{"id":10394,"date":"2025-11-07T07:28:29","date_gmt":"2025-11-07T05:28:29","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=10394"},"modified":"2025-11-07T07:31:14","modified_gmt":"2025-11-07T05:31:14","slug":"el-carisma-mariano-de-san-juan-pablo-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2025\/11\/07\/el-carisma-mariano-de-san-juan-pablo-ii\/","title":{"rendered":"El carisma mariano de San Juan Pablo II"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"10394\" class=\"elementor elementor-10394\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h5 style=\"text-align: center;\"><em>Homil\u00eda predicada con ocasi\u00f3n del<\/em><\/h5><h5 style=\"text-align: center;\"><em> 1<sup>er<\/sup>centenario del Nacimiento de San Juan Pablo II<\/em><\/h5><p>\u00a0<\/p><p>Tenemos la gracia de celebrar el primer centenario del nacimiento de nuestro querido san Juan Pablo II en este santuario dedicado a la Madre de Dios donde \u00e9l mismo hace ya 42 a\u00f1os dijo: \u201cHe deseado venir aqu\u00ed, a estas monta\u00f1as, a cantar el <em>Magnificat<\/em> siguiendo las huellas de Mar\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. Por eso hoy en acci\u00f3n de gracias por su nacimiento tambi\u00e9n nosotros hemos venido aqu\u00ed, a estas monta\u00f1as, a cantar el <em>Magnificat <\/em>siguiendo sus huellas.<\/p><p>San Juan Pablo II fue sin duda alguna un hombre de alma grande, de esp\u00edritu magn\u00e1nimo y por eso al ser elegido sucesor de Pedro en 1978 a la pregunta del Card. Jean Villot: \u201c\u00bfAcepta la elecci\u00f3n?\u201d, \u00e9l respondi\u00f3: \u201cEn la obediencia de la fe ante Cristo mi Se\u00f1or, <em>abandon\u00e1ndome a la Madre de Cristo<\/em> y a la iglesia, y consciente de las grandes dificultades, acepto\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. Y siete d\u00edas despu\u00e9s vino aqu\u00ed; a este santuario mariano que en sus propias palabras le \u201catra\u00eda de modo especial\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. Ese gesto fue la \u201cprimera respuesta, humilde\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> al llamado de Dios: vino a rezarle a la Virgen. Porque como \u00e9l mismo dijo en este lugar, cuando el hombre esta \u201csumamente agobiado y acosado por las condiciones contingentes de la vida diaria, por todo lo que es temporal, la debilidad, el pecado, el abatimiento&#8230; La oraci\u00f3n da sentido a toda la vida, en cada momento y en cualquier circunstancia\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. As\u00ed comenz\u00f3 su pontificado, invocando la ayuda maternal de Mar\u00eda y con su nombre en sus labios as\u00ed lo concluy\u00f3.<\/p><p>Como dec\u00eda el P. Buela: San Juan Pablo II \u201cfue un grande porque mostr\u00f3 a la Iglesia la necesidad de <em>abandonarse en las manos de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda<\/em>, con su palabra y especialmente con su devoci\u00f3n filial a la Madre de Dios\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. En efecto, sostienen varios autores que la devoci\u00f3n mariana fue en muchos aspectos un carisma particular de su pontificado y que ning\u00fan Pont\u00edfice ha promovido la devoci\u00f3n a la Virgen tan fuerte e insistentemente como Juan Pablo II<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Este carisma mariano se manifest\u00f3 muy claramente en su vida. Ya desde ni\u00f1o estaba como cautivado por la Virgen y tras perder a su madre, Emilia<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>, visitaba a Mar\u00eda Sant\u00edsima en su parroquia en Wadowice donde tambi\u00e9n recibi\u00f3 el escapulario. Su infancia est\u00e1 salpicada de peregrinaciones al santuario de Kalwaria y de Jasna Gora donde iba con su padre. Y no se puede hablar de Karol Wojtyla sin decir que siendo un joven trabajador ley\u00f3 el <em>Tratado de la verdadera devoci\u00f3n<\/em> y destacar la inmensa influencia que su lectura tuvo en la vida espiritual de quien luego ser\u00e1 llamado el \u201cPapa mariano\u201d.<\/p><p>Esta devoci\u00f3n a la Madre de Dios tan filial y tan autentica de Karol Wojtyla se hizo patente a los ojos del mundo en su misi\u00f3n petrina, a trav\u00e9s de sus obras y de sus gestos, en su Magisterio y en sus sentidas palabras. Y acerca de esto quer\u00eda dedicar esta homil\u00eda en su honor.<\/p><h4><strong>Acerca de sus gestos<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>Prueba del amor de Juan Pablo II a la Madre de Dios es que de los 102 viajes pastorales que hizo fuera de Italia la mayor\u00eda tuvieron como momento cumbre su visita a alg\u00fan santuario de la Virgen. De hecho, advocaciones de la Virgen de todo el mundo le han visto de rodillas, han escuchado sus manifestaciones de cari\u00f1o, han recibido sus peticiones por la Iglesia y el mundo. Ning\u00fan Papa, antes o despu\u00e9s de Juan Pablo II, ha hecho tantas peregrinaciones a Santuarios Marianos alrededor del mundo, consagrando cada pa\u00eds, cada continente, cada familia y toda la Iglesia a la Madre de Dios. Noten Ustedes que en s\u00f3lo los 5 primeros a\u00f1os de su pontificado consagr\u00f3 a la Virgen Sant\u00edsima a M\u00e9xico, Polonia, Irlanda, Estados Unidos, Zaire, Ghana, Brasil, Alemania, Filipinas y toda Asia, Nigeria, Guinea Ecuatorial, Gab\u00f3n, Argentina, Espa\u00f1a, Honduras y toda Am\u00e9rica Central, Hait\u00ed, Francia y Austria<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.<\/p><p>De las 8 rosas de oro que regal\u00f3 como Vicario de Cristo, 7 de ellas fueron a la Madre del Cielo: en el Santuario de Jasna G\u00f3ra, Polonia (1979); en el Santuario de Knock, Irlanda (1979); a Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n, Argentina (1982); en el Santuario de Matka Bo\u017ca Kalwaryjska, Polonia (1987); a Nuestra Se\u00f1ora de la Evangelizaci\u00f3n en Lima, Per\u00fa (1988); a Nuestra Se\u00f1ora de la Concepci\u00f3n del Sameiro, Portugal (2003) y a Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes, Francia (2004). Y la octava rosa se la ofrend\u00f3 al esposo de la Virgen, en el Oratorio de San Jos\u00e9, en Quebec, Canad\u00e1 (2004). Por otro lado, no podemos dejar de mencionar el obsequio a la Virgen de F\u00e1tima de la bala que le atraves\u00f3 en aquel ataque del 13 de mayo de 1981.<\/p><h4><strong>Sus obras marianas<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>Otro dato que nos revela esa impronta mariana que Juan Pablo II quiso darle a la Iglesia fue el haber declarado 2 de los 3 a\u00f1os marianos que ha habido a lo largo de la historia de la Iglesia: el primero fue declarado por el Papa P\u00edo XII (1953-1954); los otros 2 por el Papa Juan Pablo Magno: el primero de ellos en 1987-1988; el segundo fue del 2002-2003, m\u00e1s conocido como \u201cA\u00f1o del Rosario\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>. Con ocasi\u00f3n de ese primer a\u00f1o mariano public\u00f3 su sexta enc\u00edclica: <em>Redemptoris Mater<\/em>, sobre la bienaventurada Virgen Mar\u00eda, y dentro del marco del A\u00f1o del Rosario public\u00f3 una carta apost\u00f3lica <em>Rosarium Virginis Mariae<\/em> en coincidencia con el inicio del vig\u00e9simo quinto a\u00f1o de su pontificado. En esa carta apost\u00f3lica \u2212como Ustedes saben\u2212 introdujo los misterios luminosos del rosario despu\u00e9s de casi un milenio que los misterios del rosario hab\u00edan permanecido \u2018intocables\u2019.<\/p><p>Durante aquel a\u00f1o mariano del \u201987-\u201988 visit\u00f3 todas las iglesias marianas m\u00e1s importantes de Roma y frecuentemente aprovechaba el momento del <em>Angelus<\/em> o del <em>Regina Coeli<\/em> para conmemorar alguna advocaci\u00f3n de la Virgen de alguna otra parte del mundo.<\/p><p>Y para que veamos que su devoci\u00f3n filial a Mar\u00eda estaba hasta en los detalles el 7 de diciembre de 1981, entroniz\u00f3 en la Plaza de San Pedro el mosaico de Mar\u00eda, Madre de la Iglesia y con ocasi\u00f3n de ello dec\u00eda: \u201cEstoy contento de inaugurar este testimonio de nuestro amor y devoci\u00f3n, y conf\u00edo que Ella, con solicitud constante, quiera continuar \u2018cuid\u00e1ndose de los hermanos de su Hijo, que todav\u00eda peregrinan y se hallan en peligros y ansiedad\u2019<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> permitiendo tambi\u00e9n a nuestra generaci\u00f3n experimentar la invencible potencia de su protecci\u00f3n materna\u201d. Asimismo, recordaran ustedes cuando entreg\u00f3 el \u00cdcono de la Madre de Dios de Kaz\u00e1n al Patriarca Alexis II, como su don a la Santa Iglesia ortodoxa rusa y a todo el pueblo ruso, el 28 de agosto de 2004. Uno de sus \u00faltimos gestos marianos p\u00fablicos de Juan Pablo II.<\/p><p>Adem\u00e1s, renov\u00f3 5 veces la consagraci\u00f3n de Rusia y el mundo al Inmaculado Coraz\u00f3n seg\u00fan el pedido de Nuestra Se\u00f1ora en F\u00e1tima: El primero fue desde su cama en el hospital el 7 de junio de 1981 despu\u00e9s de sufrir un intento de asesinato, donde en realidad hace un acto de entrega de la Iglesia, de los hombres y de los pueblos a Mar\u00eda Sant\u00edsima<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>. El segundo fue una repetici\u00f3n del primero el 8 de diciembre del mismo a\u00f1o en la Plaza Espa\u00f1a<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>. El tercero fue en F\u00e1tima el 13 de mayo de 1982 mientras se hallaba de peregrinaci\u00f3n para agradecerle a la Virgen de haberlo salvado de la muerte el a\u00f1o anterior. El cuarto fue durante el S\u00ednodo de 1983, el Santo Padre repiti\u00f3 la consagraci\u00f3n esencialmente en los mismos t\u00e9rminos durante la misa un 17 de octubre. Y finalmente, como ustedes saben, el 25 de marzo de 1984, en la Plaza San Pedro y delante de una imagen de la Virgen tra\u00edda desde F\u00e1tima especialmente para la ocasi\u00f3n, en uni\u00f3n con todos los obispos del mundo consagr\u00f3 el mundo al Inmaculado Coraz\u00f3n por \u00faltima vez. Aunque dicen \u2018los que saben\u2019 que s\u00f3lo el acto del 13 de mayo de 1982 y del 25 de marzo del \u201984 pueden considerarse como actos \u2018oficiales\u2019 de consagraci\u00f3n y los otros como preparaci\u00f3n para esos dos<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>.<\/p><h4><strong>Acerca de su Magisterio mariano<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>Adem\u00e1s de la enc\u00edclica y carta apost\u00f3lica que acabamos de mencionar, Juan Pablo II dedic\u00f3 tres a\u00f1os de audiencias generales \u221270 audiencias para ser precisos<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>\u2212 a impartir la m\u00e1s extensa catequesis mariana que alg\u00fan Papa hubiese hecho en toda la historia de la Iglesia. Siempre conclu\u00eda todos sus documentos pontificios, sus alocuciones, homil\u00edas, discursos, etc. con una invocaci\u00f3n mariana o haciendo una clara relaci\u00f3n del tema con la vida de la Sant\u00edsima Virgen. Podr\u00edamos decir que quiso sellar cada tema dirigi\u00e9ndonos a Aquella que ha vivido todos estos misterios plenamente en comuni\u00f3n con Cristo. Es como si hubiese querido firmar cada una de sus intervenciones con la presencia de la Virgen.<\/p><p>S\u00f3lo para darnos una idea del aporte singular que ha brindado el magisterio mariano de Juan Pablo II el Cardenal Ratzinger hablando de la enc\u00edclica <em>Redemptoris Mater<\/em> dec\u00eda: \u201cLa tesis fundamental del Papa es la siguiente: el car\u00e1cter espec\u00edfico de la mediaci\u00f3n de Mar\u00eda consiste en el hecho de que se trata de una intercesi\u00f3n materna, ordenada a un nacimiento siempre nuevo de Cristo en el mundo [\u2026] Es cierto que el Concilio Vaticano II hab\u00eda recurrido ya al t\u00edtulo de Mediatrix y hab\u00eda hablado tambi\u00e9n de la mediaci\u00f3n de Mar\u00eda. Sin embargo, hasta ahora, este tema no se hab\u00eda expuesto de manera tan extensa en ning\u00fan documento magisterial. Por lo que respecta al contenido, la enc\u00edclica va m\u00e1s all\u00e1 de cuanto ya ha dicho el Concilio, a cuya terminolog\u00eda se atiene. Pero la enc\u00edclica profundiza en los elementos conciliares y les da un nuevo peso para la teolog\u00eda y la piedad\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>.<\/p><p>De modo tal que, en un momento hist\u00f3rico en la Iglesia, en que muchos ve\u00edan la devoci\u00f3n a Mar\u00eda como una necesidad de los incultos, de los sencillos, el Esp\u00edritu Santo elev\u00f3 a un hombre de gran calidad humana, espiritual e intelectual, a la Sede de Pedro que supo ense\u00f1arnos a todos que tanto los reyes como los pastores se deben postrar ante Jes\u00fas que est\u00e1 en brazos de su Madre.<\/p><h4><strong>Acerca de sus palabras<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>Sus palabras revelaban una espiritualidad mariana interiormente convencida, tierna, constante y muy santa. San Juan Pablo II estaba convencido de que cada persona deb\u00eda aprender a verse en las palabras del Maestro en la Cruz: <em>He aqu\u00ed a tu hijo; hijo he aqu\u00ed a tu Madre<\/em> y que estas palabras que eran el testamento de Cristo deb\u00edan ser acogidas \u2212abrazadas, interiorizadas\u2212 por cada alma, porque ese era el expreso deseo del Verbo Encarnado. Eso fue determinante en su espiritualidad, quiero decir, el hecho de que \u00e9l asumiese ese amor filial, dejando a la Virgen ejercer toda su misi\u00f3n materna. Y eso mismo es lo que busc\u00f3 transmitir a todas las almas: una profunda confianza y amor filial a Mar\u00eda Sant\u00edsima.\u00a0<\/p><p>Su piedad mariana, tan \u00edntima, tan tierna, y tan teol\u00f3gicamente enriquecida, llev\u00f3 a Juan Pablo II, hacia una espiritualidad mariana de profunda confianza. Es en este sentido que en Czestochowa durante su primera peregrinaci\u00f3n a Polonia dijo: \u201c<em>Soy un hombre de una gran confianza, aqu\u00ed aprend\u00ed a serlo<\/em>. Aprend\u00ed a ser un hombre de profunda confianza aqu\u00ed, en oraci\u00f3n y meditaci\u00f3n frente al gran \u00edcono de Mar\u00eda, la primera disc\u00edpula: <em>H\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu Palabra<\/em>\u201d.<\/p><p>Con qu\u00e9 expresiones de arraigado amor filial hablaba de la Madre de Dios para llevar a las almas a esa misma confianza: \u201c\u00cdcono de la ternura de Dios \u2212le llamaba\u2212, se muestra atenta a las necesidades de los dem\u00e1s, sol\u00edcita para responderles, y rica en compasi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>. Le llama \u201csigno de contradicci\u00f3n\u201d por asociaci\u00f3n con su Hijo y a la vez \u201csigno de esperanza\u201d, por eso dice: \u201cLa mujer que es venerada como Reina de los Ap\u00f3stoles sin quedar encuadrada en la construcci\u00f3n jer\u00e1rquica de la Iglesia, y que sin embargo hizo posible toda jerarqu\u00eda porque dio al mundo al Pastor y Obispo de nuestras almas. [\u2026] \u00a1Esta es la Mujer de la historia y de los destinos!, la mujer que hoy nos anima\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Finalmente, y ya para terminar quisiera repetir aquellas palabras tan sentidas que dirigi\u00f3 a los j\u00f3venes en una de las \u00faltimas jornadas de j\u00f3venes y que tan bien nos vienen en estos momentos. Dec\u00eda Juan Pablo Magno: \u201cEn la Cruz, el Hijo puede derramar su sufrimiento en el coraz\u00f3n de la Madre. Todo hijo que sufre siente esta necesidad. [\u2026] <em>\u00a1Entregaos a Ella con plena confianza!<\/em> [\u2026] Sabed, queridos amigos, que esta misi\u00f3n no es f\u00e1cil. Y que puede convertirse incluso en imposible, si s\u00f3lo cont\u00e1is con vosotros mismos. Pero <em>lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios<\/em><a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>. Los verdaderos disc\u00edpulos de Cristo tienen conciencia de su propia debilidad. Por esto ponen toda su confianza en la gracia de Dios que acogen con coraz\u00f3n indiviso, convencidos de que sin \u00c9l no pueden hacer nada<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>. Lo que les caracteriza y distingue del resto de los hombres no son los talentos o las disposiciones naturales. Es su <em>firme determinaci\u00f3n de caminar tras las huellas de Jes\u00fas<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>, de la mano de Mar\u00eda.\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\">*****<strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>Todo por Jesucristo a trav\u00e9s de Mar\u00eda. As\u00ed vivi\u00f3, as\u00ed cumpli\u00f3 su misi\u00f3n y as\u00ed muri\u00f3, con el <em>Totus Tuus<\/em> en sus labios y en su coraz\u00f3n, este dign\u00edsimo hijo de Mar\u00eda. En su testamento espiritual Juan Pablo II como otro Cristo en la cruz, tambi\u00e9n quiso, al salir de este mundo, dejarnos en manos de Mar\u00eda: \u201cEn estas mismas manos maternales dejo todo y a todos aquellos con los que me ha unido mi vida y mi vocaci\u00f3n. En estas manos dejo sobre todo a la Iglesia, as\u00ed como a mi naci\u00f3n y a toda la humanidad\u201d. Que por su intercesi\u00f3n tambi\u00e9n nosotros seamos dignos hijos de Mar\u00eda y lleguemos un d\u00eda a descansar junto a su coraz\u00f3n. \u00a1<em>Deo gratias<\/em> por el gran don de Juan Pablo Magno!<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Discurso del Santo Padre en el Santuario de la Mentorella<\/em>, (29\/10\/1978).<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> George Weigel, <em>Witness to Hope<\/em>, p. 254.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Discurso del Santo Padre en el Santuario de la Mentorella<\/em>, (29\/10\/1978).<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Juan Pablo Magno<\/em>, cap. 34.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. Edward D. O&#8217;Connor: <em>The Roots of Pope John Paul II&#8217;s Devotion to Mary<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> JPII ten\u00eda 9 a\u00f1os al fallecer su madre.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/A%C3%B1o_mariano_(Iglesia_cat%C3%B3lica)\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/A%C3%B1o_mariano_(Iglesia_cat%C3%B3lica)<\/a><\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. <em>Lumen Gentium<\/em>, 62.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/speeches\/1981\/june\/documents\/hf_jp_ii_spe_19810607_costantinopoli-efeso.html\">http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/speeches\/1981\/june\/documents\/hf_jp_ii_spe_19810607_costantinopoli-efeso.html<\/a><\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/speeches\/1981\/december\/documents\/hf_jp-ii_spe_19811208_preghiera-vergine.html\">http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/speeches\/1981\/december\/documents\/hf_jp-ii_spe_19811208_preghiera-vergine.html<\/a><\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Cf. Edward D. O&#8217;Connor: <em>The Roots of Pope John Paul II&#8217;s Devotion to Mary<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <a href=\"https:\/\/udayton.edu\/imri\/mary\/m\/magisterial-documents-on-mary-from-1854-2003.php\">https:\/\/udayton.edu\/imri\/mary\/m\/magisterial-documents-on-mary-from-1854-2003.php<\/a><\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> J. Ratzinger, <em>La enciclica<\/em> Redemptoris Mater, L\u2019Osservatore Romano, (16\/8\/1987), 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>A las religiosas, comprometidas en el mundo de la salud<\/em>, en Roma (1\/10\/1998).<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>A las religiosas en Washington, DC<\/em> (7\/10\/1979).<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Lc 18,27; 1,37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. Jn 15,5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Mensaje para la XVIII Jornada Mundial de la Juventud<\/em>, (8\/3\/2003).<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda predicada con ocasi\u00f3n del 1ercentenario del Nacimiento de San Juan Pablo II \u00a0 Tenemos la gracia de celebrar el primer centenario del nacimiento de nuestro querido san Juan Pablo II en este santuario dedicado a la Madre de Dios donde \u00e9l mismo hace ya 42 a\u00f1os dijo: \u201cHe deseado venir aqu\u00ed, a estas monta\u00f1as, 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