{"id":10405,"date":"2025-11-14T07:09:46","date_gmt":"2025-11-14T05:09:46","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=10405"},"modified":"2025-11-14T07:09:48","modified_gmt":"2025-11-14T05:09:48","slug":"el-fariseismo-cancer-de-la-religion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2025\/11\/14\/el-fariseismo-cancer-de-la-religion\/","title":{"rendered":"El farise\u00edsmo, c\u00e1ncer de la religi\u00f3n"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"10405\" class=\"elementor elementor-10405\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ab74d25 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ab74d25\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6904ed3\" data-id=\"6904ed3\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-42c8587 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"42c8587\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><em>Homil\u00eda del R.P. Carlos M. Buela, V.E., predicada en la Santa Misa dominical a los j\u00f3venes del oratorio festivo \u201cBeato Pier Giorgio Frassati\u201d, en noviembre de 1995<\/em><\/strong><\/h3>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2684bfa elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2684bfa\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>En el Evangelio que acabamos de escuchar, se nos narra la c\u00e9lebre par\u00e1bola del fariseo y del publicano. El fariseo -que se cre\u00eda justo- entra en el templo todo lleno de orgullo, y le habla a Dios como de igual a igual: <strong><em>\u201c\u00a1Oh Dios! Te doy gracias por que no soy como los dem\u00e1s hombres, ladrones, injustos, ad\u00falteros, ni tampoco como este publicano\u201d <\/em><\/strong>(Lc 18,11).\u00a0<\/p><p>El publicano por el contrario -que se ten\u00eda por pecador porque era el cobrador de impuestos- se hab\u00eda quedado en el fondo del templo. A la inversa del fariseo, asume una actitud profundamente humilde. Se mantiene a distancia, no se anima siquiera\u00a0a levantar los ojos hacia el cielo,\u00a0se golpea el pecho -como\u00a0cuando rezamos el \u201cyo\u00a0pecador\u201d en se\u00f1al de que nos\u00a0consideramos pecadores y de\u00a0que estamos arrepentidos-.\u00a0<\/p><p>Dice desde el fondo del templo:\u00a0<strong><em>\u201c\u00a1Oh Dios! \u00a1Ten compasi\u00f3n\u00a0de m\u00ed, que soy pecador!\u201d <\/em><\/strong>(Lc\u00a018,13).<\/p><p>Los fariseos eran un\u00a0conjunto de hombres que ten\u00edan\u00a0determinadas caracter\u00edsticas\u00a0que vamos a analizar.\u00a0En el hombre, cada\u00a0\u00f3rgano tiene su enfermedad\u00a0propia: la enfermedad de los\u00a0ojos se llama conjuntivitis; la del\u00a0est\u00f3mago, gastritis; la del\u00a0h\u00edgado, hepatitis; la de los\u00a0bronquios, bronquitis. En los\u00a0animales sucede lo mismo: la\u00a0enfermedad m\u00e1s com\u00fan en los perros se llama rabia, en las vacas aftosa, y as\u00ed podr\u00edamos seguir con innumerables ejemplos.\u00a0<\/p><p>En la religi\u00f3n, la enfermedad propia es el farise\u00edsmo. Este viene a ser como el c\u00e1ncer de la religi\u00f3n, la s\u00edfilis de la religi\u00f3n.\u00a0Nuestro Se\u00f1or Jesucristo luch\u00f3 a brazo partido contra los fariseos de su \u00e9poca -contra los fariseos de todas las \u00e9pocas- que son los que finalmente lo llevaron a la muerte. \u00bfY c\u00f3mo caracteriza Jes\u00fas al farise\u00edsmo? Lo caracteriza perfectamente bien en el cap\u00edtulo veintitr\u00e9s del evangelio de San Mateo. All\u00ed describe todo lo que estos hombres hac\u00edan. Vamos a basarnos entonces en este cap\u00edtulo para describir los elementos fundamentales del farise\u00edsmo.<\/p><ul><li><h4><em>Primera caracter\u00edstica: <\/em><strong>hipocres\u00eda.\u00a0<\/strong><\/h4><\/li><\/ul><p>Por fuera, fing\u00edan ser religiosos, pero por dentro no lo eran. Llevaban en sus mantos colgadas las filacterias, y en la frente inscripciones de la Ley, de la Tor\u00e1 y de los mandamientos, porque est\u00e1 escrito:<strong><em>\u201d&#8230;los mandamientos (de Yahveh) &#8230;ser\u00e1n como una insignia entre tus ojos&#8230;\u201d <\/em><\/strong>(Dt 6, 1.8) . Pero, \u00bf y por dentro? Por dentro, interiormente, estaban corruptos, putrefactos. Por eso Jes\u00fas los compara con los sepulcros blanqueados. Para ellos, era pecado tocar los sepulcros, por eso los blanqueaban con cal: para que se advirtiese su presencia y no se caminase sobre ellos. Desde afuera, parec\u00edan limpios por la\u00a0blancura de la cal, pero por\u00a0dentro s\u00f3lo hab\u00eda\u00a0podredumbre.\u00a0<\/p><p>As\u00ed eran los fariseos,\u00a0y as\u00ed son los fariseos de todos\u00a0los tiempos, tambi\u00e9n en nuestro\u00a0tiempo.\u00a0<\/p><p>Siempre digo que el\u00a0seminario es la f\u00e1brica de curas,\u00a0porque as\u00ed es. Pero si no hay\u00a0buena formaci\u00f3n \u00a1se convierte\u00a0en una f\u00e1brica de fariseos!\u00a0Porque es muy f\u00e1cil poner el\u00a0acento de la religi\u00f3n en las\u00a0cosas exteriores y olvidar que\u00a0<strong><em>lo principal est\u00e1 en lo interior.\u00a0<\/em><\/strong><\/p><p>Por eso Jes\u00fas en el\u00a0evangelio de San Mateo dice:\u00a0<strong><em>\u201cEllos dicen, y no hacen<\/em><\/strong>\u201d (Mt\u00a023,3). Dec\u00edan muchas cosas,\u00a0ten\u00edan cientos de preceptos,\u00a0que los inventaban ellos, pero\u00a0no los cumpl\u00edan. Por ejemplo,\u00a0para ver el absurdo al que\u00a0llegaba la legislaci\u00f3n rab\u00ednica, basta considerar cu\u00e1les eran los temas de sus disputas: discut\u00edan entre ellos -en tiempos de Nuestro Se\u00f1or- sobre <em>si era l\u00edcito comer el huevo que pon\u00eda una gallina en d\u00eda s\u00e1bado<\/em>, porque al poner el huevo, trabajaba, y en d\u00eda s\u00e1bado-seg\u00fan la ley farisea- no se puede trabajar. \u00a1Una ridiculez!\u00a0<\/p><ul><li><h4><em>Segunda caracter\u00edstica: <\/em><strong>ostentaci\u00f3n.\u00a0<\/strong><\/h4><\/li><\/ul><p>Quer\u00edan mostrar a los dem\u00e1s su bondad, su piedad, su religiosidad. <strong><em>\u201c&#8230;se hacen bien anchas las filacterias y bien largos los flecos del manto, quieren el primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas&#8230;\u201d <\/em><\/strong>(Mt 23, 5-6). Es la religi\u00f3n vuelta ostentaci\u00f3n, cosa exterior.\u00a0<\/p><ul><li><h4><em>Tercera caracter\u00edstica: <\/em><strong>desprecio del pr\u00f3jimo.<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><\/li><\/ul><p>Es el caso del fariseo en el templo: <strong><em>\u201cNo soy como los dem\u00e1s hombres, ladrones, injustos, ad\u00falteros, ni tampoco como el publicano aquel\u201d. <\/em><\/strong>Tienen a los dem\u00e1s por inferiores. Por eso son como el perejil: se meten en todo (en mi \u00e9poca el perejil se usaba en todas las comidas, ahora creo que ya no se usa m\u00e1s). En las conversaciones s\u00f3lo hablan de ellos, de sus cosas, de sus problemas, de lo que hicieron, de lo que van a hacer, de lo que piensan&#8230; S\u00f3lo hablan de ellos, y no escuchan a los dem\u00e1s. \u00bfPor qu\u00e9? Porque los desprecian, porque para ellos los m\u00e1s importantes son ellos. En el fondo, son el centro del mundo. \u00a1Se creen el centro del mundo!\u00a0<\/p><p>Desprecian al pr\u00f3jimo sobre todo si este es ignorante, pobre o pecador. <strong><em>\u201cEste hombre come con escribas y publicanos\u201d<\/em><\/strong> (Mt 9, 11), dec\u00edan de Jes\u00fas.\u00a0<\/p><ul><li><h4><em>Cuarta caracter\u00edstica: <\/em><strong>falsa conciencia delicada. <\/strong><\/h4><\/li><\/ul><p>En algunas cosas son estrictos, exageradamente estrictos, y en otras, laxos, exageradamente laxos.\u00a0 Como a veces pasa con algunos, que exigen a la gente cosas que la gente no puede hacer. \u00a1Y dejan de hacer lo que tienen que hacer, como es el poner los medios para que tengan la misa el d\u00eda domingo!\u00a0<\/p><p>Jes\u00fas lo dijo de una manera maravillosa: <strong><em>\u201c\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos, hip\u00f3critas, que pag\u00e1is el diezmo de la menta, del an\u00eds y del comino <\/em><\/strong>-unas plantas que crec\u00edan en sus jardines- <strong><em>y descuid\u00e1is lo m\u00e1s importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe! Esto es lo que hab\u00eda que practicar, aunque sin descuidar aquello. \u00a1Gu\u00edas ciegos, que col\u00e1is el mosquito, y os trag\u00e1is el camello!\u201d <\/em><\/strong>(Mt 23, 23- 24).\u00a0<\/p><p>La ley dictaba que no pod\u00edan comer animal, s\u00ed com\u00edan el asado de camello, que es una carne riqu\u00edsima, aunque estaba prohibida por la ley. \u00a1Colaban el mosquito, pero se tragaban el camello!\u00a0<\/p><ul><li><h4><em>Quinta caracter\u00edstica: <\/em><strong>el disfraz.\u00a0<\/strong><\/h4><\/li><\/ul><p>Es esa gente que tiene una sonrisa en todo momento, pero como ya se los conoce, est\u00e1s esperando que te claven el pu\u00f1al por la espalda. Por fuera, visten piel de oveja; por dentro, son lobos. Son <strong><em>\u201clobos con piel de ovejas\u201d<\/em><\/strong>, como dijo Nuestro Se\u00f1or.\u00a0<\/p><p>Ocultan la falta de misericordia para con el pr\u00f3jimo bajo la capa de una falsa religi\u00f3n.\u00a0<\/p><p>Y as\u00ed es que los fariseos llevan a crucificar a Nuestro Se\u00f1or Jesucristo con la excusa de que curaba en d\u00eda s\u00e1bado. Matan al Hijo \u00danico de Dios, al Verbo Encarnado. \u00bfPor qu\u00e9? Por que no cumpl\u00eda un precepto <em>externo <\/em>de la religi\u00f3n de ellos.\u00a0<\/p><p>Y esto, queridos hermanos -aprovecho para dec\u00edrselo especialmente a los j\u00f3venes: \u00a1es algo que ocurre hoy d\u00eda, lamentablemente! Muchos cristianos, muchos cat\u00f3licos, son fariseos, son cat\u00f3licos de letrerito, de afuera. A veces sin culpa, porque nadie les ha ense\u00f1ado; pero a veces, en algunos casos, se da porque caen en este mal, en este vicio profundo del hombre religioso que es hacer de la religi\u00f3n algo meramente exterior.\u00a0<\/p><p>Por eso tambi\u00e9n la gravedad de este mal, como lo se\u00f1ala Nuestro Se\u00f1or.\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00bfCu\u00e1l es la gravedad m\u00e1s grande del fariseo? <strong><em>La gravedad m\u00e1s grande es la religi\u00f3n sin amor.\u00a0<\/em><\/strong><\/p><p>Los fariseos son aquellos que no entran ni dejan entrar. Por eso muchas veces en nuestros grupos -de j\u00f3venes o de adultos- hay personas que querr\u00edan entrar, pero no lo hacen porque hay fariseos que no entran pero tampoco dejan entrar.\u00a0<\/p><p>Como tambi\u00e9n lo dijo Nuestro Se\u00f1or Jesucristo: <strong><em>\u201c\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que cerr\u00e1is a los hombres el Reino de los Cielos! Vosotros ciertamente no entr\u00e1is; y a los que est\u00e1n entrando no les dej\u00e1is entrar\u201d <\/em><\/strong>(Mt 23, 13).\u00a0<\/p><ul><li><h4>\u00bfCu\u00e1les son los remedios?\u00a0<\/h4><\/li><\/ul><p>En primer lugar, estudiar las virtudes de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo: la paciencia, la humildad, el amor, el esp\u00edritu de servicio, la entrega a los dem\u00e1s.\u00a0<strong>\u00a0<\/strong><\/p><p><strong>Todas las virtudes de Nuestro Se\u00f1or, <\/strong>para imitarlas. Estas virtudes se oponen diametralmente a los vicios de los viejos fariseos. Nuestro Se\u00f1or ense\u00f1\u00f3 una religi\u00f3n eminentemente interior, que tambi\u00e9n se manifiesta al exterior, pero no es principalmente exterior, sino <strong>principalmente interior.\u00a0<\/strong><\/p><p>Y lo m\u00e1s importante de lo que El vino a traer es la Ley Nueva, que es la fe que obra por la caridad en nuestro coraz\u00f3n, y eso es interior, es infuso.\u00a0<\/p><p>En segundo lugar, hay que manifestar con la vida, con las obras, con nuestras palabras, la verdad y la sencillez evang\u00e9licas, en contra de la falsedad farisaica.\u00a0<\/p><p>En tercer lugar, debemos ser humildes, como lo ense\u00f1a Nuestro Se\u00f1or: <strong><em>\u201cQuien se humilla, ser\u00e1 ensalzado\u201d<\/em><\/strong>. Y en contra de la soberbia farisaica, ense\u00f1a: <strong><em>\u201cQuien se ensalza, ser\u00e1 humillado\u201d <\/em><\/strong>(Lc 14, 11).\u00a0<\/p><p>En cuarto lugar, por \u00faltimo, al desprecio que tienen los fariseos por los pobres, por los ignorantes y por los pecadores, debemos oponer el amor de Jesucristo.\u00a0<\/p><p>\u00a0Si \u00c9l por ellos derram\u00f3 su Sangre en la Cruz, bien podemos y debemos nosotros sacrificarnos por esa parte de la humanidad m\u00e1s necesitada.\u00a0<\/p><p>Por eso debemos hacer como el publicano, que sin levantar los ojos al cielo, se golpea el pecho diciendo: <strong><em>\u201cPiedad, Se\u00f1or, que soy un pecador\u201d.\u00a0<\/em><\/strong><\/p><p>Esta es la religi\u00f3n que nos ense\u00f1\u00f3 Jesucristo. Y creo que los j\u00f3venes entienden este lenguaje, porque est\u00e1n buscando justamente a ese Se\u00f1or que nunca falla, a \u00c9se que ya no muere m\u00e1s porque ha resucitado, a \u00c9se que tiene palabras de vida eterna.\u00a0<\/p><p>Pid\u00e1mosle esta gracia a la Virgen.\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda del R.P. Carlos M. Buela, V.E., predicada en la Santa Misa dominical a los j\u00f3venes del oratorio festivo \u201cBeato Pier Giorgio Frassati\u201d, en noviembre de 1995 En el Evangelio que acabamos de escuchar, se nos narra la c\u00e9lebre par\u00e1bola del fariseo y del publicano. 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