{"id":11565,"date":"2026-09-04T07:22:48","date_gmt":"2026-09-04T05:22:48","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=11565"},"modified":"2026-09-04T07:31:57","modified_gmt":"2026-09-04T05:31:57","slug":"tres-maneras-de-humildad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2026\/09\/04\/tres-maneras-de-humildad\/","title":{"rendered":"Tres maneras de humildad"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"11565\" class=\"elementor elementor-11565\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Puntos predicados durante un ejercicio espiritual correspondiente a los n\u00fameros [164-168] del libro de los Ejercicios Espirituales<\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Seg\u00fan los p\u00e1rrafos [164-168] del libro de los Ejercicios Espirituales<\/em><\/strong><\/p><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>[Introducci\u00f3n] <\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Para reunir y concentrar en un solo haz cuantos rayos de luz han brillado desde el Principio y Fundamento hasta ahora san Ignacio nos presenta un faro luminoso que nos gu\u00ede y oriente cuando llegue el tiempo de elegir. El faro no es otro que la consideraci\u00f3n que \u00e9l llama \u201ctres maneras de humildad\u201d [164-168] y que es lo que vamos a considerar ahora. El santo quiere que esta consideraci\u00f3n se tenga <span style=\"color: #ff0000;\">\u201cantes de entrar en las elecciones\u201d, \u201cconsiderando a ratos por todo el d\u00eda, y asimismo haciendo los coloquios\u201d<\/span> [164].<\/p><p>La finalidad de esta contemplaci\u00f3n no es otra sino \u201cbuscar y hallar la voluntad divina en la disposici\u00f3n de la vida\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Esta es una meditaci\u00f3n que apunta no s\u00f3lo a la inteligencia o a la voluntad sino a ambas, para fijar bien en el alma cual es el mensaje de la bandera de Jesucristo: la cruz.<\/p><p>A diferencia de las contemplaciones anteriores no se se\u00f1ala hora fija, ni se prescriben todos los pre\u00e1mbulos que son ordinarios en la oraci\u00f3n. Sin embargo, hemos de mantener la oraci\u00f3n preparatoria que es la de siempre:<\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\">[46] Oraci\u00f3n. La oraci\u00f3n preparatoria es pedir gracia a Dios nuestro Se\u00f1or, para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad.<\/span><\/p><p>Y hemos de mantener el primer pre\u00e1mbulo:<\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\">[150] 1\u00ba pre\u00e1mbulo. El primer pre\u00e1mbulo es la historia.<\/span> Que hemos de encontrar entre los n\u00fameros [165] y [167] del libro de los Ejercicios.<\/p><h4><strong>1. Tres maneras de humildad<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>San Ignacio nos presenta tres tipos de humildad, las tres son buenas, pero cada una representa distintos tipos de disposiciones (es decir, cu\u00e1nto dejo a Dios trabajar en mi alma) y, por lo tanto, unas dan m\u00e1s frutos de santidad que otras. Ahora bien, es importante entender que estos frutos de los que estamos hablando no son cosas exteriores, sino que son principalmente interiores. No se trata aqu\u00ed de decir, bueno yo soy monja, si llego a superiora general di mucho fruto; o yo soy superiora local, si llego a superiora provincial di mucho fruto; o si toda mi vida fui s\u00fabdita no di fruto. Ni tampoco pensar que porque uno se la pas\u00f3 de s\u00fabdito toda la vida es re-humilde y si uno tuvo que servir de superior no lo es. Los frutos de la fe no se miden as\u00ed, se miden por el grado de santidad. Entonces se trata aqu\u00ed no s\u00f3lo de darnos cuenta de cuales son mis disposiciones interiores sino de determinarme a mejorar para ordenar mi vida seg\u00fan la voluntad divina. Poniendo nuestra inteligencia y voluntad al servicio de Dios con grande \u00e1nimo y liberalidad, como dec\u00edamos al inicio de estos ejercicios; con \u201cuna grande y muy determinada determinaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> de no querer ninguna otra cosa sino lo que sea m\u00e1s servicio de Dios; cuidando que \u201cel ojo de nuestra intenci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> sea simple, sea recto, que no haya ninguna pasi\u00f3n que desv\u00ede mi elecci\u00f3n. Que yo sea capaz de sacrificar lo que haya que sacrificar, de renunciar a lo que haya que renunciar por la gloria de Dios buscando en todo hacer la voluntad de Dios.<\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\">[165] 1\u00aa humildad. La primera manera de humildad es necessaria para la salud eterna, es a saber, que as\u00ed me baxe y as\u00ed me humille quanto en m\u00ed sea possible, para que en todo obedesca a la ley de Dios nuestro Se\u00f1or, de tal suerte que aunque me hiciesen Se\u00f1or de todas las cosas criadas en este mundo, ni por la propia vida temporal, no sea en deliberar de quebrantar un mandamiento, quier divino, quier humano, que me obligue a peccado mortal.<\/span>\u00a0<\/p><p>Este tipo de humildad dice san Ignacio es necesaria para la salud eterna. Es caracter\u00edstica de aquellos que se alejan por todos los medios del mal. Es decir, no s\u00f3lo del pecado mortal, sino del pecado venial y que luchan contra sus imperfecciones. Por decirlo de alg\u00fan modo, son los que se esfuerzan por disminuir la voluntariedad y el n\u00famero de las imperfecciones cotidianas, de las peque\u00f1as infidelidades a la voluntad de Dios en las que caemos d\u00eda a d\u00eda (dar ejemplos). Es decir, son almas que est\u00e1n preocupadas en corregir, o por combatir eficazmente los propios defectos. Son los que con voluntad de tercer binario han decidido caminar por el camino de la perfecci\u00f3n. \u00a0<\/p><p>Noten ustedes que san Ignacio dice que son los que obedecen en todo la ley de Dios, de tal suerte que aunque los hiciesen Se\u00f1ores de todas las cosas criadas en este mundo y aunque los amenazaran con perder la vida corporal, estos tales tienen hecha la \u201cdecisi\u00f3n formal de no pactar, no transigir, no capitular, no negociar, no conceder, ni hacer componendas con el esp\u00edritu del mundo\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Son los que mientras los dejen est\u00e1n decididos a obrar con fervor todo bien, de cumplir acabadamente su oficio, aun cuando los critiquen, aun cuando mal interpreten sus intenciones, ellos quieren hacer el bien, obrar seg\u00fan la voluntad de Dios porque de lo contrario, entienden que faltar\u00edan a Dios. \u00a0<\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\">[166] 2\u00aa humildad. La 2\u00aa es m\u00e1s perfecta humildad que la primera, es a saber, si yo me hallo en tal puncto que no quiero ni me afecto m\u00e1s a tener riqueza que pobreza, a querer honor que deshonor, a desear vida larga que corta, siendo igual servicio de Dios nuestro Se\u00f1or y salud de mi \u00e1nima; y, con esto, que por todo lo criado ni porque la vida me quitasen, no sea en deliberar de hacer un peccado venial.\u00a0<\/span><\/p><p>Estas son almas que adem\u00e1s de haber dejado el pecado y de corregir sus defectos buscan de practicar de modo generoso las virtudes del anonadamiento, a saber: \u201chumildad, justicia, sacrificio, pobreza, dolor, obediencia, amor misericordioso\u2026, en una palabra, tomar la cruz\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p><p>Estos tales se han empleado concienzudamente en abrazar la pobreza espiritual, se han determinado de veras en sujetarse a la voluntad divina, y \u201cviven como si no hubiese en este mundo m\u00e1s que Dios y ella (el alma)\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. De modo tal que ni \u201cpor todo lo criado ni porque la vida le quitasen\u201d consentir\u00edan en la m\u00e1s m\u00ednima infidelidad u ofensa a Dios.<\/p><p>Nuestras <em>Constituciones<\/em> los describen diciendo que son los que tienen \u201crectitud y severidad, para s\u00f3lo obrar buscando agradar a Dios, junto con la benignidad y la mansedumbre, a fin de que todos adviertan que obra movido por la caridad; asimismo, brilla en estos, la magnanimidad y la fortaleza, para empezar obras grandes en servicio de Dios y perseverar hasta el fin en su realizaci\u00f3n, sufriendo las flaquezas de muchos, sin desfallecer por halagos o amenazas y manteni\u00e9ndose por encima de los vaivenes de fortuna o de fracaso, <em>teniendo el alma dispuesta a recibir la muerte, si fuese preciso, por el bien del Instituto al servicio de Jesucristo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\">[167] 3\u00aa humildad. La 3\u00aa es humildad perfect\u00edssima, es a saber, quando incluyendo la primera y segunda, siendo igual alabanza y gloria de la divina majestad, por imitar y parescer m\u00e1s actualmente a Christo nuestro Se\u00f1or, quiero y elijo m\u00e1s pobreza con Christo pobre que riqueza, oprobrios con Christo lleno dellos que honores, y desear m\u00e1s de ser estimado por vano y loco por Christo que primero fue tenido por tal, que por sabio ni prudente en este mundo.<\/span><\/p><p>Este grado de humildad es perfect\u00edsima. En el decir de san Juan de la Cruz es \u201cla suma humildad\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, que es precisamente \u201cquedar resuelto en nada\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>, lo cual \u00e9l identifica con la \u201clibertad de esp\u00edritu\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p><p>Esta es la monja que predica el evangelio sin muchas palabras, que cuando habla del sufrimiento sabe lo que es sufrir; que cuando habla de la renuncia, sabe lo que es renunciar; que cuando habla del martirio, sabe lo que es el martirio; y cuando habla de amor a Dios \u2212dichosa ella\u2212 sabe lo que es el amor. Este grado de humildad hace de la persona, una persona coherente entre lo que predica y lo que hace. Estos son los que de verdad cumplen aquella exhortaci\u00f3n de san Juan Pablo II que el derecho propio no duda en hacer suya y que dice: \u201c<em>Demostrad <\/em>con la <em>profundidad de vuestras convicciones<\/em> y con la <em>coherencia de vuestro obrar<\/em> que Jesucristo nos es contempor\u00e1neo\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p><p>Ya ven como no se trata de tener s\u00f3lo profundas convicciones o de s\u00f3lo realizar obras exteriores, ambas cosas van unidas y son una demostraci\u00f3n de la fe y de la caridad que los anima. Los due\u00f1os de este tercer grado de humildad son los que se disponen para lo m\u00e1s perfecto, porque han quitado de s\u00ed \u201ctotalmente lo que repugna y no conforma con la voluntad divina\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. Pero no s\u00f3lo eso, sino que aun quieren y eligen la pobreza, los oprobios, y hasta el hacerse \u201clocos por Cristo\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. A estos que tienen este tercer grado de humildad \u201clos llevar\u00e1n de aqu\u00ed para all\u00e1, se reir\u00e1n de ellos y los tendr\u00e1n por torpes, atrasados y, aun, d\u00e9biles mentales; sin embargo, ellos sabr\u00e1n bendecir a los que los maldicen y se reir\u00e1n junto con los que se r\u00eden y burlan de ellos como ni\u00f1os que no comprenden, y aun cuando se les golpee, persiga y martirice, ellos dar\u00e1n gracias a Dios que los encontr\u00f3 dignos\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>. Es decir, no se conforman con la santidad alcanzada, con hacer el bien, sino que tienen deseos de una mayor santidad, de una santidad heroica. Buscan siempre lo m\u00e1s perfecto, son los que hacen de verdad \u201coblaci\u00f3n de mayor estima\u201d. Son \u201clos incondicionales de Dios\u201d, incondicionales en la entrega, en sacrificar lo que sea, en servir en lo que sea a Dios y como Dios quiera.<\/p><p>Un sacerdote jesuita, irland\u00e9s, escrib\u00eda durante sus ejercicios espirituales, algo que me parece se puede aplicar muy bien tambi\u00e9n a las religiosas. Dice as\u00ed: \u201cDios quiere que no me contente con la vida de religioso mediano, quiere que me haga guerra incesante a m\u00ed, a mis pasiones, inclinaciones, malos h\u00e1bitos, que sujete y quebrante mi voluntad, que la mortifique en todas las cosas. Para esto tengo que esforzarme en cercenar de mi vida toda comodidad, escoger lo duro, ir contra mi natural inclinaci\u00f3n y renunciar a mi vida de gusto propio que hasta aqu\u00ed he llevado. El motivo para hacerlo es el inmenso, profundo y verdadero amor del coraz\u00f3n de Jes\u00fas para conmigo. \u00bfPodr\u00e9 hacer esto cinco, diez, veinte a\u00f1os? \u00bfPodr\u00e9 llevar vida crucificada tan larga? Jes\u00fas no me pide sino que lo haga por este d\u00eda que pasa tan r\u00e1pidamente y con \u00e9l el recuerdo del peque\u00f1o sufrimiento y mortificaci\u00f3n sufrida. Una vez pasada se acab\u00f3. Pero la recompensa es eterna\u201d. Esta y no otra es la humildad que se pide de nosotros, es la humildad propia de la verdadera misionera de la Familia Religiosa del Verbo Encarnado; porque es s\u00f3lida, porque se mantiene inmutable antes los vaivenes de fortuna o de fracaso; porque busca hacer en todo la voluntad de Dios ya en las circunstancias m\u00e1s adversas ya en las m\u00e1s favorables.<\/p><h4><strong>2. Tercer manera de humildad<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Esta virtud de la humildad si bien es esencial para todo cristiano, es de capital importancia para las religiosas. Yo dir\u00eda que es <strong>inherente<\/strong> a la condici\u00f3n de religiosas. Al punto que no se puede ser religiosa y no ser humilde. Porque las religiosas han consagrado su vida a servir a Dios y al pr\u00f3jimo. Si no sirven, entonces hay gran contradicci\u00f3n entre lo que se creen que son y lo que son en realidad. Ser altanera, buscar figurar, no servir a los dem\u00e1s (y por supuesto que para esto buscan mil pretextos), promocionarse entre los dem\u00e1s haciendo alarde de TODO lo que hacen \u2013al punto que parecen no haber le\u00eddo esa frase del evangelio que dice: <em>que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu mano derecha<\/em>\u2013, querer tener la \u00faltima palabra en todo, jam\u00e1s consultar, el \u201cmandar con imperio\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>, dice san Juan de la Cruz (quiere decir con soberbia, con prepotencia) y miles de ejemplos m\u00e1s que podr\u00edamos citar, nos alejan o al menos ponen en gran peligro la humildad que <em>nos<\/em> debe caracterizar y que <em>las<\/em> debe caracterizar a ustedes especialmente.<\/p><p>Una carmelita, Ana de Jes\u00fas Lobera, que fue dirigida de san Juan de la Cruz da testimonio de la humildad del santo. Es un ejemplo cortito, pero que puede servir para ejemplificar lo que venimos diciendo. Dice la monja carmelita: \u201cRecuerdo tambi\u00e9n que una vez, estando \u00e9l presente, yo comenc\u00e9 a alabarle delante de algunas personas de categor\u00eda, y empec\u00e9 a decir que hab\u00eda sido prior o suprior de cierto convento y \u00e9l, \u2018trajo a consecuencia con mayor sal [con mayor \u00e9nfasis], que all\u00ed mismo hab\u00eda sido cocinero. Como huyendo de la vanagloria y humill\u00e1ndose\u2019\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. \u00bfSe entiende por d\u00f3nde va la cosa? No hay que cre\u00e9rsela. \u201cLos que tienen en la comunidad responsabilidades tienen que huir de la tentaci\u00f3n de considerarse \u2018grandes\u2019 y de hacer sentir su autoridad\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. \u201cHumilde es el que se esconde en su propia nada y se sabe dejar a Dios\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>, as\u00ed define categ\u00f3ricamente el santo a la persona humilde. Para tener en cuenta.<\/p><p>Por otra parte, noten Ustedes que la expresi\u00f3n \u201ctercer manera de humildad\u201d aparece expl\u00edcitamente \u00a0en tres de los cuatro libros escritos para Ustedes y ochenta veces aparece la palabra \u201chumildad\u201d en esas mismas obras. Si tenemos en cuenta el derecho propio, solo en las <em>Constituciones<\/em> y <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> aparecen las palabras humildad\/humilde unas treinta y cinco veces. \u00a0\u00bfQu\u00e9 creen Ustedes? \u00bfSer\u00e1 o no ser\u00e1 importante este tema de la humildad?<\/p><p>\u201cEl tercer grado de humildad, es el ponerse <em>realmente<\/em> en marcha para alcanzar la perfecci\u00f3n, eso es abrazarse a la Cruz: \u00abNada, nada, nada, nada, nada. Y en el Monte nada\u00bb, para llegar al Sumo Bien, que es Dios\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. F\u00edjense Ustedes que el padre dice <em>ponerse realmente en marcha<\/em>, no ut\u00f3picamente, no cuando haga los votos perpetuos, no cuando cumpla 50 a\u00f1os de votos perpetuos, sino aqu\u00ed y ahora: realmente; a pesar de mis crisis, a pesar de mis dramas espirituales, a pesar de lo que sea\u2026 Es un determinarse aqu\u00ed y ahora, en estos ejercicios, no en el del a\u00f1o que viene, no cuando me toque un director espiritual mejor, o cuando me manden a otro destino. Sino aqu\u00ed y ahora, como soy, como sea el estado de mi alma, ponerme en marcha. Y el primer paso es simplemente ser humilde. Conocer y reconocer nuestra miseria. Y disponerse a renunciar a esas cosas, a esos modos, a esos lugares que me hacen sentir tan c\u00f3moda; a esas personas que me hacen sentir querida, valorada, que me consultan; a esos gustos, a esos oficios que me dan tanta seguridad; a esos defectos a los que tanto me aferro y que tantas veces me detienen, me alejan, o me distraen de la cima a la que debo llegar. Significa tambi\u00e9n seguir haciendo el bien, aunque los dem\u00e1s me envidien, me critiquen, tenga ganas o no tenga ganas; sin entristecerme porque los dem\u00e1s me hagan un poco a un lado, sin emplearme en el ingrato oficio de llevar la cuenta de cu\u00e1nto hago yo y cu\u00e1nto hacen los dem\u00e1s\u2026 abrazarse a la cruz, saberse dejar a Dios.<\/p><p>Ahora, yo quiero que se entienda bien, que la negaci\u00f3n a la que nos invita san Juan de la Cruz en sus obras y Cristo, por sobre todo, en su evangelio, no es un negarse por negarse, no consiste en programar una vida de mortificaci\u00f3n \u2013como si se tratara de hacer un fixture de la penitencia que van a hacer cada d\u00eda\u2013 sino de optar de forma total (<strong>radical<\/strong>) por Jesucristo. \u00bfSe entiende?<\/p><p>Supongo que ya a estas alturas se habr\u00e1n dado cuenta, pero lo menciono igual: Escalar esa cima, llegar a la suma humildad es cosa de tiempo y esfuerzo, como lo es adquirir cualquier virtud o h\u00e1bito. El modo concreto de proceder \u2013avisa el Santo\u2013 es asumir la nada del propio ser frente a Dios<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>, es decir, \u201cno s\u00f3lo el tener sus propias cosas en nada, mas con muy poca satisfacci\u00f3n de s\u00ed\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>. Brota de ah\u00ed el sincero deseo de ser ense\u00f1ados y guiados por los dem\u00e1s<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. Y dice adem\u00e1s que es se\u00f1al cierta de verdadera humildad el aceptar las propias limitaciones e imperfecciones. Las almas humildes \u201cen las imperfecciones que se ven caer, con humildad se sufren, y con blandura de esp\u00edritu y temor amoroso de Dios\u201d esperan en \u00e9l<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. Son las que tienen a los dem\u00e1s por mejores y no se creen \u2018algo\u2019 por las cosas que hacen o que les encargan que hagan o por los logros acad\u00e9micos que tuvieron, porque como son humildes saben lo mucho que Dios se merece y lo poco que es cuanto hacen por \u00e9l. Las almas humildes no se creen maestras de nadie, porque nunca piensan que aciertan en nada, entonces piden consejo, piden ayuda, se dejan ense\u00f1ar, consultan\u2026 Tampoco se andan fijando en si los dem\u00e1s hacen o no hacen como llevando la cuenta de lo que la otra hace y de lo que hace ella. La que es humilde tampoco se desespera por un maltrato, por la falta de estima de las otras hermanas o de las superioras, no se le viene el mundo abajo si sufre alguna injusticia si recibe alguna injuria\u2026 \u00a0\u00a0<\/p><p>Ahora la que no es humilde, dice el santo de Fontiveros, querr\u00eda \u201cense\u00f1arlo todo, y aun cuando parece les ense\u00f1an algo, ellas mismas toman la palabra de la boca como que ya se lo saben\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>, no s\u00e9 si alguna vez se encontraron con alguien as\u00ed. \u201cTambi\u00e9n algunas de \u00e9stas, sigue diciendo el santo, tienen en poco sus faltas, y otras veces se entristecen demasiado de verse caer en ellas, pensando que ya hab\u00edan de ser santas, y se enojan contra s\u00ed mismas con impaciencia, lo cual es otra imperfecci\u00f3n\u201d. \u201cA veces tambi\u00e9n, cuando sus maestros espirituales no les aprueban su esp\u00edritu y modo de proceder (porque tienen gana que estimen y alaben sus cosas), juzgan que no las entienden, o que ellos no son espirituales, pues no aprueban ni condescienden con ello. Y as\u00ed, luego desean y procuran tratar con otro que cuadre con su gusto\u201d. \u201cEn general son enemigas de alabar a otros y amigas de que las alaben, y a veces hasta lo pretenden\u201d. Todo esto lo trata el Santo en el primer libro de la <em>Noche oscura<\/em>. De aqu\u00ed que san Juan de la Cruz diga que \u201cquien de s\u00ed propio se f\u00eda, peor es que el demonio\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/p><p>La verdadera humildad est\u00e1 \u00edntimamente vinculada al propio conocimiento y tiene su expresi\u00f3n concreta en la desnudez espiritual, que lleva derechamente al ejercicio de la caridad<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>.<\/p><p>A prop\u00f3sito de esto, el P. Segundo Llorente, jesuita, misionero en Alaska, en unas platicas que les daba a las monjas carmelitas acerca de este \u201cponerse realmente en marcha\u201d (o pr\u00e1ctica concreta de la desnudez espiritual) les decia que \u201ccuando no sepan de qu\u00e9 confesarse, est\u00e9n seguras de que ustedes faltan a lo siguiente\u201d, son cuatro cosas, presten atenci\u00f3n:<\/p><p><strong>1\u00aa.<\/strong> \u00abDe contentarse pr\u00e1cticamente con una median\u00eda en la vida espiritual\u00bb, es decir, no apuntar m\u00e1s alto, no aspirar a m\u00e1s, no querer se\u00f1alarme m\u00e1s en el servicio de Dios, no amar a Dios con todas las fuerzas que debo, no sobrenaturalizar todo lo que hago como debiera hacerlo&#8230; y no hacer todo eso supone contentarse con una median\u00eda en la vida espiritual, \u00bfestamos?<\/p><p><strong>2\u00aa.<\/strong> \u00abDe irreverencias internas en el trato con Dios\u00bb. Ah\u00ed caen todas, \u00bfverdad? Porque si realmente nos di\u00e9semos cuenta, as\u00ed, cuenta completa de con qui\u00e9n tratamos en la Santa Misa o en la comuni\u00f3n y esas cosas&#8230; pues estar\u00edamos as\u00ed\u2026 como temblando de emoci\u00f3n, en un estado as\u00ed de ternura temblorosa ante Dios&#8230; y al contrario de eso, lo damos por supuesto y vamos bostezando a comulgar&#8230; Bueno, bostezando no, pero vamos despreocupados, pensando en Fulano o Mengano, o pensando en yo qu\u00e9 s\u00e9, en vez de pensar lo que debemos pensar, de manera que a eso se llama irreverencia interna; externamente estamos muy modositos, muy reguapitos&#8230; internamente andamos por los Cerros de \u00dabeda, \u00bfverdad? Ya tienen dos acusaciones.<\/p><p><strong>3\u00aa.<\/strong> \u00abFaltar al silencio interno\u00bb. \u00bfSaben lo que es faltar al silencio interno? Faltamos al silencio interno cuando tenemos: pensamientos fr\u00edvolos, pensamientos tontos, pensamientos vanos, pensamientos del pasado, pensamientos de cuando fuimos a la escuela, de aquella vez que nos ca\u00edmos en el r\u00edo, de aquella vez cuando salimos a bailar&#8230;, y por falta de silencio interno Dios nuestro Se\u00f1or no nos habla como quisiera hablarnos, porque nos encuentra ocupados&#8230; Quiere hablarnos, pero estamos ocupados. \u00bfEn qu\u00e9 estamos ocupados? Pues en esos pensamientos.\u201d<\/p><p>El silencio no es un tema menor, el derecho propio le da mucha importancia a esto. Y aqu\u00ed viene lo interesante, presten atenci\u00f3n:<\/p><p><strong>4\u00aa.<\/strong> \u00abPreocuparme in\u00fatilmente en cosas que ni me van ni me vienen\u00bb. Porque no est\u00e1n muertas todav\u00eda&#8230; \u00bfEst\u00e1n muertas ya? Todav\u00eda no se han muerto, \u00bfeh?&#8230; Para morir, 1\u00ba quererlo, hay que quererlo&#8230; 2\u00ba Se va uno a la iglesia&#8230; y empieza a morir a todo. Mueren:<\/p><ul><li>a la <em>patria<\/em>, porque si la mandan a Alaska, o la mandan Tanzania o a Canad\u00e1, usted est\u00e1 dispuesta a dejar Italia, \u00bfverdad? Pues usted muere a la patria. Y a las que ya han estado mucho tiempo en este o en otro pa\u00eds tambi\u00e9n le podemos decir: \u2018esta dispuesta a dejar su pa\u00eds de misi\u00f3n, \u00bfverdad?\u2019<\/li><li>mueren a la <em>lengua<\/em>. [Varias aqu\u00ed ya murieron hace rato a la propia lengua] Si la mandan al extranjero tienen que aprender otra lengua. \u00bfEst\u00e1 dispuesta usted a aprender otra lengua? \u00bfEl japon\u00e9s o el \u00e1rabe o el ingl\u00e9s o algo as\u00ed? \u00bfEst\u00e1 dispuesta a sacrificar el espa\u00f1ol?&#8230; Cada muerte de \u00e9stas es un golpe formidable en la cabeza del ego\u00edsmo, \u00bfeh?&#8230;<\/li><li>mueren a la <em>familia<\/em>, quiere decir que hay que estar completamente desapegada. La familia hay que quererla mucho \u00bfeh?, pero hay que dejarla, \u00bfestamos? Algunas tienen p\u00e1nico de ir a un lugar alejado de misi\u00f3n porque van a estar lejos de la familia \u00bfQu\u00e9 clase de misionera es esa?<\/li><li>despu\u00e9s mueren a la <em>voluntad propia<\/em>. \u00a1Hombre!, eso es facil\u00edsimo, dice el P. Llorente, y en un par de l\u00edneas pone en pr\u00e1ctica la doctrina sanjuanista acerca de la humildad que acabamos de mencionar. Dice as\u00ed: \u201cMiren, no tienen que hacer m\u00e1s que lo siguiente: nunca hagan nada porque les gusta, nunca dejen de hacer nada porque les disgusta. H\u00e1ganlo porque \u00e9sa es la voluntad del Padre Dios, todo lo que hacen lo hacen para agradar a Dios, y con eso ya no tienen voluntad propia. Bueno, \u00bfqu\u00e9 cosas quiere Dios?&#8230; Quiere todas las cosas que manda la Regla, eso lo quiere Dios; las virtudes, la pr\u00e1ctica de las virtudes, eso lo quiere Dios; el silencio, la uni\u00f3n con Dios. \u00bfQu\u00e9 es lo que quiere Dios?&#8230; Pues al alma le sale una especie de radar para ver, aunque haya una bruma espes\u00edsima a una distancia enorme, aunque sea noche oscur\u00edsima, con el cual ve venir los cielos de lejos, ve venir a mil kil\u00f3metros ya lo que ofende a Dios y lo que le agrada a Dios&#8230; \u00bfeh? Usted hace las cosas <em>para agradar a Dios<\/em>. Todo lo que hace lo hace porque Dios lo quiere, se acuesta porque Dios lo quiere, come porque Dios lo quiere. Ustedes hacen todo para gloria de Dios, y cuando les llegue la muerte, dicen: yo me muero porque Dios lo quiere&#8230; vivo porque Dios quiere que viva&#8230; y si usted se pone enferma, dice: porque Dios lo quiere, as\u00ed&#8230; Y cuando lo sobrenaturalicen todo, cuando hagan todo, como lo han hecho por la gloria de Dios, han muerto ustedes a su propia voluntad&#8230; No es imposible, \u00bfverdad? Pues manos a la obra&#8230;<\/li><li>luego mueren a la <em>compa\u00f1\u00eda<\/em>. Ustedes est\u00e1n aqu\u00ed con las que Dios les trae, no con las que ustedes quisieron tener. Pero hay veces en que les toco una superiora que les es favorable o una hermana que es verdaderamente como su hermana o un capell\u00e1n o director espiritual o p\u00e1rroco que es verdaderamente un padre para Usted o con el que trabaja muy bien, ahora, si Dios la aleja de esas personas, pues bien, a morir al consuelo de la buena compa\u00f1\u00eda tambi\u00e9n.<\/li><li>mueren a los <em>consuelos espirituales<\/em>. Ustedes se agarran a los consuelos que Dios les d\u00e9. A las l\u00e1grimas que les d\u00e9, ag\u00e1rrense bien a ellas y si Dios se las quita, si Dios quiere que usted pase por esas purificaciones, noches del sentido y noche del esp\u00edritu, no se quejen, \u00bfeh? Y d\u00edganle al Se\u00f1or: Se\u00f1or si t\u00fa a m\u00ed me reprendes, t\u00fa me est\u00e1s queriendo&#8230; Mientras m\u00e1s \u00e1rida y seca estoy, m\u00e1s me quieres t\u00fa. As\u00ed, con eso, pues ya se pasa mejor la aridez&#8230; Cuando el demonio las persuada a ustedes de que ustedes est\u00e1n ya condenadas, que \u00e9sas son las pruebas de la purificaci\u00f3n del esp\u00edritu, d\u00edganle al Se\u00f1or: aqu\u00ed Satan\u00e1s no hace m\u00e1s que decirme que yo estoy condenada, pero yo no se lo creo&#8230; Se lo dicen a \u00e9l, \u00bfeh? Y as\u00ed con eso ya est\u00e1n ustedes despojadas de todo y muertas a todo&#8230;<\/li><li>Ah, \u00a1claro! Hay a la <em>fama<\/em>, tienen que morir a la fama. A usted lo mismo le da ser abadesa que ser cocinera, \u00bfverdad? Lo mismo le da un oficio que otro, \u00bfverdad?&#8230; \u00bfTodav\u00eda no est\u00e1n muertas a los oficios?&#8230; la fama, las ocupaciones, las compa\u00f1eras, la voluntad propia, la lengua, la patria, la familia y los consuelos espirituales&#8230; a todo eso hay que morir. Y cuando hayan muerto a esto, ya est\u00e1n muertas. Y luego despu\u00e9s se levantan muertas y echan a andar muertas. \u00bfSe entiende?&#8230; Hasta que a los tres o cuatro d\u00edas resucitan&#8230; y una vez que resuciten&#8230; \u00a1a morirse otra vez! \u00bfSaben ustedes cu\u00e1ntas veces hay que morir y resucitar? \u00a1Setenta veces siete!&#8230; Y si las agarra la muerte muriendo y resucitando, muriendo y resucitando, son ustedes como el Se\u00f1or, que iba camino del Calvario, que es la muerte, y all\u00ed: <em>Venid, benditos de mi Padre<\/em>&#8230; Y ya est\u00e1&#8230;<\/li><\/ul><p>Dice San Juan de la Cruz \u2013sigue diciendo el P. Llorente\u2013 que las almas as\u00ed, Dios las tira con tal fuerza y las almas tiran con tal fuerza de Dios, que las carnes ya no pueden sujetar al alma y el alma sale, y eso es morir de amor&#8230; Y esas almas ya no pasan por el purgatorio, porque ya est\u00e1n purificadas de amor de Dios. Y no pasan por el juicio, porque ya est\u00e1n juzgadas de antemano y aprobadas. Bueno, pues a m\u00ed eso me dio mucha luz&#8230; Cuando me veo en alg\u00fan apuro o viene alg\u00fan contratiempo o un desplante o algo, digo: Bueno, \u00bfy a m\u00ed qu\u00e9 me importa todo eso, si yo voy a morir de amor?&#8230; \u00bfA m\u00ed qu\u00e9 m\u00e1s me da&#8230; que me ahogue, o que muera en el hospital, o que muera en la cama, que nieve, que haga fr\u00edo, que pierda el tren, que no lo pierda, a m\u00ed qu\u00e9 m\u00e1s me da, si tengo que morir de amor? \u00a1A m\u00ed que m\u00e1s me da! Puede que a lo mejor les ayude a ustedes\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<\/p><p><strong>[<\/strong><strong>Peroratio]<\/strong><\/p><p>Por eso ahora cuando vayan a la meditaci\u00f3n, cada una piense, que es a lo que tienen que morir para ser m\u00e1s humildes. Y dec\u00eddanse o renueven la decisi\u00f3n de vivir seg\u00fan el tercer binario y seg\u00fan la tercer manera de humildad. Pidan a Dios y a la Virgen grandes deseos de oprobios y menosprecios para m\u00e1s imitar a Jes\u00fas! Digan con la Beata Mar\u00eda de Jes\u00fas Crucificado:<\/p><p>\u201cSi tus penas no pruebo, oh, Jes\u00fas m\u00edo,<\/p><p>vivo triste y apenada.<\/p><p>Hi\u00e9reme, pues que el alma ya te he dado.<\/p><p>Y si este bien me hicieres, mi Dios,<\/p><p>claro ver\u00e9 que bien me quieres\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.<\/p><p><strong>[<\/strong><strong>Coloquios]<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/p><p>En este caso san Ignacio recomienda con singular \u00e9nfasis en la nota [168]:<\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\">[168] Nota. Ass\u00ed para quien desea alcanzar esta tercera humildad, mucho aprovecha hacer los tres coloquios de los binarios ya dichos, pidiendo que el Se\u00f1or nuestro le quiera elegir en esta tercera mayor y mejor humildad, para m\u00e1s le imitar y servir, si igual o mayor servicio y alabanza fuere a la su divina majestad.<\/span><\/p><p>Que son los que se hallan en el [147] del libro de los Ejercicios.<\/p><p><strong>[<\/strong><strong>Examen de la meditaci\u00f3n]<\/strong><\/p><p>No hemos de omitir hacer el examen de la meditaci\u00f3n por espacio de quince minutos como recomienda el santo jesuita.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> P. Casanovas, <em>Comentario y explanaci\u00f3n de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola<\/em>, Parte II, 5, p. 221.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Santa Teresa de Jes\u00fas, <em>Camino de Perfecci\u00f3n<\/em>, 335, 2. Citado en el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 42.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> [169].<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 118.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Monte de Perfecci\u00f3n<\/em>, Obras Completas, Ed. BAC, Madrid 1982, 74. Citado en <em>Constituciones<\/em>, 68.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 113.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 7, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. <em>Subida al Monte <\/em>y<em> Noche oscura. <\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Discurso del Papa a los j\u00f3venes de Brescia<\/em>; OR (03\/10\/1982), 14. Citado en el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 115.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 1, cap. 5, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 181.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>San Juan de la Cruz <\/em><em>\u2013<\/em><em> La biograf\u00eda<\/em>, cap. 36, p. 460.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>San Juan de la Cruz <\/em><em>\u2013<\/em><em> La biograf\u00eda<\/em>, cap. 21, p. 291.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Servidoras I<\/em>, Parte II, cap. 2,2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> San Juan de la Cruz,<em> Dichos de luz y amor<\/em>, 137.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Servidoras III<\/em>, cap. 1,3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro II, Cap. 4<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Noche oscura,<\/em> Libro I, Cap. 2,6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Ibidem<\/em>,8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro I, cap. 2,7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Avisos a un religioso<\/em>, 5,8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro III, cap. 23,1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Cf. Segundo Llorente, S.J., <em>Cartas desde Alaska<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Bernardo Maria de San Jose, C.D., La florecilla \u00e1rabe (Vitoria), p. 74.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puntos predicados durante un ejercicio espiritual correspondiente a los n\u00fameros [164-168] del libro de los Ejercicios Espirituales \u00a0 Seg\u00fan los p\u00e1rrafos [164-168] del libro de los Ejercicios Espirituales \u00a0 [Introducci\u00f3n] \u00a0 Para reunir y concentrar en un solo haz cuantos rayos de luz han brillado desde el Principio y Fundamento hasta ahora san Ignacio nos 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