{"id":2712,"date":"2021-03-19T07:40:35","date_gmt":"2021-03-19T05:40:35","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=2712"},"modified":"2025-04-24T10:55:51","modified_gmt":"2025-04-24T08:55:51","slug":"solemnidad-de-san-jose-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2021\/03\/19\/solemnidad-de-san-jose-2019\/","title":{"rendered":"Esposo de la Virgen, protector del Verbo Encarnado y verdadero servidor de Dios"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2712\" class=\"elementor elementor-2712\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Solemnidad de San Jos\u00e9, Esposo de Mar\u00eda \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 19 de marzo de 2019<\/strong><\/h3><p style=\"text-align: center;\"><em>Mt 1, 16. 18-21. 24<\/em><\/p><p><strong>[<\/strong><strong>Exordio]<\/strong> Queridos hermanos, hoy contemplamos la figura tan querida y cercana al coraz\u00f3n de todos nosotros y de la misma Iglesia, de San Jos\u00e9, esposo de la Virgen, protector del Verbo Encarnado y verdadero servidor de Dios. Inspirado en las palabras de nuestro querido San Juan Pablo II que dec\u00eda que el reflexionar sobre la participaci\u00f3n del Esposo de Mar\u00eda en el misterio divino nos ayudar\u00e1 a encontrar nuestra identidad en el \u00e1mbito del designio redentor<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>; me ha parecido que puede ser de utilidad para cada hermana Servidora pero tambi\u00e9n para el Instituto de las Servidoras del Se\u00f1or y de la Virgen de Matar\u00e1 como un todo, el reflexionar acerca de tres atributos de San Jos\u00e9: como esposo, como padre y como servidor, ya que cada uno de ellos encierra un ramillete de virtudes que, ejercitadas como \u00e9l en el ambiente dom\u00e9stico de nuestra vida religiosa, nos pueden ayudar -y mucho- a alcanzar la perfecci\u00f3n y, en definitiva, llevarnos a \u201cnuestra casa\u201d que es el cielo.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>1. Esposo<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>San Jos\u00e9 fue en toda verdad esposo de Mar\u00eda. De hecho pareciera como que los evangelistas se deleitan en referirse a \u00e9l como el esposo de la Virgen de Nazaret. Lo hemos escuchado hace un momento en el evangelio de San Mateo: <em>Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, de la cual naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. San Lucas por su parte habla de Mar\u00eda como de <em>una virgen desposada con un hombre llamado Jos\u00e9<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Y el mismo \u00e1ngel Gabriel le dice a este justo var\u00f3n: <em>No temas tomar contigo a Mar\u00eda tu mujer, pues lo concebido en ella es obra del Esp\u00edritu Santo. Dar\u00e1 a luz un hijo, a quien pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas, porque salvar\u00e1 al pueblo de sus pecados<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p><p>Estas \u00faltimas palabras del \u00e1ngel a Jos\u00e9 es lo que se conoce como la \u2018anunciaci\u00f3n\u2019 de San Jos\u00e9 donde \u00e9l escucha no s\u00f3lo la verdad divina acerca de la inefable vocaci\u00f3n de su esposa, sino tambi\u00e9n la verdad sobre su propia vocaci\u00f3n<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. El evangelio contin\u00faa diciendo que San Jos\u00e9 <em>hizo como el \u00e1ngel del Se\u00f1or le hab\u00eda mandado<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p><p>Y quisiera detenerme en eso, porque tal debe ser tambi\u00e9n la actitud de cada hermana Servidora: \u201cla actitud propia del \u2018tercer binario\u2019\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, que se entrega por entero a Dios y a su plan \u2013como dice nuestro Directorio de Espiritualidad, y son palabras que se deben sopesar\u2013 sin disminuciones ni retractaciones, sin reservas ni condiciones, sin subterfugios ni dilaciones, sin repliegues ni lentitudes<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p><p>El Magisterio de la Iglesia ense\u00f1a que \u201cel var\u00f3n <em>justo<\/em> de Nazaret pose\u00eda ante todo las caracter\u00edsticas propias del esposo\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> y como dice el evangelista: era un esposo <em>bueno<\/em><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> con todo lo que eso conlleva y que yo quisiera resumir con aquella sentencia de San Juan de la Cruz que dice: \u201cEl que anda de veras enamorado, luego se deja perder a todo lo dem\u00e1s por ganarse m\u00e1s en aquello que ama\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. Pues a costa de no pocos sacrificios personales San Jos\u00e9 supo ser el pilar de su familia, defensor de los tesoros m\u00e1s grandes que un hombre pudiese poseer en esta tierra, absolutamente devoto de su familia, pues no hab\u00eda nada que pudiese distraerlo del lugar eminente y prioritario que su familia ten\u00eda en su mente y en su coraz\u00f3n. Y todo esto lo hac\u00eda San Jos\u00e9, como dice el M\u00edstico Doctor de Fontiveros, \u201csin pretender ganancia ni premio, sino solo perderlo todo y a s\u00ed mismo en su voluntad por amor de ellos\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p><p>San Jos\u00e9 <em>hizo<\/em> \u2013y quiero enfatizarlo\u2013 una oblaci\u00f3n completa de s\u00ed, de su vida, de su trabajo, de su coraz\u00f3n, de todos sus talentos para ponerlos al servicio de su familia. Y as\u00ed, se dej\u00f3 perder a todo lo dem\u00e1s para ganar en aquello que m\u00e1s amaba: el Verbo Encarnado y su Sant\u00edsima Madre. Porque \u2013lo sabemos\u2013 el amor, si es verdadero, no tiene nada que ver con calculaciones.<\/p><p>Cu\u00e1n aleccionador resulta entonces el ejemplo de San Jos\u00e9 para todos los miembros de nuestra Familia Religiosa llamados como \u00e9l a \u201cvivir siempre por Jes\u00fas y por Mar\u00eda, con Jes\u00fas y con Mar\u00eda, en Jes\u00fas y en Mar\u00eda, para Jes\u00fas y para Mar\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p><p>Ciertamente San Jos\u00e9 fue el primero en inclinarse ante la Virgen de Nazaret cuando Ella se convirti\u00f3 en la Madre de Dios y en la Reina de este mundo. Pero no es menos cierto que San Jos\u00e9 ejerc\u00eda sobre la Sant\u00edsima Virgen la dulce y mansa autoridad de un esposo sol\u00edcito por su bienestar y felicidad y, por lo tanto, su Dulc\u00edsima Esposa no s\u00f3lo le estaba sujeta en todo, sino que con amor atento y previsor cuidaba de \u00e9l (es m\u00e1s, podemos decir que Ella fue la primera devota de San Jos\u00e9).<\/p><p>En la intimidad de la casa de Nazaret aquella que es \u2013en el decir de San Luis Mar\u00eda\u2013 \u201creflejo de la luz eterna, espejo n\u00edtido de la majestad de Dios e imagen de su bondad\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, con gran afecto estaba siempre dispuesta a servirle con toda la deferencia y la delicadeza de una esposa, a atender sus necesidades cualesquiera fuesen, a o\u00edrle con atenci\u00f3n, a respetarlo en su rol de cabeza de la familia, a seguirlo en sus indicaciones. Siendo Ella la Madre de Dios, jam\u00e1s se le ocurri\u00f3 un proyecto distinto del de su esposo, o ir por otro camino, o como dir\u00edamos hoy en d\u00eda \u2018tener una agenda distinta\u201d. Simplemente porque la Virgen reconoc\u00eda en su esposo a \u201caquel de quien el Padre celestial quiso hacer, en la tierra, el hombre de su confianza\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>, su protector y el \u201cgobernador de la Sabidur\u00eda Encarnada\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. Ambos se sab\u00edan unidos, aunque en roles distintos, al mismo y \u00fanico plan de redenci\u00f3n.<\/p><p>Por eso dice un autor que la Sant\u00edsima Esposa de San Jos\u00e9, con su inefable dulzura, era la que inflamaba el coraz\u00f3n de su cast\u00edsimo esposo con santo ardor, la que iluminaba su mente y le daba fuerza a su brazo. Por su parte, San Jos\u00e9 sab\u00eda tambi\u00e9n que pod\u00eda ir siempre a Ella en busca de alivio para su alma, en busca de ayuda genuina y entusiasta para su labor y sus luchas, de refrigerio en su peregrinar, de fortaleza y valent\u00eda en la adversidad y de alguien con quien compartir su alegr\u00eda por sus logros. Todo con gran confianza, sabi\u00e9ndose miembros de una misma familia con un proyecto en com\u00fan.<\/p><p>C\u00f3mo no ver en el ejemplo de la Sant\u00edsima Virgen y de San Jos\u00e9 los grandes modelos a imitar en el trabajo mancomunado de nuestros Institutos como partes de \u201cuna misma Familia con id\u00e9ntico fin espec\u00edfico\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> que no es otro sino \u201camar y servir, y hacer amar y hacer servir a Jesucristo\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> precisamente como lo hicieron ellos. Porque nuestra uni\u00f3n, queridas hermanas, no se reduce a las <em>Constituciones<\/em> y a los <em>Directorios<\/em>: tenemos un plan en com\u00fan, una misi\u00f3n encomendada por Dios a ambos Institutos como miembros de una \u00fanica Familia Religiosa dentro de su Iglesia. Por tanto se sigue que nuestra uni\u00f3n debe ser completa, constante e inalterable si en verdad queremos ser fieles y prestarle efectivamente alg\u00fan servicio; sabi\u00e9ndonos inmolar de un modo real cada d\u00eda<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a> por alcanzar el ideal de nuestra Familia Religiosa que no es otro sino que <em>\u00c9l reine<\/em><a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. Y esto me lleva al segundo atributo de San Jos\u00e9.<\/p><h4><strong>2. Custodio del Verbo Encarnado <\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong>\u201cEl Verbo Encarnado, durante 30 a\u00f1os permaneci\u00f3 oculto: se ocult\u00f3 a la sombra de Jos\u00e9\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>.<\/p><p>En verdad San Jos\u00e9 consagr\u00f3 su vida a cuidar con profundo afecto de padre al Hijo de Dios nacido de Mar\u00eda. \u00a0Y a cuidarlo en todo sentido: educaci\u00f3n, comida, vestido, en su piedad, ensen\u00e1ndole un oficio, form\u00e1ndolo en las virtudes. Mas tambi\u00e9n San Jos\u00e9 fue su custodio, su defensor m\u00e1s f\u00e9rreo y por eso no temi\u00f3 dejar atr\u00e1s todo lo conocido y peregrinar a un pa\u00eds desconocido por protegerle. Por esa raz\u00f3n San Bernardino de Siena llega a llamar a San Jos\u00e9 \u201csalvador de nuestro Salvador\u201d, \u201cmaestro de la Sabidur\u00eda Encarnada\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a> .<\/p><p>En otras palabras, lo que quiero decir es que San Jos\u00e9 supo poner el ejercicio de su paternidad al servicio y custodia de la persona y de la misi\u00f3n del Verbo Encarnado.<\/p><p>Y acaso \u00bfno se nos llama a nosotros a hacer lo mismo cuando se nos invita como misioneros a acu\u00f1ar ese amor de padre y de madre que se dedica sin reservas y sin mirar atr\u00e1s al servicio de Jesucristo<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>?<\/p><p>Podemos pensar, incluso, que San Jos\u00e9 estar\u00e1 muy complacido porque en este d\u00eda queremos pedir al Se\u00f1or para todas las Servidoras y, a decir verdad, para todo miembro de nuestra Familia Religiosa, la gracia de esa sabidur\u00eda maternal que infunde ese afecto del todo previsor para adelantarse en satisfacer las necesidades no dichas de los suyos (y cuando digo suyos me refiero tambi\u00e9n a los sacerdotes del IVE); que lleva la caridad hasta el detalle; que hace de su servicio oculto y silencioso a los suyos un sacrificio luminoso y alegre; que defiende a los suyos hasta con la mirada; que sabe ahorrarles la pena y el trabajo poni\u00e9ndose a disposici\u00f3n de ellos; que recibe con coraz\u00f3n fuerte las preocupaciones y enojos que nublan sus rostros; que no lleva jam\u00e1s un recuento de las cosas que hizo por los que ama porque la dicha de toda Servidora debe estar en darse \u201csin medida, hasta el extremo, hasta no poder m\u00e1s, hasta el fin\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>.<\/p><p>Porque nada tiene que ver con el ejemplo de San Jos\u00e9 ni mucho menos con el esp\u00edritu de nuestra Familia religiosa el buscar protagonismo, el creernos autosuficientes, el multiplicar exigencias, la falta de docilidad, el pretender que los ataques a nuestros Institutos a uno no le afectan, el no interesarse genuina y efectivamente por las necesidades de cada Instituto, es decir, de nuestra \u00fanica Familia Religiosa.<\/p><p>Tengan siempre presente que cada una de Ustedes, como San Jos\u00e9, est\u00e1 llamada a \u201cvivir para el Verbo Encarnado y a dejarse guiar por \u00c9l\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>. Por lo tanto, dice el derecho propio, \u201chan de ser celosas del honor y gloria del Verbo\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>. Ese es el humilde y maduro modo de servir de las Servidoras, as\u00ed es como \u201cparticipan\u201d en la econom\u00eda de la salvaci\u00f3n, precisamente como lo hizo el padre adoptivo de Jes\u00fas.<\/p><h4><strong>3. Servidor del Verbo Encarnado <\/strong><\/h4><p>Por \u00faltimo, el tercer atributo con que la Iglesia honra a San Jos\u00e9 es el haber sido el siervo fiel y prudente del mism\u00edsimo Hijo de Dios.<\/p><p>En efecto, San Jos\u00e9 pose\u00eda una \u201cdisponibilidad absoluta para servir fielmente a la voluntad salv\u00edfica de Dios\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a> y en toda verdad \u201cse entreg\u00f3 por entero a servir al Verbo Encarnado\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a> con fidelidad heroica a los compromisos asumidos delante de Dios.<\/p><p>En unos pocos minutos hemos de decir la <em>Oraci\u00f3n sobre las ofrendas<\/em> que pide precisamente que se nos conceda el mismo amor y pureza de coraz\u00f3n que tuvo San Jos\u00e9 para servir a Jes\u00fas. Y qu\u00e9 oraci\u00f3n mas apropiada para pronunciar aqu\u00ed con todo fervor junto a Ustedes que tienen el honor\u00edfico nombre de \u201cServidoras del Se\u00f1or\u201d.<\/p><p>Si una verdadera Servidora debe amar y darse hasta el hero\u00edsmo de la entrega sin reservas<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a> entonces lo propio de las Servidoras es el dar todo de s\u00ed y la misma vida con ello para mayor gloria y servicio del Verbo Encarnado y, seg\u00fan el orden de la caridad, a los de la Familia Religiosa en primer lugar. Lo cual requiere de parte de Ustedes \u201cno una entrega a medias; no una entrega en algunos lugares o en algunas cosas solamente; no una entrega en algunos momentos; sino una entrega total y plena, en cualquier parte y tiempo que sea\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>, as\u00ed como lo hizo Jos\u00e9 de Nazaret.<\/p><p>Siendo entonces, \u201cla oblaci\u00f3n de s\u00ed\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a> la caracter\u00edstica que m\u00e1s debe sobresalir en las Servidoras, \u00a1c\u00f3mo debe resonar en ustedes la exhortaci\u00f3n que han recibido desde los or\u00edgenes!: \u201c\u00a1Nada de tanto ego\u00edsmo, de tanta mezquindad, de tanto c\u00e1lculo! \u00a1Hay que ir a la entrega total!\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>. En ese esp\u00edritu deben vivir y deben ser formadas las muchas vocaciones que por intercesi\u00f3n del glorioso Patriarca confiamos han de venir a formar parte del Instituto de las Servidoras del Se\u00f1or y de la Virgen de Matar\u00e1.<\/p><p>Sin embargo, cu\u00e1ntas veces nosotros mismos obstaculizamos este amor perfecto al Verbo Encarnado temerosos de que teni\u00e9ndole a \u00c9l nos quedemos sin nada m\u00e1s. Dudamos de aventurarnos y arriesgarlo todo por Dios, tememos perder algo si seguimos su plan \u00a1sin darnos cuenta de que con \u00c9l tenemos todo! No es ese el ejemplo del esposo de Mar\u00eda.<\/p><p>El darse por entero y por amor a la Familia jam\u00e1s ser\u00e1 en detrimento ni de uno mismo ni del propio Instituto. \u00a1Al contrario! Aumentar\u00e1 en nosotros el olvido de s\u00ed, el esp\u00edritu de fe, el desapego al propio juicio y a los planes propios, incluso el desapego a los propios bienes puestos ahora al servicio del proyecto com\u00fan; lo cual ha de redundar en fidelidad a la intenci\u00f3n del Fundador, en alegr\u00eda y profunda paz, porque entonces estaremos haciendo lo que Dios nos pide, y del modo que \u00c9l nos lo pide. Todo lo cual contribuir\u00e1 a la plenitud y fecundidad de nuestra vida religiosa y estimo ser\u00e1 la mayor contribuci\u00f3n que podremos hacer a la causa de la evangelizaci\u00f3n de la cultura.<\/p><p>Y en este punto quiero aprovechar para agradecerles a todas las Hermanas que a lo largo y ancho de este mundo silenciosamente, sencillamente, nos brindan incontables servicios. Lo cual, d\u00e9jenme decirles, en muchos casos representa un apoyo insustituible para muchos de nosotros, los sacerdotes.<\/p><p>Como San Jos\u00e9 y como la Primera Servidora, lleven siempre bien en alto el magn\u00edfico t\u00edtulo de <em>Servidoras<\/em>. Siendo conscientes de que ser Servidora implica el vivir en el m\u00e1s y en el por encima<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>. No tengan miedo cuando el amor se vuelve exigente. No tengan miedo cuando el amor pide sacrificios. No tengan miedo de la cruz de Cristo. Porque la cruz es la fuente de toda alegr\u00eda y paz<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a> y la \u00fanica manera de llegar al \u201calt\u00edsimo abrazo\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a> de la uni\u00f3n con Dios que se da, como dice San Juan de la Cruz, \u201ca los ya ejercitados y probados en el servicio del Esposo\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>. \u00a0<\/p><p>Ll\u00e9vense este pensamiento hoy a sus casas: Toda la riqueza de una Servidora consiste en darse al Verbo<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a> y ese es y debe ser siempre vuestro \u201cestilo particular de santificaci\u00f3n y de apostolado\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>.<\/p><p><strong>[<\/strong><strong>Peroratio]<\/strong> Entonces, por intercesi\u00f3n de San Jos\u00e9 hoy las invito a que pidamos al Se\u00f1or para todo el Instituto de las Servidoras del Se\u00f1or y de la Virgen de Matar\u00e1, adem\u00e1s de las gracias que ya he mencionado, estas tres gracias:<\/p><p>1) la gracia de destacarse en \u201cel servicio humilde y la entrega generosa, es decir, en la donaci\u00f3n gratuita de s\u00ed mismas mediante un amor hasta el extremo\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a> en favor de los ideales de la Familia Religiosa.<\/p><p>2) La protecci\u00f3n paternal y providente del Padre nutricio del Verbo Encarnado para todas las Hermanas en todas sus misiones.<\/p><p>3) La gracia de muchas vocaciones \u2013activas y contemplativas\u2013 que a imitaci\u00f3n de la Primera Servidora y de San Jos\u00e9 quieran vivir y morir en el servicio alegre y sol\u00edcito al Verbo Encarnado.<\/p><p>Pedimos que nos las alcance Jes\u00fas por intermedio del glorioso Patriarca San Jos\u00e9 y de su Sant\u00edsima Esposa y Madre nuestra, la Virgen del Luj\u00e1n.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. <em>Redemptoris Custos<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Mt 1, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Lc 1, 27.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Mt 1, 20-21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. <em>Redemptoris Custos<\/em>, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Mt 1, 24.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>SSVM Directorio de Espiritualidad<\/em>, 73.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. <em>Redemptoris Custos<\/em>, 18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Mt 1, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>C\u00e1ntico Espiritual B<\/em>, Canci\u00f3n 29, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Cf. <em>C\u00e1ntico Espiritual B<\/em>, Canci\u00f3n 29, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>SSVM Constituciones<\/em>, 89.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Amor a la Sabidur\u00eda Eterna<\/em>, Cap. 2, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Audiencia General<\/em>, (19\/03\/1980).<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> San Bernardino de Siena, <em>Letan\u00edas a San Jos\u00e9<\/em>; citadas en Fr. Patrignani, <em>A Manual of Practical Devotion to Saint Joseph<\/em>. (Traducido del ingl\u00e9s).<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>SSVM Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 367.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>SSVM Constituciones<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Cf. <em>SSVM Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 274.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>SSVM<\/em> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 225;<em> op. cit.\u00a0 <\/em>1 Cor 15,25.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Audiencia General<\/em> (19\/03\/1980).<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> San Bernardino de Siena, <em>Letan\u00edas a San Jos\u00e9<\/em>; citadas en Fr. Patrignani, <em>A Manual of Practical Devotion to Saint Joseph<\/em>. [Traducido del ingl\u00e9s].<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>SSVM Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 141-142.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> P. Buela, <em>Servidoras I<\/em>, Parte I, Cap. 2.4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>SSVM Directorio de Espiritualidad<\/em>, 53.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>Redemptoris Custos<\/em>, 30.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> <em>Redemptoris Custos<\/em>, 31.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Cf. <em>SSVM Constituciones<\/em>, 182.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> P. C. Buela, <em>Sacerdotes para siempre<\/em>, Parte I, Cap.5.4<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> <em>Servidoras I<\/em>, Parte II, Cap. 3.8.2.a; citando a San Juan Pablo II, <em>La vida consagrada feminina.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <em>Servidoras II<\/em>, Parte V, Cap. 2<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> <em>SSVM Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 465.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso a los j\u00f3venes en Auckland<\/em>, (22\/11\/1986).<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>C\u00e1ntico Espiritual B<\/em>, Canci\u00f3n 22, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>C\u00e1ntico Espiritual B<\/em>, Canci\u00f3n 25, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> <em>SSVM Directorio de Espiritualidad<\/em>, 52.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>SSVM Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 2; <em>op. cit.<\/em> <em>Vita Consecrata<\/em>, 48.<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Cf. SSVM <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 229.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Solemnidad de San Jos\u00e9, Esposo de Mar\u00eda &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 19 de marzo de 2019 Mt 1, 16. 18-21. 24 [Exordio] Queridos hermanos, hoy contemplamos la figura tan querida y cercana al coraz\u00f3n de todos nosotros y de la misma Iglesia, de San Jos\u00e9, esposo de la Virgen, protector del Verbo Encarnado y verdadero servidor de Dios. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2713,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[463],"class_list":["post-2712","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-homilias","tag-hermanas1"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2712","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2712"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2712\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9730,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2712\/revisions\/9730"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2713"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2712"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2712"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2712"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}