre todo, el fruto mayor es en orden a la caridad fraterna. El pedir perd\u00f3n al ofendido extingue cualquier rencor que hubiese quedado. Es el mejor modo de evitar las susceptibilidades propias de la debilidad humana, las cuales pueden estar muy presentes en una comunidad.<\/li><li>Es tambi\u00e9n una manera de formar la conciencia, distinguiendo de entre las acusaciones aquellas que son infundadas, producto de mala inteligencia de las obligaciones o de escr\u00fapulos. Por eso la acusaci\u00f3n debe ser solamente \u201cde las faltas exteriores, cometidas delante de otros, nunca de las puramente internas. La acusaci\u00f3n debe ser sencilla, breve, sincera y sin callar nada, humilde y sin justificaciones, caritativa y sin acusar a nadie ni revelar defectos ajenos\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a>.<\/li><li>Finalmente, ayuda a la correcci\u00f3n de los defectos en concreto, ya que adem\u00e1s se suele sugerir que el que se acusa formule alg\u00fan prop\u00f3sito concreto e interior para no caer en la misma falta. En algunos casos se puede imponer alg\u00fan castigo en forma p\u00fablica.<\/li><\/ol><p><strong>Tercer punto: de orden pr\u00e1ctico<\/strong><\/p><ol start=\"185\"><li>Planificaci\u00f3n: Es m\u00e1s variado y libre, seg\u00fan las circunstancias. Es de mucho provecho para el buen esp\u00edritu y \u00e1nimo de los novicios. Lo m\u00e1s conveniente es aprovechar a informar lo que ata\u00f1e a la marcha de la Congregaci\u00f3n, sus misiones, sus obras apost\u00f3licas y proyectos. Hablar mucho de esto incentiva a vivir m\u00e1s unido a la Familia Religiosa. Hay que informar tambi\u00e9n lo propio de la vida del noviciado.<\/li><li>En segundo lugar hay que, en la medida de lo posible, hacer planes en conjunto: reformar la vida diaria, proyecci\u00f3n de apostolados, misiones, viajes, trabajos, y cualquier otro proyecto que sea de inter\u00e9s comunitario. Tomar determinaciones de aquello que convenga hacerlo en com\u00fan.<\/li><li>Por \u00faltimo, se deja lugar a los avisos personales, principalmente de los encargados de diversos oficios. Deben ser breves y de cosas importantes, no dando lugar a peque\u00f1as quejas o descontentos que suelen darse a causa de la inexperiencia o de los defectos propios de la incipiente comunidad.<\/li><\/ol><h4 style=\"text-align: center;\">6. Los novicios<\/h4><ol start=\"188\"><li>\u201cLos novicios, conscientes de su propia responsabilidad, han de colaborar activamente con el Maestro, de manera que respondan fielmente a la gracia de la vocaci\u00f3n divina\u201d<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a>.<\/li><li>\u201cLos miembros del Instituto han de colaborar por su parte en la formaci\u00f3n de los novicios, con el ejemplo de su vida y con la oraci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\">[83]<\/a>.<\/li><li>La Familia Religiosa: El noviciado es una comunidad en formaci\u00f3n. A ella ayudan los dem\u00e1s miembros de la misma Familia Religiosa. El ejemplo y la oraci\u00f3n son los principales medios de cooperaci\u00f3n. Ellos resisten al tiempo y a las distancias. Pero no se excluyen otros medios ocasionales. Esta ayuda ya es un apostolado en s\u00ed misma<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a> que, como deber de todos, ha de comenzar a realizarse antes con los de casa que con los extra\u00f1os a la familia.<\/li><li>Vida comunitaria: Pero el novicio, despu\u00e9s del Maestro, es el primer responsable de la peque\u00f1a comunidad del noviciado. El novicio es una persona libre y consciente que quiere santificarse, no un mero sujeto pasivo frente a contenidos formativos. Sin perder su peculiaridad, colaborar\u00e1 con el Maestro mediante la sumisi\u00f3n, apertura, permeabilidad, creatividad, iniciativas, incentivos, exigencias. Deben procurar realizar, desde un principio, el ideal de la vida religiosa: \u201cun Instituto religioso es una sociedad en la cual sus socios, seg\u00fan el derecho propio, emiten votos p\u00fablicos perpetuos o temporales, que han de ser renovados terminado el tiempo, y llevan vida fraterna en com\u00fan\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\">[85]<\/a>.<\/li><li>La vida fraterna en com\u00fan es constitutiva de la vida religiosa. Se la debe distinguir de la mera fraternidad. \u00c9sta habla de la ayuda mutua o rec\u00edproca que se deben dar los miembros, en cuanto comparten la misma familia sobrenatural, y los mismos fines, una misma constituci\u00f3n, reglamentos, pero no tienen obligaci\u00f3n de vivir en com\u00fan. La vida en com\u00fan a\u00f1ade el compartir los mismos bienes, casa, tiempo y el trato continuo comunitario.<\/li><li>Hacer comunidad: Hay que lograr hacer del noviciado un ambiente de santidad, que d\u00e9 lugar a la generosidad de los m\u00e1s fuertes y apoye a los m\u00e1s d\u00e9biles. Se requiere, para esto, estabilidad, an\u00e1loga a la que San Benito marcaba para sus monjes. Salvo excepci\u00f3n<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\">[86]<\/a>, el noviciado se realiza en una casa erigida con este fin. Por las conveniencias que aparecen en este Directorio, se procurar\u00e1 que el noviciado se realice en una casa destinada s\u00f3lo para este efecto.<\/li><li>La comuni\u00f3n de vida se da principalmente en la liturgia y oraci\u00f3n. Esta liturgia debe ser se\u00f1oril para que se desee con ansias participar en ella. La mortificaci\u00f3n comunitaria es otro factor de unidad de vida. El trabajo da ocasi\u00f3n de aunar esfuerzos, apoyarse mutuamente, dialogar.<\/li><li>Son altamente importantes las diversiones y descanso en com\u00fan. A esto llamamos con el nombre de la virtud a la cual pertenecen: eutrapelia. Sabiamente dice Santo Tom\u00e1s que nadie tiene derecho a ser gravoso para con los dem\u00e1s. Es en la eutrapelia donde se ve la generosidad y se constata el buen esp\u00edritu; no en la diversi\u00f3n en s\u00ed misma, que puede ser fruto de entusiasmo humano, sino en cuanto es alegr\u00eda sobrenatural, que puede darse aun en compa\u00f1\u00eda de pruebas o sequedades interiores.<\/li><li>Es obligaci\u00f3n del Maestro promover una verdadera vida en com\u00fan. La comunidad no es santificadora ex opere operato. El hecho de amontonar gente no significa nada; estar juntos es indiferente moralmente. La bondad, o la maldad, le vendr\u00e1 dada por el fin que se persigue. Es verdad que la bondad esencial de la vida comunitaria proviene de ser parte de la vida religiosa. Pero esto es susceptible de perfecciones ulteriores, al modo de a\u00f1adidos accidentales. La vida en s\u00ed misma se puede mostrar mon\u00f3tona y siempre igual, ocasionando chaturas, en vez de acicatear hacia el bien avivando los esp\u00edritus.<\/li><li>M\u00e1s a\u00fan, en la actualidad es menester tener presente que \u201cla interculturalidad, las diferencias de edad y el diverso planteamiento caracterizan cada vez m\u00e1s a los Institutos de vida consagrada\u201d<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\">[87]<\/a>. Por esto mismo, el Maestro \u201cdeber\u00e1 educar al di\u00e1logo comunitario en la cordialidad y en la caridad de Cristo, ense\u00f1ando a acoger las diversidades como riqueza y a integrar los diversos modos de ver y sentir. As\u00ed, la b\u00fasqueda constante de la unidad en la caridad se convertir\u00e1 en escuela de comuni\u00f3n para las comunidades cristianas y propuesta de fraterna convivencia entre los pueblos\u201d<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\">[88]<\/a>.<\/li><li>En definitiva, es tarea del Maestro orientar la vida comunitaria. Para eso tiene que instruir sobre los aspectos y ventajas de \u00e9sta. Pero la obra es m\u00e1s pr\u00e1ctica que te\u00f3rica y, por tanto, debe emprender \u00e9l mismo las acciones; acompa\u00f1ar los trabajos, compartir los deportes, sugerir las actividades en las eutrapelias, juegos, canciones, sobremesas, conversaciones de inter\u00e9s, contagiar alegr\u00eda, etc.<\/li><li>No hay medida fija u obligatoria para participar de las eutrapelias, pero es cierto que cuanto m\u00e1s caridad se ponga en ella, m\u00e1s bienes de Dios se recibir\u00e1; y es constatable que aquellos que m\u00e1s generosos son en las alegr\u00edas son los que rinden m\u00e1s en sus otras actividades.<\/li><li>Huir de la comunidad: Lo que s\u00ed es nefasto es rehuir a la vida comunitaria. Dios no puede comunicarse al alma que por s\u00ed misma se aleja del curso de la gracia por \u00c9l determinado. Dios se comunica s\u00f3lo al alma fiel y d\u00f3cil, aquella que, obedeciendo a la leg\u00edtima autoridad, se encuentra donde se la ha colocado, en el tiempo y la ocupaci\u00f3n adecuada: Felices los siervos aquellos que, cuando venga el Se\u00f1or, los encuentre vigilantes (Lc 12,37). Recordemos que ninguna ocupaci\u00f3n externa o trabajo puede impedir la acci\u00f3n divina, pues con esto se agrada a Dios: \u201cCuando uno reza se regala de Dios, cuando trabaja regala a Dios\u201d<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\">[89]<\/a>.<\/li><li>El huir de la vida comunitaria procede de ordinario del orgullo. Se busca ser \u201csingular\u201d en el obrar, creyendo que pierdo personalidad al obrar como todos. Se envanece uno pensando que \u201centiende mejor\u201d que otros lo que se debe hacer y el modo de cumplir los reglamentos. El orgullo es la ra\u00edz: no soy como los dem\u00e1s, dec\u00eda el fariseo en el templo (Lc 18,11). Se aleja as\u00ed del plan de Dios. La vida comunitaria exige humildad. Pues haciendo lo com\u00fan, lo mandado, no se brilla, se suele pasar desapercibido a primera vista; no se llama la atenci\u00f3n. Si es verdadera humildad y no pusilanimidad es bendecida por Dios, pues Dios da su gracia a los humildes (1 P 5,5).<\/li><li>Por otra parte, el hombre no aumenta en gracia porque no deja lugar a Dios. Est\u00e1 muy lleno de s\u00ed; siempre mir\u00e1ndose a s\u00ed mismo. Quiere obrar a modo propio y no deja hacer a Dios. Seg\u00fan la comparaci\u00f3n de San Juan de la Cruz, nos parecemos a un ni\u00f1o caprichoso a quien su madre alzar\u00eda y llevar\u00eda a paso veloz, pero el ni\u00f1o se empecina en caminar por s\u00ed mismo y apenas avanza<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\">[90]<\/a>. Para llenarse de Dios hay que vaciarse de uno mismo y sus intereses; pues bien, la vida comunitaria y sus actividades nos distraen de nosotros mismos, apaga los ojos ego\u00edstas. Dios se comunica cuando el hombre est\u00e1 m\u00e1s distra\u00eddo de s\u00ed. Ya sea en trabajos, juegos, di\u00e1logos, sobremesas, fiestas, el religioso obra mirando hacia fuera, seg\u00fan se lo indican las obligaciones y deja el paso al obrar de Dios.<\/li><li>Principal momento: En lo que se refiere a la vida com\u00fan de un religioso, el d\u00eda domingo es un d\u00eda festivo principal. Junto a \u00e9l las dem\u00e1s solemnidades. Estos d\u00edas deben ser muy diferentes al resto de la semana. Hay que exaltarlo por todos los medios. No se pueden mezquinar esfuerzos y tiempo para que ese d\u00eda sea el mejor; debe ser esperado y luego valorado y agradecido.<\/li><\/ol><h4 style=\"text-align: center;\">7. Conclusi\u00f3n del noviciado<\/h4><ol start=\"204\"><li>Duraci\u00f3n: \u201cEl noviciado, para que sea v\u00e1lido, debe realizarse durante doce meses completos en la misma comunidad del noviciado\u201d<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\">[91]<\/a>. Los criterios para computar los doce meses necesarios son los dados por el C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\">[92]<\/a>.<\/li><li>Modos de conclusi\u00f3n: \u201cUn novicio puede abandonar libremente el Instituto; la autoridad competente de \u00e9ste puede despedirle. Al terminar el noviciado, el novicio ha de ser admitido a la profesi\u00f3n temporal, si se le considera id\u00f3neo; si queda alguna duda sobre su idoneidad, el Superior mayor puede prorrogar el tiempo de prueba de acuerdo con el derecho propio, pero no por m\u00e1s de seis meses\u201d<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\">[93]<\/a>.<\/li><li>Abandono libre: El novicio abandona libremente el Instituto cuando quiere, y el derecho lo tutela en esta decisi\u00f3n. El Instituto no puede retenerlo, aunque sus Superiores o el Maestro estimen que la decisi\u00f3n es injustificada. Aunque intente por todos los medios convencerlo de su error, no puede forzarlo en fuero interno.<\/li><li>Dimisi\u00f3n: Propiamente, no se trata de dimisi\u00f3n, sino de no admisi\u00f3n o de interrupci\u00f3n del proceso de verificaci\u00f3n de los objetivos del noviciado, que compete al Superior provincial que lo admiti\u00f3. Por ello, no se exige proceso. Es la libertad del Instituto para proteger su propia vida, excluyendo a quienes pueden da\u00f1arla. Esta libertad es relativa y condicionada a la existencia de causas, al menos, proporcionadas a la gravedad de una positiva dimisi\u00f3n. No hay obligaci\u00f3n de manifestar dichas causas, aunque sea conveniente por el bien espiritual del joven. Pero sin tales causas, parece inconcebible que una vez admitido pueda darse la expulsi\u00f3n. Y si deben existir causas, se sigue que el dimitido no puede quedar privado de todo derecho; al menos hay que reconocerle un recurso general, in devolutivo.<\/li><li>Pr\u00f3rroga: No es deseable, pero en algunos casos puede dar resultados positivos. Es conveniente cuando hay dudas racionales y fundadas, o cuando el novicio no ha dado razones evidentes y poderosas ni para la dimisi\u00f3n ni para la admisi\u00f3n. Es tambi\u00e9n el Superior mayor quien puede usar de dicha facultad, no el Superior local. No puede ser por m\u00e1s de seis meses. Aun antes de la finalizaci\u00f3n de ese per\u00edodo, puede el Superior dimitirlo o admitirlo.<\/li><li>Admisi\u00f3n a la profesi\u00f3n: S\u00f3lo al finalizar el noviciado y a quien se juzgue id\u00f3neo. En la pr\u00e1ctica, se deben tener en cuenta los imprescindibles informes del Maestro y coadjutores, que lo emiten por oficio, sobre cada uno de los novicios, y de cualesquiera otros que tuvieren a bien emitirlos, a petici\u00f3n del Superior.<\/li><\/ol><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSanto Tom\u00e1s de Aquino, Comentario al Evangelio de San Mateo, 19,27.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSanto Tom\u00e1s de Aquino, S. Th., II-II, 186, 6 ad 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 646.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>\u2009\u200a\u201cPara que el noviciado sea v\u00e1lido, debe realizarse en una casa debidamente destinada a esta finalidad\u201d (CIC, can. 647 \u00a7 2).<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>\u2009\u200a\u201cPara su validez, el noviciado debe durar doce meses transcurridos en la misma comunidad del noviciado\u2026\u201d (CIC, can. 648 \u00a7 1).<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 650 \u00a7 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 652.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 647 \u00a7 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>\u2009\u200aPotissimum Institutioni, 47.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSan Benito, Santa Regla, LVIII.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>\u2009\u200a\u201cEl tiempo indicado en el can. 648 \u00a7 1, debe emplearse propiamente en la formaci\u00f3n del Noviciado, y por lo tanto los novicios no deben ocuparse de estudios o trabajos que no contribuyan directamente a su formaci\u00f3n\u201d (CIC, can. 652 \u00a7 5).<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. Constituciones, 245.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>\u2009\u200a\u201cBernardo, Bernardo \u00bfa qu\u00e9 has venido?\u201d (cit. por San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, La vocaci\u00f3n religiosa, Buenos Aires 1981, 131).<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>\u2009\u200aEsto es: apostolados, misiones, trabajos, etc.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 641. Cf. Constituciones, 338.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>\u2009\u200a\u201cSon Superiores mayores aquellos que gobiernan todo el Instituto, una Provincia de \u00e9ste u otra parte equiparada a la misma, o una casa independiente, as\u00ed como sus vicarios. A \u00e9stos se a\u00f1aden el Abad primado y el Superior de una Congregaci\u00f3n mon\u00e1stica, los cuales, sin embargo, no tienen toda la potestad que el derecho universal atribuye a los Superiores mayores\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 137 \u00a7 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 648 \u00a7 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 642.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCaminar desde Cristo, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>\u2009\u200aConstituciones, 236.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>\u2009\u200aConstituciones, 237.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 643 \u00a7 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>\u2009\u200aInstrucci\u00f3n sobre los Criterios de Discernimiento Vocacional, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 650 \u00a7 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 652 \u00a7 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 646.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 598 \u00a7 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSan Benito, Santa Regla, Pr\u00f3l., 37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSanta Teresa de Jes\u00fas, Camino de Perfecci\u00f3n, 26, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSanta Teresa de Jes\u00fas, Vida, 13, 2-3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSanta Teresa de Jes\u00fas, Camino de Perfecci\u00f3n, 21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSan Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales, [98].<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSan Benito, Santa Regla, I, 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>\u2009\u200aGeorges Bernanos, Di\u00e1logo de carmelitas, cuadro 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSanto Tom\u00e1s de Aquino, S. Th., II-II, 127, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. Pedro de Ribadeneira,\u00a0Vida de San Ignacio de Loyola.<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 650 \u00a7\u00a7 1-2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 618.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\"><sup>[41]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 622.<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 647 \u00a7 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 985.<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 647 \u00a7 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\"><sup>[45]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 651 \u00a7 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. Constituciones, 322.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSan Benito, Santa Regla, II, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. San Benito, Santa Regla, III, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem, II.<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem, XLI.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem.<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem, II.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. Ibidem, XXVI-XXIX.<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem, II, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem, LXIV, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSan Ignacio de Loyola, Constituciones de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, IX, 2, 723.<\/p><p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem, 725.<\/p><p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem, 726.<\/p><p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\"><sup>[59]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem, 727.<\/p><p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\"><sup>[60]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem, 728.<\/p><p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem, 729.<\/p><p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem, 730.<\/p><p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. Vita Consecrata, 67.<\/p><p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCaminar desde Cristo, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 651\u00a7 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\"><sup>[66]<\/sup><\/a>\u2009\u200a\u201cUna de las tareas principales de los responsables de la formaci\u00f3n es por lo dem\u00e1s la de cuidar que novicios y j\u00f3venes profesas y profesos sean efectivamente seguidos por un director espiritual\u2026\u201d (Potissimum Institutioni, 30).<\/p><p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>\u2009\u200aT\u00e9ngase presente el car\u00e1cter cualificado de esta misi\u00f3n de fomar novicios.<\/p><p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\"><sup>[68]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 651 \u00a7 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\"><sup>[69]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 651 \u00a7 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\"><sup>[70]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSan Ignacio de Loyola, Constituciones de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, IX, 6, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\"><sup>[71]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. Vita Consecrata, 68.<\/p><p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 652 \u00a7 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>\u2009\u200aLa Colaboraci\u00f3n entre Institutos para la Formaci\u00f3n, 16b.<\/p><p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\"><sup>[74]<\/sup><\/a>\u2009\u200aRatio Fundamentalis, 62.<\/p><p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\"><sup>[75]<\/sup><\/a>\u2009\u200aOptatam Totius, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\"><sup>[76]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 652 \u00a7 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 648 \u00a7 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\"><sup>[78]<\/sup><\/a>\u2009\u200aPotissimum Institutioni, 46.<\/p><p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>\u2009\u200aSan Juan Bosco, Obras fundamentales, BAC, Madrid 1974, 564.<\/p><p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\"><sup>[80]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. Constituciones, 100.<\/p><p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\"><sup>[81]<\/sup><\/a>\u2009\u200aConstituciones, 101.<\/p><p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\"><sup>[82]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 652 \u00a7 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 652 \u00a7\u00a7 3-4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 673.<\/p><p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\"><sup>[85]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 607 \u00a7 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\"><sup>[86]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. CIC, can. 647 \u00a7 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\"><sup>[87]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCaminar desde Cristo, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\"><sup>[88]<\/sup><\/a>\u2009\u200aIbidem.<\/p><p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\"><sup>[89]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. Santa Teresa de Jes\u00fas, Libro de las fundaciones, 5, 4. 14. 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\"><sup>[90]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCf. Subida del Monte Carmelo, Pr\u00f3l., 3. Im\u00e1genes similares y complementarias pueden hallarse en: Noche oscura, I, 1, 2; 8, 3; 12, 1; Llama de amor viva B, canci\u00f3n 3, 66-67; Carta a la M. Ana de San Alberto, 1582.<\/p><p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\"><sup>[91]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 648 \u00a7 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\"><sup>[92]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 649.<\/p><p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\"><sup>[93]<\/sup><\/a>\u2009\u200aCIC, can. 653 \u00a7\u00a7 1-2.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Directorio de Noviciados Instituto del Verbo Encarnado Directorios del Instituto del Verbo Encarnado Volumen 1 Introducci\u00f3n Cuando Santo Tom\u00e1s habla de los consejos evang\u00e9licos insiste en el adverbio \u201ctotalmente\u201d como distintivo entre consejos y preceptos. La historia de los Ap\u00f3stoles, los primeros religiosos, se abre con un relictis omnibus \u2013dejadas todas las cosas\u2013, que subraya [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3125,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[320],"class_list":["post-3096","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-documentos","tag-novi"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3096"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3096\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3097,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3096\/revisions\/3097"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3125"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}