{"id":10266,"date":"2025-09-26T06:52:53","date_gmt":"2025-09-26T04:52:53","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=10266"},"modified":"2025-09-26T06:52:57","modified_gmt":"2025-09-26T04:52:57","slug":"el-estudio-del-religioso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2025\/09\/26\/el-estudio-del-religioso\/","title":{"rendered":"El estudio del religioso"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"10266\" class=\"elementor elementor-10266\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4><strong>El estudio en la vida religiosa<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>El estudio del religioso, principalmente el conocimiento de las verdades de la fe con la siguiente penetraci\u00f3n de las mismas es necesario a la formaci\u00f3n del religioso. Esto viene expl\u00edcitamente mandado en la legislaci\u00f3n de la iglesia (CIC 587-589). Donde se requiere la formaci\u00f3n. As\u00ed lo ense\u00f1\u00f3 el papa P\u00edo XII en su constituci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Sedes sapientiae<\/em> dirigida a los religiosos de todo el mundo: \u201cLos religiosos que tienen por obligaci\u00f3n principal la contemplaci\u00f3n de las cosas divinas, buscando \u00fanicamente a Dios y uni\u00e9ndose \u00edntimamente a \u00c9l y transmiti\u00e9ndolas a los dem\u00e1s, deben recordar que no pueden en modo alguno desempe\u00f1ar como conviene y fructuosamente esta sant\u00edsima misi\u00f3n y elevarse a una alta uni\u00f3n con Cristo, si no poseen en abundancia este conocimiento profundo y siempre perfectible de Dios y de sus misterios, que se adquiere con los estudios sagrados.<\/p><p>\u201cLa primera preocupaci\u00f3n de los superiores religiosos ha de ser la de velar por la formaci\u00f3n s\u00f3lida y<\/p><p>completa de la inteligencia, teniendo en cuenta el desenvolvimiento natural de los j\u00f3venes y la distribuci\u00f3n de los estudios. Y si bien es cierto que no a todos los religiosos ni a todas las ordenes se les debe exigir lo mismo sin embargo no se debe jam\u00e1s olvidar, que una instrucci\u00f3n a fondo de la asignatura de Religi\u00f3n y de los principios de la Filosof\u00eda y de la Teolog\u00eda se impone absolutamente a todos.<\/p><h4><strong>El estudio en el religioso del IVE<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Las palabras del Magisterio -se podr\u00edan citar m\u00e1s- tienen mayor fuerza si las consideramos en nuestro caso, es decir como religiosos del Verbo Encarnado cuyo carisma principal, que ilumina nuestra vida religiosa y que refleja nuestros anhelos es la Evangelizaci\u00f3n de la cultura.<\/p><p>En efecto se lee en uno de los directorios: <strong>[14]<\/strong> \u201cTodo religioso del Verbo Encamado sabe que debe aplicarse al conocimiento de la verdad y a su transmisi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del lugar concreto donde desempe\u00f1e su apostolado. Sabe que para evangelizar la cultura tiene que emplearse a fondo en esta tarea\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. \u00bfPara qu\u00e9 estudiar? \u00bfCu\u00e1l es el fin principal de nuestro estudio? Son dos pero uno es solamente una consecuencia del primero. Estudiamos para mejor conocer y amar a Jesucristo, y para mejor hacer conocer y amar a Jesucristo. Ya que una cosa se ama en cuanto se conoce.<\/p><p>\u201cLa regla suprema de la vida religiosa es el seguimiento de Cristo<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. Y Cristo es la suma verdad: <em>Yo soy la verdad<\/em> (Jn 14,\u00f3). Pero seguir a Cristo como Verdad significa aplicar la inteligencia para m\u00e1s conocerlo, lo cual tendr\u00e1 que ser en el disc\u00edpulo algo permanente, pues la riqueza que se encuentra en Cristo es inagotable. Este es el fundamento de la formaci\u00f3n intelectual de los monjes\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Se podr\u00edan citar much\u00edsimos textos tanto de nuestras <em>Constituciones<\/em> como de los directorios, en los que<\/p><p>se afirma que quien m\u00e1s quien menos deben aplicarse al estudio al menos como parte de la formaci\u00f3n b\u00e1sica y de la formaci\u00f3n permanente. De esto en nuestra Congregacion, por as\u00ed decir, no se absuelve a nadie: \u201cLos hermanos deber\u00e1n hacer el Estudiantado, en el cual cursar\u00e1n algunos tratados de Filosof\u00eda y Teolog\u00eda, \u2018atendiendo a las necesidades de la Iglesia y a las circunstancias de los hombres y de los tiempos, tal como lo exigen el fin y el car\u00e1cter del Instituto\u2019<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Los religiosos herma\u00adnos continuar\u00e1n su formaci\u00f3n hasta la profesi\u00f3n perpetua, en las casas donde sean destinados y bajo la autoridad directa del Superior local, y se atender\u00e1 a su formaci\u00f3n permanente\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p><h4><strong>El estudio en la vida contemplativa del IVE<\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>Y este deber est\u00e1 implicado no solo a los activos, ni solo a los sacerdotes que por oficio tendr\u00e1n que ejercer actividades intelectuales, sino tambi\u00e9n a los contemplativos evidentemente: \u201cLas contemplativas del Instituto de las Servidoras deber\u00e1n estar firmemente convencidas de la \u2018necesidad de una formaci\u00f3n inicial y permanente adecuada a la vocaci\u00f3n y vida de b\u00fasqueda contemplativa de Dios en la soledad y el silencio, en la oraci\u00f3n continua y en la intensa penitencia\u2019 y de que una fe formada e ilustrada coopera m\u00e1s al fin del Instituto\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>.<\/p><p>En los directorios de vida mon\u00e1stica se recalca particularmente esta voluntad expresa y la importancia fundamental de la formaci\u00f3n intelectual permanente para la vida mon\u00e1stica, la cual encuentra su vigor especial en relaci\u00f3n a la espiritualidad propia de nuestra familia religiosa: \u201cCon mayor raz\u00f3n por nuestra peculiar espiritualidad en relaci\u00f3n a nuestro fin espec\u00edfico que \u2018exige una fe esclarecida por la reflexi\u00f3n continua que se confronta con las fuentes del mensaje de la Iglesia y un discernimiento espiritual constante procurado en la oraci\u00f3n\u2019<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>, es decir la especial necesidad del estudio y la contemplaci\u00f3n para el apostolado de evangelizar la cultura\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Ya que: \u201cEl estudio ser\u00e1 \u00fatil para la misma vida contemplativa [seg\u00fan dice Santo Tom\u00e1s]\u201cdirectamente, coadyuvando a la contemplaci\u00f3n, esto es, iluminando el entendimiento&#8230;,indirectamente, removiendo los peligros de la contemplaci\u00f3n, esto es los errores, que frecuentemente ocurren en la contemplaci\u00f3n de lo divino a los que desconocen las Escrituras&#8230;\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Asimismo se lee en el <em>Directorio de Vida Mon\u00e1stica<\/em> que \u201chist\u00f3ricamente fueron los monasterios quienes salvaron para la humanidad todo lo m\u00e1s importante de cuanto el esp\u00edritu humano hab\u00eda producido a trav\u00e9s de los siglos; constituy\u00e9ndose, adem\u00e1s, en fuentes de cultura al ense\u00f1ar dentro de sus muros las obras de los Padres, las de autores profanos griegos y latinos, la ciencia y las artes liberales como la pintura, m\u00fasica, etc. As\u00ed, pues, en los monasterios se desarrollar\u00e1n actividades culturales que contribuyan al fin propio del mismo \u2013la uni\u00f3n con Dios\u2013, y el fin del Instituto \u2013la evangelizaci\u00f3n de la cultura\u2013<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>. Esto quedar\u00e1 reglamentado en cada monasterio\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>. Esto exige como ya hemos mencionado \u201cUna fe formada e ilustrada es necesaria al monje sacerdote y padre espiritual, del cual dec\u00eda Santa Teresa: procure que sea letrado\u2019<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Por tanto no hay que descuidar este aspecto fundamental de nuestra formaci\u00f3n y tan caracter\u00edstico de<\/p><p>nuestro instituto. La formaci\u00f3n en la manera de nuestras posibilidades y capacidades.<\/p><h4><strong>La virtud de la estudiosidad<\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>Estudiosidad. Es la virtud m\u00e1s espec\u00edfica del estudioso. El estudio implica sobre todo una fuerte aplicaci\u00f3n del alma a una cosa y esta aplicaci\u00f3n viene regulada por la virtud de la estudiosidad.<\/p><p>Esta virtud debe ser compaginada con otras tres virtudes:<\/p><ul><li>La primera y fundamental, la virtud que informa todas los actos de las dem\u00e1s virtudes<\/li><\/ul><p>y que les da apunto una nueva forma, una nueva belleza, un nuevo orden. Y esto vale tambi\u00e9n para el estudio, es necesario que nuestro estudio sea ordenado por el amor a Dios y por el amor al pr\u00f3jimo.<\/p><ul><li>La Reconociendo nuestras limitaciones y posibilidades, es fundamental en los consejos de Santo Tom\u00e1s. Adem\u00e1s, porque sin humildad la investigaci\u00f3n engendra soberbios y, peor a\u00fan, soberbios intelectuales<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>. El estudio exige esfuerzo y por tanto perseverancia en esa b\u00fasqueda incesante de la verdad, la cual debe ir unida a la humildad reconociendo que todos los dones vienen de Dios y deben volver a \u00c9l. Dicho estudio se realizar\u00e1 en profundidad, evitando un estudio meramente manual\u00edstico y formalista, de tal modo que ayude al progreso de la fe y al aumento de la caridad.<\/li><li>La es decir, la tenacidad que hace que el estudioso no sea presa de la pereza, del desaliento, de la abulia. Es la cualidad que corona con el \u00e9xito las empresas comenzadas. Es la cualidad que da terminativa a las empresas comenzadas. La pereza, la sensualidad, el orgullo, la envidia y los dem\u00e1s vicios son enemigos de la ciencia. Es necesario practicar las virtudes contrarias.<\/li><\/ul><p>Esta formaci\u00f3n, que por otra parte debe ser permanente, tiene un aspecto penitencial que contraria la triple concupiscencia y ayuda, por tanto, al cumplimiento de los mismos consejos evang\u00e9licos \u201cpuesto que sirve para evitar la lascivia de la carne&#8230; para guitar el deseo de las riquez.as &#8230; (y) es \u00fatil adem\u00e1s para documento de obediencia\u201d. Adem\u00e1s solo con el estudio perseverante se puede alcanzar la Sabidur\u00eda con la cual vienen todos los bienes. <em>Yo goc\u00e9 de todos esos bienes, porque la Sabidur\u00eda es la que los dirige, aunque ignoraba que ella era su madre<\/em><a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>.<em>\u00a0<\/em><\/p><p>Ciertamente que la buena pr\u00e1ctica del estudio requerir\u00e1 esfuerzo y lucha.<\/p><h4><strong>Vicios<\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>Dos son los vicios que se oponen al recto uso de esta virtud. Como virtud moral se puede pecar tanto por defecto como por exceso.<\/p><ul><li>Por defecto, la <strong>negligencia<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a><\/strong>. Es decir descuidar justamente este aspecto de la formaci\u00f3n. Es decir por negligencia no formarse, no estudiar, no aprovechar al m\u00e1ximo el tiempo de estudio. No cumplir con nuestro deber de formarnos. Puede haber muchas tentaciones y de m\u00faltiples aspectos: como la pereza, la perdida de inter\u00e9s, el excusarse en otros deberes, etc. etc.<\/li><\/ul><p>Por exceso la vana <strong>curiosidad<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a><\/strong>, que tambi\u00e9n es un defecto, no ya del que no estudia sino del que estudia mal. La curiosidad sobre todo consiste en el dedicarse al estudio de cosas puramente superficiales o bien de cosas important.es pero a despecho de los deberes fundamentales. Se oponen tanto los que se desentienden del estudio exigido por las obligaciones de estado y profesi\u00f3n, cuanto los que se dedican tan s\u00f3lo al estudio que satisface sus deseos. Los curiosos malgastan sus facultades reales.<\/p><p><strong>Ayudas pr\u00e1cticas para antes, durante y despu\u00e9s del estudio<\/strong><\/p><p>&#8211; <strong>Antes<\/strong>, rectificar la intenci\u00f3n de hacerlo exclusivamente por y para la gloria de Dios. Cuatro son las<\/p><p>virtudes que han de influir en el trabajo intelectual para que quede completamente santificado:<\/p><p>. la estudiosidad, es la virtud m\u00e1s espec\u00edfica del estudioso;<\/p><p>. la religi\u00f3n, ofreciendo la ora de estudio como un acto de alabanza a Dios;<\/p><p>. la obediencia, estudiando por deber de estado;<\/p><p>. la caridad, convirtiendo el acto intelectual en un acto de amor a Dios.<\/p><p>&#8211; <strong>Durante <\/strong>el estudio, debe poseer las mismas cualidades de la oraci\u00f3n como oraci\u00f3n que es. Esto es:<\/p><p>digna, atenta y devotamente.<\/p><p>&#8211; <strong>Despu\u00e9s <\/strong>del estudio debe entregarse a la oraci\u00f3n Que la oraci\u00f3n prepare al estudio y el estudio<\/p><p>oraci\u00f3n. Meditando ante el sagrario lo que ha sido objeto de nuestro estudio. El consejo de Santo Tomas \u00abno ceses de dedicarte a la oraci\u00f3n. La verdadera vocaci\u00f3n intelectual se sustenta en el esp\u00edritu de oraci\u00f3n que debe no s\u00f3lo preceder y concluir el trabajo intelectual, sino acompa\u00f1arlo, permearlo y de alg\u00fan modo, constituirlo: el mismo trabajo, especialmente, cuando se avoca a la inquisici\u00f3n teol\u00f3gica, es oraci\u00f3n. Puesto que el objeto de la teolog\u00eda es la verdad, el Dios vivo y su designio de salvaci\u00f3n revelado en Jesucristo, el te\u00f3logo est\u00e1 llamado a intensificar su vida de fe y a unir siempre la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y la oraci\u00f3n.<\/p><p>\u201cPara los santos, el estudio era oraci\u00f3n y contemplaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>. Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 algunos que aparentemente estudiaban mucho se equivocaron? Dice San Agust\u00edn: porque \u201cno conocieron el camino, tu Verbo, por quien hiciste las cosas que numeran, a los mismos que las numeran, el sentido con que advierten las cosas que numeran y la mente en virtud de la cual las numeran; [&#8230;] no conocieron este camino, por el que, descendiendo de s\u00ed, bajasen a \u00c9l y por \u00c9l subiesen al mismo; no conocieron, digo, este camino y se creyeron m\u00e1s elevados y resplandecientes que estrellas, y as\u00ed vinieron a rodar por tierra, obscureci\u00e9ndose su necio coraz\u00f3n. No buscan con esp\u00edritu de piedad al Art\u00edfice del universo, y por eso no lo encuentran &#8230; porque es vanidad hacer profesi6n de estas cosas mundanales, pero es piedad el confesarte a Ti\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>.<\/p><h4><strong>Caracter\u00edsticas<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Santo Tomas dec\u00eda gen\u00e9ricamente \u201cel ejercicio de las virtudes morales por las cuales son dominadas las pasiones, importa sobremanera para la adquisici\u00f3n de la ciencia\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Alguno podr\u00eda decir: \u2018no yo no tengo cualidades, yo no sirvo\u2019. Es interesante recordar la carta de Santo<\/p><p>Tom\u00e1s a su disc\u00edpulo Juan, quien le pide consejos para estudiar mejor. Sus consejos no versan sobre todo sobre condiciones intelectuales sino sobre condiciones humanas.<\/p><p>\u201cQuerido: ya que me has pedido en que modo t\u00fa te debas dedicar al estudio para adquirir el tesoro de la ciencia, he aqu\u00ed mis consejos:<\/p><p>No quieras entrar r\u00e1pidamente en el mar, sino procura llegar a trav\u00e9s de los r\u00edos, porque es de las cosas<\/p><p>m\u00e1s f\u00e1ciles que es necesario alcanzar las m\u00e1s dif\u00edciles.<\/p><p>Este es por tanto mi consejo que te servir\u00e1 de regla:<\/p><p>&#8211; Quiero que evites los discursos in\u00fatiles.<\/p><p>-Ten pureza de conciencia.<\/p><p>&#8211; No descuides la oraci\u00f3n.<\/p><p>&#8211; Ama el recogimiento<\/p><p>&#8211; S\u00e9 amable con todos.<\/p><p>&#8211; No seas curiosos en los hechos ajenos.<\/p><p>&#8211; No tengas excesiva familiaridad con ninguno, porque esta genera desprecio y da ocasi\u00f3n de descuidar el estudio:<\/p><p>&#8211; Evita divagar en todas las cosas.<\/p><p>&#8211; Busca de imitar los ejemplos de las personas rectas; no mires a quien es el que habla, sino retiene todo lo que de bueno \u00e9l dice.<\/p><p>&#8211; Procura comprender lo que leyes y escuchas.<\/p><p>&#8211; Aclara las dudas y fija en tu memoria todo lo bueno que oigas sin atender a quien lo dice.<\/p><p>-No busques las cosas superiores a tu capacidad.<\/p><p>Siguiendo estas normas, har\u00e1s grandes ramas y producir\u00e1s \u00fatiles frutos donde el Se\u00f1or te haya destinado a vivir. Poniendo en pr\u00e1ctica estos consejos podr\u00e1s llegar a la meta a la que tu aspiras\u201d.<\/p><p>Recordemos aqu\u00ed tambi\u00e9n el ejemplo de Santa Catalina de Siena que siendo analfabeta lleg\u00f3 a ser doctora de la Iglesia y de San Carlos de Sezze que tambi\u00e9n siendo analfabeto compuso obras de un tenor espiritual elevad\u00edsimo.<\/p><p>Que la Virgen Mar\u00eda nos ense\u00f1e a practicar esta virtud important\u00edsima para la vida religiosa, y fundamental para nuestra espiritualidad. A fin de que, de acuerdo con nuestras posibilidades, nos dediquemos al estudio para poseer un profundo conocimiento del Verbo Encarnado para la mayor de sus glorias.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. <em>Perfectae Caritatis<\/em>, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Directorio de Vida Contemplativa<\/em>, \u00f37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>CIC<\/em>, can. \u00f359 \u00a7\u00a7 1-2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 2\u00f31.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Regla Mon\u00e1stica SSVM<\/em>, 154.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 51.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Regla Mon\u00e1stica SSVM<\/em>, 139.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Regla Mon\u00e1stica SSVM<\/em>, 152.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. <em>Pastores Dabo Vobis<\/em>, 53. \u201cApostolado espec\u00edfico\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> 78.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Moradas<\/em>, I, \u00f3, 8. 9; cf. <em>Vida<\/em>, 2\u00f3, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Directorio de Vida Contemplativa<\/em>, 73.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Cf<em>. Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Sab 7,12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 142; <em>op. cit<\/em>. San Juan Pablo II, <em>Discurso en Italia a los participantes en el simposio internacional celebrado con ocasi\u00f3n del 350\u00ba aniversario de la publicaci\u00f3n de los \u201cDi\u00e1logos sobre los dos m\u00e1ximos sistemas del mundo\u201d de Galileo Galilei <\/em>(9\/5\/1983), 8; OR (7\/8\/1983), 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Confesiones<\/em>, Libro V, cap\u00edtulo 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. S. Th., I-II, q. 57, a. 3.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El estudio en la vida religiosa \u00a0 El estudio del religioso, principalmente el conocimiento de las verdades de la fe con la siguiente penetraci\u00f3n de las mismas es necesario a la formaci\u00f3n del religioso. Esto viene expl\u00edcitamente mandado en la legislaci\u00f3n de la iglesia (CIC 587-589). Donde se requiere la formaci\u00f3n. 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