{"id":2925,"date":"2021-04-09T09:08:52","date_gmt":"2021-04-09T07:08:52","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=2925"},"modified":"2021-08-23T07:51:09","modified_gmt":"2021-08-23T05:51:09","slug":"docilidad-al-magisterio-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2021\/04\/09\/docilidad-al-magisterio-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Docilidad al Magisterio de la Iglesia"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2925\" class=\"elementor elementor-2925\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Docilidad al Magisterio de la Iglesia<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Porque el Instituto ha nacido <em>en<\/em> la Iglesia Cat\u00f3lica y es <em>de<\/em> la Iglesia Cat\u00f3lica y <em>para<\/em> la Iglesia Cat\u00f3lica, los miembros del Instituto del Verbo Encarnado nos formamos para la Iglesia.<\/p><p>De esto se sigue que un religioso del Verbo Encarnado \u201creconoce en el Sumo Pont\u00edfice la primera y suprema autoridad y le profesa no s\u00f3lo obediencia, sino tambi\u00e9n fidelidad, sumisi\u00f3n filial, adhesi\u00f3n y disponibilidad para el servicio de la Iglesia universal\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. Se anonada a los pies de la Iglesia<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> y no quiere que nadie lo supere \u201cen obsequiosidad y amor al Papa y a los Obispos, a quienes el Esp\u00edritu Santo ha puesto para gobernar la Iglesia de Dios\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p><p>En este sentido nuestras <em>Constituciones<\/em> determinan \u2013como no pod\u00eda ser de otro modo\u2013 que nuestro fin espec\u00edfico de la evangelizaci\u00f3n de la cultura se ha de lograr \u201cde acuerdo con las ense\u00f1anzas del Magisterio de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Y de aqu\u00ed emana, este elemento adjunto al carisma no-negociable que es la \u201cdocilidad al Magisterio vivo de la Iglesia de todos los tiempos\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. Pues, buscamos en el tesoro del Magisterio de la Iglesia la solidez, la pureza y la norma pr\u00f3xima de la fe que requiere la sublime tarea de evangelizar.<\/p><p>Seg\u00fan esto consideramos fundamental que nuestros religiosos <em>se alimenten<\/em> <em>con las palabras de la fe y de la buena doctrina<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>, principalmente por el \u201cconocimiento amoroso y la familiaridad orante con la Palabra de Dios\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> por medio de la cual adquirir\u00e1n \u201cla santa familiaridad con el Verbo hecho carne\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>y que sean formados en la \u201cm\u00e1s estricta fidelidad al Magisterio supremo de la Iglesia de todos los tiempos\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>, s\u00f3lidamente instruidos en una sana teolog\u00eda \u2013la cual \u201cproviene de la fe y trata de conducir a la fe\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>\u2013 edificada sobre \u201cun conocimiento profundo de la filosof\u00eda del ser\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Estamos convencidos de que una verdadera evangelizaci\u00f3n de la cultura no se puede logar \u2212y ni siquiera concebir\u2212 sin una fidelidad al Magisterio de Pedro y a los Obispos unidos a \u00e9l, todo lo cual queda demostrado en las innumerables citas de los textos magisteriales en el derecho propio. Ya que el \u201cMagisterio no es algo extr\u00ednseco a la verdad cristiana ni algo sobrepuesto a la fe; m\u00e1s bien, es algo que nace de la econom\u00eda de la fe misma, por cuanto el Magisterio, en su servicio a la Palabra de Dios, es una instituci\u00f3n querida positivamente por Cristo como elemento constitutivo de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>.<\/p><p>En efecto, nuestras Constituciones prescriben como elementos fundamentales para permear con el evangelio las culturas no solo las ense\u00f1anzas de la Constituci\u00f3n Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual <em>Gaudium et spes<\/em> del Concilio Vaticano II, sino tambi\u00e9n las Exhortaciones Apost\u00f3licas <em>Evangelii nuntiandi<\/em> y <em>Catechesi tradendae<\/em>, el discurso del Papa San Juan Pablo II a la UNESCO y otros sobre el mismo tema, el <em>Documento de Puebla<\/em>, la Carta Enc\u00edclica Slavorum Apostoli, la Carta Enc\u00edclica <em>Redemptoris missio<\/em>, la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Postsinodal <em>Pastores dabo vobis<\/em>, n. 55, c; y todas las futuras directivas, orientaciones y ense\u00f1anzas del Magisterio ordinario de la Iglesia que puedan darse sobre el fin espec\u00edfico de nuestra peque\u00f1a Familia Religiosa<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p><p>As\u00ed entonces, por amor a Cristo y a su Cuerpo M\u00edstico los religiosos del Instituto consagramos nuestra \u201cvida espiritual al provecho de toda la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> y nos dedicamos a \u201ctrabajar seg\u00fan las fuerzas y seg\u00fan la forma de la propia vocaci\u00f3n, ya con la oraci\u00f3n, ya con el ministerio apost\u00f3lico, para que el reino de Cristo se asiente y consolide en las almas y para dilatarlo por todo el mundo\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>. Y as\u00ed, sentimos y actuamos \u201csiempre con ella, de acuerdo con las ense\u00f1anzas y las normas del Magisterio de Pedro y de los Pastores en comuni\u00f3n con \u00e9l\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> porque nos sabemos llamados a ser testigos de comuni\u00f3n eclesial (<em>sentire cum Ecclesia<\/em>) mediante \u201cla adhesi\u00f3n de mente y de coraz\u00f3n al Magisterio de los Obispos, y de vivirla con lealtad y testimoniarla con nitidez ante el Pueblo de Dios\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Dedicados a vivir en plenitud el misterio de la Encarnaci\u00f3n del Verbo, nuestra formaci\u00f3n intelectual tiene por objeto el estudio de la verdad y es precisamente en el Magisterio vivo de la Iglesia una de las fuentes donde abrevamos esa sed de verdad ya que \u2013como consta en el derecho propio\u2013 \u201cel Magisterio puede hablar de \u2018la verdad que es Cristo\u2019\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>. En efecto, nuestra formaci\u00f3n se hace con plena consciencia y solicitud eclesial, en plena obediencia al sucesor de Pedro, con sincero respeto a su magisterio y en fidelidad a la Santa Sede. En este sentido, se ha intentado siempre el enviar a los miembros del Instituto a realizar sus estudios en la Ciudad Eterna precisamente para ser testigos, d\u00eda a d\u00eda, de la tradici\u00f3n viva de la fe tal como es proclamada por la Sede de Pedro<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. Todo lo cual ha sido siempre signo distintivo de nuestra Familia Religiosa.<\/p><p>En definitiva, nuestra formaci\u00f3n que est\u00e1 dirigida al conocimiento sublime del Verbo Encarnado, no puede sino ser \u201checho con fe y \u2018en Iglesia\u2019<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>, en estricta fidelidad a su Magisterio\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Actuar de otro modo ser\u00eda ir no s\u00f3lo en contra de nuestro propio carisma sino de nuestra misma raz\u00f3n de ser religiosos.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 271.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 76.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Ibidem<\/em>; <em>op. cit<\/em>. San Luis Orione, <em>Carta sobre la obediencia a los religiosos de la Peque\u00f1a Obra de la Divina Providencia<\/em>, Epifan\u00eda de 1935, Cartas de Don Orione, Ed. P\u00edo XII, Mar del Plata 1952.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Notas V Cap\u00edtulo General<\/em>,4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> 1Tm 4,6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 41.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 222.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 227.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 43; <em>op. cit.<\/em> <em>Donum veritatis<\/em>, Instrucci\u00f3n sobre la vocaci\u00f3n eclesial del te\u00f3logo, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Constituciones, 27.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 24.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Cf. <em>Ibidem.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 25<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 25.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Cf.<em> Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 2; op. cit. cf. <em>Dignitatis Humanae<\/em>, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Cf. Constituciones, 265.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> \u00a0San Juan Pablo II, <em>Discurso al Consejo Internacional de los equipos de Nuestra Se\u00f1ora<\/em>, 17de septiembre de 1979.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 340.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Docilidad al Magisterio de la Iglesia \u00a0 Porque el Instituto ha nacido en la Iglesia Cat\u00f3lica y es de la Iglesia Cat\u00f3lica y para la Iglesia Cat\u00f3lica, los miembros del Instituto del Verbo Encarnado nos formamos para la Iglesia. De esto se sigue que un religioso del Verbo Encarnado \u201creconoce en el Sumo Pont\u00edfice la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2926,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[291],"tags":[],"class_list":["post-2925","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-no-negociables"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2925","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2925"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2925\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4270,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2925\/revisions\/4270"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2926"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}