{"id":10694,"date":"2026-02-06T06:32:47","date_gmt":"2026-02-06T04:32:47","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=10694"},"modified":"2026-02-06T06:40:48","modified_gmt":"2026-02-06T04:40:48","slug":"la-presentacion-en-el-templo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2026\/02\/06\/la-presentacion-en-el-templo\/","title":{"rendered":"La Presentaci\u00f3n en el Templo"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"10694\" class=\"elementor elementor-10694\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Homil\u00eda predicada con ocasi\u00f3n de la Fiesta de la Presentaci\u00f3n del Ni\u00f1o Jes\u00fas en el templo<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>La sagrada liturgia en la fiesta de la presentaci\u00f3n nos eleva a considerar los sufrimientos de Cristo y de Mar\u00eda. Es la fiesta de la consagraci\u00f3n, en la que se realiza el ofrecimiento de Cristo, y es interesante ver c\u00f3mo el ofrecimiento de Cristo se da por medio del sufrimiento. En cada paso que daba el Salvador se hac\u00eda m\u00e1s patente la cruz.<\/p><p>La presentaci\u00f3n del Ni\u00f1o Jes\u00fas y la profec\u00eda de Sime\u00f3n abren el p\u00f3rtico doloroso de la vida de la Sant\u00edsima Virgen.<\/p><p>En cuanto Mar\u00eda presenta a Dios una ofrenda digna de \u00c9l, recibe inmediatamente el galard\u00f3n de un dolor indecible para toda su vida, porque es pensamiento fijo del Se\u00f1or que las penas de este mundo sean ra\u00edces de las gracias del otro. Por eso se gozan los santos en padecer, pareci\u00e9ndose a Cristo.<\/p><p>Desde este momento todo fue dolor para Mar\u00eda: el tiempo porque acortaba la distancia del Calvario; la visi\u00f3n del Nino, que se lo recordaba; la de los campos y la ciudad, que siempre trata a su pensamiento algo relacionado con la Pasi\u00f3n. La Sant\u00edsima Virgen bubo de desempe\u00f1ar sus tareas siempre bajo esta aflicci\u00f3n. Y si as\u00ed lo pudo hacer, es porque ten\u00eda siempre presente a Jes\u00fas.<\/p><p>As\u00ed lo afirma Santa Teresa que dec\u00eda: \u201cEsto me dijo el Se\u00f1or otro d\u00eda: \u00bfPiensas, hija, que est\u00e1 el merecer en gozar? No esta sino en obras y en padecer amar &#8230; Ves mi vida toda llena de padecer y s\u00f3lo en el monte Tabor habr\u00e1s o\u00eddo mi gozo. No pienses cuando ves a mi Madre que me tiene en los brazos, que gozaba en aquellos contestos sin graves tormentos. Desde que le dijo Sime\u00f3n aquellas palabras le dio mi Padre clara luz para que viese lo que yo hab\u00eda de padecer &#8230;\u201d. All\u00ed Mar\u00eda comprendi\u00f3 mejor todo lo que deb\u00eda sufrir. Quiz\u00e1s all\u00ed se le empez\u00f3 a esclarecer todos los sufrimientos que hab\u00eda padecido en el nacimiento de Cristo.<\/p><p>La inmensidad del dolor de Mar\u00eda y la rapidez con que acepta su oblaci\u00f3n, demuestran la santidad de nuestra Madre, pues Dios proporciona las tribulaciones con las fuerzas necesarias para sobrellevarlas.<\/p><p>Hay algo que siempre se dice al hablar los sufrimientos de Jes\u00fas y de Mar\u00eda, y es que es tal al uni\u00f3n que hay entre ambas que todo sufrimiento se ve\u00eda acrecentado por el hecho de que una sufr\u00eda por la otra. Y esto es as\u00ed porque cada una sufr\u00eda por el sufrimiento de la otra; m\u00e1s a\u00fan cada una sufr\u00eda porque la otra sufr\u00eda a causa de sus sufrimientos. Dec\u00eda San Bernardo, refiri\u00e9ndose a Mar\u00eda al pie de la cruz: La misma pena que llenaba al coraz\u00f3n de Mar\u00eda incendiaba en amargura el de Jes\u00fas; y le hace decir a la Virgen Esta yo vi\u00e9ndole y \u00c9l me ve\u00eda a m\u00ed, y m\u00e1s sufr\u00eda por m\u00ed que por s\u00ed mismo.<\/p><p>Es interesante, pero este d\u00eda, la Iglesia reconoce el d\u00eda de la vida religiosa, porque es el d\u00eda en el que se celebra el ofrecimiento de Cristo por Mar\u00eda. Y si en todos los actos de nuestra vida debemos mirar como modelo a Cristo, seg\u00fan aquello de Santo Tom\u00e1s las acciones de Cristo son nuestro ejemplo, con mucho mayor raz\u00f3n en este misterio que se representa la consagraci\u00f3n de la vida religiosa.<\/p><p>La consagraci\u00f3n de Cristo y Mar\u00eda fue por media del sufrimiento. Sime\u00f3n dice: <em>Mis ojos han visto la salvaci\u00f3n<\/em>, pero luego afiade una espada te atravesar\u00e1 el coraz\u00f3n. La salvaci\u00f3n y el dolor est\u00e1n \u00edntimamente unidos, de tal manera que no pueden separarse. Si queremos realizar el mismo ofrecimiento de Cristo debemos saber tambi\u00e9n consagrarnos por el sufrimiento y el dolor.<\/p><p>Al igual que Jes\u00fas y Mar\u00eda nos consagramos para la salvaci\u00f3n, para sufrir. Es as\u00ed coma se obra la salvaci\u00f3n. San Pablo les dice a los Efesios: <em>Por tanto os ruego no decaig\u00e1is de \u00e1nimo en <strong>vuestros muchos sufrimientos, como yo sufro por vosotros, pues todas estas tribulaciones son para vuestra gloria<\/strong><\/em>.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>Es este sufrimiento el camino que Dios ha escogido para todos sus santos, incluso para los m:is grandes hombres que pisaron esta tierra; Jeus y Mar\u00eda.<\/p><p>El mismo San Ignacio en los Ejercicios Espirituales dice: \u201cmirare y considerare lo que hacen <strong>Nuestra Se\u00f1ora y San Jos\u00e9, como se ponen en camino, como sufren mil pruebas a fin de que el Se\u00f1or nazca &#8230; y muera por \u00faltimo en cruz y todo esto por m\u00ed<\/strong>\u201d. Porque el morir de Cristo fue una consecuencia en el instante de ser concebido; los dolores de Mar\u00eda son una consecuencia de aquel <em>fiat <\/em>de la Encarnaci\u00f3n.<\/p><p>Es esta la gloria de los santos y de los imitadores de Cristo. Sin duda la causa de que sufri\u00f3 Mar\u00eda fue porque en todo quiso Dios que fuesen conformes la Madre y el hijo, y que, pues esta Virgen era la m\u00e1s perfecta de las perfectas, no dejase de participar de la mayor gloria del Santo de los santos. Y porque la mayor de este Se\u00f1or fue haber padecido tantos dolores por obediencia del Padre, no era raz\u00f3n que faltase parte de esta gloria a su Madre Sant\u00edsima.<\/p><p>En este d\u00eda pidamos a Dios tener en el coraz\u00f3n de consagrarnos a Dios por el mismo medio que se ofrecieron Jes\u00fas y Mar\u00eda, es decir por el dolor, pidamos tener el ansia que ten\u00eda San Bernardo: \u201c<strong>Pero \u00bfque ofrecemos nosotros, hermanos, o que le devolvemos por todos los bienes que nos ha hecho? Ella ofreci\u00f3 por nosotros la V\u00edctima m\u00e1s preciosa que tuvo, no pudiendo dar otra m\u00e1s preciosa; hagamos tambi\u00e9n nosotros lo que podamos ofreci\u00e9ndole lo mejor que tenemos, que somos ciertamente nosotros mismos. \u00c9l se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo \u00bft\u00fa qui\u00e9n eres que dudas ofrecerte? \u00a1Oh si yo tuviera la dicha de que se dignara recibir mi ofrenda tan grande Majestad! \u2026Mejor me es y mucho m\u00e1s \u00fatil y glorioso ofrecerme <\/strong>a <strong>ti que dejarme para m\u00ed mismo<\/strong>\u201d.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>Y si alg\u00fan d\u00eda nos parece dif\u00edcil el camino por el sufrimiento debemos repetir la invocaci\u00f3n de San Bernardo: \u00a1<strong>Mira a la estrella, llama a Mar\u00eda<\/strong>!<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda predicada con ocasi\u00f3n de la Fiesta de la Presentaci\u00f3n del Ni\u00f1o Jes\u00fas en el templo \u00a0 La sagrada liturgia en la fiesta de la presentaci\u00f3n nos eleva a considerar los sufrimientos de Cristo y de Mar\u00eda. 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