{"id":10169,"date":"2025-08-15T08:54:23","date_gmt":"2025-08-15T06:54:23","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=10169"},"modified":"2025-08-15T08:54:23","modified_gmt":"2025-08-15T06:54:23","slug":"la-virgen-maria-ejemplo-del-religioso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2025\/08\/15\/la-virgen-maria-ejemplo-del-religioso\/","title":{"rendered":"La Virgen Mar\u00eda ejemplo del religioso"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"10169\" class=\"elementor elementor-10169\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>El religioso tiene dos madres: una en la carne, la otra en el esp\u00edritu, una en la tierra, y una en el cielo.<\/p><p>Se sabe mucho m\u00e1s acerca de la primera; se ha escrito mucho m\u00e1s acerca de la segunda.<\/p><h4><strong>La Virgen, Espejo de santidad<\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>La vida de la Virgen debe ser para nosotros siempre un espejo donde mirarnos, de tal manera que tambi\u00e9n sus acciones sean nuestro ejemplo, los actos y hechos de la Virgen deben servirnos para hacer de nuestra vida una imagen de su vida, es a Ella a quien debemos imitar.<\/p><p>Como la maternidad espiritual de Mar\u00eda no era un privilegio separado de su humanidad tampoco ser\u00e1 un privilegio del religioso el prescindir del celo por las almas. Mar\u00eda yendo de prisa sobre la colina a la <strong>Visitacion<\/strong>, revel\u00f3 c\u00f3mo Ella, la sierva del Se\u00f1or, se convirti\u00f3 en la sierva de Isabel. Ella es ahora el ejemplo para el religioso de que Cristo dentro de \u00e9l debe procurar la dedicaci\u00f3n a las almas, y a todos aquellos que nos necesitan. Asi como la Virgen debemos saber apresurarnos, nada exige tanta rapidez como la necesidad de los otros. Asi como la visita de Mar\u00eda santific\u00f3 a las almas, as\u00ed tambi\u00e9n nuestras por nuestras oraciones debemos santificar a todos los que<\/p><p>lo necesiten .<\/p><p>El religioso siente un profundo amor por Mar\u00eda, no solamente en sus mejores momentos, sino en sus fracasos, \u00e9l conf\u00eda en su intercesi\u00f3n para combatir sus debilidades. Entonces siempre se vuelve a Ella con especial atenci\u00f3n, sabiendo que el hijo que cae con m\u00e1s frecuencia ser\u00e1 el que obtenga mas besos de la madre.<\/p><p>En la <strong>p\u00e9rdida y el hallazgo de Jes\u00fas en el Templo<\/strong> debemos tomar ejemplo de saber levantamos fehacientemente de nuestras debilidades, Ella tambi\u00e9n perdi\u00f3 a Cristo. Mar\u00eda y el religioso d\u00e9bil sufren juntos, pero de modo diferente. Ella sinti\u00f3 la oscuridad de perder a Dios, cuando el Ni\u00f1o Jes\u00fas se qued\u00f3 en Jerusal\u00e9n sin saberlo Ella. Fue en este momento cuando Mar\u00eda se convirti\u00f3 en el Refugio de los Pecadores. Ella entendi\u00f3 lo que era el pecado; ya que siendo una criatura, perdi\u00f3 experimentalmente al Creador. Perdi\u00f3 al Hijo solo en la oscuridad m\u00edstica del alma, mientras que el religioso que cae siente la negrura moral de un coraz\u00f3n ingrato, pero Mar\u00eda encontr\u00f3 al Ni\u00f1o.<\/p><p>En la fiesta de las <strong>Bodas de Cana<\/strong>, Mar\u00eda ense\u00f1a al religioso qu\u00e9 tanto pertenece a la iglesia, y que poco a \u00e9l mismo. En este tiempo durante la fiesta ella es llamada \u201cMadre de Jes\u00fas\u201d. Al final, sin embargo, se convierte en \u201cmujer\u201d. \u00a0Lo que aqu\u00ed pas\u00f3 es como lo que pas\u00f3 cuando Cristo se perdi\u00f3<\/p><p>por tres d\u00edas. Mar\u00eda hab\u00eda dicho entonces \u201c<em>tu padre y yo\u201d<\/em>, y nuestro Se\u00f1or le hab\u00eda recordado inmediatamente a su Padre celestial, pensando en el misterio de la Anunciaci\u00f3n, y el hecho de que Jos\u00e9<\/p><p>era solo su padre putativo.<\/p><p>Desde ese momento Jos\u00e9 desaparece de la Sagrada Escritura: no se vuelve a saber de \u00e9l. En Cana la Madre de Jes\u00fas pide una manifestaci\u00f3n de su poder mesi\u00e1nico y de su Divinidad a su Hijo: Nuestro Se\u00f1or le dice que el momento en que \u00c9l haga un milagro y empiece su vida p\u00fablica, va hacia su hora, hacia la cruz. Una vez que el agua se convierta en vino ante la divina mirada, ella se convierte en mujer. Asi como Jos\u00e9 desaparece en el Templo, as\u00ed Mar\u00eda como la madre de Jes\u00fas, desaparece ahora en la Sa rada Escritura para convertirse en la madre de todos aquellos a los que \u00c9l redimir\u00e1.<\/p><p>Ella nunca vuelve a hablar en la Sagrada Escritura, ha pronunciado sus \u00faltimas palabras, con un hermoso adi\u00f3s: <strong><em>Cualquier cosa que \u00c9l os diga, hacedla<\/em><\/strong>.<\/p><h4><strong>Madre Universal<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Ella es la madre universal, la mujer con m\u00e1s semillas que las arenas del mar.<em>\u00a0<\/em><\/p><p>En la <strong>Pasi\u00f3n<\/strong> la Virgen nos ense\u00f1a a los religiosos la compasi\u00f3n: \u00a0los santos que fueron menos indulgentes consigo mismos, son los que m\u00e1s indulgentes fueron con los dem\u00e1s. Por eso el religioso que lleva una vida f\u00e1cil , sin mortificaciones, no puede hablar el lenguaje de los que sufren. Por as\u00ed decir, aquel que esta erguido por encima de la necesidad no puede acercarse a consolar; y si lo hace es por condescendencia y no por compasi\u00f3n. EI buen religioso ve por el contrario a Mar\u00eda en el polvo de las vidas humanas, ella vive entre la miserias de los hombres, las corporales y las espirituales. Es de modo particular\u00edsimo, Madre de Pecadores, la Inmaculada esta con lo maculado: La sin-pecado con el pecador. En la Pasi\u00f3n la Virgen no siente ni rencor ni amargura, sino solamente piedad, piedad de que ellos no vean o no sepan amar ese Amor que est\u00e1n enviando a la muerte.<\/p><p>Un hombre puede llegar a obsesionarse con su pecado al grado de rehusar pedirle a Dios su perd\u00f3n, pero \u00e9l no puede alejarse y no invocar la intercesi\u00f3n de la Madre de Dios.<\/p><p>En el misterio de la Virgen al pie de la cruz, el religioso debe saber hallar fuerzas para vencer todas las cruces. Si la buena y Santa Madre Mar\u00eda, quien no merec\u00eda sentir nunca el mal, pudo, sin embargo, en la especial providencia de su Hijo, tener una cruz, \u00bfentonces, c\u00f3mo nosotros, que no merecemos ponernos a su altura, esperamos escapar del encuentro con la cruz? Por eso ante nuestras tribulaciones, debemos desear \u00a1que nunca hay a una queja contra Dios por enviarnos una cruz, que tengamos la suficiente sabidur\u00eda para ver que Mar\u00eda esta ah\u00ed haciendo la m\u00e1s liviana, m\u00e1s dulce, haci\u00e9ndola suya.<\/p><p>Mar\u00eda como Madre Universal, hace que tengamos un verdadero sentido de Iglesia, cada desdicha, cada herida en el mundo, es nuestra como religiosos. Mientras haya un religioso inocente en la c\u00e1rcel, yo estoy en prisi\u00f3n. Mientras un misionero este sin techo sobre su cabeza yo estoy sin hogar. Eso es la compasi\u00f3n. El religioso nunca se sentar\u00e1 a observar la enemistad del mundo contra nuestro Se\u00f1or sabiendo que la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda fue tan real y activa que Ella estuvo al pie de la cruz. En toda representaci\u00f3n de la Crucifixi\u00f3n, la Magdalena esta postrada, est\u00e1 casi siempre a los pies de Nuestro Se\u00f1or, pero Mar\u00eda est\u00e1 de pie.<\/p><p>El religioso que por su estado jur\u00eddico de perfecci\u00f3n ocupa un lugar destacado en la iglesia, ha de destacarse tambi\u00e9n por su profunda y entra\u00f1able devoci\u00f3n a Mar\u00eda. Ha de llevarla no solo en lo m\u00e1s hondo de su coraz\u00f3n, sino tambi\u00e9n en sus labios, de suerte que aparezca siempre ante os fieles como un ardiente promotor del culto y la devoci\u00f3n a Mar\u00eda.<\/p><p>Que continuamente nuestros labios repitan estas palabras: \u201cJes\u00fas\u201d y \u201cMar\u00eda\u201d. Y que como dec\u00eda San Luis Mar\u00eda Grignion de Monfort: Mar\u00eda sea el molde donde seamos esculpidos.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Basada en un escrito del Ven. Fulton Sheen.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El religioso tiene dos madres: una en la carne, la otra en el esp\u00edritu, una en la tierra, y una en el cielo. Se sabe mucho m\u00e1s acerca de la primera; se ha escrito mucho m\u00e1s acerca de la segunda. 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