{"id":11043,"date":"2026-05-08T07:08:19","date_gmt":"2026-05-08T05:08:19","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=11043"},"modified":"2026-05-08T07:14:06","modified_gmt":"2026-05-08T05:14:06","slug":"nuestra-senora-de-lujan-su-imagen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2026\/05\/08\/nuestra-senora-de-lujan-su-imagen\/","title":{"rendered":"Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n. Su imagen"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"11043\" class=\"elementor elementor-11043\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 style=\"text-align: center;\"><em>Homil\u00eda predicada por el p. Carlos M. Buela el 1 de marzo de 1999 en el Seminario Mayor \u00abMar\u00eda, Madre del Verbo Encarnado\u00bb, con motivo del inicio del ciclo lectivo.<\/em><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Queridos Hermanos:\u00a0<\/p><p>Luj\u00e1n es una ciudad situada sobre la ruta 7 a 65 Kms. de\u00a0Buenos Aires, Argentina. Su fundadora: La Inmaculada\u00a0Concepci\u00f3n, bajo la advocaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n.\u00a0<\/p><p>En su ciudad se levanta, imponente sobre el margen del R\u00edo\u00a0Luj\u00e1n, la Bas\u00edlica en su honor, que es el cofre que guarda su\u00a0sagrada imagen. Queremos comenzar estos sermones\u00a0refiri\u00e9ndonos a lo que vemos, tal ser su imagen.\u00a0<\/p><p><em>A Vos sagrada Imagen, bello hechizo,\u00a0de un coraz\u00f3n que amante os reverencia,\u00a0se consagra este don, que por ser vuestro\u00a0es muy justo, Se\u00f1ora, que a vos vuelva.\u00a0Ya no sufre mi amor que alguno ignore\u00a0del vuestro las tiern\u00edsimas finezas,\u00a0los prodigios sin par, los grandes bienes\u00a0que en Luj\u00e1n derram\u00e1is a manos llenas.\u00a0<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p><p><em>A Mar\u00eda Sant\u00edsima, poema del p. Felipe Jos\u00e9 de Maqueda\u00a0el d\u00eda en que se traslad\u00f3 la imagen el 8\/12\/1763.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p><h4><strong>1. Historia<\/strong><\/h4><p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p><p>Una imagen de la Limpia y Pura Concepci\u00f3n lleg\u00f3 en barco al puerto de Buenos Aires y en mayo de 1630. Cuando era llevada en carreta para Santiago del Estero, quiso quedarse junto al r\u00edo de Luj\u00e1n<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> .\u00a0<strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p><h4><strong>2. Naturaleza de la imagen\u00a0<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>La imagen es de bulto es de terracota, es decir, de arcilla cocida, de unos 38 cm. de altura.\u00a0<\/p><h4><strong>3. Origen\u00a0<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Fue hecha en Brasil, en el Valle de Parana\u00edba, en la ciudad de San Pablo. La Virgen se adelant\u00f3 siglos concretando una suerte de Mercosur espiritual. Hacia 1904, Mons. Juan Nepomuceno Terrero, Obispo de La Plata, mand\u00f3 recubrir con placas de plata la sagrada imagen para evitar la desintegraci\u00f3n de la arcilla. Antes se tomaron fotos y se hizo una fidel\u00edsima r\u00e9plica en madera. Luego, sobre la r\u00e9plica se sacaron dos moldes en bronce.\u00a0<\/p><p>De estos bronces y sus copias proceden las im\u00e1genes aut\u00e9nticas de Luj\u00e1n<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> , por ejemplo, las que llevamos a China continental, a Brasil, a Rusia, a Tayikist\u00e1n, a Sezze (Roma), a Ucrania&#8230; la que se entroniz\u00f3 en nuestra parroquia de Haarlem (Nueva York), la que el Papa Juan Pablo II entroniz\u00f3 en la Iglesia Nacional Argentina de Roma el 13 de noviembre de 1998.\u00a0<\/p><h4><strong>4. Descripci\u00f3n\u00a0<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>El sabio misionero Jorge Mar\u00eda Salvaire, devoto entusiasta de la Virgen del Plata, da de ella una minuciosa descripci\u00f3n. El cr\u00edtico Pedro Goyena dir\u00e1 que dicha descripci\u00f3n es \u00abuna obra de arte, como dibujo y colorido\u00bb, y lo cierto es que, cuantos vinieron detr\u00e1s, nada agregaron a la misma. Data de 1885. \u00c9sta es la descripci\u00f3n:\u00a0<\/p><p>\u00abLa imagen de Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n es\u00a0peque\u00f1a en altura: mide unas diecisiete pulgadas (unos 38 cm.). Sus facciones son menudas, pero bien proporcionadas.<\/p><p><em>El rostro es \u00f3valo. El semblante modesto, grave y al mismo tiempo dulcemente risue\u00f1o, conciliando a la vez benevolencia con su irresistible atractivo, y respeto con majestad de Reina y gran Se\u00f1ora. La frente es espaciosa; los ojos grandes, claros y azules; la cejas negras y arqueadas; la nariz algo aguile\u00f1a, la boca peque\u00f1a y recogida, los labios iguales y encarnados cual rosa, las mejillas sonrosadas.\u00a0<\/em><\/p><p><em>Mira un tanto hacia la derecha. El color del rostro aunque muy agraciado, es un tanto amorenado. Tiene sus delicadas manos, asimismo bien formadas, juntas y arrimadas al pecho, en adem\u00e1n o movimiento de quien humildemente ora.\u00a0<\/em><\/p><p><em>El ropaje de la talla se compone de un manto de color azul, hoy muy amortiguado, sembrado entre estrellas blancas; debajo de dicho manto aparece una t\u00fanica de color encarnado, aunque en el d\u00eda igualmente muy amortiguado.\u00a0<\/em><\/p><p><em>Los pies de la Santa Imagen descansan sobre unas nubes, desde las cuales emerge la media luna, que tradicionalmente se pone debajo de las plantas de la Virgen Inmaculada, y luego como jugueteando inocentemente entre aquellas nubes, descuellan cuatro graciosas cabecitas de querubes, con sus peque\u00f1as alas desplegadas de color \u00edgneo.\u00a0<\/em><\/p><p><em>Finalmente, diremos que la materia con que a sido fabricada la Santa Imagen es de arcilla cocida. En resumidas cuentas, no es, debemos confesarlo, la antigua Imagen de nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n, una obra de arte; en cuanto a la materia nada apreciable es, y por lo que mira a la hechura, no se puede, a la verdad , mentar entre las Im\u00e1genes notables. Preciosa es empero, sobre toda ponderaci\u00f3n, por los innumerables y admirables portentos que, por su intercesi\u00f3n, obr\u00f3 incesantemente la divina misericordia, por los piadosos recuerdos que su sola vista despierta, y por la veneraci\u00f3n tan entra\u00f1able que le profesaron nuestros padres\u00bb<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a><em>.<\/em>\u00a0<strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p><h4><strong>5. Adornos de la imagen<\/strong><\/h4><h4><strong>\u00a0<\/strong><\/h4><p>Las tres primeras galanuras de la Virgen aluden a la descripci\u00f3n que se hace de Ella en el Apocalipsis de San Juan: <strong><em>\u201cUna gran se\u00f1al apareci\u00f3 en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza\u201d <\/em><\/strong>(12, 1).<\/p><p><strong><em>a. La rayera g\u00f3tica<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> con la inscripci\u00f3n: <strong><em>\u201cEs la Virgen de Luj\u00e1n la primera fundadora de esta Villa\u201d<\/em><\/strong>, adosada a la espalda de la Mujer, vestida de sol, y que representan los rayos del sol por estar la Virgen totalmente sumergida en aquella luz inaccesible. <strong style=\"font-size: 16px;\"><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p><p><strong><em>b. La luna de plata <\/em><\/strong>a sus pies, con tres escudos de Argentina, Uruguay y Paraguay, porque todo defecto est\u00e1 bajo Ella y porque es Mediadora entre Cristo \u2013el Sol\u2013 y la Iglesia \u2013la Luna.\u00a0<strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p><p><strong><em>c. La aureola de 12 estrellas. <\/em><\/strong>Es la diadema real de Mar\u00eda, en ellas ve San Bernardo las 12 prerrogativas de gracias:\u00a0<\/p><p><em>\u2013 Prerrogativas del cielo:\u00a0<\/em><\/p><p>1<sup>ra<\/sup>. estrella. La generaci\u00f3n de Mar\u00eda anunciada en el Antiguo Testamento;\u00a0<\/p><p>2<sup>da<\/sup>. El haber sido saludada por el \u00c1ngel;<\/p><p>3<sup>ra<\/sup>. El haber concebido en su seno al Hijo de Dios;\u00a0<\/p><p>4<sup>ta<\/sup>. El haberse realizado esto por obra y gracia del Esp\u00edritu Santo.\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p><em>\u2013 Prerrogativas del cuerpo:\u00a0<\/em><\/p><p>5<sup>ta<\/sup>. estrella. Su inquebrantable prop\u00f3sito de guardar virginidad;\u00a0<\/p><p>6<sup>ta<\/sup>. Su virginidad fue realzada por una milagrosa fecundidad;\u00a0<\/p><p>7<sup>ma<\/sup>. El estar libre de las molestias que se siguen a la concepci\u00f3n <em>\u201cllevando a Quien la llevaba\u201d; <\/em><\/p><p>8<sup>va<\/sup>. Su milagroso alumbramiento.\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p><em>\u2013Prorrogativas del coraz\u00f3n:\u00a0<\/em><\/p><p>9<sup>na<\/sup>. estrella. La mansedumbre de su pudor;<\/p><p>10<sup>ma<\/sup>. Su profunda humildad;\u00a0<\/p><p>11<sup>ma<\/sup>. Su fe magn\u00e1nima y firm\u00edsima;\u00a0<\/p><p>12<sup>ma<\/sup>. El martirio de su coraz\u00f3n.\u00a0<\/p><p>Adem\u00e1s, la Sagrada Imagen tiene otros ornatos:\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p><strong>d. La corona imperial<\/strong>. Fue mandada hacer en Par\u00eds por el P. Jorge Mar\u00eda Salvaire, franc\u00e9s, a un afamado art\u00edfice de la Casa \u201c<em>Poussielgue Roussand<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> , es una corona de oro con incrustaciones de piedras preciosas. Fue bendecida por Le\u00f3n XIII el 30 de\u00a0setiembre de 1886. Coronada por Mons. Federico Aneiros, Arzobispo de Buenos Aires, en nombre de S.S. Le\u00f3n XIII, el 8 de mayo de 1887. Fue robada el 15 de setiembre de 1897. Fue encontrada y restaurada en la Casa Gottuzo y Costa, de la ciudad de Buenos Aires, bendecida y colocada nuevamente sobre las sienes de la Virgen por Mons. Uladislao Castellano, Arzobispo de Buenos Aires, el 7 de noviembre de 1897. La corona luce 8 escudos: Los de Argentina, Uruguay, Paraguay y Espa\u00f1a (\u201cen memoria de los dos siglos de protecci\u00f3n, con que Espa\u00f1a distingui\u00f3 a este venerable Santuario\u201d); los del Papa P\u00edo IX, quien siendo can\u00f3nigo en 1824 visitara y dijera Misa en Luj\u00e1n, de paso a Chile en la Delegaci\u00f3n Apost\u00f3lica, y el de S.S. Le\u00f3n XIII, que bendijera la corona en 1886, ambos italianos; y los de Mons. Aneiros, porte\u00f1o, y Mons. Castellano, cordob\u00e9s, ya que ambos coronaron la imagen de la Virgen<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> .\u00a0<\/p><p><strong>e. Los vestidos:<\/strong> Seg\u00fan la usanza espa\u00f1ola desde los primeros tiempos se la visti\u00f3 con ropas. Por ser la Inmaculada Concepci\u00f3n el ropaje es t\u00fanica blanca y manto azul-celeste. As\u00ed los colores de nuestra bandera fueron tomados por los porte\u00f1os de los colores marianos. Lo confirman muchos testimonios escritos, como por ejemplo los textos del historiador An\u00edbal A. Rottjer: \u201cEl sargento mayor Carlos Belgrano, que desde 1812 era comandante militar de Luj\u00e1n y presidente de su Cabildo, dijo: <em>Mi hermano tom\u00f3 los colores de la bandera del manto de la Inmaculada de Luj\u00e1n de quien era ferviente devoto. Y en este sentido se han pronunciado tambi\u00e9n sus coet\u00e1neos, seg\u00fan lo aseveran afamados historiadores<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. El mismo autor dice: \u201cDespu\u00e9s de implorar el auxilio de la Virgen, y usando como distintivo de reconocimiento los colores de su imagen, por medio de dos cintas anudadas al cuello, una azul y otra blanca, y que llaman de la medida de la Virgen, porque cada una de ella med\u00eda 38 cm, que era la altura de la imagen de la Virgen de Luj\u00e1n\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>. O tambi\u00e9n \u201c&#8230; al fundarse el Consulado en 1794, quiso Belgrano que su patrona fuese la Inmaculada Concepci\u00f3n y que, por esta causa, la bandera de la dicha instituci\u00f3n constaba de los colores azul y blanco. Al fundar Belgrano en 1812 el pabell\u00f3n nacional \u00bfescoger\u00eda los colores azul y blanco por otras razones diversas de la que tuvo en 1794? El P. Salvaire no conoc\u00eda\u00a0estos detalles y, sin embargo confirma nuestra opini\u00f3n al afirmar que <em>con indecible emoci\u00f3n cuentan no pocos ancianos que al dar Belgrano a la gloriosa bandera de su Patria, los colores blanco y azul celeste, hab\u00eda querido, cediendo a los impulsos de su piedad, obsequiar a la Pura y Limpia Concepci\u00f3n de Mar\u00eda, de quien era ardiente devoto<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p><p><strong>f<\/strong>. <strong>La peana:<\/strong> Es de cedro revestido de bronce dorado, que tiende a destacarla mejor, con la inscripci\u00f3n: <strong><em>\u201cImagen de Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n\u201d<\/em><\/strong>.<\/p><p><strong>g. La rosa de oro<\/strong>: Fue otorgada a la imagen de la Virgen de Luj\u00e1n por S.S. Juan Pablo II el 11 de junio de 1982, durante su primera peregrinaci\u00f3n a la Argentina.\u00a0<\/p><p><strong>II\u00a0<\/strong><\/p><p>De la sola imagen milagrosa de Mar\u00eda de Luj\u00e1n podemos sacar grandes lecciones. De sus facciones menudas, de su semblante grave y risue\u00f1o, de sus ojos mirando hacia la derecha, del rostro un tanto amorenado, de sus manos orantes, de la materia en que est\u00e1 hecha igual que nosotros, etc. En fin, todas lecciones hermosas y llenas de sentido catequ\u00e9tico y espiritual. Pero ahora no queremos referirnos a esas caracter\u00edsticas, que bien valen un serm\u00f3n, sino al hecho que, la imagen en su conjunto es la m\u00e1s bella expresi\u00f3n de nuestra Patria argentina. Es el punto focal que, por as\u00ed decirlo, contiene, como en semilla, lo que es nuestro ser nacional. Y, en ese sentido, Mar\u00eda de Luj\u00e1n es el paradigma de lo que debe ser lo aut\u00e9nticamente argentino.\u00a0<\/p><p>Como pasa muchas veces, nos descubren realidades insondables de las cosas y personas con las que tenemos trato frecuente y familiar, quienes las conocen por primera vez. As\u00ed pas\u00f3 con la Virgen Lujanera.<\/p><p>Fue necesario el genio intelectual y la mirada penetrante y prof\u00e9tica del gran Papa P\u00edo XII para que los argentinos descubri\u00e9semos lo que se encierra, contiene y fulgura en la Sagrada Imagen. Trece a\u00f1os despu\u00e9s de haberla visitado en su camar\u00edn de Luj\u00e1n, siendo ya Vicario de Jesucristo y sucesor de Pedro, diciendo que <strong><em>\u201cElla quiso quedarse all\u00ed y el alma nacional argentina comprendi\u00f3 que all\u00ed ten\u00eda su centro\u00a0natural\u201d, <\/em><\/strong>expres\u00f3 cu\u00e1l hab\u00eda sido su impresi\u00f3n al verla: <strong><em>\u201c\u2026nos pareci\u00f3 que hab\u00edamos llegado al fondo del alma del gran pueblo argentino\u201d<sup>10 <\/sup>. <\/em><\/strong>Que es como decir a sus fundamentos, a su base, a lo que le da raz\u00f3n de ser, a su entramado profundo, a sus cimientos, a lo b\u00e1sico, a lo que nos ha de lanzar al futuro\u2026 Son palabras muy pensadas, son palabras muy sentidas y son palabras muy profundas: <strong><em>\u201c\u2026nos pareci\u00f3 que hab\u00edamos llegado al fondo del alma del gran pueblo argentino\u201d<\/em><\/strong>.<strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p><p>Y es as\u00ed ya que en la Imagen milagrosa se dan cita los valores que compendian la Patria y que no se cierran sobre s\u00ed mismos, sino que, sin negarlos, se abren a los valores universales.\u00a0<\/p><p>En efecto, en Ella se dan los valores aut\u00f3ctonos:<\/p><ul><li>La geograf\u00eda: quiso quedarse aqu\u00ed.<\/li><li>La bandera: son de los colores de su manto.<\/li><li>La lengua: Est\u00e1 escrito en nuestra lengua\u00a0materna: <em>\u201cEs la Virgen de Luj\u00e1n la primera fundadora de esta Villa\u201d.\u00a0<\/em><\/li><\/ul><ul><li>La comunidad concorde, en el pasado: San Mart\u00edn, Belgrano, Pueyrred\u00f3n &#8230;; en el presente, los innumerables peregrinos que la visitan&#8230;; en el futuro, desconocido por nosotros, pero auspicioso si nos colocamos bajo su manto.\u00a0<\/li><\/ul><p>Pero, Ella tambi\u00e9n nos abre a los valores universales:\u00a0<\/p><ul><li>Su origen es brasile\u00f1o.\u00a0<\/li><li>Su gran cultor y el joyero de su corona, franceses.\u00a0<\/li><li>Lleva los escudos de Argentina, Uruguay, Paraguay, Espa\u00f1a, de dos italianos, y de un porte\u00f1o y un cordob\u00e9s que la coronaron.\u00a0<\/li><li>Condecorada en 1981 con la Rosa de oro y entronizada en la Iglesia argentina de Roma en 1998 por Juan Pablo II, polaco.\u00a0<\/li><\/ul><p>En Mar\u00eda de Luj\u00e1n se da la mejor s\u00edntesis entre los nuestro particular y lo universal, entre lo local y lo iberoamericano, entre lo laical y lo jer\u00e1rquico, entre lo criollo y lo bueno que viene de afuera, entre la Iglesia particular y la Iglesia universal.\u00a0<\/p><p>Por eso la Limpia y Pura Concepci\u00f3n que se qued\u00f3 en Luj\u00e1n fue, es y ser\u00e1 el <strong><em>\u201c\u2026fondo del alma del gran pueblo argentino\u201d<\/em><\/strong>.<strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> La mejor historia que conocemos es de Juan Antonio Presas, <em>Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n, <\/em>2da. edici\u00f3n, Buenos Aires, 1980, 547 p\u00e1gs.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> JUAN ANTONIO PRESAS, <em>Anales de Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n, <\/em>Buenos Aires, 3ra. edici\u00f3n, 1993, p. 240; cf. GUILLERMO FURLONG, <em>Notas Marianas. <\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> JORGE MAR\u00cdA SALVA\u00cdRE, <em>Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n, <\/em>Bs. As., 1885, cap. XVII, p. 267.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> JUAN ANTONIO GUERAULT, <em>La Virgen de Luj\u00e1n t su Santuario, <\/em>Luj\u00e1n, 2da. edici\u00f3n, 1972, p.62.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>La Perla del Plata<\/em>, a\u00f1o 1896, p. 21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> JUAN ANTONIO PRESAS, JORGE MAR\u00cdA SALVAIRE, Mor\u00f3n, 1990, p. 109.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>El general Manuel Belgrano, <\/em>Ed. Don Bosco, Bs. As. 1970, p. 66.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Idem<\/em>, p. 61.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> GUILLERMO FURLONG, <em>Belgrano, el santo de la espada y de la pluma<\/em>, Club de Lectores, Buenos Aires, 1974, p. 35. 10 Radiomensaje a la Argentina con motivo del I Congreso mariano Nacional del 12 de octubre de 1947, en <em>Doctrina Pontificia, <\/em>BAC, Madrid, p. 608.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda predicada por el p. Carlos M. Buela el 1 de marzo de 1999 en el Seminario Mayor \u00abMar\u00eda, Madre del Verbo Encarnado\u00bb, con motivo del inicio del ciclo lectivo. \u00a0 Queridos Hermanos:\u00a0 Luj\u00e1n es una ciudad situada sobre la ruta 7 a 65 Kms. de\u00a0Buenos Aires, Argentina. Su fundadora: La Inmaculada\u00a0Concepci\u00f3n, bajo la advocaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11044,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[466],"tags":[],"class_list":["post-11043","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vox-verbi"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11043","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11043"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11043\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11048,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11043\/revisions\/11048"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11044"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11043"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11043"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11043"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}