{"id":671,"date":"2020-04-28T15:09:23","date_gmt":"2020-04-28T13:09:23","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?page_id=671"},"modified":"2021-08-02T14:07:31","modified_gmt":"2021-08-02T12:07:31","slug":"no_negociables_presentacion","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/no_negociables_presentacion\/","title":{"rendered":"No negociables: Presentaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"671\" class=\"elementor elementor-671\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-d7d8b56 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"d7d8b56\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-background-overlay\"><\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-fd69444\" data-id=\"fd69444\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-abcc2f2 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"abcc2f2\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">elementos no negociables<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-5c40d7b elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"5c40d7b\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2ebbf9c\" data-id=\"2ebbf9c\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-fe195c7 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"fe195c7\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">nuestras Caracter\u00edsticas esenciales<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-dc051dd elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"dc051dd\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e1fb584 elementor-widget elementor-widget-video\" data-id=\"e1fb584\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;youtube_url&quot;:&quot;https:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/watch?v=TPgVjzxhq_s&amp;ab_channel=InstitutodelVerboEncarnado&quot;,&quot;autoplay&quot;:&quot;yes&quot;,&quot;play_on_mobile&quot;:&quot;yes&quot;,&quot;video_type&quot;:&quot;youtube&quot;,&quot;controls&quot;:&quot;yes&quot;}\" data-widget_type=\"video.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-wrapper elementor-open-inline\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-video\"><\/div>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5dcd18a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5dcd18a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: justify;\">Diciendo no negociables, entendemos su esencial pertenencia a nuestro carisma, a nuestra espiritualidad y a nuestra raz\u00f3n de ser. Tanto que, el prescindir de ellos significar\u00eda renunciar a la misi\u00f3n que se nos ha confiado, deformando nuestra identidad y muy posiblemente, someti\u00e9ndonos al esp\u00edritu del mundo[1] y traicionando as\u00ed, la preciosa amistad a la cual Cristo nos ha llamado.<\/p><p style=\"text-align: justify;\">Contrariamente, si tales elementos son potenciados en su justa medida, seguiremos siendo fuente de gran fecundidad sobrenatural para nuestra Familia Religiosa en cuanto ofrecemos a nuestra misi\u00f3n en la Iglesia un compromiso, una fuerza y una eficacia incalculable.<\/p><p style=\"text-align: justify;\">El primero de ellos es <b>\u201cla marcada devoci\u00f3n eucar\u00edstica\u201d[2]<\/b>. La Eucarist\u00eda, en la cual Cristo est\u00e1 realmente presente y sacramentalmente presente, debe ser siempre el centro de nuestra vida espiritual y apost\u00f3lica. Cada uno debe ser adorador de Cristo en la Eucarist\u00eda y promotor de la adoraci\u00f3n eucar\u00edstica y de la Santa Misa. Nuestro obrar, de hecho, debe dirigirse a atraer las almas a \u00c9l.<\/p><p style=\"text-align: justify;\">Otro elemento caracter\u00edstico es el hecho de que l<b>a nuestra es una \u201cespiritualidad seria (\u2018no sensiblera\u2019),<\/b> como se ve, por ejemplo, en el hecho de que practicamos los Ejercicios Espirituales ignacianos\u201d[3]. La Iglesia recomienda vivamente la pr\u00e1ctica de estos ejercicios a todos los cristianos con el fin de ordenar la propia vida seg\u00fan Dios. Tambi\u00e9n, esta espiritualidad seria se manifiesta en el hecho de que nos formamos seg\u00fan la doctrina de los grandes maestros de la vida espiritual como San Juan de la Cruz y otros, y no seg\u00fan espiritualidades vac\u00edas que son atrayentes porque est\u00e1n de moda.<\/p><p style=\"text-align: justify;\">El tercer elemento no negociable unido a nuestro carisma es el <b>tener una \u201cvisi\u00f3n providencial de la vida\u201d<\/b> [4]. Que no quiere decir otra cosa que vivir seg\u00fan aquello que dice San Pablo todo coopera para el bien de los que aman a Dios[5]. Es el saber decir como San Pedro Juli\u00e1n Eymard (y estar convencidos): \u201cDios me ama y predispone todos mis pasos seg\u00fan su bondad\u2026 se trate de alegr\u00eda o de pena, de consolaci\u00f3n o de desolaci\u00f3n, del buen \u00e9xito o del fracaso de una empresa, de salud o de enfermedad. Y visto que es la Divina Providencia la que dirige mi peque\u00f1a nave, mi deber es conformarme al Divino Piloto que me conducir\u00e1 de modo seguro al puerto de la patria celeste\u201d[6].<\/p><p style=\"text-align: justify;\">Los dos elementos sucesivos hacen referencia a la formaci\u00f3n que deseamos para los miembros de nuestra Familia Religiosa y que nos debe distinguir de los otros: el primero de ellos es <b>\u201cla docilidad al Magisterio vivo de la Iglesia\u201d[7] de todos los tiempos<\/b>.<\/p><p style=\"text-align: justify;\">El otro elemento es la <b>central importancia que tiene Santo Tom\u00e1s de Aquino en nuestra formaci\u00f3n y, en este \u00e1mbito, los mejores tomistas, como el p. Cornelio Fabro<\/b>: \u201cPorque el bien de la persona consiste en ser en la verdad y en realizar la verdad\u201d[8]. Deseamos alejarnos de la superficialidad, la vana curiosidad, del\u00a0<span style=\"font-size: 16px;\">enciclopedismo, la erudici\u00f3n vana que busca la extensi\u00f3n y no la profundidad. Queremos ser hombres y mujeres que sepan estar a la altura de los acontecimientos, que sepan juzgar la realidad temporal seg\u00fan la verdad sobrenatural. Es f\u00e1cil dejarse llevar por la corriente, pero s\u00f3lo los que est\u00e1n bien afirmados en la verdad y en la sana doctrina pueden resistir a la corriente.<\/span><\/p><p style=\"text-align: justify;\">Respecto al apostolado, el distintivo que debe resplandecer en el alma y en las obras de nuestros miembros son variados. Uno de ellos es aquello que nosotros llamamos<b> \u201cmorder la realidad\u201d<\/b>: esto no es otra cosa que el afrontar la realidad con visi\u00f3n sobrenatural, para transformarla seg\u00fan el esp\u00edritu del Verbo Encarnado y seg\u00fan la encarnaci\u00f3n. Buscamos de afrontar la evangelizaci\u00f3n sin diluir la fe en el racional, sin convertir lo sacro en profano, sin caer en espiritualidades insustanciales. Lo que perseguimos es que el Evangelio informe las culturas de los hombres[9]. Para lo cual es imperativo \u201cun renovamiento de la vida bajo el influjo de la gracia\u201d[10]. No como hacen otros que abrazan la cultura actual y renuncian a impregnarla del Evangelio[11].<\/p><p style=\"text-align: justify;\">Otro elemento de la pastoral es la: <b>\u201ccreatividad apost\u00f3lica y misionera\u201d<\/b>[12]. El celo apost\u00f3lico nace del amor\u2026 es imposible amar a Dios sin sentir arder en s\u00ed el fuego del apostolado. Un amor por Dios que permanece indiferente a las inquietudes apost\u00f3licas es completamente falso e ilusorio. La caridad es creativa, es difusiva de s\u00ed, no desperdicia ninguna oportunidad ni ahorra esfuerzos para hacer el bien. Por esto, deseamos estar intensa y creativamente envueltos en la aventura misionera.<\/p><p style=\"text-align: justify;\">Otro elemento que nos caracteriza es <b>\u201cla elecci\u00f3n de los puestos de avanzada en la misi\u00f3n\u201d<\/b>[13]. Dado que, la imitaci\u00f3n del Verbo Encarnado, \u201cnos urge a trabajar en los lugares m\u00e1s dif\u00edciles (aquellos donde nadie quiere ir)\u201d[14].<\/p><p style=\"text-align: justify;\">Buscamos de ser religiosos generosos que se inclinan a mostrar la verdadera compasi\u00f3n de Cristo hacia el hermano que sufre en el cuerpo y en el alma. Por esto, <b>\u201clas obras de misericordia, sobre todo con discapacitados\u201d<\/b>[15] son otro de los elementos no negociables de nuestra Familia Religiosa.<\/p><p style=\"text-align: justify;\">Hay otro elemento que, en cierto modo, est\u00e1 presento en todo lo que hemos dicho anteriormente, esto es, el <b>esp\u00edritu de alegr\u00eda <\/b>que debe reinar en nosotros: la alegr\u00eda que ha caracterizado nuestro modo de vivir desde los inicios.<\/p><p style=\"text-align: justify;\">Finalmente <b>somos marianos. \u201cLa devoci\u00f3n a la Virgen es algo propio del carisma,<\/b> no s\u00f3lo por el cuarto voto, sino tambi\u00e9n por la presencia de la Virgen en todas nuestras actividades, desde la consagraci\u00f3n que renovamos en cada Misa hasta la terminaci\u00f3n de todas nuestras fiestas con un canto a la Virgen\u201d[16]. No es posible ser del Verbo Encarnado y no amar a Mar\u00eda.<\/p><p style=\"text-align: justify;\">&#8212;&#8212;-<\/p><p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">[1] Cf. 1 Cor 2,12.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[2] Notas del V Cap\u00edtulo General, 14.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[3] Notas del V Cap\u00edtulo General, 5.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[4] Notas del V Cap\u00edtulo General, 5.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[5] Rom 8,28.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[6] Pedro Juli\u00e1n Eymard, Opere Complete, IV Serie, Esercizi Spirituali davanti a Ges\u00f9 Sacramentato, giorno quarto.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[7] Notas del V Cap\u00edtulo General, 4.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[8] San Juan Pablo II, Discurso a los participantes del Congreso Internacional de Teolog\u00eda Moral, 1, (10\/04\/1986): Insegnamenti IX, 1 (1987), 970.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[9] Cf. Directorio de Espiritualidad, 29.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[10] Directorio de Vida Consagrada, 340.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[11] Cf. Directorio de Espiritualidad, 29<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[12] Notas del V Cap\u00edtulo General, 5.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[13] Notas del V Cap\u00edtulo General, 4.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[14] Directorio de Espiritualidad, 86.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[15] Notas del V Cap\u00edtulo General, 4.<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\">[16] Notas del V Cap\u00edtulo General, 5.<\/span><\/p><div id=\"highlighter--hover-tools\" style=\"display: none; text-align: justify;\"><div id=\"highlighter--hover-tools--container\"><div class=\"highlighter--icon highlighter--icon-copy\" title=\"Copy\">\u00a0<\/div><div class=\"highlighter--separator\">\u00a0<\/div><div class=\"highlighter--icon highlighter--icon-delete\" title=\"Delete\">\u00a0<\/div><\/div><\/div>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-inner-section elementor-element elementor-element-458321c elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"458321c\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-50 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-7c59344\" data-id=\"7c59344\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8c5861d elementor-search-form--skin-classic elementor-search-form--button-type-icon elementor-search-form--icon-search elementor-widget elementor-widget-search-form\" data-id=\"8c5861d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;skin&quot;:&quot;classic&quot;}\" data-widget_type=\"search-form.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<search role=\"search\">\n\t\t\t<form class=\"elementor-search-form\" action=\"https:\/\/nuestrocarisma.org\" method=\"get\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-search-form__container\">\n\t\t\t\t\t<label class=\"elementor-screen-only\" for=\"elementor-search-form-8c5861d\">Buscar<\/label>\n\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t<input id=\"elementor-search-form-8c5861d\" placeholder=\"Buscar...\" class=\"elementor-search-form__input\" type=\"search\" name=\"s\" value=\"\">\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<button class=\"elementor-search-form__submit\" type=\"submit\" aria-label=\"Buscar\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<i aria-hidden=\"true\" class=\"fas fa-search\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/button>\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t<\/form>\n\t\t<\/search>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-50 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-1a01550\" data-id=\"1a01550\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>elementos no negociables nuestras Caracter\u00edsticas esenciales https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=TPgVjzxhq_s&#038;ab_channel=InstitutodelVerboEncarnado Diciendo no negociables, entendemos su esencial pertenencia a nuestro carisma, a nuestra espiritualidad y a nuestra raz\u00f3n de ser. 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