{"id":1662,"date":"2020-10-01T09:13:37","date_gmt":"2020-10-01T07:13:37","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=1662"},"modified":"2020-10-03T16:09:04","modified_gmt":"2020-10-03T14:09:04","slug":"sobre-nuestra-perseverancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2020\/10\/01\/sobre-nuestra-perseverancia\/","title":{"rendered":"Sobre nuestra perseverancia"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1662\" class=\"elementor elementor-1662\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-96433e5 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"96433e5\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-42370ba9\" data-id=\"42370ba9\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-94a72a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"94a72a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u201cPerseverar en este prop\u00f3sito hasta la muerte\u201d<\/em><\/strong><br \/><em>Constituciones<\/em>, 1<\/p><p>\u201cLa vocaci\u00f3n, como la misma fe, es un tesoro que llevamos en vasijas de barro<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-1\" href=\"#post-1662-footnote-1\">[1]<\/a><\/sup><\/sup>; por esto tenemos que cuidarla, como se cuidan las cosas m\u00e1s preciosas, para que nadie nos robe este tesoro, ni pierda su belleza con el pasar del tiempo\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-2\" href=\"#post-1662-footnote-2\">[2]<\/a><\/sup><\/sup>. Con estas palabras se dirig\u00eda el Santo Padre a los participantes de la asamblea plenaria de la Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica (CIVCSVA), reunidos para tratar el tema de la falta de fidelidad y consecuente falta de perseverancia en la vida religiosa en 2017.<\/p><p>Fruto de esa reuni\u00f3n es el documento recientemente publicado por la <a id=\"post-1662-_Hlk48835468\"><\/a>CIVCSVA y que lleva por t\u00edtulo: \u201c<em>El don de la fidelidad. La alegr\u00eda de la perseverancia<\/em>\u201d. El mismo fue presentado <em>online<\/em> el pasado 7 de julio<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-3\" href=\"#post-1662-footnote-3\">[3]<\/a><\/sup><\/sup>. En aquella ocasi\u00f3n Emili Tur\u00fa (Secretario general de la Uni\u00f3n de Superiores Generales) afirm\u00f3 \u201cque entre 2008 y 2012 el promedio anual de las personas que dejan la vida religiosa es de m\u00e1s de 3.000 personas, unas 10 al d\u00eda; lo que representa un 0,3% de toda la vida consagrada\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-4\" href=\"#post-1662-footnote-4\">[4]<\/a><\/sup><\/sup> y, por tanto, segu\u00eda diciendo, hablar de una \u201chemorragia que debilita la vida consagrada y la vida misma de la Iglesia\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-5\" href=\"#post-1662-footnote-5\">[5]<\/a><\/sup><\/sup> \u2212haciendo alusi\u00f3n a las palabras del Papa Francisco en el mismo discurso arriba mencionado\u2212 pareciera ser un poco exagerado<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-6\" href=\"#post-1662-footnote-6\">[6]<\/a><\/sup><\/sup>. Sin querer entrar en debate acerca de la magnitud o dimensiones del problema, debemos afirmar con unos y con otros que la falta de perseverancia es una realidad dram\u00e1tica reconocida por la misma CIVCSVA. Y que como muy bien dec\u00eda el Santo Padre tenemos que cuidar ese tesoro<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-7\" href=\"#post-1662-footnote-7\">[7]<\/a><\/sup><\/sup> porque tanto la vocaci\u00f3n como la misma perseverancia son un don de Dios. Y quien ha recibido la gracia de la vocaci\u00f3n a la vida consagrada debe, por lo tanto, para ser fiel a tal don, poner los medios e impetrar del Se\u00f1or la gracia de perseverar en ella. Vale aqu\u00ed an\u00e1logamente lo que dice Santo Tom\u00e1s hablando de la perseverancia en la gracia santificante, es decir, que es necesario el auxilio de Dios para perseverar en ella y poder guardarse del mal hasta el final de la vida<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-8\" href=\"#post-1662-footnote-8\">[8]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>En este sentido, nos ha parecido que la publicaci\u00f3n de este documento nos da ocasi\u00f3n a todos los miembros del Instituto para volver a se\u00f1alar lo que desde los inicios se nos ha ense\u00f1ado acerca de la fidelidad a la vocaci\u00f3n y los medios de perseverancia, as\u00ed como tambi\u00e9n la oportunidad para disipar los vanos argumentos en los que algunos se refugian para excusarse de su falta de perseverancia y otros utilizan para mostrar como l\u00f3gico algo que no lo es. Por \u00faltimo, hemos de agradecer la obra de Dios en nuestras almas d\u00eda a d\u00eda, esto es imperativo.<\/p><h4><strong>1. Fidelidad a la vocaci\u00f3n y medios de perseverancia<\/strong><\/h4><p>Ya en el primer punto de nuestras <em>Constituciones<\/em> se menciona el tema de la perseverancia. Y por eso despu\u00e9s de enunciar cu\u00e1l es nuestra intenci\u00f3n como Instituto religioso en la Iglesia, expl\u00edcita y textualmente dice: \u201cPedimos a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda nos alcance <em>la gracia de perseverar<\/em> en este prop\u00f3sito hasta la muerte\u201d.<\/p><p>De hecho, la misma f\u00f3rmula de profesi\u00f3n que realizamos invoca a la Sant\u00edsima Trinidad pidiendo este favor de manera muy particular: \u201cEl amor y la gracia de la Sant\u00edsima Trinidad me ayuden a ser fiel en la obra que ha comenzado\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-9\" href=\"#post-1662-footnote-9\">[9]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>El Beato Giuseppe Allamano por su parte les dec\u00eda a los suyos: \u201cNo olviden que perseverar es un deber cuando hemos aceptado libremente este estado de vida y a \u00e9l nos hemos vinculado con promesas solemnes. Es un deber hacia Dios, por quien hemos hechos los votos, y es un deber hacia nosotros mismos\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-10\" href=\"#post-1662-footnote-10\">[10]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>Lo cierto es, que no todos los religiosos perseveran en su deber y muchos abandonan. Desgraciadamente esta es una realidad en la Iglesia que no nos es ajena.<\/p><p>Seg\u00fan los datos que contamos, en el per\u00edodo de julio de 2019 a julio del 2020 han obtenido el indulto de salida 12 sacerdotes del Instituto. Es decir, menos del 1,4% respecto de la poblaci\u00f3n actual de miembros del Instituto<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-11\" href=\"#post-1662-footnote-11\">[11]<\/a><\/sup><\/sup>. Si bien la cifra en s\u00ed misma no es alarmante, ni es el prop\u00f3sito de este escrito presentar una visi\u00f3n l\u00fagubre ni atenuada de la realidad, s\u00ed quisi\u00e9ramos que, por un lado, esto nos alerte sobre un peligro latente y nos prevenga de caer en ello, seg\u00fan aquel sapiencial aviso del Ap\u00f3stol: <em>el que cree estar de pie, cuide de no caer<\/em><sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-12\" href=\"#post-1662-footnote-12\">[12]<\/a><\/sup><\/sup>. Y, por otro lado, queremos que sirva para dar gracias a Dios y priorizar aquellas \u00e1reas o medios que son m\u00e1s conducentes a la perseverancia. Porque tambi\u00e9n es una realidad que el Instituto aun habiendo perdido esos miembros, ha aumentado el n\u00famero total de sacerdotes respecto del per\u00edodo 2018-2019. \u00a1Es una gracia enorme que es imposible no ver en estos tiempos de mucha falta de perseverancia, como afirman las mismas Autoridades de la Iglesia antes citadas! De hecho, solo desde julio de 2019 hasta septiembre de 2020, 27 de nuestros miembros recibieron el orden sagrado. Y no s\u00f3lo eso, sino que se han recibido entre 90 y 100 nuevos candidatos<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-13\" href=\"#post-1662-footnote-13\">[13]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>Por eso, antes de enumerar las posibles causas de \u201cabandono\u201d queremos volver a recordar algunos principios b\u00e1sicos para que nos ayuden a mantenernos siempre en la fidelidad y a disponernos al don de la perseverancia.<\/p><p>a. El primero de ellos es que \u201cla vocaci\u00f3n es <strong><em>un don<\/em><\/strong>, <em>libremente ofrecido y libremente aceptado<\/em>. Es una profunda expresi\u00f3n del amor de Dios hacia nosotros y, de nuestra parte, requiere a cambio un amor <em>total<\/em> a Cristo\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-14\" href=\"#post-1662-footnote-14\">[14]<\/a><\/sup><\/sup>. Es decir, la vocaci\u00f3n religiosa nace de la iniciativa divina y lo que importa es corresponderle<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-15\" href=\"#post-1662-footnote-15\">[15]<\/a><\/sup><\/sup>. Por tanto, toda la vida de un religioso debe estar encaminada a estrechar ese lazo de amor con Dios, amor que se consuma inequ\u00edvocamente en la cruz. De ah\u00ed que, todo lo que aleje, quiera cambiar el foco de mi atenci\u00f3n, o dicho de otro modo, nos haga anteponer algo al amor y a la Cruz de Cristo, esa simplemente no es la voluntad de Dios.<\/p><p>b. El segundo principio se desprende de lo que nuestras <em>Constituciones<\/em> denominan el fundamento de nuestra Familia Religiosa y, por tanto, la raz\u00f3n de ser de nuestra consagraci\u00f3n: \u201cQueremos fundarnos en Jesucristo, que <em>ha venido en carne<\/em><sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-16\" href=\"#post-1662-footnote-16\">[16]<\/a><\/sup><\/sup>, y en solo Cristo, y Cristo siempre, y Cristo en todo, y Cristo en todos, y Cristo Todo, porque <strong><em>la roca es Cristo<\/em><\/strong><sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-17\" href=\"#post-1662-footnote-17\">[17]<\/a><\/sup><\/sup><em> y nadie puede poner otro fundamento<\/em><sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-18\" href=\"#post-1662-footnote-18\">[18]<\/a><\/sup><\/sup>\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-19\" href=\"#post-1662-footnote-19\">[19]<\/a><\/sup><\/sup>. Es decir: \u00bfquiero perseverar? \u00bfquiero permanecer firme ante los vaivenes de la vida, ante las crisis que tarde o temprano llegan? Entonces <em>el<\/em> fundamento, la roca basal de mi vida debe ser Cristo y no cualquier otro fundamento. La perseverancia no la dan los superiores, ni los estudios, ni los a\u00f1os de experiencia, ni los cargos que tengo o he tenido&#8230; La fidelidad a la vocaci\u00f3n religiosa se ha de fundamentar en Cristo, si es que queremos permanecer firmes cuando caigan las lluvias y vengan los torrentes y soplen los vientos<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-20\" href=\"#post-1662-footnote-20\">[20]<\/a><\/sup><\/sup>.Y en una primera y fundamental consideraci\u00f3n es una gracia de Dios. Todo esto requiere de nuestra parte una adhesi\u00f3n continua a nuestro Se\u00f1or, la b\u00fasqueda de su Sant\u00edsima Voluntad en todo, y la responsabilidad de una vida pura e irreprensible. Es ilusi\u00f3n vana pensar que uno persevera o va a perseverar en la vocaci\u00f3n a fuerza de m\u00fasculos (por m\u00e9rito propio, por sus virtudes naturales y sobrenaturales), porque viene de buena familia, porque los superiores le son propicios o los s\u00fabditos lo siguen, porque lo avalan sus buenas obras, etc.<\/p><p>c. Y como tercer principio quisi\u00e9ramos explicitar aqu\u00ed algo que est\u00e1 impl\u00edcito en los dos anteriores, y es <strong>la fe<\/strong>. S\u00f3lo en la fe hemos sido capaces de dar el primer paso en respuesta a la llamada de Dios, s\u00f3lo en la fe hemos emprendido el camino del seguimiento al Verbo Encarnado y nos hemos puesto a disposici\u00f3n de Dios seg\u00fan los votos que profesamos. Es decir, en fe hemos pronunciado nuestro <em>fiat<\/em> para <em>todo<\/em> lo que Dios disponga y por <em>siempre<\/em>. En fe, tambi\u00e9n hemos de perseverar. \u201cS\u00f3lo Dios puede mantener vivo en nosotros el don de la vocaci\u00f3n. S\u00f3lo \u00c9l puede mediante su Esp\u00edritu, superar las debilidades que experimentamos una y otra vez\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-21\" href=\"#post-1662-footnote-21\">[21]<\/a><\/sup><\/sup>. Por tanto, tambi\u00e9n desde la fe, tenemos que recordar que Dios es fiel y que si nos ha llamado a la vida religiosa en este Instituto en particular, no dejar\u00e1 de proporcionarnos todos los medios que necesitamos para perseverar en esta santa vocaci\u00f3n y para avanzar hasta el fin seg\u00fan sus exigencias. \u00bfAcaso no dijo Dios: <em>Aunque mil caigan junto a ti y diez mil a tu diestra, t\u00fa no ser\u00e1s alcanzado<\/em><sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-22\" href=\"#post-1662-footnote-22\">[22]<\/a><\/sup><\/sup>?<\/p><h4><strong>2. Vanos argumentos \u2013 verdaderas causas <\/strong><\/h4><p>Habiendo establecido esos principios digamos ahora cu\u00e1les son algunas de las causas por las que algunos abandonan la vocaci\u00f3n religiosa. No sin antes aclarar que <strong>no<\/strong> nos referimos aqu\u00ed a quienes reconocen despu\u00e9s de un discernimiento serio, hecho en el momento adecuado, que simplemente no tienen vocaci\u00f3n (ya porque no tienen idoneidad, ya porque reconocen que Dios los llama a santificarse en otra vocaci\u00f3n o en otro Instituto). Sino que nos referimos a quienes despu\u00e9s de haber discernido seria y concienzudamente su vocaci\u00f3n a la vida religiosa, conociendo que era la voluntad de Dios para ellos, profesaron sus votos religiosos para siempre en el Instituto, y en tiempo de desolaci\u00f3n hicieron mudanza<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-23\" href=\"#post-1662-footnote-23\">[23]<\/a><\/sup><\/sup>, algunos tan s\u00f3lo pocos a\u00f1os despu\u00e9s de la profesi\u00f3n perpetua o casi inmediatamente despu\u00e9s de la ordenaci\u00f3n, otros despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de vida religiosa y sacerdotal.<\/p><p>Respecto de este grupo de religiosos \u2212pero a nivel de toda la Iglesia\u2212 se lee en un informe del 2013 preparado por el secretario de la CIVCSVA: \u201cque es casi imposible relevar con exactitud tales causas. \u00bfEl motivo? Es muy sencillo: no tenemos datos totalmente confiables. A veces, una cosa es lo que se escribe, otra cosa es lo que se vive. Adem\u00e1s, en muchos casos lo que dicen los documentos, de los que se dispone al final de un procedimiento, no necesariamente coincide con la causa real de los abandonos\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-24\" href=\"#post-1662-footnote-24\">[24]<\/a><\/sup><\/sup>. Sin embargo, seg\u00fan la documentaci\u00f3n que s\u00ed posee el Dicasterio se mencionan como causas principales para el abandono de la vida religiosa: crisis en la fe, crisis en la vida en comunidad y crisis en la afectividad<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-25\" href=\"#post-1662-footnote-25\">[25]<\/a><\/sup><\/sup>. Esto mismo volvi\u00f3 a afirmar recientemente el mismo Prelado cuando <em>Rome Reports<\/em> lo entrevist\u00f3 el pasado 7 de agosto 2020, con motivo de la presentaci\u00f3n del documento que mencionamos anteriormente<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-26\" href=\"#post-1662-footnote-26\">[26]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>Por su parte, el Santo Padre, ya en el 2017 en su discurso a la CIVCSVA resum\u00eda en un p\u00e1rrafo algunos factores socioculturales que contribuyen al problema: \u201cVivimos inmersos en la llamada cultura de lo fragmentario, de lo provisional, que puede llevar a vivir a \u2018a la carta\u2019 [seg\u00fan el gusto propio] y a ser esclavos de las modas. Esta cultura induce a la necesidad de tener siempre las \u2018puertas laterales\u2019 abiertas hacia otras posibilidades, alimenta el consumismo y olvida la belleza de la vida simple y austera, provocando muchas veces un gran vac\u00edo existencial. Se ha difundido tambi\u00e9n un fuerte relativismo pr\u00e1ctico, seg\u00fan el cual todo es juzgado en funci\u00f3n de una autorrealizaci\u00f3n muchas veces extra\u00f1a a los valores del Evangelio. Vivimos en sociedades donde las reglas econ\u00f3micas sustituyen las morales, dictan leyes e imponen los propios sistemas de referencia a expensas de los valores de la vida; una sociedad donde la dictadura del dinero y del provecho propugna una visi\u00f3n de la existencia por la cual quien no rinde es descartado\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-27\" href=\"#post-1662-footnote-27\">[27]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>Mas debemos agregar que todos esos factores \u2212muy ciertos e influyentes\u2212 no son la \u00fanica causa y que no podemos referirnos a ellos para tranquilizarnos tratando de entender este fen\u00f3meno, hasta llegar a ver como \u201cnormal\u201d o \u201cl\u00f3gico\u201d lo que no lo es. Algo de ello mencionaba Emili Tur\u00fa en la presentaci\u00f3n del libro al decir que \u201cla vida consagrada est\u00e1 en crisis no solo porque est\u00e1 en crisis la sociedad sino porque est\u00e1 en crisis la Iglesia\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-28\" href=\"#post-1662-footnote-28\">[28]<\/a><\/sup><\/sup>. Desgraciadamente este tema el documento no lo aborda, pero es seguro que la falta de ideas claras y de capacidad de liderazgo afecta la perseverancia de los religiosos.<\/p><p>Juan Pablo II fue un gran propulsor de la vida consagrada y sacerdotal, y a lo largo de sus 26 a\u00f1os de pontificado, a trav\u00e9s de sus escritos y en sus numerosos viajes se dirigi\u00f3 con especial afecto y dedicaci\u00f3n a los religiosos y sacerdotes como a esa porci\u00f3n \u201cirrenunciable para el bien de la Iglesia y de los hombres\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-29\" href=\"#post-1662-footnote-29\">[29]<\/a><\/sup><\/sup>. Ya en 1990 San Juan Pablo II, de quien celebramos el 1<sup>er<\/sup> centenario de su nacimiento en este a\u00f1o, lo ve\u00eda con claridad y afirmaba: \u201cno constituyen tampoco una ayuda para superar tales situaciones, ciertos signos de deterioro en la disciplina de la vida eclesial y respecto a la legislaci\u00f3n can\u00f3nica sobre la vida sacerdotal y religiosa [\u2026] as\u00ed como ciertas concepciones erradas de la liberaci\u00f3n\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-30\" href=\"#post-1662-footnote-30\">[30]<\/a><\/sup><\/sup>. \u201cAs\u00ed vemos a veces c\u00f3mo los que alteran y debilitan a la Iglesia en este punto [vocacional] no son tanto sus enemigos de fuera, cuanto algunos de sus hijos de dentro, que pretenden ser sus libres fautores\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-31\" href=\"#post-1662-footnote-31\">[31]<\/a><\/sup><\/sup>. Por eso, \u201cla crisis vocacional\u201d, segu\u00eda diciendo el Papa, \u201cno debe atribuirse principalmente a una falta de generosidad de los j\u00f3venes, sino m\u00e1s bien al hecho de que no se percibe suficientemente en la vida religiosa un signo prof\u00e9tico de la presencia de Dios, que es precisamente la dimensi\u00f3n primera de la vida religiosa\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-32\" href=\"#post-1662-footnote-32\">[32]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>En ese mismo a\u00f1o, el P. Benedict Groeschel, fundador de los Frailes Franciscanos y de las Hermanas Franciscanas de la Renovaci\u00f3n, se refer\u00eda a ello en su libro \u201c<em>The Reform of Renewal<\/em>\u201d: \u201cMas all\u00e1 de la apat\u00eda [del mundo actual hacia el clero] hay un problema mucho m\u00e1s serio y es el creciente cinismo. El cinismo siempre ha sido el problema subyacente del clero, porque los c\u00ednicos son idealistas desilusionados. [\u2026] Cuando los l\u00edderes y los maestros de la fe religiosa comienzan a mostrar signos de confusi\u00f3n e indecisi\u00f3n, cuando tocan una trompeta indefinida, \u00bfqui\u00e9n los va a seguir?. Cuando disminuye la respuesta positiva hacia el clero y su ministerio, entonces el cinismo aumenta por el incremento de la creencia de que han sido enga\u00f1ados por Dios\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-33\" href=\"#post-1662-footnote-33\">[33]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>Conviene entonces estar advertidos sobre los peligros y sutiles enga\u00f1os en que no pocos religiosos se dejan atrapar con el consecuente abandono de la propia vocaci\u00f3n. No es nuestra intenci\u00f3n hacer un listado exhaustivo de todos ellos, pero s\u00ed quisi\u00e9ramos incluir aquellos criterios que estimamos se hallan m\u00e1s diametralmente opuestos a los principios que enumeramos al comienzo y otros que, no pocas veces, son los argumentos m\u00e1s comunes que se oyen.<\/p><p>Dec\u00edamos que nuestra vocaci\u00f3n es una invitaci\u00f3n divina a imitar el modo de vida de Cristo y de sus ap\u00f3stoles, lo cual significa tambi\u00e9n abrazarse a la cruz como medio de uni\u00f3n con Dios a trav\u00e9s de los votos y de las inevitables pruebas que Dios en su Providencia permite para llevarnos al cielo. All\u00ed entran todas las tentaciones y pruebas espirituales por las que pasa nuestro progreso y bien espirituales: los fracasos apost\u00f3licos, las menguas de salud, los sufrimientos morales (la calumnia, la p\u00e9rdida del buen nombre, los malos tratos, las faltas de reconocimiento, las humillaciones, etc.), las p\u00e9rdidas familiares, la soledad, las dificultades de la misi\u00f3n, etc. Cada uno podr\u00eda hacer su lista. Lo cual pone de manifiesto \u2212por si nos hac\u00eda falta\u2212 de cu\u00e1n necesaria es la oraci\u00f3n (en todas sus formas) para perseverar en la lucha, para perseverar en la b\u00fasqueda aut\u00e9ntica de la voluntad de Dios, para no caer en la tentaci\u00f3n del desaliento, para conseguir el auxilio divino y superar las dificultades cualesquiera sean; en definitiva, para ser fuertes y perseverar hasta el fin. <a id=\"post-1662-_Hlk50798914\"><\/a>San Juan de la Cruz le dec\u00eda a una de sus dirigidas espirituales: \u201ccomo no falte oraci\u00f3n, Dios tendr\u00e1 cuidado de su hacienda, pues no es de otro due\u00f1o, ni lo ha de ser\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-34\" href=\"#post-1662-footnote-34\">[34]<\/a><\/sup><\/sup>. Es decir, la oraci\u00f3n es de capital importancia a la hora de disponerse para recibir el don de la perseverancia en la vocaci\u00f3n. Sin oraci\u00f3n es imposible cumplir con el mandamiento del Se\u00f1or: <em>permaneced en mi amor<\/em><sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-35\" href=\"#post-1662-footnote-35\">[35]<\/a><\/sup><\/sup>. Porque siempre ser\u00e1 verdad lo que \u00c9l nos dice en ese mismo discurso: <em>el que permanece en m\u00ed y yo en \u00e9l, \u00e9se da mucho fruto; porque separados de m\u00ed no pod\u00e9is hacer nada<\/em><sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-36\" href=\"#post-1662-footnote-36\">[36]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>La oraci\u00f3n, el cuidado de la vida interior (el aplicarse a trabajar en los prop\u00f3sitos de la vida espiritual concretos, el hacer direcci\u00f3n espiritual, el recurrir al sacramento de la penitencia, el esforzarse por asistir anualmente a los Ejercicios Espirituales, etc.) es parte inherente de ese cuidado de la vocaci\u00f3n al que se refer\u00eda el Papa Francisco en el discurso ya citado. Por eso continuaba diciendo: \u201cTal cuidado es tarea en primer lugar de <strong>cada uno de nosotros<\/strong>, que estamos llamados a seguir a Cristo m\u00e1s de cerca con fe, esperanza y caridad, cultivar cada d\u00eda en la oraci\u00f3n y reforzada por una buena formaci\u00f3n teol\u00f3gica y espiritual, que defienda de las modas y de la cultura de lo ef\u00edmero y permita caminar <strong>firmes en la fe<\/strong>. Sobre este fundamento es posible practicar los consejos evang\u00e9licos y tener los mismos sentimientos de Cristo<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-37\" href=\"#post-1662-footnote-37\">[37]<\/a><\/sup><\/sup>. La vocaci\u00f3n es un <em>don<\/em> que hemos recibido del Se\u00f1or, el cual ha posado su mirada sobre nosotros y nos ha amado<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-38\" href=\"#post-1662-footnote-38\">[38]<\/a><\/sup><\/sup> llam\u00e1ndonos a seguirlo en la vida consagrada, y es al mismo tiempo una <em>responsabilidad<\/em> de quien ha recibido este don\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-39\" href=\"#post-1662-footnote-39\">[39]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>Sin duda, el cuidado de la vida espiritual es como el eje y sost\u00e9n de la vida consagrada. Por eso, el Beato Paolo Manna explicaba: \u201cEl Misionero que quiere vivir y mantenerse a la altura de su vocaci\u00f3n, debe nutrirse constantemente de este esp\u00edritu de fe, ilumin\u00e1ndose y enfervoriz\u00e1ndose con la meditaci\u00f3n de nuestra Santa Religi\u00f3n. Debe recibir de Dios, del cual es instrumento, mediante la continua oraci\u00f3n, la gracia que necesita para su ministerio, y sin la cual no puede nada con respecto a la eterna salvaci\u00f3n de su alma y la de aquellos que \u00e9l fue a evangelizar. Por lo tanto, la meditaci\u00f3n y la plegaria constituyen la fuerza del Misionero; las \u00fanicas verdaderas fuentes y causas de su celo, de su perseverancia y de su buen suceso\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-40\" href=\"#post-1662-footnote-40\">[40]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>De aqu\u00ed que muchas veces el abandono de la vida religiosa implica un previo descuido de la vida de oraci\u00f3n, que poco a poco va llevando a una ruptura en la relaci\u00f3n con nuestro Se\u00f1or. No debe asombrarnos, pues, si no persevera en nuestro Instituto quien no tenga una s\u00f3lida vida de piedad.<\/p><p>Desafortunadamente, no faltan quienes suelen restarle importancia a esto y prefieren en cambio argumentar que la culpa la tienen los superiores que no supieron dar el acompa\u00f1amiento necesario, que no supieron discernir a tiempo que esos tales no ten\u00edan vocaci\u00f3n, o porque fueron ellos quienes lo mandaron a una misi\u00f3n muy dif\u00edcil, etc. Incluso hay quienes sin ning\u00fan fundamento serio culpan f\u00e1cilmente a la formaci\u00f3n y al Seminario; y se olvidan de mirar en s\u00ed mismos las faltas de fidelidad a la gracia. Todos esos \u2018argumentos\u2019, si bien pueden ser ciertos en algunos casos y por supuesto posibles \u2212porque los superiores son ciertamente falibles, y a veces mucho\u2212 no significa que si uno realmente tiene vocaci\u00f3n le han de faltar los medios para perseverar aun en las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles y en las circunstancias m\u00e1s adversas. Eso \u201cser\u00eda hacerle agravio a Dios\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-41\" href=\"#post-1662-footnote-41\">[41]<\/a><\/sup><\/sup>. Porque \u201cnunca dejar\u00e1 el Se\u00f1or a sus amadores cuando por solo \u00c9l se aventuran\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-42\" href=\"#post-1662-footnote-42\">[42]<\/a><\/sup><\/sup>. Pensemos en nuestro querido Juan Pablo II, en las dificultades que tuvo en su formaci\u00f3n y en su \u201cSeminario\u201d y c\u00f3mo con su fidelidad a Dios logr\u00f3 maravillarnos con el hombre que todos conocimos. Por eso no es menos cierto que \u201csi Dios llama y si hay verdadero amor en entregarse a \u00e9l, tambi\u00e9n dar\u00e1 las gracias para llevar adelante toda dificultad que haya que salvar en su camino hacia el cielo. Por eso en medio de las cruces, los buenos religiosos son los hombres m\u00e1s felices de la tierra\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-43\" href=\"#post-1662-footnote-43\">[43]<\/a><\/sup><\/sup>. De hecho, abundan en la hagiograf\u00eda cristiana los ejemplos de santos que se hicieron tales en medio de grandes dificultades dentro de sus propias comunidades: ellos perseveraron en sus santos prop\u00f3sitos y fueron fieles a la palabra dada a Dios el d\u00eda de sus votos hasta la muerte. El resto son excusas.<\/p><p>Debemos estar convencidos de que la \u201ccruz de Cristo, con todo lo que en ella hizo y padeci\u00f3 [Jes\u00fas], est\u00e1 en el comienzo, desarrollo y perseverancia final de toda vocaci\u00f3n consagrada. Que muchos consagrados tengan miedo a la cruz de Cristo es se\u00f1al, m\u00e1s que elocuente, de la decadencia de la vida consagrada y del porqu\u00e9 de la falta de vocaciones en muchas comunidades\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-44\" href=\"#post-1662-footnote-44\">[44]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>Por eso queremos volver a enfatizar que hay que dedicarse en manera especial a la oraci\u00f3n, a la pr\u00e1ctica de la caridad y de la piedad, a negarse a s\u00ed mismo, a cumplir mejor las obligaciones de estado<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-45\" href=\"#post-1662-footnote-45\">[45]<\/a><\/sup><\/sup>. Porque la falta de perseverancia no pocas veces indica una falta de amor a la cruz o un querer escaparse precisamente de los trabajos, de las humillaciones\u2026 y el ceder al esp\u00edritu del mundo malo; haciendo que el religioso se olvide de que la uni\u00f3n con Dios, para la cual hemos sido creados, se obtiene por la cruz, se consuma en la cruz y va marcada por toda la eternidad, con el sello de la cruz<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-46\" href=\"#post-1662-footnote-46\">[46]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>En el momento de la prueba cada uno debe saber aceptar la purificaci\u00f3n y el anonadamiento como aspectos esenciales del seguimiento de Cristo crucificado y como parte integrante de su vocaci\u00f3n. La cruz es parte del plan. Y si nos ponemos a pensar bien, la prueba misma es como un instrumento providencial de formaci\u00f3n que Dios usa para atraernos m\u00e1s hacia S\u00ed.<\/p><p>Por eso la perseverancia en definitiva es una cuesti\u00f3n de fe. \u201c\u00bfAcaso no creemos que Cristo nos ha santificado y nos ha enviado? \u00bfNo creemos que \u00c9l permanece con nosotros aunque llevemos este tesoro en vasijas fr\u00e1giles y tengamos nosotros mismos necesidad de su misericordia, de la cual somos ministros para los dem\u00e1s? \u00bfNo creemos que \u00c9l act\u00faa en nosotros, al menos si realizamos su obra, y que \u00c9l dar\u00e1 crecimiento a lo que nosotros hemos sembrado laboriosamente seg\u00fan su Esp\u00edritu? \u00bfY no creemos que \u00c9l conceder\u00e1 tambi\u00e9n el don de la vocaci\u00f3n sacerdotal a todos aquellos que habr\u00e1n de trabajar con nosotros y tomar relevo, sobre todo si sabemos reavivar el don que hemos recibido por la imposici\u00f3n de las manos? [\u2026] Cristo no abandonar\u00e1 a aquellos que se han confiado a \u00c9l, a aquellos que se conf\u00edan a \u00c9l cada d\u00eda\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-47\" href=\"#post-1662-footnote-47\">[47]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>La roca es Cristo. Cu\u00e1ntos religiosos, sacerdotes, monjes, hermanos hay que por el crisol de las pruebas espirituales y apost\u00f3licas, por cierta inmadurez y fragilidad psicol\u00f3gica, por no \u201crecordar que la vida com\u00fan requiere sacrificio, y puede convertirse en una forma de <em>maxima poenitentia<\/em>\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-48\" href=\"#post-1662-footnote-48\">[48]<\/a><\/sup><\/sup>, comienzan a sentir \u201cun cierto malestar respecto de la regularidad de la \u2018vida com\u00fan\u2019 la cual les puede parecer demasiado r\u00edgida, distante, anacr\u00f3nica en relaci\u00f3n con ciertas exigencias de mentalidad y sensibilidad contempor\u00e1neas; y entonces les parece que es leg\u00edtimo y v\u00e1lido compartir conceptos, estilos de vida y modos de comportamiento que se oponen, <em>de suyo<\/em>, al r\u00e9gimen austero pero sabio que nos exigen en toda circunstancia los votos y nuestra consagraci\u00f3n a Dios hechos con un coraz\u00f3n indiviso <em>por el reino de los cielos<\/em>\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-49\" href=\"#post-1662-footnote-49\">[49]<\/a><\/sup><\/sup>. Se olvidan estos tales de que \u201csi somos religiosos es para imitar al Verbo Encarnado casto, pobre, obediente e hijo de Mar\u00eda\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-50\" href=\"#post-1662-footnote-50\">[50]<\/a><\/sup><\/sup>, y que en nuestra profesi\u00f3n religiosa est\u00e1 implicado el hecho de que nos hacemos \u201cv\u00edctimas con la V\u00edctima\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-51\" href=\"#post-1662-footnote-51\">[51]<\/a><\/sup><\/sup>. Entonces comienzan a hacer relecturas de la Regla, lo cual \u201clleva consigo el riesgo de sustituir el texto de la Regla misma con una determinada interpretaci\u00f3n o, al menos, de oscurecer la sencillez y pureza con que se escribi\u00f3\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-52\" href=\"#post-1662-footnote-52\">[52]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>No hay que ser ingenuos: el enemigo de nuestras almas es muy astuto en \u201cexplotar\u201d ese malestar comunitario o apost\u00f3lico y usa una variedad de situaciones para causar divisiones y, a veces, irreparables separaciones. Por ejemplo, la promesa de algo mejor \u2212que en realidad es una veleidad\u2212 nos puede alejar y, de hecho, <em>separar<\/em> de aquello que verdaderamente merece nuestra m\u00e1s leal adhesi\u00f3n. Hay que estar atentos y darse cuenta de que el maligno siempre busca poner otro fundamento que no sea Jesucristo. Su objetivo m\u00e1s com\u00fan es el de distraernos del foco de nuestra vida, a saber, Jesucristo; y busca con incre\u00edbles artima\u00f1as y muy sutilmente apartarnos o al menos desviarnos poco a poco de nuestra misi\u00f3n. Por eso se\u00f1alaba el Santo Padre lo muy necesario que es \u201cque tengamos fija la mirada en el Se\u00f1or, estando siempre atentos a caminar seg\u00fan la l\u00f3gica del Evangelio y no ceder a los criterios de la mundanidad. Muchas veces las grandes infidelidades inician con peque\u00f1as desviaciones o distracciones\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-53\" href=\"#post-1662-footnote-53\">[53]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>El diablo usar\u00e1 los artificios de la imaginaci\u00f3n, los repliegues de nuestra sensibilidad, la sugesti\u00f3n del mundo para buscar por todos los medios el desalentarnos en nuestra vocaci\u00f3n: que no hay progreso espiritual, que no hemos podido alcanzar lo que nosotros hab\u00edamos planeado (en t\u00e9rminos de apostolado, de vida espiritual, de los estudios, etc.), usar\u00e1 incluso del mismo ideal de vida religiosa o de vida comunitaria que tenemos como motor para desviarnos de nuestros compromisos (votos) y har\u00e1 del cansancio, de las incomprensiones y posibles injusticias que se pueden dar y se dan en la vida cristiana un medio para hacernos concluir que no hay futuro, que no hay potencial, que todo es un desastre, que mejor es irse a otro lado, etc., y lo que comenz\u00f3 con un des\u00e1nimo, termin\u00f3 con un abandono del camino de donaci\u00f3n total a Dios.<\/p><p>Tenemos que \u201cser hombres con discernimiento\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-54\" href=\"#post-1662-footnote-54\">[54]<\/a><\/sup><\/sup>, y no caer en la actitud pesimista de que \u201cpor el \u00e1rbol de las dificultades perdamos de vista el bosque de las cosas que est\u00e1n bien\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-55\" href=\"#post-1662-footnote-55\">[55]<\/a><\/sup><\/sup>. \u00a1Muchos han ca\u00eddo en esto!<\/p><p>Frente a esas posibles tentaciones, y sin \u00e1nimos de ofrecer una soluci\u00f3n simplista, conviene recordar y plantar en el alma la 5.<sup>a<\/sup> regla de discernimiento de esp\u00edritus que San Ignacio trae para la primera semana de los Ejercicios Espirituales: \u201cen tiempo de desolaci\u00f3n nunca hacer mudanza, m\u00e1s estar <strong>firme y constante<\/strong> en los prop\u00f3sitos y determinaci\u00f3n en que estaba en la antecedente consolaci\u00f3n\u201d. Y volver a leer lo que el santo sigue diciendo en las reglas siguientes: \u201cmucho aprovecha mudarse contra la misma desolaci\u00f3n\u2026 y alargarnos en alg\u00fan modo conveniente de hacer penitencia\u201d; \u201cconsidere que\u2026 puede resistir las varias agitaciones y tentaciones del enemigo, con el auxilio divino, el cual siempre le queda, aunque claramente no lo sienta\u201d; \u201ctrabaje en estar en paciencia\u201d.<\/p><p>Estas reglas que consideramos cada a\u00f1o, que las predicamos a otros, que las hemos escuchado desde que hemos puesto el pie en el Instituto, hay que aplicarlas a la vida y situaci\u00f3n de cada uno, sabiendo que el enemigo con su gran poder de sugesti\u00f3n va sembrando falsedades en el entendimiento de uno \u201cy le va precipitando y enga\u00f1ando sutil\u00edsimamente con cosas veros\u00edmiles\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-56\" href=\"#post-1662-footnote-56\">[56]<\/a><\/sup><\/sup>. No hay que dejarse enga\u00f1ar. Las cosas no mejoran si no hay, de parte de cada uno de los miembros del Instituto, de cada Provincia y de cada comunidad en particular, una fidelidad cada vez mayor a Jesucristo.<\/p><p>Por eso el disponerse para recibir el don de la perseverancia exige, adem\u00e1s de un discernimiento probado y enraizado en la oraci\u00f3n, una s\u00f3lida formaci\u00f3n intelectual. Y requiere tambi\u00e9n ciertas virtudes humanas que est\u00e1n a la base de toda la formaci\u00f3n de la persona consagrada y en las que debemos seguir creciendo, como la fidelidad a la palabra dada, lo cual es un bien sumamente apreciado en cualquier sociedad humana. Y adem\u00e1s si esa palabra -la de perseverar en nuestros votos en el Instituto del Verbo Encarnado-fue dada nada menos que a Dios, y lo fue de modo p\u00fablico, delante de la Iglesia, y para siempre, y sin restricciones ni condiciones, constituyendo lo que San Ignacio llama \u201celecci\u00f3n inmutable\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-57\" href=\"#post-1662-footnote-57\">[57]<\/a><\/sup><\/sup>, tenemos que mantenerla siempre y a toda costa, aunque nos vaya en ello \u201cla piel y lo restante\u201d, como dec\u00eda el santo doctor San Juan de la Cruz<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-58\" href=\"#post-1662-footnote-58\">[58]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>Adem\u00e1s, queremos agregar otra tentaci\u00f3n, que, si bien es com\u00fan a muchas almas, quiz\u00e1s a los sacerdotes religiosos les tienta m\u00e1s porque se les presenta como m\u00e1s f\u00e1cil, y es la idea de que si abandona el Instituto se las va a poder \u2018arreglar solo\u2019. A veces las promesas de futuro hechas por personas externas al Instituto, y la posibilidad de tener ciertas \u2018seguridades\u2019 mundanas atraen bastante. No es lo mismo vivir de la Providencia que recibir un cheque cada mes en el banco. Se <em>siente<\/em> mucho mejor saber c\u00f3mo van a ir las cosas que no saberlo, aun cuando ese sentimiento est\u00e9 basado en algo que es improbable, y la m\u00e1s de las veces, tambi\u00e9n es falso. Se <em>siente<\/em> mejor avanzar teniendo un cierto control aut\u00f3nomo que caminar solamente armados de la confianza y la esperanza en Dios, sin tener control alguno de lo que vaya a suceder&#8230; pues estamos bajo la gu\u00eda de un superior al que profesamos obediencia.<\/p><p>Respecto de esto, simplemente hay que decir lo que dec\u00eda C. S. Lewis: \u201ccasi todos los vicios est\u00e1n enraizados en el futuro. La gratitud mira hacia el pasado y el amor al presente; el miedo, la avaricia, la lujuria y la ambici\u00f3n miran hacia el futuro\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-59\" href=\"#post-1662-footnote-59\">[59]<\/a><\/sup><\/sup>. No podemos ser tan incautos de pensar que el diablo cumplir\u00e1 sus promesas\u2026 Esto quiere decir que nos exponemos a ser terriblemente enga\u00f1ados e incre\u00edblemente decepcionados si pretendemos anticipar lo que ser\u00e1. Esos enga\u00f1os y consecuentes decepciones pueden provenir de miles de cosas: \u2018cu\u00e1nto voy a disfrutar el tener dinero en mis bolsillos\u2019; \u2018ya no voy a tener que pedir permiso para hacer lo que se me d\u00e9 la gana\u2019; \u2018cu\u00e1nto voy a disfrutar de las ventajas que me dar\u00e1 el trabajar en tal o cual di\u00f3cesis o en tal o cual posici\u00f3n\u2019, \u2018qu\u00e9 dicha poder vivir en tal o cual pa\u00eds\u2019, etc. \u00a1Hay que abrir los ojos y darse cuenta de que no somos due\u00f1os de los futuros contingentes!<\/p><p>Entonces conviene tambi\u00e9n recordar lo que muy claramente se\u00f1ala el derecho propio para prevenirnos de ese idealismo y ense\u00f1arnos a \u201cser hombres realistas. Es necesario erradicar falsas creencias que equivocan el camino y falsean la vida comunitaria:<\/p><p>&#8211; creer y exigir que todo tiene que venir de los otros. Contra esto hay que descubrir con gratitud todo lo que se ha recibido y se est\u00e1 recibiendo de los dem\u00e1s;<\/p><p>&#8211; no ser \u201cconsumidores\u201d sino constructores de comunidad;<\/p><p>&#8211; saberse capaces de ayudar y ser ayudados, de sustituir y ser sustituidos.<\/p><p>&#8211; orientar el natural primer encanto que la vida fraterna y compartida ejerce sobre los j\u00f3venes, haciendo tomar conciencia de los sacrificios que exige vivir en comunidad; pero en la certeza que cuando uno se pierde por los hermanos se encuentra a s\u00ed mismo.<\/p><p>&#8211; advertir que quien pretende vivir una vida independiente, al margen de la comunidad, no ha emprendido ciertamente el camino seguro de la perfecci\u00f3n del propio estado.<\/p><p>&#8211; desenga\u00f1ar que la <strong>\u201ccomunidad ideal\u201d, perfecta, no existe<\/strong> <strong>todav\u00eda<\/strong>; existir\u00e1 en el Cielo. Aqu\u00ed se edifica sobre la debilidad humana. Siempre es posible mejorar y caminar juntos hacia la comunidad que sabe vivir el perd\u00f3n y el amor. La unidad se establece al precio de la reconciliaci\u00f3n. La situaci\u00f3n de imperfecci\u00f3n de las comunidades <strong>no debe descorazonar<\/strong>\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-60\" href=\"#post-1662-footnote-60\">[60]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>San Juan de la Cruz, por su parte, al escribir sus <em>Avisos a un religioso para alcanzar la perfecci\u00f3n<\/em> incluye este sapiencial consejo que bien nos conviene tener presente. Dice as\u00ed: \u201cha de entender que todos los que est\u00e1n en el convento no son m\u00e1s que oficiales que tiene Dios all\u00ed puestos para que solamente le labren y pulan en mortificaci\u00f3n, y que unos le han de labrar con la palabra, dici\u00e9ndole lo que no quisiera o\u00edr; otros con la obra, haciendo contra \u00e9l lo que no quisiera sufrir; otros con la condici\u00f3n, si\u00e9ndole molestos y pesados en s\u00ed y en su manera de proceder; otros con los pensamientos, sintiendo en ellos o pensando en ellos que no le estiman ni aman.<\/p><p>Y todas estas mortificaciones y molestias debe sufrir con paciencia interior, callando por amor de Dios, entendiendo que no vino a la Religi\u00f3n para otra cosa sino para que lo labrasen as\u00ed y fuese digno del cielo. Que, si para esto no fuera, no hab\u00eda para qu\u00e9 venir a la Religi\u00f3n, sino estarse en el mundo buscando su consuelo, honra y cr\u00e9dito y sus anchuras\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-61\" href=\"#post-1662-footnote-61\">[61]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>El Padre Espiritual del Instituto nos lo dijo claramente: \u201cLo que se debe evitar absolutamente es la debilitaci\u00f3n de la vida consagrada, que no consiste tanto en la disminuci\u00f3n num\u00e9rica, sino en la p\u00e9rdida de la adhesi\u00f3n espiritual al Se\u00f1or y a la propia vocaci\u00f3n y misi\u00f3n\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-62\" href=\"#post-1662-footnote-62\">[62]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>Por esta raz\u00f3n, a quienes son superiores se les recomienda vivamente ser fervorosos en vivir y transmitir genuinamente el esp\u00edritu de la Congregaci\u00f3n<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-63\" href=\"#post-1662-footnote-63\">[63]<\/a><\/sup><\/sup>, el infundir el esp\u00edritu de familia en las comunidades, siendo verdaderos padres espirituales, sabiendo confortar a los s\u00fabditos en las tentaciones y ayudarlos en las necesidades.<\/p><p>Porque, tambi\u00e9n es necesario a\u00f1adir que independientemente de las varias etapas de la vida o de la edad, un religioso puede pasar por situaciones cr\u00edticas, bien a causa de diversos factores externos <a id=\"post-1662-_Hlk52122377\"><\/a>\u2013cambio de lugar o de oficio, dificultad en el trabajo o fracaso apost\u00f3lico, incomprensi\u00f3n, marginaci\u00f3n, etc. \u2013, bien por motivos m\u00e1s estrictamente personales, como la enfermedad f\u00edsica o ps\u00edquica, la aridez espiritual, lutos, problemas de relaciones interpersonales, fuertes tentaciones, crisis de fe o de identidad, sensaci\u00f3n de insignificancia, u otros semejantes. <em>Cuando la fidelidad resulta m\u00e1s dif\u00edcil<\/em>, <em>es preciso ofrecer a la persona el auxilio de una mayor confianza y un amor m\u00e1s grande<\/em>, tanto a nivel personal como comunitario. Es sobre todo en esos momentos, que se hace necesaria la cercan\u00eda afectuosa del superior<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-64\" href=\"#post-1662-footnote-64\">[64]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>No faltan quienes arguyan que su falta de perseverancia se ha debido a que \u2018lo dejaron solo\u2019. Por eso, aunque no se niegue ni se le quiera quitar la importancia que tiene el acompa\u00f1amiento de los hermanos en religi\u00f3n y especialmente por parte de los superiores, tambi\u00e9n es cierto que \u201cno pueden existir soledades cuando \u00c9l (Dios) llena el coraz\u00f3n y la vida\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-65\" href=\"#post-1662-footnote-65\">[65]<\/a><\/sup><\/sup>. Conviene adem\u00e1s traer a la memoria lo que el M\u00edstico Doctor de Fontiveros le escrib\u00eda a Do\u00f1a Juana de Pedraza cuando \u00e9sta se quejaba de \u201csus l\u00e1stimas y males y soledades sentidas\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-66\" href=\"#post-1662-footnote-66\">[66]<\/a><\/sup><\/sup>: \u201cTodo es aldabadas y golpes en el alma para m\u00e1s amar, que causan m\u00e1s oraci\u00f3n y suspiros espirituales a Dios, para que \u00c9l cumpla lo que el alma pide para \u00c9l.[&#8230;] Los que quieren bien a Dios, \u00c9l se tiene cuidado de sus cosas, sin que ellos se soliciten por ellas\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-67\" href=\"#post-1662-footnote-67\">[67]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><h4><strong>3. \u00a1\u00c1nimo!<\/strong><\/h4><p>No ignoramos las dificultades reales que salen al paso de todos los miembros del Instituto en su empe\u00f1o por configurarse con Cristo, por ser coherentes, por mantenerse fieles a lo largo de los a\u00f1os y en medio de circunstancias poco alentadoras \u2212social y eclesialmente hablando\u2212. Todo eso es ciertamente una prueba verdadera y no deja de ser doloroso; pero no nos debe llevar al desaliento. \u00bfAcaso nos olvidamos de la \u201cvisi\u00f3n providencial sobre la vida\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-68\" href=\"#post-1662-footnote-68\">[68]<\/a><\/sup><\/sup> que debe caracterizarnos? Es uno de los elementos no negociables adjuntos al carisma.<\/p><p>Debemos saber aceptar esas pruebas, y si antes dec\u00edamos que ten\u00edamos que ser hombres de discernimiento y hombres realistas, ahora agregamos que debemos ser hombres sobrenaturales. Aceptando con fe y abandono en la Providencia los designios de Dios acerca de cada uno de nosotros, del Instituto, de la Iglesia y del mundo.<\/p><p>Entonces, no se trata ni de un optimismo irreal ni tampoco del pesimismo que est\u00e1 en contradicci\u00f3n con la Providencia; sino de un sano realismo cristiano que acepta la realidad de la situaci\u00f3n propia, del Instituto y de la sociedad, para esforzarse en dar de s\u00ed mismo lo que m\u00e1s pueda a fin de elevarla en nombre de Cristo con laboriosidad y paciencia.<\/p><p>Hay que darse cuenta de que \u201cla falta de perseverancia es algo que siempre ha pasado y pasar\u00e1 en la Iglesia\u201d.\u00a0Ya lo dec\u00eda San Juan Pablo II hace m\u00e1s de tres d\u00e9cadas atr\u00e1s: \u201cNo es la primera vez que, en el curso de la historia, la vida religiosa encuentra serias dificultades. En algunos per\u00edodos ha pasado por crisis an\u00e1logas, a veces incluso m\u00e1s dif\u00edciles, y siempre ha salido de ella m\u00e1s generosa y m\u00e1s viva, despu\u00e9s de haber profundizado y valorizado su propia \u00edndole\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-69\" href=\"#post-1662-footnote-69\">[69]<\/a><\/sup><\/sup>. Y por lo mismo, no hay que dejarse desanimar por sentencias lapidarias que no hacen sino ofuscar la belleza de la vida consagrada, desalentando no s\u00f3lo a quienes han abrazado la vida consagrada sino tambi\u00e9n a los potenciales candidatos. Los \u2018abandonos\u2019, la falta de vocaciones y el envejecimiento de los miembros en muchas congregaciones religiosas y en muchas di\u00f3cesis del mundo son serios retos para cada Instituto y para la Iglesia toda. Eso sin duda. Sin embargo, no se trata de fen\u00f3menos nuevos en la larga experiencia de la Iglesia. La historia nos ense\u00f1a que por caminos generalmente imprevisibles la \u2018novedad\u2019 radical del mensaje de la cruz es capaz de inspirar a muchos a renunciarlo todo por el reino de Dios, para poseer la perla de gran precio<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-70\" href=\"#post-1662-footnote-70\">[70]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>Sin duda, admitimos que no hay una receta m\u00e1gica para perseverar en la vocaci\u00f3n; porque definitivamente es una gracia del Cielo que hay que impetrar <em>a tiempo y a destiempo<\/em><sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-71\" href=\"#post-1662-footnote-71\">[71]<\/a><\/sup><\/sup>. Todos necesitamos de la gracia de Dios a fin de querer y obrar el bien perseverantemente. Pero tambi\u00e9n hay que <em>determinarse<\/em> y <em>poner los medios<\/em> (tan importantes son estos que parecen decirnos que \u201cpersevera el que quiere\u201d, es decir, el que los utiliza):<\/p><p>&#8211; Ser asiduos en la <strong>oraci\u00f3n<\/strong> y esforzados en el cuidado de la <strong>vida interior<\/strong>. Lo cual incluye \u201cel diario adentrarse en el amor crucificado y crucificante del Verbo Encarnado. S\u00f3lo \u00c9l puede mantener vivo en nosotros el don de la vocaci\u00f3n. S\u00f3lo \u00c9l puede, mediante su Esp\u00edritu, superar las debilidades experimentadas una y otra vez\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-72\" href=\"#post-1662-footnote-72\">[72]<\/a><\/sup><\/sup>. Hay que perseverar constantemente en la pr\u00e1ctica y en el esp\u00edritu de los votos as\u00ed como en la fidelidad en la celebraci\u00f3n de la liturgia.<\/p><p>&#8211; Hacer <strong>penitencia<\/strong>: corporal e interior. Como muy claramente nos indica el derecho propio: \u201chay que tener sumo aprecio por la penitencia exterior: acerca del comer y del beber, acerca del modo del dormir, \u2018d\u00e1ndole dolor sensible\u2019<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-73\" href=\"#post-1662-footnote-73\">[73]<\/a><\/sup><\/sup> a la carne por medio de cilicios<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-74\" href=\"#post-1662-footnote-74\">[74]<\/a><\/sup><\/sup>, disciplinas, etc.\u201d<sup> <sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-75\" href=\"#post-1662-footnote-75\">[75]<\/a><\/sup><\/sup>. Pero \u201csobre todo la penitencia interna, la <em>metanoia<\/em><sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-76\" href=\"#post-1662-footnote-76\">[76]<\/a><\/sup><\/sup>, o sea la \u00edntima y total mudanza y renovaci\u00f3n de todo el hombre en todo su sentir, juzgar y disponer\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-77\" href=\"#post-1662-footnote-77\">[77]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>&#8211; <strong>Abnegarse<\/strong> y entregarse en abandono confiado al <strong>servicio de Dios<\/strong>. Ser\u00eda un grave error bajar los brazos en la misi\u00f3n, menguar en la entrega, desconfiar del auxilio de Dios. Por eso en este punto nos gustar\u00eda recordar aquellas sentidas palabras que Juan Pablo II dirig\u00eda a unos religiosos: \u201c\u00a1Perseverad en el amor! Perseverad en la gracia sacramental y en la misi\u00f3n exigente y estupenda a la vez, de la salvaci\u00f3n de las almas. Sea vuestro primer medio de perseverancia el af\u00e1n apost\u00f3lico. El sacerdote debe tener una visi\u00f3n \u2018escatol\u00f3gica\u2019 de la existencia y de la historia, y debe vivir con esta perspectiva. Se debe evangelizar, salvar y santificar a las almas: \u00e9sta es la voluntad de Dios\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-78\" href=\"#post-1662-footnote-78\">[78]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>&#8211; Ser fieles al <strong>patrimonio del Instituto<\/strong>. \u201cAmar la vocaci\u00f3n es amar a la Iglesia, es amar al propio Instituto y sentir la comunidad como su verdadera familia\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-79\" href=\"#post-1662-footnote-79\">[79]<\/a><\/sup><\/sup>. En este sentido todos los santos fundadores y el mismo derecho propio aconsejan y mucho \u2013adem\u00e1s de la oraci\u00f3n y el recogimiento o el rechazo del esp\u00edritu del mundo\u2013 el aferrarse con firmeza y fidelidad a las Constituciones, al esp\u00edritu de la Congregaci\u00f3n y el encari\u00f1arse con sus intereses. \u201c\u00bfQu\u00e9 los har\u00e1 santos?\u201d, preguntaba San Pedro Juli\u00e1n Eymard a unos religiosos mientras les predicaba Ejercicios Espirituales: \u201cLa regla, vuestra regla religiosa, la regla a la congregaci\u00f3n a la que pertenec\u00e9is. A practicarla se reduce para vosotros la santidad, porque la regla es la voluntad de Dios. [\u2026] Lo que en vosotros [Dios] quiere ver es religiosos perfectos de tal Instituto y ser viva encarnaci\u00f3n suya. En el cielo ser\u00e9is coronados, no como varones santos, sino como religiosos santos\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-80\" href=\"#post-1662-footnote-80\">[80]<\/a><\/sup><\/sup>. Por lo cual, un elemento subyacente al cuidado de nuestra vocaci\u00f3n es la adhesi\u00f3n plena, concienzuda y fervorosa de la disciplina del Instituto, que incluye la observancia constante de la vida com\u00fan. Ilusionarse con la perspectiva de una vida religiosa o de un sacerdocio menos austero en sus exigencias de sacrificio y de renuncia ya es de alg\u00fan modo claudicar. Y unido a este medio va el de la pureza de pensamiento mediante el estudio ordenado y las buenas lecturas para discernir y prevenirse de las ideolog\u00edas que intentan apartarnos de nuestro intento. \u201cQu\u00e9 importante es mantenerse en \u2018intimidad divina\u2019 por medio de la meditaci\u00f3n de libros serios y profundos que enciendan el alma en el fuego del amor de Dios y la mantengan serena y entusiasta en cualquier situaci\u00f3n o circunstancia en que llegue a encontrarse\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-81\" href=\"#post-1662-footnote-81\">[81]<\/a><\/sup><\/sup>, dec\u00eda el Papa.<\/p><p>&#8211; Pr\u00e1ctica de la devoci\u00f3n tierna a <strong>Mar\u00eda Sant\u00edsima<\/strong>. El s\u00ed de Mar\u00eda Sant\u00edsima, pronunciado el d\u00eda de la Encarnaci\u00f3n y mantenido durante toda su vida, debe ser para nosotros un est\u00edmulo y una ayuda en nuestra entrega total a Dios. Hay que pedirle a Mar\u00eda Sant\u00edsima en el rezo diario del Santo Rosario el valor de estar con Ella junto a la cruz y de aceptar la dial\u00e9ctica de la cruz, que no es otra cosa sino pedir la gracia de perseverar en este prop\u00f3sito hasta la muerte. La Virgen es nuestra esperanza.<\/p><p>Hoy por hoy somos casi 900 miembros en el Instituto del Verbo Encarnado. Sepamos \u201ccelebrar y agradecer juntos el don com\u00fan de la vocaci\u00f3n y misi\u00f3n\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-82\" href=\"#post-1662-footnote-82\">[82]<\/a><\/sup><\/sup>. Alegr\u00e9monos por cada vocaci\u00f3n con que Dios bendice a nuestro Instituto y renovemos los esfuerzos por \u201cperseverar y aventajarse en la vocaci\u00f3n a la que fuimos llamados por Dios, para una m\u00e1s abundante santidad de la Iglesia\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-83\" href=\"#post-1662-footnote-83\">[83]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>Vaya entonces nuestra oraci\u00f3n \u2212de unos por otros\u2212 para implorar \u201cla perseverancia en el bien, que aunque encuentre incomprensiones y obst\u00e1culos, al final llega siempre a una meta de luz, de fecundidad y de paz. Es lo que san Pablo recordaba a los G\u00e1latas: <em>El que siembra en el esp\u00edritu, del esp\u00edritu cosechar\u00e1 vida eterna. No nos cansemos de obrar el bien; que a su tiempo nos vendr\u00e1 la cosecha si no desfallecemos<\/em>\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-84\" href=\"#post-1662-footnote-84\">[84]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>Escuchemos las palabras de Juan Pablo II a unos religiosos con la esperanza de que cada uno las sienta especialmente dirigida hacia s\u00ed: \u201cNo caig\u00e1is nunca en el desaliento\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-85\" href=\"#post-1662-footnote-85\">[85]<\/a><\/sup><\/sup>. \u201cEn estas circunstancias actuales no dud\u00e9is de vuestra vocaci\u00f3n. El Dios que os ha invitado a dejar todo por su amor es un Dios fiel: \u00a1nunca os fallar\u00e1! \u2026permaneced firmes en vuestra vocaci\u00f3n, en la certeza que ella es el medio m\u00e1s seguro para cumplir la voluntad de Dios\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-86\" href=\"#post-1662-footnote-86\">[86]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>Que Mar\u00eda Sant\u00edsima nos obtenga las gracias que necesitamos para nuestra santificaci\u00f3n y para la prosperidad religiosa del Instituto y de nuestras misiones. Que Ella nos ayude a ser fieles al llamamiento divino y nos haga comprender toda la belleza, la alegr\u00eda y la fuerza de un sacerdocio vivido sin reservas en la dedicaci\u00f3n e inmolaci\u00f3n por el servicio de Dios y de las almas. Que nos ayude finalmente a decir a ejemplo suyo: S\u00ed a la voluntad de Dios, aun cuando sea exigente, aun cuando sea incomprensible, aun cuando sea dolorosa para nosotros.<\/p><p>Les dejamos una oraci\u00f3n que compuso el Beato John Henry Newman:<\/p><p>\u201cDios me ha creado para hacerle un servicio determinado. \u00c9l me ha encomendado un trabajo que no ha encomendado a otro. Tengo una misi\u00f3n. Quiz\u00e1s nunca lo sepa en esta vida, pero me lo dir\u00e1n en la otra. De alguna manera soy necesario para sus prop\u00f3sitos, tan necesario en mi lugar como un arc\u00e1ngel en el suyo y, es verdad que, si fallo, \u00c9l puede hacer surgir a otro, como puede hacer de piedras hijos de Abraham. Sin embargo, yo soy parte de esta gran empresa. Soy un eslab\u00f3n en una cadena, un v\u00ednculo de conexi\u00f3n entre personas. \u00c9l no me ha creado para la nada. Har\u00e9 el bien, har\u00e9 su trabajo. Ser\u00e9 un \u00e1ngel de paz, un predicador de la verdad en mi propio lugar, sin pretender otra cosa cuando lo haga m\u00e1s que guardar sus mandamientos y servirle en mi vocaci\u00f3n. Por lo tanto, confiar\u00e9 en \u00c9l, donde sea que est\u00e9 nunca puedo ser desechado. Si estoy en la enfermedad, mi enfermedad puede servirle; si en la perplejidad, mi perplejidad puede servirle. Si estoy en el dolor, mi dolor puede servirle. Mi enfermedad, o perplejidad, o dolor pueden ser las causas necesarias de alg\u00fan gran fin, que est\u00e1 mucho m\u00e1s all\u00e1 de nosotros. Dios no hace nada en vano. Puede prolongar mi vida o puede acortarla, \u00c9l sabe lo que hace. Puede quitarme a mis amigos y puede arrojarme entre extra\u00f1os. Puede hacerme sentir desolado, hundir mi esp\u00edritu, ocultarme el futuro; aun as\u00ed, \u00c9l sabe lo que hace. [\u2026]. Oh Emanuel, Oh Sabidur\u00eda, me entrego a Ti. Me conf\u00edo enteramente a Ti. D\u00edgnate cumplir tus altos prop\u00f3sitos en m\u00ed cualesquiera sean. Yo nac\u00ed para servirte, para ser Tuyo, para ser tu instrumento. D\u00e9jame ser un instrumento ciego. No te pido ver, no te pido saber, te pido simplemente ser usado\u201d<sup><sup><a id=\"post-1662-footnote-ref-87\" href=\"#post-1662-footnote-87\">[87]<\/a><\/sup><\/sup>.<\/p><p>\u00a0<\/p><ol><li id=\"post-1662-footnote-1\"><p>Cf. 2 Co 4, 7.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-2\"><p>Francisco, <em>A los participantes en la plenaria de la Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica<\/em>, 28\/01\/2017.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-3\"><p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=4k1JngbSTMs\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=4k1JngbSTMs<\/a><\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-4\"><p><a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/iglesia\/news\/2020-07\/presentacion-ediciones-claretianas-documento-de-civcsva.html\">https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/iglesia\/news\/2020-07\/presentacion-ediciones-claretianas-documento-de-civcsva.html<\/a>; cf. tambi\u00e9n: Mons. Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Carballo, O. F. M, \u201c<em>Sobre la crisis de la vida religiosa: Causas y respuestas<\/em>\u201d, L\u2019Osservatore Romano, 29\/10\/2013: \u201cNuestro dicasterio, en cinco a\u00f1os (2008-2012), ha dado 11.805 dispensas: indultos para dejar el instituto, decretos de dimisi\u00f3n, secularizaciones <em>ad experimentum<\/em> y secularizaciones para incardinarse en una di\u00f3cesis. Se trata de una media anual de 2361 dispensas. La Congregaci\u00f3n para el Clero, en los mismos a\u00f1os, ha dado 1188 dispensas de las obligaciones sacerdotes y 130 dispensas de las obligaciones del diaconado. Son todos religiosos: esto da una media anual de 367,7. Sumando estos datos con los otros, tenemos lo que sigue: han dejado la vida religiosa 13.123 religiosos o religiosas, en 5 a\u00f1os, con una media anual de 2624,6. Esto quiere decir 2,54 cada 1000 religiosos. A estos habr\u00eda que agregar todos los casos tratados por la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe. Seg\u00fan un c\u00e1lculo aproximado pero bastante seguro, esto quiere decir que m\u00e1s de 3000 religiosos o religiosas han dejado cada a\u00f1o la vida consagrada. En el c\u00f3mputo no han sido insertados los miembros de las sociedades de vida apost\u00f3lica que han abandonado su congregaci\u00f3n, ni los de votos temporales\u201d.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-5\"><p>Francisco, <em>A los participantes en la plenaria de la Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica<\/em>, 28\/01\/2017. Expresi\u00f3n que el Santo Padre parece haber tomado de Mons. Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Carballo, O. F. M, \u201c<em>Sobre la crisis de la vida religiosa: Causas y respuestas<\/em>\u201d, pues all\u00ed mismo dice el autor: \u201cconsiderando el hecho de que la hemorragia contin\u00faa y no parece detenerse, los abandonos son ciertamente s\u00edntoma de una crisis m\u00e1s amplia en la vida religiosa y consagrada, y la cuestionan, por lo menos en la forma concreta en que es vivida\u201d.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-6\"><p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=4k1JngbSTMs\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=4k1JngbSTMs<\/a>, min. 12:58-13:37.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-7\"><p>Francisco, <em>A los participantes en la plenaria de la Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica<\/em>, 28\/01\/2017.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-8\"><p>Cf. Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S. Th<\/em>., I-II, 109, 10; cf. <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 77.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-9\"><p><em>Constituciones<\/em>, 254; 257.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-10\"><p>Beato Giuseppe Allamano, <em>Los quiero as\u00ed \u2013 Espiritualidad y pedagog\u00eda misionera<\/em>, cap. 2, 29.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-11\"><p>Unos 890 miembros.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-12\"><p>1 Co 10, 12.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-13\"><p>Por lo menos 72 novicios y 20 postulantes.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-14\"><p>San Juan Pablo II, <em>A los seminaristas y candidatos a la vida religiosa en San Antonio, Texas<\/em>, USA, 13\/09\/1987.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-15\"><p>Cf. <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, nota 27 citando a San Juan Bosco.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-16\"><p>1 Jn 4, 2.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-17\"><p>Cf. 1 Co 10, 4.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-18\"><p>1 Co 3, 11.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-19\"><p><em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-20\"><p>Cf. Mt 7, 25.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-21\"><p>San Juan Pablo II, <em>A los consagrados en Alt\u00f6tting<\/em>, 18\/11\/1980.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-22\"><p>Sal 91, 7.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-23\"><p>Cf. San Ignacio de Loyola, <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [318].<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-24\"><p>Mons. Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Carballo, O. F. M, \u201c<em>Sobre la crisis de la vida religiosa: Causas y respuestas<\/em>\u201d, L\u2019Osservatore Romano, 29\/10\/2013.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-25\"><p>Cf. <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=eYvvGiLprZs\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=eYvvGiLprZs<\/a><\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-26\"><p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=eYvvGiLprZs&amp;t=80s\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=eYvvGiLprZs&amp;t=80s<\/a><\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-27\"><p>Francisco, <em>A los participantes en la plenaria de la Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica<\/em>, 28\/01\/2017.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-28\"><p>Cf. <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=4k1JngbSTMs\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=4k1JngbSTMs<\/a> min. 16:50-16:55. Sus palabras textuales fueron: \u201cLa vida consagrada est\u00e1 en crisis porque est\u00e1 en crisis la Iglesia y est\u00e1 en crisis la sociedad\u201d.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-29\"><p>San Juan Pablo II, <em>Al clero, religiosos y laicos en Luxemburgo<\/em>, 16\/05\/1985.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-30\"><p>San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y laicos comprometidos en M\u00e9xico<\/em>, 12\/05\/1990.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-31\"><p>San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda en la Misa de inauguraci\u00f3n del Congreso Internacional por las vocaciones<\/em>, 10\/05\/1981; L\u2019Osservatore Romano del 17\/05\/1981, 19.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-32\"><p>Cf. San Juan Pablo II, <em>A los religiosos y religiosas en la Catedral de Utrecht, Pa\u00edses Bajos<\/em>, 12\/05\/1985.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-33\"><p>Fr. Benedict Groeschel, <em>The Reform of Renewal<\/em>, cap. 9. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-34\"><p>San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, Carta 11, A do\u00f1a Juana de Pedraza, 28 \/01\/1589.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-35\"><p>Jn 15, 9.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-36\"><p>Jn 15, 5.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-37\"><p>Cf. Flp 2, 5.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-38\"><p>Cf. Mc 10, 21.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-39\"><p>Francisco, <em>A los participantes en la plenaria de la Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica<\/em>, 28\/01\/2017.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-40\"><p>Beato Paolo Manna, <em>Virtudes apost\u00f3licas<\/em>, cap. IV, Carta circular n. 6, 15\/09\/1926.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-41\"><p>San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, Carta 20, A una Carmelita Descalza escrupulosa, por Pentecost\u00e9s de 1590.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-42\"><p>Santa Teresa de Jes\u00fas, <em>Conceptos del amor de Dios<\/em>, cap. III, 7.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-43\"><p><em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 39.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-44\"><p>Cf. P. C. Buela, IVE, <em>Sacerdotes para siempre<\/em>, Parte I, cap. 4.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-45\"><p><em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 103.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-46\"><p>Cf. Santa Edith Stein, <em>La ciencia de la cruz<\/em>, cap. 3, e.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-47\"><p>San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes en Notre-Dame de Par\u00eds<\/em>, 30\/05\/1980.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-48\"><p><em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 48.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-49\"><p>Cf. San Juan Pablo II<em>, A las religiosas en Treviso, Italia<\/em>, 16\/06\/1985.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-50\"><p><em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 326.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-51\"><p><em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 168.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-52\"><p>San Juan Pablo II<em>, Mensaje al Cap\u00edtulo General de los Frailes Menores<\/em>, 08\/05\/1985.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-53\"><p>Francisco, <em>A los participantes en la plenaria de la Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica<\/em>, 28\/01\/2017.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-54\"><p><em>Constituciones<\/em>, 268.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-55\"><p>Cf. <em>Constituciones<\/em>, 123.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-56\"><p>San Juan de la Cruz, <em>Subida del Monte<\/em>, libro 2, cap. 29, 10.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-57\"><p><em>Ejercicios Espirituales<\/em>, 171. En el n. 172 agrega: \u201cen la elecci\u00f3n inmutable, que ya una vez se ha hecho elecci\u00f3n, no hay m\u00e1s que elegir, porque no se puede desatar, as\u00ed como es matrimonio, sacerdocio, etc.\u201d.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-58\"><p>San Juan de la Cruz, <em>Avisos y Sentencias espirituales<\/em>, 68, 4; citado en <em>Constituciones<\/em>, 68.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-59\"><p>C. S. Lewis, <em>The Screwtape Letters<\/em>, Macmillan, p. 59. [Traducido del ingl\u00e9s]. En espa\u00f1ol el libro se llama: <em>Cartas del diablo a su sobrino.<\/em><\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-60\"><p><em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 37.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-61\"><p>San Juan de la Cruz, <em>Avisos a un religioso para alcanzar la perfecci\u00f3n<\/em>, n.\u00ba 3.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-62\"><p><em>Vita Consecrata<\/em>, 63.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-63\"><p>Cf. <em>Constituciones<\/em>, 358.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-64\"><p>Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 70.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-65\"><p>San Juan Pablo II, <em>Carta Apost\u00f3lica a los religiosos y religiosas de Am\u00e9rica Latina con motivo del V Centenario de \u00f1a Evangelizaci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/em>, 29\/06\/1990, 16.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-66\"><p>San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, Carta 11, A do\u00f1a Juana de Pedraza, 28\/01\/1589.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-67\"><p><em>Ibidem<\/em>.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-68\"><p><em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 11.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-69\"><p><em>A las religiosas de Roma\u00f1a en Cesena<\/em>, <em>Italia<\/em>, 09\/05\/1986.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-70\"><p>Cf. Mt 13, 44-45.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-71\"><p>2 Tm 4, 2.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-72\"><p>Cf. San Juan Pablo II, <em>A los consagrados en Alt\u00f6tting<\/em>, 18\/11\/1980.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-73\"><p>San Ignacio de Loyola, <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [85].<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-74\"><p>Cf. Lv 16, 31.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-75\"><p><em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 102.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-76\"><p>Cf. Mc 1, 15.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-77\"><p><em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 99.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-78\"><p>San Juan Pablo II, <em>A los nuevos presb\u00edteros de la Congregaci\u00f3n de los Josefinos de Murialdo<\/em>, 24\/03\/1980.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-79\"><p><em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 45; <em>op. cit.<\/em> Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica, <em>La vida fraterna en comunidad. Congregavit nos in unum Christi amor<\/em>, 37.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-80\"><p>San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, Ejercicios Espirituales dados a los religiosos de la congregaci\u00f3n de los Hermanos de San Vicente de Pa\u00fal, p. 912.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-81\"><p>San Juan Pablo II, <em>A los nuevos presb\u00edteros de la Congregaci\u00f3n de los Josefinos de Murialdo<\/em>, 24\/03\/1980.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-82\"><p><em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 68.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-83\"><p><em>Lumen Gentium<\/em>, 47. Citado por el <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 32.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-84\"><p>Benedicto XVI, <em>Audiencia General<\/em>, 17\/08\/2005; <em>op. cit<\/em>. Ga 6, 8-9.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-85\"><p>San Juan Pablo II, <em>Al Cap\u00edtulo General de la Orden de los Carmelitas Descalzos<\/em>, 22\/04\/1991.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-86\"><p>San Juan Pablo II, <em>A las religiosas de Roma\u00f1a en Cesena<\/em>, Italia, 09\/05\/1986.<\/p><\/li><li id=\"post-1662-footnote-87\"><p><em>Meditations on Christian Doctrine<\/em>, 1; citado por Fr. Benedict Groeschel, CFR, <em>Arise from Darkness<\/em>. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p><\/li><\/ol>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPerseverar en este prop\u00f3sito hasta la muerte\u201d Constituciones, 1 \u201cLa vocaci\u00f3n, como la misma fe, es un tesoro que llevamos en vasijas de barro[1]; por esto tenemos que cuidarla, como se cuidan las cosas m\u00e1s preciosas, para que nadie nos robe este tesoro, ni pierda su belleza con el pasar del tiempo\u201d[2]. Con estas palabras [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1726,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[49,118,73,52,206,90,27,99,25,16,197,121,120,209,163,35,77,210,80],"class_list":["post-1662","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos","tag-caridad","tag-cristo","tag-cruz","tag-ejercicios-espirituales","tag-enemigo","tag-fe","tag-fidelidad","tag-gracia","tag-iglesia","tag-oracion","tag-perseverancia","tag-religiosos-2","tag-sacerdotes-2","tag-sobre-nuestra-perseverancia","tag-vida-religiosa","tag-virgen-maria","tag-vocacion","tag-voluntad-de-dios","tag-votos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1662","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1662"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1662\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1727,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1662\/revisions\/1727"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1726"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1662"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1662"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1662"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}