{"id":10515,"date":"2025-12-26T06:59:39","date_gmt":"2025-12-26T04:59:39","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=10515"},"modified":"2025-12-26T07:07:32","modified_gmt":"2025-12-26T05:07:32","slug":"meditacion-para-navidad-los-cielos-estan-destilando-gozos-de-miel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2025\/12\/26\/meditacion-para-navidad-los-cielos-estan-destilando-gozos-de-miel\/","title":{"rendered":"Meditaci\u00f3n para Navidad. \u201cLos Cielos est\u00e1n destilando gozos de miel\u201d"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"10515\" class=\"elementor elementor-10515\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4><strong>VoxVerbi 097 &#8211;\u00a0 h<em>omil\u00eda de Navidad, predicada por el fundador basada en una reflexi\u00f3n de Fray Luis de Granada<\/em><\/strong><\/h4><h4>\u00a0<\/h4><p><em>Con este n\u00famero de Vox Verbi nos despedimos hasta marzo del a\u00f1o que viene, y lo hacemos ofreciendo esta homil\u00eda de Navidad, predicada por nuestro fundador, el padre Carlos Miguel Buela, y basada en una reflexi\u00f3n de Fray Luis de Granada.\u00a0<\/em><\/p><p>Uno de los misterios de la vida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, m\u00e1s dulces, m\u00e1s devotos, y m\u00e1s llenos de maravillas y doctrinas es este de su glorioso nacimiento.\u00a0<\/p><p><em>\u201cEn esta d\u00eda, los cielos est\u00e1n destilando gotas de miel por todo el mundo\u201d<\/em>. \u00a1Miremos hermanos a Jes\u00fas!\u00a0<\/p><p>No s\u00f3lo con la corona con que lo engendr\u00f3 Dios Padre desde toda la eternidad, sino con la que lo coron\u00f3 la Madre cuando lo dio a luz y lo visti\u00f3 de nuestra humanidad. \u00a1Venid a ver a Dios!, no ya en el seno del Padre, sino en los brazos de la Madre; no entre los coros de los \u00e1ngeles, sino entre viles animales; no sentado a la\u00a0diestra de la Majestad, sino reclinado en su pobre pesebre; no tronando y relampagueando en el cielo, sino llorando y temblando de fr\u00edo en un humilde portal.\u00a0<\/p><p>\u00a1Venid a ver al Cristo de Dios! Lleg\u00f3 aquella hora tan deseada por todas las gentes, tan esperada en todos los siglos, tan prometida en todos los tiempos, tan cantada y celebrada en todas las Escrituras divinas. \u00a1Venid a ver al Hijo consustancial con el Padre! Lleg\u00f3 aquello hora de la cual depende la salvaci\u00f3n del mundo, la reparaci\u00f3n del cielo, la victoria sobre el demonio, el triunfo sobre la muerte y el pecado, por la cual lloraron y suspiraron todos los santos.\u00a0<\/p><p>Era la medianoche, mucho m\u00e1s clara que el mediod\u00eda, cuando todas las cosas estaban en silencio y gozaban del sosiego y reposo de la noche quieta. En esa hora dichosa sale de las entra\u00f1as virginales de la Sant\u00edsima Virgen, el\u00a0Unig\u00e9nito Hijo de Dios.\u00a0\u00a1Contempl\u00e9mosle!\u00a0<\/p><p>En esa tan dichosa hora,\u00a0aquella Omnipotente palabra de Dios, el Verbo Eterno, el Hijo Divino, habiendo descendido del cielo, apareci\u00f3 vestido de nuestra carne, en todo semejante a nosotros menos en el pecado. \u00a1Miremos al Dulce Ni\u00f1o! Ya sabe de bien y de mal, sabe de llorar, sabe de penas, sabe de l\u00e1grimas, sabe de trabajos, de dolores y gemidos; y que\u00a0pasa por todo eso por amor a nosotros. \u00a1Admir\u00e9monos del Santo Pesebre! Hasta tanto lleg\u00f3 la bondad, la misericordia, y el amor de Dios para con los hombres, que cambi\u00f3 su Santo Templo por el establo y el cielo por el Pesebre, por amor a nosotros: obras llenas de amor que aquellos mismos por quienes las hac\u00eda tuvieron por locuras: <em>\u201cla predicaci\u00f3n de la cruz es una necedad para los que se pierden; mas para los que se salvan \u2013<\/em>para nosotros<em>\u2013 es fuerza de Dios<\/em><em>\u201d <\/em>(Cor 1,18).<\/p><p>\u00a1Aprendamos viendo al Divino Infante! Aqu\u00ed condena la codicia, ra\u00edz de todos los males. Desde la cuna del pesebre, desde esa c\u00e1tedra celestial, es esa la firme lecci\u00f3n que nos da. \u00a1Oh glorioso pesebre d\u00f3nde la palabra de Dios, enmudecida tanto m\u00e1s claramente habla, cuanto m\u00e1s calladamente avisa! Mira, hermano, no te apartes de este establo donde la palabra de Dios, callando, llora; mas este llanto es\u00a0m\u00e1s dulce que todas las palabras de los hombres y a\u00fan que toda la m\u00fasica de los \u00e1ngeles del cielo.<\/p><p>\u00a1Gocemos viendo al Ni\u00f1o Misericordioso! Dulce cosa es contemplarlo y no s\u00f3lo dulce, sino poderosa y eficaz para curar nuestras llagas. \u00c9l estaba en la gloria y yo en la miseria. \u00c9l admirable y yo miserable, pero inclin\u00f3 los cielos, descendi\u00f3 a la tierra y me sac\u00f3 de lo vano y me lav\u00f3 y visti\u00f3 y repar\u00f3 y confirm\u00f3. Me dio su mano cuando naci\u00f3, me sac\u00f3 cuando predic\u00f3, me lav\u00f3 cuando muri\u00f3, me visti\u00f3 cuando resucit\u00f3, me repar\u00f3 cuando subi\u00f3 al cielo, me confirm\u00f3 cuando envi\u00f3 al Esp\u00edritu Santo. Pero \u00bfqui\u00e9n es este tan alto y tan bajo, tan grande ya tan peque\u00f1o? Peque\u00f1o en la carne&#8230; pesebre&#8230; establo, m\u00e1s grande en el cielo a qui\u00e9n las estrellas serv\u00edan; grande en los aires donde los \u00e1ngeles cantaban; grande en la tierra donde Herodes y Jerusal\u00e9n tem\u00edan. \u00a1Ext\u00e1siate en humildad y grandeza de Jes\u00fas! Grande humildad es ser Dios concebido, m\u00e1s grande gloria es ser\u00a0concebido del Esp\u00edritu\u00a0Santo. Grande humildad es\u00a0nacer de una mujer, pero\u00a0grande gloria es nacer de\u00a0una Virgen, y tal como es\u00a0Mar\u00eda. Grande humildad es nacer en un establo, pero grande gloria es ser anunciado por una estrella. Grande humildad es estar entre animales, pero grande gloria es ser cantado y alabado por los \u00e1ngeles. Grande humildad es ser circuncidado, pero grande gloria es el hombre que all\u00ed le ponen de Salvador.\u00a0<\/p><p>Todo est\u00e1 para que supi\u00e9semos, y a lo que ven\u00eda. Si miras qui\u00e9n \u00c9l era, a \u00c9l conven\u00eda toda gloria y toda honra, porque era Hijo de Dios; m\u00e1s si miras a lo que ven\u00eda, a \u00c9l conven\u00eda toda humildad y toda pobreza, porque ven\u00eda a curar nuestra soberbia. Con lo uno confirma nuestra fe, con lo otro edifica nuestras costumbres.\u00a0<\/p><p>\u00a1Miremos a Jes\u00fas! Aprenderemos la humildad del coraz\u00f3n, el menospreciar las glorias del mundo, la desnudez y pobreza de esp\u00edritu tan celebrada en el Evangelio.\u00a0<\/p><p>\u00a1Mir\u00e9moslo! Es hermos\u00edsimo en el cielo y hermos\u00edsimo en el establo, hermos\u00edsimo en el trono de su Iglesia y hermos\u00edsimo en el pesebre de Bel\u00e9n, hermos\u00edsimo entre los coros de los \u00e1ngeles y hermos\u00edsimo entre el burrito y el buey.\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VoxVerbi 097 &#8211;\u00a0 homil\u00eda de Navidad, predicada por el fundador basada en una reflexi\u00f3n de Fray Luis de Granada \u00a0 Con este n\u00famero de Vox Verbi nos despedimos hasta marzo del a\u00f1o que viene, y lo hacemos ofreciendo esta homil\u00eda de Navidad, predicada por nuestro fundador, el padre Carlos Miguel Buela, y basada en una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10516,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[466],"tags":[],"class_list":["post-10515","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vox-verbi"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10515","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10515"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10515\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10523,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10515\/revisions\/10523"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10516"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}