{"id":11430,"date":"2026-08-21T06:56:21","date_gmt":"2026-08-21T04:56:21","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=11430"},"modified":"2026-08-21T07:01:16","modified_gmt":"2026-08-21T05:01:16","slug":"pan-y-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2026\/08\/21\/pan-y-trabajo\/","title":{"rendered":"Pan y trabajo"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"11430\" class=\"elementor elementor-11430\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4><strong><em>Homil\u00eda predicada por el R.P. Carlos M. Buela en la fiesta patronal de la Capilla San Cayetano, en calle Rawson, de la Parroquia Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores, el d\u00eda 7 de agosto de 1995, ante alrededor de 4.000 feligreses<\/em>.<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Presidir esta Misa en honor de nuestro santo patrono San Cayetano, me hace recordar que, hace unos a\u00f1os, yo mismo le ped\u00ed a Monse\u00f1or Le\u00f3n Kruk, el Obispo anterior, que aqu\u00ed pudi\u00e9semos tener una capilla en honor de San Cayetano, para que los devotos de \u00e9l, aquellos que conf\u00edan en su intercesi\u00f3n, tuviesen un lugar donde pedir, sobre todo, por pan y por trabajo; un lugar aqu\u00ed, en esta ciudad de San Rafael, donde pudiesen acudir a pedir su ayuda, su intercesi\u00f3n.<\/p><p>Algunos podr\u00e1n pensar: \u201cPadre, \u00a1qu\u00e9 contento que estar\u00e1 hoy con tanta gente!\u201d Sin embargo, mi coraz\u00f3n est\u00e1 triste, porque tanta gente \u2014mucha m\u00e1s de la que nunca hemos tenido ac\u00e1\u2014 est\u00e1 indicando que nuestro pueblo est\u00e1 pasando por necesidad. Yo vengo de una familia de trabajadores; soy hijo y nieto de ferroviarios -ferroviarios maquinistas-; incluso, un t\u00edo abuelo m\u00edo, Don Manuel Carvallo, fue uno de los fundadores de uno de los primeros sindicatos en nuestro pa\u00eds, el sindicato de \u201cLa Fraternidad\u201d. Y, entonces, s\u00e9 lo que significa en nuestras familias el pan. Pero, por sobre todas las cosas, conozco lo que significa en nuestras familias el trabajo, porque puede faltar el pan, pero eso se arregla como nos arregl\u00e1bamos en nuestra \u00e9poca. Ustedes recordar\u00e1n: \u00a1tomando a la noche caf\u00e9 con leche y, al mediod\u00eda, a veces una sopita! Pero cuando a un hombre le falta el trabajo, parece que no tiene ni manos ni tiene pies, porque es \u00e9l quien tiene que proveer para la familia.<\/p><p>Muchas veces, m\u00e1s que la preocupaci\u00f3n de no tener trabajo ahora, es tener la \u00a0sospecha de que m\u00e1s adelante no se va a conseguir tampoco trabajo. Por eso es que el coraz\u00f3n m\u00edo est\u00e1 lleno de tristeza, porque hoy d\u00eda falta el trabajo. Claro que no a todos, pero s\u00ed a muchos. \u00a1Pensar que durante a\u00f1os hemos escuchado decir que el trabajo es el deber de todo hombre! Porque siempre ha habido holgazanes, siempre ha habido hombres que no les gustaba poner el hombro, siempre ha habido vagos&#8230; Y resulta que el trabajo es un deber para el hombre porque Nuestro Se\u00f1or, cuando nuestros primeros padres faltaron contra \u00c9l, les dijo: \u201c<em>Comer\u00e1s el pan con el sudor de tu frente<\/em>\u201d (G\u00e9n. 3,19). El sudor de la frente es producido en el hombre por el trabajo.<\/p><p>Necesariamente hay que trabajar; es un deber del hombre, es una obligaci\u00f3n del hombre. Pero tambi\u00e9n es un derecho, es decir, el hombre tiene derecho a encontrar, en el esfuerzo diario, el sustento para su vida; y no solamente para su vida, sino para la vida de su familia, para la educaci\u00f3n de los hijos, para el leg\u00edtimo descanso, y para el leg\u00edtimo descansar despu\u00e9s del trabajo, cuando llegue a la vejez. No es un regalo que se le hace al hombre: el poder trabajar es un derecho inalienable de cada hombre y cada mujer.<\/p><p>Lamentablemente hoy d\u00eda, no solamente en nuestra patria sino en muchos pa\u00edses del mundo, est\u00e1 produci\u00e9ndose ese fen\u00f3meno del desempleo; no solamente en Am\u00e9rica, en Europa y ni que decir en \u00c1frica y en Asia. \u00a1Fen\u00f3meno tremendo que conlleva muchas consecuencias nocivas y nefastas! Muchas veces es consecuencia de m\u00faltiples factores: factores de tipo cultural, tipo pol\u00edtico, tipo social, tipo laboral.<\/p><p>\u00a1Desgraciado fen\u00f3meno que est\u00e1 asolando en estos momentos nuestra patria! Que este fen\u00f3meno ocurra en muchas partes del mundo no quiere decir que no tenemos por qu\u00e9 trabajar, esforzarnos, utilizar estos dones que Dios nos ha dado de inteligencia y voluntad para revertir ese proceso.<\/p><p>La Iglesia, y yo en su nombre, no tenemos soluciones t\u00e9cnicas. La Iglesia tiene otra misi\u00f3n en el mundo: es la misi\u00f3n de trabajar por salvar las almas, por indicarle al hombre cu\u00e1l es el camino que tiene para la vida eterna. En esa misi\u00f3n la Iglesia tiene el deber y la obligaci\u00f3n de se\u00f1alar cu\u00e1les deben ser las relaciones de justicia para los hombres y debe constituirse, sin demagogias, en la voz de los que no tienen voz. Por eso es que, en la medida de nuestras fuerzas y seg\u00fan nuestras capacidades, llamamos a la conciencia de aquellos que pueden y deben dar trabajo. Llamamos a la conciencia de aquellos que son los que establecen las grandes pol\u00edticas, para que no se olviden del ser humano&#8230;, \u00a1porque de nada vale tener en el tesoro del Banco Central millones de d\u00f3lares o de lingotes de oro, si resulta que nuestra familia no tiene pan en sus mesas o nuestros hombres y mujeres no tienen trabajo para realizar! \u00a1De nada sirve un pa\u00eds rico y un pueblo pobre!<\/p><p>La doctrina social de la Iglesia indica con toda claridad que absolutamente todo \u2014la econom\u00eda, la pol\u00edtica, lo social\u2014 tiene que estar ordenado al hombre. La persona humana creada a imagen y semejanza de Dios, la persona humana por el cual Cristo muri\u00f3 en la cruz, tiene que ser el objetivo primario y fundamental, sin el cual no puede haber justicia en toda la realidad pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social.<\/p><p>Pero tambi\u00e9n debo decirles, hermanos, por mi oficio, por el hecho de que tengo que buscar el bien de ustedes, el bien m\u00e1s grande, el bien m\u00e1s alto, el bien espiritual: hay problema de desempleo porque los hombres se han olvidado de Dios. Dios mismo es el que nos ense\u00f1\u00f3 a rezar pidiendo no solamente por los bienes del cielo, sino pidiendo tambi\u00e9n por los bienes de la tierra que nos son necesarios para llegar al cielo. Porque si un hombre tiene que ir al cielo, tiene antes que vivir ac\u00e1 en la tierra con dignidad, tiene que tener justicia, tiene que tener los medios materiales necesarios para poder practicar la virtud.<\/p><p>El mismo Jesucristo, quien fue obrero, carpintero como su padre adoptivo San Jos\u00e9, \u00c9l mismo nos ense\u00f1\u00f3 a rezar cuando los ap\u00f3stoles les pidieron: \u201cSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a rezar\u201d. \u201c<em>Cuando or\u00e9is decid: Padre nuestro, que est\u00e1s en el cielo&#8230; Danos hoy nuestro pan de cada d\u00eda<\/em> &#8230;\u201d (cf. Lc 11, 1 y ss.).<\/p><p>\u201cEl pan nuestro\u201d, es decir, la comida material, el pan. \u201cPan nuestro\u201d porque no es un regalo, no es una mera d\u00e1diva; es conseguido con el esfuerzo de cada uno. Entonces \u201cel pan nuestro\u201d quiere decir tambi\u00e9n el trabajo nuestro. All\u00ed, en esa petici\u00f3n del Padre nuestro, pedimos a Dios no solamente el pan material, sino todas las cosas que son necesarias para nuestra vida ac\u00e1 en este mundo, mientras peregrinamos a la patria del cielo.<\/p><p>Y, lamentablemente, hermanos, hay muchos inducidos por las situaciones contempor\u00e1neas, por los medios de comunicaci\u00f3n social&#8230; que se olvidan que ese pan nuestro de todos los d\u00edas es producto de nuestro esfuerzo, pero es tambi\u00e9n don de Dios: \u201c<em>Si Dios no construye la casa, en vano se esfuerzan los constructores; si Dios no guarda la ciudad, en vano vigila el centinela<\/em>\u201d (Sal 127, 1). \u00a1Cu\u00e1ntas veces los hombres se han olvidado de que a\u00fan ese pan material es una gracia de Dios que hay que pedir!<\/p><p>\u00bfY cu\u00e1ndo hay que pedir? \u00bfSolamente el 7 de agosto en la fiesta de San Cayetano? \u00a1No! Hay que pedir todos los d\u00edas. \u00bfY por qu\u00e9 todos los d\u00edas? \u00bfPor qu\u00e9 tenemos que pedir \u201cel pan nuestro de cada d\u00eda dan\u00f3slo hoy\u201d, \u201cdanos hoy nuestro pan de cada d\u00eda\u201d? Para que sepamos que \u201cel pan de cada d\u00eda\u201d finalmente y en \u00faltima instancia es un don de Dios. Para que cada d\u00eda volvamos a decir: \u201cdanos hoy nuestro pan de cada d\u00eda\u201d, danos hoy con el pan todo lo que necesitamos para tener este pan, que es el trabajo.<\/p><p>Adem\u00e1s, queridos hermanos, cuando pedimos en el Padre nuestro \u201cel pan de cada d\u00eda\u201d, estamos pidiendo por ese pan que supera todo otro pan material. Estamos pidiendo por el Pan supersustancial, el Pan de los \u00e1ngeles, el Pan venido del cielo, que es Jesucristo presente en la Eucarist\u00eda&#8230; \u00a1Y cu\u00e1ntas veces hermanos hemos dejado de ir a la Eucarist\u00eda los Domingos, a la Santa Misa, con la excusa que tenemos que descansar, con la excusa de trabajo, o a veces con la excusa de comodidad, o a veces sin excusa! Yo tengo que se\u00f1alar esto, porque muchas veces por olvidarnos de lo m\u00e1s importante en nuestra vida, que es lo espiritual, despu\u00e9s este olvido culpable hace que incluso nos falte lo material, por culpa nuestra.<\/p><p>Por eso, dentro de la tristeza que ciertamente embarga mi coraz\u00f3n, por lo menos me queda un consuelo: el que tenemos a alguien, a San Cayetano, que es nuestro intercesor en el cielo. Y a \u00e9l le pido junto con todos ustedes, encarecidamente, que se solucionen los graves problemas que afligen a nuestra patria.<\/p><p>A \u00e9l le pido por nuestros hombres y mujeres, para que puedan hacer uso de ese derecho que tienen de conseguir trabajo. Le pido a \u00e9l por todas y cada una de las familias, sean cat\u00f3licas o no sean cat\u00f3licas. Nosotros no pensamos solamente en un sector de la gente, tenemos la obligaci\u00f3n de pensar en todo el pueblo, en toda la patria, en toda la naci\u00f3n, y no solamente en la patria, en la naci\u00f3n, sino en todo el mundo. Cristo no muri\u00f3 por un grupito de jud\u00edos o por un grupito de elegidos: \u00c9l muri\u00f3 por todos \u201c<em>se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo a la muerte para la salvaci\u00f3n de todos\u201d <\/em>(1 Tim 2, 6). Por eso nos debemos a todos, y por eso, hoy y siempre, debemos rezar por todos.<\/p><p>Le pedimos a San Cayetano por los que tienen trabajo, para que lo sigan teniendo; por los que est\u00e1n desempleados, para que puedan encontrar trabajo.\u00a0 Para que el trabajo no sea en esta patria tan grande, que tiene gente tan buena, \u00a1qu\u00e9 el trabajo no sea un objeto de lujo&#8230;! \u00a1Qu\u00e9 las familias que quieren iniciarse, los j\u00f3venes que quieren contraer matrimonio puedan tener una casa, puedan educar a sus hijos&#8230;! \u00a1Qu\u00e9 todos tengan oportunidades para poder desarrollarse, para poder llegar a ser en plenitud hombres y mujeres como nuestro Padre celestial lo quiere!<\/p><p>Por todo eso le pido a nuestro patrono San Cayetano. Que a las familias que est\u00e1n presentes y las que no est\u00e1n, puedan tener siempre un pan en su mesa y, para ello, puedan tener un trabajo digno.<\/p><p>Nosotros tratamos de ayudar en la medida que podemos. En la Finca del Seminario diariamente se da comida para m\u00e1s de cien pobres y de manera semejante en todas las casas de la Congregaci\u00f3n, tanto de la rama masculina cuanto femenina, \u00a1y estamos dispuestos a los sacrificios que haya que hacer para poder seguirlo haciendo! As\u00ed les ense\u00f1amos a los seminaristas, como lo ense\u00f1aban los Santos Padres, porque no es cuesti\u00f3n de soplar y hacer botellas.<\/p><p>Cuando alguien est\u00e1 en necesidad, cuando alguien no tiene que comer, \u00a1hay que darle de comer! Dec\u00edan los Santos Padres que los sacerdotes deb\u00edan estar dispuestos a vender los c\u00e1lices si es necesario para dar de comer a los que tienen hambre. Nosotros estamos dispuestos. Claro que lo que podemos hacer no es m\u00e1s que una gotita de agua en el oc\u00e9ano.<\/p><p>Pero sepan ustedes, todos ustedes, si conocen gente que est\u00e1n pasando hambre, d\u00edganle que vengan a golpear nuestra puerta, que preferimos quedarnos sin nada antes de dejar a un pobre sin comer. Y lo hacemos no solamente por caridad&#8230; \u00a1Ah!, \u00a1qu\u00e9 generoso que es el padre&#8230;! \u00a1No!, generosidad hay, pero Dios nos va a bendecir mucho m\u00e1s. Porque \u00a1Dios no se deja ganar en generosidad por nadie! Por eso, ustedes en la medida que puedan, ayuden a esos pobres que no tienen a veces ni donde caerse muertos, que no tiene a veces un plato de sopa caliente. H\u00e1ganlo y Dios no se va a dejar ganar en generosidad. \u201c<em>Ni siquiera <\/em>\u2014<em>dice Jesucristo<\/em>\u2014<em> un vaso de agua, dado por amor a M\u00ed, quedar\u00e1 sin recompensa<\/em>\u201d (cf. Mt 10, 40). Y yo s\u00e9 porque conozco -he nacido aqu\u00ed, en Argentina, es mi pueblo-, yo s\u00e9 que mi pueblo es hospitalario y es generoso. Yo s\u00e9 que es servicial. Yo s\u00e9 que busca de ayudar a\u00fan sacando de lo que no se tiene, como me lo ense\u00f1aba mi abuela Amalia. Ella nos dec\u00eda: \u201ccuando alguien pide de comer, aunque sea hay que darle un s\u00e1ndwich, no hay que neg\u00e1rselo. Y si uno se lo tiene que sacar de la boca, se lo saca de la boca, porque Dios no se deja ganar en generosidad\u201d.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>As\u00ed que cada uno, en la medida que pueda, trate de pelear la situaci\u00f3n: \u201cuna mano lava la otra y las dos lavan la cara\u201d. Sigamos pidiendo y peticionando para que aquellos que tienen la responsabilidad de solucionar la situaci\u00f3n, realmente lo hagan. Esto tambi\u00e9n se lo pedimos a San Cayetano. Que as\u00ed sea<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda predicada por el R.P. Carlos M. 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