{"id":10196,"date":"2025-08-23T09:38:26","date_gmt":"2025-08-23T07:38:26","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=10196"},"modified":"2025-08-23T09:46:13","modified_gmt":"2025-08-23T07:46:13","slug":"la-pureza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2025\/08\/23\/la-pureza\/","title":{"rendered":"La Pureza"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"10196\" class=\"elementor elementor-10196\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ab74d25 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ab74d25\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6904ed3\" data-id=\"6904ed3\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-42c8587 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"42c8587\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4><strong>Homil\u00eda predicada por el P. Carlos Miguel Buela a las alumnas del colegio \u00abIsabel la Cat\u00f3lica\u00bb con motivo de la fiesta de su co-patrona Santa Edith Stein, el d\u00eda 9 de agosto de 1999<\/strong><\/h4>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2684bfa elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2684bfa\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>En este d\u00eda tan particular en que celebramos a esta gran mujer que fue Santa Edith Stein, quiero dejarles una ense\u00f1anza de una manera hermosa, art\u00edstica, con una hermosa f\u00e1bula que trae el P. Leonardo Castellani en su famoso libro Camperas. Es una f\u00e1bula que ilustra una verdad enorme, una verdad que la santa que hoy celebramos ilumin\u00f3 con su vida. La f\u00e1bula se llama \u00abEl fango\u00bb y trata sobre la pureza.<\/p><p>Un ni\u00f1o habla con su pap\u00e1:<\/p><p>\u00ab &#8211; Pap\u00e1, \u00bfvoy a la ca\u00f1ada?<br \/>-No.<br \/>-\u00bfPor qu\u00e9?<br \/>-Porque no.<br \/>-No me voy a ahogar. \u00bfVos no sab\u00e9s que el dicho dice: C\u00f3mo ser\u00eda la ca\u00f1ada, si un gato cruz\u00f3 a rebenque? No me llega ni a la rodilla\u00bb.<\/p><p>Entonces el pap\u00e1 comienza a contarle a este ni\u00f1o la historia de un ingl\u00e9s, administrados del ingenio \u00abLos Tilos\u00bb, que un d\u00eda entr\u00f3 en la ca\u00f1ada, le quebr\u00f3 el ala a una garza blanca y entr\u00f3 a buscarla. Una garza blanca val\u00eda en aqu\u00e9l entonces 200 pesos. Y este ingl\u00e9s cre\u00eda conocer todos los secretos. Los secretos del monte, tal vez, \u00abpero los secretos de la ca\u00f1ada, los secretos del fango, no los conoce a fondo nadie. No tienen fondo. El pe\u00f3n que llev\u00f3 con \u00e9l era tambi\u00e9n forastero. Y dijeron: \u201cEl agua nos llega cuanto m\u00e1s a la rodilla\u201d\u00bb. <strong>(Es la primera mentira de la ca\u00f1ada. M\u00e1s no va a pasar, el agua llega hasta la rodilla).<\/strong><\/p><p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>\u00abLa garza herida se fue aleteando cada vez m\u00e1s para cada vez m\u00e1s para adentro. \u00bfQu\u00e9 anchura tiene la ca\u00f1ada? \u00bfQui\u00e9n lo puede saber? En tiempo de seca tendr\u00e1 media legua o tal vez una. Pero en tiempo de lluvia todo el bajo se inunda. Y cuando encima el r\u00edo Amores se desborda \u00bfqui\u00e9n puede saber las leguas de agua y de barrizal que se extienden bajo el manto verde y mentiroso del aguap\u00e9 que la cubre? Toda se llena de juncos y totoras que parece un campo de avena. Un lindo capo. En la paz de la tarde tranquila, el sol lo barniza y el viento mansamente lo ondula. Arriba toso es una hermosura y encanto. Las flores blancas y moradas. Los flamencos color de rosa, que parecen tambi\u00e9n flores grandes vivas. Los patos, las garzas moras, los tuyangos. Un pechocolorado, que se levanta piando y vuela en c\u00edrculos gozosos. Un charquito color azul aqu\u00ed y all\u00e1, donde se pinta el cielo. Y debajo de toda esa hermosura, el barro, hediondo, qui\u00e9n sabe los metros de barro. As\u00ed es el vicio. As\u00ed es un vicio que vos no conoc\u00e9s todav\u00eda.<\/p><p>Pero el ingl\u00e9s que calzaba botas altas y la \u00a0garza estaba cerca tent\u00e1ndole la codicia. \u00a1Linda la garcita blanca, delicada y graciosa! Se encaprich\u00f3 por ella el ingl\u00e9s, que era tozudo. Y van y van, a ratos con dos palmos de barro, y a ratos por casi seco, lo cual los aseguraba. As\u00ed es \u00e9l: esa es la mentira diab\u00f3lica del pantano. As\u00ed pasa tambi\u00e9n&#8230;\u00bb con el vicio. <strong>(Es la mentira, s\u00ed se hunde un poco a veces, pero despu\u00e9s sale. Se confiesa, parece que est\u00e1 seguro. Pero sigue en la ocasi\u00f3n de pecado).<\/strong><\/p><p>\u00ab-\u00bfLa agarraron, tata, a la garcita?<br \/>-No s\u00e9. \u00bfQu\u00e9 importa eso? De repente llegaron a una mancha de ca\u00f1as y all\u00ed pisaron en firme y miraron alrededor. Dijo el pe\u00f3n:<br \/>-Nos volvamos patr\u00f3n.<br \/>Y el ingl\u00e9s dijo:<br \/>-\u00bfQu\u00e9 es aquel grupo de \u00e1rboles que est\u00e1 all\u00e1 enfrente? \u00bfNo es el cauce del Amores?<br \/>-Se me hace que debe ser -dijo el otro.<br \/>-Hay que cruzar la ca\u00f1ada y llegar all\u00e1 -dijo el ingl\u00e9s-. Queda cerca.<\/p><p>Cuando el ingl\u00e9s dec\u00eda \u201cHay que\u201d, ya no hab\u00eda vuelta que darle. \u00a1Queda cerca! \u00bfVos no has visto en la pampa lo que pasa, un ranchito o unos \u00e1rboles que parece que quedan cerquita, y uno camina y camina y no llega nunca? Es la otra mentira del pantano. <strong>(Es la mentira de pensar<\/strong> <strong>que pronto se va a salir. Es otra mentira del pantano).<\/strong> Allacito nom\u00e1s est\u00e1 la dicha y uno mira y desea, y corre y corre, y nunca, nunca llega, Y las piernas se hund\u00edan cada vez m\u00e1s y el barro era m\u00e1s chirlo y pegajoso.<\/p><p>-Nos volvamos, patr\u00f3n.<\/p><p>Pero el ingl\u00e9s maldec\u00eda y segu\u00eda adelante. Los \u00e1rboles estaban all\u00ed mismo. Procurar pisar siempre arriba de las totoras. Cuidado, plaff\u2026 Un charco encubierto, no hay que asustarse, un remoj\u00f3n nom\u00e1s&#8230; aunque se han mojado hasta los cartuchos de la canana, maldito sea. Ahora un rodeo, hay all\u00ed una res muerta, y una pestilencia insoportable&#8230; Nos volvamos, patr\u00f3n.<\/p><p>Volverse, s\u00ed. El rostro del patr\u00f3n estaba sombr\u00edo y ba\u00f1ado de sudor: pero volverse \u00bfera ya posible? (Llega un punto, cuando uno est\u00e1 en el pantano, que da la impresi\u00f3n que se est\u00e1 m\u00e1s cerca de salir que de volver). La noche se ven\u00eda corriendo encima y era mejor hacer un esfuerzo sobrehumano y alcanzar, aunque sea reventados, las orillas de all\u00e1, que estaban ya mucho m\u00e1s cerca que las de ac\u00e1. La resoluci\u00f3n era desesperada, pero ya no se pod\u00eda discurrir otra, si es que aquellas cabezas, donde el Espanto hab\u00eda ya echado sus sombras tremantes y traidoras estaban ahora para discurrir.<\/p><p>En efecto, la cosa espantosa sucedi\u00f3. Cayeron en un limazal y se hundieron hasta las caderas y cay\u00f3 la noche sobre ellos. La luna con su inmenso manto de plata reverberante y las estrellas que se miran en las aguas, como en un espejo de acero, contemplaron impasibles los manoteos, los chapuzones, el caer de lado y de bruces en el barro, el romperse de las lianas a que se agarraban, la desesperaci\u00f3n de los que sienten el piso ceder pulgada por pulgada la agon\u00eda de los cuerpos vivos engullidos por la boca babosa y fatal de la laguna. Y oyeron gritos de horror y maldici\u00f3n desesperadas.<\/p><p>-M\u00e1teme, patr\u00f3n. \u00bfLe queda alg\u00fan cartucho? T\u00edreme, por favor.<\/p><p>Despu\u00e9s cesaron los gritos.<\/p><p>La ca\u00f1ada es mala y traidora y enemiga de la especia humana. Nadie puede comprender la agon\u00eda de aquella noche. De repente, en medio de la f\u00fanebre pompa del plenilunio, una voz de golpe empez\u00f3 a cantar: era el pe\u00f3n Benito. Estaba loco. Y entonces la ca\u00f1ada diab\u00f3lica empez\u00f3 a cantar tambi\u00e9n. Cant\u00f3 perversamente, con sus millares de grillos, de sapos, de ranas, de juncos que bisbisean, de aguas que gimen, con la voz de los millares e ventosas de barros que engluten. <em>Glug, glu, glu, <\/em>dec\u00eda la ca\u00f1ada. \u00bfNo lo has visto al loco Benito, el pobre viejo, c\u00f3mo a\u00falla todas las noches de luna llena, sintiendo dentro de su cerebro el horroroso canto de triunfo de la ca\u00f1ada? \u00c9l dice que la oy\u00f3 cantar, que dec\u00eda <em>Glu, glu,<\/em> que se re\u00eda. Y es cierto que la oy\u00f3 cantar.<\/p><p>-\u00bfC\u00f3mo sali\u00f3, Tata?<\/p><p>-Sali\u00f3 solo. No se sabe c\u00f3mo sali\u00f3. Del pantano si uno no sale solo \u2013y es un milagro de Dios-, ning\u00fan otro lo puede sacar, a caballo ni a pie no se puede ir, en barca no se puede ir\u2026<\/p><p>-\u00bfY el ingl\u00e9s?<br \/><br \/>-\u00a1Y nosotros que los and\u00e1bamos campeando por el monte! Jam\u00e1s pudimos imaginarnos que estuviesen en la ca\u00f1ada, despu\u00e9s de tantos avisos\u2026 Hasta que o\u00edmos l tiro de escopeta Martini del ingl\u00e9s, que ten\u00eda la voz poderosa, jam\u00e1s se nos ocurri\u00f3 que\u2026<\/p><p>-Tat, pero el ingl\u00e9s \u00bfqu\u00e9 se hizo?<\/p><p>-Mir\u00e1, \u00bfves aquella escopeta herrumbrada en un rinc\u00f3n? Una vez, tres o cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, hubo una riada grande del Amores. Ven\u00edan por el r\u00edo camalotes boyando llenos de v\u00edboras, juncos y basura. En uno de ellos (yo lo encontr\u00e9) ven\u00eda esa escopeta y al lado un cr\u00e1neo partido de un balazo. El resto del ingl\u00e9s, hasta los huesos se los hab\u00eda tragado el pantano.<\/p><p>-\u00a1Tata! \u2013dijo el <em>Gur\u00ed<\/em> apartando los ojos y estremeci\u00e9ndose todo-. \u00a1Qu\u00e9 feo! \u00bfPor qu\u00e9 la guardaste?<\/p><p>-Para mostrarla a mis hijos y decirles: todos los que se entran adrede en el pantano de la lujuria, han dicho, siempre: Hasta all\u00ed nom\u00e1s voy a llegar. <em>El barro no me llega m\u00e1s que hasta la rodilla\u00bb.<\/em> <strong>(Es la gran mentira del pantano).<\/strong><\/p><p>As\u00ed pasa con ustedes. \u00a1Cu\u00e1ntas ni\u00f1as buenas! \u00a1Cu\u00e1ntas j\u00f3venes buenas he conocido en mi vida! <em>\u00abHasta ah\u00ed nom\u00e1s\u00bb.<\/em> Primero, no darle importancia a entretenerse a sabiendas en malos pensamientos, en ver malos programas de televisi\u00f3n. Despu\u00e9s, a veces empujadas por las mismas madres, a tener noviecito. Empiezan las caricias, los besos, los bailes malos. Despu\u00e9s les piden la prueba de amor. Queda embarazada. A veces la obligan a abortar. Es como el pantano. Y no va todo de golpe, sino poquito a poquito. Y por ah\u00ed se encuentran pisando tierra firme porque se confesaron y entonces ya piensan que, bueno, que ya est\u00e1n bien. Pero siguen en el pantano. Y el pantano se lo enguye todo.<\/p><p>Por eso, p\u00eddanle a Santa Edith Stein, vuestra patrona, en este d\u00eda de su fiesta, la gracia de saber defender esa bella virtud, la bell\u00edsima virtud de la pureza. \u00a1Y s\u00e9panla defender <em>\u00abya\u00bb<\/em>, desde ahora y siempre! Sobre todo con las dificultades que corren en este mundo que nos toca vivir, esa hermosa, \u00a1hermos\u00edsima!, virtud. No se dejen enga\u00f1ar con las flores de arriba del pantano. S\u00ed, las cosas lindas&#8230; Ah, que naricita que tiene&#8230; \u00a1Uh, ojos claros! \u00a1Qu\u00e9 chico lindo! Pero el barro abajo&#8230; No sean tontas. Piensen en sus hijos. Piensen que tienen que saber formar familias honestas. Piensen que tienen que ser j\u00f3venes con sentido de la propia dignidad. Que no deben dejarse tomar por objeto, que son personas y no cosas, y resp\u00e9tense. Tengan cuidado del pantano. Cuando se entra, solo uno puede salir y solo por milagro. Porque no hay ayuda que valga, ni de la madre, ni de sacerdote, ni de las Hermanas, ni de nadie. Cuando se entra ya uno cree que va a salir f\u00e1cil y muchas veces no sale m\u00e1s.<\/p><p>Tambi\u00e9n le pedimos esta gracia a la Sant\u00edsima Virgen.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda predicada por el P. 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