{"id":1066,"date":"2020-01-25T10:00:00","date_gmt":"2020-01-25T08:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=1066"},"modified":"2020-10-02T11:15:23","modified_gmt":"2020-10-02T09:15:23","slug":"humanismo-moderno-y-negacion-de-la-encarnacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2020\/01\/25\/humanismo-moderno-y-negacion-de-la-encarnacion\/","title":{"rendered":"Humanismo moderno y negaci\u00f3n de la Encarnaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1066\" class=\"elementor elementor-1066\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Humanismo moderno y negaci\u00f3n de la Encarnaci\u00f3n<\/strong><\/h3><p>Una conocida carta publicada del 15 de octubre de 1989 por el entonces cardenal Ratzinger bajo el t\u00edtulo <em>\u201cCarta a los obispos de la Iglesia Cat\u00f3lica sobre algunos aspectos de la meditaci\u00f3n cristiana\u201d<\/em>, y el recient\u00edsimo documento <em>Placuit Deo: \u201cCarta de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe a los obispos de la Iglesia cat\u00f3lica sobre algunos aspectos de la salvaci\u00f3n cristiana\u201d<\/em>, publicada en la fiesta de la C\u00e1tedra de San Pedro de este a\u00f1o 2018 (22 de febrero), indican a las claras la insistencia del magisterio reciente en advertirnos acerca de dos graves tendencias err\u00f3neas de nuestro tiempo provenientes de dos herej\u00edas antiguas. Tales herej\u00edas son el pelagianismo (o neo pelagianismo) y el gnosticismo. Y ambas tienen de fondo un error com\u00fan: la negaci\u00f3n de la Encarnaci\u00f3n del Verbo o de las consecuencias de la Encarnaci\u00f3n, que finalmente es una misma cosa.\u00a0<\/p><p>[Pelagianismo] Dice <em>Placuit Deo<\/em>: \u201cen nuestros tiempos, prolifera una especie de neo-pelagianismo para el cual el individuo, radicalmente aut\u00f3nomo, pretende salvarse a s\u00ed mismo, sin reconocer que depende, en lo m\u00e1s profundo de su ser, de Dios y de los dem\u00e1s. La salvaci\u00f3n es entonces confiada a las fuerzas del individuo, o las estructuras puramente humanas, incapaces de acoger la novedad del Esp\u00edritu de Dios\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. \u201cEn esta visi\u00f3n, la figura de Cristo corresponde m\u00e1s a un modelo que inspira acciones generosas, con sus palabras y gestos, que a Aquel que transforma la condici\u00f3n humana, incorpor\u00e1ndonos en una nueva existencia reconciliada con el Padre y entre nosotros a trav\u00e9s del Esp\u00edritu\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Recordemos que ya Santo Tomas se\u00f1alaba que \u2018al urdir [Pelagio] que nosotros no necesitamos de la gracia para la salvaci\u00f3n frustr\u00f3 la venida del Hijo de Dios en la carne\u2026\u2019, derogando la dignidad de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p><p>[Gnosticismo] El Papa Francisco afirma que existe una tendencia real y feroz a \u201cun cierto neo-gnosticismo que presenta una salvaci\u00f3n meramente interior, encerrada en el subjetivismo<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, que consiste en elevarse \u2018con el intelecto hasta los misterios de la divinidad desconocida\u2019<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Se pretende, de esta forma, liberar a la persona del cuerpo y del cosmos material, en los cuales ya no se descubren las huellas de la mano providente del Creador, sino que se ve s\u00f3lo una realidad sin sentido, ajena de la identidad \u00faltima de la persona, y manipulable de acuerdo con los intereses del hombre<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Se propone un hombre falsamente espiritualizado por la gnosis, que nada tiene que ver con el hombre que es unidad sustancial de alma y cuerpo, y que por la gracia es elevado al orden sobrenatural. Nada tiene que ver con el Dios encarnado, el Hombre-Dios, verdadero Dios y verdadero hombre, perfecto Dios y perfecto hombre. En quien ambas naturalezas se unen en la \u00fanica Persona divina del Verbo, en una uni\u00f3n que es por asunci\u00f3n (lo divino asume lo humano), y en donde ambas naturalezas son perfectas en la unidad de la Persona, cada una con su operaci\u00f3n, sin mezcla ni confusi\u00f3n<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p><p>Estos errores, antiguos y nuevos, afectan al mundo, al que somos llamados a evangelizar. \u00a0Dice <em>Placuit Deo<\/em>: \u201cTanto el individualismo neo-pelagiano como el desprecio neo-gn\u00f3stico del cuerpo deforman la confesi\u00f3n de fe en Cristo, el Salvador \u00fanico y universal. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda Cristo mediar en la Alianza de toda la familia humana, si el hombre fuera un individuo aislado, que se autorrealiza con sus propias fuerzas, como lo propone el humanismo moderno? \u00bfY c\u00f3mo podr\u00eda llegar la salvaci\u00f3n a trav\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n de Jes\u00fas, su vida, muerte y resurrecci\u00f3n en su verdadero cuerpo, si lo que importa solamente es liberar la interioridad del hombre de las limitaciones del cuerpo y la materia, seg\u00fan la nueva visi\u00f3n neo-gn\u00f3stica?\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> Frente a estas tendencias, no dudamos en afirmar que el gnosticismo sigue siendo uno de los m\u00e1s grandes peligros que ha tenido la Iglesia de todos los tiempos<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. Hoy como ayer son elocuent\u00edsimas las palabras del Beato Papa Pablo VI en la Alocuci\u00f3n Consistorial del 24 de mayo de 1976: \u201cNo admitimos la actitud de cu\u00e1ntos parecen ignorar la tradici\u00f3n viviente de la Iglesia&#8230; e interpretan a su modo la doctrina de la Iglesia, incluso el mismo Evangelio, las realidades espirituales, la divinidad de Cristo, su Resurrecci\u00f3n o la Eucarist\u00eda, vaci\u00e1ndolas pr\u00e1cticamente de su contenido y creando de esta manera una nueva gnosis&#8230;\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a><em>.<\/em> Por eso no dudamos en afirmar que estamos en una \u00e9poca gn\u00f3stica. \u201cY esta es la batalla: contra las cerebraciones de la gnosis se opone solo la realidad de que <em>el Verbo se hizo carne<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p><p>El gnosticismo fue la primera herej\u00eda con la que el cristianismo tuvo que combatir en los primeros siglos de nuestra era. Y si bien en otra oportunidad tengo pensado hablar m\u00e1s <em>in extenso<\/em> del gnosticismo, si quisiera decir que en la actualidad, aunque el contexto sociocultural ha cambiado y evolucionado, hay que reconocer que las cuestiones de fondo permanecen. Hoy en d\u00eda hay una sutil tendencia gn\u00f3stica que se expresa de muchas formas: la reducci\u00f3n de la fe a la m\u00edstica y a la sabidur\u00eda espiritual (m\u00edstica, que nada tiene que ver con el encuentro con el Dios trascendente en la plenitud del amor sino que se refiere a la experiencia provocada por un volverse sobre s\u00ed mismo; un sentimiento exaltante de estar en comuni\u00f3n con el universo; y cosas por el estilo); el desplazamiento del cristo-centrismo en pos de un teocentrismo en forma de misterio buscando una reducci\u00f3n inconsciente al com\u00fan denominador de las diferentes experiencias religiosas universales; hacer del evangelio una sabidur\u00eda entre otras; la sustituci\u00f3n de la fe por sabidur\u00eda religiosa; la constante tendencia a espiritualizar la fe; la superaci\u00f3n y el deseo de trascender y liberarse de todas las mediaciones hist\u00f3ricas, institucionales, religiosas en funci\u00f3n de una espiritualidad con m\u00e1s brillo; las sabidur\u00edas orientales de la interioridad; etc.<\/p><p>En definitiva, esta tendencia gn\u00f3stica pretende disociar la fe y la \u00e9tica, presentando una experiencia desencarnada de Dios. Hay que reivindicar bien alto y claro, que nuestro Dios se revela en lo humano tanto en la experiencia espiritual interior como en la experiencia hist\u00f3rica. Las tendencias gn\u00f3sticas dan primado a la sabidur\u00eda o conocimiento experiencial de Dios por encima de la revelaci\u00f3n hist\u00f3rica y la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, e incluso por encima de la \u00e9tica del amor al pr\u00f3jimo.<\/p><p>Pues bien, estas dos herej\u00edas que buscan exaltar al hombre pueden englobarse bajo el nombre de un nuevo humanismo, un humanismo moderno, que es ateo, como veremos, y que finalmente destruye al hombre al separarlo de Dios por entender rectamente la relaci\u00f3n entre sobrenatural y natural, entre gracia y naturaleza, cuyo <em>analogatum princeps<\/em> es precisamente el misterio de la Encarnaci\u00f3n del Verbo. Esta \u201cmala mezcla\u201d de naturaleza y gracia propia de este humanismo est\u00e1 en la esencia de los errores modernistas, como bien ense\u00f1a el Concilio Vaticano I<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>. Es una mala mezcla de todo: sobrenatural y natural, teolog\u00eda y filosof\u00eda, bien y mal, verdad y mentira, s\u00ed y no, Iglesia y mundo, virtud y pecado, Iglesia y Estado, libertad y adicci\u00f3n, integridad y corrupci\u00f3n, etc.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p><h4><strong><span style=\"font-size: 16px; background-color: rgba(255, 182, 182, 0);\">1. Es un humanismo que presenta un cristianismo desfigurado<\/span><\/strong><a style=\"font-size: 20px; background-color: rgba(255, 182, 182, 0);\" href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/h4><p>El paganismo y el humanismo moderno est\u00e1n de alg\u00fan modo haciendo lo mismo que el mundo cristiano siempre ha hecho, pero lo hace por una raz\u00f3n diferente. Ha conservado la forma externa de las cosas, pero las ha vaciado de su contenido y significado. Se conservan los t\u00e9rminos y pr\u00e1cticas cristianas, e incluso se siguen usando las palabras consagradas de la religi\u00f3n revelada, pero se conservan y se usan del mismo modo que una nueva firma comercia bajo el nombre de una vieja empresa, es decir, s\u00f3lo para ganarse el benepl\u00e1cito de sus antiguos clientes. El mundo cristiano, por ejemplo, recomienda ayunar; el mundo moderno ayuna tambi\u00e9n, bajo en nombre de \u201cdieta\u201d, no para hermosear el alma, sino para hacer m\u00e1s hermoso al cuerpo. El cristianismo recomienda el examen de conciencia: el mundo moderno hace lo mismo bajo el disfraz del psicoan\u00e1lisis. El mundo cristiano recomienda decir los pecados al confesor: el mundo pagano recomienda decirlos al mundo (piensen cuanto abundan los <em>talk shows<\/em> en la televisi\u00f3n). Pero en el primer caso la raz\u00f3n de la confesi\u00f3n es elevar el alma por la purificaci\u00f3n; en el segundo caso es relajar el cuerpo por la sublimaci\u00f3n. Otro ejemplo de esta tendencia es alimentarnos con un mundo de pel\u00edcula, pensando que las cruces de esta vida se sobrellevan s\u00f3lo por repetir un par de frases o\u00eddas en la televisi\u00f3n\u2026 presentando as\u00ed una pseudo religiosidad, a la manera del pensamiento de moda o de los gestores de la opini\u00f3n p\u00fablica, muchas veces a nivel masivo.<\/p><p>De este modo el mundo se va corrompiendo no s\u00f3lo por cosas malas sino tambi\u00e9n por las cosas buenas; se nota un empadronamiento tal de las cosas buenas de la vida que en algunos momentos se vuelve m\u00e1s intolerable que la persecuci\u00f3n abierta o violenta.<\/p><h4><strong><span style=\"font-size: 16px;\">2. El humanismo contempor\u00e1neo<\/span><\/strong><\/h4><p>La actitud general de hacer cosas cristianas por una raz\u00f3n no cristiana es una consecuencia de lo que hemos llamado \u201cHumanismo contempor\u00e1neo\u201d, y que es tan antiguo como la gnosis o el pelagianismo. El humanismo ha sido definido como \u201cel empe\u00f1o por mantener los mejores valores espirituales de la religi\u00f3n mientras se rinde ante cualquier interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica del universo\u201d. En su sentido m\u00e1s amplio es un empe\u00f1o por tener cristianismo sin Cristo, divinidad sin Dios, y esperanza cristiana sin la promesa de la otra vida. Es una suerte de ate\u00edsmo disfrazado. Por eso, el P. Cornelio Fabro dice que \u201cesta positividad del nuevo ate\u00edsmo est\u00e1 expresado en el ambicioso ep\u00edteto de \u2018humanismo\u2019 que los ateos de la \u00e9poca moderna reivindican especialmente a partir de Feuerbach\u201d, quien llega a afirmar, por ejemplo: \u201cDios no es m\u00e1s que la humanidad\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> y por eso se habla incluso del \u201c<em>drama del humanismo ateo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. \u201cEse es el drama del humanismo moderno: en nombre de una supuesta exaltaci\u00f3n del hombre, lo destruye\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p><p>Esta descripci\u00f3n es bastante precisa pero no describe al humanismo en todas sus fases. Dice Fulton Sheen que el humanismo, como muchos otros \u201cismos\u201d, sufre de falta de definici\u00f3n. Hay algunos de sus profetas menores que lo hacen un poco mejor que un vago humanitarismo. Otros tienen un nivel un poquito m\u00e1s elevado, como el Polonio de Shakespeare<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>, que terminan haciendo de un viejo tubo de ensayo (es decir, de viejos errores repetidos) un refugio para preservarnos de ser comidos por \u201clos \u00e1cidos de la modernidad\u201d.\u00a0Tambi\u00e9n existe un tipo m\u00e1s cl\u00e1sico de humanismo falaz detr\u00e1s de la efusi\u00f3n sentimental de la filosof\u00eda de la experiencia religiosa que tiene su fuente en Rousseau<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>, y la pragm\u00e1tico-cient\u00edfica glorificaci\u00f3n de las fuerzas de la naturaleza, que tiene su fuente en Francis Bacon<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a> y su cientificismo. As\u00ed, la religi\u00f3n no es otra cosa que una sociolog\u00eda, la moralidad no es nada m\u00e1s que nuevos nombres cient\u00edficos que sirven para excusar viejos pecados, y la \u00e9tica es la l\u00ednea de m\u00ednima resistencia al mal, bajo los falsos colores de la auto-expresi\u00f3n.\u00a0<\/p><p>Pues bien, seg\u00fan Fulton Sheen, hay algo com\u00fan a estas formas de humanismo, y lo que les es com\u00fan es algo muy antiguo, de hecho, de mil quinientos a\u00f1os de antig\u00fcedad: el pelagianismo, con su negaci\u00f3n de lo sobrenatural y la consecuente emancipaci\u00f3n del hombre.<\/p><p>Es curioso e interesante que el Pelagianismo y el Humanismo empezaron con hombres que conoc\u00edan a Plat\u00f3n<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> y a los estoicos mejor que al cristianismo. Ambos pensamientos tuvieron origen en hombres de Occidente influenciados por ideas de Oriente. Ambos movimientos han enfatizado la voluntad y la subjetividad al costo de la inteligencia y de la gracia. La diferencia entre los dos movimientos est\u00e1 en su entorno. El pelagianismo apareci\u00f3 en una sociedad en la cual hab\u00eda una gran luz intelectual (grandes pensadores, eran los tiempos de Agust\u00edn y Ambrosio entre otros tantos), y por lo tanto sus deficiencias se hicieron evidentes muy pronto. El Humanismo moderno, por el contrario, aparece en una sociedad en la cual muchas de las luces se han apagado y por lo tanto aparece m\u00e1s sabio que lo que verdaderamente es, entre otras cosas, porque una linterna en las tinieblas alumbra m\u00e1s que una linterna a la luz del sol.<\/p><p>Aqu\u00ed quiero hacer menci\u00f3n de lo que a mi modo de ver, es una enorme obligaci\u00f3n y una tremenda responsabilidad que tenemos; que es la imperiosa necesidad de revalorizar cada d\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s nuestros esfuerzos en el apostolado intelectual; la importancia de conocer, estudiar, profundizar y divulgar de una manera efectiva y universal las obras del P. Cornelio Fabro, m\u00e1ximo int\u00e9rprete del pensamiento de Santo Tom\u00e1s de Aquino; y particularmente de reiniciar de una manera s\u00f3lida, concreta y estable nuestro Centro de Altos Estudios de manera tal de lograr consolidar una aut\u00e9ntica <em>escuela de pensamiento<\/em>.<\/p><p>Veamos m\u00e1s de cerca. El Pelagianismo fue una doctrina ense\u00f1ada por un estudiante de filosof\u00eda griega, Pelagio<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>, quien sosten\u00eda que la naturaleza humana por su propio poder es capaz de salvarse a s\u00ed misma sin la ayuda de la gracia de Dios. Pues bien, esa es la doctrina central del Humanismo. Es decir, lo que hace es \u201cemancipar lo inferior de lo superior, atentando contra la recta primac\u00eda de lo espiritual\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. Notemos el paralelo entre los dos. Ambos niegan el pecado original, pero ambos admiten el conflicto entre la materia y el esp\u00edritu como un factor psicol\u00f3gico; ambos niegan que es necesario recurrir a la gracia de Cristo, aunque admiten la belleza de Cristo; finalmente ambos apelan a la voluntad del hombre como suficiente para salvarse sin la nueva fuerza interior de la gracia, que hace al hombre sobrenaturalmente hijo de Dios, elevando as\u00ed su naturaleza creada. Pues bien, estas constataciones y descripciones parecen darnos al mismo tiempo una descripci\u00f3n de lo que conocemos como \u201cel progresismo cristiano\u201d, que finalmente es un movimiento gn\u00f3stico, pelagiano e inmanente.<\/p><p>Aquel antiguo humanismo que ten\u00eda el nombre de Pelagianismo fue finalmente condenado en el Concilio de Cartago en mayo del 418. Pero pronto un nuevo movimiento human\u00edstico sigui\u00f3 sus pasos: el semipelagianismo, elaborado por monjes de Marsella, que admit\u00eda, en respuesta a los decretos de Cartago, que el hombre necesita la gracia, pero sosten\u00edan que por las buenas obras naturales el hombre pod\u00eda merecer la gracia. Los Semipelagianos hac\u00edan concesiones a lo sobrenatural que los pelagianos no hac\u00edan, as\u00ed como en la actualidad, algunos humanistas contempor\u00e1neos (progresistas) hacen concesiones (es decir, admiten en cierto sentido) a lo sobrenatural que otros no hacen. En su esencia, el humanismo de hoy (o el progresismo de hoy) no es otra cosa que un revivir del Pelagianismo; es la herej\u00eda de la acci\u00f3n e intelecci\u00f3n humana, la afirmaci\u00f3n de que la humanidad puede escalar alturas divinas sin la ayuda divina y que de s\u00ed misma y por s\u00ed misma ella es suficiente para la perfecci\u00f3n de sus capacidades y potencias. En breve, es la afirmaci\u00f3n de que la mente humana no necesita de la fe verdadera y real, y de que la voluntad del hombre no necesita de la gracia. Por eso lo que se logra, en el mejor de los casos, es una construcci\u00f3n gn\u00f3stica y desfigurada de una religi\u00f3n. Religi\u00f3n que no es tal porque es \u201cuna religi\u00f3n a mi manera\u201d.<\/p><p>El humanismo moderno, por ser gn\u00f3stico, tiene los dos defectos fatales del Pelagianismo, y esta es la singular cr\u00edtica que deseo realizarle en esta exposici\u00f3n: primero, falla en no tener en cuenta el gran fracaso del humanismo en el pasado y segundo, es demasiado inhumano. Veamos estas dos carencias por separado<\/p><h4><span style=\"font-size: 16px; background-color: rgba(255, 182, 182, 0);\">3.\u00a0<\/span><strong style=\"font-size: 16px; background-color: rgba(255, 182, 182, 0);\">El humanismo ateo y su falta de memoria<\/strong><\/h4><p>El Humanismo falla en no tomar en cuenta la triste lecci\u00f3n que la humanidad aprendi\u00f3 durante los milenios a\u00f1os anteriores a la Encarnaci\u00f3n<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>, a saber, que ni por su conocimiento humano ni por su voluntad humana el hombre es capaz de hacerse a s\u00ed mismo un hombre perfecto ni siquiera en el orden natural. Los dos grandes pueblos en que estaba dividido el mundo antes de la Encarnaci\u00f3n dan testimonio de esta triste verdad: los jud\u00edos y los gentiles.<\/p><p>Los gentiles, principalmente, han demostrado a las civilizaciones posteriores que el hombre por su propio <em>conocimiento<\/em> no puede alcanzar la perfecci\u00f3n human\u00edstica. Los griegos, maestros de filosof\u00eda y bien adiestrados en lo que nuestros modernos humanistas llaman <em>\u201cdecorum\u201d<\/em> cayeron en los errores m\u00e1s groseros. Plat\u00f3n, por ejemplo, sosten\u00eda que las mujeres, aun siendo tan hermosamente humanas, eran propiedad de los soldados, y Arist\u00f3teles<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>, aun admitiendo una primera causa suprema, negaba una providencia que regulaba las esferas celestes (los astros). Epic\u00fareo<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a> fund\u00f3 una escuela sobre el placer, y Zen\u00f3n<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a> construy\u00f3 otra sobre los fundamentos de la vanidad, una degradando al hombre al nivel de las bestias, la otra exalt\u00e1ndolo a las alturas de una soberbia intoxicante. Prot\u00e1goras<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a> ense\u00f1\u00f3 que el hombre era la medida de todas las cosas como lo hacen los pragmatistas de hoy en d\u00eda; Pirr\u00f3n<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a> condujo a los hombres a creer que no hab\u00eda ninguna cosa cierta, como los esc\u00e9pticos modernos nos aseguran estar ciertos de que la certeza no puede existir.<\/p><p>No s\u00f3lo en la edad de Pericles<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>, tambi\u00e9n en la edad de Augusto<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>, no s\u00f3lo en la tierra de los griegos, sino tambi\u00e9n en la de los romanos, las mentes humanas testificaban la necesidad de otra luz adem\u00e1s de la de la raz\u00f3n. En el orden pr\u00e1ctico moral, la esposa era la esclava de la pasi\u00f3n, los ni\u00f1os eran expuestos en las puertas de la ciudad para ser devorados por los lobos. Un esclavo era crucificado porque quebraba un vaso. \u201cVirtud, \u00a1t\u00fa eres solamente un nombre\u201d! \u00a0dec\u00eda Lucrecio<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a> y explicaba a los dioses como mitos. Cicer\u00f3n<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a> nos dice que en su tiempo la filosof\u00eda y el ate\u00edsmo eran sin\u00f3nimos. S\u00e9neca<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a> negaba que hab\u00eda algo m\u00e1s all\u00e1 de las gracias. \u00a0Horacio<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>, tan duro como un fariseo, no dudaba en decir que la muerte era demasiado buena para una vestal impura, pero al mismo tiempo urg\u00eda a aprovechar el placer al vuelo porque es un don del cielo. En ese paganismo falsamente humanista un mercader pod\u00eda arrodillarse ante Mercurio<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a> y pedirle poder enga\u00f1ar a sus clientes y un abogado pod\u00eda suplicar a su diosa favorita que sus enga\u00f1os y fraudes fuesen cubiertos por una capa de virtud. \u00a0La luz de la raz\u00f3n se estaba apagando. Los hombres empezaron a transferir el culto de Dios a su genio intelectual. Entonces empezaron a ver dioses en el cielo y en la tierra, en el fuego y en el aire. Sigui\u00f3 la deificaci\u00f3n de la naturaleza, y as\u00ed el sol, la luna y las estrellas fueron adoradas como divinidades. Finalmente, en una ulterior inmersi\u00f3n, Dios se transform\u00f3 simplemente en el hombre divinizado y la regla fue la idolatr\u00eda. Un profundo olvido de Dios y un indescriptible desprecio del hombre son inseparables, uno siempre engendra al otro. Entre tanto abuso de conocimiento, tanto en el orden especulativo como en el moral, Tertuliano<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a> pudo decir con algo de verdad a los magistrados romanos: \u201c\u00bfqui\u00e9n hay aqu\u00ed de entre vosotros que pueda decir que no ha expuesto a su propio hijo a la muerte?\u201d\u00a0<\/p><p>Si los gentiles dieron testimonio de la inhabilidad del conocimiento humano para satisfacer las demandas del Humanismo perfecto, es el jud\u00edo quien ha testimoniado la inhabilidad del poder humano para producir un ser humano perfecto sin la gracia divina. Desde el tiempo de Ad\u00e1n hasta Mois\u00e9s aquellos que estaban destinados a ser el pueblo elegido aprendieron la misma lecci\u00f3n de los gentiles, la insuficiencia de la sabidur\u00eda puramente human\u00edstica. Entonces Dios les dio conocimiento, un conocimiento no como el de las naciones, sino de un g\u00e9nero m\u00e1s alto bajado del cielo. Entre los rayos y truenos del Sina\u00ed, Dios le dio a Mois\u00e9s y a su pueblo un conocimiento nuevo, un c\u00f3digo moral m\u00e1s perfecto, el conocimiento de la Ley, los 10 mandamientos. Dios estaba dici\u00e9ndoles: \u201cVuestra sabidur\u00eda humana es insuficiente. Ahora os dar\u00e9 conocimiento\u201d. Pero quedaba por ver si con este conocimiento ellos tendr\u00edan el poder y la voluntad de poner en pr\u00e1ctica esta ley.<\/p><p>Y he aqu\u00ed, que aun mientras Mois\u00e9s estaba recibiendo la ley, su pueblo se hab\u00eda rebelado contra su hermano dici\u00e9ndole: \u201chaznos dioses que vayan delante de nosotros\u201d. Los mandamientos de Dios fueron olvidados.\u00a0 Cor\u00e9, Dat\u00e1n y Abiram<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a> negaron las prerrogativas especiales del sacerdocio de Aar\u00f3n y la misi\u00f3n divina de Mois\u00e9s y nombraron un sacerdote sin el llamado o unci\u00f3n divina. David, tiempo despu\u00e9s, siendo rico y no falt\u00e1ndole nada para su felicidad material, cay\u00f3 en adulterio y se hizo culpable del asesinato de Ur\u00edas, con cuya esposa hab\u00eda cometido un vergonzoso pecado. De los 20 reyes que rigieron sobre Judea, desgraciadamente la mayor\u00eda sirvi\u00f3 a los \u00eddolos; dos de ellos incluso ofrecieron sus propios hijos en sacrificio a Moloch<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>; Ajaz<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a> cerr\u00f3 el templo a los adoradores, y Manas\u00e9s<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a> puso altares a los falsos dioses en los atrios.<\/p><p>Aun con el conocimiento de lo que estaba bien y lo que estaba mal, ellos se hicieron \u201ctransgresores desde el seno materno\u201d buscando \u201cconsuelo en los \u00eddolos debajo de cada \u00e1rbol verde y sacrificando a los hijos en los torrentes\u201d. \u00a0<\/p><p>Cuarenta siglos de experimento humanista hab\u00edan pasado y la humanidad hab\u00eda aprendido la lecci\u00f3n de la insuficiencia del conocimiento y del poder humano para la salvaci\u00f3n. Se necesitaba ayuda, el humanismo no era suficiente. Gritos se multiplicaban hacia Dios, no s\u00f3lo de parte de los jud\u00edos que ped\u00edan a los cielos que brote un Salvador, sino tambi\u00e9n de parte de los griegos, quienes en sus grandes tragedias suplicaban por un redentor, por ejemplo, en las palabras de Esquilo<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>: <em>no busques ning\u00fan otro final a esta maldici\u00f3n a no ser que aparezca alg\u00fan dios para tomar tus dolores sobre su propia cabeza en tu lugar. <\/em>Este sin sentido del mundo pagano, de este humanismo pagano, est\u00e1 muy bien descrito por el genial G. K. Chesterton en su obra <em>\u201cEl hombre eterno\u201d.<\/em><\/p><p>En respuesta a los anhelos de los corazones humanistas, apareci\u00f3 desde los cielos, Cristo, el Hijo de Dios, \u201cel Poder y la sabidur\u00eda de Dios\u201d el poder que los jud\u00edos buscaban, y el conocimiento que los gentiles anhelaban. Pero algunos insist\u00edan en que el Humanismo era suficiente, y de esos se ha escrito: <em>\u00c9l vino a los suyos y los suyos no lo recibieron<\/em><a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>. Para los jud\u00edos fue una <em>piedra de esc\u00e1ndalo<\/em><a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>, porque el Poder vino en la debilidad de la cruz; para los gentiles \u00c9l fue <em>necedad<\/em> porque el Conocimiento vino en la forma de uno que \u201cnunca aprendi\u00f3\u201d y ense\u00f1aba una sabidur\u00eda que era locura para el mundo. <em>Pero para aquellos que son llamados, tanto jud\u00edos como griegos, Cristo es el Poder de Dios y la Sabidur\u00eda de Dios <\/em>\u2013 porque<em> la necedad de Dios es m\u00e1s sabia que los hombres y la debilidad de Dios es m\u00e1s fuerte que los hombres<\/em><a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>.<\/p><p>Nuestros humanistas modernos, inmanentes y gn\u00f3sticos, que nos piden que rechacemos al Cristo sobrehumano, ya sea porque la vida eterna no es necesaria para ellos o porque la fe en \u00c9l se reduce a \u201cimaginaci\u00f3n\u201d, nos est\u00e1n pidiendo huir frente a los 40 siglos de experiencia de la historia pre-cristiana. Nos har\u00edan revivir el experimento mundial que termin\u00f3 en la Encarnaci\u00f3n y creer que el hombre deber\u00eda intentar una vez m\u00e1s seguir adelante con la suficiencia del poder humano sin la gracia, y actuar como si el Dios encarnado no significara nada para el hombre. Pedirnos hacer esto es cometer el t\u00edpico pecado de la civilizaci\u00f3n occidental, el pecado de soberbia, de autosuficiencia.<\/p><p>El mundo oriental cay\u00f3 en el exceso de creer que Dios hace todo y el hombre no hace nada, esto es el misticismo oriental<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a> y el quietismo<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>. Nuestro mundo occidental ha ca\u00eddo en el otro exceso de creer que el hombre hace todo y Dios no hace nada, esto es el Humanismo. La verdadera posici\u00f3n es la que se coloca en el medio. El Hombre puede hacer algo con la ayuda de la gracia de Dios que lo sostiene. El mundo oriental necesita aprender de San Pablo, que dec\u00eda: <em>todo lo puedo en Aquel que me conforta<\/em><a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a> y los Humanistas occidentales necesitan aprender las palabras de nuestro Se\u00f1or: <em>Sin m\u00ed nada pod\u00e9is hacer<\/em><a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>.<\/p><h4><b><span style=\"font-size: 16px; background-color: rgba(255, 182, 182, 0);\">5. E<\/span><span style=\"font-size: 16px; background-color: rgba(255, 182, 182, 0);\">l humanismo moderno es inhumano<\/span><\/b><\/h4><p>Esto nos lleva a la segunda cr\u00edtica que quisiera hacerle hoy al pensamiento contempor\u00e1neo: este humanismo moderno (que en realidad es antiguo) es demasiado inhumano. Pone en definitiva un peso muy pesado sobre la pobre naturaleza humana. La naturaleza humana en virtud de un alma inmortal tiene algo de infinito en ella; tiene aspiraciones y deseos infinitos de verdad, de belleza, de amor y de vida; rechaza ser pacificada por los placeres del tiempo y del espacio, y est\u00e1 siempre ansiosa, de subirse a las \u201cescondidas almenas de la eternidad\u201d, donde no hay m\u00e1s que la Perfecci\u00f3n Infinita de la Vida de Dios.<\/p><p>El humanista admitir\u00e1 la infinidad de estas aspiraciones y all\u00ed radica su falacia. Pedirle al hombre que satisfaga esa capacidad pasiva de infinito con un encanto finito; que beba las aguas del tiempo para saciar su sed de eternidad; que se alimente de comida corruptible para satisfacer el hambre del Pan de Vida Eterna, y que descanse en lo humano cuando ansia lo divino \u2013esto es obstaculizar la naturaleza humana en todo lo que la hace humana. Esto no es humano, aunque se lo llame <em>humanismo<\/em>.<\/p><p>Es una paradoja extra\u00f1a, sin embargo, verdadera, que el hombre s\u00f3lo se hace m\u00e1s humano cuando se hace m\u00e1s divino, porque ha sido destinado desde toda la eternidad a ser conforme a la imagen del Hijo de Dios. Por lo tanto, cualquier forma de humanismo, que niegue la necesidad de la gracia y atente a perfeccionar al hombre sin ella, est\u00e1 pidi\u00e9ndole al hombre crecer sin un ambiente en el cual crecer. Permanecer en el nivel de lo puramente humano, y sostener el ideal del <em>\u201cdecorum\u201d<\/em> es permitir al hombre expandirse horizontalmente, en la direcci\u00f3n de lo humano, pero no verticalmente, en la direcci\u00f3n de lo divino (en lo que podemos reconocer otra definici\u00f3n del progresismo moderno). El humanismo propugna la expansi\u00f3n del hombre en el plano de la naturaleza, pero no para que su ser sea elevado al plano de la gracia. Y sin embargo la elevaci\u00f3n es mucho m\u00e1s importante que la expansi\u00f3n. Si niega el orden de la gracia y el reino de la paternidad de Dios \u00bfqu\u00e9 ambiente le queda a la humanidad para crecer, excepto la pobre y d\u00e9bil humanidad misma? Las plantas viven gracias al ambiente que esta fuera de s\u00ed mismas, un ambiente en el cual su estructura est\u00e1 en armon\u00eda. Ya que el alma es espiritual, el hombre necesita el ambiente no s\u00f3lo de la humanidad, que pertenece al reino de su cuerpo, sino el ambiente del esp\u00edritu al que pertenece su alma. Y es s\u00f3lo entrando en armon\u00eda con ese ambiente superior que \u00e9l alcanza el fin para el cual fue creado. Por esto el Humanismo sin lo trascendente no es humanismo sino Naturalismo. El hombre por naturaleza no es un \u00eddolo sino un adorador y volverse sobre s\u00ed mismo es condenarlo al ego\u00edsmo, lo cual es su muerte.<\/p><p>\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\">* * * * *<\/p><p>Dice Fulton Sheen que hay una gran diferencia entre la Iglesia y el Humanismo moderno. La Iglesia invoca a una Persona, los humanistas a una filosof\u00eda. La Iglesia dice que el Humanismo consiste en reflejar en nuestras propias vidas la imagen eterna de la Persona de Cristo; los humanistas dicen que el Humanismo consiste en reflejar en nuestras vidas las abstracciones del misticismo oriental o aquellas de la filosof\u00eda estoica<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>.<\/p><p>El Humanismo moderno olvida que la vida no es s\u00f3lo un empuj\u00f3n desde abajo, sino tambi\u00e9n un don desde arriba, y que el hombre en sus nobles esfuerzos humanistas ha sido encontrado a la mitad del camino ascendente por la Persona de Cristo, quien vino a la tierra a tomar no s\u00f3lo la mano del hombre sino su misma naturaleza, para divinizarla, para levantarla hacia la intimidad con Dios, para llamar a Dios \u201cPadre\u201d, y para hacer de esto la fuente y modelo de una encarnaci\u00f3n continuada, en la cual seremos mejores hombres porque seremos <em>otros cristos<\/em>.<\/p><p>En el fondo, todo el error humanista (que, una vez m\u00e1s, es pelagiano, gn\u00f3stico y progresista) consiste en una mala inteligencia, que se transforma en negaci\u00f3n, del augusto misterio de la Encarnaci\u00f3n.<\/p><p>En un mensaje a la Orden Dominica el gran San Juan Pablo II dec\u00eda<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>: \u201cVivimos en un tiempo caracterizado, a su manera, por el rechazo de la Encarnaci\u00f3n. Por primera vez desde el nacimiento de Cristo, acontecido hace dos mil a\u00f1os, es como si \u00e9l ya no encontrara lugar en un mundo cada vez m\u00e1s secularizado. No siempre se niega a Cristo de manera expl\u00edcita; muchos incluso dicen que admiran a Jes\u00fas y valoran algunos elementos de su ense\u00f1anza. Pero \u00e9l sigue lejos: en realidad no es conocido, amado y obedecido; sino relegado a un pasado remoto o a un cielo lejano\u201d. Y luego hac\u00eda un elenco de algunas consecuencias de esta negaci\u00f3n de la Encarnaci\u00f3n, que termina siendo contra el hombre: \u201cNuestra \u00e9poca niega la Encarnaci\u00f3n de muchos modos pr\u00e1cticos, y las consecuencias de esta negaci\u00f3n son claras e inquietantes\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>.<\/p><ol><li>\u00ab<em>En primer lugar, la relaci\u00f3n individual con Dios se considera como exclusivamente personal y privada, de manera que se aparta a Dios de los procesos por los que se rige la actividad social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica<\/em>\u00bb<em>. <\/em>Formas de negaci\u00f3n de la Encarnaci\u00f3n en estos campos son el liberalismo salvaje, el marxismo, la tecnocracia, el laicismo que busca apartar a Dios. El mundo que construye el hombre sin Dios se vuelve contra el hombre. Cuando no se quiere que Dios reine, el hombre se esclaviza.<\/li><\/ol><ol start=\"2\"><li>\u00ab<em>A su vez, esto lleva a una notable disminuci\u00f3n del sentido de las posibilidades humanas, dado que Cristo es el \u00fanico que revela plenamente las magn\u00edficas posibilidades de la vida humana, el \u00fanico que \u2018manifiesta plenamente el hombre al propio hombre\u2019<\/em><a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a>\u00bb<em>.<\/em> Al disminuirse el sentido de las posibilidades humanas se cae en la marginaci\u00f3n y en la exclusi\u00f3n social, en la plaga del desempleo, en la explotaci\u00f3n de los trabajadores, en la acumulaci\u00f3n de las riquezas en manos de pocos mientras los pobres empobrecen cada vez m\u00e1s y son cada vez m\u00e1s y cada vez tienen menos participaci\u00f3n en la riqueza com\u00fan. Se pierde la sana creatividad.<\/li><\/ol><ol start=\"3\"><li>\u00ab<em>Cuando se excluye o niega a Cristo, se reduce nuestra visi\u00f3n del sentido de la existencia humana; y cuando esperamos y aspiramos a algo inferior, la esperanza da paso a la desesperaci\u00f3n, y la alegr\u00eda a la depresi\u00f3n<\/em>\u00bb<em>. <\/em>Es decir, el reduccionismo en la existencia humana lleva al hombre a esclavizarse a cosas inferiores a \u00e9l, contra lo que ense\u00f1a San Pablo de que no debemos: <em>estar sometidos a los elementos del mundo<\/em><a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>, que, en el fondo, se manifiesta claramente en todas las formas de adicci\u00f3n conocidas: al alcohol, a la droga, a la excesiva presteza, al dinero, al sexo sin responsabilidad, al poder, al internet, a la violencia irracional, a la televisi\u00f3n, al tel\u00e9fono celular, a la velocidad, al ruido, etc. Se cae en el sin sentido existencial y en la p\u00e9rdida del se\u00f1or\u00edo del cristiano. Por eso la humanidad en el mundo moderno parece una manada de borregos en la que todos piensan, m\u00e1s o menos, lo mismo, que es lo que repiten a diario, hasta la saciedad, los medios de comunicaci\u00f3n, que est\u00e1n bajo la dictadura de los \u2018dadores de sentido\u2019.<\/li><\/ol><ol start=\"4\"><li>\u00ab<em>Se produce tambi\u00e9n una profunda desconfianza en la raz\u00f3n y en la capacidad humana de captar la verdad; incluso se pone en tela de juicio el mismo concepto de verdad. La fe y la raz\u00f3n, al empobrecerse rec\u00edprocamente, se separan, degenerando respectivamente en el fide\u00edsmo y en el racionalismo<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><strong>[55]<\/strong><\/a><\/em>\u00bb<em>.<\/em> El hombre se hace esclavo de su capricho subjetivo y de la dictadura del relativismo. Al final, liberalmente, todos tienen raz\u00f3n. Todo es lo mismo. Al hombre no le interesa la verdad. No le interesa la realidad extramental y lo que est\u00e1 fuera de \u00e9l, por sobre \u00e9l y es superior a \u00e9l: \u00abLa verdad la hago yo, que soy la medida de todas las cosas\u00bb.<\/li><\/ol><ol start=\"5\"><li>\u00ab<em>Ya no se aprecia ni se ama la vida; por eso avanza una cierta cultura de la muerte, con sus amargos frutos: el aborto y la eutanasia<\/em>\u00bb<em>. <\/em>Y en la contracepci\u00f3n y antinatalismo, en la clonaci\u00f3n, en el divorcio, en el suicidio generalizado, en el homicidio de los inocentes, en la pederast\u00eda, en la muerte del alma al no recurrir a la gracia que dan los sacramentos. Y as\u00ed los hombres y mujeres viven como animales sin sacramentos: no se confiesan, no comulgan, no van a Misa los domingos, no reciben la unci\u00f3n de los enfermos, no se casan por la Iglesia&#8230;. Se hace cualquier cosa con tal de destruir la imagen divina del matrimonio y la familia, y la dignidad del trabajo humano.<\/li><\/ol><ol start=\"6\"><li>\u00ab<em>No se valora ni se ama correctamente el cuerpo y la sexualidad humana; de ah\u00ed deriva la degradaci\u00f3n del sexo, que se manifiesta en una ola de confusi\u00f3n moral, infidelidad y violencia pornogr\u00e1fica<\/em>\u00bb<em>. <\/em>Se empuja a los hombres y mujeres a toda forma de desborde sexual patol\u00f3gico: pederast\u00eda, travestismo, sadismo, masoquismo&#8230; la pornograf\u00eda que lo invade todo: revistas, diarios, cine, radio, televisi\u00f3n, internet&#8230; No se ama la virginidad y la pureza es vilipendiada. La humanidad sufre un verdadero eclipse de la \u00e9tica y de la moral.<\/li><\/ol><ol start=\"7\"><li>\u00ab<em>Ni siquiera se ama y valora la creaci\u00f3n misma; por eso el fantasma del ego\u00edsmo destructor se percibe en el abuso y en la explotaci\u00f3n del medio ambiente<\/em>\u00bb<em>. <\/em>Porque la creaci\u00f3n es la gran p\u00e1gina escrita por Dios y tambi\u00e9n se quiere destruir la imagen de Dios inscripta en ella.<\/li><\/ol><p>Estimo que con esta descripci\u00f3n del Papa se ve con claridad que ese falso humanismo, que dice promover al hombre, separ\u00e1ndolo de Dios y negando la Encarnaci\u00f3n redentora, es completamente anti-humano. Encierra al hombre en s\u00ed mismo, de manera gn\u00f3stica, y lo deja librado a sus solas fuerzas, de manera pelagiana.<\/p><p>Conclu\u00eda el Papa Magno: <em>\u00abEn esta situaci\u00f3n, la Iglesia y el Sucesor del ap\u00f3stol Pedro miran a la Orden de Predicadores con la misma esperanza y confianza que en los tiempos de su fundaci\u00f3n. Las necesidades de la nueva evangelizaci\u00f3n son enormes. Ciertamente, vuestra Orden, con sus numerosas vocaciones y su extraordinaria herencia, puede desempe\u00f1ar un papel fundamental en la misi\u00f3n de la Iglesia para acabar con los antiguos errores y proclamar con eficacia el mensaje de Cristo en el alba del nuevo milenio<\/em>\u00bb<em>.<\/em><\/p><p>Pues bien, en primera fila y en primera persona, tambi\u00e9n debemos estar los miembros de la familia religiosa del Verbo Encarnado para cumplir con nuestra misi\u00f3n. Por eso vuelvo a insistir en la necesidad imperiosa que tenemos de priorizar nuestro apostolado intelectual, de crear una verdadera <em>escuela de pensamiento<\/em> desde la filosof\u00eda del ser en la que el hombre pueda encontrar su verdadero fundamento que es el ser y, adem\u00e1s, encontrar su fin \u00faltimo que es el Ser por Esencia y su fondo que es la libertad<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a>.<\/p><p>Por eso, y con esto ya voy terminando, a nosotros se nos pide en nuestro derecho propio de \u201cno conformamos con un conocimiento superficial de la filosof\u00eda y de la teolog\u00eda incapaz de comprender en toda su profundidad el drama del ate\u00edsmo contempor\u00e1neo y por tanto incapaz de remediarlo\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>.\u00a0 A nosotros nos compete por la misi\u00f3n que hemos recibido, el tener una formaci\u00f3n cultural fuerte, que se defina frente a la cultura moderna<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>. Hace falta una \u201cmetaf\u00edsica con garra\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>, que muerda la realidad. Esto es esencial a nuestro carisma.<\/p><p>La \u00e9poca actual tiene urgencia de Jesucristo. Las necesidades de la nueva evangelizaci\u00f3n son enormes y no podemos evadirnos ante la desafiante llamada que Cristo nos hace de <em>ir por todo el mundo anunciando el Evangelio<\/em>.<\/p><p>Record\u00e9moslo siempre: Nuestra pastoral debe proponer infatigablemente a Jesucristo, el Verbo Encarnado, plenitud de toda vida y cultura aut\u00e9nticamente humanas<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>. \u201cTarea que \u2013dice nuestro derecho propio\u2013 no es \u00fanicamente de especialistas sino <em>de todos<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a> y para la cual hace falta \u2013lo repito\u2013 una s\u00f3lida formaci\u00f3n filos\u00f3fica, ya que, en la vida pastoral, todos debemos enfrentarnos con las exigencias del mundo contempor\u00e1neo y examinar las causas de ciertos comportamientos para darles una respuesta adecuada.<\/p><p>Concluyo citando una vez m\u00e1s a nuestro querido San Juan Pablo II: \u201cLa base para construir una verdadera civilizaci\u00f3n es colaborar <em>con todas nuestras fuerzas<\/em> para que \u2018prevalezca en el mundo un aut\u00e9ntico sentido del hombre, no encerrado en un estrecho antropocentrismo, sino abierto hacia Dios\u2019\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a>. Esta base es la <em>Roca<\/em><a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a> misma, es decir, el misterio mismo de Jesucristo el Verbo Encarnado. Y \u00c9l es el modelo del que deriva raigalmente nuestra espiritualidad y nuestra pastoral<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>. Por eso lo nuestro ser\u00e1 hoy y siempre dar testimonio de Jesucristo, es decir, dar testimonio de que <em>el Verbo se hizo carne. <\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\">A.M.D.G.<\/p><p>\u00a0<\/p><p><a style=\"font-size: 16px; background-color: rgba(255, 182, 182, 0);\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a><span style=\"font-size: 16px; background-color: rgba(255, 182, 182, 0);\"> Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, <\/span><em style=\"font-size: 16px; background-color: rgba(255, 182, 182, 0);\">Placuit Deo<\/em><span style=\"font-size: 16px; background-color: rgba(255, 182, 182, 0);\">, 3.<\/span><\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, <em>Placuit Deo<\/em>, 2; cf. 2 Co 5, 19; Ef 2, 18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Contra Errores Graecorum<\/em>, Pars altera, Proemium, Ed. Marietti, n. 1078; <em>Op\u00fasculos, <\/em>BAC Madrid 2008, t. V, p. 277.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. <em>Evangelii gaudium<\/em>, 94: \u201cla fascinaci\u00f3n del gnosticismo, una fe encerrada en el subjetivismo, donde s\u00f3lo interesa una determinada experiencia o una serie de razonamientos y conocimientos que supuestamente reconfortan e iluminan, pero en definitiva el sujeto queda clausurado en la inmanencia de su propia raz\u00f3n o de sus sentimientos\u201d; Cf. Consejo Pontificio de la Cultura \u2013 Consejo Pontificio para el Di\u00e1logo Interreligioso, <em>Jesucristo, portador del agua de la vida<\/em>: \u201cAs\u00ed, la \u2018m\u00edstica [de la nueva era]\u2019 no se refiere a un encuentro con el Dios trascendente en la plenitud del amor, sino a la experiencia provocada por un volverse sobre s\u00ed mismo, un sentimiento exaltante de estar en comuni\u00f3n con el universo, de dejar que la propia individualidad se hunda en el gran oc\u00e9ano del Ser\u201d. Por otra parte, dice la <em>Carta a los obispos de la Iglesia Cat\u00f3lica sobre algunos aspectos de la meditaci\u00f3n cristiana<\/em>, 23: \u201cLa aut\u00e9ntica m\u00edstica cristiana nada tiene que ver con la t\u00e9cnica: es siempre un don de Dios, del cual se siente indigno quien lo recibe\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Lumen fidei<\/em>, 47.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cf. <em>Discurso del Santo Padre Francisco a los participantes en la peregrinaci\u00f3n de la di\u00f3cesis de Brescia<\/em> (22 de junio de 2013): \u201cen este mundo donde se niega al hombre, donde se prefiere caminar por la senda del gnosticismo, [\u2026] del \u2018nada de carne\u2019 \u2014un Dios que no se hizo carne\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> San Le\u00f3n Magno, <em>Tomus ad Flavianum<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Cf. Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, <em>Placuit Deo<\/em>, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. B. Altaner, <em>Patrolog\u00eda<\/em>, Madrid 1962, p. 142, cit. por J. Collantes, <em>La Iglesia de la Palabra<\/em>, t. I., p. 78. Citado por el P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, II Parte, cap. \u00fanico, III.2.a.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Publicada en <em>L\u2019Osservatore Romano<\/em> (30\/05\/1976), p. 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, III Parte, cap. 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Cf. <em>Unigenitus Dei Filius:<\/em> \u00abnaturam et gratiam perperam conmiscentes\u00bb<em>.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, I Parte, cap. 1. Magn\u00edficamente dice el gran Miguel de Cervantes Saavedra: \u201cNi tiene para qu\u00e9 predicar a ninguno, mezclando lo humano con lo divino, que es un g\u00e9nero de mezcla de que no se ha de vestir ning\u00fan cristiano entendimiento\u201d; <em>Don Quijote de la Mancha, <\/em>Alianza Ed. Madrid 2004, t. I, p. 25.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> En algunos de los puntos que siguen seguimos libremente a Fulton J. Sheen, <em>Old Errors and New Labels<\/em> (reeditado en New York en 2007).<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Citado en P. Carlos Buela, IVE, <em>S<\/em><em>acerdotes para siempre<\/em>, I Parte, cap. 3, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Es el t\u00edtulo de la famosa obra del P. Henri de Lubac. Sobre la lucha de la visi\u00f3n cristiana que brota de la Encarnaci\u00f3n del Verbo contra el drama del humanismo ateo se vea P. Carlos Buela, IVE,<em> El Arte del Padre<\/em>, III Parte, cap. 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>S<\/em><em>acerdotes para siempre<\/em>, I Parte, cap. 3, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Polonio, fue un personaje de Hamlet escrito por W. Shakespeare. El personaje es mejor conocido por sus famosas palabras: \u201cs\u00e9 cierto a ti mismo\u201d, como otras frases que todav\u00eda aun hoy se usan: \u201cni prestes ni pidas prestado\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) fue un fil\u00f3sofo del iluminismo originario de Ginebra cuyas ideas influenciaron la Revoluci\u00f3n Francesa, el desarrollo de la teor\u00eda socialista y el crecimiento del nacionalismo.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Francis Bacon (1561-1626) fue un fil\u00f3sofo ingl\u00e9s, pol\u00edtico y ensayista, mejor conocido por liderar la revoluci\u00f3n cient\u00edfica con su nueva teor\u00eda de \u201cobservaci\u00f3n y experimentaci\u00f3n\u201d que es la manera en que la ciencia se ha conducido desde entonces.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Plat\u00f3n (c. 427 \u2013 270 BC) fue un fil\u00f3sofo inmensamente influyente en la filosof\u00eda griega, un estudiante de S\u00f3crates, autor de di\u00e1logos filos\u00f3ficos y fundador de la Academia de Atenas donde estudio Arist\u00f3teles.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Pelagio (c. 354 \u2013 c. 420 BC) fue un monje asc\u00e9tico que negaba la doctrina del pecado original y fue declarado her\u00e9tico por la iglesia. Era muy conocido en Roma ya por su riguroso ascetismo, ya por su persuasi\u00f3n en el discurso, lo cual le gano la alabanza muy temprano en su carrera incluso de pilares de la Iglesia como San Agust\u00edn de Hipona.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, II Parte, cap. \u00fanico, III.2.a.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Fulton Sheen habla de 4.000 a\u00f1os, es decir, el per\u00edodo que se llama \u201chistoria\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Arist\u00f3teles (384-322 BC) fue estudiante de Plat\u00f3n y maestro de Alejandro Magno. Juntamente con Plat\u00f3n y S\u00f3crates, el transformo la filosof\u00eda presocr\u00e1tica griega en los fundamentos de la filosof\u00eda occidental tal como la conocemos hoy.\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Epic\u00fareo (341-270 BC) fue el fundador de una de las escuelas helen\u00edsticas de filosof\u00eda m\u00e1s populares. Su ense\u00f1anza estaba basada en la teor\u00eda de que todo lo malo y lo bueno deriva de las sensaciones de placer y de dolor. Lo que es bueno es deleitable y lo que es malo es doloroso.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Zen\u00f3n de Citio (334-262) fue el fundador de la escuela de filosof\u00eda estoica, la cual en lo moral enfatizaba que el hombre es capaz de actuar correctamente por la fuerza de su voluntad y por su control emocional.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Prot\u00e1goras (c. 490- 420 BC) fue contempor\u00e1neo de S\u00f3crates y Pericles. Fue un notable sofista que figura en el di\u00e1logo de Plat\u00f3n que lleva su nombre.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Pirr\u00f3n de Elis (c. 365-270 BC) fue contempor\u00e1neo de Alejandro Magno, fundador de la escuela de filosof\u00eda del escepticismo. Sus ense\u00f1anzas son mejores conocidas por los escritos de un esc\u00e9ptico posterior, Sextus Empiricus.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Pericles (495-429 BC) fue un poderoso pol\u00edtico, orador y general de Atenas durante la era de oro de la ciudad, a veces llamada la Era de Pericles.<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Augusto (63 BC-14 AD) fue el primero y de entre los mas importantes emperadores romanos. Aunque preservo la forma exterior de una rep\u00fablica el gobern\u00f3 como un aut\u00f3crata por 41 a\u00f1os y su gobierno marc\u00f3 la l\u00ednea divisora entre la rep\u00fablica y el imperio romano. Puso fin a una centuria de guerras civiles y le di\u00f3 a Roma una era de paz, prosperidad y grandeza imperial, conocida como la <em>Pax Romana<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Tito Lucrecio Caro (94-49 BC) fue un poeta romano y filosofo epic\u00fareo cuyo solo trabajo conocido es el largo poema filos\u00f3fico <em>De Rerum Natura<\/em> (Sobre la naturaleza de las cosas).<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Marcos Tulio Cicer\u00f3n (103-43 BC) es considerado de entre los mas grandes oradores latinos y escritores de prosa.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Lucius Annaeus S\u00e9neca fue un fil\u00f3sofo romano, pol\u00edtico, dramaturgo que casi muere como resultado de un conflicto con el emperador Cal\u00edgula en el a\u00f1o 37, quien lo perdon\u00f3 porque cre\u00eda que el enfermizo de Seneca no vivir\u00eda mucho m\u00e1s tiempo. En el a\u00f1o 41, la esposa del emperador Claudio persuadi\u00f3 a su esposo de que desterrara a S\u00e9neca envi\u00e1ndolo a C\u00f3rcega por ser culpable de adulterio, y en el 65 fue acusado de estar involucrado en un complot para matar a Ner\u00f3n. Sin juicio, Ner\u00f3n le orden\u00f3 que cometiera suicidio.<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Quintus Horatius Flaccus (65-8 BC), conocido como Horacio fue un poeta lirico romano l\u00edder durante el tiempo de Augusto. Escribi\u00f3 muchas frases latinas que aun hoy en d\u00eda se utilizan: <em>carpe diem<\/em>; <em>aurea mediocritas<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> En la mitolog\u00eda romana, Mercurio fue el dios del comercio, de la ganancia y de los negocios. Su nombre esta relacionado con la palabra latina <em>merx <\/em>de la cual derivan palabras tales como mercader\u00eda y mercader.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Tertuliano (155-230), fue un notable apologista cristiano, a veces conocido como el Padre de la Iglesia Latina. El introdujo el t\u00e9rmino \u201cTrinidad\u201d en el vocabulario cristiano y tambi\u00e9n la f\u00f3rmula \u201cTres Personas, una sustancia\u201d. Tambi\u00e9n es responsable de los t\u00e9rminos \u201cAntiguo Testamento\u201d y \u201cNuevo Testamento\u201d. Mas tarde en su vida dejo la iglesia de Roma para unirse a la secta de los Montanistas quienes cre\u00edan en una clase de permanente revelaci\u00f3n despu\u00e9s de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo y as\u00ed explicaban su fracaso en alcanzar la santidad.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Cor\u00e9, Dat\u00e1n y Abiram son personajes del Antiguo Testamento. Eran rubenitas muertos todos juntos. La Biblia dice que <em>la tierra abri\u00f3 su boca y los trago a ellos junto con sus casas <\/em>(N\u00fam 16, 32).<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Moloc dios de Ba\u2019al, toro sagrado, ampliamente adorado en el antiguo Medio Oriente.<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Ajaz (732-716 BC) fue rey de Jud\u00e1. Es uno de los reyes mencionados en la genealog\u00eda de Jes\u00fas en el evangelio de San Mateo. Se entrego a una vida de iniquidad introduciendo muchas costumbres paganas e id\u00f3latras ignorando las advertencias de los profetas Isa\u00edas, Oseas y Miqueas. Muri\u00f3 a los 35 a\u00f1os, despu\u00e9s de haber reinado 16 de ellos y fue sucedido por su hijo Ezequ\u00edas.\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Manas\u00e9s (692-638 BC) hijo y sucesor de Ezequ\u00edas, fue el 30\u00ba rey de Jud\u00e1. Trajo nuevamente las abominaciones de Ajaz, importando de Asiria la adoraci\u00f3n de las estrellas y haciendo que su hijo pasara por el fuego para culto de Moloc.<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Esquilo (525-456 BC) fue un dramaturgo de la antigua Grecia quien escribi\u00f3 obras cl\u00e1sicas tales como la <em>Orest\u00edada<\/em> y <em>Prometeo encadenado<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Jn 1, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> 1 Pe 2, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> 1 Cor 1, 25.<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Misticismo: una disciplina espiritual que busca la uni\u00f3n directa o comuni\u00f3n con las realidades ultimas o Dios a trav\u00e9s de una profunda meditaci\u00f3n o en trance de contemplaci\u00f3n.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Quietismo: una forma de misticismo que une la contemplaci\u00f3n pasiva y la aniquilaci\u00f3n beatifica de la voluntad.\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Fil 4, 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Jn 15, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Filosof\u00eda estoica o Estoicismo: es la escuela de filosof\u00eda, fundada por Zen\u00f3n cerca del a\u00f1o 308 BC, que sostiene que los seres humanos deben ser libres de pasi\u00f3n y aceptar calmadamente todas las ocurrencias como un inevitable resultado de la voluntad divina.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> S. Juan Pablo II, <em>Mensaje con motivo del Cap\u00edtulo General de la Orden de los Frailes Predicadores<\/em> (28\/06\/2001).<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> En cursiva los textos del Papa, el resto son comentarios tomados de P. Carlos M. Buela, <em>El Arte del Padre<\/em>, III Parte, cap. 12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> <em>Gaudium et spes<\/em>, 22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Cf. Ga 4, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Cf.<em> Fides et ratio<\/em>, 48.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 259.<\/p><p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Cf. P. Julio Meinvielle, <em>Desintegraci\u00f3n de la Argentina y una falsa integraci\u00f3n<\/em> (01\/12\/1972), p. 4, citado en P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, III Parte, cap. 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, III Parte, cap. 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Cf. <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 244.<\/p><p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 243.<\/p><p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>S<\/em><em>acerdotes para siempre<\/em>, I Parte, cap. 3, 10; <em>op. cit<\/em>. San Juan Pablo II, <em>Discurso al presidente y autoridades de Brasil<\/em>, L\u2019 OR 12 (1980) 396.<\/p><p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Cf. 1 Cor 10, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 27.<\/p><div id=\"highlighter--hover-tools\" style=\"display: none;\"><div id=\"highlighter--hover-tools--container\"><div class=\"highlighter--icon highlighter--icon-copy\" title=\"Copy\">\u00a0<\/div><div class=\"highlighter--separator\">\u00a0<\/div><div class=\"highlighter--icon highlighter--icon-delete\" title=\"Delete\">\u00a0<\/div><\/div><\/div><div id=\"highlighter--hover-tools\" style=\"display: none;\"><div id=\"highlighter--hover-tools--container\"><div class=\"highlighter--icon highlighter--icon-copy\" title=\"Copy\">\u00a0<\/div><div class=\"highlighter--separator\">\u00a0<\/div><div class=\"highlighter--icon highlighter--icon-delete\" title=\"Delete\">\u00a0<\/div><\/div><\/div><div id=\"highlighter--hover-tools\" style=\"display: none;\"><div id=\"highlighter--hover-tools--container\"><div class=\"highlighter--icon highlighter--icon-copy\" title=\"Copy\">\u00a0<\/div><div class=\"highlighter--separator\">\u00a0<\/div><div class=\"highlighter--icon highlighter--icon-delete\" title=\"Delete\">\u00a0<\/div><\/div><\/div><div id=\"highlighter--hover-tools\" style=\"display: none;\"><div id=\"highlighter--hover-tools--container\"><div class=\"highlighter--icon highlighter--icon-copy\" title=\"Copy\">\u00a0<\/div><div class=\"highlighter--separator\">\u00a0<\/div><div class=\"highlighter--icon highlighter--icon-delete\" title=\"Delete\">\u00a0<\/div><\/div><\/div>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Humanismo moderno y negaci\u00f3n de la Encarnaci\u00f3n Una conocida carta publicada del 15 de octubre de 1989 por el entonces cardenal Ratzinger bajo el t\u00edtulo \u201cCarta a los obispos de la Iglesia Cat\u00f3lica sobre algunos aspectos de la meditaci\u00f3n cristiana\u201d, y el recient\u00edsimo documento Placuit Deo: \u201cCarta de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1081,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[223,216,118,167,221,222,224,25,121,120,166,88],"class_list":["post-1066","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conferencias","tag-ateismo","tag-cornelio-fabro","tag-cristo","tag-formacion","tag-herejias","tag-humanismo","tag-humanismo-moderno-y-negacion-de-la-encarnacion","tag-iglesia","tag-religiosos-2","tag-sacerdotes-2","tag-santo-tomas","tag-trascendencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1066"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1066\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1362,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1066\/revisions\/1362"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1081"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}