{"id":1498,"date":"2020-08-18T17:04:17","date_gmt":"2020-08-18T15:04:17","guid":{"rendered":"http:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=1498"},"modified":"2025-09-01T07:29:51","modified_gmt":"2025-09-01T05:29:51","slug":"directorio-de-evangelizacion-de-la-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2020\/08\/18\/directorio-de-evangelizacion-de-la-cultura\/","title":{"rendered":"Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1498\" class=\"elementor elementor-1498\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-27eb4839 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"27eb4839\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4268ef33\" data-id=\"4268ef33\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4aa457c1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4aa457c1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 style=\"text-align: center;\">Introducci\u00f3n<\/h4><ol><li>La evangelizaci\u00f3n de las culturas es el fin espec\u00edfico de nuestro Instituto<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. En particular, en el contexto actual del relativismo y del pluralismo cultural en un mundo globalizado, se da una especial urgencia de llevar a cabo la obra de la inculturaci\u00f3n. Es decir, por un lado emergen los desaf\u00edos del relativismo cultural y la descristianizaci\u00f3n, principalmente en pa\u00edses de antigua tradici\u00f3n cristiana. Por otro lado, el Evangelio entra en contacto con \u00e1reas culturales hasta ahora fuera del \u00e1mbito de irradiaci\u00f3n del cristianismo, especialmente en los pueblos de \u00c1frica y, m\u00e1s a\u00fan, de Asia, en los cuales existe una pluralidad de antiguas tradiciones culturales y religiosas que abre nuevos cometidos a la inculturaci\u00f3n<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/li><\/ol><p style=\"padding-left: 40px;\">Sin embargo, la inculturaci\u00f3n constituye, sobre todo, una exigencia intr\u00ednseca a la evangelizaci\u00f3n<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Por esto, <em>e<\/em><em>l cristianismo del tercer milenio debe responder cada vez mejor a esta exigencia de inculturaci\u00f3n<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p><h4 style=\"text-align: center;\">La cultura en general<\/h4><h5 style=\"text-align: left;\"><strong>1. Su esencia<\/strong><\/h5><p style=\"padding-left: 40px;\">2. Ante todo, debemos tener una idea clara acerca de la naturaleza de la cultura. Deriva el sustantivo cultura del verbo latino <em>colo<\/em> (<em>colo<\/em>, <em>colis<\/em>, <em>colere<\/em>), que significa cultivar. De este modo, etimol\u00f3gicamente, designamos con cultura la esencia y arte del cultivo del campo. Implica \u2013como se puede notar en las palabras agricultura, piscicultura, apicultura, etc.\u2013 un proceso o actividad dirigida a alcanzar mejores frutos a partir de la naturaleza.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">3. De este primer sentido pas\u00f3 a significar, metaf\u00f3ricamente, el cultivo en el mismo hombre y en todas sus dimensiones humanas; es decir, una segunda forma de cultivo, inmanente al hombre, una actividad \u2013inteligente y libre\u2013 que va dirigida directamente a la perfecci\u00f3n del hombre mismo, mediante el despliegue de todas sus potencias en armon\u00eda con su verdadera naturaleza. Se trata del cultivo de todo el hombre, cuerpo y alma, en una armoniosa jerarqu\u00eda. Cicer\u00f3n la llamaba <em>cultura animi<\/em>. As\u00ed, cultura tiene un sentido marcadamente personal. Pero tambi\u00e9n \u2013y actualmente es predominante\u2013, tiene un sentido social, incluyendo en su significaci\u00f3n todas las realizaciones del hombre como ser social<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Se trata de una tradici\u00f3n colectiva que informa la vida de todos los individuos. Podemos entonces hablar de cultura hel\u00e9nica, medieval, espa\u00f1ola, argentina, etc.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">4. A esta cultura en sentido social, el P. Meinvielle la llama civilizaci\u00f3n, diferenci\u00e1ndola de la cultura en sentido personal: \u201caunque grandes sean las conexiones que entre ellas existen, no pueden considerarse id\u00e9nticas. Cultura&#8230; pareciera indicar la actividad del hombre aplicada a la humana naturaleza para que esta rinda los frutos de que es capaz&#8230; connota preferentemente el perfeccionamiento de la personalidad humana, mientras la civilizaci\u00f3n contempla primeramente el de la sociedad. Dir\u00edamos entonces que el hombre busca su cultura en la civilizaci\u00f3n; para significar que la cultura surge como una conquista del esfuerzo libre y personal del hombre, lograda con la ayuda de la civilizaci\u00f3n que ha puesto los medios para alcanzarla\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. En este \u00faltimo sentido se puede todav\u00eda se\u00f1alar que la civilizaci\u00f3n, en su significado m\u00e1s profundo, pertenece m\u00e1s bien a la cultura humana, pues responde a las necesidades espirituales y morales del hombre<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><em>.<\/em><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">5. San Juan Pablo II, uniendo ambos sentidos \u2013el personal y el social\u2013, define la cultura como la \u201cmanifestaci\u00f3n del hombre como persona, comunidad, como pueblo y naci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Tenemos, entonces, que la cultura es ese modo particular seg\u00fan el cual los hombres y los pueblos cultivan su relaci\u00f3n con la naturaleza y con sus hermanos, con ellos mismos y con Dios, a fin de lograr una existencia plenamente humana<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. De aqu\u00ed que puede en cierto modo decirse que el hombre, mediante su inteligencia y libertad, es creador en sentido amplio de un mundo mejor, erigido sobre el mundo natural, o sea, puede transformar los seres naturales y su ser propio, perfeccion\u00e1ndolos. As\u00ed, por ejemplo, un hombre por medio del estudio adquiere el h\u00e1bito o perfecci\u00f3n de la ciencia o por la pr\u00e1ctica de las virtudes se convierte en un hombre honesto<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">6. Santo Tom\u00e1s, comentando a Arist\u00f3teles, dice que \u201cel g\u00e9nero humano vive gracias a su arte y su raz\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. Apoy\u00e1ndose en estas palabras San Juan Pablo II afirmaba que la cultura es una \u201ccaracter\u00edstica de la vida humana como tal\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>; \u201ces un modo espec\u00edfico del \u2018existir\u2019 y del \u2018ser\u2019 del hombre\u201d, solamente el hombre \u2013por trascender la materia en virtud de la vida de su esp\u00edritu\u2013 \u201ces el \u00fanico sujeto \u00f3ntico de la cultura\u201d y es \u201ctambi\u00e9n su \u00fanico objeto y su t\u00e9rmino\u201d. Es decir, la cultura es del hombre, por el hombre y para el hombre. \u00c9sta abarca toda la actividad del hombre, su inteligencia y afectividad, su b\u00fasqueda de sentido, sus costumbres y sus recursos \u00e9ticos. La cultura es de tal modo connatural al hombre, que la naturaleza de \u00e9ste no alcanza su expresi\u00f3n plena sino mediante la cultura. Por lo tanto, \u201cla cultura es aquello a trav\u00e9s de lo cual el hombre, en cuanto hombre, se hace m\u00e1s hombre, es \u2018m\u00e1s\u2019, accede m\u00e1s al \u2018ser\u2019\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">7. La doctrina de la Iglesia de estos \u00faltimos tiempos, y m\u00e1s particularmente en la <em>Gaudium et spes<\/em><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, nos ha dejado una clara ense\u00f1anza acerca de la cultura y su esencia: \u201cEs propio de la persona llegar a la verdadera y plena humanidad por medio de la cultura, es decir por el cultivo de los bienes y valores de la naturaleza\u201d. Es decir, el hombre debe, por medio de un proceso \u2013la cultura\u2013, llegar a ser hombre en plenitud, con todo su bien o perfecci\u00f3n correspondiente. Esto incluye el obrar del hombre en sus diferentes dimensiones, a trav\u00e9s de lo cual se perfecciona integralmente: \u201cLa palabra cultura en sentido general, significa todo aquello mediante lo cual el hombre refina y desarrolla las m\u00faltiples dotes de su alma y de su cuerpo\u201d. Este proceso o desarrollo implica necesariamente una repercusi\u00f3n en el orden social; y de aqu\u00ed que tambi\u00e9n en el mismo documento aparezca afirmado esta otra dimensi\u00f3n o sentido de la cultura: \u201cel hombre procura someter el mundo a su poder por el conocimiento y el trabajo; vuelve m\u00e1s humana a la vida social, tanto en la familia como en toda la convivencia civil, por el progreso de las costumbres y las instituciones\u201d. De este modo, se constituye lo que podemos llamar el patrimonio cultural del g\u00e9nero humano en sus diversas manifestaciones: \u201cy finalmente expresa a lo largo del tiempo sus experiencias espirituales m\u00e1s profundas y sus aspiraciones en sus obras, las comunica y las conserva, para que sirvan al provecho de muchos y hasta de todo el g\u00e9nero humano\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">8. Es a partir de este \u201caspecto hist\u00f3rico y social\u201d de la cultura, que podemos hablar de \u201cpluralidad de las culturas\u201d: \u201cpues de la manera diversa de usar las cosas, de operar y de expresarse, de practicar la religi\u00f3n y de informar las costumbres, de establecer leyes e instituciones jur\u00eddicas, de fomentar las ciencias y las artes y de cultivar la belleza, proceden diferentes condiciones de vida com\u00fan y varias formas de combinar los valores de la vida\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. As\u00ed tenemos los diversos patrimonios culturales propios de cada pueblo, a partir de los cuales el hombre aprende los valores que recibe por tradici\u00f3n.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">9. Finalmente, podemos se\u00f1alar, a partir de todo lo dicho, la influencia decisiva de la cultura en la vida y en el perfeccionamiento de los hombres. La cultura es una dimensi\u00f3n fundamental de la persona y de las comunidades humanas. Dado que la cultura es el resultado de la vida y de la actividad de un grupo humano, las personas que pertenecen a ese grupo est\u00e1n formadas, en gran medida, por la cultura en la que viven. Al cambiar las personas y las sociedades, tambi\u00e9n cambia con ellas la cultura. Cuando \u00e9sta se transforma, transforma as\u00ed mismo a las personas y las sociedades<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. De aqu\u00ed, es f\u00e1cil deducir la importancia fundamental, junto con lo decisivo de realizar una evangelizaci\u00f3n que penetre profundamente las culturas de los hombres y de los pueblos.<\/p><h5>2. Fundamentos de la cultura<\/h5><p style=\"padding-left: 40px;\">10 . Hemos dicho que cultura es la actividad que el hombre realiza para perfeccionarse. Pero no todo lo que realiza contribuye verdaderamente a su perfeccionamiento y por eso no todas sus actividades son verdaderamente \u201ccultura\u201d.\u00a0<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">De aqu\u00ed la importancia de establecer los verdaderos fundamentos para poder, a partir de ellos, discernir las manifestaciones del hombre que son verdaderamente cultura y las manifestaciones que no lo son.<\/p><p style=\"text-align: left; padding-left: 40px;\">El fundamento debe mantenerse principalmente en el plano filos\u00f3fico y en un triple \u00e1mbito: metaf\u00edsico, antropol\u00f3gico y \u00e9tico, pues de este modo alcanzamos lo esencial \u2013lo que permanece\u2013 por encima de las vicisitudes de la historia y de las diversas creaciones culturales.<\/p><p><strong>a) Fundamento metaf\u00edsico<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">11. Es la reflexi\u00f3n metaf\u00edsica la que da la apertura necesaria a todo verdadero pensamiento y en la que se debe apoyar todo verdadero pensamiento. Si el conocimiento humano estuviese rigurosamente limitado al mundo de la experiencia sensible, es decir, sin un verdadero horizonte metaf\u00edsico, nunca podr\u00eda encontrar el sentido \u00faltimo de las cosas y del hombre mismo. As\u00ed lo expresaba el San Juan Pablo II: \u201cNo es posible detenerse en la sola experiencia; incluso cuando \u00e9sta expresa y pone de manifiesto la interioridad del hombre y su espiritualidad, es necesario que la reflexi\u00f3n especulativa llegue hasta su naturaleza espiritual y el fundamento en que se apoya\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Por eso, no toda reflexi\u00f3n filos\u00f3fica fundamenta una verdadera cultura humana, ya que hay muchas corrientes de pensamiento muy difundidas en la actualidad cuyos errores llevan a desvirtuar cualquier cultura que se apoye en ellas.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">A modo de ejemplo, citamos algunas siguiendo a San Juan Pablo II en la <em>Fides et ratio<\/em>. En primer lugar el <em>eclecticismo<\/em>, que acepta las distintas ideas que vienen de las distintas corrientes filos\u00f3ficas sin un discernimiento de la parte de verdad que pueda tener cada una de ellas. El <em>historicismo<\/em> que de modo semejante considera que cada filosof\u00eda tiene su verdad pero siempre que se vea en el per\u00edodo y objetivo hist\u00f3rico en el que fue hecha. El <em>cientificismo<\/em> que s\u00f3lo admite como verdaderos los conocimientos de las ciencias positivas. El <em>nihilismo <\/em>que niega la humanidad del hombre y su misma identidad, ya que niega el ser y por tanto toda verdad objetiva.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Estas y otras corrientes de pensamiento muestran la necesidad de fundamentar la cultura en una verdadera metaf\u00edsica que no puede ser otra que la metaf\u00edsica del ser. Ya que es la metaf\u00edsica del ser y s\u00f3lo la metaf\u00edsica del ser la que puede devolver al hombre el verdadero lugar que ocupa en la sociedad y dar los fundamentos verdaderos sobre los cuales el hombre debe construir su cultura.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Y esto es as\u00ed porque es la filosof\u00eda del ser la que permite la apertura plena y global a toda la realidad, superando cualquier l\u00edmite y permitiendo llegar a Aqu\u00e9l que todo lo perfecciona<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Las filosof\u00edas que hemos descrito, y todas aquellas que no se fundamentan en el acto de ser, lejos est\u00e1n de satisfacer las m\u00e1s profundas aspiraciones del hombre. Lejos est\u00e1n de proporcionar al hombre \u201cun absoluto que sea capaz de dar respuesta y sentido a toda su b\u00fasqueda. Algo que sea \u00faltimo y fundamento de todo lo dem\u00e1s. [&#8230;] Las hip\u00f3tesis pueden ser fascinantes, pero no satisfacen\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. Porque son muchos los sistemas que hablan de Dios, que afirman la existencia de Dios, pero no es el Dios que los hombres necesitamos y que proclama la fe cristiana<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Desde una filosof\u00eda del ser es que el hombre puede encontrar su verdadero fundamento que es el ser, y puede encontrar su fin \u00faltimo que es el Ser por Esencia, y encontrar tambi\u00e9n su fondo que es la libertad. De este modo, podr\u00e1 descubrir los verdaderos valores culturales.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Porque en \u00faltima instancia, todos los valores culturales \u2013de la ciencia, del arte, de las leyes y costumbres, etc.\u2013, en cuanto expresiones objetivas de la belleza, la verdad y la bondad, se fundamentan en el acto de ser<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">12. La pastoral de la cultura podr\u00e1 ofrecer una respuesta positiva y eficaz a los grandes desaf\u00edos o incluso dramas del hombre \u201cpostmoderno\u201d, principalmente a partir de la instancia Metaf\u00edsica, mediante la filosof\u00eda del ser. Pues la postura nihilista, horizonte actual de muchas filosof\u00edas que se han alejado del sentido del ser, niega toda verdad objetiva y, en consecuencia, lo que fundamenta la dignidad y la libertad humanas<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. De aqu\u00ed la urgencia de recuperar la metaf\u00edsica del ser, una filosof\u00eda din\u00e1mica que permite la apertura plena y global hacia la realidad entera, hasta llegar a Aqu\u00e9l que lo perfecciona todo<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>.<\/p><p><strong>b) Fundamento antropol\u00f3gico<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">13. La concepci\u00f3n antropol\u00f3gica es decisiva en la consideraci\u00f3n de la cultura, pues el hombre es el autor y a la vez el destinatario de la cultura. La cultura se fundamenta en la naturaleza humana, en particular en su apertura espiritual a lo universal y a la trascendencia. La naturaleza del hombre constituye la medida de la cultura<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">14. Por lo tanto, es necesario conservar una visi\u00f3n integral del hombre, que supere una lectura parcial y reduccionista, capaz de incluir sus diferentes aspectos y dimensiones tal como se dan en la realidad, es decir, unidos en ese sujeto \u00fanico e irrepetible, a la vez corporal y espiritual que es cada hombre. Afirmaba el Papa San Juan Pablo II: \u201cEsta dimensi\u00f3n fundamental es el hombre, el hombre integralmente considerado, el hombre que vive al mismo tiempo en la esfera de los valores materiales y en la de los espirituales\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">15. En la perspectiva de una lectura integral del hombre, tenemos en primer lugar la cultura de los valores materiales que corresponden al ser humano en su dimensi\u00f3n corporal.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">16. As\u00ed entonces, una cultura aut\u00e9nticamente humana exige los valores del trabajo humano y de la t\u00e9cnica ordenados a la producci\u00f3n de los bienes materiales, las relaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas, las ciencias encaminadas a la salud y a la prosperidad natural, etc.; es decir, todo lo necesario al aspecto material de la vida humana y terrena, y en conformidad con la dignidad del ser humano.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">17. Tenemos, en segundo lugar, la cultura de los valores espirituales correspondiente a la dimensi\u00f3n espiritual del ser humano.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">18. El hombre, por su dimensi\u00f3n espiritual, ejerce una serie de actividades que trascienden la materia, pues el alma por raz\u00f3n de su inmaterialidad es \u201cen cierto modo todas las cosas\u201d. Aqu\u00ed se encuentra el fundamento de la trascendencia del hombre; pues por su espiritualidad est\u00e1 abierto a todos los seres y, por lo tanto, al Ser divino. Es lo que afirma Grabmann: \u201cSanto Tom\u00e1s ha fundado psicol\u00f3gicamente el sentido y el valor de lo corporal y el derecho, as\u00ed como tambi\u00e9n el deber de la cultura terrena, en su doctrina del alma humana espiritual como principio formal del cuerpo&#8230; pero a la vez, y no querr\u00eda omitirlo, ha se\u00f1alado tambi\u00e9n lo trascendente y la ordenaci\u00f3n de esta vida terrena hacia un ser eterno de la m\u00e1s rica y pura vida espiritual, al demostrar el alma humana como esencia subsistente seg\u00fan su naturaleza, espiritual y personalmente inmortal\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>. A partir de la dimensi\u00f3n espiritual del hombre y de su consecuente apertura a lo universal y a la trascendencia, emerge la cultura de los valores espirituales y universales relacionados con la belleza, la verdad y el bien, en \u00faltima instancia con Dios.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">19. Las dimensiones corporal y espiritual del ser humano, dec\u00edamos, se han de considerar en la perspectiva de una visi\u00f3n integral y, al mismo tiempo, unitaria de la persona humana; si bien diferentes, ambas dimensiones forman un \u00fanico sujeto a la vez material y espiritual.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">20. En consecuencia, una cultura aut\u00e9nticamente humana ha de esforzarse siempre en lograr y mantener esta s\u00edntesis de esp\u00edritu y materia: \u201cEl hombre es siempre en su totalidad: en el conjunto integral de su subjetividad espiritual y material; se ha de buscar siempre en la cultura al hombre integral, al hombre todo entero, en toda la verdad de su subjetividad espiritual y corporal; \u00e9sta es la base suficiente para no superponer a la cultura \u2013sistema aut\u00e9nticamente humano, s\u00edntesis espl\u00e9ndida del esp\u00edritu y del cuerpo\u2013 divisiones y oposiciones preconcebidas. En efecto, ni una absolutizaci\u00f3n de la materia en la estructura del sujeto humano o, inversamente una absolutizaci\u00f3n del esp\u00edritu en esta misma estructura, expresan la verdad del hombre ni prestan servicio alguno a su cultura\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">21. Benedicto XVI, en el contexto del eros y del amor humano, afirma: \u201cEl hombre es realmente \u00e9l mismo cuando cuerpo y alma forman una unidad \u00edntima; el desaf\u00edo del<em> eros<\/em> puede considerarse superado cuando se logra esta unificaci\u00f3n. Si el hombre pretendiera ser s\u00f3lo esp\u00edritu y quisiera rechazar la carne como si fuera una herencia meramente animal, esp\u00edritu y cuerpo perder\u00edan su dignidad. Si, por el contrario, repudia el esp\u00edritu y por tanto considera la materia, el cuerpo, como una realidad exclusiva, malogra igualmente su grandeza. El epic\u00fareo Gassendi, bromeando, se dirigi\u00f3 a Descartes con el saludo: \u2018\u00a1Oh, Alma!\u2019. Y Descartes replic\u00f3: \u2018\u00a1Oh, Carne!\u2019. Pero ni la carne ni el esp\u00edritu aman: es el hombre, la persona, la que ama como criatura unitaria, de la cual forman parte el cuerpo y el alma. S\u00f3lo cuando ambos se funden verdaderamente en una unidad, el hombre es plenamente \u00e9l mismo\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">22. A partir de esta visi\u00f3n integral y, al mismo tiempo, unitaria del ser humano, en su dimensi\u00f3n corporal y a la vez espiritual, es necesario afirmar, finalmente, la supremac\u00eda del esp\u00edritu sobre el cuerpo y, por lo tanto, de la cultura de los bienes espirituales sobre la cultura de los bienes materiales, y la ordenaci\u00f3n de unos a otros. El cuerpo es por el alma ya que es su forma, por lo tanto los bienes materiales est\u00e1n subordinados a los espirituales. El cuerpo queda limitado por la materia, a lo inmediato del aqu\u00ed y del ahora; en cambio el alma por ser espiritual es, en cierto modo, ilimitada e infinita, abierta a todo el ser. Por esto San Juan Pablo II encarec\u00eda a \u201cmovilizar todas las fuerzas que encauzan la dimensi\u00f3n espiritual de la existencia humana, que testimonian la primac\u00eda de lo espiritual en el hombre, de lo que corresponde a la dignidad de su inteligencia, de su voluntad y de su coraz\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">23. Por esta raz\u00f3n define la cultura como \u201caquello a trav\u00e9s de lo cual el hombre, en cuanto hombre, se hace m\u00e1s hombre, es \u2018m\u00e1s\u2019, accede m\u00e1s al Ser\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">24. De aqu\u00ed se sigue tambi\u00e9n la primac\u00eda del ser sobre el tener, que se reduce al campo de los bienes materiales.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">25. Por esto, \u201cla cultura se sit\u00faa siempre en relaci\u00f3n esencial y necesaria a lo que el hombre es, mientras que la relaci\u00f3n a lo que el hombre tiene, a su \u2018tener\u2019, no s\u00f3lo es secundaria, sino totalmente relativa; y s\u00f3lo es factor de cultura cuando el hombre, por medio de su \u2018tener\u2019, puede al mismo tiempo \u2018ser\u2019 m\u00e1s plenamente como hombre, llegar a ser m\u00e1s plenamente hombre en todas las dimensiones de su existencia, en todo lo que caracteriza su humanidad\u201d. Por lo cual, concluye el Santo Padre: \u201cSe piensa en cultura y se habla de ella principalmente en relaci\u00f3n con la naturaleza del hombre; y luego solamente de manera secundaria e indirecta en relaci\u00f3n con el mundo de sus productos\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">26. Podemos concluir se\u00f1alando que la puesta en juego de una pastoral de la cultura consiste en restituir al hombre su condici\u00f3n de creatura \u201ca imagen y semejanza de Dios\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>. Es decir, consiste en la fundamentaci\u00f3n antropol\u00f3gica de la cultura mediante una visi\u00f3n del hombre como ese \u00fanico sujeto a la vez corporal y espiritual, abierto a lo universal y a la trascendencia. Adem\u00e1s, en una visi\u00f3n antropol\u00f3gica cristiana, se ha de subrayar la verdad fundamental de Jesucristo en cuanto plenitud del hombre y de toda cultura aut\u00e9nticamente humana<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>.<\/p><p><strong>c) Fundamento \u00c9tico<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">27. El hombre, a partir del fundamento de su naturaleza humana, mediante el dinamismo de sus actos en conformidad con la verdad del bien, debe tender a su plena realizaci\u00f3n. Dec\u00eda San Juan Pablo II que \u201cpara perfeccionarse en su orden espec\u00edfico, la persona debe realizar el bien y evitar el mal, preservar la transmisi\u00f3n y la conservaci\u00f3n de la vida, mejorar y desarrollar las riquezas del mundo sensible, cultivar la vida social, buscar la verdad, practicar el bien, contemplar la belleza (cf. <em> Th<\/em>., I-II, 94, 2)\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>. Es por esto que \u201cno hay duda tampoco que la dimensi\u00f3n primera y fundamental de la cultura es la sana moralidad: la cultura moral\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">28. Se habla de un perfeccionarse en su orden espec\u00edfico, porque se parte de la naturaleza com\u00fan a todos, es decir la naturaleza humana que cada uno posee singularmente. Por el contrario, establecer una separaci\u00f3n entre la libertad que expresa todo el dominio del obrar del hombre y la naturaleza humana, \u201ccomo quiere cierta corriente de la filosof\u00eda contempor\u00e1nea, ofusca la percepci\u00f3n de la universalidad de la ley moral por parte de la raz\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">29. Es necesario se\u00f1alar que presenciamos una desorientaci\u00f3n de la conciencia \u00e9tica del hombre o subjetivismo moral, que deriva principalmente de la crisis en torno a la verdad acerca del bien. De este modo, el hombre, mediante su conciencia, se concede el privilegio de fijar de modo aut\u00f3nomo, los criterios del bien y del mal, y actuar en consecuencia<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a><em>.<\/em> El hombre, entonces, se debe orientar a la verdad del bien, que presupone una antropolog\u00eda filos\u00f3fica y una metaf\u00edsica del bien. El desaf\u00edo actual en relaci\u00f3n a la fundamentaci\u00f3n \u00e9tica de los valores culturales est\u00e1 en defender e interpretar los valores radicados en la naturaleza misma del ser humano<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">30. Debemos afirmar que existe algo permanente que trasciende todas las culturas concretas, y que fundamenta su raz\u00f3n de ser, y ese \u201calgo es precisamente la naturaleza del hombre: precisamente esta naturaleza es la medida de la cultura y es la condici\u00f3n para que el hombre no sea prisionero de ninguna de sus culturas, sino que defienda su dignidad personal viviendo de acuerdo con la verdad profunda de su ser\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>. Por otra parte, es esta naturaleza del hombre com\u00fan a todos, la \u00fanica que justifica la ley natural que constituye la \u201cgram\u00e1tica\u201d universal mediante la cual se puede establecer un di\u00e1logo fruct\u00edfero entre culturas y religiones, un di\u00e1logo ordenado a la b\u00fasqueda de la verdad en el marco del respeto y del amor rec\u00edproco.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">31. En resumen, el hombre, en cuanto imagen de Dios, es un \u201cart\u00edfice\u201d. Pues, si bien \u00fanicamente Dios es el Creador, el que da el ser mismo a las cosas sac\u00e1ndolas de la nada \u2013<em>ex nihilo sui et subiecti<\/em>\u2013; sin embargo, tambi\u00e9n el hombre, precisamente por ser imagen de Dios, tiene la tarea de dominar la tierra (cf. Gn 1,27), utilizando algo ya existente y d\u00e1ndole forma y significado<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>. Esta tarea la realiza, sobre todo, siendo art\u00edfice de la propia vida, con la cual debe hacer una \u201cobra maestra\u201d. \u201cEl ser humano es autor de sus propios actos y responsable de su valor moral\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>. El hombre debe formar su propia personalidad y realizarse a s\u00ed mismo, y esto lo lleva a cabo en el proceso de su \u201cvida\u201d a trav\u00e9s de decisiones libres que se han de encaminar hacia la verdad y el bien: \u201cEl modo en que el hombre establece la propia relaci\u00f3n con el ser, con la verdad y con el bien, es viviendo y trabajando\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">32.<strong> [Conclusi\u00f3n]<\/strong> A modo de conclusi\u00f3n de este cap\u00edtulo dedicado a los fundamentos de la cultura, podemos decir que en la actualidad se da una \u201ccrisis de sentido\u201d, pues el pensamiento humano se encierra en los l\u00edmites de la propia inmanencia, sin referencia alguna a lo trascendente. Por lo tanto, en primer lugar, la Filosof\u00eda debe renovar la conciencia de los valores \u00faltimos y dar fundamento al sentido del fin \u00faltimo del hombre<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>. En segundo lugar, se ha de afirmar la capacidad del hombre de alcanzar el conocimiento de la verdad objetiva<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>. Estas dos exigencias comportan la tercera: la necesidad de una Filosof\u00eda de alcance <em>aut\u00e9nticamente metaf\u00edsico<\/em>, capaz de trascender los datos emp\u00edricos para llegar, en su b\u00fasqueda de la verdad, a algo absoluto, \u00faltimo y fundamental. Un gran reto que tenemos al final de este milenio es el de saber realizar el paso del <em>fen\u00f3meno <\/em>al <em>fundamento<\/em>. El elemento metaf\u00edsico es el camino obligado para superar la situaci\u00f3n de crisis que afecta hoy a grandes sectores de la Filosof\u00eda y para corregir as\u00ed algunos comportamientos err\u00f3neos difundidos en nuestra sociedad<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>.<\/p><h5>3. \u00c1mbitos de la cultura y jerarqu\u00eda de los valores culturales<\/h5><p style=\"padding-left: 40px;\">33. De lo dicho en el cap\u00edtulo precedente podemos deducir los diversos \u00e1mbitos que se dan en la cultura y la justa jerarqu\u00eda de los valores culturales. Porque a partir de las diferentes dimensiones o formalidades del hombre y de su dinamismo moral, tenemos los distintos \u00e1mbitos de la cultura. Dichos valores culturales poseen una justa jerarqu\u00eda y ordenaci\u00f3n que corresponde con la jerarqu\u00eda existente en las diversas formalidades del hombre.<\/p><p><strong>a) \u00c1mbitos culturales<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">34. Tenemos, en primer lugar, todo lo que se refiere al \u00e1mbito de la \u201ccultura del hacer\u201d, es decir, la actividad del hombre dirigida a las cosas materiales para transformarlas en bienes \u00fatiles. Esta es la dimensi\u00f3n propia del trabajo humano y de la t\u00e9cnica que utiliza como instrumento. Aqu\u00ed tambi\u00e9n entra el hacer art\u00edstico, el arte del hombre que transforma las cosas materiales convirti\u00e9ndolas en bellas. Esta dimensi\u00f3n del \u201chacer humano\u201d, aunque dirigido a la perfecci\u00f3n inmediata de las cosas externas al hombre, sin embargo parte del mismo hombre y a \u00e9l se ordena. Es el hombre el que posee \u2013por ser espiritual\u2013 ese dominio inteligente sobre las cosas y el que tiene en s\u00ed mismo esos h\u00e1bitos \u2013o habilidades\u2013 por las cuales las transforma. La persona humana es siempre el sujeto, centro y fin de toda actividad humana.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">35. En segundo lugar, tenemos el \u00e1mbito cultural ordenado directamente a la perfecci\u00f3n del mismo hombre: la \u201ccultura f\u00edsica\u201d, que perfecciona su cuerpo (por ejemplo, por medio de la dieta o la gimnasia) y, sobre todo, la \u201ccultura del obrar\u201d, que se refiere a la perfecci\u00f3n del alma humana, o mejor, del hombre en cuanto es hombre. Es decir, la actividad intelectual ordenada a la b\u00fasqueda y adquisici\u00f3n de la verdad, y la actividad de la voluntad que por medio de las virtudes morales tiende a la perfecci\u00f3n del hombre en la posesi\u00f3n de su verdadero bien. De este modo el hombre alcanza su perfecci\u00f3n moral y se transforma en moralmente bueno. Esta dimensi\u00f3n moral constituye la dimensi\u00f3n decisiva de la cultura humana, como afirmaba San Juan Pablo II: \u201cno hay duda tampoco que la dimensi\u00f3n primera y fundamental de la cultura es la sana moralidad: la cultura moral\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">36. De aqu\u00ed la importancia fundamental que en la vida del hombre tiene el desempe\u00f1o de su voluntad libre pues, como dice Santo Tom\u00e1s, \u201ctodo el que tiene voluntad se dice bueno en cuanto tiene buena voluntad, porque por la voluntad utilizamos todas las cosas que est\u00e1n en nosotros. De donde no se dice hombre bueno el que tiene buena inteligencia, sino el que tiene buena voluntad\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>. \u201cLa buena voluntad hace al hombre bueno (<em>bonum simpliciter<\/em>); y por esto, la virtud (de la parte apetitiva del alma), seg\u00fan la cual es buena la voluntad, es la que hace verdaderamente bueno (<em>simpliciter bonum<\/em>) al virtuoso\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">37. \u00bfPor qu\u00e9 el hombre es bueno, es decir alcanza su perfecci\u00f3n, especialmente por el desenvolvimiento de su voluntad? Porque la voluntad mira al bien como objeto propio; no se trata simplemente del bien particular de alguna potencia, por ejemplo el bien de ser artista o de conocer las ciencias naturales, de manejar la t\u00e9cnica, etc., sino del bien del hombre considerado \u00edntegramente, en todas sus potencias. Este es el \u00e1mbito de la voluntad que se mueve a s\u00ed misma y a todos las dem\u00e1s potencias del hombre, conduci\u00e9ndolo a su bien <em>simpliciter<\/em><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">38.<strong> [Dimensi\u00f3n trascendente de la cultura]<\/strong> Hemos se\u00f1alado que la dimensi\u00f3n moral de la cultura humana constituye su dimensi\u00f3n primera y fundamental. Pero dicha dimensi\u00f3n moral tiene su fundamento y fin \u00faltimo en Dios, es decir que la dimensi\u00f3n moral, para que sea plenamente tal, incluye necesariamente la dimensi\u00f3n trascendente-religiosa de la persona humana; es, por tanto, una dimensi\u00f3n \u00e9tico-religiosa. El punto culminante de la ascensi\u00f3n del hombre a \u201cser m\u00e1s\u201d se da en la posesi\u00f3n de Dios, por lo cual Santo Tom\u00e1s resume toda la moral humana como \u201cel movimiento de la creatura racional hacia Dios\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">39. El hombre es esencialmente un ser religioso, por lo cual la dimensi\u00f3n trascendente constituye el coraz\u00f3n de la cultura. \u201cToda cultura es un esfuerzo de reflexi\u00f3n sobre el misterio del mundo y en particular del hombre: es un modo de expresar la dimensi\u00f3n trascendente de la vida humana. El coraz\u00f3n de cada cultura est\u00e1 constituido por su acercamiento al m\u00e1s grande de los misterios: el misterio de Dios\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>. El gran desaf\u00edo cultural de la actualidad se ubica en el \u00e1mbito de la apertura del hombre a la verdad y al bien, en \u00faltima instancia a la trascendencia y al misterio de Dios. La dependencia \u201contol\u00f3gica\u201d del hombre en relaci\u00f3n a Dios es el fundamento \u00faltimo del pleno desarrollo de la libertad y vida humanas, a la vez que del respeto por la dignidad y la vida de cada ser humano. Por esto el punto central de toda cultura lo ocupa la actitud que el hombre asume ante el misterio de Dios<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">40. Podemos todav\u00eda se\u00f1alar que los valores no son simplemente puras creaciones del esp\u00edritu humano. Hac\u00eda notar San Juan Pablo II: \u201cen algunas corrientes del pensamiento moderno se ha llegado a exaltar la libertad hasta el extremo de considerarla como un absoluto, que ser\u00eda la fuente de los valores\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">41. Los valores culturales en cuanto y en la medida que constituyen expresiones aut\u00e9nticas y objetivas de la belleza, la verdad y el bien, est\u00e1n fundados y relacionados en el ser, y en \u00faltima instancia en Dios, Ser por Esencia, primera Verdad y sumo Bien, fundamento \u00faltimo y Causa primera del ser por participaci\u00f3n, de su verdad y bondad.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">42. Por otra parte, el hombre mediante su esp\u00edritu permanece abierto a lo universal y trascendente, al ser divino en cuanto es la m\u00e1xima realidad y el sumo Bien.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">43. Como explica Santo Tom\u00e1s, el objeto o realidad a la cual se dirige la voluntad del hombre es el bien universal, como el objeto de la inteligencia es la verdad universal. \u201cDe aqu\u00ed que nada pueda aquietar la voluntad del hombre sino el bien universal, que no se encuentra en nada creado, sino s\u00f3lo en Dios, porque toda creatura tiene la bondad participada\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">44. De esta manera, la perfecci\u00f3n y perfecta felicidad del hombre se encuentra s\u00f3lo en Dios, en cuanto que como bien infinito y perfecto \u201cpuede colmar la voluntad del hombre\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">45. Este es el significado profundo de aquello que nuestro Se\u00f1or Jesucristo respondi\u00f3 al joven rico (Mt 19,16ss.). \u00c9ste le pregunta a Jes\u00fas: <em>Maestro, \u00bfqu\u00e9 he de hacer para conseguir la vida eterna?<\/em> \u201cPara el joven, m\u00e1s que una pregunta sobre las reglas que hay que observar, es una <em>pregunta de pleno significado para la vida<\/em>. Es decir, esta pregunta es, en \u00faltima instancia, un llamamiento al bien absoluto que nos atrae y nos llama hacia s\u00ed; es el eco de la llamada de Dios, origen y fin de la vida del hombre\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">46. \u00bfQu\u00e9 le responde Jes\u00fas? Que s\u00f3lo Dios es bueno: <em>uno s\u00f3lo es el Bueno<\/em> (Mt 19,17)<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>. Pues solamente Dios es bueno por esencia y la fuente de toda bondad participada. Jesucristo con su respuesta va directamente a lo fundamental: \u201cen efecto, interrogarse sobre el bien significa en \u00faltimo t\u00e9rmino dirigirse a Dios, que es la plenitud de la bondad\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>. En \u00faltima instancia, se puede hablar de bondad, y m\u00e1s particularmente de acciones moralmente buenas, en relaci\u00f3n a Dios, Bondad suma, fuente y t\u00e9rmino de toda bondad participada. De aqu\u00ed lo fundamental de la dimensi\u00f3n trascendente del ser humano y de toda cultura: \u201cJes\u00fas relaciona \u2013dec\u00eda San Juan Pablo II\u2013 la cuesti\u00f3n de la acci\u00f3n moralmente buena con sus ra\u00edces religiosas, con el reconocimiento de Dios, \u00fanica bondad, plenitud de la vida, t\u00e9rmino \u00faltimo del obrar humano, felicidad perfecta\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>.<\/p><p><strong>b) Jerarqu\u00eda de valores y subordinaci\u00f3n<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">47. Tenemos entonces los diferentes \u00e1mbitos de los valores culturales, que han de considerarse seg\u00fan una justa jerarqu\u00eda en dependencia de las diversas formalidades del ser humano y, en particular, de la subordinaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n material e instintiva del hombre a la dimensi\u00f3n espiritual e interior. Es aquello que en la antig\u00fcedad ya ense\u00f1ara el fil\u00f3sofo Arist\u00f3teles: la elecci\u00f3n o la posesi\u00f3n de los bienes naturales, bienes del cuerpo, riquezas, amigos y otras cosas, ser\u00e1n buenas si nos ayudan a contemplar a Dios. Al hombre le es conveniente \u2013es decir, bueno\u2013 obrar conforme a su naturaleza determinada<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>. As\u00ed, le es natural \u2013el hombre es animal social\u2013 vivir en sociedad, pues no bast\u00e1ndose a s\u00ed mismo, necesita la ayuda de los dem\u00e1s. El hombre, en cuanto que posee cierta animalidad, dispone naturalmente de las cosas inferiores para las necesidades de su vida. Adem\u00e1s, tiene el hombre \u2013como algo propio\u2013, la racionalidad y, seg\u00fan la naturaleza de su ser, tiene el hombre cuerpo por el alma, y las fuerzas inferiores del alma por la raz\u00f3n; y por esto es conveniente que el cuerpo ayude al alma, y las potencias inferiores a las potencias superiores del alma, siendo de este modo \u201cnaturalmente recto, que de tal manera mire el hombre por su cuerpo y por las tendencias \u00edntimas del alma, que el acto de la raz\u00f3n y su bien en modo alguno sean estorbados&#8230; Finalmente, el bien de la raz\u00f3n, que es la virtud, culmina en la posesi\u00f3n de Dios: a cada uno le son naturalmente convenientes aquellas cosas mediante las cuales tiende a su fin natural, como el hombre se ordena naturalmente a Dios como su fin, se sigue que son naturalmente rectas todas las cosas que llevan al hombre al conocimiento y amor de Dios\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">48. En la medida en que los hombres vivan o no esta subordinaci\u00f3n de bienes en una justa jerarqu\u00eda de valores, tendremos las diferentes formas de culturas o, por el contrario, de \u201canticulturas\u201d. Por lo tanto, explica el P. Meinvielle, el hombre \u201cpuede elevarse, pues, desde la realidad m\u00e1s \u00ednfima hasta Dios por participaci\u00f3n; o puede contentarse con ser s\u00f3lo hombre, como acaeci\u00f3 en el racionalismo de la edad cl\u00e1sica, o puede convertirse en animal, como sucede en los hombres del siglo XIX, o puede ser simplemente \u2018cosa\u2019, como se empe\u00f1a en convertirlo la dictadura proletaria\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">49. Es decir, en el hombre se encuentran cuatro formalidades, la de realidad o cosa, la de animal, la de racional y, finalmente, la sobrenatural o divina; estas formalidades explican las cuatro etapas posibles de un ciclo cultural. En una cultura normal, estas cuatro formalidades deben estar articuladas en un ordenamiento jer\u00e1rquico que asegure su unidad de dinamismo. \u201cY as\u00ed el hombre es algo para sentir como animal, siente como animal para razonar y entender como hombre, razona y entiende como hombre para amar a Dios como Dios. Por esta raz\u00f3n, as\u00ed como no existe una cultura \u2018m\u00e1s anticultural\u2019 que la atea, no puede haber cultura m\u00e1s cultural (de mayor densidad cultural) que aquella que est\u00e9 bajo el signo de la santidad\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">50. <\/span><strong style=\"font-size: 16px;\">[Conclusi\u00f3n]<\/strong><span style=\"font-size: 16px;\"> En la justa jerarqu\u00eda de los valores culturales y decisivamente en la emergencia de la dimensi\u00f3n \u00e9tico-religiosa del hombre se juega el destino de la vida y de la cultura de los hombres y de cada hombre. El Santo Padre Juan Pablo II finalizaba su discurso en la ONU exhortando: \u201c\u00a1Hay que moralizar las conciencias! Hay que aumentar los esfuerzos de las conciencias humanas en la medida de la tensi\u00f3n entre el bien y el mal a la que est\u00e1n sometidos los hombres al final del siglo XX. Es necesario convencerse de la prioridad de la \u00e9tica sobre la t\u00e9cnica, de la primac\u00eda de la persona sobre las cosas, de la superioridad del esp\u00edritu sobre la materia<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. La causa del hombre ser\u00e1 servida si la ciencia se al\u00eda con la conciencia. El hombre de ciencia ayudar\u00e1 verdaderamente a la humanidad si conserva \u2018el sentido de la trascendencia del hombre sobre el mundo y de Dios sobre el hombre\u2019\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">51. Por el contrario, cuando se sostiene la imposibilidad de conocer lo verdadero y se abandona la b\u00fasqueda de lo trascendente y absoluto, entonces la raz\u00f3n del hombre se pone como instrumento al servicio de fines utilitaristas, de gozo o de poder. De este modo, por ejemplo, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, privada de toda referencia \u00e9tica, cede a la tentaci\u00f3n del poder demiurgo sobre la naturaleza y el mismo ser humano; y lo que el hombre produce, en particular los productos que contienen una especial porci\u00f3n de su genialidad, se pueden volver, indirectamente pero de modo radical, contra el hombre mismo, como por ejemplo todo lo relacionado con el armamento nuclear o el dominio sobre la vida humana a trav\u00e9s de las nuevas t\u00e9cnicas en el campo de la bio\u00e9tica<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">52. Por lo tanto, este esfuerzo por recuperar en las conciencias de los hombres la necesidad de respetar la justa jerarqu\u00eda y subordinaci\u00f3n de los valores culturales y de la principalidad de la dimensi\u00f3n moral y trascendente de la persona humana no constituye un esfuerzo perif\u00e9rico e in\u00fatil, sino por el contrario la tarea esencial y de mayor urgencia para responder positivamente a los desaf\u00edos de la actualidad y a las aspiraciones m\u00e1s profundas de todo coraz\u00f3n humano.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">53. Concluyamos con un texto de Santo Tom\u00e1s: \u201cExiste todo el hombre por causa de su \u00faltimo fin, que le es trascendente, a saber, por causa de la posesi\u00f3n de Dios&#8230; las creaturas racionales, a m\u00e1s de esta imagen de la divina Bondad, se dirigen a Dios como su \u00faltimo fin de una manera especial, en cuanto por su actividad, por su conocimiento y amor, pueden alcanzar a Dios\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a>.<\/p><h4 style=\"text-align: center;\">Evangelizaci\u00f3n de las culturas<\/h4><h5>1. Su esencia<\/h5><p style=\"padding-left: 40px;\">54. Luego de haber visto qu\u00e9 es la cultura, sus fundamentos, sus \u00e1mbitos y su jerarqu\u00eda de valores, pasamos a considerar qu\u00e9 significa evangelizar las culturas.<\/p><p><strong>a) Evangelio<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">55. Para hablar de evangelizaci\u00f3n lo primero que se impone es precisar la noci\u00f3n de Evangelio. Etimol\u00f3gicamente significa \u201cBuena Nueva\u201d. Novedad tra\u00edda por nuestro Se\u00f1or, el Verbo hecho carne. La Ley Nueva consiste principalmente en la gracia del Esp\u00edritu Santo infusa en el coraz\u00f3n del hombre. Dice Santo Tom\u00e1s: \u201cla Ley Nueva principalmente es la misma gracia del Esp\u00edritu Santo que se da a los fieles de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a>. San Pablo la llama <em>ley de la fe<\/em> (Rm 3,27), <em>ley espiritual<\/em> (Rm 7,14) y expl\u00edcitamente <em>la ley del esp\u00edritu de vida<\/em> (Rm 8,2). Ley Nueva que, secundariamente, est\u00e1 escrita en el libro del Nuevo Testamento. Esta ley escrita no tiene otra raz\u00f3n de ser sino el estar ordenada a la gracia: ya sea como disposici\u00f3n, conteniendo todo lo que nuestra inteligencia debe conocer para la fe y lo que el amor de nuestra voluntad debe despreciar para que el hombre sea capaz de la gracia; ya sea ense\u00f1ando todo lo relativo al uso de la gracia, como las obras de las virtudes y la recepci\u00f3n de los sacramentos.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">56. Esta Ley Nueva o gracia del Esp\u00edritu Santo es la \u00fanica que salva al hombre: <em>no me averg\u00fcenzo del Evangelio, que es poder de Dios para la salud de todo el que cree<\/em> (Rm 1,16). Salva porque justifica al hombre mediante el perd\u00f3n de los pecados, sanando su naturaleza herida y elev\u00e1ndola a la participaci\u00f3n de la misma naturaleza divina, convirtiendo a los hombres en hijos de Dios. Por esto, con toda verdad \u201cel bien de la gracia de uno solo es m\u00e1s grande que el bien natural de todo el universo\u201d<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a>.<\/p><p><strong>b) Evangelizaci\u00f3n<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">57. La evangelizaci\u00f3n es una realidad rica, compleja y din\u00e1mica, y \u201csignifica para la Iglesia llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la humanidad\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a>. Por lo tanto, evangelizar consiste principalmente en llevar la gracia de Dios a todos los hombres, haciendo una humanidad nueva, es decir, de hombres nuevos creados <em>seg\u00fan Dios en justicia y santidad verdadera<\/em> (Ef 4,23-24). En este sentido, el fin al que tiende la evangelizaci\u00f3n es \u201ceste cambio interior y, si hubiera que resumirlo en una palabra, lo mejor ser\u00eda decir que la Iglesia evangeliza cuando, por la sola fuerza divina del mensaje que proclama (cf. Rm 1,16) trata de convertir al mismo tiempo la conciencia personal y colectiva de los hombres, la actividad en la que ellos est\u00e1n comprometidos, su vida y ambientes concretos\u201d<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">58. La evangelizaci\u00f3n se lleva a cabo, como explica el mismo documento, mediante:<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">59. &#8211; El testimonio de vida: \u201ca trav\u00e9s de este testimonio, sin palabras, estos cristianos hacen plantearse a quienes contemplan su vida interrogantes irresistibles: \u00bfpor qu\u00e9 son as\u00ed?, \u00bfpor qu\u00e9 viven de esa manera?, \u00bfqu\u00e9 es o qui\u00e9n es el que los inspira?, \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1n con nosotros? Pues bien, este testimonio constituye ya de por s\u00ed una proclamaci\u00f3n silenciosa, pero tambi\u00e9n muy clara y eficaz, de la Buena Nueva. Hay en ello un gesto inicial de evangelizaci\u00f3n&#8230; todos los cristianos est\u00e1n llamados a este testimonio y, en este sentido, pueden ser verdaderos evangelizadores\u201d<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">60. &#8211; El anuncio expl\u00edcito del \u201cnombre, la doctrina, la vida, las promesas, el Reino, el misterio de Jes\u00fas de Nazaret Hijo de Dios, que es tan necesario e importante en la evangelizaci\u00f3n que con frecuencia se toma por el todo, aunque no pasa de ser un aspecto\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">61.<\/span>&#8211; Finalmente, y es lo m\u00e1s importante, la adhesi\u00f3n vital al programa de vida \u2013vida en realidad ya transformada\u2013 que \u00c9l propone. Se trata de la adhesi\u00f3n&#8230; a la nueva manera de ser, de vivir, de vivir juntos, que inaugura el Evangelio<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">62. Por esto, la aut\u00e9ntica evangelizaci\u00f3n debe conducir y culminar en la digna recepci\u00f3n de los sacramentos, pues por medio de ellos se comunica de modo ordinario la gracia del Esp\u00edritu Santo. \u201cNunca se insistir\u00e1 bastante en el hecho de que la evangelizaci\u00f3n no se agota con la predicaci\u00f3n y la ense\u00f1anza de una doctrina. Porque aquella debe conducir a la vida: a la vida natural, a la que da un sentido nuevo gracias a las perspectivas evang\u00e9licas que le abre; a la vida sobrenatural, que no es una negaci\u00f3n, sino purificaci\u00f3n y elevaci\u00f3n de la vida natural. Esta vida sobrenatural encuentra su expresi\u00f3n viva en los siete sacramentos y en la admirable fecundidad de gracia y santidad que contienen\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a>. Por lo tanto, mediante la palabra y los sacramentos, la Iglesia lleva a los hombres el Evangelio, es decir, les ofrece y les comunica instrumentalmente la gracia divina, haciendo de los hombres nuevas creaturas unidas vitalmente a Cristo y a la Iglesia. Finalmente, se ha de se\u00f1alar que junto con el anuncio de la Palabra y la administraci\u00f3n de los sacramentos, el servicio de la caridad forma tambi\u00e9n parte de los \u00e1mbitos esenciales de la evangelizaci\u00f3n<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a>.<\/p><p><strong>c) Significado de evangelizaci\u00f3n <\/strong><strong>de las culturas<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">63. Llegamos al punto central: la cuesti\u00f3n acerca del significado de la evangelizaci\u00f3n de las culturas. San Pablo VI, en la <em>Evangelii nuntiandi<\/em>, especifica que la evangelizaci\u00f3n recae sobre la cultura y culturas del hombre, explicitando de este modo todo el contenido y la fuerza que virtualmente comprende la evangelizaci\u00f3n. \u201cPosiblemente podr\u00edamos expresar todo esto diciendo: lo que importa es evangelizar \u2013no de una manera decorativa, como con un barniz superficial, sino de manera vital, en profundidad y hasta sus mismas ra\u00edces\u2013 la cultura y las culturas del hombre, en el sentido rico y amplio que tiene sus t\u00e9rminos en la <em>Gaudium et spes<\/em>, 50\u201d<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">64. Por lo tanto, se ha de evangelizar no superficialmente sino de un modo radical, encarnando el Evangelio en el coraz\u00f3n de las culturas, es decir, en la vida y los valores culturales de los hombres. La <em>Gaudium et spes<\/em> dedica un punto a la relaci\u00f3n de la cultura con la fe en cuanto que la cultura \u201cpuede servir de preparaci\u00f3n a la recepci\u00f3n del mensaje del Evangelio y as\u00ed entonces poder ser informada con la caridad divina por Aquel que vino para salvar al mundo. En este sentido, por medio de la cultura, el alma del hombre, m\u00e1s libre de la servidumbre de las cosas, es conducida sin obst\u00e1culos al culto y a la contemplaci\u00f3n de su Creador. Y m\u00e1s a\u00fan, por el impulso de la gracia, se dispone a conocer el Verbo de Dios, ya <em>presente en el mundo<\/em>, como la <em>verdadera luz que ilumina a todo hombre<\/em> (Jn 1,9-10)\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a>. Por lo tanto, la cultura dispone el esp\u00edritu humano a la recepci\u00f3n del mensaje evang\u00e9lico y, al mismo tiempo, constituye un recurso para \u201cdifundir y explicar el mensaje de Cristo. Por su parte, el mensaje evang\u00e9lico puede realizar una verdadera comuni\u00f3n con las diversas formas de cultura. El Evangelio, de este modo, desde dentro fecunda, defiende, perfecciona y restaura en Cristo, con sus propias celestiales riquezas, las riquezas espirituales y las caracter\u00edsticas de cada pueblo y \u00e9poca\u201d<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">65. Esto es, precisamente, siguiendo la analog\u00eda con el misterio del Verbo Encarnado, lo que se ha dado en llamar \u201cinculturaci\u00f3n del Evangelio\u201d o encarnaci\u00f3n del mensaje divino en el coraz\u00f3n de las culturas. La evangelizaci\u00f3n de la cultura o inculturaci\u00f3n, como ense\u00f1a la <em>Redemptoris missio<\/em>, \u201csignifica una \u00edntima transformaci\u00f3n de los aut\u00e9nticos valores culturales mediante su integraci\u00f3n en el cristianismo y la radicaci\u00f3n del cristianismo en las diversas culturas&#8230; Por medio de la inculturaci\u00f3n la Iglesia encarna el Evangelio en las diversas culturas y, al mismo tiempo, introduce a los pueblos con sus culturas en su misma comunidad, transmite a las mismas sus propios valores, asumiendo lo que hay de bueno en ellas y renov\u00e1ndolas desde dentro\u201d<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a>. Es lo que claramente ense\u00f1a la <em>Evangelii nuntiandi<\/em>: \u201cPara la Iglesia no se trata solamente de predicar el Evangelio en zonas geogr\u00e1ficas cada vez m\u00e1s vastas o poblaciones cada vez m\u00e1s numerosas, sino de alcanzar y transformar con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de inter\u00e9s, las l\u00edneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que est\u00e1n en contraste con la palabra de Dios y con el designio de salvaci\u00f3n\u201d. Todo esto quiere decir \u201cevangelizar la cultura y las culturas del hombre&#8230; tomando&#8230; como punto de partida la persona y teniendo siempre presentes las relaciones de las personas entre s\u00ed y con Dios\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">66. Podemos subrayar, finalmente, la influencia fundamental de la cultura para cada hombre y, en consecuencia, la necesidad de inculturar el Evangelio. Es decir, dado que la cultura es una dimensi\u00f3n fundamental de la persona y de las comunidades humanas, es tambi\u00e9n el lugar de encuentro privilegiado con el mensaje de Cristo. De modo tal que aqu\u00ed est\u00e1 en juego la misma evangelizaci\u00f3n, pues \u201cuna fe que no se convierte en cultura es una fe no acogida en plenitud, no pensada en su totalidad, no vivida con fidelidad\u201d<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a>. Por su parte, las culturas, en la medida que est\u00e1n enraizadas en todo lo que es aut\u00e9nticamente humano, permanecen abiertas y tienden a su perfecci\u00f3n en Jesucristo.<\/p><h5>2. El misterio de Cristo y la evangelizaci\u00f3n de las culturas<\/h5><p style=\"padding-left: 40px;\">67. Ya hemos considerado brevemente el significado de la evangelizaci\u00f3n de las culturas. Ahora vamos a referirnos a su fundamento y a los diferentes aspectos de este \u00fanico proceso de inculturaci\u00f3n.<\/p><p><strong>a) La Encarnaci\u00f3n como fundamento de la inculturaci\u00f3n<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">68. <strong style=\"font-size: 16px;\">[Evangelio y cultura]<\/strong><span style=\"font-size: 16px;\"> Tenemos que se\u00f1alar, en primer lugar, que Evangelio y cultura son dos realidades distintas y, por tanto, aut\u00f3nomas. El Evangelio es la revelaci\u00f3n que Dios hace al hombre, por medio de Jesucristo, el Verbo hecho carne, que viene a traer a la humanidad la \u201cverdad\u201d y la \u201cgracia\u201d: <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">la<\/em> <em style=\"font-size: 16px;\">gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> (Jn 1,17). En cambio, \u201cla cultura&#8230; procede directamente de la naturaleza racional y social del hombre\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\">[83]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. En este sentido, \u201cel Evangelio y, por consiguiente, la evangelizaci\u00f3n no se identifican ciertamente con la cultura y son independientes con respecto a todas las culturas\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. El mensaje evang\u00e9lico trasciende toda cultura. Por eso, \u201cal mismo tiempo enviada a todos los pueblos de cualquier tiempo y lugar, la Iglesia no se liga exclusiva e indisolublemente a ninguna raza o naci\u00f3n, a ning\u00fan tipo particular de costumbres, a ning\u00fan estilo antiguo o nuevo\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\">[85]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">69. Pero, en segundo lugar, se ha de se\u00f1alar que aunque distintos y leg\u00edtimamente aut\u00f3nomos, en analog\u00eda con el misterio del Verbo Encarnado \u2013dos naturalezas realmente distintas, la humana y la divina, pero unidas en la \u00fanica Persona divina del Verbo\u2013, la cultura y el Evangelio est\u00e1n llamados a entrar en comuni\u00f3n, formando una s\u00edntesis positiva y fecunda. Es decir, el Evangelio debe encarnarse en la cultura y culturas del hombre para fecundarlas con su fuerza divina y, al mismo tiempo, enriquecerse con nuevas expresiones culturales. Este v\u00ednculo entre la Buena Nueva de Cristo y la cultura humana toma su origen en la misma revelaci\u00f3n divina \u201cpues Dios, revel\u00e1ndose a su pueblo hasta la plena manifestaci\u00f3n de s\u00ed mismo en el Hijo Encarnado, ha hablado seg\u00fan la cultura propia de las diversas \u00e9pocas\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\">[86]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. La Iglesia, en su misi\u00f3n de evangelizar todos los pueblos, ha continuado este mismo proceso sirvi\u00e9ndose del \u201clenguaje\u201d de las diferentes culturas con las cuales se ha encontrado para transmitir el mensaje de Cristo. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">70.\u00a0<\/span><strong style=\"font-size: 16px;\">[Fundamento]<\/strong><span style=\"font-size: 16px;\"> Se debe, entonces, llevar a cabo una evangelizaci\u00f3n profunda que \u201cencarne\u201d el Evangelio en el coraz\u00f3n de las culturas. El fundamento de esta inculturaci\u00f3n es el misterio del Verbo Encarnado: \u201cDe aqu\u00ed se deriva, raigalmente, uno de los elementos principales de nuestra espiritualidad. [&#8230;] por la Encarnaci\u00f3n, nada de lo aut\u00e9nticamente humano nos es extra\u00f1o. Por tanto, debemos trabajar para prolongar la Encarnaci\u00f3n en toda la realidad, de manera espec\u00edfica, evangelizando la cultura, porque \u2018ninguna actividad humana es extra\u00f1a al Evangelio\u2019\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\">[87]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">71. En este sentido ense\u00f1aba San Juan Pablo II: \u201cel t\u00e9rmino aculturaci\u00f3n o inculturaci\u00f3n, por neologismo que sea, expresa de maravilla uno de los elementos del gran misterio de la Encarnaci\u00f3n\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\">[88]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">72. El mismo San Juan Pablo II, en la <em>Pastores dabo vobis<\/em>, se refiere a los \u201cprincipios cat\u00f3licos\u201d de la \u201cinculturaci\u00f3n\u201d y se\u00f1ala que estos principios \u201cse relacionan con el misterio de la Encarnaci\u00f3n del Verbo de Dios y con la antropolog\u00eda cristiana e iluminan el sentido aut\u00e9ntico de la inculturaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\">[89]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">73. El fundamento y el modelo de la inculturaci\u00f3n es el misterio de la Encarnaci\u00f3n del Verbo de Dios, porque en este misterio se salvaguardan la naturaleza divina y la naturaleza humana, con su respectiva autonom\u00eda, y a la vez se manifiesta el v\u00ednculo \u00fanico que las pone en rec\u00edproca relaci\u00f3n sin confusi\u00f3n<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\">[90]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. An\u00e1logamente, mediante la tarea de la inculturaci\u00f3n, \u201cel Evangelio penetra vitalmente en las culturas, se encarna en ellas\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\">[91]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Es decir que el Evangelio, mediante la inculturaci\u00f3n, entra en una profunda comuni\u00f3n con las culturas, mediante una relaci\u00f3n rec\u00edproca que sin confusi\u00f3n, en el respeto de su respectiva autonom\u00eda, al mismo tiempo asume y transforma con su fuerza divina todos los valores aut\u00e9nticamente humanos presentes en las culturas, logrando de este modo un v\u00ednculo \u00fanico y una s\u00edntesis vital que enriquece y perfecciona las culturas a la vez que tambi\u00e9n a la Iglesia, mediante nuevas expresiones culturales de su \u00fanico mensaje evang\u00e9lico.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">74. Podemos a\u00fan se\u00f1alar que as\u00ed como el Verbo asumi\u00f3 la naturaleza humana en su \u00fanica Persona divina \u2013uni\u00f3n de asunci\u00f3n que deja \u00edntegra la naturaleza humana de Cristo a la vez que la eleva a la dignidad de ser la naturaleza humana de la Persona divina del Verbo\u2013, de modo an\u00e1logo el Evangelio asume las culturas que deben ser evangelizadas, las cuales permaneciendo \u00edntegras en sus propios valores culturales, al mismo tiempo se consolidan, renuevan y perfeccionan con las riquezas de la gracia de Cristo y de la Buena Nueva del Evangelio. \u201cNo nos basta con una mera uni\u00f3n ni con s\u00f3lo poner una etiqueta nominalista a la realidad para que esta sea, de verdad, ense\u00f1oreada por Cristo\u201d<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\">[92]<\/a>, sino que el Evangelio debe penetrar en el coraz\u00f3n de la cultura<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\">[93]<\/a>; \u201clo que importa es evangelizar \u2013no de una manera decorativa, como con un barniz superficial, sino de manera vital, en profundidad y hasta sus mismas ra\u00edces\u2013 las culturas del hombre\u201d<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\">[94]<\/a>. Se trata de llevar la Buena Nueva a los hombres siguiendo el estilo de la Encarnaci\u00f3n: penetrando y transformando \u201cdesde dentro\u201d<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\">[95]<\/a> la cultura humana.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">75. En conclusi\u00f3n, a partir del fundamento y en analog\u00eda con el misterio de la Encarnaci\u00f3n, la Iglesia en su misi\u00f3n de evangelizar todos los pueblos ha de esforzarse en la tarea de la inculturaci\u00f3n, es decir, de la inserci\u00f3n del Evangelio y de la Iglesia en los hombres, sus valores y sus modos de vivir, en una palabra, en el coraz\u00f3n de las culturas<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\">[96]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p><strong>b) El proceso de la inculturaci\u00f3n: asunci\u00f3n, purificaci\u00f3n y divinizaci\u00f3n<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">76. La inculturaci\u00f3n constituye un \u00fanico proceso de asunci\u00f3n, purificaci\u00f3n y perfecci\u00f3n de las culturas, en analog\u00eda con el misterio de la Encarnaci\u00f3n. Veamos qu\u00e9 significa cada una de estas etapas, y qu\u00e9 implica tanto para la misi\u00f3n de la Iglesia cuanto, particularmente, para las culturas.<\/p><p><strong>Asunci\u00f3n<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">77. En el proceso de inculturaci\u00f3n tenemos, en primer lugar, la tarea de la asunci\u00f3n, por parte de la Iglesia y del Evangelio, de los valores aut\u00e9nticamente humanos presentes en las culturas. Es decir, la evangelizaci\u00f3n debe asumir todos los elementos de verdad y de bondad presentes en las culturas, que reflejan todo lo que es aut\u00e9nticamente humano; en particular, la apertura humana a la trascendencia en la b\u00fasqueda a tientas del Absoluto que se expresa en las tradiciones religiosas, las cuales constituyen una parte principal de las culturas humanas. Es decir, se ha de asumir las \u201csemillas del Verbo\u201d que constituyen una preparaci\u00f3n evang\u00e9lica y que encuentran su cumplimiento perfecto en Jesucristo.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">78. Esto no consiste en una simple \u201cadaptaci\u00f3n o acomodaci\u00f3n\u201d, sino en una verdadera asunci\u00f3n de todo lo aut\u00e9nticamente humano. \u201cEl anuncio de la Iglesia no teme servirse de las expresiones culturales contempor\u00e1neas. Es m\u00e1s, son ellas, por una cierta analog\u00eda con la humanidad de Cristo, llamadas, por as\u00ed decir, a participar a la dignidad del Verbo divino\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\">[97]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">79. Es lo que la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Evangelii nuntiandi<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> llama \u201cimpregnaci\u00f3n\u201d: el Evangelio \u201cindependiente de frente a las culturas&#8230; no son necesariamente incompatibles sino capaz de impregnarlas a todas\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\">[98]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">80. Es necesario subrayar que si la Iglesia en su misi\u00f3n evangelizadora no logra asumir los valores aut\u00e9nticamente culturales de los pueblos con los cuales entra en contacto, entonces tales culturas de hecho han de permanecer y considerarse separadas y ajenas a la fe. Por el contrario, mediante este proceso siempre actualizado de asunci\u00f3n de los valores aut\u00e9nticamente humanos, la Iglesia \u201cse hace signo m\u00e1s comprensible de lo que es e instrumento m\u00e1s apto para la misi\u00f3n\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\">[99]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Es decir, hablando un lenguaje cultural inteligible a los hombres de diferentes pueblos y culturas y asumiendo sus valores y costumbres aut\u00e9nticamente humanos, ellos podr\u00e1n descubrir que el Evangelio no solo no es algo ajeno y extra\u00f1o, sino que sobre todo constituye la respuesta definitiva que sostiene y da sentido \u00faltimo a todos esos valores y, en \u00faltima instancia, la Buena Nueva que todos los hombres en lo m\u00e1s profundo de sus corazones anhelan escuchar. Pues no debemos olvidar que esos valores o semillas del Verbo constituyen una preparaci\u00f3n evang\u00e9lica y encuentran en Jesucristo su cumplimiento perfecto. Es decir, las culturas en la medida que est\u00e1n enraizadas en lo que es aut\u00e9nticamente humano, \u201ctienden\u201d a su perfecci\u00f3n en Jesucristo, a su plena realizaci\u00f3n mediante la recepci\u00f3n del Evangelio.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">81. Podemos tambi\u00e9n subrayar la necesidad y urgencia de la asunci\u00f3n de las culturas en la misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia, recordando una vez m\u00e1s que la cultura es una dimensi\u00f3n fundamental de la persona y de los pueblos y, por tanto, el \u201clugar de encuentro privilegiado\u201d con la Buena Nueva del Evangelio. En este sentido, San Juan Pablo II ense\u00f1aba por ejemplo que los misioneros deben \u201caprender la lengua de la regi\u00f3n donde trabajan, conocer las expresiones m\u00e1s significativas de aquella cultura, descubriendo sus valores por experiencia directa\u201d, pues \u201csolamente con este conocimiento los misioneros podr\u00e1n llevar a los pueblos de manera cre\u00edble y fruct\u00edfera el conocimiento del misterio escondido\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\">[100]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. En este mismo sentido expresaba el Papa en Camer\u00fan: \u201cpor otra parte, es verdad que la fe cristiana debe ser una nueva buena para cada uno de los pueblos, por ello debe responder a las expectativas m\u00e1s nobles de su coraz\u00f3n, debe resultar capaz de ser asimilada en su lengua, encontrar una aplicaci\u00f3n en las tradiciones seculares que su propia sabidur\u00eda habr\u00eda elaborado paulatinamente para garantizar la cohesi\u00f3n social, el mantenimiento de la salud f\u00edsica y moral\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\">[101]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">82. Adem\u00e1s, \u00fanicamente mediante este proceso de asunci\u00f3n se podr\u00e1 realizar la purificaci\u00f3n y transformaci\u00f3n de las culturas, porque lo que no es asumido no es redimido<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\">[102]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. \u201cPor medio de la inculturaci\u00f3n la Iglesia encarna el Evangelio en las diversas culturas. Transmite a las mismas sus propios valores, asumiendo lo que hay de bueno en ellas y renov\u00e1ndolas desde dentro\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\">[103]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">83. En resumen, este asumir, por parte del Evangelio y de la Iglesia, los elementos culturales de verdad y de bien para transformarlos con su fuerza divina, consiste en descubrir con alegr\u00eda y respeto las semillas del Verbo que en las tradiciones nacionales y religiosas de los distintos pueblos se encuentran derramadas<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\">[104]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\"> y, al mismo tiempo, en continuar la exigencia que \u201cha marcado todo su camino hist\u00f3rico pero que hoy es particularmente aguda y urgente\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\">[105]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p><strong>\u00a0Purificaci\u00f3n<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">84. En el proceso de inculturaci\u00f3n tenemos, en segundo lugar, la tarea de la purificaci\u00f3n de las culturas. El Magisterio subraya que en el proceso de inculturaci\u00f3n debe asumirse todo lo que es verdaderamente humano y, por lo tanto, bueno<a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\">[106]<\/a>. Todo lo que no es humano y, m\u00e1s a\u00fan, antihumano, an\u00e1logamente a como sucede en el misterio de la Encarnaci\u00f3n, no puede ser asumido. Es este uno de los dos principios que San Juan Pablo II establece como fundamentales en el proceso de la inculturaci\u00f3n: \u201cla compatibilidad con el Evangelio de las varias culturas a asumir y la comuni\u00f3n con la Iglesia universal\u201d<a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\">[107]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">85. As\u00ed como el Verbo divino asumi\u00f3 la carne humana, en todo semejante a nosotros menos en el pecado, asumiendo por tanto todo y s\u00f3lo lo que es humano; de modo an\u00e1logo, el Evangelio debe asumir todo lo verdaderamente humano \u2013los valores que se encuentran en las culturas\u2013 y de ninguna manera el error y el pecado, los antivalores que no pertenecen a la naturaleza humana en cuanto tal sino solamente de hecho, por su condici\u00f3n de pecadora. No debemos olvidarnos que la cultura es \u201cun producto del hombre y, en consecuencia, marcada por el pecado. En la obra de la inculturaci\u00f3n se ha de cuidar el discernimiento, pues existe el riesgo de pasar acr\u00edticamente de una especie de alienaci\u00f3n de la cultura a una supervaloraci\u00f3n de la misma. Pues tambi\u00e9n ella debe ser \u2018purificada, elevada y perfeccionada\u2019\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\">[108]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">86. Adem\u00e1s, as\u00ed como el Verbo divino al encarnarse vino a destruir <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">al hombre viejo y sus concupiscencias<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> (cf. Ef 4,22), an\u00e1logamente el Evangelio \u2013y esencialmente la gracia\u2013 debe sanar la naturaleza humana herida junto con todas sus consecuencias perversas en la vida de los hombres. La Iglesia, mediante su misi\u00f3n evangelizadora, ofrece su aporte y colabora en la purificaci\u00f3n y superaci\u00f3n de todo lo que es contrario a la dignidad, libertad y realizaci\u00f3n de la persona humana.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">87. Por eso \u201cdebemos ir a la cultura y a las culturas del hombre no para convertirnos en ellas, sino para sanarlas y elevarlas con la fuerza del Evangelio, haciendo, an\u00e1logamente, lo que hizo Cristo: \u2018Suprimi\u00f3 lo diab\u00f3lico, asumi\u00f3 lo humano y le comunic\u00f3 lo divino\u2019\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\">[109]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">88. Por una parte \u201cnada de lo aut\u00e9nticamente humano debe ser rechazado, ya que Cristo asumi\u00f3 una naturaleza humana \u00edntegra\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\">[110]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">; pero, por otra parte, debemos siempre recordar que \u201cs\u00f3lo puede asumirse lo que tiene dignidad o necesidad. No puede asumirse ni lo inhumano, ni lo antihumano, ni lo infrahumano. Son inasumibles lo irracional, lo absurdo y todos sus derivados\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\">[111]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">89. Todo lo que tiene malicia no se asume \u2013imposible\u2013, por el contrario se redime, se purifica. La ense\u00f1anza de la Iglesia en este punto es clar\u00edsima y constante. San Juan Pablo II ense\u00f1aba que en el proceso de encarnaci\u00f3n del mensaje evang\u00e9lico en las culturas, refiri\u00e9ndose espec\u00edficamente a la tarea catequ\u00edstica, se deber\u00e1 recordar siempre que \u201cla fuerza del Evangelio es en todas partes transformadora y regeneradora. Cuando penetra una cultura \u00bfqui\u00e9n puede sorprenderse de que cambien en ella no pocos elementos? No habr\u00eda catequesis si fuese el Evangelio el que hubiere de cambiar en contacto con las culturas\u201d. Y contin\u00faa enumerando ciertos riesgos que se siguen de comprender de modo equivocado esta encarnaci\u00f3n del Evangelio en las culturas, como por ejemplo permitir que la catequesis se empobrezca \u201cpor abdicaci\u00f3n o reducci\u00f3n de su mensaje, por adaptaciones a\u00fan de lenguaje, que comprometan el <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">buen dep\u00f3sito<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> de la fe (cf. 2 Tm 1,14), o por concesiones en materia de fe o de moral\u201d; contrariamente la \u201cverdadera catequesis acaba por enriquecer a esas culturas, ayud\u00e1ndolas a superar los puntos deficientes o incluso inhumanos que hay en ellas&#8230;\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn112\" name=\"_ftnref112\">[112]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">90. Ya lo ense\u00f1aba el Concilio Vaticano II: \u201cLa grata noticia de Cristo renueva constantemente la vida y cultura del hombre ca\u00eddo, combate y elimina los errores y males que provienen de la seducci\u00f3n permanente del pecado. Purifica y eleva incesantemente la moral de los pueblos\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\">[113]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">91. Podemos resumir este aspecto de purificaci\u00f3n de las culturas, con lo que ense\u00f1a San Juan Pablo II en la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Pastores dabo vobis<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">: \u201cEsta obediencia (de predicar el Evangelio a todo el mundo) no significa sincretismo, ni simple adaptaci\u00f3n del anuncio evang\u00e9lico, sino que el Evangelio penetra vitalmente en las culturas, se encarna en ellas, superando sus elementos culturales incompatibles con la fe y con la vida cristiana\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn114\" name=\"_ftnref114\">[114]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">92. Sin esta tarea de purificaci\u00f3n, si se asumiera \u201ctodo\u201d sin discernir los valores de los que no lo son, se obrar\u00eda simplemente un sincretismo contradictorio y nefasto, que impedir\u00eda a las culturas la posibilidad de superar los puntos deficientes o incluso inhumanos que hay en ellas \u2013fruto del pecado\u2013, y que impedir\u00eda al mismo tiempo la transformaci\u00f3n y la regeneraci\u00f3n de las culturas mediante la comunicaci\u00f3n a sus valores leg\u00edtimamente humanos de la plenitud de Cristo. De este modo, se obrar\u00eda lo que San Pablo llama <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">reducir a nada la cruz de Cristo<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> (1 Co 1,17).<\/span><\/p><p><strong>Elevaci\u00f3n y divinizaci\u00f3n<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">93. Por \u00faltimo, en tercer lugar, en este proceso de la inculturaci\u00f3n tenemos la tarea de la elevaci\u00f3n o divinizaci\u00f3n de la cultura. Mediante la inculturaci\u00f3n se produce una \u00edntima transformaci\u00f3n y renovaci\u00f3n de las culturas<a href=\"#_ftn115\" name=\"_ftnref115\">[115]<\/a>. Es decir, la Buena Nueva de Cristo no solamente purifica sino que, al mismo tiempo, eleva y perfecciona los valores culturales de los pueblos<a href=\"#_ftn116\" name=\"_ftnref116\">[116]<\/a>. El Verbo tom\u00f3 carne y elev\u00f3 la naturaleza humana a la dignidad de su \u00fanica Persona divina. De este modo, por una cierta analog\u00eda con la humanidad de Cristo, las culturas est\u00e1n llamadas, por as\u00ed decir, a participar de la dignidad del Verbo divino<a href=\"#_ftn117\" name=\"_ftnref117\">[117]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">94. En este sentido, la cultura del hombre trasciende el plano puramente humano, alcanzando el nivel sobrenatural que corresponde a los hijos de Dios. La cultura humana en relaci\u00f3n al Evangelio es aut\u00f3noma, pero tambi\u00e9n es te\u00f3noma, es decir que ella es asumida por el Evangelio para ser divinizada, alcanzando al mismo tiempo su propia plenitud humana. Porque Jesucristo realiza la plenitud de la existencia humana, como ense\u00f1a la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Gaudium et spes<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">: \u201cRealmente, el misterio del hombre s\u00f3lo se esclarece en el misterio del Verbo Encarnado. Cristo&#8230; manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocaci\u00f3n\u201d. Esta vocaci\u00f3n en Cristo es una vocaci\u00f3n sobrenatural y a ella est\u00e1n llamados a participar todos los hombres sin excepci\u00f3n: \u201cCristo muri\u00f3 por todos y la vocaci\u00f3n \u00faltima del hombre es realmente una sola, es decir, la vocaci\u00f3n divina\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn118\" name=\"_ftnref118\">[118]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Por lo tanto, la Iglesia mediante la inculturaci\u00f3n transmite los valores propios del Evangelio, perfeccionando y dando un nuevo impulso y nuevas posibilidades a las culturas. La Buena Nueva de Cristo enriquece a las culturas, comunicando a sus valores leg\u00edtimos la \u201cplenitud de Cristo\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn119\" name=\"_ftnref119\">[119]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Cristo mediante la gracia sana y eleva la naturaleza humana; por su parte el hombre y sus culturas \u201ctienden\u201d a su plenitud en Jesucristo.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">95. Nunca se insistir\u00e1 lo bastante en esto. Los hombres tienen necesidad de Jesucristo, pues es el \u00fanico que funda en toda su plenitud el bien del hombre, el aut\u00e9ntico humanismo. Pues todo ser humano \u201ces, en cierto sentido, un desconocido para s\u00ed mismo. Jesucristo no solamente revela a Dios sino que manifiesta plenamente el hombre al propio hombre\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn120\" name=\"_ftnref120\">[120]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Es decir que el Hijo de Dios, al hacerse hombre, ha introducido en la historia de la humanidad toda la riqueza evang\u00e9lica de la verdad, del bien y de la belleza; estableciendo, al mismo tiempo, el inter\u00e9s por el hombre y su destino. La Encarnaci\u00f3n constituye la \u201cvaloraci\u00f3n del hombre por parte de Dios\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn121\" name=\"_ftnref121\">[121]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">96. Por esta raz\u00f3n la presencia de los laicos en los puestos privilegiados de la cultura \u201cest\u00e1 destinada no s\u00f3lo al reconocimiento y a la eventual purificaci\u00f3n de los elementos de la cultura existente cr\u00edticamente ponderados, sino tambi\u00e9n a su elevaci\u00f3n mediante las riquezas originales del Evangelio y de la fe cristiana\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn122\" name=\"_ftnref122\">[122]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. De este modo \u201cla grata noticia de Cristo purifica y eleva constantemente la moral de los pueblos\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn123\" name=\"_ftnref123\">[123]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. El Evangelio al tomar contacto con las culturas produce una transformaci\u00f3n, \u201cse encarna en ellas, superando sus elementos culturales incompatibles con la fe y con la vida cristiana y elevando sus valores al misterio de la salvaci\u00f3n que proviene de Cristo\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn124\" name=\"_ftnref124\">[124]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">97. A modo de resumen, acerca del significado de este \u00fanico proceso de inculturaci\u00f3n, podemos concluir citando la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Gaudium et spes<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">: \u201cLa Buena Nueva de Cristo renueva continuamente la vida y la cultura del hombre ca\u00eddo; combate y elimina los errores y males que brotan de la seducci\u00f3n, siempre amenazadora, del pecado. Purifica y eleva sin cesar las costumbres de los pueblos. Con las riquezas de lo alto fecunda, consolida, completa y restaura en Cristo, como desde dentro, las bellezas y cualidades espirituales de cada pueblo o edad\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn125\" name=\"_ftnref125\">[125]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p><strong>c) El v\u00ednculo org\u00e1nico entre fe y culturas<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">98. Hemos tratado acerca del fundamento y del proceso de inculturaci\u00f3n, con sus objetivos de asunci\u00f3n, purificaci\u00f3n y elevaci\u00f3n de las culturas. Intentamos, ahora, profundizar un poco m\u00e1s acerca del v\u00ednculo entre la Buena Nueva de Jesucristo y las culturas de los pueblos, tambi\u00e9n a la luz de los problemas que surgen en la actualidad en el \u00e1mbito de la inculturaci\u00f3n.<\/p><p><strong>Historia de la inculturaci\u00f3n<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">99. La Iglesia, en su misi\u00f3n evangelizadora de encarnar el Evangelio en el coraz\u00f3n de las culturas, entra en di\u00e1logo con ellas y establece una comuni\u00f3n vital que enriquece las culturas desde dentro y, al mismo tiempo, enriquece a la Iglesia mediante nuevas expresiones geniales del \u00fanico misterio de Cristo. De hecho, este ha sido el recorrido hist\u00f3rico de la Iglesia en su tarea universal de evangelizar todos los pueblos.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">100. Es suficiente apenas repasar brevemente la historia de la inculturaci\u00f3n para constatar el esfuerzo hist\u00f3rico de la Iglesia por encarnar el Evangelio en el coraz\u00f3n de las culturas<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn126\" name=\"_ftnref126\">[126]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">101. Podemos recordar la figura de San Benito (480-547), cuyos monasterios \u2013por el cultivo de los campos y las copias de los manuscritos\u2013 fueron los primeros centros culturales de Europa; declarado por San Pablo VI, en 1964, patrono de Europa<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn127\" name=\"_ftnref127\">[127]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Los Santos Cirilo y Metodio (885), evangelizadores del mundo eslavo, considerando que en la gran Moravia la Misa celebrada en rito romano no ten\u00eda gran suceso, tradujeron en lengua eslava la liturgia, invitando al pueblo de este modo \u201ca ser consciente de su identidad nacional y cultural\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn128\" name=\"_ftnref128\">[128]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">; San Juan Pablo II los nombr\u00f3 copatronos de Europa y les consagr\u00f3 su cuarta Enc\u00edclica: <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Slavorum Apostoli<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">. Tambi\u00e9n podemos recordar la obra de Mateo Ricci (1532-1610) en China, destacado por su deseo de respetar los ritos chinos<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn129\" name=\"_ftnref129\">[129]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Y el ejemplo luminoso, en la obra de evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica, que nos brinda la labor pastoral ejercida por los jesuitas en las reducciones guaran\u00edticas.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">102. Ya desde el comienzo el Evangelio fue anunciado a todos los pueblos, y los cristianos viv\u00edan su fe en el marco de su propia cultura como testimonia la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Carta a Diogneto<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">: \u201clos cristianos no se distinguen de los otros hombres ni por el pa\u00eds, ni por la lengua, ni por las costumbres&#8230; su g\u00e9nero de vida no tiene nada de singular&#8230; ellos se adaptan a los usos locales en los vestidos, en las comidas y en el resto de la existencia, a la vez que manifestando las leyes extraordinarias y verdaderamente paradojales de su manera de vivir\u201d. Viven, por tanto, seg\u00fan las costumbres de sus propias culturas, pero elevadas por la fuerza divina del Evangelio: \u201cellos est\u00e1n en la carne pero no viven seg\u00fan la carne. Ellos pasan su vida sobre la tierra pero son ciudadanos del cielo. Ellos obedecen a las leyes establecidas, y su manera de vivir es m\u00e1s perfecta que las leyes\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn130\" name=\"_ftnref130\">[130]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">103. El Papa Alejandro VII (1659), dando directivas a los primeros misioneros de Asia, les urg\u00eda: \u201cno hag\u00e1is ninguna tentativa, ni busqu\u00e9is de ning\u00fan modo persuadir a esos pueblos de cambiar sus costumbres, su manera de vivir, sus usos, cuando no sean manifiestamente contrarios a la religi\u00f3n y la moral. No hay nada m\u00e1s absurdo que querer llevar a China la Francia, o la Espa\u00f1a, o la Italia, o cualquier otra parte de la Europa. No llev\u00e9is nada de todo eso, sino la fe, una fe que no rechace ni ofenda la manera de vivir y los usos de ning\u00fan pueblo, cuando no se trate de cosas malvadas. Al contrario, la fe quiere que estas cosas sean conservadas y protegidas\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn131\" name=\"_ftnref131\">[131]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">104. \u00c9ste es, de modo especial, el pensamiento de la Iglesia en el siglo XX, que se ha ido precisando progresivamente. Benedicto XV, en la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Maximum illud<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> (30\/11\/1919), previene que se tenga en cuenta en la evangelizaci\u00f3n las caracter\u00edsticas de cada pueblo, que se constituya clero ind\u00edgena capaz de comprender el interior de los pueblos y, por lo mismo, que el clero extranjero conozca las lenguas de los pueblos a evangelizar. P\u00edo XI, en la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Rerum Ecclesiae<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> (28\/2\/1926)<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn132\" name=\"_ftnref132\">[132]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, insiste en la constituci\u00f3n del clero ind\u00edgena. Pues la misi\u00f3n tiene como finalidad \u201cfundar y naturalizar la Iglesia de Jesucristo en esas regiones tan queridas\u201d, y el clero aut\u00f3ctono comprende mejor el alma de su pueblo, sus tradiciones, costumbres y lengua. P\u00edo XII, en la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Evangelii praecones<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> (2\/6\/1951), exhorta a que los misioneros adquieran la formaci\u00f3n necesaria para comprender el pa\u00eds en donde van a ir a trabajar, incluyendo la medicina, la agricultura, la historia, la etnograf\u00eda, y geograf\u00eda; tambi\u00e9n insiste en la jerarqu\u00eda propia y la formaci\u00f3n del clero aut\u00f3ctono, y dice que \u201ces necesario seguir la norma muy prudente que, desde que los pueblos abrazan el Evangelio, no se arruine ni se destruya nada de aquello que es bueno, honesto y bello, en su car\u00e1cter y su genio propio\u201d. Mejor a\u00fan, dichas costumbres \u2013como a su vez afirma en la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Summi Pontificatus<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> (20\/10\/1939)\u2013, si no est\u00e1n ligadas indisolublemente a la superstici\u00f3n o errores, deben ser en lo posible \u201cconservadas intactas\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn133\" name=\"_ftnref133\">[133]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p><strong>Evangelio y culturas evangelizadas<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">105. Sin embargo, en la actualidad, algunos insisten en subrayar que en el pasado la misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia no siempre respet\u00f3 los valores culturales y religiosos de los pueblos evangelizados y que, en algunas ocasiones, incluso impuso una especie de \u201ccolonialismo cultural-religioso\u201d. Ciertamente que no se puede imponer sin m\u00e1s \u2013en la tarea de llevar el Evangelio a todas las culturas\u2013 una cultura determinada a los pueblos que son evangelizados. Porque una realidad es el Evangelio y otra la cultura en la que se encarna. Ninguna cultura es esencial al Evangelio, como ya hemos se\u00f1alado: \u201cla Iglesia no se identifica a ninguna cultura, ni siquiera a la cultura occidental, no obstante que a ella ha estado ligada por la historia\u201d<a href=\"#_ftn134\" name=\"_ftnref134\">[134]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">106. M\u00e1s a\u00fan, la evangelizaci\u00f3n debe encarnar el Evangelio en la cultura y \u201ctomar como punto de arranque, con prudencia y discernimiento, elementos \u2013religiosos o de otra \u00edndole\u2013 que forman parte del patrimonio cultural de un grupo humano para ayudar a las personas a entender mejor la integridad del misterio cristiano\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn135\" name=\"_ftnref135\">[135]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">107. Sin embargo, esto no significa que en esta tarea de la inculturaci\u00f3n se tenga sin m\u00e1s que aislar completamente el mensaje evang\u00e9lico de las culturas en las cuales hist\u00f3ricamente se ha insertado y expresado. San Juan Pablo II dice al respecto: \u201cel mensaje evang\u00e9lico no se puede pura y simplemente aislarlo de la cultura en la que est\u00e1 inserto desde el principio (el mundo b\u00edblico y, m\u00e1s concretamente, el medio cultural en el que vivi\u00f3 Jes\u00fas de Nazaret); ni tampoco, sin graves p\u00e9rdidas, podr\u00e1 ser aislado de las culturas en las que ya se ha expresado a lo largo de los siglos\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn136\" name=\"_ftnref136\">[136]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Por lo tanto, se ha de discernir y apreciar los valores de las culturas que son evangelizadas; pero, al mismo tiempo, se ha de conservar y valorar debidamente aquellos medios culturales en los cuales de hecho el Evangelio se ha insertado y expresado desde sus mismos inicios. \u201cDicho mensaje no surge de manera espont\u00e1nea en ning\u00fan \u2018humus\u2019 cultural, se transmite a trav\u00e9s de un di\u00e1logo apost\u00f3lico que est\u00e1 inevitablemente inserto en un cierto di\u00e1logo de culturas\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn137\" name=\"_ftnref137\">[137]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">108. Un ejemplo de esto lo encontramos en la obra evangelizadora de los Santos Cirilo y Metodio, que realizaron una verdadera inculturaci\u00f3n o \u201cEncarnaci\u00f3n del Evangelio en las culturas aut\u00f3ctonas\u201d. Pues \u201cellos, con la creaci\u00f3n, original y genial, de un alfabeto para la lengua eslava, dieron una contribuci\u00f3n fundamental a la cultura y a la literatura de todas las naciones eslavas\u201d. Pero \u201clos hermanos de Sal\u00f3nica eran herederos no s\u00f3lo de la fe, sino tambi\u00e9n de la cultura de la antigua Grecia, continuada por Bizancio\u201d. El Santo Padre al decir esto no s\u00f3lo se refiere a la constataci\u00f3n de un hecho, sino que, sobre todo, a lo positivo de tal cosa: \u201ctodos saben la importancia que esta herencia tiene para toda la cultura europea y, directa o indirectamente, para la cultura universal\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn138\" name=\"_ftnref138\">[138]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">109. Por lo tanto, la Iglesia no puede simplemente aislar o dejar a sus espaldas todo lo que ya ha adquirido genialmente mediante la inculturaci\u00f3n de su mensaje evang\u00e9lico en la cultura grecolatina y en las dem\u00e1s culturas, \u201csin graves p\u00e9rdidas\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn139\" name=\"_ftnref139\">[139]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Este principio tambi\u00e9n es v\u00e1lido para la Iglesia del ma\u00f1ana que se ver\u00e1 enriquecida por los nuevos aportes a partir de su contacto con otras culturas en las cuales todav\u00eda no se ha encarnado el Evangelio. Es decir, la misi\u00f3n evangelizadora se encontr\u00f3 primero con la Filosof\u00eda griega, pero esto no excluye otros acercamientos. Continuamente se abren nuevas tareas a la inculturaci\u00f3n<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn140\" name=\"_ftnref140\">[140]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p><strong>Algunas dificultades<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">110. Hemos ya se\u00f1alado algunas dificultades relativas al di\u00e1logo entre Evangelio y culturas. Pero, m\u00e1s profundamente, en este \u00e1mbito, surgen en la actualidad graves objeciones. En este sentido, algunos incluso postulan la necesidad de una revisi\u00f3n de los contenidos acerca del car\u00e1cter definitivo y de la plenitud de la revelaci\u00f3n divina en Cristo y del valor \u00fanico y universal de su mediaci\u00f3n salv\u00edfica, que permita el reconocimiento de una pluralidad de mediaciones salv\u00edficas paralelas y aut\u00f3nomas respecto de la de Cristo, a la vez que complementarias entre s\u00ed. En la base de esta postura se evidencia la orientaci\u00f3n cultural del relativismo que prevalece hoy en Occidente<a href=\"#_ftn141\" name=\"_ftnref141\">[141]<\/a>, y de la postura filos\u00f3fica del \u201chistoricismo\u201d, en torno al tema de la verdad.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">111. En consecuencia, estos autores sostienen que ninguna religi\u00f3n hist\u00f3rica \u2013incluido el cristianismo\u2013 puede acoger y expresar en plenitud y de modo definitivo la verdad o manifestaci\u00f3n de Dios. En el mismo sentido, ning\u00fan acontecimiento particular e hist\u00f3rico \u2013incluido el de Cristo\u2013 puede tener la pretensi\u00f3n de expresar por principio un contenido salv\u00edfico \u00fanico y universal. Cristo en cuanto particular hist\u00f3rico tendr\u00eda un significado necesariamente contingente y limitado. Para justificar esta posici\u00f3n, algunos pretenden introducir una separaci\u00f3n \u2013contraria a la fe\u2013 entre Jes\u00fas y el Verbo de Dios<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn142\" name=\"_ftnref142\">[142]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">112. En esta misma perspectiva, con respecto a las culturas se establece la leg\u00edtima reivindicaci\u00f3n de la especificidad y de la originalidad del pensamiento de una herencia cultural \u2013por ejemplo, el hinduismo, o las grandes culturas de China, etc.\u2013, pero sosteniendo a la vez que cada tradici\u00f3n cultural debe encerrarse en su propia diferencia<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn143\" name=\"_ftnref143\">[143]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">113. Como consecuencia, se pretende reducir la misi\u00f3n de la Iglesia a una tarea \u00fanicamente de orden temporal y a un di\u00e1logo que consiste en un intercambio de opiniones \u2013sin la intenci\u00f3n de profundizar y de alcanzar una verdad com\u00fan y universal, \u00a1imposible!\u2013, en contraposici\u00f3n al anuncio del Evangelio.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">114. En relaci\u00f3n a estas graves dificultades, San Pablo VI ya se\u00f1alaba en la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Evangelii nuntiandi<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> que \u201cmuchos cristianos generosos, al querer comprometer a la Iglesia en el esfuerzo de liberaci\u00f3n, han sentido con frecuencia la tentaci\u00f3n de reducir su misi\u00f3n a las dimensiones de un proyecto puramente temporal; de reducir sus objetivos, a una perspectiva antropoc\u00e9ntrica; la salvaci\u00f3n, de la cual ella es mensajera y sacramento, a un bienestar material; su actividad \u2013olvidando toda preocupaci\u00f3n espiritual y religiosa\u2013 a iniciativas de orden pol\u00edtico o social. Si esto fuera as\u00ed, la Iglesia perder\u00eda su significaci\u00f3n m\u00e1s profunda. Por eso quisimos subrayar en la misma alocuci\u00f3n de la apertura del S\u00ednodo \u2018la necesidad de reafirmar claramente la finalidad espec\u00edficamente religiosa de la evangelizaci\u00f3n. Esta \u00faltima perder\u00eda su raz\u00f3n de ser si se desviara del eje religioso que la dirige: ante todo el Reino de Dios, en su sentido plenamente teol\u00f3gico\u2019\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn144\" name=\"_ftnref144\">[144]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">115. San Juan Pablo II, al respecto, en su magn\u00edfica Enc\u00edclica <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Redemptoris missio<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">, presenta con toda claridad los puntos principales de la problem\u00e1tica actual en torno a la misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia, especialmente en el \u00e1mbito de la inculturaci\u00f3n y del di\u00e1logo interreligioso, indicando tambi\u00e9n los principios de soluci\u00f3n. \u201cNo obstante, debido tambi\u00e9n a los cambios modernos y a la difusi\u00f3n de nuevas concepciones teol\u00f3gicas, algunos se preguntan: \u00bfes v\u00e1lida a\u00fan la misi\u00f3n entre los no cristianos? \u00bfNo ha sido sustituida quiz\u00e1s por el di\u00e1logo interreligioso? \u00bfNo es un objetivo suficiente la promoci\u00f3n humana? El respeto de la conciencia y de la libertad \u00bfno excluye toda propuesta de conversi\u00f3n? \u00bfNo puede uno salvarse en cualquier religi\u00f3n? \u00bfPara qu\u00e9, entonces, la misi\u00f3n?\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn145\" name=\"_ftnref145\">[145]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">116. Evidencia, adem\u00e1s, que en la base de esta problem\u00e1tica emergen algunas visiones teol\u00f3gicas no correctas que sostienen la igualdad salv\u00edfica de las religiones<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn146\" name=\"_ftnref146\">[146]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\"> y que, por tanto, afectan la aut\u00e9ntica fe en Cristo, \u00fanico Salvador, con todas sus consecuencias negativas para toda la actividad misionera<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn147\" name=\"_ftnref147\">[147]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">117. Por lo tanto, se propone un pluralismo cultural y religioso indiferenciado, que coloca a todas las posturas en un mismo plano. Pero, en esta perspectiva, se cierra toda posibilidad de establecer un di\u00e1logo como b\u00fasqueda de la verdad. Es decir, se acepta la contradicci\u00f3n de identificar la esencia de los valores culturales y religiosos con aquellos que no lo son, dada la imposibilidad de constatar y distinguir en una cultura y en una religi\u00f3n lo que es positivo \u2013elementos de verdad y de bien en un sentido objetivo y universal\u2013, de lo que es, por el contrario, negativo, es decir error y superstici\u00f3n, fruto del pecado.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">118. Concretamente, a partir de esta perspectiva, en relaci\u00f3n a la inculturaci\u00f3n, se cerrar\u00eda el camino para establecer un di\u00e1logo entre Evangelio y culturas. Pues no ser\u00eda posible discernir los valores aut\u00e9nticos, presentes en las culturas y religiones, de aquellos elementos que son, por el contrario, fruto del pecado. Es decir, las distintas formas culturales constituir\u00edan siempre \u2013por principio\u2013 expresiones \u201cv\u00e1lidas\u201d y al mismo tiempo \u201ccontingentes\u201d, esto es, expresiones v\u00e1lidas<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn148\" name=\"_ftnref148\">[148]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\"> para sus propias culturas en un determinado contexto, pero no en un sentido universal. Por lo tanto, las culturas permanecer\u00edan por principio cerradas al di\u00e1logo \u2013entendido como b\u00fasqueda de la verdad\u2013 con las otras culturas y cerradas al Evangelio. Es m\u00e1s, ser\u00eda innecesario e in\u00fatil ofrecer un Evangelio que es v\u00e1lido para las \u201cculturas cristianas\u201d pero ajeno para las dem\u00e1s culturas, y adem\u00e1s contingente, pues su revelaci\u00f3n ser\u00eda no definitiva y la salvaci\u00f3n que ofrece no universal. Como resultado, la Iglesia se tendr\u00eda que limitar a un di\u00e1logo \u2013contrapuesto al anuncio\u2013 que tiende a identificarse en la pr\u00e1ctica con una promoci\u00f3n humana reducida a la sola dimensi\u00f3n horizontal de la vida humana. Por lo tanto, en el \u00e1mbito de la tarea de la inculturaci\u00f3n \u2013y del di\u00e1logo interreligioso\u2013 es urgente renovar la conciencia del car\u00e1cter universal del contenido de la fe, en particular, de la fe en Jesucristo \u201c\u00fanico\u201d Salvador que est\u00e1 a la base de la misi\u00f3n evangelizadora<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn149\" name=\"_ftnref149\">[149]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">119. Las culturas, por su parte, tambi\u00e9n contienen un valor universal en sus diferentes expresiones \u201cpropias\u201d de la \u201cverdad objetiva y universal\u201d. Las culturas manifiestan en s\u00ed mismas la apertura t\u00edpica del hombre a lo universal y a la trascendencia, y en este sentido \u201ctienden\u201d a su cumplimiento. Por lo tanto, para las culturas es \u201cposible\u201d acoger la revelaci\u00f3n divina. Las culturas en sus elementos objetivos de verdad, de bondad, de b\u00fasqueda a tientas del Dios desconocido, \u201ctienden\u201d a su perfecci\u00f3n en Jesucristo<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn150\" name=\"_ftnref150\">[150]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">120. San Pablo VI afirmaba en la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Evangelii nuntiandi<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> que \u201csolamente una Iglesia que mantenga la conciencia de su universalidad y que demuestre que es de hecho universal puede tener un mensaje capaz de ser entendido, por encima de los l\u00edmites regionales, en el mundo entero\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn151\" name=\"_ftnref151\">[151]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">121. En esta perspectiva de la universalidad, San Juan Pablo II se\u00f1ala cu\u00e1les son los criterios a seguir en la inculturaci\u00f3n: a) La universalidad del esp\u00edritu humano, cuyas exigencias fundamentales aparecen id\u00e9nticas en las culturas m\u00e1s diversas. b) cuando la Iglesia entra en contacto con grandes culturas todav\u00eda no evangelizadas, no puede dejar a sus espaldas todo lo que ha adquirido de su inculturaci\u00f3n en el pensamiento grecolatino. Este criterio vale tambi\u00e9n para la Iglesia del ma\u00f1ana. c) En tercer lugar, no hay que confundir la leg\u00edtima reivindicaci\u00f3n de la especificidad de una tradici\u00f3n cultural con la idea de que deba encerrarse en su diferencia y afirmarse en su oposici\u00f3n a las otras tradiciones, lo que es contrario a la naturaleza misma del esp\u00edritu humano<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn152\" name=\"_ftnref152\">[152]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">122.<\/span><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0[Conclusi\u00f3n]<\/strong><span style=\"font-size: 16px;\"> Evangelio y cultura est\u00e1n llamados a una comuni\u00f3n fecunda, que permite a la cultura alcanzar su plenitud aut\u00e9nticamente humana en Jesucristo. Entre ellos \u201cexiste un lazo org\u00e1nico y constitutivo\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn153\" name=\"_ftnref153\">[153]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, del cual da especial testimonio la Europa cristiana<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn154\" name=\"_ftnref154\">[154]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Por lo tanto, si bien una cultura no es el criterio de verdad en relaci\u00f3n a la revelaci\u00f3n de Dios, sin embargo el Evangelio no es contrario a ninguna cultura. Por el contrario, el anuncio evang\u00e9lico lleva a las culturas a su liberaci\u00f3n real y a la verdad plena.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">123. En el proceso de inculturaci\u00f3n, la Iglesia transmite sus verdades y valores renovando las culturas desde dentro, a la vez que tambi\u00e9n saca de ellas los elementos positivos ya presentes. De este modo, la Iglesia va obrando \u201cuna \u00edntima transformaci\u00f3n de los aut\u00e9nticos valores culturales mediante su integraci\u00f3n en el cristianismo y la radicaci\u00f3n en el cristianismo en las diversas culturas\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn155\" name=\"_ftnref155\">[155]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. A su vez, las iglesias particulares podr\u00e1n manifestar y traducir la propia experiencia cristiana y el tesoro de la fe en forma original conforme con las propias tradiciones culturales y en la leg\u00edtima variedad de sus expresiones<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn156\" name=\"_ftnref156\">[156]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Es decir, las diversas culturas cuando son purificadas y renovadas a la luz del Evangelio, pueden llegar a ser expresiones verdaderas de la \u00fanica fe cristiana.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">124. De este modo, la Iglesia establece un di\u00e1logo fecundo con los valores culturales y religiosos de los diferentes pueblos. Cuando conoce y comprende estos diversos aspectos de la cultura, puede empezar el di\u00e1logo de salvaci\u00f3n, ofreciendo la Buena Nueva de la Redenci\u00f3n<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn157\" name=\"_ftnref157\">[157]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><h4 style=\"text-align: center;\">Orientaciones de la cultura actual<\/h4><p style=\"padding-left: 40px;\">125. Hemos considerado los aspectos esenciales de la cultura y del significado de su evangelizaci\u00f3n. Ahora pasamos a reflexionar sobre las caracter\u00edsticas principales de la cultura actual.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">126.<strong style=\"font-size: 16px;\">[Introducci\u00f3n]<\/strong><span style=\"font-size: 16px;\"> Para evangelizar la cultura es imprescindible conocer suficientemente la cultura actual en sus grandes l\u00edneas de pensamiento y orientaciones, para discernir sus aspectos positivos y tambi\u00e9n sus sombras y desequilibrios.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">127. Con mayor raz\u00f3n en un mundo que ha experimentado profundos cambios, como constata la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Gaudium et spes<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">: \u201clas condiciones de vida del hombre moderno, desde el punto de vista social y cultural, han sufrido un profundo cambio, de tal manera que se puede hablar de una nueva \u00e9poca de la historia humana\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn158\" name=\"_ftnref158\">[158]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. En el mismo sentido el Papa San Juan Pablo II, en la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Dives in misericordia<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">, se\u00f1alaba que nuestra generaci\u00f3n \u201ces consciente del aproximarse del tercer milenio y que siente profundamente el cambio que se est\u00e1 verificando en la historia\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn159\" name=\"_ftnref159\">[159]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">128. Esto que sucede en el mundo, tambi\u00e9n \u2013en otro orden\u2013 se experimenta en la Iglesia, inserta en \u00e9l. Existe un \u201ctrastrocamiento tal de situaciones religiosas y sociales, que resulta dif\u00edcil aplicar concretamente determinadas distinciones y categor\u00edas eclesiales a las que ya est\u00e1bamos acostumbrados. Antes del Concilio ya se dec\u00eda de algunas metr\u00f3polis o tierras cristianas que se hab\u00eda convertido en pa\u00edses de misi\u00f3n. Ciertamente la situaci\u00f3n no ha mejorado en los a\u00f1os sucesivos\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn160\" name=\"_ftnref160\">[160]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">129. La cultura actual tiene ciertas caracter\u00edsticas que podemos describir siguiendo el Magisterio del Concilio Vaticano II y de los \u00faltimos Pont\u00edfices.<\/span><\/p><h5><strong>1. Aspectos positivos<\/strong><\/h5><p style=\"padding-left: 40px;\">130. Se ha dado un verdadero \u201cincremento de las ciencias naturales y humanas, incluso sociales\u201d, tambi\u00e9n un \u201cprogreso de las t\u00e9cnicas\u201d y \u201cadelanto en el uso y organizaci\u00f3n de los instrumentos de comunicaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn161\" name=\"_ftnref161\">[161]<\/a>. La herencia del saber y de la sabidur\u00eda se ha enriquecido en diversos campos: la L\u00f3gica, la Filosof\u00eda del lenguaje, le Epistemolog\u00eda, la Filosof\u00eda de la naturaleza, la Antropolog\u00eda, el an\u00e1lisis profundo de las v\u00edas afectivas del conocimiento, el acercamiento existencial del an\u00e1lisis de la libertad<a href=\"#_ftn162\" name=\"_ftnref162\">[162]<\/a>. De tal manera que el hombre por su inteligencia y trabajo ha \u201cprovocado cambios profundos, tanto en el dominio de la ciencia y de la t\u00e9cnica como en la vida social y cultural. El hombre ha extendido su poder sobre la naturaleza; ha adquirido un conocimiento m\u00e1s profundo de las leyes de su comportamiento social\u201d<a href=\"#_ftn163\" name=\"_ftnref163\">[163]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">131. Este progreso ha beneficiado al hombre con una serie de ventajas. Los grandes progresos de la ciencia y de la t\u00e9cnica han logrado extender el poder del hombre sobre la naturaleza y aportar nuevos bienes materiales<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn164\" name=\"_ftnref164\">[164]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Pero no s\u00f3lo nuevos bienes materiales, pues, por ejemplo, el crecimiento de las ciencias positivas \u201cagudizan al m\u00e1ximo el juicio cr\u00edtico, y los estudios de psicolog\u00eda explican con m\u00e1s profundidad la actividad humana\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn165\" name=\"_ftnref165\">[165]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Es decir, todas estas nuevas adquisiciones de las ciencias humanas: biol\u00f3gicas, psicol\u00f3gicas o sociales, ayudar\u00e1n \u201cal hombre a penetrar mejor en la riqueza de su propio ser\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn166\" name=\"_ftnref166\">[166]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Estos progresos brindan a los hombres de nuestro tiempo nuevas oportunidades de educaci\u00f3n \u201csobre todo por la m\u00e1s amplia difusi\u00f3n de los libros y de los nuevos instrumentos de comunicaci\u00f3n cultural y social\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn167\" name=\"_ftnref167\">[167]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. En particular, el desarrollo de la inform\u00e1tica \u201cpermitir\u00e1 el acceso a las riquezas intelectuales y culturales de otros pueblos. Las nuevas t\u00e9cnicas de comunicaci\u00f3n favorecer\u00e1n una mayor participaci\u00f3n en los acontecimientos y un intercambio creciente de las ideas\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn168\" name=\"_ftnref168\">[168]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Estas nuevas condiciones de vida y de progreso, caracter\u00edsticas de la cultura actual, favorecen una cultura m\u00e1s universal, tal como vislumbr\u00f3 el Concilio Vaticano II: \u201cse prepara una forma m\u00e1s universal de la cultura humana, la cual ser\u00e1 tanto m\u00e1s apta para fomentar y expresar la unidad del g\u00e9nero humano, cuanto m\u00e1s respete las particularidades de cada unidad cultural\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn169\" name=\"_ftnref169\">[169]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Una cultura m\u00e1s universal que puede colaborar en la creaci\u00f3n de una cultura m\u00e1s \u201csolidaria\u201d: \u201cLa presente generaci\u00f3n se siente privilegiada porque el progreso le ofrece tantas posibilidades, insospechadas hace solamente unos decenios. [&#8230;] Ha visto derrumbarse o atenuarse los obst\u00e1culos y distancias que separan hombres y naciones por un sentido acrecentado de lo universal, por una conciencia m\u00e1s clara de la unidad del g\u00e9nero humano, por la aceptaci\u00f3n de la dependencia rec\u00edproca dentro de una solidaridad aut\u00e9ntica, finalmente por el deseo \u2013y la posibilidad\u2013 de entrar en contacto con sus hermanos y hermanas por encima de las divisiones artificiales de la geograf\u00eda o las fronteras nacionales o raciales\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn170\" name=\"_ftnref170\">[170]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">132. Se da, entonces, en la actualidad un creciente sentido de solidaridad entre los pueblos<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn171\" name=\"_ftnref171\">[171]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, como lo describe Benedicto XVI en la Enc\u00edclica <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Deus caritas est<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">: \u201cLos medios de comunicaci\u00f3n de masas han como empeque\u00f1ecido hoy nuestro planeta, acercando r\u00e1pidamente a hombres y culturas muy diferentes. Si bien este \u2018estar juntos\u2019 suscita a veces incomprensiones y tensiones, el hecho de que ahora se conozcan de manera mucho m\u00e1s inmediata las necesidades de los hombres es tambi\u00e9n una llamada sobre todo a compartir situaciones y dificultades. [&#8230;] Por otra parte, ahora se puede contar con innumerables medios para prestar ayuda humanitaria a los hermanos y hermanas necesitados, como son los modernos sistemas para la distribuci\u00f3n de comida y ropa, as\u00ed como tambi\u00e9n para ofrecer alojamiento y acogida. La solicitud por el pr\u00f3jimo, pues, superando los confines de las comunidades nacionales, tiende a extender su horizonte al mundo entero\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn172\" name=\"_ftnref172\">[172]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">133. En resumen, la Iglesia reconoce y acoge de buen grado los aut\u00e9nticos valores de la cultura de nuestro tiempo, que podemos resumir en los enormes progresos del conocimiento cient\u00edfico y del desarrollo tecnol\u00f3gico, y en una nueva conciencia de los derechos del hombre, de la libertad religiosa y de la solidaridad.<\/span><\/p><h5>2. Sombras y desequilibrios<\/h5><p style=\"padding-left: 40px;\">134. Pero junto a estos aspectos positivos, tambi\u00e9n existen grandes sombras y desequilibrios en la cultura de nuestro tiempo, que debemos identificar y aunar los esfuerzos para poder superarlos. Desequilibrios que est\u00e1n conectados con ese otro desequilibrio fundamental que hunde sus ra\u00edces en el coraz\u00f3n humano<a href=\"#_ftn173\" name=\"_ftnref173\">[173]<\/a>, y que se relacionan con \u201cla respuesta profunda que el hombre sabe que debe dar\u201d<a href=\"#_ftn174\" name=\"_ftnref174\">[174]<\/a>. Esto es, se da un desequilibrio profundo entre el crecimiento tan r\u00e1pido de la t\u00e9cnica y el crecimiento mucho m\u00e1s lento de los recursos morales.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">135. No debemos olvidar que toda la vida humana est\u00e1 marcada por el pecado, como \u201cparte integrante de la verdad sobre el hombre\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn175\" name=\"_ftnref175\">[175]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. San Juan Pablo II se\u00f1alaba que \u201cel panorama del mundo contempor\u00e1neo presenta tambi\u00e9n sombras y desequilibrios no siempre superficiales\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn176\" name=\"_ftnref176\">[176]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\"> y, refiri\u00e9ndose a la afirmaci\u00f3n de la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Gaudium et spes<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> acerca de \u201clos desequilibrios que sufre el mundo moderno\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn177\" name=\"_ftnref177\">[177]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, se planteaba: \u201cEn el marco de estos quince a\u00f1os, a partir de la conclusi\u00f3n del Concilio Vaticano II, \u00bfse ha hecho quiz\u00e1 menos inquietante aquel cuadro de tensiones y de amenazas propias de nuestra \u00e9poca? Parece que no. Al contrario, las tensiones y amenazas que en el documento conciliar parec\u00edan solamente delinearse y no manifestar hasta el fondo todo el peligro que escond\u00edan dentro de s\u00ed, en el espacio de estos a\u00f1os se han ido revelando mayormente, han confirmado aquel peligro y no permiten nutrir las ilusiones de un tiempo\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn178\" name=\"_ftnref178\">[178]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">136. Existen en la cultura actual m\u00faltiples antinomias que requieren una soluci\u00f3n:<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">a) El acrecentamiento del intercambio entre culturas, que de por s\u00ed puede favorecer un di\u00e1logo fruct\u00edfero, tambi\u00e9n encierra la posibilidad de perturbar la vida de las comunidades \u2013y, de hecho, a veces suscita incomprensiones y tensiones\u2013, de echar por tierra la sabidur\u00eda tradicional y de poner en peligro la \u00edndole propia de los pueblos<a href=\"#_ftn179\" name=\"_ftnref179\">[179]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">b) La cultura que surge del progreso de la ciencia y de la t\u00e9cnica, y del estudio cada vez m\u00e1s disperso de las disciplinas particulares, lleva consigo el riesgo de no armonizarse con el cultivo del esp\u00edritu que se alimenta con los estudios cl\u00e1sicos seg\u00fan las diferentes tradiciones y con la necesidad de llegar a una s\u00edntesis de ellas<a href=\"#_ftn180\" name=\"_ftnref180\">[180]<\/a>, conservando las facultades de la contemplaci\u00f3n y de la admiraci\u00f3n que conducen a la sabidur\u00eda<a href=\"#_ftn181\" name=\"_ftnref181\">[181]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Adem\u00e1s, el desarrollo unilateral de las ciencias y de la t\u00e9cnica, que por s\u00ed mismas son \u201cincapaces de penetrar hasta la esencia profunda de las cosas, cuando su m\u00e9todo se considera sin raz\u00f3n la norma suprema de investigaci\u00f3n de la verdad, fomenta un cierto fenomenismo y agnosticismo; y, unido a esto, cuando el hombre conf\u00eda \u2018demasiado\u2019 en estos tipos de descubrimientos corre el peligro de creer \u2018bastarse a s\u00ed mismo\u2019 y de no buscar m\u00e1s las realidades supremas\u201d<a href=\"#_ftn182\" name=\"_ftnref182\">[182]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">c) De aqu\u00ed, la tercera antinomia que va al coraz\u00f3n del drama moderno: \u201cla leg\u00edtima autonom\u00eda de la cultura puede pretender extenderse a la indebida y nociva reivindicaci\u00f3n de un humanismo puramente terreno e incluso contrario a la religi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn183\" name=\"_ftnref183\">[183]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">137. En este sentido, San Juan Pablo II describe el secularismo como \u201cun movimiento de ideas y costumbres, defensor de un humanismo que hace total abstracci\u00f3n de Dios, y que se concentra totalmente en el culto del hacer y del producir, a la vez que embriagado por el consumo y el placer\u201d<a href=\"#_ftn184\" name=\"_ftnref184\">[184]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">138. En consecuencia, y es necesario subrayar este aspecto entre las sombras y desaf\u00edos de nuestra \u00e9poca, se da el fen\u00f3meno de un verdadero eclipse de la conciencia. \u201cSe trata de un verdadero vuelco o de una ca\u00edda de valores morales, y el problema no es s\u00f3lo de ignorancia de la \u00e9tica cristiana, sino m\u00e1s bien del sentido de los fundamentos y los criterios de la actitud moral\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn185\" name=\"_ftnref185\">[185]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Presenciamos, en este sentido, \u201cel ocaso de tantos valores fundamentales que constituyen un bien indiscutible no s\u00f3lo de la moral cristiana, sino simplemente de la moral humana, de la cultura moral, como el respeto a la vida humana desde el momento de la concepci\u00f3n, el respeto al matrimonio en su unidad indisoluble, el respeto a la estabilidad de la familia. [&#8230;] A \u00e9l van unidas la crisis de la verdad en las relaciones interhumanas, la falta de responsabilidad al hablar, la relaci\u00f3n meramente utilitaria del hombre con el hombre, la disminuci\u00f3n del sentido del aut\u00e9ntico bien com\u00fan y la facilidad con que \u00e9ste es enajenado. Finalmente, existe la desacralizaci\u00f3n que a veces se transforma en \u2018deshumanizaci\u00f3n\u2019: el hombre y la sociedad para quienes nada es \u2018sacro\u2019, van decayendo moralmente a pesar de las apariencias\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn186\" name=\"_ftnref186\">[186]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">139. Esta deshumanizaci\u00f3n se experimenta, sobre todo, en la multiplicaci\u00f3n y agudizaci\u00f3n de las amenazas a la vida de las personas y de los pueblos, con las nuevas perspectivas abiertas por el progreso cient\u00edfico-tecnol\u00f3gico, y en una nueva situaci\u00f3n cultural que justifica los atentados contra la vida humana en nombre de los derechos de la libertad individual, logrando incluso la autorizaci\u00f3n del Estado y la cooperaci\u00f3n de los mecanismos sanitarios. Con el resultado dram\u00e1tico de la eliminaci\u00f3n de tantas vidas humanas incipientes o pr\u00f3ximas a su ocaso, y el hecho \u201cno menos grave\u201d de que a la conciencia misma le cueste cada vez m\u00e1s percibir la distinci\u00f3n entre el bien y el mal en lo referente al valor fundamental mismo de la vida humana<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn187\" name=\"_ftnref187\">[187]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">140. Benedicto XVI describe en pocos trazos los puntos centrales y los peligros que encierra la cultura predominante en Occidente: \u201cDe ah\u00ed deriva una nueva oleada de ilustraci\u00f3n y de laicismo, por la que s\u00f3lo ser\u00eda racionalmente v\u00e1lido lo que se puede experimentar y calcular, mientras que en la pr\u00e1ctica la libertad individual se erige como valor fundamental al que todos los dem\u00e1s deber\u00edan someterse. As\u00ed, Dios queda excluido de la cultura y de la vida p\u00fablica, y la fe en \u00c9l resulta m\u00e1s dif\u00edcil, entre otras razones porque vivimos en un mundo que se presenta casi siempre como obra nuestra, en el cual, por decirlo as\u00ed, Dios no aparece ya directamente, da la impresi\u00f3n de que ya es superfluo, m\u00e1s a\u00fan, extra\u00f1o. En \u00edntima relaci\u00f3n con todo esto tiene lugar una radical reducci\u00f3n del hombre, considerado un simple producto de la naturaleza, como tal no realmente libre y al que de por s\u00ed se puede tratar como a cualquier otro animal. As\u00ed se produce un aut\u00e9ntico vuelco del punto de partida de esta cultura, que era una reivindicaci\u00f3n de la centralidad del hombre y de su libertad. En la misma l\u00ednea, la \u00e9tica se sit\u00faa dentro de los confines del relativismo y el utilitarismo, excluyendo cualquier principio moral que sea v\u00e1lido y vinculante por s\u00ed mismo. [&#8230;] Adem\u00e1s, se siente cada vez con mayor claridad la insuficiencia de una racionalidad encerrada en s\u00ed misma y de una \u00e9tica demasiado individualista; en concreto, se percibe la gravedad del peligro de separarse de las ra\u00edces cristianas de nuestra civilizaci\u00f3n\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn188\" name=\"_ftnref188\">[188]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><h5>3. Ate\u00edsmo<\/h5><p style=\"padding-left: 40px;\">141. La preocupaci\u00f3n fundamental en relaci\u00f3n al lado oscuro de la cultura actual, evidenciado profundamente, y la ra\u00edz del problema, emerge en el \u00e1mbito del nihilismo-ate\u00edsmo contempor\u00e1neo. \u201c\u00bfC\u00f3mo no hemos de pensar en la persistente difusi\u00f3n de la <em>indiferencia religiosa <\/em>y del <em>ate\u00edsmo <\/em>en sus m\u00e1s diversas formas, particularmente en aquella \u2013hoy quiz\u00e1s m\u00e1s difundida\u2013 del <em>secularismo<\/em>? Embriagado por las prodigiosas conquistas de un irrefrenable desarrollo cient\u00edfico-t\u00e9cnico, y fascinado sobre todo por la m\u00e1s antigua y siempre nueva tentaci\u00f3n de querer llegar a <em>ser como Dios<\/em> (cf. Gn 3,5) mediante el uso de una libertad sin l\u00edmites, el hombre arranca las ra\u00edces religiosas que est\u00e1n en su coraz\u00f3n: se olvida de Dios, lo considera sin significado para su propia existencia, lo rechaza poni\u00e9ndose a adorar los m\u00e1s diversos \u2018\u00eddolos\u2019\u201d<a href=\"#_ftn189\" name=\"_ftnref189\">[189]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">142. \u201cEs verdaderamente grave el fen\u00f3meno actual del secularismo; y no s\u00f3lo afecta a individuos, sino que en cierto modo afecta tambi\u00e9n a comunidades enteras, como ya observ\u00f3 el Concilio: \u2018Crecientes multitudes se alejan pr\u00e1cticamente de la religi\u00f3n\u2019. Varias veces yo mismo he recordado el fen\u00f3meno de la descristianizaci\u00f3n que aflige los pueblos de antigua tradici\u00f3n cristiana y que reclama, sin dilaci\u00f3n alguna, una nueva evangelizaci\u00f3n\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn190\" name=\"_ftnref190\">[190]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">143. Esto conlleva consecuencias graves para el hombre. Pues la realidad que experimentamos no es el absoluto, solamente Dios es el absoluto; por lo tanto, toda ilusi\u00f3n de autonom\u00eda que ignore la dependencia esencial de Dios, lleva a situaciones dram\u00e1ticas que destruyen el sentido de la existencia humana<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn191\" name=\"_ftnref191\">[191]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. En este sentido, \u201ccuando no es reconocido y amado en su dignidad de <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">imagen<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> viviente de Dios (cf. Gn 1,26), el ser humano queda expuesto a las formas m\u00e1s humillantes y aberrantes de \u2018instrumentalizaci\u00f3n\u2019, que lo convierten miserablemente en esclavo del m\u00e1s fuerte. Y \u2018el m\u00e1s fuerte\u2019 puede asumir diversos nombres: ideolog\u00eda, poder econ\u00f3mico, sistemas pol\u00edticos inhumanos, tecnocracia cient\u00edfica, avasallamiento por parte de los <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">mass media<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">. De nuevo nos encontramos frente a una multitud de personas, hermanos y hermanas nuestros, cuyos derechos fundamentales son violados, tambi\u00e9n como consecuencia de la excesiva tolerancia y hasta de la patente injusticia de ciertas leyes civiles: el derecho a la vida y a la integridad f\u00edsica, el derecho a la casa y al trabajo, el derecho a la familia y a la procreaci\u00f3n responsable, el derecho a la participaci\u00f3n en la vida p\u00fablica y pol\u00edtica, el derecho a la libertad de conciencia y de profesi\u00f3n de fe religiosa\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn192\" name=\"_ftnref192\">[192]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">144. Estamos, una vez m\u00e1s, ante \u201cel drama del hombre de todos los tiempos, y que constituye tambi\u00e9n el drama del hombre de hoy: \u2018su car\u00e1cter bab\u00e9lico\u2019, es decir optar por la sola dimensi\u00f3n horizontal del trabajo y de la vida social, no prestando atenci\u00f3n a aquella vertical con la que se hubieran encontrado enraizados en Dios, su Creador y Se\u00f1or, y orientado hacia \u00c9l como fin \u00faltimo de su camino\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn193\" name=\"_ftnref193\">[193]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Si intentamos descubrir la ra\u00edz filos\u00f3fica de los grandes problemas actuales en torno al hombre, podemos hallarla en el horizonte com\u00fan de la postura nihilista. La filosof\u00eda moderna ha concentrado su b\u00fasqueda en el conocimiento humano, destacando sus l\u00edmites y condicionamientos, y prescindiendo de la cuesti\u00f3n radical sobre la verdad de la persona, del ser y de Dios<a href=\"#_ftn194\" name=\"_ftnref194\">[194]<\/a>. El pensamiento filos\u00f3fico moderno se fue alejando y contraponiendo expl\u00edcitamente a la revelaci\u00f3n. Surgieron diferentes formas de humanismo ateo que presentaron la fe como nociva y alienante. En la investigaci\u00f3n cient\u00edfica se ha ido imponiendo una mentalidad positivista que olvida toda relaci\u00f3n con la visi\u00f3n metaf\u00edsica y moral; ha cobrado entidad el nihilismo con la primac\u00eda de lo ef\u00edmero<a href=\"#_ftn195\" name=\"_ftnref195\">[195]<\/a>. La postura nihilista parece constituir el horizonte com\u00fan a muchas filosof\u00edas que se han alejado del sentido del ser. Este olvido del ser comporta inevitablemente la p\u00e9rdida del contacto con la verdad objetiva y, consecuentemente, del fundamento sobre el cual se apoya la dignidad del hombre. Se niega la humanidad del hombre y su identidad<a href=\"#_ftn196\" name=\"_ftnref196\">[196]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">145. En resumen, algunas corrientes de pensamiento relacionadas con la \u201cpostmodernidad\u201d, sostienen que el tiempo de las certezas ha pasado irremediablemente; el hombre deber\u00eda aprender a vivir en una perspectiva de carencia total de sentido, caracterizada por lo provisional y fugaz<a href=\"#_ftn197\" name=\"_ftnref197\">[197]<\/a>. En resumen, la ra\u00edz se evidencia en la situaci\u00f3n filos\u00f3fica actual en su olvido del ser y de la b\u00fasqueda de una verdad objetiva, fundamento sobre el cual se apoya la dignidad del hombre, en una perspectiva de carencia total de sentido y de afirmaci\u00f3n de lo ef\u00edmero, con todas sus tr\u00e1gicas consecuencias.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">146. Esto es lo que constituye el nihilismo-ate\u00edsmo contempor\u00e1neo<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn198\" name=\"_ftnref198\">[198]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. El nihilismo o ate\u00edsmo radical como negaci\u00f3n de lo trascendente, de la existencia de \u201cun mundo metaf\u00edsico que trasciende el mundo sensible\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn199\" name=\"_ftnref199\">[199]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. La filosof\u00eda moderna, bajo el influjo de Hegel, con la identificaci\u00f3n \u2013contradictoria y dial\u00e9ctica\u2013 del ser y no ser, ha \u201colvidado el ser como fundamento y ha producido la ca\u00edda del pensamiento especulativo, hasta tal punto que ni siquiera se puede decir pensamiento d\u00e9bil&#8230; porque anclarse en la nada no es pensar: la nada, de hecho, es la ausencia de todo, la privaci\u00f3n total, la fuga irrecuperable, la derrota irremediable\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn200\" name=\"_ftnref200\">[200]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">147. En \u201ceste intercambiarse dial\u00e9ctico&#8230; del ser-no ser est\u00e1 a sus puertas el nihilismo-ate\u00edsmo contempor\u00e1neo como punto de llegada; aunque se debe hablar m\u00e1s bien de un bloqueo del esp\u00edritu en s\u00ed mismo y del resbalar o encerrarse del pensamiento a causa del avance imparable de la nada. El esp\u00edritu humano, cerrado en s\u00ed mismo, ya no se abre a lo real \u2013al acto de ser\u2013 y, por tanto, a Dios, y entonces se vuelve incapaz de expresar la verdad y de fundar la libertad\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn201\" name=\"_ftnref201\">[201]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><h4 style=\"text-align: center;\">Evangelizaci\u00f3n de las culturas y nuestro fin espec\u00edfico<\/h4><p style=\"padding-left: 40px;\">148. Nuestra Familia Religiosa tiene como fin espec\u00edfico \u201cinculturar el Evangelio\u201d<a href=\"#_ftn202\" name=\"_ftnref202\">[202]<\/a>, el fin singular de \u201cdedicarnos a la evangelizaci\u00f3n de la cultura\u201d<a href=\"#_ftn203\" name=\"_ftnref203\">[203]<\/a>. La inculturaci\u00f3n es una exigencia intr\u00ednseca a la evangelizaci\u00f3n, pero en las circunstancias actuales reviste adem\u00e1s una urgencia especial, pues la cultura actual, junto a sus aspectos positivos, presenta a la vez desequilibrios profundos. Esta cultura se ha ido progresivamente alejando y contraponiendo al Evangelio. En este sentido, el Concilio Vaticano II se\u00f1ala que \u201cla separaci\u00f3n entre la fe que profesan y la vida cotidiana de muchos debe ser considerada como uno de los errores m\u00e1s graves de nuestro tiempo\u201d<a href=\"#_ftn204\" name=\"_ftnref204\">[204]<\/a>. De la misma manera, la <em>Evangelii nuntiandi<\/em> afirma que \u201cla ruptura entre Evangelio y cultura es sin duda alguna el drama de nuestro tiempo, como lo fue tambi\u00e9n en otras \u00e9pocas\u201d<a href=\"#_ftn205\" name=\"_ftnref205\">[205]<\/a>. Por lo tanto, al encontrarnos \u201cfrente al desarrollo de una cultura que se configura como escindida, no s\u00f3lo de la fe cristiana, sino incluso de los mismos valores humanos, como tambi\u00e9n frente a una cierta cultura cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica impotente para dar respuesta a la apremiante exigencia de verdad y de bien que arde en el coraz\u00f3n de los hombres, la Iglesia es plenamente consciente de la urgencia pastoral de reservar a la cultura una especial\u00edsima atenci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn206\" name=\"_ftnref206\">[206]<\/a>. \u201cEs \u00e9sta una exigencia que ha marcado todo su camino hist\u00f3rico, pero hoy es particularmente aguda y urgente\u201d<a href=\"#_ftn207\" name=\"_ftnref207\">[207]<\/a>. Debemos, entonces, \u201chacer todos los esfuerzos con vistas a una generosa evangelizaci\u00f3n de la cultura o, m\u00e1s exactamente, de las culturas\u201d<a href=\"#_ftn208\" name=\"_ftnref208\">[208]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">149. Dicho brevemente: la fe se debe hacer cultura. Esto es, la fe debe encarnarse en la vida y en la cultura de los hombres, pues, de lo contrario, en el caso de una fe que no se hace cultura, se ha de decir que \u201ces una fe \u2018no plenamente acogida, no enteramente pensada, no fielmente vivida\u2019\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn209\" name=\"_ftnref209\">[209]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Para esta tarea de la inculturaci\u00f3n, por una parte, contamos con las ventajas que nos ofrece la cultura actual y que tenemos que aprovechar como punto de arranque para construir a partir de all\u00ed una nueva cultura purificada y elevada por el Evangelio; por otra, aparecen junto a esto o, mejor a\u00fan, en esto mismo, sombras y desequilibrios profundos que causan una fundada preocupaci\u00f3n y que nos interpelan a ofrecer soluciones positivas y a largo plazo. La Iglesia debe responder, sobre todo, con una evangelizaci\u00f3n \u2013o seg\u00fan los casos, una nueva evangelizaci\u00f3n\u2013 que llegue al coraz\u00f3n de las culturas para transformarlas en Jesucristo. Nuestro Instituto tambi\u00e9n ha de colaborar en esta obra de la Iglesia, con mayor raz\u00f3n teniendo como fin espec\u00edfico la evangelizaci\u00f3n de las culturas.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">150. Pasamos a considerar, en primer lugar, cu\u00e1l ha de ser el aporte cultural de nuestro Instituto seg\u00fan nuestro carisma y fin espec\u00edfico. En segundo lugar, vamos a reflexionar acerca de nuestros apostolados propios y la selecci\u00f3n de ministerios en orden a una m\u00e1s eficaz inculturaci\u00f3n.<\/p><h5>1. El aporte de la vida religiosa en relaci\u00f3n a nuestro fin espec\u00edfico<\/h5><p style=\"padding-left: 40px;\">151. <strong>[Introducci\u00f3n] <\/strong>En el \u00e1mbito de la inculturaci\u00f3n se han de elaborar nuevas respuestas para los nuevos problemas del mundo de hoy, actuando con audacia en los campos respectivos del propio carisma fundacional<a href=\"#_ftn210\" name=\"_ftnref210\">[210]<\/a>. Si intentamos se\u00f1alar algunas caracter\u00edsticas de nuestros apostolados en su relaci\u00f3n con el carisma y fin espec\u00edfico de nuestro Instituto, quiz\u00e1s lo primero que aparece es su amplitud y variedad, lo cual est\u00e1 en conformidad con nuestro fin espec\u00edfico de evangelizar la cultura. Pues todo lo aut\u00e9nticamente humano \u2013la t\u00e9cnica, el arte, la vida intelectual y moral, la contemplaci\u00f3n de las cosas divinas\u2013 forma parte de la cultura y, por lo tanto, puede y debe ser evangelizado, ya que \u201cninguna actividad humana es extra\u00f1a al Evangelio\u201d<a href=\"#_ftn211\" name=\"_ftnref211\">[211]<\/a>. La evangelizaci\u00f3n de la cultura consiste en \u201cprolongar la Encarnaci\u00f3n en todo hombre, en todo el hombre y en todas las manifestaciones del hombre\u201d<a href=\"#_ftn212\" name=\"_ftnref212\">[212]<\/a>, en imbuir con el Evangelio toda la actividad humana<a href=\"#_ftn213\" name=\"_ftnref213\">[213]<\/a>. Por lo tanto, todo lo que se refiere al hombre tanto en su cuerpo como en su alma, en su vida individual y tambi\u00e9n social, puede y debe ser purificado y elevado con la gracia de Cristo y, consecuentemente, podemos afirmar que toda forma de actividad apost\u00f3lica es conforme a nuestro fin espec\u00edfico, aunque de un modo jer\u00e1rquico.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">152. En este sentido, en nuestras <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Constituciones<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> se menciona una gran variedad de apostolados, como por ejemplo la predicaci\u00f3n de los Ejercicios Espirituales y la direcci\u00f3n espiritual<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn214\" name=\"_ftnref214\">[214]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, la formaci\u00f3n sacerdotal en los seminarios, la educaci\u00f3n en todos los niveles, la formaci\u00f3n de dirigentes laicos, los medios de comunicaci\u00f3n social<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn215\" name=\"_ftnref215\">[215]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, la ayuda a parroquias mediante la predicaci\u00f3n y la administraci\u00f3n del sacramento de la Reconciliaci\u00f3n, las misiones populares en todas sus formas, la direcci\u00f3n de parroquias especialmente en zonas de misi\u00f3n<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn216\" name=\"_ftnref216\">[216]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, la pr\u00e1ctica concreta de la caridad<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn217\" name=\"_ftnref217\">[217]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, la atenci\u00f3n de la segunda y Tercera Orden<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn218\" name=\"_ftnref218\">[218]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Nuestras <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Constituciones<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> tambi\u00e9n se\u00f1alan nuestro carisma de prolongar a Cristo en \u201clas familias, en la educaci\u00f3n, en los medios de comunicaci\u00f3n, en los hombres de pensamiento y en toda otra leg\u00edtima manifestaci\u00f3n de la vida del hombre\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn219\" name=\"_ftnref219\">[219]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">153. An\u00e1logamente, la pluralidad de nuestros Institutos: la primera, segunda y Tercera Orden, con sus ramas activas, contemplativas y laicales en sus tres niveles de consagraci\u00f3n, se armoniza perfectamente con nuestro fin espec\u00edfico, en cuanto constituyen diferentes llamados, de acuerdo a la vocaci\u00f3n de cada uno, a colaborar en la evangelizaci\u00f3n de la cultura, la cual es una obra de todos los miembros de la Iglesia.<\/span><\/p><p><strong>a) Aporte cultural espec\u00edfico de la vida consagrada<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">154. M\u00e1s espec\u00edficamente, se debe afirmar que la misma vida consagrada, cuando es vivida con autenticidad, puede ofrecer una aportaci\u00f3n original a los retos de la inculturaci\u00f3n. El estilo de vida evang\u00e9lico es una fuente importante para proponer un nuevo modelo cultural<a href=\"#_ftn220\" name=\"_ftnref220\">[220]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">155. <strong style=\"font-size: 16px;\">[Testimonio de caridad] <\/strong><span style=\"font-size: 16px;\">Esta aportaci\u00f3n original se especifica, en primer lugar, en el \u00e1mbito de la promoci\u00f3n de la caridad mediante la opci\u00f3n preferencial de quienes se encuentran en una situaci\u00f3n de mayor debilidad y, por tanto, de m\u00e1s grave necesidad. Es decir, se especifica en el \u00e1mbito de la caridad por los pobres, que conduce a vivir como ellos<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn221\" name=\"_ftnref221\">[221]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">; en la asistencia a los enfermos y a los que sufren, contribuyendo de manera significativa a la misi\u00f3n de la Iglesia<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn222\" name=\"_ftnref222\">[222]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">156. Por esto, en la variedad de apostolados de nuestros Institutos se ha de reservar un lugar preferencial a la labor caritativa, que es un componente esencial de la misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia y un elemento imprescindible para la evangelizaci\u00f3n de la cultura. \u201cAsimismo hay que privilegiar la atenci\u00f3n de pobres, enfermos y necesitados de todo tipo: <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">la caridad de Cristo nos urge <\/em><span style=\"font-size: 16px;\">(2 Co 5,14), practicando concretamente la caridad, como testimonio [&#8230;] de que la caridad es imprescindible para evangelizar la cultura, como fin del que obra y como fin de la obra. En caso contrario, no se alcanzar\u00e1 \u2018la civilizaci\u00f3n del amor\u2019\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn223\" name=\"_ftnref223\">[223]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Por esta raz\u00f3n, tambi\u00e9n \u201clos que se dedican a las obras de misericordia son las piezas claves del empe\u00f1o apost\u00f3lico de nuestro Instituto\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn224\" name=\"_ftnref224\">[224]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Benedicto XVI describe el camino de la evangelizaci\u00f3n de los primeros siglos diciendo: \u201cLa fuerte unidad que se realiz\u00f3 en la Iglesia de los primeros siglos entre una fe amiga de la inteligencia y una praxis de vida caracterizada por el amor mutuo y por la atenci\u00f3n sol\u00edcita a los pobres y a los que sufr\u00edan, hizo posible la primera gran expansi\u00f3n misionera del cristianismo en el mundo helen\u00edstico-romano\u201d; y este \u201csigue siendo el camino real para la evangelizaci\u00f3n\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn225\" name=\"_ftnref225\">[225]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">157. <\/span><strong style=\"font-size: 16px;\">[Testimonio de la primac\u00eda de Dios]<\/strong><span style=\"font-size: 16px;\"> En segundo lugar, este aporte cultural de la vida consagrada se especifica en su testimonio prof\u00e9tico de la primac\u00eda de Dios y de los valores evang\u00e9licos<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn226\" name=\"_ftnref226\">[226]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">M\u00e1s concretamente, la profesi\u00f3n de castidad, pobreza y obediencia, aun afirmando el valor de los bienes creados, los relativiza, presentando a Dios como el bien absoluto. De este modo, presentan una terapia espiritual para la humanidad, pues rechazan la idolatr\u00eda de las criaturas y hacen visible al Dios viviente<a href=\"#_ftn227\" name=\"_ftnref227\">[227]<\/a>. En esto se manifiestan con claridad tanto el car\u00e1cter cuanto el aporte eminentemente cultural que ofrece la vida consagrada y la consistencia de su respuesta a los desaf\u00edos culturales actuales. Pues la dimensi\u00f3n trascendente de la vida humana, la apertura y acercamiento al misterio de Dios, constituye el \u201ccoraz\u00f3n\u201d de toda cultura. De este modo, se comprende tambi\u00e9n por qu\u00e9 el consagrado siempre \u201cest\u00e1 en misi\u00f3n\u201d.<\/p><ol start=\"158\"><li>Este testimonio de la primac\u00eda de Dios en cuanto \u00fanico bien absoluto, a trav\u00e9s de una vida religiosa aut\u00e9ntica y fiel a sus compromisos, constituye el apostolado principal de los religiosos, tambi\u00e9n y de un modo particular en la tarea de la inculturaci\u00f3n. Dice nuestro <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>: \u201cqueremos basar nuestra espiritualidad en el absoluto de Dios, <em>ante quien todo es como nada<\/em>. [&#8230;] Queremos en todo y por todo dar primac\u00eda a lo espiritual y entregarnos en santo abandono a la voluntad de benepl\u00e1cito de Dios\u201d<a href=\"#_ftn228\" name=\"_ftnref228\">[228]<\/a>.<\/li><li>En este sentido, las ramas de vida contemplativa dan un testimonio elocuente de esta dimensi\u00f3n principal de la cultura humana y, por lo tanto, particularmente necesario en la obra de la evangelizaci\u00f3n de las culturas, como se puede verificar hist\u00f3ricamente, por ejemplo, en la colaboraci\u00f3n decisiva que los monjes benedictinos ofrecieron en la construcci\u00f3n de la cultura europea. San Pablo VI se\u00f1alaba que \u201cla Iglesia y el mundo&#8230; necesitan&#8230; de una peque\u00f1a sociedad ideal donde reina, como fin, el amor, la obediencia, la inocencia, la libertad de las cosas y el arte de su buen empleo, la prevalencia del esp\u00edritu, la paz, en una palabra, el Evangelio\u201d<a href=\"#_ftn229\" name=\"_ftnref229\">[229]<\/a>.<\/li><\/ol><p><strong>b) Necesidad de la formaci\u00f3n permanente<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">160. Por otra parte, dado que el testimonio de la primac\u00eda de Dios y de la caridad, mediante una vida consagrada aut\u00e9ntica, constituye el primer apostolado de los consagrados y su principal aporte en la evangelizaci\u00f3n de las culturas, es fundamental preservar la calidad de este testimonio, dando m\u00e1xima importancia a los per\u00edodos de formaci\u00f3n y a la formaci\u00f3n permanente en sus diferentes dimensiones. Dice nuestro <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>: \u201cNo menos peso tiene para nuestra espiritualidad el ejemplo de Jes\u00fas en su vida oculta. De ah\u00ed que todo tiempo de preparaci\u00f3n debe ser para nosotros muy importante [&#8230;] el futuro de nuestros hermanos en la vida religiosa y, por tanto, del Instituto, depende, fundamentalmente, de la formaci\u00f3n que se les d\u00e9 en los tiempos de preparaci\u00f3n: postulantado, noviciado, seminario, perfeccionamiento posterior, formaci\u00f3n permanente\u201d<a href=\"#_ftn230\" name=\"_ftnref230\">[230]<\/a>. Nuestro <em>Directorio<\/em> tambi\u00e9n subraya que nuestro compromiso apost\u00f3lico de evangelizar la cultura exige de nosotros una espiritualidad con matices peculiares que consiste, como ense\u00f1a San Juan Pablo II, en \u201cuna fe esclarecida por la reflexi\u00f3n continua que se confronta con las fuentes del mensaje de la Iglesia y un discernimiento espiritual constante procurado en la oraci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn231\" name=\"_ftnref231\">[231]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Esto es, exige una formaci\u00f3n espiritual y cultural permanente, capaz de sostener la calidad del testimonio de la vida religiosa, y tambi\u00e9n una pastoral de la cultura que pueda responder de modo positivo y convincente a los grandes desaf\u00edos de la cultura actual.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">161. En este sentido, la vida consagrada, como subraya San Juan Pablo II, necesita en su interior un renovado amor por el empe\u00f1o cultural. Una disminuci\u00f3n de la preocupaci\u00f3n por el estudio puede tener graves consecuencias tambi\u00e9n en el apostolado, generando un sentido de marginaci\u00f3n y de inferioridad, o favoreciendo la superficialidad y ligereza en las iniciativas<a href=\"#_ftn232\" name=\"_ftnref232\">[232]<\/a>. Este empe\u00f1o cultural aparece a\u00fan m\u00e1s urgente y necesario si se considera nuestro fin espec\u00edfico de la evangelizaci\u00f3n de la cultura.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">162. Adem\u00e1s, la tarea de la inculturaci\u00f3n tambi\u00e9n exige una constante formaci\u00f3n en la dimensi\u00f3n espiritual, pues es precisamente la imitaci\u00f3n de la actitud de humildad y de amor de Cristo en el misterio de la Encarnaci\u00f3n, la que favorece en las almas consagradas las mejores disposiciones para la dif\u00edcil y urgente tarea de la inculturaci\u00f3n: \u201cApoyados en el carisma de los fundadores y fundadoras, muchas personas consagradas han sabido acercarse a las diversas culturas con la actitud de Jes\u00fas que se despoj\u00f3 de S\u00ed mismo tomando condici\u00f3n de siervo (Flp 2,7) y, con un esfuerzo audaz y paciente de di\u00e1logo, han establecido provechosos contactos con las gentes m\u00e1s diversas, anunciando a todos el camino de la salvaci\u00f3n. [&#8230;] Para una aut\u00e9ntica inculturaci\u00f3n es necesaria una actitud parecida a la del Se\u00f1or, cuando se encarn\u00f3 y vino con amor y humildad entre nosotros. En este sentido la vida consagrada prepara a las personas para hacer frente a la compleja y ardua tarea de la inculturaci\u00f3n, porque las habit\u00faa al desprendimiento de las cosas, incluidos muchos aspectos de la propia cultura. Aplic\u00e1ndose con estas actitudes al estudio y a la comprensi\u00f3n de las culturas, los consagrados pueden discernir mejor en ellas los valores aut\u00e9nticos y el modo en que pueden ser acogidos y perfeccionados, con ayuda del propio carisma\u201d<a href=\"#_ftn233\" name=\"_ftnref233\">[233]<\/a>.<\/p><p><strong>c) Piezas claves en nuestro empe\u00f1o apost\u00f3lico<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">163. Tenemos que mencionar tambi\u00e9n aquellos miembros de nuestros Institutos, \u201clos enfermos y ancianos \u2013junto con los miembros de las ramas contemplativas\u2013, los hermanos coadjutores y los que se dedican a las obras de misericordia\u201d, que \u201cson las piezas claves del empe\u00f1o apost\u00f3lico de nuestro Instituto\u201d<a href=\"#_ftn234\" name=\"_ftnref234\">[234]<\/a>, precisamente por su mayor participaci\u00f3n e imitaci\u00f3n en la radicalidad del anonadamiento del Verbo de Dios que por amor al hombre se hizo siervo obediente hasta la muerte de Cruz para <em>dar la vida por muchos<\/em> (cf. Mt 20,28), y de este modo transfigurar el mundo.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">164. <strong style=\"font-size: 16px;\">[Laicos]<\/strong><span style=\"font-size: 16px;\"> Finalmente, dado que \u201cla inculturaci\u00f3n debe implicar a todo el pueblo de Dios, no s\u00f3lo a algunos expertos\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn235\" name=\"_ftnref235\">[235]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, se\u00f1alamos, el aporte espec\u00edfico de las ramas laicales en la evangelizaci\u00f3n de las culturas.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Los laicos, que tienen como propio y peculiar el car\u00e1cter secular, el cual hunde su ra\u00edz en el misterio del Verbo Encarnado, evangelizan la cultura a trav\u00e9s de su vocaci\u00f3n propia de \u201cbuscar el Reino de Dios gestionando los asuntos temporales y orden\u00e1ndolos seg\u00fan Dios\u201d<a href=\"#_ftn236\" name=\"_ftnref236\">[236]<\/a>. Viven \u201cen todos y cada uno de los deberes y ocupaciones del mundo, y en las condiciones ordinarias de la vida familiar y social, dej\u00e1ndose en todo ello guiar por el esp\u00edritu evang\u00e9lico para que, desde dentro, como el fermento, contribuyan a la santificaci\u00f3n del mundo, y de esta manera, irradiando fe, esperanza y amor, sobre todo con el testimonio de su vida, muestren a Cristo a los dem\u00e1s\u201d<a href=\"#_ftn237\" name=\"_ftnref237\">[237]<\/a>. Por lo tanto: \u201cen su existencia no puede haber dos vidas paralelas: por una parte, la denominada vida \u2018espiritual\u2019 con sus valores y exigencias; y por otra, la denominada vida \u2018secular\u2019, es decir, la vida de familia, de trabajo, de las relaciones sociales, del compromiso pol\u00edtico y de la cultura. Toda actividad, o toda situaci\u00f3n, todo esfuerzo concreto \u2013como, por ejemplo, la competencia profesional y la solidaridad en el trabajo, el amor y la entrega a la familia y a la educaci\u00f3n de los hijos, el servicio social y pol\u00edtico, la propuesta de la verdad en el \u00e1mbito de la cultura\u2013 son ocasiones providenciales para un \u2018continuo ejercicio de la fe, de la esperanza y de la caridad\u2019\u201d<a href=\"#_ftn238\" name=\"_ftnref238\">[238]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">165. De modo particular, colaborar\u00e1n, en una obra com\u00fan, con el apostolado que realizan los sacerdotes, religiosos y religiosas de la Familia del Verbo Encarnado.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">166. Recordemos que para llevar a cabo nuestro apostolado \u201cdeseamos lograr la m\u00e1s filial y fraterna relaci\u00f3n con el Pontificio Consejo para la Cultura, en orden a lograr una mayor y mejor concreci\u00f3n de la finalidad del Instituto\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn239\" name=\"_ftnref239\">[239]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><h5>2. Puntos de inflexi\u00f3n de la cultura<\/h5><p style=\"padding-left: 40px;\">167. Hemos ya se\u00f1alado la caracter\u00edstica de la pluralidad y de la variedad de nuestros apostolados en conformidad con nuestro fin espec\u00edfico de evangelizar la cultura. Pero, al mismo tiempo, se ha de enfatizar la necesidad de hacer selecci\u00f3n de ministerios, trabajando principalmente en los puntos de inflexi\u00f3n de la cultura.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">168. En orden a ofrecer nuestro aporte a la misi\u00f3n de la Iglesia de inculturar el Evangelio, nunca se insistir\u00e1 lo suficiente en la prioridad de la vida del esp\u00edritu y del testimonio cualificado de la vida religiosa, as\u00ed como tambi\u00e9n en la pr\u00e1ctica concreta de la caridad y en la necesidad de realizar con discernimiento y competencia nuestros apostolados propios, trabajando especialmente en los lugares de mayor influencia cultural. Dicen nuestras <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Constituciones<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">: \u201cEl Instituto del Verbo Encarnado asumir\u00e1 los apostolados m\u00e1s conducentes a la inculturaci\u00f3n del Evangelio\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn240\" name=\"_ftnref240\">[240]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">169. Ense\u00f1a Santo Tom\u00e1s que \u201clos actos que tienen por objeto el bien espiritual del alma son m\u00e1s \u00fatiles al pr\u00f3jimo que los que se ordenan al bien corporal y son un mayor servicio de Dios, por lo cual ning\u00fan sacrificio es m\u00e1s agradable que el celo por las almas\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn241\" name=\"_ftnref241\">[241]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">170. Con mayor raz\u00f3n cuando ese bien espiritual alcanza a muchos: \u201ces mejor ense\u00f1ar la sagrada doctrina, y m\u00e1s meritorio, si se realiza con buena intenci\u00f3n, que procurar el cuidado particular de la salvaci\u00f3n de \u00e9ste o aquel&#8230; la misma raz\u00f3n demuestra que es mejor ense\u00f1ar las cosas que pertenecen a la salvaci\u00f3n a aquellos que pueden aprovechar tanto para s\u00ed como para los dem\u00e1s que a los simples que s\u00f3lo pueden aprovechar para s\u00ed mismos\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn242\" name=\"_ftnref242\">[242]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Por esta raz\u00f3n, \u201clos que se dediquen a la investigaci\u00f3n teol\u00f3gica, filos\u00f3fica, cient\u00edfica, cultural, etc., tienen que tener muy claro que, aunque parezca m\u00e1s distante, este trabajo intelectual no s\u00f3lo es para mayor gloria de Dios, sino tambi\u00e9n para el mayor bien de las almas, y entra de lleno en el carisma de nuestro Instituto\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn243\" name=\"_ftnref243\">[243]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. En este \u00e1mbito del apostolado intelectual, sobre todo se han de enfatizar \u201clas publicaciones, ya que lo escrito permanece y se propaga m\u00e1s\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn244\" name=\"_ftnref244\">[244]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">171. En concreto, se ha de \u201ctrabajar sobre los puntos de inflexi\u00f3n de la cultura, a saber: las familias, la educaci\u00f3n \u2013en especial la seminar\u00edstica, la universitaria y la terciaria\u2013, los medios de comunicaci\u00f3n social y los hombres de pensamiento o \u2018intelectuales\u2019\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn245\" name=\"_ftnref245\">[245]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">172. Los puntos de inflexi\u00f3n de la cultura son los ambientes y lugares existentes en la sociedad, en los cuales la cultura tiene su fuente pr\u00f3xima \u2013se \u201ccrea\u201d la cultura\u2013 y por medio de los cuales la cultura se transmite de modo privilegiado, ya sea porque de una manera \u00edntegra y profunda, por ejemplo en la familia y en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n \u2013en especial la universitaria y los ambientes de investigaci\u00f3n\u2013, ya sea porque de una manera masiva, como por ejemplo en los medios modernos de comunicaci\u00f3n.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">173. Son estos puntos de inflexi\u00f3n los que debemos privilegiar en nuestro trabajo para encarnar el Evangelio en las sociedades modernas, ya que \u201cen concreto, s\u00f3lo desde dentro y a trav\u00e9s de la cultura, la fe cristiana llega a hacerse hist\u00f3rica y creadora de la historia. Por lo tanto, es necesario intensificar la presencia de la Iglesia y de los laicos en los puestos privilegiados de la cultura, como son el mundo de la escuela y de la universidad, los ambientes de investigaci\u00f3n cient\u00edfica y t\u00e9cnica, los lugares de la creaci\u00f3n art\u00edstica y de la reflexi\u00f3n humanista. Tambi\u00e9n en los instrumentos de comunicaci\u00f3n social que constituyen actualmente el camino privilegiado para la creaci\u00f3n y para la transmisi\u00f3n de la cultura\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn246\" name=\"_ftnref246\">[246]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Pasamos, entonces, a considerar la naturaleza e importancia de los puntos de inflexi\u00f3n de la cultura.<\/span><\/p><p><strong>a) La familia<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">174. Dios es el creador de la familia \u2013c\u00e9lula original de la sociedad\u2013, a la cual ha dado bienes propios, orden\u00e1ndola al amor mutuo y fecundo de los esposos, fecundidad comenzada por medio de la procreaci\u00f3n y prolongada en la educaci\u00f3n integral y cristiana de los hijos<a href=\"#_ftn247\" name=\"_ftnref247\">[247]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">La familia constituye la \u201cc\u00e9lula fundamental de la sociedad\u201d y el \u201clugar primario de humanizaci\u00f3n\u201d de la persona y de las sociedades, por eso \u201ccomo demuestra la experiencia, la civilizaci\u00f3n y la cohesi\u00f3n de los pueblos depende sobre todo de la calidad humana de sus familias. [&#8230;] La Iglesia est\u00e1 profundamente convencida de ello, sabiendo perfectamente que \u2018el futuro de la humanidad pasa a trav\u00e9s de la familia\u2019\u201d<a href=\"#_ftn248\" name=\"_ftnref248\">[248]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">175. <strong style=\"font-size: 16px;\">[La familia y la educaci\u00f3n]<\/strong><span style=\"font-size: 16px;\"> Los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos, de tal modo que su educaci\u00f3n es fundamento de las dem\u00e1s e influye de modo decisivo. Ense\u00f1a el Documento <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Gravissimum educationis<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> que los padres, en cuanto dan la vida a sus hijos, \u201ctienen la grav\u00edsima obligaci\u00f3n de educar a la prole, y por tanto hay que reconocerlos como los primeros y principales educadores de sus hijos. Este deber de la educaci\u00f3n familiar es de tanta trascendencia que, cuando falta, dif\u00edcilmente puede suplirse. Corresponde, pues, a los padres crear en la familia un ambiente animado por el amor y la piedad hacia Dios y hacia los hombres que favorezca la educaci\u00f3n \u00edntegra personal y social de los hijos. Por ello, la familia es la primera escuela de las virtudes sociales, que todas las sociedades necesitan\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn249\" name=\"_ftnref249\">[249]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. En la familia, \u201cdesde la infancia se pueden aprender los valores morales, se comienza a honrar a Dios y a usar bien de la libertad\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn250\" name=\"_ftnref250\">[250]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">176. An\u00e1loga eficacia tiene la familia en la transmisi\u00f3n de los valores evang\u00e9licos. La familia, en cuanto iglesia dom\u00e9stica, debe ser \u201cun espacio donde el Evangelio es transmitido y desde donde \u00e9ste se irradia. Esta transmisi\u00f3n se realiza de padres a hijos y viceversa: los padres no s\u00f3lo comunican a los hijos el Evangelio, sino que pueden a su vez recibir de ellos este mismo Evangelio profundamente vivido; y se transmite tambi\u00e9n m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito de la propia familia, pues una familia as\u00ed se hace evangelizadora de otras muchas familias y del ambiente en que ella vive\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn251\" name=\"_ftnref251\">[251]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. De este modo, por medio de las familias cristianas, la Iglesia encuentra \u201csu cuna y el lugar donde puede actuar la propia inserci\u00f3n en las generaciones humanas, y \u00e9stas, a su vez, en la Iglesia\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn252\" name=\"_ftnref252\">[252]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. En los lugares donde reina la descristianizaci\u00f3n, el secularismo, e incluso una legislaci\u00f3n antirreligiosa, \u201cla iglesia dom\u00e9stica es el \u00fanico \u00e1mbito donde los ni\u00f1os y los j\u00f3venes pueden recibir una aut\u00e9ntica catequesis\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn253\" name=\"_ftnref253\">[253]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">En resumen, \u201cel matrimonio y la familia cristiana edifican la Iglesia; en efecto, dentro de la familia la persona humana no s\u00f3lo es engendrada y progresivamente introducida, mediante la educaci\u00f3n, en la comunidad humana, sino que mediante la regeneraci\u00f3n por el Bautismo y la educaci\u00f3n en la fe, es introducida tambi\u00e9n en la familia de Dios, que es la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn254\" name=\"_ftnref254\">[254]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">177. Por lo tanto, esta evangelizaci\u00f3n en las familias es tambi\u00e9n de alg\u00fan modo insustituible y decisiva: \u201cla acci\u00f3n catequ\u00e9tica de la familia tiene un car\u00e1cter peculiar y en cierto sentido insustituible; y es principalmente ejercida por una existencia cotidiana vivida seg\u00fan el Evangelio. Esta transmisi\u00f3n de la fe en el ambiente familiar permitir\u00e1 muchas veces que deje en los ni\u00f1os una huella de manera decisiva y para toda la vida\u201d<a href=\"#_ftn255\" name=\"_ftnref255\">[255]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">178. Consecuentemente a su influencia fundamental y decisiva en el crecimiento humano y evang\u00e9lico de las generaciones humanas, debemos dar gran importancia a todo g\u00e9nero de empe\u00f1o apost\u00f3lico orientado a promover, afianzar y multiplicar las familias cristianas en sus diversos bienes y fines. San Juan Pablo II, hablando de la inculturaci\u00f3n, afirmaba que \u201cse deber\u00e1 proseguir en el estudio&#8230; y en el empe\u00f1o pastoral para que esta \u2018inculturaci\u00f3n\u2019 de la fe cristiana se lleve a cabo cada vez m\u00e1s ampliamente, tambi\u00e9n en el \u00e1mbito del matrimonio y de la familia\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn256\" name=\"_ftnref256\">[256]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">179. <\/span><strong style=\"font-size: 16px;\">[La familia y la cultura de la vida]<\/strong><span style=\"font-size: 16px;\"> En segundo lugar, en relaci\u00f3n a los desaf\u00edos que provienen de la cultura actual en el \u00e1mbito del respeto de la vida humana, podemos se\u00f1alar la relaci\u00f3n esencial entre la familia y la cultura de la vida<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn257\" name=\"_ftnref257\">[257]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. El hombre ha sido creado a imagen de Dios que es un misterio de comuni\u00f3n entre las personas divinas. Dios cre\u00f3 al ser humano a su imagen y semejanza, y lo cre\u00f3 como var\u00f3n y mujer, para vivir la comuni\u00f3n de personas y llegar a ser complementariamente un don rec\u00edproco, como esposo y esposa \u2013en una relaci\u00f3n rec\u00edproca y total, \u00fanica e indisoluble\u2013, y en la profundidad de ese mutuo amor llegar a ser padre y madre. En este sentido, la familia est\u00e1 org\u00e1nicamente relacionada con la civilizaci\u00f3n del amor, es su coraz\u00f3n y su centro.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">180. Sin embargo, la crisis de verdad conduce a una civilizaci\u00f3n de producci\u00f3n y de uso, de cosas y no de personas, de personas que son usadas del mismo modo que las cosas. Conduce a una civilizaci\u00f3n consumista, de mentalidad antinatalista. La civilizaci\u00f3n del amor, por el contrario, evoca el gozo de la vida, de que un hombre venga a este mundo, y que los esposos se conviertan en padres. Si la familia es tan importante para construir la civilizaci\u00f3n del amor es por su particular cercan\u00eda, y por la intensidad de los lazos que se dan entre las personas y las generaciones dentro de ella<a href=\"#_ftn258\" name=\"_ftnref258\">[258]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Es decir, la familia, fundada sobre el matrimonio, es una comunidad de vida y de amor que tiene la misi\u00f3n de \u201ccustodiar, revelar y comunicar el amor\u201d<a href=\"#_ftn259\" name=\"_ftnref259\">[259]<\/a>. Los padres son los colaboradores e int\u00e9rpretes del amor mismo de Dios en la transmisi\u00f3n de la vida y en su educaci\u00f3n. En la familia cada uno es reconocido, respetado y honrado por ser persona. La familia es el \u00e1mbito donde la vida puede ser acogida y protegida, y puede desarrollarse seg\u00fan las exigencias de un aut\u00e9ntico crecimiento humano. Por esto, el papel de la familia en la edificaci\u00f3n de la cultura de la vida es <em>determinante e insustituible<\/em><a href=\"#_ftn260\" name=\"_ftnref260\">[260]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">181. Por lo tanto, es muy necesaria la pastoral de la familia, m\u00e1s a\u00fan en un momento hist\u00f3rico que registra una crisis difundida y radical de esta instituci\u00f3n fundamental. La familia es atacada como nunca y pasa por la crisis m\u00e1s aguda de toda la historia<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn261\" name=\"_ftnref261\">[261]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Es urgente que las familias ofrezcan un testimonio convincente de la posibilidad de un matrimonio vivido en modo plenamente conforme con el designio de Dios y con las verdaderas exigencias de la persona humana: de los c\u00f3nyuges y, sobre todo, de aquella m\u00e1s fr\u00e1gil de los hijos<a href=\"#_ftn262\" name=\"_ftnref262\">[262]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">182. De modo particular, a partir de las familias se debe promover un cambio cultural a favor de la vida, en primer lugar, dentro de las mismas comunidades cristianas<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn263\" name=\"_ftnref263\">[263]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Para esto es necesario la formaci\u00f3n de la conciencia moral sobre el valor inviolable de la vida humana y el redescubrimiento del v\u00ednculo constitutivo entre libertad y verdad<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn264\" name=\"_ftnref264\">[264]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Adem\u00e1s, es imprescindible la labor educativa para que los j\u00f3venes comprendan y vivan la sexualidad y el amor seg\u00fan su verdadero significado y en su \u00edntima correlaci\u00f3n<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn265\" name=\"_ftnref265\">[265]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Y se requiere la formaci\u00f3n de los esposos para la procreaci\u00f3n responsable<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn266\" name=\"_ftnref266\">[266]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">183. En s\u00edntesis, el cambio cultural exige a todos el valor de asumir un nuevo estilo de vida en el marco de la primac\u00eda del ser sobre el tener, de la persona sobre las cosas. Este nuevo estilo de vida implica tambi\u00e9n pasar de la indiferencia al inter\u00e9s por el otro, y del rechazo a su acogida. En esta tarea todos tienen un papel importante que desempe\u00f1ar: los profesores y educadores; los intelectuales; los responsables de los medios de comunicaci\u00f3n social<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn267\" name=\"_ftnref267\">[267]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">; las mujeres llamadas a testimoniar el significado del amor aut\u00e9ntico, aquel don de uno mismo y de la acogida del otro, pues la experiencia de la maternidad favorece una aguda sensibilidad hacia las dem\u00e1s personas<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn268\" name=\"_ftnref268\">[268]<\/a><em style=\"font-size: 16px;\">.<\/em><\/p><p><strong>b) La educaci\u00f3n<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">184. La obligaci\u00f3n grav\u00edsima de la educaci\u00f3n que compete primera y principalmente a los padres, requiere la colaboraci\u00f3n de la sociedad y, adem\u00e1s, este deber de educar corresponde tambi\u00e9n a la Iglesia. \u201cSobre todo, porque la Iglesia tiene el deber de anunciar a todos los hombres el camino de la salvaci\u00f3n, de comunicar a los creyentes la vida de Cristo y de ayudarlos con preocupaci\u00f3n constante para que puedan alcanzar la plenitud de esta vida\u201d<a href=\"#_ftn269\" name=\"_ftnref269\">[269]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">185. Todos los hombres, por estar dotados de la dignidad de persona, tienen el derecho inalienable a una educaci\u00f3n \u201cque responda al propio fin, al propio car\u00e1cter, al diferente sexo, y acomodada a la cultura y a las tradiciones patrias y, al mismo tiempo, abierta a las relaciones fraternas con otros pueblos\u201d; y ordenada al fin \u00faltimo del hombre y al bien com\u00fan de la sociedad, pues \u201cla verdadera educaci\u00f3n se propone la formaci\u00f3n de la persona humana en orden a su fin \u00faltimo y al bien de las sociedades\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn270\" name=\"_ftnref270\">[270]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">186. Espec\u00edficamente, la educaci\u00f3n deber\u00e1 ayudar a los ni\u00f1os y adolescentes \u201ca desarrollar arm\u00f3nicamente sus condiciones f\u00edsicas, morales e intelectuales, para que adquieran gradualmente un sentido m\u00e1s perfecto de la responsabilidad en el desarrollo recto de la propia vida, en un esfuerzo continuo y en la adquisici\u00f3n de la verdadera libertad; asimismo, que se les estimule a apreciar con recta conciencia los valores morales y a prestarles su adhesi\u00f3n personal, y tambi\u00e9n que se les incite a conocer y amar m\u00e1s a Dios\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn271\" name=\"_ftnref271\">[271]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Es decir, se ha de formar la inteligencia, pero sin descuidar la formaci\u00f3n de la libertad, de la valent\u00eda de tomar decisiones definitivas y de la capacidad de amar mediante la entrega sincera y desinteresada de s\u00ed mismo a los dem\u00e1s. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">187. <\/span><span style=\"font-size: 16px;\">Por su parte, los cristianos, en raz\u00f3n de su condici\u00f3n de nuevas creaturas \u2013nacidas del agua y del Esp\u00edritu Santo\u2013 y de hijos de Dios, tienen derecho a la educaci\u00f3n cristiana que \u201cno persigue solamente la madurez de la persona humana, sino que busca que los bautizados&#8230; se dispongan a <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">vivir seg\u00fan el hombre nuevo en justicia y santidad de verdad<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> (Ef 4,22-24), lleguen as\u00ed al hombre perfecto a <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">la medida de la plenitud de Cristo<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> (cf. Ef 4,13), y colaboren en el crecimiento del Cuerpo m\u00edstico. Ayudando, adem\u00e1s, a la configuraci\u00f3n cristiana del mundo\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn272\" name=\"_ftnref272\">[272]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">188. Dada la importancia que tiene la educaci\u00f3n en la transformaci\u00f3n humana y cristiana de los hombres y de las sociedades, la Iglesia exhorta a sus hijos \u201ca que presten con generosidad su ayuda en todo el campo de la educaci\u00f3n\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn273\" name=\"_ftnref273\">[273]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">; y \u201crecuerda a los pastores de almas la obligaci\u00f3n grav\u00edsima de disponerlo todo de forma que los fieles disfruten de la educaci\u00f3n cristiana, y en primer lugar los j\u00f3venes que constituyen la esperanza de la Iglesia\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn274\" name=\"_ftnref274\">[274]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. San Juan Pablo II recordaba a los religiosos la necesidad de un renovado compromiso en el campo educativo, asumiendo con renovada entrega la misi\u00f3n educativa, con escuelas de todo tipo y nivel, con Universidades e Institutos superiores<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn275\" name=\"_ftnref275\">[275]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p><strong>Escuelas cat\u00f3licas<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">189. Entre todos los medios educativos \u201ctiene peculiar importancia la escuela. Pues ella, a la vez que cultiva con asiduo cuidado las facultades intelectuales, desarrolla la capacidad del recto juicio, introduce en el patrimonio de la cultura conquistada por las generaciones pasadas, promueve el sentido de los valores, prepara para la vida profesional, fomenta el trato amistoso entre los alumnos de diversa \u00edndole y condici\u00f3n, contribuye a la comprensi\u00f3n mutua\u201d<a href=\"#_ftn276\" name=\"_ftnref276\">[276]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">190. La presencia de la Iglesia en el campo escolar se manifiesta, sobre todo, por medio de las escuelas cat\u00f3licas; las cuales, adem\u00e1s de fomentar, no en menor grado, todos los bienes mencionados acerca de la formaci\u00f3n cultural y humana de los alumnos, tienen, como \u201cnota distintiva\u201d, ayudar \u201ca los adolescentes para que en el desarrollo de la propia persona crezcan a un tiempo seg\u00fan la nueva creatura que han sido hechos por el Bautismo, y ordenar, finalmente, toda la cultura humana seg\u00fan el mensaje de la salvaci\u00f3n, de suerte que quede iluminado por la fe el conocimiento que los alumnos van adquiriendo del mundo, de la vida y del hombre, educando a sus alumnos para conseguir el bien de la ciudad terrestre y&#8230; para servir a la difusi\u00f3n del reino de Dios\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn277\" name=\"_ftnref277\">[277]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">191. De aqu\u00ed que la escuela cat\u00f3lica conserve \u201csu importancia trascendental tambi\u00e9n en los momentos actuales\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn278\" name=\"_ftnref278\">[278]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\"> y que la labor de los educadores sea de \u201csuma trascendencia\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn279\" name=\"_ftnref279\">[279]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">192. En consonancia con el derecho de la Iglesia y para llevar a cabo nuestro fin espec\u00edfico, debemos esforzarnos en \u201cestablecer y dirigir libremente escuelas de cualquier orden y grado\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn280\" name=\"_ftnref280\">[280]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, favoreciendo \u201clas escuelas de ense\u00f1anza primaria y media, que constituyen el fundamento de la educaci\u00f3n, y tambi\u00e9n las requeridas por las condiciones actuales: como las escuelas profesionales, las t\u00e9cnicas, los institutos para la formaci\u00f3n de adultos, para la asistencia social, para subnormales y aquellas en que se preparan los maestros para la educaci\u00f3n religiosa y para otras formas de educaci\u00f3n\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn281\" name=\"_ftnref281\">[281]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">193. Adem\u00e1s, teniendo en cuenta que la educaci\u00f3n ha de apuntar a la perfecci\u00f3n \u00edntegra de la persona humana, es decir, a \u201ccultivar el esp\u00edritu de tal manera que se promueva la capacidad de admiraci\u00f3n, de intuici\u00f3n, de contemplaci\u00f3n y de formarse un juicio personal, as\u00ed como el poder cultivar el sentido religioso, moral y social\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn282\" name=\"_ftnref282\">[282]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, y no s\u00f3lo a formar de un modo pr\u00e1ctico en las ciencias y en las diversas t\u00e9cnicas; es muy conveniente, en donde sea posible, que nuestro Instituto establezca y desarrolle las escuelas cat\u00f3licas humanistas.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Finalmente, en el \u00e1mbito de la labor educativa en las escuelas en cuanto punto de inflexi\u00f3n de la cultura, y sin perder de vista su finalidad \u00faltima de construir la civilizaci\u00f3n del amor, no podemos jam\u00e1s olvidarnos de \u201catender a las necesidades de los pobres, de los que se ven privados de la ayuda y del afecto de la familia o que no participan del don de la fe\u201d<a href=\"#_ftn283\" name=\"_ftnref283\">[283]<\/a>.<\/p><p><strong>Seminarios<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">194. Dicen nuestras <em>Constituciones<\/em> que queremos trabajar en \u201cla educaci\u00f3n \u2013en especial la seminar\u00edstica, la universitaria y la terciaria\u2013\u201d<a href=\"#_ftn284\" name=\"_ftnref284\">[284]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">195. Debemos dedicar gran parte de nuestros mejores esfuerzos y preocupaciones en la formaci\u00f3n de los seminaristas de nuestro Instituto y tambi\u00e9n, en la medida de nuestras posibilidades, colaborar en otros seminarios que nos pidan ayuda. Pues \u201clas condiciones religiosas y morales de los pueblos dependen en gran parte del sacerdote\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn285\" name=\"_ftnref285\">[285]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, y asimismo \u201cla anhelada renovaci\u00f3n de toda la Iglesia depende en gran parte del ministerio de los sacerdotes\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn286\" name=\"_ftnref286\">[286]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">; a su vez, el tener sacerdotes que eficazmente cambien y transformen las sociedades con la fuerza del Evangelio \u201cdepende de la formaci\u00f3n recibida en el seminario\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn287\" name=\"_ftnref287\">[287]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. De aqu\u00ed que el Concilio Vaticano II \u201cproclama la grand\u00edsima importancia de la formaci\u00f3n sacerdotal\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn288\" name=\"_ftnref288\">[288]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, hasta tal punto indispensable que exhortaba P\u00edo XI a los obispos del mundo entero: \u201cdad a vuestros colegios los mejores sacerdotes; no os pese el sustraerlos de tareas en apariencia m\u00e1s importantes, pero que no se pueden parangonar con esta obra capital e insustituible\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn289\" name=\"_ftnref289\">[289]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Es nuestro deseo \u201cque Dios nos diese el don de poder descubrir y orientar tantas vocaciones que pudi\u00e9semos llenar todos los buenos seminarios y noviciados del mundo entero\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn290\" name=\"_ftnref290\">[290]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Esto exige la pastoral vocacional, en la que hay que invertir las mejores energ\u00edas, con una adecuada dedicaci\u00f3n a la pastoral juvenil<a href=\"#_ftn291\" name=\"_ftnref291\">[291]<\/a>. Es decir, se ha de promover las vocaciones sacerdotales y religiosas, sobre todo mediante el testimonio fiel y alegre de vida consagrada, a la vez que realizando con competencia y generosidad los apostolados propios: Ejercicios Espirituales, oratorios, cursos de formaci\u00f3n, direcci\u00f3n espiritual, etc.; y trabajando en fraterna colaboraci\u00f3n.<\/p><p><strong>Facultades y universidades<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">196. Para que el Evangelio pueda encarnarse en el coraz\u00f3n de las culturas es \u201cesencial\u201d la presencia de la Iglesia en el mundo de las universidades, es decir, del pensamiento y de la investigaci\u00f3n en sus diferentes \u00e1mbitos. Por eso la Iglesia tiene sumo cuidado de las escuelas superiores, sobre todo de las universidades y facultades<a href=\"#_ftn292\" name=\"_ftnref292\">[292]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Dado que \u201cla suerte de la sociedad y de la misma Iglesia est\u00e1 \u00edntimamente conectada con el aprovechamiento de los j\u00f3venes dedicados a los estudios superiores\u201d, el Concilio Vaticano II exhorta a los pastores a ser sol\u00edcitos en la atenci\u00f3n de los alumnos universitarios \u2013tanto de las universidades cat\u00f3licas como tambi\u00e9n de las no cat\u00f3licas\u2013, prestando \u201cuna ayuda permanente espiritual e intelectual a la juventud universitaria\u201d<a href=\"#_ftn293\" name=\"_ftnref293\">[293]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">197. El Concilio Vaticano II indic\u00f3 claramente el objetivo principal de toda universidad y facultad que depende de la Iglesia, y que manifiesta toda su actualidad y urgencia: \u201cque cada disciplina se cultive seg\u00fan sus principios, sus m\u00e9todos y la libertad propia de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, de manera que cada d\u00eda sea m\u00e1s profunda la comprensi\u00f3n de las mismas disciplinas, y considerando con toda atenci\u00f3n los problemas y los hallazgos de los \u00faltimos tiempos se vea con m\u00e1s exactitud c\u00f3mo la fe y la raz\u00f3n van arm\u00f3nicamente encaminadas a la verdad, que es una, siguiendo las ense\u00f1anzas de los doctores de la Iglesia, sobre todo de Santo Tom\u00e1s de Aquino\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn294\" name=\"_ftnref294\">[294]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">198. De esta forma, \u201cha de hacerse como p\u00fablica, estable y universal la presencia del pensamiento cristiano en el empe\u00f1o de promover la cultura superior y que los alumnos de estos institutos se formen como hombres prestigiosos por su doctrina, preparados para el desempe\u00f1o de las funciones m\u00e1s importantes en la sociedad y testigos de la fe en el mundo\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn295\" name=\"_ftnref295\">[295]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">199. Al respecto, ense\u00f1a San Juan Pablo II en la Carta Enc\u00edclica <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Fides et ratio<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> que la tarea principal de la universidad es el esfuerzo por lograr una nueva s\u00edntesis entre raz\u00f3n y fe, y por recuperar la Filosof\u00eda como un saber unitario.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">La separaci\u00f3n entre fe y raz\u00f3n empobrece y debilita a ambas. La fe, privada de la raz\u00f3n, ha subrayado el sentimiento y la experiencia, y corre el riesgo de ser reducida a \u201cmito\u201d o superstici\u00f3n. La raz\u00f3n, privada de la aportaci\u00f3n de la revelaci\u00f3n, corre el peligro de perder de vista su meta final. Una raz\u00f3n que no tenga ante s\u00ed una fe adulta no se siente motivada a dirigir la mirada hacia \u201cla novedad y radicalidad del ser. De aqu\u00ed la imperiosidad de recuperar la unidad profunda entre fe y Filosof\u00eda en el respeto de la rec\u00edproca autonom\u00eda<a href=\"#_ftn296\" name=\"_ftnref296\">[296]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">200. Unido a esto, la convicci\u00f3n de que el hombre es capaz de alcanzar una visi\u00f3n unitaria y org\u00e1nica del saber es una las tareas que el pensamiento cristiano tendr\u00e1 que asumir en el curso del pr\u00f3ximo milenio de la era cristiana. La sectorialidad del saber, en cuanto implica un acercamiento parcial a la verdad, impide la unidad interior del hombre contempor\u00e1neo<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn297\" name=\"_ftnref297\">[297]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">201. De modo especial, a partir de la metaf\u00edsica del ser se ha de dar una respuesta convincente a los desaf\u00edos que llegan desde las distintas corrientes filos\u00f3ficas, las cuales merecen una adecuada atenci\u00f3n; por ejemplo, el eclecticismo<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn298\" name=\"_ftnref298\">[298]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">; el historicismo que establece la verdad de una Filosof\u00eda sobre la base de su adecuaci\u00f3n a un determinado per\u00edodo y a un determinado objetivo hist\u00f3rico, negando impl\u00edcitamente la validez perenne de la verdad<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn299\" name=\"_ftnref299\">[299]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">; el cientificismo, que no admite como v\u00e1lidas otras formas de conocimiento diversas de aquellas propias de las ciencias positivas, relegando al conf\u00edn de la imaginaci\u00f3n el conocimiento religioso y teol\u00f3gico y el saber \u00e9tico y est\u00e9tico, a la vez que convirtiendo los valores en simples productos de la emotividad y acantonando la noci\u00f3n de ser para dar espacio a lo puro y simplemente f\u00e1ctico<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn300\" name=\"_ftnref300\">[300]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">; el pragmatismo, como la actitud mental de quien en sus opciones excluye recurrir a reflexiones te\u00f3ricas o a valoraciones fundadas sobre principios \u00e9ticos<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn301\" name=\"_ftnref301\">[301]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. En resumen, se ha de prestar una especial atenci\u00f3n al desaf\u00edo cultural del alejamiento del sentido del ser, que constituye el horizonte com\u00fan a muchas filosof\u00edas y que deriva en una actitud nihilista<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn302\" name=\"_ftnref302\">[302]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">202. Adem\u00e1s se ha de seguir profundizando en la significado y valor universal de la ley natural, en la relaci\u00f3n entre las ciencias positivas y la fe, entre libertad y verdad, entre bio\u00e9tica y \u00e9tica, etc.; sobre todo en el contexto contempor\u00e1neo, que parece conceder la primac\u00eda a una inteligencia artificial cada vez m\u00e1s sometida a la t\u00e9cnica experimental, olvidando que toda ciencia debe salvaguardar al ser humano y promover su propensi\u00f3n hacia el bien aut\u00e9ntico<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn303\" name=\"_ftnref303\">[303]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">203. Dada la importancia que revisten las universidades y facultades cat\u00f3licas y eclesi\u00e1sticas en el campo de la educaci\u00f3n y de la evangelizaci\u00f3n, los Institutos que las dirigen han de ser muy conscientes de su responsabilidad, haciendo que en ellas, a la vez que se dialoga activamente con la cultura actual, se conserve la \u00edndole cat\u00f3lica que les es peculiar, en plena fidelidad al Magisterio de la Iglesia<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn304\" name=\"_ftnref304\">[304]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. En este \u00faltimo sentido, es necesario permanecer precavidos ante la constante tentaci\u00f3n de \u201cestar a la moda\u201d y de buscar el consenso de la opini\u00f3n com\u00fan. Por el contrario, se ha de cultivar la disposici\u00f3n permanente de obediencia a la verdad<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn305\" name=\"_ftnref305\">[305]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">204. Finalmente, tambi\u00e9n \u201cla Iglesia espera mucho de las Facultades de ciencias sagradas. Ya que a ellas les conf\u00eda el grav\u00edsimo cometido de formar a sus propios alumnos no s\u00f3lo para el ministerio sacerdotal, sino, sobre todo, para ense\u00f1ar en los centros de estudios eclesi\u00e1sticos superiores, para la investigaci\u00f3n cient\u00edfica o para desarrollar las m\u00e1s arduas funciones del apostolado intelectual\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn306\" name=\"_ftnref306\">[306]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">205.\u00a0<\/span><strong style=\"font-size: 16px;\">[Di\u00e1logo fe y raz\u00f3n]<\/strong><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn307\" name=\"_ftnref307\">[307]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\"> Nos parece conveniente profundizar en esta cuesti\u00f3n, que es tambi\u00e9n central para la tarea de la inculturaci\u00f3n, siguiendo los puntos principales del magn\u00edfico discurso que Benedicto XVI pronunci\u00f3 en la Universidad de Ratisbona acerca del tema fe y raz\u00f3n<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn308\" name=\"_ftnref308\">[308]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.\u00a0<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">En primer lugar, Benedicto XVI afirma la necesidad intr\u00ednseca del encuentro entre la fe b\u00edblica y el pensamiento griego, pues se da una relaci\u00f3n esencial entre ambas. El Santo Padre cita una frase que el emperador bizantino Manuel II Pale\u00f3logo dirige a su interlocutor persa: \u201cno actuar seg\u00fan la raz\u00f3n es contrario a la naturaleza de Dios\u201d. En esta convicci\u00f3n del emperador \u201cse manifiesta la profunda consonancia entre lo griego en su mejor sentido y lo que es fe en Dios seg\u00fan la Biblia\u201d. Es decir, \u201cDios act\u00faa \u2018\u03c3\u03c5\u0300\u03bd \u03bb\u03cc\u03b3\u03c9\u2019, con Logos\u201d. Por eso, \u201cel encuentro entre el mensaje b\u00edblico y el pensamiento griego no era una simple casualidad. La visi\u00f3n de San Pablo: \u2018Ven a Macedonia y ay\u00fadanos\u2019 (cf. Hch 16,6-10), puede interpretarse como una expresi\u00f3n condensada de la necesidad intr\u00ednseca de un acercamiento entre la fe b\u00edblica y el filosofar griego\u201d. Un acercamiento que hab\u00eda comenzado desde hac\u00eda mucho tiempo: \u201cel nombre misterioso de Dios pronunciado en la zarza ardiente&#8230; y que afirma de \u00e9l simplemente \u2018Yo soy\u2019, su ser, es una contraposici\u00f3n al mito, que tiene una estrecha analog\u00eda con el intento de S\u00f3crates de batir y superar el mito mismo\u201d. \u201cEn el fondo, se trata del encuentro entre fe y raz\u00f3n, entre aut\u00e9ntica ilustraci\u00f3n y religi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn309\" name=\"_ftnref309\">[309]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">De aqu\u00ed que la fe de la Iglesia \u201cse ha atenido siempre a la convicci\u00f3n de que entre Dios y nosotros, entre su eterno Esp\u00edritu creador y nuestra raz\u00f3n creada, existe una verdadera analog\u00eda, en la que ciertamente \u2013como dice el IV Concilio de Letr\u00e1n en 1215\u2013 las diferencias son infinitamente m\u00e1s grandes que las semejanzas, pero sin llegar por ello a abolir la analog\u00eda y su lenguaje\u201d<a href=\"#_ftn310\" name=\"_ftnref310\">[310]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">206. Por el contrario, para la doctrina musulmana \u201cDios es absolutamente trascendente. Su voluntad no est\u00e1 vinculada a ninguna de nuestras categor\u00edas, ni siquiera a la de la racionabilidad\u201d. En el seno de la Iglesia es necesario mencionar ciertas tendencias teol\u00f3gicas que rompen esta s\u00edntesis: \u201cEn contraste con el llamado intelectualismo agustiniano y tomista, Juan Duns Escoto introdujo un planteamiento voluntarista que, tras sucesivos desarrollos, llev\u00f3 finalmente a afirmar que s\u00f3lo conocemos de Dios la <em>voluntas ordinata<\/em>. M\u00e1s all\u00e1 de \u00e9sta existir\u00eda la Libertad de Dios, en virtud de la cual habr\u00eda podido crear y hacer incluso lo contrario de todo lo que efectivamente ha hecho. [&#8230;] Aqu\u00ed se perfilan posiciones que&#8230; podr\u00edan llevar incluso a una imagen de Dios-Arbitrio, que no est\u00e1 vinculado ni siquiera con la verdad y el bien. La trascendencia y la diversidad de Dios se acent\u00faan de una manera tan exagerada, que incluso nuestra raz\u00f3n, nuestro sentido de la verdad y del bien, dejan de ser un aut\u00e9ntico espejo de Dios, cuyas posibilidades abismales permanecen para nosotros eternamente inaccesibles y escondidas tras sus decisiones efectivas\u201d<a href=\"#_ftn311\" name=\"_ftnref311\">[311]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Por lo tanto, es precisamente el encuentro entre fe y raz\u00f3n, y la analog\u00eda del Ser por esencia y el ser por participaci\u00f3n, lo que abre el acceso a la posibilidad de conocer y expresar con verdad, aunque con l\u00edmites, el Dios b\u00edblico, el Dios de la fe; y superar al mismo tiempo la noci\u00f3n irracional y absurda de un Dios Arbitrio que no est\u00e1 vinculado ni siquiera con la verdad y el bien. Y es tambi\u00e9n ese encuentro, lo que permite fundar metaf\u00edsicamente la verdad, y el bien, superando la contradicci\u00f3n de la afirmaci\u00f3n de un Dios que no est\u00e1 vinculado con la verdad y el bien y que podr\u00eda, si \u00c9l quisiera hacer que fuera l\u00edcito incluso practicar la idolatr\u00eda.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">207. De hecho, el proceso hist\u00f3rico de separaci\u00f3n entre fe y raz\u00f3n, o proceso de deshelenizaci\u00f3n del cristianismo \u2013\u201cla cual domina cada vez m\u00e1s las discusiones teol\u00f3gicas desde el inicio de la \u00e9poca moderna\u201d\u2013, ya en su primera etapa confin\u00f3 y redujo el \u00e1mbito de la fe \u201ca la raz\u00f3n pr\u00e1ctica\u201d: \u201cLa deshelenizaci\u00f3n surge inicialmente en conexi\u00f3n con los postulados de la Reforma del siglo XVI. [&#8230;] As\u00ed, la fe ya no aparec\u00eda como palabra hist\u00f3rica viva, sino como un elemento insertado en la estructura de un sistema filos\u00f3fico. El principio de la <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">sola Scriptura<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">, en cambio, busca la forma pura primordial de la fe, tal como se encuentra originariamente en la Palabra b\u00edblica. La metaf\u00edsica se presenta como un presupuesto que proviene de otra fuente y del cual se debe liberar a la fe para que \u00e9sta vuelva a ser totalmente ella misma. Kant, con su afirmaci\u00f3n de que hab\u00eda tenido que renunciar a pensar para dejar espacio a la fe, desarroll\u00f3 este programa con un radicalismo no previsto por los reformadores. De este modo, ancl\u00f3 la fe exclusivamente en la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, neg\u00e1ndole el acceso a la realidad plena\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn312\" name=\"_ftnref312\">[312]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">208. Luego, viene la segunda etapa de deshelenizaci\u00f3n con la teolog\u00eda liberal que redujo la figura de Jes\u00fas a un simple hombre con un mensaje moral: \u201cLa teolog\u00eda liberal de los siglos XIX y XX supuso una segunda etapa en el programa de la deshelenizaci\u00f3n, cuyo representante m\u00e1s destacado es Adolf von Harnack. [&#8230;] La idea central de Harnack era simplemente volver al hombre Jes\u00fas y a su mero mensaje, previo a todas las elucubraciones de la teolog\u00eda y, precisamente, tambi\u00e9n de las helenizaciones. [&#8230;] En definitiva, se presentaba a Jes\u00fas como padre de un mensaje moral humanitario\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn313\" name=\"_ftnref313\">[313]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Podemos subrayar que esta doctrina sigue ejerciendo un amplio influjo en algunas teolog\u00edas actuales del pluralismo religioso que, incluso, llegan al punto de presentar la figura Jesucristo como un \u201cmito\u201d o una manifestaci\u00f3n \u2013\u201cgn\u00f3stica\u201d\u2013, una entre tantas, de la divinidad \u201cinexpresable e incognoscible\u201d.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">209. Siguiendo con el discurso de Benedicto XVI, es muy importante se\u00f1alar que este proceso de deshelenizaci\u00f3n \u2013de separaci\u00f3n entre fe y raz\u00f3n\u2013 \u201ccoincide\u201d y se adapta al proceso de la raz\u00f3n moderna; que de hecho no s\u00f3lo empobrece sustancialmente el campo teol\u00f3gico de la fe, sino que al mismo tiempo reduce el \u00e1mbito propio de la raz\u00f3n, el cual va perdiendo \u2013peligrosamente para el hombre\u2013 todo inter\u00e9s por las cuestiones m\u00e1s propiamente humanas que pertenecen a la dimensi\u00f3n \u00e9tica y trascendente del ser humano.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cEn el fondo, el objetivo de Harnack era hacer que el cristianismo estuviera en armon\u00eda con la raz\u00f3n moderna, libr\u00e1ndolo precisamente de elementos aparentemente filos\u00f3ficos y teol\u00f3gicos, como por ejemplo la fe en la Divinidad de Cristo y en la Trinidad de Dios. En este sentido, la ex\u00e9gesis hist\u00f3rico-cr\u00edtica del Nuevo Testamento, seg\u00fan su punto de vista, vuelve a dar a la Teolog\u00eda un puesto en el cosmos de la universidad: para Harnack, la Teolog\u00eda es algo esencialmente hist\u00f3rico y, por tanto, estrictamente cient\u00edfico. [&#8230;] En el trasfondo de todo esto subyace la autolimitaci\u00f3n moderna de la raz\u00f3n, cl\u00e1sicamente expresada en las \u2018cr\u00edticas\u2019 de Kant, aunque radicalizada ulteriormente por el pensamiento de las ciencias naturales. Este concepto moderno de la raz\u00f3n se basa, por decirlo brevemente, en una s\u00edntesis entre platonismo (cartesianismo) y empirismo, una s\u00edntesis corroborada por el \u00e9xito de la t\u00e9cnica. [&#8230;] Esto implica dos orientaciones fundamentales, decisivas para nuestra cuesti\u00f3n. S\u00f3lo el tipo de certeza que deriva de la sinergia entre matem\u00e1tica y m\u00e9todo emp\u00edrico puede considerarse cient\u00edfica. Todo lo que pretenda ser ciencia ha de atenerse a este criterio. Tambi\u00e9n las ciencias humanas, como la Historia, la Psicolog\u00eda, la Sociolog\u00eda y la Filosof\u00eda, han tratado de aproximarse a este canon de valor cient\u00edfico. Adem\u00e1s, es importante para nuestras reflexiones constatar que este m\u00e9todo en cuanto tal excluye el problema de Dios, present\u00e1ndolo como un problema a-cient\u00edfico o pre-cient\u00edfico. Pero, de este modo, nos encontramos ante una reducci\u00f3n del \u00e1mbito de la ciencia y de la raz\u00f3n que es preciso poner en discusi\u00f3n. Volver\u00e9 m\u00e1s tarde sobre este argumento. Por el momento basta tener presente que, desde esta perspectiva, cualquier intento de mantener la Teolog\u00eda como disciplina \u2018cient\u00edfica\u2019 dejar\u00eda del cristianismo \u00fanicamente un min\u00fasculo fragmento. Pero hemos de a\u00f1adir m\u00e1s: si la ciencia en su conjunto es s\u00f3lo esto, entonces el hombre mismo sufrir\u00eda una reducci\u00f3n, pues los interrogantes propiamente humanos, es decir, de d\u00f3nde viene y a d\u00f3nde va, los interrogantes de la religi\u00f3n y de la \u00e9tica, no pueden encontrar lugar en el espacio de la raz\u00f3n com\u00fan descrita por la \u2018ciencia\u2019 entendida de este modo, y tienen que desplazarse al \u00e1mbito de lo subjetivo. [&#8230;] La situaci\u00f3n que se crea es peligrosa para la humanidad, como se puede constatar en las patolog\u00edas que amenazan a la religi\u00f3n y a la raz\u00f3n, patolog\u00edas que irrumpen por necesidad cuando la raz\u00f3n se reduce hasta el punto de que ya no le interesan las cuestiones de la religi\u00f3n y de la \u00e9tica\u201d<a href=\"#_ftn314\" name=\"_ftnref314\">[314]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">210. Por \u00faltimo, Benedicto XVI se refiere a la tercera etapa de la deshelenizaci\u00f3n, que se est\u00e1 difundiendo actualmente: \u201cteniendo en cuenta el encuentro entre m\u00faltiples culturas, se suele decir hoy que la s\u00edntesis con el helenismo en la Iglesia antigua fue una primera inculturaci\u00f3n, que no deber\u00eda ser vinculante para las dem\u00e1s culturas. \u00c9stas deber\u00edan tener derecho a volver atr\u00e1s, hasta el momento previo a dicha inculturaci\u00f3n, para descubrir el mensaje puro del Nuevo Testamento e inculturarlo de nuevo en sus ambientes respectivos. [&#8230;] Sin embargo, las opciones fundamentales que ata\u00f1en precisamente a la relaci\u00f3n entre la fe y la b\u00fasqueda de la raz\u00f3n humana forman parte de la fe misma, y son un desarrollo acorde con su propia naturaleza\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn315\" name=\"_ftnref315\">[315]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">211. En conclusi\u00f3n, Benedicto XVI propone reconocer \u201clo que tiene de positivo el desarrollo moderno del esp\u00edritu\u201d y \u201campliar nuestro concepto de raz\u00f3n y de su uso\u201d. Porque vemos tambi\u00e9n los peligros que surgen de las nuevas posibilidades, es necesario preguntarse c\u00f3mo evitarlos: \u201cS\u00f3lo lo lograremos si la raz\u00f3n y la fe se reencuentran de un modo nuevo, si superamos la limitaci\u00f3n que la raz\u00f3n se impone a s\u00ed misma de reducirse a lo que se puede verificar con la experimentaci\u00f3n, y le volvemos a abrir su horizonte en toda su amplitud. En este sentido, la Teolog\u00eda, no s\u00f3lo como disciplina hist\u00f3rica y ciencia humana, sino como Teolog\u00eda aut\u00e9ntica, es decir, como ciencia que se interroga sobre la raz\u00f3n de la fe, debe encontrar espacio en la universidad y en el amplio di\u00e1logo de las ciencias. [&#8230;] Occidente, desde hace mucho, est\u00e1 amenazado por esta aversi\u00f3n a los interrogantes fundamentales de su raz\u00f3n, y as\u00ed s\u00f3lo puede sufrir una gran p\u00e9rdida. La valent\u00eda para abrirse a la amplitud de la raz\u00f3n, y no la negaci\u00f3n de su grandeza, es el programa con el que una Teolog\u00eda comprometida en la reflexi\u00f3n sobre la fe b\u00edblica entra en el debate de nuestro tiempo. \u2018No actuar seg\u00fan la raz\u00f3n, no actuar con el <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">logos<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">, es contrario a la naturaleza de Dios\u2019, dijo Manuel II partiendo de su imagen cristiana de Dios, respondiendo a su interlocutor persa. En el di\u00e1logo de las culturas invitamos a nuestros interlocutores a este gran <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">logos<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">, a esta amplitud de la raz\u00f3n. Redescubrirla constantemente por nosotros mismos es la gran tarea de la universidad\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn316\" name=\"_ftnref316\">[316]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p><strong>c) Los intelectuales<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">212. Merece un cap\u00edtulo aparte lo que podemos llamar la clase intelectual. Entre los puntos de inflexi\u00f3n de la cultura se encuentran \u201clos hombres de pensamiento o intelectuales\u201d, a quienes debemos ayudar \u201cen lo que hace a la iniciaci\u00f3n y llamamiento, desarrollo, discernimiento, formaci\u00f3n, consolidaci\u00f3n, acompa\u00f1amiento y posterior ejercicio de la vocaci\u00f3n al apostolado intelectual\u201d<a href=\"#_ftn317\" name=\"_ftnref317\">[317]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">213. San Juan Pablo II, tratando acerca \u201cde los puestos privilegiados de la cultura\u201d, adem\u00e1s de mencionar el \u201cmundo de la escuela y de la universidad\u201d, se refiere tambi\u00e9n expl\u00edcitamente a \u201clos ambientes de investigaci\u00f3n cient\u00edfica y t\u00e9cnica, los lugares de la creaci\u00f3n art\u00edstica y de la reflexi\u00f3n human\u00edstica\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn318\" name=\"_ftnref318\">[318]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Aqu\u00ed nos encontramos en el \u00e1mbito por excelencia de la \u201ccreaci\u00f3n\u201d de la cultura. Los intelectuales, que se dedican a la investigaci\u00f3n y a la reflexi\u00f3n en las distintas ramas del saber humano, son los principales \u201ccreadores\u201d de la cultura pues influyen de un modo incisivo en el comportamiento y en los modelos culturales de los hombres y de las sociedades. Son ellos, sobre todo, los que presentan a la sociedad \u201clos criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de inter\u00e9s, las l\u00edneas de pensamiento, las fuentes inspiradores, los modelos de vida de la humanidad\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn319\" name=\"_ftnref319\">[319]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">214. Como ense\u00f1a Santo Tom\u00e1s \u2013refiri\u00e9ndose espec\u00edficamente a la Iglesia\u2013, los intelectuales son lo que \u2013an\u00e1logamente\u2013 los arquitectos en la construcci\u00f3n de un edificio: \u201cse encuentran como art\u00edfices principales los doctores de Teolog\u00eda, los cuales investigan y ense\u00f1an de qu\u00e9 modo los dem\u00e1s deben procurar la salvaci\u00f3n\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn320\" name=\"_ftnref320\">[320]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">215. Por lo tanto, a los que tengan mayor capacidad intelectual, en la medida de lo posible, se les ha de facilitar los medios y el tiempo necesarios para dedicarse a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica de las respectivas disciplinas.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">216. Tal como aconseja el Concilio Vaticano II: \u201ca los j\u00f3venes de mayor ingenio&#8230; que ofrezcan aptitudes para la ense\u00f1anza y para la investigaci\u00f3n, hay que prepararlos cuidadosamente e incorporarlos a la ense\u00f1anza\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn321\" name=\"_ftnref321\">[321]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">217. Por otra parte, del tener profesores que se dediquen con seriedad y prestigio a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica depende particularmente el nivel y futuro de nuestros seminarios y tambi\u00e9n de nuestras universidades. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">218. Finalmente, en el \u00e1mbito del apostolado intelectual y de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, se debe dar prioridad a \u201clas publicaciones, ya que lo escrito permanece y se propaga m\u00e1s\u201d, por lo que \u201cse pondr\u00e1 un singular \u00e9nfasis en la difusi\u00f3n del Evangelio mediante art\u00edculos en revistas de investigaci\u00f3n o de divulgaci\u00f3n, monograf\u00edas, libros y dem\u00e1s niveles de publicaci\u00f3n\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn322\" name=\"_ftnref322\">[322]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p><strong>d) La cultura del \u201chacer\u201d<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">219. Dios ha confiado al hombre, creado a su imagen y semejanza, la tarea de dominar la tierra, ante todo \u201cplasmando la estupenda \u2018materia\u2019 de la propia humanidad y, despu\u00e9s, ejerciendo un dominio creativo sobre el universo que le rodea\u201d<a href=\"#_ftn323\" name=\"_ftnref323\">[323]<\/a>. Este segundo aspecto representa el \u00e1mbito propio de la cultura del \u201chacer\u201d.<\/p><p><strong>El trabajo humano<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">220. En este sentido, tenemos, en primer lugar, todo lo que se refiere al trabajo humano y a la t\u00e9cnica y, en segundo lugar, al quehacer art\u00edstico. Si bien esta actividad perfecciona directamente las cosas exteriores al hombre \u2013convirti\u00e9ndolas en \u00fatiles o en bellas\u2013, sin embargo el hombre y su dignidad son siempre el principio que debe iluminar y guiar el \u00e1mbito del \u201chacer\u201d. La persona humana es y debe ser siempre el sujeto, el centro y el fin de toda actividad humana y de toda instituci\u00f3n social. En consecuencia, el hombre que trabaja es mucho m\u00e1s importante que el producto de su trabajo, pues este producto deriva del hombre \u2013mediante la actualizaci\u00f3n de las habilidades y capacidades inscriptas en su naturaleza\u2013 y est\u00e1 destinado a su beneficio y a la promoci\u00f3n de su dignidad y de su bien considerado integralmente.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">221. Podemos tambi\u00e9n se\u00f1alar, en relaci\u00f3n a la dimensi\u00f3n del trabajo humano, pero en el \u00e1mbito m\u00e1s amplio del orden social y pol\u00edtico cuya alma es la justicia, la tarea de la Iglesia de anunciar la doctrina social de la Iglesia. Esto es, la tarea de la purificaci\u00f3n de la raz\u00f3n y de la formaci\u00f3n \u00e9tica para que las exigencias de la justicia sean comprensibles y realizables<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn324\" name=\"_ftnref324\">[324]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Pues la Iglesia, con su doctrina social, que argumenta a partir de lo que est\u00e1 de acuerdo con la naturaleza de todo ser humano, contribuye a hacer que se pueda reconocer eficazmente, y luego tambi\u00e9n realizar, lo que es justo. En este sentido, se puede destacar el esfuerzo del Magisterio, sobre todo en el siglo XX, para leer la realidad social a la luz del Evangelio y ofrecer su propia contribuci\u00f3n a la soluci\u00f3n de la cuesti\u00f3n social<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn325\" name=\"_ftnref325\">[325]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">222. El Evangelio tambi\u00e9n debe penetrar, purificar y transformar el orden econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico. Por eso, \u201cla nueva evangelizaci\u00f3n, de la que el mundo moderno tiene urgente necesidad y sobre la cual he insistido en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n \u2013dec\u00eda San Juan Pablo II\u2013, debe incluir entre sus elementos esenciales el anuncio de la doctrina social de la Iglesia\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn326\" name=\"_ftnref326\">[326]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cHoy requieren una atenci\u00f3n especial y un compromiso extraordinario los grandes desaf\u00edos en los que amplios sectores de la familia humana corren mayor peligro:\u00a0las guerras y el terrorismo, el hambre y la sed, y algunas epidemias terribles. Pero tambi\u00e9n es preciso afrontar, con la misma determinaci\u00f3n y claridad de prop\u00f3sitos, el peligro de opciones pol\u00edticas y legislativas que contradicen valores fundamentales y principios antropol\u00f3gicos y \u00e9ticos arraigados en la naturaleza del ser humano, en particular con respecto a la defensa de la vida humana en todas sus etapas, desde la concepci\u00f3n hasta la muerte natural, y a la promoci\u00f3n de la familia fundada en el matrimonio, evitando introducir en el ordenamiento p\u00fablico otras formas de uni\u00f3n que contribuir\u00edan a desestabilizarla, oscureciendo su car\u00e1cter peculiar y su insustituible funci\u00f3n social\u201d<a href=\"#_ftn327\" name=\"_ftnref327\">[327]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">223. Este es el \u00e1mbito de los laicos, que tienen como vocaci\u00f3n propia buscar el Reino de Dios, ocup\u00e1ndose de las realidades temporales, orden\u00e1ndolas seg\u00fan Dios e inform\u00e1ndolas con el esp\u00edritu evang\u00e9lico<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn328\" name=\"_ftnref328\">[328]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. La vertiente \u00e9tico-social es una dimensi\u00f3n imprescindible de la vida y del testimonio cristiano: \u201cSe debe rechazar la tentaci\u00f3n de una espiritualidad oculta e individualista, que poco tiene que ver con las exigencias de la caridad, o con la l\u00f3gica de la Encarnaci\u00f3n y, en definitiva, con la misma tensi\u00f3n escatol\u00f3gica del cristianismo\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn329\" name=\"_ftnref329\">[329]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p><strong>Quehacer art\u00edstico<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">224. En la cultura del hacer tenemos, en segundo lugar, el \u00e1mbito del quehacer art\u00edstico. \u00c9ste consiste en dar forma est\u00e9tica a las ideas concebidas en la mente. Al igual que en la dimensi\u00f3n del trabajo, en esta tarea de realizar \u201cobras bellas\u201d, es el hombre el que tiene la primac\u00eda, no s\u00f3lo por ser su autor sino tambi\u00e9n, en particular, porque \u201cal modelar una obra el artista se expresa a s\u00ed mismo hasta el punto de que su producci\u00f3n es un reflejo singular de su mismo ser, de lo que \u00e9l es y de c\u00f3mo es\u201d<a href=\"#_ftn330\" name=\"_ftnref330\">[330]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">El quehacer art\u00edstico ocupa un lugar importante en la cultura humana, en particular por su relaci\u00f3n propia y peculiar con la belleza \u201cque es, en un cierto sentido, la expresi\u00f3n visible del bien, as\u00ed como el bien es la condici\u00f3n metaf\u00edsica de la belleza\u201d<a href=\"#_ftn331\" name=\"_ftnref331\">[331]<\/a>. Por esta raz\u00f3n, la vocaci\u00f3n art\u00edstica es un servicio social en beneficio del bien com\u00fan, que de un \u201cmodo propio contribuye a la vida y al renacimiento de un pueblo\u201d<a href=\"#_ftn332\" name=\"_ftnref332\">[332]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">225. Por otra parte, el desarrollo hist\u00f3rico de la belleza ha encontrado profunda inspiraci\u00f3n en el misterio del Hijo de Dios hecho visible. \u201cEn efecto, el Hijo de Dios, al hacerse hombre&#8230; ha manifestado tambi\u00e9n una nueva dimensi\u00f3n de la belleza, de la cual el mensaje evang\u00e9lico est\u00e1 repleto. [&#8230;] La Palabra b\u00edblica se ha hecho innumerables veces imagen, m\u00fasica o poes\u00eda, evocando con el lenguaje del arte el misterio del \u2018Verbo hecho carne\u2019\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn333\" name=\"_ftnref333\">[333]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">226. Si intentamos especificar la contribuci\u00f3n cultural de la creaci\u00f3n art\u00edstica en su relaci\u00f3n propia con la belleza, podemos decir que consiste en el esfuerzo concreto de expresar e interpretar \u201cbellamente\u201d el misterio escondido en la realidad. \u201cToda forma aut\u00e9ntica de arte es, a su modo, una v\u00eda de acceso a la realidad m\u00e1s profunda del hombre y del mundo\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn334\" name=\"_ftnref334\">[334]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. En este sentido, el arte tiene una \u00edntima afinidad con el mundo de la fe. \u201cEn cuanto b\u00fasqueda de la belleza, fruto de una imaginaci\u00f3n que va m\u00e1s all\u00e1 de lo cotidiano, es por su naturaleza una especie de llamada al misterio\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn335\" name=\"_ftnref335\">[335]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Por esto, la actividad de los artistas constituye un \u201cnoble ministerio\u201d, \u201ccuando sus obras son capaces de reflejar de alg\u00fan modo la infinita belleza de Dios y de dirigir el pensamiento de los hombres hacia \u00c9l. Son, a su modo, verdaderos \u2018lugares\u2019 teol\u00f3gicos\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn336\" name=\"_ftnref336\">[336]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. En este sentido, San Pablo VI se\u00f1alaba que \u201cla Teolog\u00eda y la Filosof\u00eda tienen otra relaci\u00f3n con la belleza que consiste en que prestando la belleza a la doctrina su vestidura y ornamento, con la dulzura del canto y la visibilidad del arte figurativo y pl\u00e1stico, abre el camino para que sus valiosas ense\u00f1anzas puedan ense\u00f1arse a muchos. Las altas disquisiciones, los sutiles razonamientos, son inaccesibles para muchos; sin embargo, \u00e9stos son capaces de captar, de sentir y de apreciar el influjo de la belleza y, m\u00e1s f\u00e1cilmente, por su intermedio, la verdad se les muestra esplendente y los nutre\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn337\" name=\"_ftnref337\">[337]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">227. En consecuencia, la Iglesia necesita del arte para transmitir el mensaje evang\u00e9lico, es decir, para hacer \u201cperceptible\u201d y en lo posible \u201cfascinante\u201d el mundo del esp\u00edritu, de lo invisible y de Dios. Pues el arte \u201cposee esa capacidad peculiar de reflejar uno u otro aspecto del mensaje, traduci\u00e9ndolo en colores, formas o sonidos que ayudan a la intuici\u00f3n de quien contempla y escucha. Todo esto, sin privar al mensaje mismo de su valor trascendente y de su halo de misterio. La Iglesia, en particular, necesita del arte literario y figurativo, de los m\u00fasicos, de los arquitectos, etc.\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn338\" name=\"_ftnref338\">[338]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. A su vez, los artistas, en su b\u00fasqueda del sentido rec\u00f3ndito de las cosas y en su ansia de expresar el mundo de lo inefable, encuentran ampliamente inspiraci\u00f3n en los temas religiosos que, de hecho, son los m\u00e1s tratados por los artistas de todas las \u00e9pocas. Sobre todo en el cristianismo, ya que \u00e9ste, \u201cen virtud del dogma central de la Encarnaci\u00f3n del Verbo de Dios, ofrece al artista un horizonte particularmente rico de motivos de inspiraci\u00f3n. \u00a1C\u00f3mo se empobrecer\u00eda el arte si se abandonara el fil\u00f3n inagotable del Evangelio!\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn339\" name=\"_ftnref339\">[339]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. \u201cLa belleza es clave del misterio y llamada a lo trascendente. Es una invitaci\u00f3n a gustar la vida y a so\u00f1ar el futuro\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn340\" name=\"_ftnref340\">[340]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p><strong>e) Los medios de comunicaci\u00f3n social<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">228. Finalmente, tenemos, como important\u00edsimo punto de inflexi\u00f3n de la cultura, los medios de comunicaci\u00f3n social, que tambi\u00e9n debemos evangelizar.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">229. Son instrumentos, \u201cinventos de la t\u00e9cnica, que miran principalmente al esp\u00edritu humano y que han abierto nuevos caminos para comunicar con extraordinaria facilidad noticias, ideas y doctrinas de todo tipo\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn341\" name=\"_ftnref341\">[341]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. En nuestra \u00e9poca, gracias al avance de la t\u00e9cnica, se han perfeccionado de manera admirable. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">230. Entre ellos sobresalen \u201caquellos medios que por su naturaleza no s\u00f3lo pueden llegar y mover a cada uno de los hombres, sino tambi\u00e9n a las multitudes y a toda la sociedad humana, como la prensa, el cine, la radio, la televisi\u00f3n y otros semejantes que, por ello, pueden llamarse con raz\u00f3n medios de comunicaci\u00f3n social\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn342\" name=\"_ftnref342\">[342]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">231. Dado que comunican con gran facilidad y prontitud noticias e ideas, y alcanzan a multitudes \u2013al mundo entero\u2013, es evidente su influencia en la cultura actual; ejerciendo de hecho un \u201cinflujo, a la vez planetario y capilar, sobre la formaci\u00f3n de la mentalidad y de las costumbres\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn343\" name=\"_ftnref343\">[343]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">232. Estos instrumentos, si son utilizados de un modo recto, \u201cprestan ayuda valiosa al g\u00e9nero humano, puesto que contribuyen eficazmente a descansar y cultivar los esp\u00edritus y a propagar y afirmar el Reino de Dios\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn344\" name=\"_ftnref344\">[344]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">233. Estos medios constituyen \u201cactualmente el camino privilegiado para la creaci\u00f3n y transmisi\u00f3n de la cultura, y se presentan como una nueva frontera de la misi\u00f3n de la Iglesia\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn345\" name=\"_ftnref345\">[345]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">234. El are\u00f3pago de Atenas, al cual se dirigi\u00f3 San Pablo, representaba el centro de la cultura del pueblo ateniense; en la actualidad \u201cel primer are\u00f3pago del tiempo moderno es el mundo de la comunicaci\u00f3n, que est\u00e1 unificando a la humanidad y transform\u00e1ndola \u2013como suele decirse\u2013 en \u2018una aldea global\u2019\u201d. Estos medios han llegado a tener tanta importancia que \u201cpara muchos son el principal instrumento informativo y formativo, de orientaci\u00f3n e inspiraci\u00f3n para los comportamientos individuales, familiares y sociales. Las nuevas generaciones, sobre todo, crecen en un mundo condicionado por estos medios\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn346\" name=\"_ftnref346\">[346]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">235. Es urgente, entonces, la evangelizaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n social; de lo contrario la Iglesia y el Evangelio permanecer\u00e1n totalmente ajenos a lo que constituye \u201cel primer are\u00f3pago del tiempo moderno\u201d, con graves p\u00e9rdidas para la tarea de la inculturaci\u00f3n, pues, como afirmaba San Juan Pablo II, \u201cla evangelizaci\u00f3n misma de la cultura moderna depende en gran parte de su influjo\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn347\" name=\"_ftnref347\">[347]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\"> . Por esto la Iglesia exhorta a que \u201cse utilicen, sin la menor dilaci\u00f3n y con el m\u00e1ximo empe\u00f1o, en las m\u00e1s variadas formas de apostolado, tal como lo exigen la realidad y las circunstancias de nuestro tiempo. Esta tarea urge a los fieles laicos y, tambi\u00e9n, a los miembros del clero: apres\u00farense, pues, los sagrados pastores a cumplir en este campo su misi\u00f3n, \u00edntimamente ligada a su deber ordinario de predicar\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn348\" name=\"_ftnref348\">[348]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">236. El trabajo pastoral en los medios no s\u00f3lo debe tener como objetivo el \u201cmultiplicar el anuncio\u201d y \u201cdifundir el mensaje cristiano\u201d, sino especialmente el \u201cintegrar el mensaje mismo en esta \u2018nueva cultura\u2019 creada por la comunicaci\u00f3n moderna\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn349\" name=\"_ftnref349\">[349]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. <\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">237. Es decir, mediante estos instrumentos de comunicaci\u00f3n social se han de transmitir los valores humanos y evang\u00e9licos en una nueva s\u00edntesis. La Iglesia tiene que asumir la pastoral en los medios de un modo mucho m\u00e1s amplio e incisivo para colaborar en la purificaci\u00f3n y transformaci\u00f3n de este primer are\u00f3pago del hombre moderno, lugar privilegiado para la creaci\u00f3n y transmisi\u00f3n de los modelos culturales.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Sobre todo teniendo en cuenta que aquella afirmaci\u00f3n de San Pablo VI acerca de la ruptura entre cultura y Evangelio como drama de nuestro tiempo, \u201cse confirma plenamente\u201d en el campo de la comunicaci\u00f3n actual<a href=\"#_ftn350\" name=\"_ftnref350\">[350]<\/a>. Por esto \u201cen el uso y recepci\u00f3n de los instrumentos de comunicaci\u00f3n urge tanto una labor educativa del sentido cr\u00edtico animado por la pasi\u00f3n por la verdad, como una labor de defensa de la libertad, del respeto a la dignidad personal, de la elevaci\u00f3n de la aut\u00e9ntica cultura de los pueblos, mediante el rechazo firme y valiente de toda forma de monopolizaci\u00f3n y manipulaci\u00f3n\u201d. Sin embargo, \u201ctampoco en esta acci\u00f3n de defensa termina la responsabilidad apost\u00f3lica de los fieles laicos. En todos los caminos del mundo, tambi\u00e9n en aquellos principales de la prensa, del cine, de la radio, de la televisi\u00f3n y del teatro, debe ser anunciado el Evangelio que salva\u201d<a href=\"#_ftn351\" name=\"_ftnref351\">[351]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">238. En relaci\u00f3n a internet, muchos cristianos ya est\u00e1n explorando sus potencialidades para la evangelizaci\u00f3n, la educaci\u00f3n, la comunicaci\u00f3n interna, la administraci\u00f3n y el gobierno. Por otra parte, peri\u00f3dicos y revistas, publicaciones varias, televisi\u00f3n y radio cat\u00f3licas siguen siendo indispensables dentro del panorama completo de la comunicaci\u00f3n eclesial<a href=\"#_ftn352\" name=\"_ftnref352\">[352]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">En resumen, podemos decir que la Iglesia asume las oportunidades providenciales que le ofrecen los medios de comunicaci\u00f3n social para hacer m\u00e1s incisivo el anunc<a name=\"_ftnref3\"><\/a>io. Sin embargo, estos medios pueden ser usados para reducir el Evangelio al silencio en los corazones de los hombres<a href=\"#_ftn353\" name=\"_ftnref353\">[353]<\/a><a name=\"_ftnref5\"><\/a>. Por esto es preciso educar en el uso responsable y cr\u00edtico de los medios de comunicaci\u00f3n<a href=\"#_ftn354\" name=\"_ftnref354\">[354]<\/a>. Los diversos Institutos han de estar disponibles para cooperar tambi\u00e9n en la formaci\u00f3n religiosa de los responsables de la comunicaci\u00f3n social, para evitar un uso adulterado de los medios y promover una mejor calidad de las transmisiones, con mensajes respetuosos de la ley moral y ricos en valores humanos y cristianos<a href=\"#_ftn355\" name=\"_ftnref355\">[355]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">239. \u201cEn todos los caminos del mundo, tambi\u00e9n en aquellos principales de la prensa, del cine, de la radio, de la televisi\u00f3n y del teatro, debe ser anunciado el Evangelio que salva\u201d<a href=\"#_ftn356\" name=\"_ftnref356\">[356]<\/a>.<\/p><h5>Conclusi\u00f3n<\/h5><p style=\"padding-left: 40px;\">240. A los desaf\u00edos que provienen de las sombras y desequilibrios de la cultura actual, de rechazo de toda posibilidad de fundamento y de verdad, de desorientaci\u00f3n \u00e9tica y de p\u00e9rdida de sentido, de afirmaci\u00f3n de lo ef\u00edmero y de una conciencia totalmente aut\u00f3noma, etc.; se ha de responder positivamente con una pastoral de la cultura incisiva y a largo plazo. A partir de una visi\u00f3n aut\u00e9nticamente metaf\u00edsica se ha de hacer el esfuerzo de realizar el paso del fen\u00f3meno al fundamento, fundando y dando testimonio de la certeza de la verdad acerca del hombre y de su libertad, y del sentido global y trascendente de la existencia humana.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">241. Al propagarse de la \u201ccultura de la muerte\u201d, del desprecio por la dignidad y vida humanas, se ha de anteponer la cultura del respeto y de la aceptaci\u00f3n amorosa y generosa de toda vida humana, desde su concepci\u00f3n hasta su ocaso natural, defendiendo \u201ccon la m\u00e1xima determinaci\u00f3n el derecho a la vida como el derecho primero y fontal, condici\u00f3n de todos los otros derechos de la persona\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn357\" name=\"_ftnref357\">[357]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, promoviendo la civilizaci\u00f3n del amor y de la vida.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Al pensamiento que se encierra en los l\u00edmites de su propia inmanencia y que abandona la b\u00fasqueda de lo trascendente y absoluto, con todas las consecuencias tr\u00e1gicas que conlleva para la vida del hombre, se ha de responder que el aut\u00e9ntico respeto de la dignidad personal, que comporta la defensa y promoci\u00f3n de los derechos humanos, \u201cexige el reconocimiento de la dimensi\u00f3n religiosa del hombre\u201d, pues \u201cla relaci\u00f3n con Dios es elemento constitutivo del mismo \u2018ser\u2019 y \u2018existir\u2019 del hombre: es en Dios donde nosotros <em>vivimos, nos movemos y existimos<\/em> (Hch 17,28)\u201d<a href=\"#_ftn358\" name=\"_ftnref358\">[358]<\/a>. La gloria de Dios es la vida del hombre<a href=\"#_ftn359\" name=\"_ftnref359\">[359]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Ante el alejamiento progresivo e incluso la contraposici\u00f3n entre raz\u00f3n y fe, que empobrece ambas, se ha de intentar un nuevo reencuentro y s\u00edntesis que enriquece la fe y da \u201camplitud\u201d a la raz\u00f3n. A la <em>parres\u00eda <\/em>de la fe debe corresponder la <em>audacia <\/em>de la raz\u00f3n<a href=\"#_ftn360\" name=\"_ftnref360\">[360]<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Ante el pluralismo religioso y cultural \u2013en particular de Asia\u2013, que tambi\u00e9n contiene en su propia perspectiva diferentes formas de relativismo, se ha de responder con un di\u00e1logo paciente que tiene su punto de partida en los elementos de verdad y de bien presentes en las diversas culturas y tradiciones religiosas. Es decir, se ha de intentar la creaci\u00f3n de nuevas s\u00edntesis entre fe y culturas, s\u00edntesis que en su momento cre\u00f3 Europa.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Se ha de ofrecer con generosidad y en abundancia la riqueza del Evangelio a todo hombre de buena voluntad, para que libremente pueda acoger la verdad que salva y hace al hombre verdaderamente libre.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">242. Se ha de llevar adelante una renovada pastoral de la cultura pues la cultura constituye el lugar de encuentro privilegiado con el mensaje de Cristo. Pues, \u201c<\/span><em style=\"font-size: 16px;\">una fe que no se convierte en cultura es una fe no acogida en plenitud, no pensada en su totalidad, no vivida con fidelidad<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn361\" name=\"_ftnref361\">[361]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Una tarea que no es \u00fanicamente de especialistas sino de todos, y que se ha de concentrar, en particular, en los ambientes de las familias, de las asociaciones laicales y de las parroquias y, sobre todo, en los centros de educaci\u00f3n \u2013especialmente en los seminarios y universidades\u2013 y de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, y en los medios de comunicaci\u00f3n social.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 16px;\">243. En todos esos ambientes se ha proponer y promover, en \u00faltima instancia, una aut\u00e9ntica pastoral de la santidad<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn362\" name=\"_ftnref362\">[362]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">, que subraye la primac\u00eda de la gracia y que tenga su centro en la Eucarist\u00eda dominical<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn363\" name=\"_ftnref363\">[363]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. La santidad es la forma m\u00e1s perfecta de la s\u00edntesis vital entre fe y cultura. La Eucarist\u00eda dominical es su fuente y su centro, creadora y expresi\u00f3n fundamental de la cultura cristiana. La pastoral debe proponer infatigablemente a Jesucristo, plenitud de toda vida y cultura aut\u00e9nticamente humanas. \u201c<\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Porque el Evangelio conduce la cultura a su perfecci\u00f3n, y la cultura aut\u00e9ntica est\u00e1 abierta al Evangelio. <\/em><span style=\"font-size: 16px;\">[&#8230;]<\/span><em style=\"font-size: 16px;\"> El Evangelio lejos de poner en peligro o de empobrecer las culturas, les da un suplemento de alegr\u00eda y de belleza, de libertad y de sentido, de verdad y de bondad<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn364\" name=\"_ftnref364\">[364]<\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p><p>\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <span style=\"font-size: 16px;\">Cf. <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Constituciones<\/em><span style=\"font-size: 16px;\">, 5.<\/span><\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 72.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 70; <em>Evangelium Vitae<\/em>, 95.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Novo Millennio Ineunte<\/em>, 40.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Tylor, en este segundo sentido, escrib\u00eda en 1871: \u201cla palabra cultura o civilizaci\u00f3n tomada en un sentido etnogr\u00e1fico m\u00e1s amplio, designa ese todo complejo que comprende a la vez las ciencias, las creencias, las artes, las leyes, las costumbres, y las dem\u00e1s facultades y h\u00e1bitos adquiridos por el hombre en cuanto miembro de la sociedad\u201d (cit. por Rafael G\u00f3mez P\u00e9rez, <em>El desaf\u00edo cultural<\/em>, Madrid 1983, 4).<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Julio Meinvielle, <em>De Lamennais a Maritain<\/em>, Buenos Aires 1945, 65.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. <em>Gratisimam Sane<\/em>, 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso a los hombres de la cultura con ocasi\u00f3n del jubileo de la Redenci\u00f3n<\/em> (15\/12\/1983), 3; OR (25\/12\/1983), 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. <em>Gaudium et Spes<\/em>, 53.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. Octavio N. Derisi, <em>Esencia y \u00e1mbito de la cultura<\/em>, Buenos Aires 1975, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> \u201c<em>Genus humanum arte et ratione vivit<\/em>\u201d; Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>In libros posteriorum Analyticorum<\/em>, proemium, 1 (1).<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la educaci\u00f3n, la ciencia y la cultura<\/em> (2\/6\/1980), 6; OR (15\/6\/1980), 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Cf. <em>Gaudium et Spes<\/em>, 53-61.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Las citaciones entre comillas son todas de <em>Gaudium et Spes<\/em>, 53.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 53.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. <em>Ecclesia in Asia<\/em>, 21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Fides et Ratio<\/em>, 83.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 97.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 27.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> \u201cLa cr\u00edtica al pensamiento moderno \u2013para quien la quiera emprender\u2013 no concierne ante todo al problema de Dios sino al problema del ser y del ente, es decir, al problema del comienzo y del fundamento (<em>Grund<\/em>). S\u00f3lo aqu\u00e9l que comienza con el <em>ens<\/em> intensivo (plexo real de esencia como potencia y de <em>esse<\/em> como acto) y se apoya en el acto de ser (<em>esse<\/em>) puede alcanzar al ser Absoluto que es Dios. Quien, en cambio, parte del fundamento de la conciencia (<em>cogito<\/em>, <em>volo<\/em>\u2026) terminar\u00e1 por dejarse absorber por la finitud intr\u00ednseca de su horizonte, o bien, perderse en la nada de ser\u201d (Cornelio Fabro, <em>Appunti di un itinerario<\/em>, en AA. VV., <em>Essere e libert\u00e0. <\/em><em>Studi in onore di Cornelio Fabro<\/em>, Maggioli Editore, R\u00edmini 1984, 60).<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Cf. Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>De Veritate<\/em>, I, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 90.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 97.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Cf. <em>Veritatis Splendor<\/em>, 53; <em>Fides et Ratio<\/em>, 70.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la educaci\u00f3n, la ciencia y la cultura<\/em> (2\/6\/1980), 6; OR (15\/6\/1980), 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Martino Grabmann,<em> La<\/em> <em>filosofia della cultura secondo Tomaso d\u2019Aquino<\/em>, Studio Domenicano, Bolonia 1931, 68.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Discurso a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la educaci\u00f3n, la ciencia y la cultura <\/em>(2\/6\/1980), 6; OR (15\/6\/1980), 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> <em>Deus Caritas Est<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la educaci\u00f3n, la ciencia y la cultura<\/em> (2\/6\/1980), 6; OR (15\/6\/1980), 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> <em>Para una Pastoral de la Cultura <\/em>(1999).<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Cf. <em>Gaudium et Spes<\/em>, 22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>Veritatis Splendor<\/em>, 51.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la educaci\u00f3n, la ciencia y la cultura <\/em>(2\/6\/1980), 6; OR (15\/6\/1980), 12. Para una idea m\u00e1s exhaustiva acerca de los criterios de discernimiento de una aut\u00e9ntica cultura, cf. Carlos Walker, <em>The Catholic Church and the positive elements of other religions in the Magisterium of Paul VI<\/em>, Roma 2007, cap. IV.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Cf. <em>Veritatis Splendor<\/em>, 51, cuya citaci\u00f3n completa reza: \u201cLa separaci\u00f3n hecha por algunos entre la libertad de los individuos y la naturaleza com\u00fan a todos, como emerge de algunas teor\u00edas filos\u00f3ficas de gran resonancia en la cultura contempor\u00e1nea, ofusca la percepci\u00f3n de la universalidad de la ley moral por parte de la raz\u00f3n\u201d. Tambi\u00e9n, en el n\u00fam. 53: \u201cLa gran sensibilidad que el hombre contempor\u00e1neo muestra por la historicidad y por la cultura, lleva a algunos a dudar de la inmutabilidad de la misma ley natural, y, por tanto, de la existencia de normas objetivas de moralidad\u2026\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 98; <em>Veritatis Splendor<\/em>, 32.<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Cf. <em>Novo Millennio Ineunte<\/em>, 51.<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> <em>Veritatis Splendor<\/em>, 53.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Cf. <em>Carta a los Artistas<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 81.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 82.<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 83.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la educaci\u00f3n, la ciencia y la cultura <\/em>(2\/6\/1980), 6; OR (15\/6\/1980), 12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S. Th.<\/em>, I, 5, 4, ad 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>De Virtutibus in communi<\/em>, quaestio unica, 9 ad 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S. Th.<\/em>, I, 2, prologus.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas<\/em> (5\/10\/1995), 9-10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Cf. <em>Evangelium Vitae<\/em>, 96.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> <em>Veritatis Splendor<\/em>, 32.<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S. Th<\/em>., I-II, 2, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Cf. <em>Veritatis Splendor<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Cf. Mc 10,18; Lc 18,19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> <em>Veritatis Splendor<\/em>, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Cf. <em>Summa<\/em> <em>contra gentiles<\/em>, III, 129-130.<\/p><p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Julio Meinvielle,<em> El comunismo en la Revoluci\u00f3n anticristiana<\/em>, Buenos Aires 1982<sup>4<\/sup>, 51.<\/p><p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 51-52.<\/p><p>Santo Tom\u00e1s ense\u00f1a que \u201ctodas las otras operaciones parecen estar ordenadas a \u00e9sta (la contemplaci\u00f3n) como a su fin. Pues para una perfecta contemplaci\u00f3n se requiere la integridad corporal, a la cual se ordenan todos los bienes artificiales que son necesarios para la vida. Se requiere tambi\u00e9n el sosiego de las perturbaciones pasionales, que se alcanzan mediante las virtudes morales y la prudencia, y la quietud de las perturbaciones exteriores, a lo cual se ordena todo el r\u00e9gimen de la vida civil. De modo que, bien consideradas las cosas, todos los oficios humanos parecen ordenarse a favor de quienes contemplan la verdad\u201d (<em>Summa<\/em> <em>contra gentiles<\/em>, III, 37).<\/p><p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Cf. <em>Redemptor Hominis<\/em>, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la educaci\u00f3n, la ciencia y la cultura<\/em>, 22. El padre Fabro afirma: \u201cas\u00ed, sobre el plano existencial, el fin \u00faltimo y decisivo de la vida depende de la elecci\u00f3n \u00faltima concreta que la voluntad hace del fin en concreto en su conformidad o no conformidad en relaci\u00f3n a alcanzar a Dios\u201d (\u201cOrizzontalit\u00e0 e verticalit\u00e0 nella dialettica della libert\u00e0\u201d, en Cornelio Fabro,<em> Riflessioni sulla libert\u00e0<\/em>, EDIVI, Segni 2004, 48).<\/p><p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 46-47.<\/p><p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S. Th.<\/em>, I, 65, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S. Th<\/em>., I-II, 106, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S.Th<\/em>., I-II, 113, 9 ad 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Cf. <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 23.<\/p><p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 47.<\/p><p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> Cf. <em>Deus Caritas Est<\/em>, 22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Cf. <em>Gaudium et Spes<\/em>, 57.<\/p><p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 58.<\/p><p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 52.<\/p><p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 19-20. En el mismo sentido, el <em>Documento de Puebla<\/em> \u2013que se vale especialmente como fuente de la <em>Evangelii nuntiandi<\/em>\u2013 sostiene que la transformaci\u00f3n evang\u00e9lica de la cultura significa \u201cla penetraci\u00f3n por el Evangelio de los valores y criterios que la inspiran, la conversi\u00f3n de los hombres que viven seg\u00fan esos valores y el cambio que, para ser m\u00e1s plenamente humanas, requieren las estructuras en que aquellos viven y se expresan\u201d (<em>Documento de Puebla<\/em>, 395).<\/p><p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Carta aut\u00f3grafa por la que se instituye el Consejo Pontificio de la Cultura <\/em>(20\/5\/1982); AAS 74 (1982), 685.<\/p><p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 59.<\/p><p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 58.<\/p><p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 58.<\/p><p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 27.<\/p><p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso a la Pontificia Comisi\u00f3n B\u00edblica<\/em> (26\/4\/1979); OR (12\/8\/1979), 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> <em>Pastores Dabo Vobis<\/em>, 55.<\/p><p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 80.<\/p><p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> <em>Pastores Dabo Vobis<\/em>, 55.<\/p><p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 65.<\/p><p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> \u201cLa Iglesia est\u00e1 llamada a llevar la fuerza del Evangelio al coraz\u00f3n de la cultura y de las culturas\u201d (<em>Catechesi Tradendae<\/em>, 53).<\/p><p><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> En este sentido, el Papa San Pablo VI, en Tai Pei (1969), alentaba a la Iglesia a \u201cencarnarse en cualquier clima, cultura y raza&#8230; donde quiera que se encuentre (la Iglesia) debe hundir sus ra\u00edces en el suelo espiritual y cultural del lugar\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> San Juan Pablo II,<em> Discurso a la Pontificia Comisi\u00f3n B\u00edblica<\/em> (26\/4\/1979); OR (12\/8\/1979), 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 52.<\/p><p><a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 53.<\/p><p><a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a> San Juan Pablo II,<em> Alocuci\u00f3n a los intelectuales y universitarios en el Palacio de Congreso<\/em>, Yaund\u00e9 (13\/8\/1985); OR (1\/9\/1985), 12. \u201cLa catequesis procurar\u00e1 conocer estas culturas y sus componentes esenciales; aprender\u00e1 sus expresiones m\u00e1s significativas, respetar\u00e1 sus valores y riquezas propias. S\u00f3lo as\u00ed se podr\u00e1 proponer a tales culturas el conocimiento del misterio oculto y ayudarles a hacer surgir de su propia tradici\u00f3n vivas expresiones originales de vida, de celebraci\u00f3n y de pensamientos cristianos\u201d (<em>Catechesi Tradendae<\/em>, 53).<\/p><p><a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 49.<\/p><p><a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 52.<\/p><p><a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a> Cf. <em>Ad Gentes<\/em>, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a> Cf. <em>Redemptoris Missio<\/em>, 52.<\/p><p><a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a> \u201c&#8230; asumiendo lo que hay de bueno en ellas\u201d (<em>Redemptoris Missio<\/em>, 52).<\/p><p><a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 54.<\/p><p><a href=\"#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">[108]<\/a> Cf. <em>Redemptoris Missio<\/em>, 54; <em>Lumen Gentium<\/em>, 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">[109]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 46.<\/p><p><a href=\"#_ftnref110\" name=\"_ftn110\">[110]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 49.<\/p><p><a href=\"#_ftnref111\" name=\"_ftn111\">[111]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 48.<\/p><p><a href=\"#_ftnref112\" name=\"_ftn112\">[112]<\/a> Todo esto en <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 53.<\/p><p><a href=\"#_ftnref113\" name=\"_ftn113\">[113]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 58.<\/p><p><a href=\"#_ftnref114\" name=\"_ftn114\">[114]<\/a> <em>Pastores Dabo Vobis<\/em>, 55.<\/p><p><a href=\"#_ftnref115\" name=\"_ftn115\">[115]<\/a> Cf. <em>Redemptoris Missio<\/em>, 52.<\/p><p><a href=\"#_ftnref116\" name=\"_ftn116\">[116]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 54; <em>Lumen Gentium<\/em>, 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref117\" name=\"_ftn117\">[117]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Discurso a la Pontificia Comisi\u00f3n B\u00edblica<\/em> (26\/4\/1979); OR (12\/8\/1979), 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref118\" name=\"_ftn118\">[118]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref119\" name=\"_ftn119\">[119]<\/a> Cf. <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 53.<\/p><p><a href=\"#_ftnref120\" name=\"_ftn120\">[120]<\/a> <em>Carta a los Artistas<\/em>, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref121\" name=\"_ftn121\">[121]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref122\" name=\"_ftn122\">[122]<\/a> Cf. <em>Christifideles Laici<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref123\" name=\"_ftn123\">[123]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 58.<\/p><p><a href=\"#_ftnref124\" name=\"_ftn124\">[124]<\/a> <em>Pastores Dabo Vobis<\/em>, 55.<\/p><p><a href=\"#_ftnref125\" name=\"_ftn125\">[125]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 58.<\/p><p><a href=\"#_ftnref126\" name=\"_ftn126\">[126]<\/a> Nos servimos del art\u00edculo de Paul Poupard, \u201cTeolog\u00eda de la evangelizaci\u00f3n de las culturas\u201d, en <em>Stromata<\/em> 3\/4, a\u00f1o XLI (julio\/diciembre 1985), 277-299.<\/p><p><a href=\"#_ftnref127\" name=\"_ftn127\">[127]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 98: \u201cLos Institutos de vida consagrada han tenido siempre un gran influjo en la formaci\u00f3n y en la transmisi\u00f3n de la cultura. As\u00ed ocurri\u00f3 en la Edad Media, cuando los monasterios eran el lugar en que se conservaba la riqueza cultural del pasado y en los que se constru\u00eda una nueva cultura humanista y cristiana. Esto se ha verificado tambi\u00e9n siempre que la luz del Evangelio ha llegado a nuevos pueblos. Son muchas las personas consagradas que han promovido la cultura, investigando y defendiendo frecuentemente las culturas aut\u00f3ctonas\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref128\" name=\"_ftn128\">[128]<\/a> Cf. Paul Poupard, \u201cTeolog\u00eda de la evangelizaci\u00f3n de las culturas\u201d, 279.<\/p><p><a href=\"#_ftnref129\" name=\"_ftn129\">[129]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Mensaje en el IV centenario de la llegada a Pek\u00edn del padre Matteo Ricci, S. J<\/em>. (24\/10\/2001). Cf. tambi\u00e9n San Juan Pablo II, <em>Discorso ai partecipanti al convegno di studi nel IV centenario dell\u2019arrivo di Matteo <\/em><em>Ricci<\/em> (25\/10\/1982).<\/p><p><a href=\"#_ftnref130\" name=\"_ftn130\">[130]<\/a> <em>Carta a Diogneto<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref131\" name=\"_ftn131\">[131]<\/a> Cf. \u201cInstructio Sacrae Congregationis de Propaganda Fide 1659 ad vicarios app. societatis mission. ad exteros\u201d, en <em>Collectanea Sacrae Congregationis de Propaganda Fide seu decreta, instructiones, rescripta pro apostolicis missionibus<\/em>, I, n\u00fam. 135, Roma 1907, 42. Esta instrucci\u00f3n aparece citada en nota a pie en el Decreto Conciliar <em>Ad Gentes<\/em>, 9 (nota 52). Paul Poupard, \u201cTeolog\u00eda de la evangelizaci\u00f3n de las culturas\u201d (281), la refiere como de Alejandro VI.<\/p><p><a href=\"#_ftnref132\" name=\"_ftn132\">[132]<\/a> Cf. Paul Poupard, \u201cTeolog\u00eda de la evangelizaci\u00f3n de las culturas\u201d, 281.<\/p><p><a href=\"#_ftnref133\" name=\"_ftn133\">[133]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 282.<\/p><p><a href=\"#_ftnref134\" name=\"_ftn134\">[134]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 79: \u201cPara una aut\u00e9ntica inculturaci\u00f3n es necesaria una actitud parecida a la del Se\u00f1or, cuando se encarn\u00f3 y vino con amor y humildad entre nosotros. En este sentido, la vida consagrada prepara a las personas para hacer frente a la compleja y ardua tarea de la inculturaci\u00f3n, porque las habit\u00faa al desprendimiento de las cosas, incluidos muchos aspectos de la propia cultura. Aplic\u00e1ndose con estas actitudes al estudio y a la comprensi\u00f3n de las culturas, los consagrados pueden discernir mejor en ellas los valores aut\u00e9nticos y el modo en que pueden ser acogidos y perfeccionados, con ayuda del propio carisma\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref135\" name=\"_ftn135\">[135]<\/a> <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 53.<\/p><p><a href=\"#_ftnref136\" name=\"_ftn136\">[136]<\/a><em> Para una Pastoral de la Cultura<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref137\" name=\"_ftn137\">[137]<\/a> <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 53.<\/p><p><a href=\"#_ftnref138\" name=\"_ftn138\">[138]<\/a> <em>Slavorum Apostoli<\/em>, 21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref139\" name=\"_ftn139\">[139]<\/a> <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 53.<\/p><p><a href=\"#_ftnref140\" name=\"_ftn140\">[140]<\/a> Por lo tanto, lo verdadero, bueno y bello, todo valor aut\u00e9ntico, lo es siempre y para todos, y \u2013por decirlo de alguna manera\u2013 siempre y para todos provechoso y aplicable. Por supuesto que existe alguna graduaci\u00f3n en la participaci\u00f3n de los valores, y as\u00ed todas las culturas est\u00e1n en potencia de ser perfeccionadas; pero en su grado y medida \u2013y cuanto m\u00e1s ricas, con mayor raz\u00f3n\u2013 todas las culturas tienen algo que decir. En este sentido todas las riquezas culturales de cada pueblo superan su contingencia hist\u00f3rica \u2013de lugar y tiempo\u2013 y alcanzan una validez permanente; por ejemplo, la Catedral de Notre Dame no era insuperable, pero siempre para todos ser\u00e1 objetivamente bella; o el pensamiento verdadero de Santo Tom\u00e1s, por encima de lo accidental \u2013tal lengua latina, tal m\u00e9todo determinado, tal \u00e9poca medieval, etc.\u2013 ser\u00e1 siempre y para todos verdadero, hasta tal punto que la Iglesia del siglo XX afirma \u201cque la doctrina de Santo Tom\u00e1s es su propia doctrina\u201d (<em>Fausto Appetente Die<\/em>, 4), y que hay que formar \u201cbajo su magisterio\u201d (<em>Optatam Totius<\/em>, 16).<\/p><p><a href=\"#_ftnref141\" name=\"_ftn141\">[141]<\/a> \u201cDe lo cual no est\u00e1n ajenas algunas concepciones del Oriente, que niegan a la verdad su car\u00e1cter exclusivo, partiendo del presupuesto que ella se manifiesta de modo equivalente en doctrinas diversas, incluso contradictorias entre s\u00ed\u201d (cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 5).<\/p><p><a href=\"#_ftnref142\" name=\"_ftn142\">[142]<\/a> Cf. <em>Redemptoris Missio<\/em>, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref143\" name=\"_ftn143\">[143]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 72.<\/p><p><a href=\"#_ftnref144\" name=\"_ftn144\">[144]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 32.<\/p><p><a href=\"#_ftnref145\" name=\"_ftn145\">[145]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref146\" name=\"_ftn146\">[146]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 36.<\/p><p><a href=\"#_ftnref147\" name=\"_ftn147\">[147]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Discurso a la Pontificia Universidad Urbaniana<\/em> (11\/4\/1991), 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref148\" name=\"_ftn148\">[148]<\/a> \u201cTodas\u201d las expresiones de esa cultura ser\u00edan por principio v\u00e1lidas.<\/p><p><a href=\"#_ftnref149\" name=\"_ftn149\">[149]<\/a> Cf. <em>Redemptoris Missio<\/em>, 5; cf. San Juan Pablo II, <em>Discurso a la Pontificia Universidad Urbaniana<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref150\" name=\"_ftn150\">[150]<\/a> \u201cDe manera especial la Iglesia misionera, en su compromiso de evangelizaci\u00f3n, recurre siempre a las lenguas, a los conceptos y a las culturas de los diversos pueblos y, ya desde los primeros siglos, encontr\u00f3 en la sabidur\u00eda de los fil\u00f3sofos las <em>semina Verbi <\/em>que constituyen una aut\u00e9ntica preparaci\u00f3n para el anuncio expl\u00edcito del Evangelio\u201d (San Juan Pablo II, <em>Catequesis <\/em>[21\/6\/1995], 5). \u201cPrecisamente en virtud de la presencia y de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, los elementos positivos que existen en las diversas religiones disponen misteriosamente los corazones a acoger la revelaci\u00f3n plena de Dios en Cristo\u201d (San Juan Pablo II, <em>Catequesis <\/em>[9\/9\/1998], 3).<\/p><p><a href=\"#_ftnref151\" name=\"_ftn151\">[151]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 63.<\/p><p><a href=\"#_ftnref152\" name=\"_ftn152\">[152]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 72.<\/p><p><a href=\"#_ftnref153\" name=\"_ftn153\">[153]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la educaci\u00f3n, la ciencia y la cultura<\/em> (2\/6\/1980), 6; OR (15\/6\/1980), 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref154\" name=\"_ftn154\">[154]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>; y tambi\u00e9n <em>Carta a los Artistas<\/em>, 8: \u201cUna entera cultura, aunque siempre con las limitaciones propias de todo lo humano, se impregn\u00f3 del Evangelio y, cuando el pensamiento teol\u00f3gico produc\u00eda la <em>Summa<\/em> de Santo Tom\u00e1s, el arte de las iglesias doblegaba la materia a la adoraci\u00f3n del misterio, a la vez que un gran poeta como Dante Alighieri pod\u00eda componer \u2018el poema sacro, en el que han dejado su huella el cielo y la tierra\u2019, como \u00e9l mismo llamaba la <em>Divina Comedia<\/em>\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref155\" name=\"_ftn155\">[155]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 52.<\/p><p><a href=\"#_ftnref156\" name=\"_ftn156\">[156]<\/a> Como ya dec\u00edamos anteriormente, evitando el peligro de alterar la fe y de desechar las experiencias seculares de la Iglesia: \u201cpor esto los grupos evangelizados ofrecer\u00e1n los elementos para una \u2018traducci\u00f3n\u2019 del mensaje evang\u00e9lico teniendo presente las aportaciones positivas recibidas a trav\u00e9s de los siglos gracias al contacto del cristianismo con las diversas culturas, sin olvidar los peligros de alteraciones que a veces se han verificado\u201d (<em>Redemptoris Missio<\/em>, 53).<\/p><p><a href=\"#_ftnref157\" name=\"_ftn157\">[157]<\/a> Cf. <em>Ecclesia in Asia<\/em>, 21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref158\" name=\"_ftn158\">[158]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 54.<\/p><p><a href=\"#_ftnref159\" name=\"_ftn159\">[159]<\/a> <em>Dives in Misericordia<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref160\" name=\"_ftn160\">[160]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 32. Se\u00f1ala tambi\u00e9n la Enc\u00edclica que \u201cse da, por \u00faltimo, una situaci\u00f3n intermedia, especialmente en los pa\u00edses de antigua cristiandad, pero a veces tambi\u00e9n en las iglesias j\u00f3venes donde grupos enteros de bautizados han perdido el sentido vivo de la fe e incluso no se reconocen ya como miembros de la Iglesia, llevando una existencia alejada de Cristo y de su Evangelio. En este caso es necesaria una nueva evangelizaci\u00f3n o \u2018re-evangelizaci\u00f3n\u2019\u201d (33).<\/p><p><a href=\"#_ftnref161\" name=\"_ftn161\">[161]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 54.<\/p><p><a href=\"#_ftnref162\" name=\"_ftn162\">[162]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 91.<\/p><p><a href=\"#_ftnref163\" name=\"_ftn163\">[163]<\/a> <em>Dives in Misericordia<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref164\" name=\"_ftn164\">[164]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref165\" name=\"_ftn165\">[165]<\/a> Cf. <em>Gaudium et Spes<\/em>, 54.<\/p><p><a href=\"#_ftnref166\" name=\"_ftn166\">[166]<\/a> <em>Dives in Misericordia<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref167\" name=\"_ftn167\">[167]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 61.<\/p><p><a href=\"#_ftnref168\" name=\"_ftn168\">[168]<\/a> <em>Dives in Misericordia<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref169\" name=\"_ftn169\">[169]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 54.<\/p><p><a href=\"#_ftnref170\" name=\"_ftn170\">[170]<\/a> <em>Dives in Misericordia<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref171\" name=\"_ftn171\">[171]<\/a> Cf. <em>Apostolicam Actuositatem<\/em>, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref172\" name=\"_ftn172\">[172]<\/a> <em>Deus Caritas Est<\/em>, 30.<\/p><p><a href=\"#_ftnref173\" name=\"_ftn173\">[173]<\/a> Cf. <em>Gaudium et Spes<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref174\" name=\"_ftn174\">[174]<\/a> <em>Dives in Misericordia<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref175\" name=\"_ftn175\">[175]<\/a> <em>Reconciliatio et Paenitentia<\/em>, 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref176\" name=\"_ftn176\">[176]<\/a> <em>Dives in Misericordia<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref177\" name=\"_ftn177\">[177]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref178\" name=\"_ftn178\">[178]<\/a> <em>Dives in Misericordia<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref179\" name=\"_ftn179\">[179]<\/a> Cf. <em>Gaudium et Spes<\/em>, 56.<\/p><p><a href=\"#_ftnref180\" name=\"_ftn180\">[180]<\/a> \u201cEs hoy m\u00e1s dif\u00edcil que antes reducir a una s\u00edntesis las varias disciplinas del conocimiento y las diversas t\u00e9cnicas. En efecto, a medida que crece el n\u00famero y la diversidad de los elementos que constituyen la cultura, disminuye la capacidad para cada uno de los hombres de hacerse cargo de todos y combinarlos arm\u00f3nicamente: la imagen del \u2018hombre universal\u2019 tiende a desaparecer\u201d (<em>Gaudium et Spes<\/em>, 61).<\/p><p><a href=\"#_ftnref181\" name=\"_ftn181\">[181]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 56.<\/p><p><a href=\"#_ftnref182\" name=\"_ftn182\">[182]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 57.<\/p><p><a href=\"#_ftnref183\" name=\"_ftn183\">[183]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 56.<\/p><p><a href=\"#_ftnref184\" name=\"_ftn184\">[184]<\/a> <em>Reconciliatio et Paenitentia<\/em>, 18. Cf. <em>Carta a los Artistas<\/em>, 10: \u201cEs cierto, sin embargo, que en la edad moderna&#8230; se ha ido tambi\u00e9n afirmando una forma de humanismo caracterizado por la ausencia de Dios y con frecuencia por la oposici\u00f3n a \u00c9l\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref185\" name=\"_ftn185\">[185]<\/a> <em>Reconciliatio et Paenitentia<\/em>, 18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref186\" name=\"_ftn186\">[186]<\/a> <em>Dives in Misericordia<\/em>, 12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref187\" name=\"_ftn187\">[187]<\/a> Cf. <em>Evangelium Vitae<\/em>, 3-4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref188\" name=\"_ftn188\">[188]<\/a> Benedicto XVI, <em>Discurso a los obispos, sacerdotes y fieles laicos participantes en la IV Asamblea eclesial nacional italiana<\/em>, Feria de Verona (19\/10\/2006).<\/p><p><a href=\"#_ftnref189\" name=\"_ftn189\">[189]<\/a> <em>Christifideles Laici<\/em>, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref190\" name=\"_ftn190\">[190]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref191\" name=\"_ftn191\">[191]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 80.<\/p><p><a href=\"#_ftnref192\" name=\"_ftn192\">[192]<\/a> <em>Christifideles Laici<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref193\" name=\"_ftn193\">[193]<\/a> Cf. <em>Reconciliatio et Paenitentia<\/em>, 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref194\" name=\"_ftn194\">[194]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref195\" name=\"_ftn195\">[195]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 46.<\/p><p><a href=\"#_ftnref196\" name=\"_ftn196\">[196]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 90.<\/p><p><a href=\"#_ftnref197\" name=\"_ftn197\">[197]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 91.<\/p><p><a href=\"#_ftnref198\" name=\"_ftn198\">[198]<\/a> Cf. Cornelio Fabro, \u201cLa odisea del nihilismo contempor\u00e1neo\u201d, en <em>Di\u00e1logo<\/em> 4 (1992), 39ss.<\/p><p><a href=\"#_ftnref199\" name=\"_ftn199\">[199]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 41.<\/p><p><a href=\"#_ftnref200\" name=\"_ftn200\">[200]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 49.<\/p><p><a href=\"#_ftnref201\" name=\"_ftn201\">[201]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 50.<\/p><p><a href=\"#_ftnref202\" name=\"_ftn202\">[202]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref203\" name=\"_ftn203\">[203]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 26.<\/p><p><a href=\"#_ftnref204\" name=\"_ftn204\">[204]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 43.<\/p><p><a href=\"#_ftnref205\" name=\"_ftn205\">[205]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref206\" name=\"_ftn206\">[206]<\/a> <em>Christifideles Laici<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref207\" name=\"_ftn207\">[207]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 52.<\/p><p><a href=\"#_ftnref208\" name=\"_ftn208\">[208]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref209\" name=\"_ftn209\">[209]<\/a> <em>Christifideles Laici<\/em>, 59.<\/p><p><a href=\"#_ftnref210\" name=\"_ftn210\">[210]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 73.<\/p><p><a href=\"#_ftnref211\" name=\"_ftn211\">[211]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 27.<\/p><p><a href=\"#_ftnref212\" name=\"_ftn212\">[212]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref213\" name=\"_ftn213\">[213]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 26.<\/p><p><a href=\"#_ftnref214\" name=\"_ftn214\">[214]<\/a> Cf. 171.<\/p><p><a href=\"#_ftnref215\" name=\"_ftn215\">[215]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 172.<\/p><p><a href=\"#_ftnref216\" name=\"_ftn216\">[216]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 173.<\/p><p><a href=\"#_ftnref217\" name=\"_ftn217\">[217]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 174.<\/p><p><a href=\"#_ftnref218\" name=\"_ftn218\">[218]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 175.<\/p><p><a href=\"#_ftnref219\" name=\"_ftn219\">[219]<\/a> 31.<\/p><p><a href=\"#_ftnref220\" name=\"_ftn220\">[220]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 80.<\/p><p><a href=\"#_ftnref221\" name=\"_ftn221\">[221]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 82.<\/p><p><a href=\"#_ftnref222\" name=\"_ftn222\">[222]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 83.<\/p><p><a href=\"#_ftnref223\" name=\"_ftn223\">[223]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 174.<\/p><p><a href=\"#_ftnref224\" name=\"_ftn224\">[224]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 194.<\/p><p><a href=\"#_ftnref225\" name=\"_ftn225\">[225]<\/a> Benedicto XVI, <em>Discurso a los obispos, sacerdotes y fieles laicos participantes en la IV Asamblea eclesial nacional italiana<\/em>, Feria de Verona (19\/10\/2006).<\/p><p><a href=\"#_ftnref226\" name=\"_ftn226\">[226]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 84.<\/p><p><a href=\"#_ftnref227\" name=\"_ftn227\">[227]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 87.<\/p><p><a href=\"#_ftnref228\" name=\"_ftn228\">[228]<\/a> 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref229\" name=\"_ftn229\">[229]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 93.<\/p><p><a href=\"#_ftnref230\" name=\"_ftn230\">[230]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 90.<\/p><p><a href=\"#_ftnref231\" name=\"_ftn231\">[231]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 51.<\/p><p><a href=\"#_ftnref232\" name=\"_ftn232\">[232]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 98.<\/p><p><a href=\"#_ftnref233\" name=\"_ftn233\">[233]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 79.<\/p><p><a href=\"#_ftnref234\" name=\"_ftn234\">[234]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 194.<\/p><p><a href=\"#_ftnref235\" name=\"_ftn235\">[235]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 54.<\/p><p><a href=\"#_ftnref236\" name=\"_ftn236\">[236]<\/a> <em>Lumen Gentium<\/em>, 31.<\/p><p><a href=\"#_ftnref237\" name=\"_ftn237\">[237]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref238\" name=\"_ftn238\">[238]<\/a> <em>Christifideles Laici<\/em>, 59.<\/p><p><a href=\"#_ftnref239\" name=\"_ftn239\">[239]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 28.<\/p><p><a href=\"#_ftnref240\" name=\"_ftn240\">[240]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 169. Dichos apostolados son enunciados en n\u00fams. 170-174.<\/p><p><a href=\"#_ftnref241\" name=\"_ftn241\">[241]<\/a> Cf. Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S. Th.<\/em>, II-II, 184, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref242\" name=\"_ftn242\">[242]<\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>Quodl<\/em>., I, 7, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref243\" name=\"_ftn243\">[243]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 179.<\/p><p><a href=\"#_ftnref244\" name=\"_ftn244\">[244]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 180.<\/p><p><a href=\"#_ftnref245\" name=\"_ftn245\">[245]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 29. Como tambi\u00e9n ense\u00f1an las <em>Constituciones<\/em>, 168: \u201cde modo particular urge ejercer el apostolado en los llamados \u2018are\u00f3pagos modernos\u2019\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref246\" name=\"_ftn246\">[246]<\/a> Cf. <em>Christifideles Laici<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref247\" name=\"_ftn247\">[247]<\/a> Cf. <em>Gaudium et Spes<\/em>, 48.<\/p><p><a href=\"#_ftnref248\" name=\"_ftn248\">[248]<\/a> <em>Christifideles Laici<\/em>, 40.<\/p><p><a href=\"#_ftnref249\" name=\"_ftn249\">[249]<\/a> <em>Gravissimum Educationis<\/em>, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref250\" name=\"_ftn250\">[250]<\/a> <em>CEC<\/em>, 2207.<\/p><p><a href=\"#_ftnref251\" name=\"_ftn251\">[251]<\/a> Cf. <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 71.<\/p><p><a href=\"#_ftnref252\" name=\"_ftn252\">[252]<\/a> <em>Familiaris Consortio<\/em>, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref253\" name=\"_ftn253\">[253]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 52.<\/p><p><a href=\"#_ftnref254\" name=\"_ftn254\">[254]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref255\" name=\"_ftn255\">[255]<\/a> Cf. <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 68.<\/p><p><a href=\"#_ftnref256\" name=\"_ftn256\">[256]<\/a> <em>Familiaris Consortio<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref257\" name=\"_ftn257\">[257]<\/a> Cf. <em>Gratisimam Sane<\/em>, 13; <em>Evangelium Vitae<\/em>, 92.<\/p><p><a href=\"#_ftnref258\" name=\"_ftn258\">[258]<\/a> Cf.<em> Gratisimam Sane<\/em>, 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref259\" name=\"_ftn259\">[259]<\/a> <em>Familiaris Consortio<\/em>, 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref260\" name=\"_ftn260\">[260]<\/a> Cf. <em>Evangelium Vitae<\/em>, 92.<\/p><p><a href=\"#_ftnref261\" name=\"_ftn261\">[261]<\/a> Cf. <em>Familia y Procreaci\u00f3n Humana <\/em>(6\/6\/2006).<\/p><p><a href=\"#_ftnref262\" name=\"_ftn262\">[262]<\/a> Cf. <em>Novo Millennio Ineunte<\/em>, 47.<\/p><p><a href=\"#_ftnref263\" name=\"_ftn263\">[263]<\/a> Cf. <em>Evangelium Vitae<\/em>, 95.<\/p><p><a href=\"#_ftnref264\" name=\"_ftn264\">[264]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 96.<\/p><p><a href=\"#_ftnref265\" name=\"_ftn265\">[265]<\/a> Se les ha de ayudar a comprender que la \u201ccelebraci\u00f3n\u201d del Matrimonio no es simplemente un rito externo sin significaci\u00f3n alguna, por el contrario lo \u201chermoso\u201d del Matrimonio precisamente consiste en este \u201ccompromiso para siempre\u201d de mutua donaci\u00f3n en el amor que los novios expresan ante Dios y la comunidad.<\/p><p><a href=\"#_ftnref266\" name=\"_ftn266\">[266]<\/a> Cf. <em>Evangelium Vitae<\/em>, 97.<\/p><p><a href=\"#_ftnref267\" name=\"_ftn267\">[267]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 98.<\/p><p><a href=\"#_ftnref268\" name=\"_ftn268\">[268]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 99.<\/p><p><a href=\"#_ftnref269\" name=\"_ftn269\">[269]<\/a> <em>Gravissimum Educationis<\/em>, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref270\" name=\"_ftn270\">[270]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref271\" name=\"_ftn271\">[271]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref272\" name=\"_ftn272\">[272]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref273\" name=\"_ftn273\">[273]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref274\" name=\"_ftn274\">[274]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref275\" name=\"_ftn275\">[275]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 97.<\/p><p><a href=\"#_ftnref276\" name=\"_ftn276\">[276]<\/a> Cf. <em>Gravissimum Educationis<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref277\" name=\"_ftn277\">[277]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref278\" name=\"_ftn278\">[278]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref279\" name=\"_ftn279\">[279]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref280\" name=\"_ftn280\">[280]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref281\" name=\"_ftn281\">[281]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref282\" name=\"_ftn282\">[282]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 59.<\/p><p><a href=\"#_ftnref283\" name=\"_ftn283\">[283]<\/a> <em>Gravissimum Educationis<\/em>, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref284\" name=\"_ftn284\">[284]<\/a> 29.<\/p><p><a href=\"#_ftnref285\" name=\"_ftn285\">[285]<\/a> <em>Ad Catholici Sacerdotii<\/em>, 49.<\/p><p><a href=\"#_ftnref286\" name=\"_ftn286\">[286]<\/a> <em>Optatam Totius<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref287\" name=\"_ftn287\">[287]<\/a> Cf. <em>Ad Catholici Sacerdotii<\/em>, 49.<\/p><p><a href=\"#_ftnref288\" name=\"_ftn288\">[288]<\/a> <em>Optatam Totius<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref289\" name=\"_ftn289\">[289]<\/a> <em>Ad Catholici Sacerdotii<\/em>, 50.<\/p><p><a href=\"#_ftnref290\" name=\"_ftn290\">[290]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 290.<\/p><p><a href=\"#_ftnref291\" name=\"_ftn291\">[291]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 64.<\/p><p><a href=\"#_ftnref292\" name=\"_ftn292\">[292]<\/a> Cf. <em>Gravissimum Educationis<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref293\" name=\"_ftn293\">[293]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref294\" name=\"_ftn294\">[294]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref295\" name=\"_ftn295\">[295]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref296\" name=\"_ftn296\">[296]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 48.<\/p><p><a href=\"#_ftnref297\" name=\"_ftn297\">[297]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 85.<\/p><p><a href=\"#_ftnref298\" name=\"_ftn298\">[298]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 86.<\/p><p><a href=\"#_ftnref299\" name=\"_ftn299\">[299]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 87.<\/p><p><a href=\"#_ftnref300\" name=\"_ftn300\">[300]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 88.<\/p><p><a href=\"#_ftnref301\" name=\"_ftn301\">[301]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 89.<\/p><p><a href=\"#_ftnref302\" name=\"_ftn302\">[302]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 90.<\/p><p><a href=\"#_ftnref303\" name=\"_ftn303\">[303]<\/a> Cf. Benedicto XVI, <em>Discurso a la Universidad Lateranense<\/em> (12\/10\/2006).<\/p><p><a href=\"#_ftnref304\" name=\"_ftn304\">[304]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 97.<\/p><p><a href=\"#_ftnref305\" name=\"_ftn305\">[305]<\/a> Cf. Benedicto XVI, <em>Discurso a los profesores y alumnos de las Universidades y Ateneos eclesi\u00e1sticos de Roma<\/em> (23\/10\/2006).<\/p><p><a href=\"#_ftnref306\" name=\"_ftn306\">[306]<\/a> <em>Gravissimum Educationis<\/em>, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref307\" name=\"_ftn307\">[307]<\/a> Hemos ya se\u00f1alado, siguiendo el Concilio Vaticano II y la Enc\u00edclica <em>Fides et ratio<\/em> de San Juan Pablo II, que la tarea y el objetivo principal de las Universidades que dependen de la Iglesia es el esfuerzo por lograr un nuevo di\u00e1logo y una nueva s\u00edntesis entre raz\u00f3n y fe, pues su separaci\u00f3n tiene como resultado el empobrecimiento de ambas, con graves consecuencias para la vida de los hombres.<\/p><p><a href=\"#_ftnref308\" name=\"_ftn308\">[308]<\/a> Cf. Benedicto XVI, <em>Encuentro con el mundo de la cultura en la Universidad de Ratisbona<\/em> (12\/9\/2006).<\/p><p><a href=\"#_ftnref309\" name=\"_ftn309\">[309]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref310\" name=\"_ftn310\">[310]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref311\" name=\"_ftn311\">[311]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref312\" name=\"_ftn312\">[312]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref313\" name=\"_ftn313\">[313]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref314\" name=\"_ftn314\">[314]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref315\" name=\"_ftn315\">[315]<\/a> Dec\u00eda a prop\u00f3sito San Juan Pablo II en <em>Fides et ratio<\/em>, 72: \u201cHoy, a medida que el Evangelio entra en contacto con \u00e1reas culturales que han permanecido hasta ahora fuera del \u00e1mbito de irradiaci\u00f3n del cristianismo, se abren nuevos cometidos a la inculturaci\u00f3n. Se presentan a nuestra generaci\u00f3n problemas an\u00e1logos a los que la Iglesia tuvo que afrontar en los primeros siglos\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref316\" name=\"_ftn316\">[316]<\/a> Benedicto XVI, <em>Encuentro con el mundo de la cultura en la Universidad de Ratisbona<\/em> (12\/9\/2006).<\/p><p><a href=\"#_ftnref317\" name=\"_ftn317\">[317]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 29.<\/p><p><a href=\"#_ftnref318\" name=\"_ftn318\">[318]<\/a> <em>Christifideles Laici<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref319\" name=\"_ftn319\">[319]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref320\" name=\"_ftn320\">[320]<\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>Quodl<\/em>., I, 7, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref321\" name=\"_ftn321\">[321]<\/a> <em>Gravissimum Educationis<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref322\" name=\"_ftn322\">[322]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 180.<\/p><p><a href=\"#_ftnref323\" name=\"_ftn323\">[323]<\/a> <em>Carta a los Artistas<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref324\" name=\"_ftn324\">[324]<\/a> <em>Deus Caritas Est<\/em>, 26-29.<\/p><p><a href=\"#_ftnref325\" name=\"_ftn325\">[325]<\/a> Por ejemplo, en estos \u00faltimos a\u00f1os, las tres enc\u00edclicas sociales de San Juan Pablo II: <em>Laborem exercens, Sollicitudu rei socialis, Centesimus annus<\/em>; y el <em>Compendio de la doctrina social de la Iglesia<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref326\" name=\"_ftn326\">[326]<\/a> <em>Centesimus Annus<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref327\" name=\"_ftn327\">[327]<\/a> Benedicto XVI, <em>Discurso a los obispos, sacerdotes y fieles laicos participantes en la IV Asamblea eclesial nacional italiana<\/em>, Feria de Verona (19\/10\/2006).<\/p><p><a href=\"#_ftnref328\" name=\"_ftn328\">[328]<\/a> Cf. <em>Lumen Gentium<\/em>, 31.<\/p><p><a href=\"#_ftnref329\" name=\"_ftn329\">[329]<\/a> <em>Novo Millennio Ineunte<\/em>, 52.<\/p><p><a href=\"#_ftnref330\" name=\"_ftn330\">[330]<\/a> Cf. <em>Carta a los Artistas<\/em>, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref331\" name=\"_ftn331\">[331]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref332\" name=\"_ftn332\">[332]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref333\" name=\"_ftn333\">[333]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref334\" name=\"_ftn334\">[334]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref335\" name=\"_ftn335\">[335]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref336\" name=\"_ftn336\">[336]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref337\" name=\"_ftn337\">[337]<\/a> <em>Altissimi Cantus<\/em>, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref338\" name=\"_ftn338\">[338]<\/a> Cf. <em>Carta a los Artistas<\/em>, 12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref339\" name=\"_ftn339\">[339]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref340\" name=\"_ftn340\">[340]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref341\" name=\"_ftn341\">[341]<\/a> Cf. <em>Inter Mirifica<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref342\" name=\"_ftn342\">[342]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref343\" name=\"_ftn343\">[343]<\/a> <em>Christifideles Laici<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref344\" name=\"_ftn344\">[344]<\/a> <em>Inter Mirifica<\/em>, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref345\" name=\"_ftn345\">[345]<\/a> Cf. <em>Christifideles Laici<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref346\" name=\"_ftn346\">[346]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref347\" name=\"_ftn347\">[347]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref348\" name=\"_ftn348\">[348]<\/a> Cf. <em>Inter Mirifica<\/em>, 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref349\" name=\"_ftn349\">[349]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref350\" name=\"_ftn350\">[350]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref351\" name=\"_ftn351\">[351]<\/a> <em>Christifideles Laici<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref352\" name=\"_ftn352\">[352]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>A los responsables<\/em><em> de las comunicaciones sociales<\/em> (24\/1\/2005), 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref353\" name=\"_ftn353\">[353]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>A los responsables de las comunicaciones sociales<\/em>, 6-7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref354\" name=\"_ftn354\">[354]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Ibidem<\/em>, 2,3,11; cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 99.<\/p><p><a href=\"#_ftnref355\" name=\"_ftn355\">[355]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 99.<\/p><p><a href=\"#_ftnref356\" name=\"_ftn356\">[356]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>A los responsables de las comunicaciones sociales<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref357\" name=\"_ftn357\">[357]<\/a> <em>Christifideles Laici<\/em>, 38.<\/p><p><a href=\"#_ftnref358\" name=\"_ftn358\">[358]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 39.<\/p><p><a href=\"#_ftnref359\" name=\"_ftn359\">[359]<\/a> \u201cSi Dios faltara completamente al hombre, el hombre dejar\u00eda de existir. La gloria de Dios es que el hombre viva, pero la vida del hombre es ver a Dios\u201d (San Ireneo de Lyon, <em>Adversus haereses<\/em>, IV, 20, 7).<\/p><p><a href=\"#_ftnref360\" name=\"_ftn360\">[360]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 48.<\/p><p><a href=\"#_ftnref361\" name=\"_ftn361\">[361]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Carta aut\u00f3grafa por la que se instituye el Consejo Pontificio de la Cultura<\/em> (20\/5\/1982); AAS 74 (1982), 685.<\/p><p><a href=\"#_ftnref362\" name=\"_ftn362\">[362]<\/a> Cf. <em>Novo Millennio Ineunte<\/em>, 30.<\/p><p><a href=\"#_ftnref363\" name=\"_ftn363\">[363]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 36.<\/p><p><a href=\"#_ftnref364\" name=\"_ftn364\">[364]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso al Pontificio Consejo de la Cultura<\/em> (14\/3\/1997).<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-4349352 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"4349352\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-ab2ddbd\" data-id=\"ab2ddbd\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n La evangelizaci\u00f3n de las culturas es el fin espec\u00edfico de nuestro Instituto[1]. En particular, en el contexto actual del relativismo y del pluralismo cultural en un mundo globalizado, se da una especial urgencia de llevar a cabo la obra de la inculturaci\u00f3n. Es decir, por un lado emergen los desaf\u00edos del relativismo cultural y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5737,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[83,273,82,84,85,87,121,120,78,88,86,134],"class_list":["post-1498","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-documentos","tag-cultura","tag-directorio-de-evangelizacion-de-la-cultura","tag-evangelizacion","tag-fin-especifico","tag-inculturar","tag-perfeccion","tag-religiosos-2","tag-sacerdotes-2","tag-santidad","tag-trascendencia","tag-valor","tag-verdad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1498","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1498"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1498\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10144,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1498\/revisions\/10144"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5737"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1498"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1498"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1498"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}