{"id":11058,"date":"2026-05-15T06:33:53","date_gmt":"2026-05-15T04:33:53","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=11058"},"modified":"2026-05-15T06:38:34","modified_gmt":"2026-05-15T04:38:34","slug":"subio-a-los-cielos-y-esta-sentado-a-la-derecha-del-padre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2026\/05\/15\/subio-a-los-cielos-y-esta-sentado-a-la-derecha-del-padre\/","title":{"rendered":"Subi\u00f3 a los cielos y esta sentado a la derecha del Padre"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"11058\" class=\"elementor elementor-11058\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Nos toda considerar ahora el misterio tan consolador para nosotros los cristianos, que es el misterio de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p><h4><strong>La Ascensi\u00f3n es fruto de su Pasi\u00f3n<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Despu\u00e9s de la Resurrecci\u00f3n, Nuestro Se\u00f1or permaneci\u00f3 cuarenta d\u00edas con sus disc\u00edpulos, en ellos Jes\u00fas prepar\u00f3 a la Iglesia naciente, y la fortaleci\u00f3 para que supiera sobrellevar la ausencia de \u00c9l.<\/p><p>Al finalizar esos cuarenta d\u00edas, Cristo los condujo a todos hacia Betania, una peque\u00f1a aldea cercana a Jerusal\u00e9n, all\u00ed se desarrollar\u00eda la escena de la despedida, pues all\u00ed tendr\u00eda efecto su Ascensi\u00f3n hacia los Cielos. En ese momento se produjo el hecho, levant\u00f3 esos preciosos brazos que ostentaban las marcas de los clavos. Ese adem\u00e1n ser\u00eda el \u00faltimo recuerdo que del Maestro conservar\u00edan los ap\u00f3stoles. Esas manos que ahora se elevan para que luego desde el cielo desciendan hacia la tierra procurando bendiciones incesantes. Esas manos que hab\u00edan sido horadadas por los clavos de la cruz, les lleg\u00f3 el momento de dar su \u00faltima bendici\u00f3n <em>Mientras los bendec\u00eda, separ\u00f3se de ellos y fue llevado arriba al cielo<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, dice el evangelio de San Lucas.<\/p><p>La Ascensi\u00f3n se realiz\u00f3 en el monte de los Olivete, a cuyo pie se encuentra Betania. Para llegar hasta ah\u00ed, llev\u00f3 a sus ap\u00f3stoles a trav\u00e9s de Betania, lo cual signific\u00f3 que tuvo que pasar por el mismo lugar en que Cristo hab\u00eda sufrido, pues cruzaron el monte de los olivos, desde all\u00ed Cristo hab\u00eda llorado cuando vio a Jerusal\u00e9n, y fue desde all\u00ed desde un monte situado encima del huerto de retorcidos olivos te\u00f1idos por la Sangre de la Pasi\u00f3n, desde all\u00ed Cristo manifestaba que su sumo poder al elevarse en cuerpo y alma al Padre que est\u00e1 en el cielo.<\/p><p>Con esto nos ense\u00f1\u00f3 una gran verdad que la Ascensi\u00f3n y la gloria de los cielos era el fruto de aquella crucifixi\u00f3n. Que para subir a los cielos, los hombres deb\u00edan afrontar primero y sobrellevar los sufrimientos y las cruces que se nos presenten en esta tierra, para luego poder entrar as\u00ed en su gloria. \u00c9l hab\u00eda dicho refiri\u00e9ndose a s\u00ed mismo <em>Era necesario que el Mes\u00edas padeciese, para poder entrar as\u00ed en su gloria<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><em>.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p><p>Es notable, pero si hubiera sido coronado en la tierra en vez de ascender a los cielos, los pensamientos que los hombres hubieran concebido sobre \u00c9l habr\u00edan quedado confinados a la tierra. Pero la Ascensi\u00f3n har\u00eda que las mentes y los corazones de los hombres se eleven por encima de lo terreno. Es dif\u00edcil a veces creer que justamente \u00c9l, el Var\u00f3n de dolores, familiarizado con la angustia y el sufrimiento estuviese ahora en la gloria. Es dif\u00edcil de creer que \u00c9l, que no hab\u00eda querido bajar de una cruz, pudiera subir ahora al cielo. Es dif\u00edcil de creer que \u00c9l que en el pesebre de Bel\u00e9n no ten\u00eda fuerza para levantar sus brazos, ahora los alzase y se elevara con ellos a la casa de su Padre. La Ascensi\u00f3n disipaba ahora todas estas dudas al introducir su naturaleza humana en una comuni\u00f3n \u00edntima y eterna con Dios.<\/p><p>Los hombres se hab\u00edan mofado de aquella naturaleza humana que hab\u00eda asumido al nacer, cuando los soldados le vendaron los ojos y le ped\u00edan que adivinara quien le golpeaba. Se burlaron de \u00c9l en cuanto profeta, se mofaron de \u00c9l en cuanto rey al ponerle un vestido real y por cetro una ca\u00f1a. Finalmente, se burlaron de \u00c9l como sacerdote al desafiarle, a \u00c9l, que se estaba ofreciendo como v\u00edctima, a que bajase de la cruz. Pero la vindicaci\u00f3n ser\u00eda completa cuando viniera en su justicia, como juez de los hombres, en la misma naturaleza humana que de los hombres hab\u00eda tornado. Ninguno de los que seremos juzgados por Dios podr\u00e1 quejarse de que Dios ignoraba las pruebas a que estamos sometidos los mortales. Cuando nos juzgue, su misma aparici\u00f3n demostrar\u00e1 que \u00c9l ha librado las mismas batallas que los hombres y sufrido las mismas tentaciones que los que comparec\u00edan ante el tribunal de la justicia divina.<\/p><h4><strong>Llagas triunfadoras<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Pero hay algo m\u00e1s importante en la Ascensi\u00f3n, y no menos consolador, y es lo que completa la frase del art\u00edculo del Credo que toca hoy, <em>Subi\u00f3 a los cielos, y est\u00e1 sentado a la derecha de Dios Padre todo poderoso. <\/em>Otro de los grandes motivos por los que Nuestro Se\u00f1or subi\u00f3 a los cielos en cuerpo y alma, era el hecho que pudiera abogar, interceder ante nuestro padre con una naturaleza humana, es verdadero Dios, pero tambi\u00e9n es verdadero hombre, y puede pedir como un hombre com\u00fan al resto de los hombres. Ahora, \u00c9l puede, con el solo hecho de mostrar las llagas de su gloria no solo como trofeo de victoria, sino tambi\u00e9n como insignias de intercesi\u00f3n. Ante esas llagas triunfadoras por cuya intercesi\u00f3n nos vienen todas las gracias.<\/p><p>Cristo desde el momento de la Ascensi\u00f3n est\u00e1 sentado a la derecha del Padre, desde all\u00ed intercede por nosotros, por eso los cristianos jam\u00e1s debemos dejar de considerar esta verdad, Cristo vive en los cielos, y que ser\u00eda un gran disparate el vivir como si \u00c9l ya no existiera, nuestra religi\u00f3n no termin\u00f3 un Viernes Santo sino que triunf\u00f3 con la victoria de la resurrecci\u00f3n y con la Ascensi\u00f3n continua el camin\u00f3 hacia su fin hasta que el \u00faltimo de los elegidos entre en el reino de los cielos. Por eso puede darnos y de hecho nos da, si se lo pedimos fielmente todo lo que necesitamos; y bien sabe lo que nos hace falta, nadie como \u00c9l experiment\u00f3 que esta vida era un valle de l\u00e1grimas, y padeci\u00f3 los avatares de la pasi\u00f3n, fue semejante a nosotros en todo menos en el pecado: <em>Teniendo pues, un gran sumo sacerdote, que ha pasado a trav\u00e9s de los cielos, Jes\u00fas, el Hijo de Dios, permanezcamos en la fe. Porque no tenemos un sumo sacerdote que sea incapaz de compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que se ha asemejado a nosotros en todo menos en el pecado<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a>.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p><p>Cristo subi\u00f3 y all\u00ed nos espera, para que siguiendo sus pasos lleguemos a donde el esta, pues c\u00f3mo el mismo dijo, <em>Subo a prepararos un lugar<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, un lugar que nos espera y que cada uno de nosotros no puede dejar vac\u00edo. Hab\u00eda dicho en el Evangelio de San Juan <em>Cuando sea levantado sobre la tierra atraer\u00e9 a todos hacia m\u00ed<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Cristo espera con ansias que lleguemos a ese lugar, nos cuida y nos tiene en muy en cuenta, dice la Sagrada Escritura: <em>Los ojos de Dios es tan fijos en sus fieles<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>, fijos, o sea no es que el ya en el cielo, terminada su misi\u00f3n no le interesen m\u00e1s las cosas de la tierra, al contrario, su sacerdocio es eterno y quiere entregarnos esa gloria que el gan\u00f3 con tanto esfuerzo el viernes de la pasi\u00f3n. Si vivimos conforme a este dogma de nuestra fe, comprenderemos aquello que decia un santo: una cosa es necesaria, llegar al cielo. Todos los sufrimientos, y tribulaciones e inconvenientes de esta vida mueren ante una gran verdad <em>Cristo resucit\u00f3 y est\u00e1 sentado a la diestra de Dios<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><em>. <\/em>Por eso hay que llegar a donde \u00c9l est\u00e1, podemos fracasar en muchas cosas pero en esto no podemos fallar, dec\u00eda San Alfonso <em>todo es poco, por no decir todo es nada con tal de ganar el para\u00edso<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><strong>[8]<\/strong><\/a>. <\/em>All\u00ed, se terminar\u00e1n todos los problemas de esta vida. Por eso, que puede ocurrir, cuando nos asalte el desaliento, nos cerquen los sufrimientos y las tribulaciones, pensemos en el cielo, y pensemos en Jesucristo presente en el cielo, en \u00c9l debe estar fija nuestra mirada, porque solo all\u00ed seremos felices, donde como dice el canon de la Misa <em>Dios enjugar\u00e1 las l\u00e1grimas de nuestros ojos, y ya no habr\u00e1 m\u00e1s pena, ni dolor, ni tristeza<\/em>, porque llegaremos a la casa del Padre, al d\u00eda sin ocaso, a la luz que no tiene fin, all\u00ed donde como dice nuestro Se\u00f1or en el Evangelio, <em>vuestra tristeza se convertir\u00e1 en gozo<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><em>.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p><p>Que al contemplar hoy, en esta novena a San Cayetano, el misterio de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or, Dios nos conceda la gracia enorme de vivir siempre con nuestra mirada fija en el cielo, y que no cedamos nunca en la lucha por llegar all\u00e1, para que se cumpla en nosotros lo que Cristo ped\u00eda al Padre antes de la Pasi\u00f3n: <em>Padre ruego por ellos para que donde yo este, ellos tambi\u00e9n est\u00e9n<\/em><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><em>.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p><p>Que la Sant\u00edsima Virgen , que tantas veces despu\u00e9s de la Ascensi\u00f3n habr\u00e1 fijado sus ojos sobre el cielo de Jerusal\u00e9n viendo a su hijo que con los brazos abiertos la esperaba, nos conceda esta gracia a todos.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Lc 24,51.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. 24,26.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Heb 4,14-15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Jn 14,2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Jn 12,32.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Sal 32,18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. Rm 8,34.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Preparaci\u00f3n para la vida eterna<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Jn 16,20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Jn 17,24.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nos toda considerar ahora el misterio tan consolador para nosotros los cristianos, que es el misterio de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or. 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