{"id":2486,"date":"2021-02-12T08:39:35","date_gmt":"2021-02-12T06:39:35","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=2486"},"modified":"2021-08-23T07:49:39","modified_gmt":"2021-08-23T05:49:39","slug":"morder-la-realidad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2021\/02\/12\/morder-la-realidad-2\/","title":{"rendered":"Morder la realidad"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2486\" class=\"elementor elementor-2486\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Morder la realidad<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Con la expresi\u00f3n \u201cmorder la realidad\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> queremos significar la injerencia eficaz de nuestro trabajo apost\u00f3lico en la cultura que buscamos evangelizar. Este aspecto es sin duda, uno de los componentes esenciales de nuestra tarea evangelizadora y lo que le da a nuestro ministerio sacerdotal una nota distintiva.<\/p><ul><li>En primer lugar, este \u2018morder la realidad\u2019 nace y se nutre de la justa consideraci\u00f3n del misterio del Verbo Encarnado y la fidelidad al mismo, sin la cual toda nuestra pastoral caer\u00eda indefectiblemente en rotundo fracaso.<\/li><\/ul><p>Precisamente estamos persuadidos \u2013y la experiencia as\u00ed nos lo ha demostrado\u2013 de que es la familiaridad con el Verbo Encarnado \u2013alimentada y acrecentada en la vida de oraci\u00f3n\u2013 la que nos da \u201cese sentido com\u00fan cristiano\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, esa habilidad especial de interpretar los signos de los tiempos libres de toda pretensi\u00f3n mundana. Es esta familiaridad con el Verbo Encarnado \u2013y lo decimos con humildad y gratitud\u2013 la que nos da una \u2018sensibilidad\u2019 particular de los movimientos culturales de la \u00e9poca, de las necesidades espec\u00edficas de la misi\u00f3n, de la problem\u00e1tica del mundo actual y sus corrientes de pensamiento y nos hace capaces de entablar un di\u00e1logo fecundo con las culturas<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> a las que estamos llamados a evangelizar sabiendo dar una respuesta positiva a la luz del Evangelio; sabiendo estimar y valorar los diversos caminos por los que Dios busca comunicarse con los hombres y, en definitiva, insertarnos eficazmente donde estamos trabajando apost\u00f3licamente, porque siempre ser\u00e1 cierto que \u201cla verdadera inculturaci\u00f3n es desde dentro por una renovaci\u00f3n de la vida bajo la influencia de la gracia\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Lejos de nosotros \u201cel abrazarse con la cultura actual renunciando a impregnarla del Evangelio\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>, porque traicionar\u00edamos nuestra misi\u00f3n, que es la de la Iglesia: asumir todo lo humano comunic\u00e1ndole el evangelio de Jesucristo, la vida de la gracia.<\/p><p>Esa misma inserci\u00f3n en la realidad, centrados en el misterio del Verbo Encarnado, hace que nada de lo aut\u00e9nticamente humano nos sea ajeno, y que busquemos asumirlo para comunicarle lo divino, sabedores de que \u201clo que no es asumido no es redimido\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>&#8230; y que por eso el Verbo asumi\u00f3 una naturaleza humana perfecta.<\/p><p>Este elemento no negociable se refleja en diversos aspectos de nuestra vida religiosa. As\u00ed por ejemplo, nuestro plan de formaci\u00f3n busca grabar al Verbo Encarnado en la mente y en los corazones de nuestros formandos a fin de que sus vidas sean \u201cmemoria viviente del modo de existir y de actuar de Jes\u00fas, el Verbo hecho carne\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. Es decir, el Instituto promueve una formaci\u00f3n que haga que los nuestros sean sacerdotes religiosos que por la luz superior de la fe que ilumina las realidades humanas sean id\u00f3neos para \u201cmorder la realidad\u201d con valent\u00eda, esto es, que en absoluta fidelidad a Jesucristo<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> y con una \u201cespiritualidad seria (no sensiblera)\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> no caigan en poses, en ostentaci\u00f3n, en falsa m\u00edstica, en exterioridades, en sensibler\u00eda, o en falso pietismo, antes bien que sean capaces de trascender lo meramente sensible y est\u00e9n dispuestos a pasar por las noches oscuras. Porque s\u00f3lo de ese modo nuestros religiosos \u201cpodr\u00e1n presentar eficazmente a nuestro Divino Maestro a los pueblos y realizar dignamente y fructuosamente la misi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>. Solo as\u00ed, podr\u00e1n \u201cmorder la realidad\u201d, sabi\u00e9ndola cambiar eficazmente al ense\u00f1orearla para Jesucristo, tal como lo pide el fin espec\u00edfico de nuestro Instituto.<\/p><ul><li>En segundo lugar, es la metaf\u00edsica tomista la que nos ayuda a <em>no dar golpes en el aire<\/em><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>, es decir, la que nos permite realizar una contribuci\u00f3n efectiva a fin de que la fe se encarne en la vida y en la cultura de los hombres<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/li><\/ul><p>Es por eso que los miembros del Instituto del Verbo Encarnado nos esforzamos en aprender a pensar la realidad \u2013desde el mismo Santo Tom\u00e1s, entrando en di\u00e1logo y en pol\u00e9mica con los problemas y pensadores contempor\u00e1neos\u2013 para darlo a conocer a los dem\u00e1s de manera siempre creativa sin que esto quiera decir entrar en \u201ccomponendas con el esp\u00edritu del mundo\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Tarea \u00e9sta que se vuelve imperativa en este tiempo dado el progresismo que asola a la Iglesia \u201cpor la falta de cr\u00edtica y discernimiento frente a las filosof\u00edas modernas y la asimilaci\u00f3n del principio de inmanencia\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Creemos pues, que la metaf\u00edsica del ser, una metaf\u00edsica din\u00e1mica que permite la apertura plena y global hacia la realidad entera, hasta llegar a Aquel que lo perfecciona todo, unida a una espiritualidad y teolog\u00eda cristoc\u00e9ntrica son las dos herramientas para leer la realidad social a la luz del evangelio y ofrecer nuestra contribuci\u00f3n en la inculturaci\u00f3n del evangelio.<\/p><p>Este morder la realidad tiene gran injerencia en nuestra pastoral pues los miembros del Instituto nos dedicamos entre muchas otras actividades a la predicaci\u00f3n de aut\u00e9nticos Ejercicios espirituales (sin olvidar nunca que la esencia de los mismos est\u00e1, sobre todo, en la conversi\u00f3n y la recta elecci\u00f3n); misiones populares (buscando la conversi\u00f3n de los pecadores); a la ense\u00f1anza catequ\u00e9tica, esforz\u00e1ndonos siempre en guiar a las almas al conocimiento y amor de Jesucristo vivo, etc.<\/p><p>En suma, del mismo hecho de que Dios se hizo hombre sin dejar de ser Dios, los miembros del Instituto del Verbo Encarnado aprendemos a estar en el mundo, \u201csin ser del mundo\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. Vamos al mundo para convertirlo y no mimetizarnos con \u00e9l. Vamos a la cultura y a las culturas del hombre no para convertirnos en ellas, sino para sanarlas y elevarlas con la fuerza del Evangelio, haciendo, an\u00e1logamente, lo que hizo Cristo: \u201cSuprimi\u00f3 lo diab\u00f3lico, asumi\u00f3 lo humano y le comunic\u00f3 lo divino\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<\/p><p>As\u00ed entonces: el \u201cmorder la realidad\u201d se vuelve no negociable a la hora evangelizar. \u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 79: \u201cAplic\u00e1ndose al estudio y a la comprensi\u00f3n de las culturas, los consagrados pueden discernir mejor en ellas los valores aut\u00e9nticos y el modo en que pueden ser acogidos y perfeccionados, con ayuda del propio carisma\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 51.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, III Parte, cap. 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cf. Concilio Vaticano II, <em>Ad Gentes<\/em>, 3: San Atanasio, <em>Ep. ad Epictetum <\/em>7: PG 26,1060; San Cirilo de Jerusal\u00e9n, <em>Catech. <\/em>4,9: PG 33,465; Mario Victorino, <em>Adv. <\/em><em>Arium <\/em>3,3: PL 8,1101; San Basilio, <em>Epist. <\/em>261,2: PG 32,969; San Gregorio Nacianceno, <em>Epist. <\/em>101: PG 37,181; San Gregorio Niceno, <em>Antirreheticus,<\/em> <em>Adv. Apollin. <\/em>17: PG 45,1156; San Ambrosio,<em> Epist.<\/em> 48,5: PL 16,1153; San Agust\u00edn, <em>In Ioan. Ev. <\/em>tr. 23,6: PL 35,1585; CChr. 36,236.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 254; 257; <em>op. cit.<\/em> cf. Jn 1, 14. \u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Beato Paolo Manna, <em>Virtudes Apost\u00f3licas,<\/em> Carta circular N\u00ba 6, 15 de septiembre de 1926.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. 1 Co 9,26.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Cf. Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura, 248.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Directorio de Espiritualidad, 118.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 324 y cf. <em>Constituciones<\/em>, 220.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Cf. Jn 17,14-16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Beato Isaac de Stella, <em>Serm\u00f3n<\/em> 11; PL 194, 1728.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Morder la realidad \u00a0 Con la expresi\u00f3n \u201cmorder la realidad\u201d[1] queremos significar la injerencia eficaz de nuestro trabajo apost\u00f3lico en la cultura que buscamos evangelizar. Este aspecto es sin duda, uno de los componentes esenciales de nuestra tarea evangelizadora y lo que le da a nuestro ministerio sacerdotal una nota distintiva. 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