{"id":11738,"date":"2026-10-02T06:46:04","date_gmt":"2026-10-02T04:46:04","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=11738"},"modified":"2026-10-02T06:46:04","modified_gmt":"2026-10-02T04:46:04","slug":"jornada-mundial-de-oracion-por-las-misiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2026\/10\/02\/jornada-mundial-de-oracion-por-las-misiones\/","title":{"rendered":"Jornada mundial de oraci\u00f3n por las misiones"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"11738\" class=\"elementor elementor-11738\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Queridos hermanos:<\/p><p>Recordamos hoy, en este d\u00eda, en este domingo, la Jornada Mundial por las Misiones. La Iglesia nos invita, por tanto, hoy, una vez m\u00e1s, a la consideraci\u00f3n de la vocaci\u00f3n misionera de la Iglesia Cat\u00f3lica. Vocaci\u00f3n esta que est\u00e1 inscrita en el momento mismo de su instituci\u00f3n: cuando Cristo \u2014despu\u00e9s de pasar toda la noche en oraci\u00f3n\u2014 eligi\u00f3 a los primeros 12, aquel incipiente colegio apost\u00f3lico ten\u00eda un solo fin: enviarlos a predicar. Cristo, en los Evangelios, se cansa de repetir que \u00e9l ha sido enviado a predicar la buena nueva, a anunciar el Reino de Dios, a dar testimonio del Padre, etc., y la remata diciendo: as\u00ed como el Padre me envi\u00f3, as\u00ed os env\u00edo yo. No hay dudas: la Iglesia naci\u00f3 con una vocaci\u00f3n misionera; tales son las \u00faltimas palabras de nuestro Se\u00f1or en los cuatro Evangelios, palabras que deben estar grabadas a fuego en todo aquel que posea un coraz\u00f3n cat\u00f3lico.<\/p><p>Leemos as\u00ed en el Evangelio de Mateo, cuando la \u00faltima despedida sobre el monte de la Ascensi\u00f3n: <em>\u00abId, ense\u00f1ad a todas las gentes, &#8230; ense\u00f1\u00e1ndoles a observar todo lo que yo os he mandado &#8230; Yo estar\u00e9 con vosotros hasta el fin de los tiempos\u00bb.<\/em> Marcos es m\u00e1s expl\u00edcito: <em>\u00abId por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura, &#8230; a los que creyeren les acompa\u00f1ar\u00e1n estas se\u00f1ales: en mi nombre echar\u00e1n los demonios, hablar\u00e1n lenguas nuevas, tomar\u00e1n en las manos las serpientes, y si bebieren ponzo\u00f1a no les da\u00f1ar\u00e1; pondr\u00e1n las manos sobre los enfermos y estos ser\u00e1n curados\u00bb.<\/em> En San Lucas les dijo que se predicase en su nombre la penitencia para la remisi\u00f3n de los pecados a todas las naciones, comenzando en Jerusal\u00e9n. Las \u00faltimas palabras que nos trae San Juan son tambi\u00e9n palabras de misi\u00f3n; son el deseo de Cristo ante un coraz\u00f3n que lo ama: despu\u00e9s de la triple confesi\u00f3n de amor, a Pedro le dice: <em>\u00abApacienta mis ovejas\u00bb.<\/em> Incluso los Hechos de los Ap\u00f3stoles, que narran los inicios de la Iglesia, comienzan se\u00f1alando que Jes\u00fas subi\u00f3 a los cielos recomend\u00e1ndoles a los suyos: <em>\u00abY ser\u00e9is mis testigos en Jerusal\u00e9n, en toda Judea, en Samaria y hasta los confines de la tierra\u00bb.<\/em> La Iglesia naci\u00f3 para la misi\u00f3n; la misi\u00f3n est\u00e1 inscrita en la esencia misma de la vocaci\u00f3n cristiana: ser cristiano significa ser misionero, ser cristiano significa tener un alma preocupada por las ansias de misi\u00f3n. Esto significa tener esp\u00edritu cat\u00f3lico, esp\u00edritu universal: hasta los confines de la tierra.<\/p><h4><strong>1. La salvaci\u00f3n de las almas<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Predicar a Cristo, llevar el evangelio hasta los confines de la tierra; hacer que los hombres participen de la Vida que viene de \u00c9l, hacer que los hombres amen a Dios, la gloria de Dios, la salvaci\u00f3n de las almas: he aqu\u00ed la vocaci\u00f3n de la Iglesia cat\u00f3lica. Es por este fin por el que la Iglesia forma a los sacerdotes en sus seminarios; es por este fin por el que la Iglesia env\u00eda a sus m\u00e1s esforzados y virtuosos sacerdotes a las tierras y a los pa\u00edses m\u00e1s inh\u00f3spitos. Pienso ahora en los sacerdotes y misioneros que padecen dificultades, que pasan hambre y privaciones, que est\u00e1n encerrados en las c\u00e1rceles y sometidos muchas veces a torturas por confesar a Cristo: <em>\u00abId por todo el mundo y predicad el evangelio a toda la creaci\u00f3n\u00bb.<\/em> Me vienen a la memoria esos dos sacerdotes misioneros en el Sud\u00e1n, en Jartum (la capital), que, seg\u00fan el \u00faltimo informe de la Congregaci\u00f3n para la Evangelizaci\u00f3n de los Pueblos (la congregaci\u00f3n romana encargada de las misiones, a quien son destinadas las colectas de todas las iglesias y capillas de toda la cristiandad en el d\u00eda de hoy), siguen siendo torturados para que confiesen un crimen que nunca cometieron; los sacerdotes que en los pa\u00edses \u00e1rabes no pueden dar a conocer su nombre; los que en Vietnam fueron encarcelados el mes pasado; los que en China son condenados a la pena capital si no responden a la Iglesia nacional, y tantos m\u00e1s que gastan y desgastan sus vidas, como dec\u00eda San Pablo, para que Cristo reine, para que Cristo venza y para que Cristo impere.<\/p><p>Es por este fin por el que tantos hombres y mujeres, dejando placeres y riquezas de este mundo, dedicaron sus vidas a la clausura de los monasterios para rezar por la misi\u00f3n de la Iglesia: \u00abla salvaci\u00f3n de las almas\u00bb (Santa Teresita, Edith Stein).<\/p><p>\u00a1Cu\u00e1nto vale un alma! Uno lee los textos del Evangelio que conducen a Cristo hacia Jerusal\u00e9n y puede penetrar en el coraz\u00f3n de Cristo y su amor a las almas: <em>\u00abcon bautismo de fuego tengo que ser bautizado, \u00a1y qu\u00e9 angustias las m\u00edas hasta que esto se cumpla!\u00bb.<\/em> Antes de la Pasi\u00f3n y en el momento de la instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda se lee: <em>\u00abhabiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los am\u00f3 hasta el extremo\u00bb.<\/em> Obra verdaderamente grande:<br \/>El <strong>Pseudo Dionisio:<\/strong> \u00abes la obra m\u00e1s divina entre todas las obras divinas\u00bb.<br \/><strong>San Juan Cris\u00f3stomo:<\/strong> \u00abquien convierte una sola alma agrada m\u00e1s a Dios que si repartiera todos sus bienes. No hay cosa m\u00e1s cara a Dios que la salvaci\u00f3n de las almas\u00bb.<br \/><strong>Clemente de Alejandr\u00eda:<\/strong> \u00abtan agradable es a Dios que se dir\u00eda que \u00c9l no tiene mayor af\u00e1n que ver salvos a todos los hombres\u00bb.<br \/><strong>Nuestro Se\u00f1or al P. Colnado:<\/strong> \u00abtrabaja por la conversi\u00f3n de los pecadores, pues nada hay m\u00e1s agradable para m\u00ed\u00bb.<br \/>El <strong>m\u00e1rtir San Carpo<\/strong> dec\u00eda a sus verdugos: \u00abGolp\u00e9ame de nuevo, porque de nuevo estoy presto a morir por los pecadores\u00bb.<br \/><strong>San Lorenzo Justiniano:<\/strong> \u00absi te preocupa la honra de Dios, no la podr\u00e1s buscar de modo mejor que trabajando en la salvaci\u00f3n de las almas\u00bb.<br \/><strong>San Bernardo:<\/strong> \u00abA los ojos de Dios, un alma vale m\u00e1s que el mundo entero\u00bb.<\/p><p>Esta era la obsesi\u00f3n de los santos:<\/p><p>Para <strong>Santa Teresita:<\/strong> \u00abuna sola cosa deseo: hacer amar a Dios\u00bb.<br \/><strong>San Agust\u00edn:<\/strong> \u00abSi am\u00e1is a Dios, arrebatad a todos hacia el amor divino\u00bb.<br \/><strong>San Alfonso Mar\u00eda:<\/strong> \u00abQuien de veras ame a Dios, hace cuanto puede por inclinar a todos a amarlo\u00bb.<br \/><strong>Santa Teresa<\/strong> dec\u00eda: \u00abCuanto en las vidas de los santos leemos que convirtieron almas, mucha m\u00e1s devoci\u00f3n me hace y m\u00e1s ternura, y m\u00e1s envidia que por todos los martirios que padecen; por esta la inclinaci\u00f3n que Nuestro Se\u00f1or me ha dado, pareci\u00e9ndome que precia m\u00e1s un alma que por nuestra industria y oraci\u00f3n le gan\u00e1semos mediante su misericordia que todos los servicios que le podemos hacer en esta vida\u00bb.<br \/><strong>Don Orione<\/strong> exclamaba: \u00abPonme, Se\u00f1or, en la boca del infierno, para que con tu misericordia lo cierre\u00bb.<\/p><p>Para los santos esto era algo verdaderamente grande:<br \/><strong>San Juan Cris\u00f3stomo:<\/strong> \u00abDesear\u00eda ser mirado como objeto de execraci\u00f3n con tal de que se convirtiesen mis s\u00fabditos\u00bb.<br \/><strong>San Buenaventura:<\/strong> \u00abRecibir\u00eda tantas muertes como pecadores hay en el mundo para que se salvasen\u00bb.<br \/><strong>De San Cayetano<\/strong> se cuenta que \u00abmuri\u00f3 de dolor de ver las almas que se condenaban\u00bb.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>2. Nosotros y la obra misionera<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Queridos hermanos, ante tanta grandeza no podemos, ciertamente, ser indiferentes. Tambi\u00e9n nosotros, en la medida de nuestras posibilidades, debemos emprender la obra de la salvaci\u00f3n de las almas, \u00abla m\u00e1s divina entre las divinas\u00bb, y trabajar en nuestro medio para que los que est\u00e9n en contacto con nosotros alcancen lo que los Padres de la Iglesia llamaban \u00abla gracia de las gracias\u00bb, es decir: \u00abla gracia de salvar el alma\u00bb. Esto es un gran signo de predestinaci\u00f3n:<br \/>Dec\u00eda <strong>San Agust\u00edn:<\/strong> \u00abSi salvaste un alma, predestinaste la tuya\u00bb.<br \/>Y <strong>Santiago<\/strong>, en su carta: \u00ab<em>Entiendan que el que convierte a un pecador del extrav\u00edo de su camino, salvar\u00e1 su alma de la muerte y cubrir\u00e1 la multitud de sus pecados<\/em>\u00bb.<br \/>Y que nunca nos sea indiferente o ajena la misi\u00f3n universal de la Iglesia, para que los hombres conozcan a Jesucristo y la Vida que viene de \u00c9l. Que no nos suceda lo de aquel que ten\u00eda un talento y fue rechazado por nuestro Se\u00f1or porque no lo hizo fructificar. Seg\u00fan <strong>San Ambrosio:<\/strong> \u00abson los que pueden trabajar en la salvaci\u00f3n de las almas y no lo hacen\u00bb. Y <strong>San Agust\u00edn,<\/strong> a los que dicen que basta con salvar su alma, les dice: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que dices? \u00bfNo te acuerdas del criado que escondi\u00f3 su talento?\u00bb.<br \/>Que este d\u00eda, en que la Iglesia nos hace recordar nuestra vocaci\u00f3n misionera, sirva para enardecer en nosotros la sed de almas. Que no nos suceda el reproche de los \u00e1ngeles antes de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or: \u00ab<em>Varones de Galilea, \u00bfqu\u00e9 hac\u00e9is ah\u00ed mirando al cielo<\/em>&#8230;?\u00bb.<br \/>Que la Sant\u00edsima Virgen nos haga tomar conciencia de nuestra vocaci\u00f3n, que nos conceda un coraz\u00f3n misionero, un coraz\u00f3n cat\u00f3lico.<br \/>\u00abNo me habl\u00e9is de <em>finis terrae<\/em>, nombre de magia que cierre la senda a toda intenci\u00f3n. Hombre es de poca ambici\u00f3n el que sus ansias encierre en palabra tan ruin. Mientras exista un conf\u00edn de tierra sin alabar al que nos vino a salvar, la tierra no tiene fin\u00bb.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos hermanos: Recordamos hoy, en este d\u00eda, en este domingo, la Jornada Mundial por las Misiones. La Iglesia nos invita, por tanto, hoy, una vez m\u00e1s, a la consideraci\u00f3n de la vocaci\u00f3n misionera de la Iglesia Cat\u00f3lica. Vocaci\u00f3n esta que est\u00e1 inscrita en el momento mismo de su instituci\u00f3n: cuando Cristo \u2014despu\u00e9s de pasar toda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11739,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-11738","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-homilias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11738","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11738"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11738\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11743,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11738\/revisions\/11743"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11739"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}