{"id":11678,"date":"2026-09-25T06:46:59","date_gmt":"2026-09-25T04:46:59","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=11678"},"modified":"2026-09-25T06:50:41","modified_gmt":"2026-09-25T04:50:41","slug":"los-panos-y-vestiduras-liturgicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2026\/09\/25\/los-panos-y-vestiduras-liturgicas\/","title":{"rendered":"Los pa\u00f1os y vestiduras lit\u00fargicas"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"11678\" class=\"elementor elementor-11678\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-699f60a elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"699f60a\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b2ff677\" data-id=\"b2ff677\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e055647 elementor-align-center elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"e055647\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/nuestrocarisma.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/13.-LOS-PANOS-Y-VESTIDURAS-LITURGICAS-.pdf\" target=\"_blank\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">Download Pdf<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-729f7c7 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"729f7c7\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a515d52\" data-id=\"a515d52\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-cbe3243 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"cbe3243\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>\u201cLos elementos visibles tienen gran importancia en la liturgia\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> y deben ser tales que lleven a que los participantes adviertan la grandeza del misterio que se realiza<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Por eso, como bien se\u00f1ala un autor, resulta \u201cproblem\u00e1tico descubrir el valor del misterio eucar\u00edstico si la limpieza del altar y de los vasos sagrados deja que desear\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Por este motivo el derecho propio afirma que \u201ces necesaria la <strong>m\u00e1xima pulcritud<\/strong> en todo el ajuar del altar y del celebrante. Los ornamentos deben ser dignos y hermosos\u2026\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. De tal modo deben ser dignos y bellos los ornamentos nos permitan distinguir al sacerdote del pueblo e incluso al celebrante principal de los concelebrantes<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p><p>Varios habr\u00e1n sido testigos del santo enojo que sobreven\u00eda sobre el P. Buela si encontraba un corporal con agujeros (aunque fuese uno y m\u00ednimo), si no estaba limpio el mantel, si el purificador estaba manchado, si las flores al pie del altar estaban marchitas ya hace tiempo, etc. As\u00ed nos iba ense\u00f1ando a que, como dice San Jer\u00f3nimo, \u201chay que tratar los c\u00e1lices sagrados y los pa\u00f1os santos y las dem\u00e1s cosas que pertenecen a la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or con la misma vene\u00adraci\u00f3n que su Cuerpo y su Sangre a causa de la relaci\u00f3n de aquellos con el Cuerpo y la sangre del Se\u00f1or\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p><p>En este sentido el derecho propio refiri\u00e9ndose a los cuidados que hay que tener en la liturgia nos habla del cuidado de los pa\u00f1os lit\u00fargicos de la siguiente manera: \u201cCuiden <strong>los pastores<\/strong> que los pa\u00f1os de la sagrada mesa, especialmente los que reciben las sagradas especies, se conserven <strong>siempre limpios y se laven con frecuencia<\/strong>, conforme a la costumbre tradicional\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. E insiste: \u201cHay que prestar mucha atenci\u00f3n a los dem\u00e1s ministerios lit\u00fargicos [\u2026] as\u00ed como los encargados de preparar las hostias, <strong>lavar los pa\u00f1os lit\u00fargicos<\/strong> y tareas similares\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Porque la comunidad tiene derecho a una celebraci\u00f3n eucar\u00edstica donde siempre el altar, los paramentos y los pa\u00f1os sagrados, seg\u00fan las normas, <strong>resplandezcan por su dignidad, nobleza y limpieza<\/strong><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. Y es responsabilidad del p\u00e1rroco en especial que \u201cla casa de oraci\u00f3n en que se celebra y se guarda la Sagra\u00adda Eucarist\u00eda, y se re\u00fanen los fieles, y en la que se adora para auxilio y solaz de los fieles la presencia del Hijo de Dios, nues\u00adtro Salvador, ofrecido por nosotros en el ara sacrificial, <strong>est\u00e9 limpia y dispuesta<\/strong> para la oraci\u00f3n y para las funciones sagradas\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p><p>Respecto del material para la confecci\u00f3n de los manteles algunos autores recomiendan la tela de <strong>lino<\/strong> \u201cporque recuerdan el limpio lienzo con que Jos\u00e9 de Arimatea sepult\u00f3 el cuerpo del Se\u00f1or: el lino es, por otra parte, s\u00edmbolo de la pureza de cuerpo y alma\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p><p>Acerca del lavado del ajuar que se utiliza para la celebraci\u00f3n de la Santa Misa: \u201cEs laudable que se haga de esta manera: que el agua del primer lavado, hecho a mano, se vierta en un recipiente apropiado de la iglesia o sobre la tierra, en un lugar adecuado. Despu\u00e9s de esto, se puede lavar nuevamente del modo acostumbrado\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>Acerca de las vestiduras sagradas nuestro <em>Directorio de Vida Lit\u00fargica<\/em> haci\u00e9ndose eco de lo que manda la Iglesia se\u00f1ala que \u201cla <strong>diversidad de los colores<\/strong> en las vestiduras sagradas tiene como fin expresar con m\u00e1s eficacia, aun exteriormente, tanto las caracter\u00edsticas de los misterios de la fe que se celebran como el sentido progresivo de la vida cristiana a lo largo del a\u00f1o lit\u00fargico. Tambi\u00e9n la diversidad de ministerios se manifiesta exteriormente, al celebrar la Eucarist\u00eda, en la <strong>diversidad de las vestiduras sagradas<\/strong>. Pero estas vestiduras <strong>deben contribuir al decoro de la misma acci\u00f3n sagrada<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p><p>Cuanto insist\u00eda el P. Buela en que se tuvieran buenas casullas, de una buena tela, con bordados dignos, bellos<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>\u2026 no casullas \u201cproducto de la revoluci\u00f3n industrial\u201d (refiri\u00e9ndose a casullas producidas en masa, toscas, sin ning\u00fan dise\u00f1o que valga la pena, casi con unos mamarrachos estampados), porque \u201cAmor es arte\u201d , dec\u00eda el Dante. Y el Papa Benedicto XVI nos recordaba: \u201cEs necesario que en todo lo que concierne a la Eucarist\u00eda haya <strong>gusto por la belleza<\/strong>. Tambi\u00e9n hay que respetar y cuidar los ornamentos\u2026 para que, dispuestos de modo org\u00e1nico y ordenado entre s\u00ed, fomenten el asombro ante el misterio de Dios, manifiesten la unidad de la fe y refuercen la devoci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p><p>Siempre quiso nuestro Fundador sacrist\u00edas completas aun desde los inicios, con toda clase de ornamentos para las distintas funciones lit\u00fargicas y de todos los colores, es decir, quer\u00eda que hubiese casullas de todos los colores con sus correspondientes estolas, incluso de color rosado (para los domingos de <em>Laetare<\/em> o <em>Gaudete<\/em>) y negra para misa de difuntos; que hubiese albas de varios tama\u00f1os bien planchadas y relucientes, amitos, c\u00edngulos, roquetes, dalm\u00e1ticas, capa pluvial, pa\u00f1o humeral, etc.<\/p><p>Todo lo dicho hasta aqu\u00ed implica una sacrist\u00eda bien organizada, funcional, que se destaque por su pulcritud, con armarios y cajones suficientes para tener todo bien dispuesto y ordenado. No sacrist\u00edas llenas de polvo, de humedad, con insectos en los cajones, con ajuares amarillentos sino todo lo contrario, una sacrist\u00eda casi inmaculada. Pues como dec\u00eda un autor: \u201cla sacrist\u00eda es el s\u00edmbolo de la Virgen: de ella sale el sacerdote, representante de Cristo, revestido con los ornamentos sacerdotales, como del seno de la Virgen sali\u00f3 Jes\u00fas, revestido de nuestro carne\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<\/p><p>En la sacrist\u00eda se han de preparar las vestiduras sagradas del sacerdote, del di\u00e1cono y de los otros ministros:<\/p><p>\u201ca) Para el sacerdote: el alba, la estola y la casulla.<\/p><p>b) Para el di\u00e1cono: el alba, la estola y la dalm\u00e1tica, la cual, sin embargo, puede omitirse por necesidad o por menor grado de solemnidad.<\/p><p>c) Para los otros ministros: albas u otras vestiduras leg\u00edtimamente aprobadas.<\/p><p>Todos los que se revisten con alba, usar\u00e1n c\u00edngulo y amito, a no ser que por la forma del alba no se requieran\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p><p>En el caso de las misas conventuales o de las misas donde hay varios concelebrantes est\u00e1 mandado que \u201clos concelebrantes, en la sacrist\u00eda o en otro lugar apropiado, <strong>se revisten con las vestiduras sagradas<\/strong> que suelen utilizar cuando celebran la Misa individualmente. Pero si hay una justa causa, por ejemplo, un gran n\u00famero de concelebrantes o falta de ornamentos, los concelebrantes, con excepci\u00f3n siempre del celebrante principal, pueden omitir la casulla o planeta, poniendo la estola sobre el alba\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p><p>Dicho sea de paso la <em>Redemptionis Sacramentum<\/em> dice as\u00ed: \u201cSea reprobado el <strong>abuso<\/strong> de que los sagrados ministros realicen la santa Misa, incluso con la participaci\u00f3n de s\u00f3lo un asistente, <strong>sin llevar las vestiduras sagradas<\/strong>, <strong>o con s\u00f3lo la estola<\/strong> sobre la cogulla mon\u00e1stica, o el h\u00e1bito com\u00fan de los religiosos, o la vestidura ordinaria, contra lo prescrito en los libros lit\u00fargicos\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>.<\/p><p>Para culminar citamos aqu\u00ed la palabra de nuestro Fundador quien explicando las Reglas para sentir con la Iglesia de San Ignacio de Loyola decia: \u201cEn la <strong>8\u00aa regla<\/strong>: \u2018Alabar ornamentos y edificios de Iglesias&#8230;\u2019. Hay que saber invertir en las cosas de culto\u2026 \u00a1Bien nos podemos privar nosotros de cosas, pero no podemos privar lo que hace al esplendor del culto!\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Directorio de Vida Lit\u00fargica<\/em>, 54.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Lit\u00fargica<\/em>, 55.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Nuevo Diccionario de Liturgia<\/em>, 401.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Directorio de Vida Lit\u00fargica<\/em>, 96.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Lit\u00fargica<\/em>, 62.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cf. San Jer\u00f3nimo, <em>Epist<\/em>. 114,2 (PL 22,934) citado por Carlos Buela, IVE, <em>Ars Participandi<\/em>, 157, pie de p\u00e1g. 63.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Directorio de Vida Lit\u00fargica<\/em>, 101; <em>op. cit<\/em>. <em>Redemptionis Sacramentum<\/em>, 120.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Directorio de Vida Lit\u00fargica<\/em>, 92.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Directorio de Vida Lit\u00fargica<\/em>, 104.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. <em>Presbyterorum Ordinis<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Card. Isidro Gom\u00e1 y Tom\u00e1s, <em>El valor educativo de la liturgia<\/em>, t. I, 426.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Redemptionis Sacramentum<\/em>, 120.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> 102; <em>op. cit<\/em>. <em>Redemptionis Sacramentum<\/em>, 121.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> \u201cEs conveniente que la belleza y la nobleza de cada una de las vestiduras no se busque en la abundancia de los adornos sobrea\u00f1adidos sino en el material que se emplea y en su forma. Sin embargo, que el ornato presente figuras o im\u00e1genes y s\u00edmbolos que indiquen el uso lit\u00fargico, evitando todo lo que desdiga del uso sagrado\u201d, <em>Instrucci\u00f3n General del Misal Romano<\/em>, 344.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Sacramentum Caritatis<\/em>, 41.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Card. Isidro Gom\u00e1 y Tom\u00e1s, <em>El valor educativo de la liturgia<\/em>, t. I, 392.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Instrucci\u00f3n General del Misal Romano<\/em>, 119. Tambien citado por Carlos Buela, IVE, <em>Ars participandi<\/em>, 314.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Instrucci\u00f3n General del Misal Romano<\/em>, 209.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> 126. Adem\u00e1s: <em>CIC<\/em>, 929: \u201cAl celebrar y administrar la Eucarist\u00eda, los sacerdotes y los di\u00e1conos llevar\u00e1n los ornamentos sagrados prescriptos por las r\u00fabricas\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> VoxVerbi 053, \u201c<em>El<\/em> sensus ecclesiae <em>en las \u2018Reglas para sentir con la Iglesia\u2019 de San Ignacio de Loyola<\/em>\u201d. Conferencia dada por el P. Carlos Buela, IVE, el 9 de noviembre de 1995, en la I\u00aa Jornada sobre \u201c<em>Sensus Ecclesiae<\/em>\u201d.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Download Pdf \u201cLos elementos visibles tienen gran importancia en la liturgia\u201d[1] y deben ser tales que lleven a que los participantes adviertan la grandeza del misterio que se realiza[2]. 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