{"id":1388,"date":"2017-05-08T12:25:00","date_gmt":"2017-05-08T10:25:00","guid":{"rendered":"http:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=1388"},"modified":"2023-07-12T06:47:22","modified_gmt":"2023-07-12T04:47:22","slug":"nuestra-confianza-ilimitada-en-la-virgen-de-lujan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2017\/05\/08\/nuestra-confianza-ilimitada-en-la-virgen-de-lujan\/","title":{"rendered":"Confianza ilimitada en la Virgen de Luj\u00e1n"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1388\" class=\"elementor elementor-1388\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-29f22e70 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"29f22e70\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-5ebc4b5b\" data-id=\"5ebc4b5b\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4f61a36d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4f61a36d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">La corona, el manto y la luna a los pies de Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n<\/h3>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>[Exordio]<\/strong> Queridos hermanos, quisiera en primer lugar dar gracias a Dios por este hermoso regalo de la providencia, que podamos estar aqu\u00ed juntos como Familia Religiosa en derredor de nuestra Madre la Virgen de Luj\u00e1n. Para honrar y expresar nuestro amor a quien es la \u201cexcelente obra maestra del Alt\u00edsimo\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, el \u201cpara\u00edso de Dios\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> como la llamaba San Luis Mar\u00eda y que es, al mismo tiempo\u2026 \u00a1nuestra Madre!<\/p>\n<p>Nuestro<em> Directorio de Espiritualidad<\/em> dice \u201cque fuimos concebidos en el seno pur\u00edsimo de Mar\u00eda y por eso es nuestra verdadera y propia Madre espiritual\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. M\u00e1s aun, claramente se\u00f1ala: \u201cHemos nacido del seno de la Virgen, al modo de un cuerpo unido a su cabeza\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, Cabeza que es Cristo, el Verbo Encarnado. Por eso decimos con toda propiedad que Ella es nuestra Madre y que hay entre nosotros y la Virgen Sant\u00edsima una uni\u00f3n intim\u00edsima, como la de una madre con su hijo, que todo lo espera de Ella, a quien todo le conf\u00eda.<\/p>\n<p>Y como Madre nuestra, la Virgen de Luj\u00e1n est\u00e1 <em>de hecho<\/em> toda Ella avocada al bien de nuestras almas ya sea en el orden f\u00edsico o material, pero sobre todo en el orden espiritual.<\/p>\n<p>Quisiera entonces en este d\u00eda, contemplando la hermosa imagen de la Pur\u00edsima y Limpia Concepci\u00f3n de Luj\u00e1n que tenemos aqu\u00ed, reflexionar junto a Ustedes en la ilimitada confianza que debemos tener en la Virgen Sant\u00edsima, como verdaderos hijos de Madre tan bendita. Y quisiera hacerlo, si me permiten, mirando a tres elementos que adornan su imagen: la corona, el manto y la luna a sus pies.<\/p>\n<h4><strong style=\"font-size: 16px;\">1. Corona<\/strong><\/h4>\n<p>La corona imperial original de la Virgen de Luj\u00e1n fue bendecida por el Papa Le\u00f3n XIII y colocada sobre las preciosas sienes de nuestra Madre un d\u00eda como hoy, hace exactamente 130 a\u00f1os, siendo la primera coronaci\u00f3n de la imagen de la Virgen en Am\u00e9rica<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Podemos decir, que hoy festejamos, tambi\u00e9n, ese hecho.<\/p>\n<p>La Virgen de Luj\u00e1n es Reina. Pues Cristo mismo coron\u00f3 a su dign\u00edsima Madre con una corona de doce estrellas y la elev\u00f3 sobre un trono regio estableci\u00e9ndola como Reina y Se\u00f1ora de todo lo creado. Y si Reina, es Reina de los \u00c1ngeles, de los Ap\u00f3stoles, de los M\u00e1rtires, de las V\u00edrgenes, de todos los Santos, de las familias y, por tanto, tambi\u00e9n de nuestra Familia Religiosa. De hecho, a Ella nuestro Fundador consagr\u00f3 nuestros Institutos y la Tercera Orden<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Pero no olvidemos que, si bien es Reina, es una Reina toda dulzura y clemencia, inclinada a hacernos no solo el bien sino \u00fanicamente el bien y el m\u00e1ximo bien, a todos y siempre. Y por eso dice nuestro querido San Juan Pablo II: \u201cEl t\u00edtulo de Reina no sustituye el de Madre: su realeza es un corolario de su peculiar <em>misi\u00f3n materna<\/em>, y expresa simplemente el poder que le fue conferido para cumplir dicha misi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Entonces, aun cuando las cruces, la persecuci\u00f3n, las contrariedades de cualquier tipo, cuando las fuerzas humanas fallan e incluso, ante el peso de \u201cnuestras faltas y pecados, nadie -es decir, ninguno de nosotros- debe descon\ufb01ar de la misericordia de Dios\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, porque Mar\u00eda es Madre y Reina de Misericordia. Y si Reina y Madre, su poder es inmenso.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que decimos que ante la Sant\u00edsima Reina desvanecen los poderes de los principados de este mundo, las adversidades, por mas amenazantes que sean, languidecen y las penas y cruces m\u00e1s grandes se endulzan.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntos milagros ha obrado la Virgen de Luj\u00e1n para convencernos de su formidable poder! Y aunque son muchos quisiera traer aqu\u00ed el ejemplo que el mismo P. Salvaire, misionero lazarista franc\u00e9s, cuenta acerca de \u00e9l.\u00a0 Dice que sucedi\u00f3 a fines de 1875, en las pampas argentinas, cuando ten\u00eda 28 a\u00f1os. All\u00ed lo tomaron prisionero los indios y lo iban a ejecutar porque lo acusaban de haber tra\u00eddo la plaga de la viruela a esas tierras. Estando rodeado por los indios que cabalgaban con lanzas en la mano haciendo c\u00edrculos a su alrededor, \u00e9l solo rezaba y le promet\u00eda a la Virgen \u2013ante la cual hab\u00eda rezado en un oratorio antes de empezar su misi\u00f3n\u2013 que si se salvaba dedicar\u00eda su vida a levantarle un santuario y propagar su devoci\u00f3n. Fue entonces cuando apareci\u00f3 un muchacho de en medio de la turba, quien intercedi\u00f3 ante el cacique para librarlo. Y as\u00ed, milagrosamente salvado por la intercesi\u00f3n de la Virgen de Luj\u00e1n, este santo sacerdote construy\u00f3 la Bas\u00edlica en su honor (la primera iglesia g\u00f3tica de estilo ojival en la Argentina), escribi\u00f3 un magn\u00edfico libro de dos tomos con la historia de la Virgen y fue \u00e9l mismo quien peticion\u00f3 la bendici\u00f3n pontificia de la corona para nuestra Madre. Es bueno evocar este hecho en el d\u00eda de hoy que celebramos un aniversario m\u00e1s de la coronaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, este ejemplo -como tantos otros que podr\u00edamos citar aqu\u00ed- nos demuestra c\u00f3mo todos nosotros encontraremos en un rinc\u00f3n del coraz\u00f3n un rayo de esperanza, siempre que invoquemos el auxilio de Mar\u00eda.\u00a0 \u00a1Que el contemplar la corona de nuestra Madre nos recuerde el poder soberano de la Reina de Misericordia siempre!<\/p>\n<h4><strong style=\"font-size: 16px;\">2. Manto Celeste y Blanco<\/strong><\/h4>\n<p>Y esto me lleva a hablarles del segundo elemento que engalana a la Virgen de Luj\u00e1n, y es su manto.<\/p>\n<p>Porque \u201cseg\u00fan la usanza espa\u00f1ola, desde los primeros tiempos se la visti\u00f3 con ropas. Y por ser la Inmaculada Concepci\u00f3n el ropaje es una t\u00fanica blanca y un manto azul\u2013celeste\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>Este manto de la Virgen es como las alas de la gallina bajo las cuales se cobijan los pollitos. Y nos debe recordar siempre que, como buena Madre, Ella nos quiere a todos en su regazo, unidos bajo su manto, cerca de su Pur\u00edsimo Coraz\u00f3n tan unido a la fuente de la Vida, nacida en el G\u00f3lgota. Por eso todo lo que causa divisi\u00f3n o dispersi\u00f3n, u obstaculiza la uni\u00f3n, le entristece mucho. \u00bfQu\u00e9 madre est\u00e1 contenta si alguno de sus hijos falta? \u00a1Ah!&#8230; Pero si alguno llegase a faltar \u00a1con cu\u00e1nta solicitud esta Buena Madre sale en busca de sus hijos! y con miles de delicadezas y acentos maternales, trata de acercarlo nuevamente.<\/p>\n<p>Ejemplo de esto mismo es el hecho que, ya desde el tiempo en que el Negro Manuel cuidaba a la Virgen de Luj\u00e1n, muchas veces al amanecer la encontraba llena de roc\u00edo y otras con el manto llenos de abrojos y polvo y algo de barro<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> porque Ella sal\u00eda durante las noches en busca de sus hijos para rescatarlos de sus vicios, o para hacerse cercana en la penuria de alguno de ellos, para librarlos de alg\u00fan peligro o para ayudarlos a bien morir. Es que Ella misma quiere prodigarles sus cuidados y alimentarlos y defenderlos y darles todo lo que necesitan. Es m\u00e1s, no consiente que ninguno se aparte desconsolado de su lado o se sienta menos amado. Y as\u00ed, los santos de todos los tiempos han visto en el manto de la Madre de Dios, un signo elocuente de su protecci\u00f3n maternal, de la defensa segura contra todos los males, del amparo ante las insidias del mal. San Alfonso dec\u00eda: \u201cAcudamos a esta divina Madre, ampar\u00e9monos bajo su manto, y Ella nos salvar\u00e1\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>San Juan Pablo II afirmaba: \u201cMar\u00eda, glorificada en el cielo [\u2026] sigue siendo Madre de todos los hombres, [\u2026] hasta el fin de los siglos. En la luz de la gloria divina, ella contempla a <em>todos<\/em> y a <em>cada uno<\/em> de sus hijos, en <em>todos<\/em> y en <em>cada uno de los momentos<\/em> de su existencia\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>La Virgen de Luj\u00e1n nos quiere tanto como su poder, y su poder no tiene l\u00edmites, porque Ella es la Omnipotencia Suplicante, y as\u00ed nos sigue con su tierna mirada donde quiera que vayamos y a todos nos extiende el manto de su ternura, que nos cobija del fr\u00edo de la soledad, nos protege del ardor de las pasiones, que nos sirve de refugio contra el maligno y que suaviza los dolores de esta vida.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces en nuestra corta historia como Familia Religiosa hemos experimentado el auxilio seguro de la Virgen de Luj\u00e1n, que incluso nos ha hecho progresar en todo! Lo mismo \u2013estoy seguro\u2013 podemos decir cada uno de nosotros, de manera personal\u00edsima: \u00a1Cu\u00e1ntas veces la Virgen nos ha salvado de peligros inminentes, nos ha sacado de situaciones dificil\u00edsimas, y m\u00e1s a\u00fan nos ha concedido favores antes que se lo pidamos!<\/p>\n<p>Cu\u00e1n apropiada resulta entonces la hermos\u00edsima costumbre que nos ense\u00f1aron nuestros mayores de besar el manto de la Virgen, que es a la vez un invocar su protecci\u00f3n y un corresponder agradecidos a tanto cari\u00f1o.<\/p>\n<p>Por eso, \u201c\u00a1Que ninguno [de nosotros] se desaliente! \u00a1Que ninguno se deje extraviar en los momentos de dificultad y de las eventuales derrotas! \u00a1Que ninguno se deje vencer por la tentaci\u00f3n de la inutilidad de los esfuerzos!\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Los colores del manto de nuestra Madre Bendita nos deben hacer elevar la mirada al cielo, donde un d\u00eda esperamos por toda recompensa abrazarla por toda la eternidad. Su manto azul celeste nos recuerda que el cielo es la meta. Tengamos entonces siempre presente y firmemente arraigado en la mente y en el coraz\u00f3n que tenemos una Madre que vela por nosotros y nos acompa\u00f1a siempre y que desea \u2013incluso m\u00e1s que nosotros\u2013 darnos todo bien. Protegidos bajo el escudo de su manto no tenemos nada que temer.\u00a0<\/p>\n<p>Por eso, nuestra confianza en la Madre del Cielo debe ser ilimitada, inconmovible, inquebrantable. Sabiendo que Ella no permanece distante, sino que se involucra de lleno y sigue paso a paso cada uno de los pormenores de nuestras vidas.<\/p>\n<h4><strong style=\"font-size: 16px;\">3. Luna<\/strong><\/h4>\n<p>Finalmente, a los pies de la Santa Imagen hay una media luna de plata, \u201cporque es Mediadora entre Cristo \u2013el Sol\u2013 y la Iglesia \u2013la Luna\u201d. Y si es nuestra Mediadora, entonces, \u201cse\u00f1al de esperanza segura\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>El Papa Benedicto XVI explicaba que \u201cla Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda tiene a sus pies la luna, imagen de la muerte y la mortalidad porque Ella ha dejado atr\u00e1s la muerte, y est\u00e1 completamente revestida de vida, la vida de su Hijo Resucitado. Y as\u00ed, la Virgen Mar\u00eda es signo de la victoria del amor, de la bondad de Dios, dando a nuestro mundo la esperanza que necesita\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>Nosotros, miembros de la Iglesia, que peregrinamos \u201cen medio de los consuelos de Dios y las persecuciones del mundo\u201d por llevar al Verbo Encarnado a los hombres, tenemos en la Virgen de Luj\u00e1n a nuestra Madre que incesantemente suplica por nosotros ante el trono de Dios los dones de la salvaci\u00f3n<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. Por eso, aunque la Iglesia sufra sus reveses, siempre sale vencedora<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> -afirmaba el Papa Benedicto-, ya que por la intercesi\u00f3n poderos\u00edsima de la Madre no pueden triunfar sobre quienes a Ella se encomiendan, incluso \u201ca pesar de sus pobres fuerzas, a pesar de su poquedad, a pesar de su debilidad, ni el Maligno, ni los que son del Maligno. Es una oraci\u00f3n de la Madre y, por tanto, es una oraci\u00f3n que el Hijo, por as\u00ed decirlo, est\u00e1 obligado a escuchar\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p>\n<p>Y la Virgen \u00a1ciertamente que escucha las oraciones! Miren a su alrededor. Cada uno de nosotros es la confirmaci\u00f3n viva y la prueba palpable de que la Virgen de Luj\u00e1n escucha las oraciones. \u00bfNo fue acaso a Ella a quien el P. Buela le pidi\u00f3 la gracia de poder acompa\u00f1ar muchas vocaciones? \u00a1Miren cu\u00e1n atenta y generosa Madre es la Virgen!<\/p>\n<p>Entonces, si la Virgen no solo es nuestra Reina y Madre, sino tambi\u00e9n nuestra poderosa Intercesora, \u00bfpor qu\u00e9 temer? San Juan Pablo II, cuando visit\u00f3 la Argentina se refer\u00eda a la Virgen de Luj\u00e1n llam\u00e1ndola la \u201cVirgen de la Esperanza\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>, por quien \u201cnos lleg\u00f3 la salvaci\u00f3n y la esperanza de un mundo nuevo\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>.<\/p>\n<p>Esta imagen de la Virgen de Luj\u00e1n, presente en nuestras comunidades, en todas nuestras misiones, en pa\u00edses tan distantes y en culturas tan diversas, nos ayuda a clavar en el alma, esta realidad que sin duda refuerza nuestra esperanza: la de la \u201ccerteza en la protecci\u00f3n materna de la Virgen\u201d donde quiera que vayamos y cualesquiera sean las circunstancias, ya individualmente hablando, ya como Instituto. Su presencia entre nosotros parece decirnos: <em>\u201c\u00bfNo estoy acaso yo aqu\u00ed que soy tu Madre?\u201d<\/em>\u00a0<\/p>\n<p>Por eso, hoy y siempre, \u201cahora y en el futuro\u201d, \u201cElla es toda nuestra esperanza porque es la Madre del que es \u2018nuestra esperanza\u2019\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>.<\/p>\n<p><strong>[Peroratio]<\/strong> San Juan Bosco le escrib\u00eda a uno de sus misioneros que estaba un poco desalentado dici\u00e9ndole: \u201c\u00a1Hay que trabajar! Piense en morir en el campo de trabajo como buen soldado de Cristo. \u00bfNo valgo para nada? <em>Todo lo puedo en Aquel que me conforta<\/em>. \u00bfHay espinas? Con las espinas transformadas en flores los \u00e1ngeles tejer\u00e1n para Usted una corona en el cielo. \u00bfLos tiempos son dif\u00edciles? Siempre fueron as\u00ed, pero Dios nunca falt\u00f3 con su ayuda. Cristo es el mismo ayer y hoy\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. Y nosotros sabemos que esa ayuda nos viene indefectiblemente por las manos virginales de Mar\u00eda Sant\u00edsima. Por eso sigamos siempre adelante, siempre haciendo el bien, sin amedrentarnos, confiados en la ayuda y protecci\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n el mismo santo, en otra oportunidad, \u201cen 1862 le confiaba a Don Cagliero: \u2018Corren tiempos tan tristes, que necesitamos precisamente que la Virgen nos ayude a conservar la fe cristiana\u2019. Y San Juan Pablo II, reflexionando precisamente sobre el dicho de Don Bosco coment\u00f3: \u201cSon [estas] palabras graves y serias que tambi\u00e9n hoy podemos repetir, consolidando cada vez m\u00e1s nuestro amor y nuestra confianza en Mar\u00eda. <em>Confiad<\/em> en Mar\u00eda. <em>Confiad<\/em> a sus cuidados maternos cada d\u00eda vuestras actividades y preocupaciones.\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y eso mismo queremos hacer: A Ella le confiamos todas las actividades, todas nuestras misiones y todas las preocupaciones de nuestra Familia Religiosa. De manera particular, a Ella le confiamos los religiosos que en el d\u00eda de hoy realizar\u00e1n sus votos perpetuos, haciendo ofrenda total de su vida a Jes\u00fas, por medio de su Madre.<\/p>\n<p>Sea siempre \u00e9sta nuestra actitud: la de una confianza irrestricta y de un amor inmenso y tierno a la Madre de Dios.\u00a0<\/p>\n<p>A la Virgen de Luj\u00e1n le pedimos que nos alcance esta gracia de su Hijo. Y tambi\u00e9n la pedimos por intercesi\u00f3n del Padre Espiritual de Nuestra Familia Religiosa, nuestro querido San Juan Pablo II.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> San Luis Mar\u00eda Gringnon de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n<\/em>, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> San Luis Mar\u00eda Gringnon de Montfort,<em> El Secreto de Mar\u00eda<\/em>, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 79.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Ibidem<\/em>; <em>op. cit.<\/em> San Pio X, <em>Ad Diem illum laetissimum<\/em>, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Incluso la coronaci\u00f3n de la Virgen de Guadalupe fue posterior, en 1895.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>Servidoras III<\/em>, II Parte, Cap. 1. 1.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Audiencia General<\/em>, 23 de julio de 1997.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>Servidoras IV<\/em>, III Parte, Cap. 1.1.2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. P. Carlos Buela, IVE, <em>Mar\u00eda de Luj\u00e1n, Misterio de la Mujer que espera<\/em>, p. 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Ibidem, <\/em>p. 114.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, <em>Preparaci\u00f3n para la Muerte<\/em>, Cap. 32.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Mensaje en el Centenario de la Coronaci\u00f3n de la Virgen de la Aparecida<\/em>, 17 de julio de 2004.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Al cap\u00edtulo general de los Salesianos<\/em>, 3 de abril de 1984.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Cf. P. Carlos Buela, IVE, <em>Mar\u00eda de Lujan, Misterio de la Mujer que espera<\/em>, p. 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Cf. Benedicto XVI,<em> Homil\u00eda en la Procesi\u00f3n con antorchas en Lourdes<\/em>, 13 de septiembre de 2008.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. <em>Lumen Gentium<\/em>, 62.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. Benedicto XVI,<em> Acto de veneraci\u00f3n a la Inmaculada en la Plaza de Espa\u00f1a<\/em>, 8 de diciembre de 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Cf. P. Carlos Buela, IVE, <em>Servidoras III<\/em>, II Parte, Cap. 1. 1.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Acto de Consagraci\u00f3n a la Virgen de Lujan<\/em>, 12 de abril de 1987.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>\u00c1ngelus<\/em>, 12 de abril de 1987.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>Sacerdotes para siempre,<\/em> Parte I, Cap. 3, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Tur\u00edn, 25 de octubre 1878.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Al cap\u00edtulo general de los Salesianos<\/em>, 3 de abril de 1984.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La corona, el manto y la luna a los pies de Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n \u00a0 [Exordio] Queridos hermanos, quisiera en primer lugar dar gracias a Dios por este hermoso regalo de la providencia, que podamos estar aqu\u00ed juntos como Familia Religiosa en derredor de nuestra Madre la Virgen de Luj\u00e1n. Para honrar y expresar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1389,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[50,98,118,205,215,41,24,239,26,94,238,121,120,35],"class_list":["post-1388","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-homilias","tag-amor","tag-confianza","tag-cristo","tag-esperanza","tag-laicos","tag-lujan","tag-misericordia","tag-nuestra-confianza-ilimitada-en-la-virgen-de-lujan","tag-persecucion","tag-poder","tag-reina","tag-religiosos-2","tag-sacerdotes-2","tag-virgen-maria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1388","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1388"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1388\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7328,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1388\/revisions\/7328"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1389"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1388"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}