{"id":1938,"date":"2020-12-01T07:59:12","date_gmt":"2020-12-01T05:59:12","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=1938"},"modified":"2020-12-01T14:05:38","modified_gmt":"2020-12-01T12:05:38","slug":"fe-en-la-encarnacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2020\/12\/01\/fe-en-la-encarnacion\/","title":{"rendered":"\u201cFe en la Encarnaci\u00f3n\u201d"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1938\" class=\"elementor elementor-1938\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-29f22e70 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"29f22e70\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-5ebc4b5b\" data-id=\"5ebc4b5b\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4f61a36d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4f61a36d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a1Tened fe en la Encarnaci\u00f3n! <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><br \/><\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: center;\">San Juan Pablo II<\/p>\n<p>Hace apenas unos d\u00edas hemos comenzado el Adviento, tiempo en el que nos dedicamos \u2013como nos ense\u00f1a nuestro Directorio de Espiritualidad\u2013 de una \u201cmanera especial a la oraci\u00f3n, a la pr\u00e1ctica de la caridad y de la piedad, a negarse a uno mismo, a cumplir mejor las obligaciones de estado, etc.\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, como preparaci\u00f3n para la conmemoraci\u00f3n del acontecimiento que inaugur\u00f3 la era cristiana: el nacimiento de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Puede ser muy iluminante durante este tiempo notar que en la primera lectura que leeremos en la Misa de Nochebuena (o de medianoche) oiremos al Profeta Isa\u00edas hablarnos de un pueblo que caminaba en tinieblas \u2026 [que soportaba un] pesado yugo, y al cual una vara le her\u00eda los hombros<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Y nos dir\u00e1 tambi\u00e9n que fue ese pueblo con toda su oscuridad y su dolor, el que aquella primera Navidad, vio una gran luz y se hizo grande su alegr\u00eda<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>As\u00ed es: a un mundo deprimido, desesperado y desconfiado vino Dios<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Y vino para ordenar a los hombres y al mundo seg\u00fan Dios, para ordenar no s\u00f3lo sus corazones y sus almas sino tambi\u00e9n sus negocios, su vida familiar, sus gobiernos y todo lo humano. Lo cual nos recuerda aquella frase del derecho propio que tantas veces hemos le\u00eddo y escuchado y que en este contexto adquiere encumbrada relevancia: \u201clo que no es asumido no es redimido\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Por eso dec\u00eda nuestro querido San Juan Pablo II citando el Pr\u00f3logo del Evangelio de San Juan, que leeremos esta Navidad: \u201cEl Verbo se hizo carne, y puso su morada entre nosotros<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Al decir se hizo carne, el evangelista quiere aludir a la naturaleza humana, no s\u00f3lo en su condici\u00f3n mortal, sino tambi\u00e9n en su totalidad. Todo lo que es humano, excepto el pecado, fue asumido por el Hijo de Dios. La Encarnaci\u00f3n es fruto de un inmenso amor, que impuls\u00f3 a Dios a querer compartir plenamente nuestra condici\u00f3n humana\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>De tal modo que podemos decir que Dios resolvi\u00f3 los problemas sociales, pol\u00edticos, familiares y econ\u00f3micos del mundo no promulgando un nuevo sistema econ\u00f3mico; no lo hizo mostr\u00e1ndonos una monta\u00f1a de papeles con los resultados de su investigaci\u00f3n, revelando nuevos aspectos del problema; ni tampoco lo hizo con guerras. \u00c9l salv\u00f3 al mundo de sus males al nacer como un Ni\u00f1o en la insignificante villa de Bel\u00e9n, asumiendo todo lo humano.<\/p>\n<p>Si nos fijamos bien, ese aparentemente trivial incidente, tan com\u00fan y tan corriente, que refiere que los due\u00f1os de la posada despidieron a la Sagrada Familia dici\u00e9ndoles simplemente que no hab\u00eda lugar para ellos en la posada, es el evento que dio vuelta el orden del mundo y la soluci\u00f3n que le dio su paz. Cu\u00e1ntas veces hemos le\u00eddo tambi\u00e9n que la Virgen Madre busc\u00f3 refugio en un pesebre y recost\u00f3 al Ni\u00f1o nacido en el suelo de este mundo. Pues bien, ese Ni\u00f1o al dar ese inmenso salto desde la vida celestial hasta el abismo de la existencia humana, como otro Sans\u00f3n sacudi\u00f3 los pilares del mundo desde su misma ra\u00edz, tir\u00f3 abajo el edificio que ya se derrumbaba y construy\u00f3 el Templo del Dios viviente donde los hombres podr\u00e1n nuevamente cantar, porque han encontrado a su Dios. Esa es la Buena Nueva que estamos llamados a proclamar hasta los confines de la tierra.<\/p>\n<h4><strong>1. En Cristo, el tiempo humano se colm\u00f3 de eternidad<\/strong><\/h4>\n<p>Pero puede alguno preguntarse: \u00bfqu\u00e9 tiene que ver el nacimiento de Dios como un Ni\u00f1o con las condiciones sociales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas de su \u00e9poca y de nuestra \u00e9poca? \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n puede existir entre el Ni\u00f1o recostado en la paja de un pesebre y C\u00e9sar en su trono de oro? La respuesta es esta: el nacimiento del Hijo de Dios en la carne fue la introducci\u00f3n en el orden mundial hist\u00f3rico de una nueva vida; fue la proclamaci\u00f3n al mundo que la reconstrucci\u00f3n de la sociedad tiene que ver con su regeneraci\u00f3n espiritual; que las naciones pueden salvarse solamente cuando los hombres renacen a Dios como Dios naci\u00f3 en esa noche para los hombres. Y eso a nosotros, los miembros del Instituto del Verbo Encarnado, no nos puede dejar indiferentes, habiendo sido llamados como somos a \u201clanzarnos osadamente a restaurar todas las cosas en Cristo\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>Al hacerse hombre Dios entra en el orden creado, se hace parte de su historia de un modo totalmente nuevo, se hace cercano a nosotros y nos da una fuerza que viene de lo alto. El derecho propio trae al respecto una frase de San Juan Pablo II que dice: \u201cDios no estuvo nunca tan cercano del hombre \u2212y el hombre jam\u00e1s estuvo tan cercano a Dios\u2212 como precisamente en ese momento\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. Notemos entonces que \u201cel hecho de que el Verbo de Dios se hiciera hombre produjo un cambio fundamental en la condici\u00f3n misma del tiempo. Podemos decir que, en Cristo, el tiempo humano se colm\u00f3 de eternidad. Es una transformaci\u00f3n que afecta al destino de toda la humanidad, ya que \u2018el Hijo de Dios, con su encarnaci\u00f3n, se ha unido, en cierto modo, con todo hombre\u2019<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. [Pues] vino a ofrecer a todos la participaci\u00f3n en su vida divina. [Y] El don de esta vida conlleva una participaci\u00f3n en su eternidad\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>Es decir, \u201cel Salvador&#8230; quiso hacerse Hijo del Hombre para que nosotros pudi\u00e9semos llegar a ser hijos de Dios\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Ese es el verdadero sentido de la Navidad. Jes\u00fas se hizo hombre para hacernos part\u00edcipes de su vida divina y luego de su gloria eterna. Es por esto que Cristo nace como Ni\u00f1o: para ense\u00f1arnos que la liberaci\u00f3n de todo el caos econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico puede ser logrado s\u00f3lo por un nacimiento. El nacimiento de Cristo en las almas.<\/p>\n<p>Siendo lo nuestro propio \u201crestaurar, \u00edntegramente, en Cristo, todas las cosas\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, parece ser necesario volver a recalcar que el \u201cEvangelio tambi\u00e9n debe penetrar, purificar y transformar el orden econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>Al tiempo del nacimiento de Cristo, la humanidad estaba cansada, estaba mental y espiritualmente exhausta; por cuatro mil a\u00f1os hab\u00eda estado haciendo el experimento del humanismo, y se encontraba como un hombre enfermo que no se puede curar a s\u00ed mismo. Estaba en un estado como el de nuestro mundo que desde los d\u00edas del Renacimiento ha tratado de construir una civilizaci\u00f3n sobre la autosuficiencia del hombre sin Dios.<\/p>\n<p>Cu\u00e1nto tardamos los hombres en reconocer que la humanidad as\u00ed por s\u00ed sola se hunde y se vuelve poco m\u00e1s o menos que una bestia. Tenemos pruebas suficientes de que gente de una cultura avanzada puede terminar siendo una cultura salvaje\u2026 (basta con mirar el noticiero alguna de estas noches).<\/p>\n<p>Sin una ayuda sobrenatural la sociedad va de mal en peor hasta que su deterioraci\u00f3n se vuelve universal. Es la ley del hombre sin Dios, no la evoluci\u00f3n sino el retroceso; tal como es la ley del girasol sin sol.<\/p>\n<p>La humanidad librada a s\u00ed misma no puede ni siquiera atarse los cordones de los zapatos. Con todo el conocimiento que hoy en d\u00eda tiene el hombre acerca de la qu\u00edmica, de la gen\u00e9tica\u2026 no podemos hacer una vida humana en un laboratorio porque nos hace falta el principio vivificante que es el alma, la cual s\u00f3lo viene de Dios. La vida no es un empuj\u00f3n desde abajo, sino un don de arriba. No es el resultado del necesario ascenso del hombre, sino del descendimiento de Dios. No es \u201cprogreso\u201d; es el fruto de la Encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por tanto, como aquel mundo en el cual Cristo naci\u00f3, el mundo de hoy en d\u00eda tambi\u00e9n necesita no de una mezcla de ideas viejas retocadas, no de un nuevo sistema econ\u00f3mico, no de un nuevo sistema financiero: necesita un Nuevo Nacimiento. Necesita la irrupci\u00f3n en su orden de una nueva vida y un nuevo esp\u00edritu, el cual s\u00f3lo Dios puede dar. No nos podemos dar a nosotros mismos ese Nuevo Nacimiento del mismo modo que ninguno de nosotros puede nacer de nuevo naturalmente. Si hemos de renacer a esta vida nueva, el principio de regeneraci\u00f3n debe venir del cielo y ese es precisamente el significado de la Encarnaci\u00f3n: la introducci\u00f3n en el mundo al nivel de la vida humana de la Vida de Dios, quien vino no a juzgar el mundo sino a salvarlo. Y es por eso que decimos que el Verbo Encarnado resolvi\u00f3 nuestros problemas naciendo como Ni\u00f1o, porque la regeneraci\u00f3n de la sociedad tiene que ver con nacer, nacer a la vida de la gracia y crecer seg\u00fan ella. En este sentido, la Encarnaci\u00f3n no es algo del pasado. \u00bfC\u00f3mo puede Dios pertenecer al pasado? La Encarnaci\u00f3n est\u00e1 teniendo lugar ahora<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<\/p>\n<p>Pues, lo que Dios hizo a su naturaleza humana individual \u2013la cual tom\u00f3 de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda\u2013 es lo que desea hacer, en no menor grado, a cada naturaleza humana en el mundo; es decir, hacernos part\u00edcipes de la vida divina. El Verbo Encarnado que desde toda la eternidad quiso nacer en Bel\u00e9n aquella noche fr\u00eda de Navidad, quiere que nosotros y todos los hombres y mujeres que caminan por este mundo, nazcamos a la eternidad de nuestro Padre Celestial, hechos creaturas nuevas, pose\u00eddos por la vida nueva de su gracia y miembros de su Reino.<\/p>\n<p>La misma vida divina que vino al mundo hace dos mil veinte a\u00f1os debe volver a impregnar el proceso del mundo. Y a menos que renazca a esa nueva vida, el mundo perecer\u00e1. Por eso afirmamos una vez m\u00e1s que hoy como ayer \u201cla correcta inteligencia del misterio adorable de la Encarnaci\u00f3n del Verbo es tambi\u00e9n la clave de b\u00f3veda para entender y construir todo el orden temporal humano, su cultura y su civilizaci\u00f3n. Confesar la aut\u00e9ntica e \u00edntegra condici\u00f3n humana de Jes\u00fas, asumida por el Verbo eterno de Dios, permite \u2018recuperar la dimensi\u00f3n de lo divino en toda realidad terrena\u2019<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. Esta es la verdad que debe impulsarnos a la misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Nunca debemos olvidar que nosotros \u201cconfesamos al \u00danico Due\u00f1o y Se\u00f1or Nuestro Jesucristo<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>, y que en \u00c9l est\u00e1 comprendida una referencia a todas las creaturas. [\u2026] [Lo cual significa que \u00c9l] es el punto de uni\u00f3n y cita de Dios y del hombre; de lo escatol\u00f3gico y de lo encarnado; de las distancias siderales y del mil\u00edmetro. Por eso, nada escapa a Cristo: ni los viajes espaciales, ni el mundo de la electr\u00f3nica y de las computadoras, de la ciencia m\u00e1s actual o de la t\u00e9cnica m\u00e1s perfeccionada, ni de los descubrimientos recientes, ni de la familia, el trabajo, la cultura, lo econ\u00f3mico-pol\u00edtico, etc.\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. El evangelizar en \u201clos are\u00f3pagos modernos\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> no es simplemente una met\u00e1fora, es nuestra tarea hacerlo realidad.<\/p>\n<p>Al escribir estos p\u00e1rrafos parece inevitable traer a la memoria el encendido pedido que nos hac\u00eda San Juan Pablo II en el discurso inaugural de su pontificado: \u201c\u00a1Abrid, m\u00e1s todav\u00eda, abrid de par en par las puertas a Cristo! Abrid a su potestad salvadora los confines de los Estados, los sistemas econ\u00f3micos y los pol\u00edticos, los extensos campos de la cultura, de la civilizaci\u00f3n y del desarrollo. \u00a1No teng\u00e1is miedo!\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>.<\/p>\n<p>Asimismo, cu\u00e1n oportuno y relevante resulta el recordar la paternal exhortaci\u00f3n que hac\u00eda en 1984 a unos religiosos y que parece estar dirigida especialmente hacia nosotros aqu\u00ed y ahora: \u201c\u00a1Tened fe en la Encarnaci\u00f3n! La cercan\u00eda de las fiestas navide\u00f1as me mueve a destacar este programa fundamental de vuestra vida religiosa [\u2026] Tener fe en la Encarnaci\u00f3n significa en primer t\u00e9rmino creer firmemente en la Providencia Divina. Pues Dios ha manifestado concretamente su amor a la humanidad entrando en ella como Hombre y como Salvador. Escribe San Juan: en esto est\u00e1 la caridad, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que \u00c9l nos am\u00f3 y envi\u00f3 a su Hijo, v\u00edctima expiatoria de nuestros pecados<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. Muchos sucesos de la vida actual nos chocan y turban; la \u2018antropolog\u00eda cristiana\u2019 basada en el concepto de la \u2018persona humana\u2019 creada por Dios, redimida por Cristo, iluminada por la Iglesia, responsable de sus actos para la eternidad, est\u00e1 en oposici\u00f3n con la antropolog\u00eda inmanentista e historicista sin relaci\u00f3n alguna con la Revelaci\u00f3n. [\u2026] Pero con todo ello, la conmemoraci\u00f3n de la Navidad vuelve a destacar y sigue destacando que el Verbo se hizo carne para iluminar a la humanidad sobre su destino verdadero y sobre la presencia del amor divino en las vicisitudes de la historia. Se necesita humildad para aceptar y vivir esta realidad. Tener fe en la Encarnaci\u00f3n significa asimismo amar al hombre, cualquiera sea, como criatura de Dios. El mismo hecho de que Dios haya querido hacerse hombre indica claramente cu\u00e1nto lo ama, estima y valora \u00c9l. [\u2026] Y, en fin, tener fe en la Encarnaci\u00f3n significa socorrer a las almas para salvarlas. Pues para esto naci\u00f3 en la gruta de Bel\u00e9n y muri\u00f3 en la cruz\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>.<\/p>\n<p>Por eso es ineludible el llamado a someter para nuestro Se\u00f1or todo lo humano y no \u201cdejar de intentar nada para que el amor de Cristo tenga primado supremo en la Iglesia y en la sociedad\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>: puesto que \u00c9l es el \u00fanico que comunica a los hombres con Dios, \u2018es necesario que toda la cultura humana sea henchida por el Evangelio\u2019<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>. He ah\u00ed el rol important\u00edsimo y fundamental que nuestra peque\u00f1a Familia Religiosa est\u00e1 llamada a desempe\u00f1ar.<\/p>\n<p>\u201cLa Navidad es la luz divina que da valor y sentido a la vida de las personas y a la historia de la humanidad\u201d, dec\u00eda el Padre Espiritual del Instituto. Por eso el gastar nuestras vidas en multiplicar navidades debe ser el prop\u00f3sito de nuestro sacerdocio. Pues que para que Dios nazca nuevamente en el coraz\u00f3n de tantos hombres y de tantas mujeres que todav\u00eda no conocen a Cristo o que quiz\u00e1s conoci\u00e9ndole no son coherentes con ello, es que nos ha sido conferido el sacramento del orden. La evangelizaci\u00f3n, la predicaci\u00f3n de la Buena Nueva, nos corresponde a cada uno personalmente a pesar de nuestra peque\u00f1ez, de la falta de medios y de las circunstancias adversas.<\/p>\n<p>La consigna de esta Navidad sigue siendo el contemplar nuestra vida con los ojos de Dios llenos de confianza y amor. Jes\u00fas naci\u00f3 en la pobreza de Bel\u00e9n para abrazar toda nuestra humanidad. Jes\u00fas vuelve a nosotros tambi\u00e9n este a\u00f1o para renovar el arcano prodigio de la salvaci\u00f3n ofrecida a todos los hombres y a todo el hombre. Su gracia act\u00faa silenciosamente en la intimidad de cada alma, porque la salvaci\u00f3n es esencialmente un di\u00e1logo de fe y de amor con Cristo, adorado en el misterio de la Encarnaci\u00f3n. Aceptemos este misterio como el verdadero regalo de la Navidad y seamos, a su vez, distribuidores magn\u00e1nimos de dicho Don para que por medio de nuestra entrega triunfen, hoy como siempre, los ideales \u2212los \u00fanicos que consuelan\u2212 de la vida gastada en la fe, en la caridad, en la bondad, en la santidad.<\/p>\n<p>Y esto nos lleva al siguiente punto:<\/p>\n<h4><strong>2. Llevar el misterio de la Navidad a las gentes<\/strong><\/h4>\n<p>San Juan de la Cruz escribi\u00f3 que \u201clas obras de la Encarnaci\u00f3n del Verbo y misterios de la fe; las cuales, por ser mayores obras de Dios y que mayor amor en s\u00ed encierran que las de las criaturas, hacen en el alma mayor efecto de amor\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>. San Juan Pablo II, por su parte, imbuido sin duda de la doctrina sanjuanista, no dudaba en afirmar que \u201cen la Encarnaci\u00f3n, m\u00e1s que en cualquier otra obra, se revela la gloria de Dios\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.<\/p>\n<p>Por tanto, el llevar a todos los pueblos la luz de la verdad del Dios Humanado que nos ha sido dado por \u201chermano, compa\u00f1ero y maestro, precio y premio\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a> no s\u00f3lo es una excelente manera de dar gloria a Dios, sino que es el prop\u00f3sito mismo de la evangelizaci\u00f3n y, ciertamente, una de las pr\u00e1cticas pastorales m\u00e1s efectivas, o mejor dicho, \u201cla pr\u00e1ctica pastoral\u201d. Explica el Santo Padre: \u201cEl hombre no puede vivir sin amor. Est\u00e1 llamado a amar a Dios y al pr\u00f3jimo, pero para amar verdaderamente debe tener la certeza de que Dios lo quiere\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>. Y para ello nada mejor que el misterio del Hijo Dios reci\u00e9n nacido que pide nuestro amor \u201ca trav\u00e9s del cual aprendemos espont\u00e1neamente a entrar en sus sentimientos, en su pensamiento y en su voluntad: aprendamos a vivir con \u00c9l y a practicar tambi\u00e9n con \u00c9l la humildad de la renuncia que es parte esencial del amor\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>. Ese es el \u201cmayor efecto de amor\u201d que queremos lograr.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 m\u00e1s elocuente para las almas \u201cque la ternura de Dios: Dios que nos mira con ojos llenos de afecto, que acepta nuestra miseria, Dios enamorado de nuestra peque\u00f1ez\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>.<\/p>\n<h4><strong>3. Un ejemplo del todo singular<\/strong><\/h4>\n<p>Antes de mencionar las diferentes actividades que el derecho propio nos propone durante el tiempo de la Navidad, quisiera mencionar, a modo de un ejemplo del todo singular para nosotros, c\u00f3mo San Juan Pablo II viv\u00eda la Navidad, pues lo viv\u00eda como un tiempo de particular intensidad espiritual. Pues, estimamos que su ejemplo, tan humano y a la vez tan sobrenatural, se puede replicar con cierta facilidad en nuestras vidas, en nuestras comunidades, en nuestras misiones, dada su simplicidad. Veamos:<\/p>\n<p>Su devoci\u00f3n por el misterio de la Navidad se remonta a su ni\u00f1ez y lo describe muy sucinta pero hermosamente en una carta dirigida a los ni\u00f1os: \u201cCuando, hace muchos a\u00f1os, yo era un ni\u00f1o como vosotros, entonces yo viv\u00eda tambi\u00e9n la atm\u00f3sfera serena de la Navidad, y al ver brillar la estrella de Bel\u00e9n corr\u00eda al Nacimiento con mis amigos para recordar lo que sucedi\u00f3 en Palestina hace 2000 a\u00f1os. Los ni\u00f1os manifest\u00e1bamos nuestra alegr\u00eda ante todo con cantos. \u00a1Qu\u00e9 bellos y emotivos son los villancicos, que en la tradici\u00f3n de cada pueblo se cantan en torno al Nacimiento! \u00a1Qu\u00e9 profundos sentimientos contienen y, sobre todo, cu\u00e1nta alegr\u00eda y ternura expresan hacia el divino Ni\u00f1o venido al mundo en la Nochebuena! Tambi\u00e9n los d\u00edas que siguen al nacimiento de Jes\u00fas son d\u00edas de fiesta: as\u00ed, ocho d\u00edas m\u00e1s tarde, se recuerda que, seg\u00fan la tradici\u00f3n del Antiguo Testamento, se dio un nombre al Ni\u00f1o, llam\u00e1ndole Jes\u00fas\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>.<\/p>\n<p>Quienes vivieron con el Santo Padre las Navidades atestiguan<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a> cu\u00e1nto le gustaba este tiempo del a\u00f1o y c\u00f3mo ansiaba la llegada de la Navidad. Dicen que siempre quer\u00eda celebrarlo en una atm\u00f3sfera familiar, de acuerdo a la tradici\u00f3n polaca; por eso, generalmente invitaba a todos los que compart\u00edan con \u00e9l su vida diaria, las religiosas que trabajaban en su casa y los secretarios. Tambi\u00e9n invitaba a alguno de sus viejos amigos de Cracovia junto con sus familias. En la noche de Navidad, Juan Pablo II comenzaba por encender una vela y colocarla en la ventana. Cuentan que comenz\u00f3 con esa tradici\u00f3n en 1981, cuando el General Jaruzelski declar\u00f3 la ley marcial en Polonia; y el Papa quer\u00eda simbolizar con esa vela su cercan\u00eda a sus conciudadanos perseguidos. Una vez hecho eso, se le\u00eda un pasaje del Evangelio y s\u00f3lo despu\u00e9s de eso comenzaba la cena en la que, por supuesto, se serv\u00edan platos tradicionales polacos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la cena se cantaban villancicos. Quienes vivieron con \u00e9l testimonian que le gustaba mucho cantar y durante el tiempo de Navidad lo hac\u00eda cada noche desde el 24 de diciembre hasta el 6 de enero.<\/p>\n<p>A Juan Pablo II le gustaba tambi\u00e9n y mucho el \u00e1rbol de Navidad. Fue \u00e9l quien inici\u00f3 la tradici\u00f3n de poner un pesebre monumental junto a un \u00e1rbol de Navidad gigante en la Plaza San Pedro. No conforme con esto, tambi\u00e9n le gustaba decorar su departamento con los peque\u00f1os arbolitos de las monta\u00f1as polacas de Zakopane que le mandaban y en el pasillo siempre se encontraba durante el tiempo navide\u00f1o un pesebre, \u201cporque no hay Navidad sin un pesebre\u201d sol\u00eda decir. Es m\u00e1s, \u201cen el per\u00edodo navide\u00f1o el establo con el pesebre ocupa un lugar central en la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>, puso por escrito el Santo Padre.<\/p>\n<p>Ahora bien, debajo del arbolito de Navidad no hab\u00eda regalos \u2212siguiendo la tradici\u00f3n polaca\u2212 en la que los regalos se entregan el 6 de diciembre, el d\u00eda de San Nicolas. Entonces ese d\u00eda, \u201cSan Nicol\u00e1s ven\u00eda al refectorio anunciado por campanas. Era una de las hermanas disfrazada como el \u2018Santo de los regalos\u2019. No s\u00e9 si deber\u00eda decirte esto\u201d, dec\u00eda uno de sus secretarios \u2212el ahora Arzobispo Mieczyslaw Mokrzycki\u2212 y continuaba: \u201cA decir verdad, en mi primer a\u00f1o en la casa papal yo estaba sorprendido, porque me parec\u00eda una fiesta de ni\u00f1os y todos \u00e9ramos ya bastante crecidos. Pero realmente me conmov\u00eda mucho ver c\u00f3mo el Papa nos quer\u00eda y tambi\u00e9n porque entend\u00eda que en esos momentos \u00e9l estaba recordando su ni\u00f1ez en Wadowice\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>. \u201cA ese punto, \u2018San Nicolas\u2019 ten\u00eda algo que decirle a cada persona all\u00ed presente antes de hacer la entrega de regalos. Peque\u00f1as cosas: masas, frutas, una bufanda, una camisa, guantes. Brome\u00e1bamos y nos re\u00edamos. Y as\u00ed fue siempre, cada a\u00f1o, hasta el final, hasta diciembre de 2004\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>.<\/p>\n<p>Este peque\u00f1o testimonio nos deja entrever, a la vez que la simplicidad de coraz\u00f3n del Papa Santo, el cuidado y la importancia que le daba a cada detalle de la Navidad en familia, como queriendo hacer percibir a los dem\u00e1s \u2212de manera tangible\u2212 el amor de Dios por cada uno de ellos de manera personal.<\/p>\n<p>Movido seguramente por la misma intenci\u00f3n, no es un detalle menor el recordar el hecho de que en 1959, siendo obispo, celebr\u00f3 la Navidad al aire libre en Nowa Huta, la llamada \u2018modelo de ciudad obrera\u2019 en las afueras de Cracovia, la primera ciudad en la historia de Polonia construida deliberadamente sin iglesia.<\/p>\n<p>Asimismo, a lo largo y ancho de todo su pontificado, pero especialmente en Navidad, San Juan Pablo II se esforzaba para que a todos llegase \u201cla ternura inaudita de Dios que se ofrece a todos los hombres y que se manifiesta de forma admirable en el Ni\u00f1o de Bel\u00e9n\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>. \u00c9l quer\u00eda contagiar a todos del esp\u00edritu navide\u00f1o. As\u00ed, por ejemplo, cuando visit\u00f3 New York en octubre de 1995, frente a miles de personas en el Central Park, el Papa que amaba la Navidad desde que era un ni\u00f1o, repentinamente dej\u00f3 de lado el texto que ten\u00eda preparado y empez\u00f3 a hablar sobre uno de sus villancicos polacos favoritos, y que luego comenz\u00f3, espont\u00e1neamente, a cantar. La multitud aplaud\u00eda complacida, a lo cual el Papa respondi\u00f3 diciendo: \u201cY pensar que ni siquiera saben polaco\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>, y la gente aplaudi\u00f3 m\u00e1s vigorosamente todav\u00eda. Entonces dijo: \u201cEse es un himno que nos conmueve profundamente al recordarnos que Jes\u00fas, el Hijo de Dios, naci\u00f3 de Mar\u00eda, naci\u00f3 para santificarnos y para hacernos hijos e hijas adoptivos de Dios. Es un himno al poder creativo del Esp\u00edritu Santo. Es una canci\u00f3n para ayudarnos a no tener miedo. Si hablo de Navidad es porque en menos de cinco a\u00f1os llegaremos al final del Segundo Milenio, dos mil a\u00f1os desde el nacimiento de Cristo en esa primera noche de Navidad en Bel\u00e9n. Debemos dejar que el Esp\u00edritu Santo nos prepare para este importante acontecimiento, que es otra etapa significativa de su paso por la historia y de nuestra peregrinaci\u00f3n de fe\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>.<\/p>\n<h4><strong>4. Nuestro modo de celebrar la Navidad<\/strong><\/h4>\n<p>Similarmente, y bajo la gu\u00eda del papa polaco, cada uno de los miembros del Instituto, impregnados de la fe en el misterio de la Encarnaci\u00f3n y con gran entusiasmo apost\u00f3lico<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a> y entrega sacerdotal<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a> no s\u00f3lo debe vivir personalmente el tiempo navide\u00f1o en toda su profundidad espiritual y con alegr\u00eda festiva<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>, sino que adem\u00e1s debe esforzarse por trasmitir, contagiar y formar a otros en el esp\u00edritu propio de la Navidad; incluso a trav\u00e9s de las expresiones m\u00e1s humildes de la sensibilidad popular como pueden ser el armar un buen pesebre, el decorar un lindo \u00e1rbol de navidad, el promover la participaci\u00f3n de tantos como sea posible en el \u2018pesebre viviente\u2019, el organizar peregrinaciones a los pesebres en las distintas iglesias o casas de los fieles, el canto de los villancicos o conciertos de Navidad, etc. Todas esas expresiones de piedad popular hacen que la gente capte de un modo intuitivo<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>:<\/p>\n<p>&#8211; el valor de la \u2018espiritualidad del don\u2019, propia de la Navidad: un ni\u00f1o nos ha nacido, un hijo se nos ha dado<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>, don que es expresi\u00f3n del amor infinito de Dios que tanto am\u00f3 al mundo que nos ha dado a su Hijo \u00fanico<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>;<\/p>\n<p>&#8211; el mensaje de solidaridad que conlleva el acontecimiento de Navidad: solidaridad sobre todo con el hombre pecador, por el cual, en Jes\u00fas, Dios se ha hecho hombre por nosotros los hombres y por nuestra salvaci\u00f3n; solidaridad con los pobres, porque el Hijo de Dios siendo rico se ha hecho pobre para enriquecernos por medio de su pobreza<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>;<\/p>\n<p>&#8211; el valor sagrado de la vida y el acontecimiento maravilloso que se realiza en el parto de toda mujer, porque mediante el parto de Mar\u00eda, el Verbo de la vida ha venido a los hombres y se ha hecho visible<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>;<\/p>\n<p>&#8211; el valor de la alegr\u00eda y de la paz mesi\u00e1nicas, aspiraciones profundas de los hombres de todos los tiempos: los \u00c1ngeles anuncian a los pastores que ha nacido el Salvador del mundo, el Pr\u00edncipe de la paz<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a> y expresan el deseo de paz en la tierra a los hombres que ama Dios<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>;<\/p>\n<p>&#8211; el clima de sencillez y de pobreza, de humildad y de confianza en Dios, que envuelve los acontecimientos del nacimiento del ni\u00f1o Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, de un modo sencillo, todas esas pr\u00e1cticas de piedad contribuyen a salvaguardar la memoria de la venida terrena de nuestro Se\u00f1or, y hacen que la fuerte tradici\u00f3n religiosa vinculada a la Navidad no se convierta en terreno abonado para el consumismo ni para la infiltraci\u00f3n del neopaganismo<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>.<\/p>\n<p>El derecho propio, aunque escuetamente, enumera por su parte varias actividades que no s\u00f3lo se esperan que se hagan en nuestras casas de formaci\u00f3n o en nuestras parroquias, sino que desea que se potencien y enriquezcan lo m\u00e1s que se pueda \u2212siempre que la prudencia pastoral as\u00ed lo permita\u2212 dando lugar a que la creatividad apost\u00f3lica haga surgir otras actividades que provoquen en las almas la deseada \u201csanta familiaridad con el Verbo hecho carne\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>.<\/p>\n<ul>\n<li>El Directorio de Parroquias, por ejemplo, menciona que se debe solemnizar la Vigilia de Navidad<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a>, que muy bien puede ir precedida por una novena de Navidad ya que se trata de uno de los momentos fuertes de la pastoral parroquial<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>. Asimismo, destaca que este tiempo debe ser aprovechado al m\u00e1ximo en vistas a lo cual se lo ha de preparar con esmero<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a><\/li>\n<li>El Directorio de Obras de Misericordia se\u00f1ala adem\u00e1s que \u201cser\u00eda loable fomentar entre nuestros laicos las obras de misericordia. Tales como la piadosa tradici\u00f3n de vestir un ni\u00f1o pobre el d\u00eda de Navidad en memoria del ni\u00f1o de Bel\u00e9n, o a toda la familia el d\u00eda de la Sagrada Familia\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a>. No se debe olvidar la caridad con los pobres que acuden a buscar comida a la hora de preparar la cena de Navidad<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a> y esto no s\u00f3lo en las misiones sino tambi\u00e9n en las casas de formaci\u00f3n.<\/li>\n<li>El Directorio de Seminarios Menores dice a su vez que uno de los hobbies que ser\u00eda lindo que aprendiesen los seminaristas menores son diversas t\u00e9cnicas para construir pesebres<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>. En otro lado tambi\u00e9n se sugiere la creaci\u00f3n de una Asociaci\u00f3n de Pesebres Navide\u00f1os que se ocupen de promover, difundir y premiar los pesebres p\u00fablicos y familiares que se hagan en una parroquia<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Por otra parte, el Directorio de piedad popular y la liturgia emanado por la Congregaci\u00f3n para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos durante el pontificado de Juan Pablo II sugiere cosas que muy bien pueden enriquecer las actividades que ya se hacen o se pueden empezar a poner en pr\u00e1ctica ya sea a nivel comunitario o parroquial seg\u00fan corresponda<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>, as\u00ed por ejemplo:<\/p>\n<p><strong><em>\u2192 Durante el Adviento<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El Directorio se\u00f1ala la tradici\u00f3n de la corona de Adviento, que es costumbre sobre todo en los pa\u00edses germ\u00e1nicos y en Am\u00e9rica del Norte, y se ha convertido en un s\u00edmbolo del Adviento en los hogares cristianos. La corona de Adviento consiste en cuatro cirios sobre una corona de ramos verdes que se van encendiendo progresivamente, domingo tras domingo, hasta la solemnidad de Navidad. Es memoria de las diversas etapas de la historia de la salvaci\u00f3n antes de Cristo y s\u00edmbolo de la luz prof\u00e9tica que iba iluminando la noche de la espera, hasta el amanecer del Sol de justicia<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a>. Es bueno hacerla, y hacerla bien, explicando sea a los fieles como a los religiosos de nuestras comunidades el valor de estas tradiciones.<\/p>\n<p>Asimismo, se mencionan las procesiones de Adviento que son un anuncio por las calles de la ciudad del pr\u00f3ximo nacimiento del Salvador (la \u2018clara estrella\u2019 en algunos lugares de Italia), o bien representaciones del camino de Jos\u00e9 y Mar\u00eda hacia Bel\u00e9n, y su b\u00fasqueda de un lugar acogedor para el nacimiento de Jes\u00fas (conocidas como las \u2018posadas\u2019 en la tradici\u00f3n espa\u00f1ola y latinoamericana). O como lo son tambi\u00e9n las novenas que se realizan de madrugada en algunas de nuestras misiones como en Filipinas (conocido como el Simbang Gabi), Guyana, etc.<\/p>\n<p><strong><em>\u2192 Para la Nochebuena:<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En el tiempo que discurre entre las primeras V\u00edsperas de Navidad y la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica de media noche, junto con la tradici\u00f3n de los villancicos, que son instrumentos muy poderosos para transmitir el mensaje de alegr\u00eda y paz de Navidad, la piedad popular propone algunas de sus expresiones de oraci\u00f3n, distintas seg\u00fan los pa\u00edses, que es oportuno valorar y, si es preciso, armonizar con las celebraciones de la Liturgia. Se pueden presentar, por ejemplo:<\/p>\n<p>&#8211; los \u201cNacimientos vivientes\u201d, la inauguraci\u00f3n del Nacimiento dom\u00e9stico, que puede dar lugar a una ocasi\u00f3n de oraci\u00f3n de toda la familia: oraci\u00f3n que incluya la lectura de la narraci\u00f3n del nacimiento de Jes\u00fas seg\u00fan San Lucas, en la cual resuenen los cantos t\u00edpicos de la Navidad y se eleven las s\u00faplicas y las alabanzas, sobre todo las de los ni\u00f1os, protagonistas de este encuentro familiar;<\/p>\n<p>&#8211; la inauguraci\u00f3n del \u00e1rbol de Navidad. Tambi\u00e9n se presta a un acto de oraci\u00f3n familiar semejante al anterior.<\/p>\n<p>&#8211; la cena de Navidad. La familia cristiana que todos los d\u00edas, seg\u00fan la tradici\u00f3n, bendice la mesa y da gracias al Se\u00f1or por el don de los alimentos, realizar\u00e1 este gesto con mayor intensidad y atenci\u00f3n en la cena de Navidad, en la que se manifiestan con toda su fuerza la firmeza y la alegr\u00eda de los v\u00ednculos familiares.<\/p>\n<p>La Iglesia desea adem\u00e1s que todos los fieles participen en la noche del 24 de diciembre, a ser posible, en el Oficio de Lecturas, como preparaci\u00f3n inmediata a la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda de media noche. Donde esto no se haga, puede ser oportuno preparar una vigilia con cantos, lecturas y elementos de la piedad popular, inspir\u00e1ndose en dicho oficio.<\/p>\n<p>En la Misa de media noche, que tiene un gran sentido lit\u00fargico y goza del aprecio popular, se podr\u00e1n destacar:<\/p>\n<p>&#8211; al comienzo de la Misa, el canto del anuncio del nacimiento del Se\u00f1or, con la f\u00f3rmula del Martirologio Romano;<\/p>\n<p>&#8211; la oraci\u00f3n de los fieles que deber\u00e1 asumir un car\u00e1cter verdaderamente universal, incluso, donde sea oportuno, con el empleo de varios idiomas como un signo; y en la presentaci\u00f3n de los dones para el ofertorio siempre habr\u00e1 un recuerdo concreto de los pobres;<\/p>\n<p>&#8211; al final de la celebraci\u00f3n podr\u00e1 tener lugar el beso de la imagen del Ni\u00f1o Jes\u00fas por parte de los fieles, y la colocaci\u00f3n de la misma en el nacimiento que se haya puesto en la iglesia o en alg\u00fan lugar cercano.<\/p>\n<p>No deja de ser importante el instruir catequ\u00e9ticamente a las personas sobre la posibilidad de ganar indulgencias plenarias durante la bendici\u00f3n Urbi et orbi impartida por el Papa y que debe ir acompa\u00f1ada de la confesi\u00f3n y la comuni\u00f3n de quien la reciba con fe y devoci\u00f3n, incluso a trav\u00e9s de la televisi\u00f3n, la radio o internet.<\/p>\n<p>Una palabra quisiera agregar sobre los cantos navide\u00f1os, los villancicos, que deben llenar todo este tiempo. Es hermoso que fomentemos estos cantos, en la liturgia, en las familias, en los grupos parroquiales, en las procesiones navide\u00f1as, etc. Que nosotros, religiosos, podamos ser instrumentos, para mantener, enriquecer y acrecentar estas hermosas tradiciones.<\/p>\n<p><strong><em>\u2192 La fiesta de la Sagrada Familia<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Para la fiesta de la Sagrada Familia (Domingo en la octava de Navidad) se debe animar en nuestras parroquias a que toda la familia participe unida, ese d\u00eda, en la Eucarist\u00eda. Y resultar\u00eda muy significativo que la familia se encomendase nuevamente al patrocinio de la Sagrada Familia de Nazaret, que se realice la bendici\u00f3n de los hijos, o que se renueven las promesas matrimoniales. En varias de nuestras jurisdicciones, este d\u00eda se utiliza tambi\u00e9n para reunirnos los religiosos con los terciarios para celebrar el tiempo de Navidad \u201cen familia\u201d y que ya ha se ha constituido en una hermosa tradici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em>\u2192 El 31 de diciembre<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Es costumbre la exposici\u00f3n prolongada del Sant\u00edsimo Sacramento, que ofrece una ocasi\u00f3n tanto a los religiosos como a los fieles para un tiempo de oraci\u00f3n, preferentemente en silencio; el canto del Te Deum, como expresi\u00f3n comunitaria de alabanza y agradecimiento por los beneficios obtenidos de Dios en el curso del a\u00f1o que est\u00e1 a punto de terminar.<\/p>\n<p>En algunos lugares, sobre todo en comunidades mon\u00e1sticas, la noche del 31 de diciembre tiene lugar una vigilia de oraci\u00f3n que se suele concluir con la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda. Se debe alentar esta vigilia, y su celebraci\u00f3n tiene que estar en armon\u00eda con los contenidos lit\u00fargicos de la Octava de la Navidad, vivida no s\u00f3lo como una reacci\u00f3n justificada ante la despreocupaci\u00f3n y disipaci\u00f3n con la que la sociedad vive el paso de un a\u00f1o a otro, sino como ofrenda vigilante al Se\u00f1or, de las primicias del nuevo a\u00f1o.<\/p>\n<p><strong><em>\u2192 La solemnidad de Santa Mar\u00eda, Madre de Dios<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En Occidente el 1 de enero es un d\u00eda para felicitarse: es el inicio del a\u00f1o civil. Los fieles est\u00e1n envueltos en el clima festivo del comienzo del a\u00f1o y se intercambian, con todos, los deseos de \u201cFeliz a\u00f1o\u201d. Sin embargo, es bueno saber dar a esta costumbre un sentido cristiano, y hacer de ella casi una expresi\u00f3n de piedad. Los fieles saben que \u201cel a\u00f1o nuevo\u201d est\u00e1 bajo el se\u00f1or\u00edo de Cristo y por eso, al intercambiarse las felicitaciones y deseos, lo ponen, impl\u00edcita o expl\u00edcitamente, bajo el dominio de Cristo, a quien pertenecen los d\u00edas y los siglos eternos<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a>.<\/p>\n<p>Con esta conciencia se relaciona la costumbre, bastante extendida, de cantar el 1 de enero el himno Veni, creator Spiritus, para que el Esp\u00edritu del Se\u00f1or dirija los pensamientos y las acciones de todos y cada uno de los fieles y de las comunidades cristianas durante todo el a\u00f1o. Adem\u00e1s, ese d\u00eda, desde el 1967, se celebra la \u201cJornada mundial de la paz\u201d.<\/p>\n<p>En fin, mucho m\u00e1s se podr\u00eda decir, pero lo importante es que todos vivamos la Navidad como se debe: cristianamente, en familia, y con alegr\u00eda festiva. \u00a1Cu\u00e1n necesitado est\u00e1 nuestro mundo de todo eso! Es nuestro honroso oficio impregnar la cultura de la verdad de la Navidad: \u201cEl Hijo unig\u00e9nito de Dios, queriendo que tambi\u00e9n nosotros fu\u00e9ramos part\u00edcipes de su divinidad, asumi\u00f3 nuestra naturaleza humana, para que, hecho hombre, hiciera dioses a los hombres\u201d<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a>, es decir, part\u00edcipes por gracia de la naturaleza divina. Y es imperioso implorar al cielo que descienda sobre las almas \u2013como el roc\u00edo desciende cada ma\u00f1ana sobre el campo\u2013 esa vida divina que fecunda las almas.<\/p>\n<p>\u00a1Santas Navidades! y \u00a1Santo a\u00f1o!, que es lo mismo que desearles todo, todo lo bueno de la vida de ac\u00e1 que sirva o no estorbe para ganarse todo lo bueno de la vida de all\u00e1, que es la vida verdadera.<\/p>\n<p>Y como los deseos, si no se convierten en obras o en oraciones, no sirven para nada, convirtamos nuestros deseos en s\u00faplicas al Verbo Encarnado y su Sant\u00edsima Madre los unos por los otros.<\/p>\n<p>Que la sencillez y la ternura del Ni\u00f1o en Bel\u00e9n anide en sus corazones y se expanda a sus comunidades y, mejor a\u00fan, a todo el mundo, gracias a Ustedes.<\/p>\n<p>\u00a1Muy feliz y Santa Navidad!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> A los religiosos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en Roma (23\/12\/1984).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Directorio de Espiritualidad, 103<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. Is 9, 2; 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. Is 9, 1<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Citamos libremente al VEN. ARZOBISPO FULTON J. SHEEN, The Prodigal World, Cap. 1. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Constituciones, 11; op. cit. SAN IRENEO, citado en el Documento de Puebla, 400.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Jn 1, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Audiencia General (10\/12\/1997).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Directorio de Espiritualidad, 1; op. cit. Ef 1, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Directorio de Espiritualidad, 25; op. cit. SAN JUAN PABLO II, Alocuci\u00f3n Dominical (02\/08\/1981), 2; OR (09\/08\/1981), 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Gaudium et Spes, 22<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> SAN JUAN PABLO II, Audiencia General (10\/12\/1997).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Directorio de Espiritualidad, 80; op. cit. SAN LE\u00d3N MAGNO, citado en Liturgia de las Horas, t. I, 363.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Constituciones, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura, 223.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> VEN. ARZOBISPO FULTON J. SHEEN, The Prodigal World, cap. 1. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> SAN JUAN PABLO II, Saludo a las autoridades comunales durante la peregrinaci\u00f3n a Subiaco (28\/09\/1980).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> P. C. BUELA, IVE, El Arte del Padre, Parte II, cap. \u00fanico<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Jds, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Directorio de Espiritualidad, 57.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Constituciones, 168.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Homil\u00eda en la misa inaugural de su pontificado (22\/10\/1978).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> 1 Jn 4, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> SAN JUAN PABLO II, A los religiosos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en Roma (23\/12\/1984).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Directorio de Espiritualidad, 58; op. cit. SAN JUAN PABLO II, Alocuci\u00f3n a los obispos de la Conferencia Episcopal Toscana (14\/09\/1980), 5; OR (21\/09\/1980), 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> SAN JUAN PABLO II, Discurso a los profesores de la Universidad Cat\u00f3lica de Washington (07\/10\/1979).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> SAN JUAN DE LA CRUZ, C\u00e1ntico Espiritual B, canci\u00f3n 7, 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> SAN JUAN PABLO II, Audiencia General (27\/05\/1998).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> SAN JUAN DE LA CRUZ, Subida del Monte, Libro 2, cap. 22, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> SAN JUAN PABLO II, Carta a los ni\u00f1os en el A\u00f1o de las Familias (13\/12\/1994).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> BENEDICTO XVI, Homil\u00eda de la Natividad del Se\u00f1or (24\/12\/2006).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> FRANCISCO, Homil\u00eda de la Natividad del Se\u00f1or (24\/12\/2014).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> SAN JUAN PABLO II, Carta a los ni\u00f1os en el A\u00f1o de las Familias (13\/12\/1994).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Citamos libremente el testimonio de Mieczyslaw Mokrzycki, secretario personal del Santo Padre por 9 a\u00f1os. Cf. WLODZIMIERZ REDZIOCH, Stories About Saint John Paul II Told by His Close Friends and Co-Workers. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> SAN JUAN PABLO II, Carta a los ni\u00f1os en el A\u00f1o de las Familias (13\/12\/1994).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Cf. WLODZIMIERZ REDZIOCH, Stories About Saint John Paul II Told by His Close Friends and Co-Workers. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Ibidem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Cf. SAN JUAN PABLO II, Discurso a los miembros del cuerpo diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede (15\/01\/1994).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> GEORGE WEIGEL, Testigo de la esperanza, p. 778.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> SAN JUAN PABLO II, Homil\u00eda en el Central Park, New York (07\/10\/1995).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Directorio de Espiritualidad, 84.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Constituciones, 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Ibidem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> CONGREGACI\u00d3N PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, Directorio de piedad popular y la liturgia (a\u00f1o 2002), 108.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Is 9, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Jn 3, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> 2 Cor 8, 9<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Cf. 1 Jn 1, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Is 9, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Lc 2, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Cf. Directorio de piedad popular y la liturgia, 108.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Constituciones, 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Cf. Directorio de Parroquias, 55<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Cf. Directorio de Parroquias, 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Cf. Ibidem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Cf. Directorio de Obras de Misericordia, 83.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Directorio de Obras de Misericordia, 80.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Cf. Directorio de Seminarios Menores, 79.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Cf. P. C. BUELA, IVE, Mi Parroquia.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Citamos de dicho Directorio los nn. 98-117.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Cf. Mal 3, 20; Lc 1, 78.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Cf. Ap 1, 8; 22, 13<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> SANTO TOM\u00c1S DE AQUINO, Opusc. 57 in festo Corporis Christi, 1.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Tened fe en la Encarnaci\u00f3n! [1] San Juan Pablo II Hace apenas unos d\u00edas hemos comenzado el Adviento, tiempo en el que nos dedicamos \u2013como nos ense\u00f1a nuestro Directorio de Espiritualidad\u2013 de una \u201cmanera especial a la oraci\u00f3n, a la pr\u00e1ctica de la caridad y de la piedad, a negarse a uno mismo, a cumplir 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